FLUENCIA TRANSCULTURAL

Teatro de masas

 

Si ya sabíamos que el peor día que  se puede elegir para ir a ver un museo es aquel en que vas a coincidir con colegiales en grupo, o el peor  para ir a ver una exposición de arte es el de su vernissage; ahora sabemos que el peor momento para ir a ver una función teatral es el dia en que se ponen de acuerdo institutos y escuelas para llevar a sus estudiantes. Tomemos el Teatro Victoria (en el paralelo barcelonés) como  observatorio. Es un teatro donde se hacen representaciones excelentes ante un aforo de un  millar o más de  butacas.  Hay muchos teatros en el mundo que se guionizan representaciones ante públicos numerosos y son perfectamente seguidas. La del numero, en principio,  no es la cuestión. La cosa es que cuando coinciden grupos pre-formados en un espacio tan grande y denso, incitados por una propuesta de estudio o de curso, y tales grupos están formados por espectadores sí, pero no por espectadores habituales de teatro, sucede que su no adaptación al lugar puede convertir la experiencia de ir con ellos en una pequeña calamidad. A parte del teatro que se desarrolla en escena está el que sucede en la platea y los anfiteatros.  Antes de que se haga el silencio el público ya se ha  perdido parte de la nueva escena `porque otra parte del público insiste en habar o en ar palmas o silbidos. La gente  necesita descargar sus tensiones y aplaude cuando no viene a cuento (en una clara demostración de sus pautas manipuladas por lo que se ve en los reality shows televisivos). Suenan los móviles, se ven sus lucecitas azules, hay encadenamientos de toses simulando el dolby digital.Y cuando hay media parte (en las funciones largas la hay) toda la masa necesita levantarse para ir al vestíbulo, sea para echar humo, darle al pico, y por supuesto consultar  los importantes mensajes dejados en sus buzones acústicos de telefonía portátil.

No hay nada como mezclarse con tal clase de eventos  para observar conductas en condiciones de masividad en las que sigue confirmándose que  el individuo (perdón por quien no se ajuste al perfil) pierde lo poco que tiene de bueno para ser un memo.Pero no hay nada peor que hacerlo si se quiere seguir sin perder detalle una obra escénica. Me pregunto cómo podría sobrevivir Lope de Vega en una época en que la gente estaba menos habituada popularmente a la función escénica.

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