FLUENCIA TRANSCULTURAL

El cuerpo armónico.

 

El cuerpo vivo es un extraordinario proceso de transformaciones desde que nace hasta que muere. Todo en él es movimiento y cambio. En si mismo su anatomía y partes del organismo es una escuela abierta de saber. En cierto sentido el cuerpo hace de laboratorio y caja de resonancia ante las experiencias en las que va participando. Una auto observación continuada permite reajustar la conducta según patrones más lógicos.

Las patologías están directamente relacionadas con el tipo de actividad que se ejerce, el tipo de ingesta y también el tipo de criterios. Esos tres grupos de factores están relacionados con cada síntoma. El sedentarismo y la rutina de movimientos estandarizados genera contracturas, la comida muerta y mal preparada modifica la homeostasis corporal y tener ideas preconcebidas e inamovibles sobre la enfermedad como el resultado de la fatalidad convierte a una persona coyunturalmente disfuncionada en un paciente a perpetuidad.

 

1. Con respecto a la actividad, ésta viene determinada por la responsabilidad laboral de cada cual y por las tareas asignadas. Es el obrero el que sirve a su máquina y no ésta a aquel, aunque la revolución industrial vino a simplificar procesos de trabajo basados en la energía muscular y en procedimientos de manufactura más bastos. La actividad siempre queda justificada por la necesidad de la producción. Chaplin en temps moderns ya ridiculizó suficientemente la estupidez del operario siguiendo las órdenes de su máquina. Todo el mundo se rió con ello pero nadie paralizó ese proceso de embrutecimiento. Del repertorio de actividades corporales una buena parte son auto lesivas. Distintas formulaciones de terapias corporales han venido a replantear el cuerpo como sede de reconstrucción y replanteamiento. La reposturación, la recolocación ósea, el tipo de relación con los objetos materiales, la manera de ocupar el espacio, la ergonomía,  son maneras reeducativas para enfrentar la realidad de una manera más sana. Una observación cotidiana que hemos podido ver durante decenios y que últimamente empieza a ser cuestionada incluso legalmente es la de millones de escolares que cargan mochilones con todas sus libros como si fueran burros de carga arriba y abajo, de la casa al cole y al revés. La sola imagen por si misma demuestra o al menos permite conjeturar  el fracaso escolar. Los alumnos al hacer ese transporte además de disfuncionar su columna vertebral están enseñando al mundo la incapacidad de respeto de sus cosas mutuamente y la incapacidad logística de sus colegios para poner armarios donde dejarlas. Recientemente, algún gobierno penitente de la lentitud, el francés, ha decretado algún tipo de medida para que cada niño/niña no lleve una carga superior al 10% de su peso corporal (este porcentaje sigue siendo una barbaridad). Por doquier hay formas corporales que demuestran una absoluta carencia formativa al respecto. El andar, el sentarse, el respirar, el cargar, el desplazamiento y las demás actividades físicas se suponen que forman parte de la personalidad y son un tabú. Pocas voces las cuestionan. Eventualmente el observador literario, el fisioterapeuta y profesionales de nuevas medicinas corporales plantean propuestas correctivas y técnicas de recuperación.

 

2.  La comida cumple, n principio,  una función nutritiva. El ser humano busca sus alimentos para alimentarse. En la sociedad capitalista es al revés: la producción a gran escala de comida busca a bocas que la traguen. El mundo médico ni si quiera ha entendido todavía esta relación, Ante el enfermo lo atiborra de medicación y apenas si le corrige sus hábitos alimentarios, salvo las habituales prohibiciones de tomar sal o alcohol. El estamento medical es una prolongación de la industria de consumo. Protocoliza envíos a la farmacia o al quirófano sin ni siquiera conocer o considerar otras posibles alternativas de curación. Herbert  M.Shelton dedicó su carrera (1920-1985) a la curación higienista constituyéndose en uno de los más famosos críticos de la medicina moderna. Sus detractores lo han llamado charlatán aunque la filosofía natural-higienista se va abriendo paso en los nuevos hábitos conductuales de la sociedad.

 Una de sus tesis fundamentales es que la salud se construye y que no se compra. Tal visión sigue siendo perfectamente actual y es una idea atemporal que seguirá sirviendo a las generaciones posteriores, incluso cuando se pueda disponer de somas en el frigorífico de los que extraer órganos sustitutorios para ir reparando y bionizando el cuerpo originario. Precisó perfectamente sus objeciones al afirmar que la salud comunitaria no interesa a la industria. La salud permanente y autogestionaria obligaría al reciclaje del estamento profesional de la medicina y sabotearía los planes de debilitamiento poblacional que tiene planificada la industria. Su idea es que la farmacia moderna en lugar de sanar destruye las personas. Lo cierto es que la medicina en su conjunto, la más oficial, está mas enfocada a la intervención que a la prevención, El slogan contrario que hizo furor “más vale prevenir que curar” de hecho no ha sido incorporado a las conductas ni ciudadanas ni profesionales. He oído decir  y me consta que hay quienes prefieren llevar ritmos de vida antinatural y llegado el momento pasar por el quirófano que andar con hábitos que consideran remilgos.

La tecnología y la farmacopea son los amos del profesional que se rinde a su magnificencia. (Acontecimientos determinados como huelgas de médicos se han correspondido con un descenso en la mortandad de su clientela En Tel-Aviv 1973,la sociedad funeraria de Jerusalén afirmó que los funerales descendieron a la mitad con la huelga de médicos, en Oronto y en Holanda, sucedió algo parecido algunos años después). Una de sus ideas objetoras de la medicina para proteger la integridad profesional de los médicos frente al enfoque equivocado del que participaban fue decir que “El mayor de los genios no puede hacer bien las cosas con las herramientas equivocadas”. La curación es un proceso interno fisiológico que pertenece al organismo vivo no al especialista en cuerpos o mentes o magias que se le acerque.

Ramón Morera[1] editó  un libro sobre la perspectiva del cliente/paciente en el que se afirma que muchos médicos creen que su trabajo es curar las enfermedades pero que en realidad no les preocupan los enfermos .Un tic anti-cliente es el de hacer esperar incluso con cita previa a clientes o dejarlos para el final de toda la consulta si han llegado cinco minutos tarde. La actitud de muchos médicos es la de “¿qué quiere ahora?”  en lugar de “¿que puedo hacer por vd?”. Reconoce que las unidades de atención primaria se organizan en función de los profesionales y no de los clientes: desde los horarios y servicios a la accesibilidad.

La digestología actúa  desconectada de otras especialidades y propone intervenciones de reparación de los tejidos en lugar de una reorganización proteico-calórica de las entradas. La obesidad –uno de los fenómenos más grotescos de la abundancia capitalista- tiene trazas de epidemia en algunos países. Algún gobierno anglosajón ha empezado a tomar posiciones para controlar la dieta en las familias, incluso asumiendo el coste de la comida en centros escolarizados para que sean más sanas, bajas en grasas y en excesos. El precedente de la intervención de los estados en librar espacios de la sociedad de humos y en consecuencia reducir la cantidad de la población fumadora, no ha hecho más que abrir un proceso de control mucho más extensivo a otros hábitos nefastos contra la salud. Lo que la sociedad no es capaz de hacer espontáneamente en contra de sus propios intereses lo van a terminar por hacer sus superestructuras.

 

3. Cuando alguien nota un dolor en su cuerpo o se lo dice su pareja o su hijo inmediatamente piensa en acudir al medico o en avisar a la ambulancia. El individuo parece no ser nadie ni tiene nada que decir frente al especialista. Consultar al médico o al especialista se ha convertido en una de las primeras medidas y emisión de frases al respecto. Ni siquiera los más cercanos entienden una cierta repulsa a no pasar por ese rito. Lo pueden interpretar por fobia al expertócrata o por miedo a conocer la verdad sobre lo que le sucede. Lo contrario, tener el valor de conocer un diagnóstico ha llevado a no poca gente a quirófanos de los que no han salido con  vida o a recibir con amargura sus sentencias de muerte. En Pudor el protagonista recibe de su amigo medico u oncólogo la noticia de que tiene un tumor extendido en el cerebro y que le quedan 6 meses de vida. En lugar de replantearse esta verificación se dedica a seguir con las estupideces acostumbradas de la vida social, los celos dentro de casa, seguir con el trabajo de oficina fuera de ella.

Posiblemente  una nueva toma de posición ante la dolencia y la enfermedad pasa por la reeducación no solo de los profanos, sino también de los profesionales, para que den apertura a otras visiones de intervención en el cuerpo humano. El mismo concepto dinámico de salud es el que se auto- recuestiona, No hay ningún cuerpo que no manifieste señales disfuncionales en un momento u otro, puesto que es un organismo-respuesta a los entornos. Su síntesis entre elementos externos y su capacidad  interna para combinarlos es fundamental. La curación está en el sujeto no en el bisturí ni en la pócima aunque hay que contar con esta como coadyuvante y acudir a aquel cuando no hay otro remedio.

 

En la lucha por la adaptación del cuerpo a las exigencias existenciales el ser humano ha buscado recursos con los que aliviar sus malestares. Su cuerpo ha sido la representación de sus aciertos u errores en su trato con los contextos. En principio, el cuerpo es el resultado de su permanencia en medios o formas de existir. Una exposición continuada a formas de ingesta, tipos de ideas y actos antinaturales terminan por romperle el equilibrio y condenarlo a una sintomatología crónica.

La vejez es excusada como el resultado lógico del cuerpo que va a menos. Se sabe de nonagenarios  en plena actividad intelectual y con alguna actividad sexual. Los 20 años dorados que van de los 15 a los 35 para el cuerpo humano actual no es más que la menor cantidad de tiempo en comparación a la totalidad. Hoy un hombre y más una mujer van a pasarse la mayor parte de su vida en edades fuera de las estrictamente llamadas de juventud, eso no quita que puedan ser pletóricas, divertidas, ágiles, dinámicas, creativas y hedónicas.

Hay poblaciones (la de España la primera en Europa) en que un 30%de sus habitantes supera los 65 años de edad. Se estima que esa cifra irá en aumento en las siguientes décadas. Se alega que puesto que ahora la longevidad es mayor, también es mayor el número de síntomas, achaques y enfermedades neurodegenerativas que antes no aparecían. Según épocas y países los ancianos antes podían serlo a partir de los 40 años y mucha gente no superaba los cincuenta, ahora en Europa nos encontramos con que mucha gente empieza a vivir más liberada de sus prejuicios a partir de los 50.

La armonía no queda circunscrita a los factores físicos pero sí una  imagen ciorporal permite conjeturar con acierto muchos rasgos de su personalidad antes de cruzar una sola palabra. Un cuerpo armónico se evidencia en sus poses siendo una figura  más distinguida que un cuerpo acorazado y tenso siempre a la autodefensiva.



[1] presidente de la SCMFIC

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: