FLUENCIA TRANSCULTURAL

Para Terminar un libro.

 

Un libro de ensayo tiene una cierta cantidad de material expositivo dividido en apartados, capítulos, subcapítulos y subpuntos. Hay una extensa variedad de maneras para hacerlo y una libertad relativa en cuanto vocabulario, referencias, críticas y licencias sintácticas.

Un libro se debe a su título que es quien promete un tema dado o anuncia un contenido. Puede ser más o menos genial o novedoso en lo que dice, pero por lo que dice contrae una responsabilidad enorme. En tanto que es un instrumento de difusión no puede propagar mentiras o injurias ni puede intoxicar la lectura con noticias manipuladas. Para ser entregado a la consideración pública debe haber sido revisado lo suficiente para depurarlo y dejarlo en estado de impecabilidad. Se le concede la honestidad intelectual  supuesta de su autor y su contribución a un fragmento del pensamiento o de la cultura. No se puede confundir un libro famoso o muy referido con un libro muy honesto o válido. El caso de Robert Wilson con su libro Femenine forever (1966) fue ideal para la industria farmacéutica de la menopausia al utilizar su tesis de que esta produce siempre e invariablemente la osteoporosis. Según Susan Love  hubo una relación directa entre la cuota de mercado de este libro como best seller y la cuota de demanda de la terapia hormonal. El objetivo de escribir no es la fama a cualquier precio sino decir y divulgar contenidos útiles para el género humano y, sobre todo,  verdades ciertas.

Hay quien escribe libros en función de sus sondeos previos de mercado y tener una conclusión establecida sobre lo que se espera. Un tipo de temáticas y de títulos encadena otros de la misma clase y estilo.

Fuera de las distintas asignaciones de campo de cada libro, un libro pasa por una técnica, una composición de texto y su revisión. Puesto que es un trabajo de proceso largo que dura  meses e incluso años, y raramente se ventila en pocas semanas, hay un salto temporal considerable entre el momento en que se empieza y el momento en que se termina. Debe haber una manera rápida y sencilla para poder revisar sus partes, diferenciarlas y reestructurarlas.

Despues de pasar el corrector ortográfico de un programa digital un libro construido a partir de un dossier de artículos necesita(rá) de una relectura total del conjunto para advertir de él estos factores. En realidad se tratará de una primera lectura global.

1.    Un repaso de la corrección ortográfica y tecnográfica.

2.    Una conexión lógica entre el capitulo o articulo anterior y el capitulo o artículo posterior.

3.    Una detección de ausencias o vacíos expositivos que deberán remediarse con el agregado de nuevo texto.

4.    Una detección de repeticiones o duplicidades que deberán amputarse.

5.    Una indexación con un localizador tal que hipervincule todos los puntos de los que se compone el texto para una mayor rapidez en encontrarlos.

6.    Una verificación y/o completación si es necesaria de las referencias y citas mencionadas,

7.    La entrega del libro a su lectura global a otras personas para que lo enriquezcan con sus críticas y hagan consciente de los errores que no advirtiera el autor.

8.    Prólogo o prólogos solicitados

9.    Un epílogo que recoja la misma experiencia de su elaboración.

Cuanto antes se hagan estos pasos ante habrá la oportunidad de dar el libro a su divulgación. Si por el contrario el libro está terminado en lo que es la elaboración de su original pero no completada en sus revisiones indispensables puede suceder que el texto quede en stand by y su contacto con el interés ajeno se demore considerablemente. Todo este tiempo irá en contra del libro ya que parte de sus contenidos envejecerán o el solo hecho de estar en espera significará un trabajo hecho sin rentabilización alguna a pesar de todo lo que haya aportado al autor en cuanto a saber en su proceso de creación.

Para evitar la demora en una fase de stand by o de espera su inserción por subpuntos o capítulos en el ciberespacio va a permitir que sus potenciales lectores lo aprovechen para su formación o información.

De todos los contenidos de libros podría decirse que pueden ser superados. Algunas obras maestras como el Quijote de Cervantes  tienen detectados, al menos por Nabukov, errores importantes que el autor no los filtró sea porque no los advirtió o porque no quiso. Libros excepcionalmente referidos y multitraducidos como la biblia tienen docenas de errores. No estoy hablando de los errores tipográficos o gráficos sino de fallas en las referencias.  En tanto que actividad humana escribir es propenso a introducir lapsus sin advertir datos arrojados por la ignorancia. Es difícil terminar un libro sin cometer equivocaciones. Antiguamente una fe de erratas corregía a posteriori los errores presentados en una edición precipitada antes de de rectificar en una posterior  lo que había dicho esta edición anterior, algo que usaba el periodismo con respecto a noticias publicadas con algún dato equivocado un número anterior puesto ya en circulación.

El trabajo mas duro de un libro es el que empieza cuando está terminado, en el sentido de todo el material reunido. Mientras dura su creación tiene mucho de excelso pero el repaso de todo él es algo que requiere una metódica diferente. Hasta ahora la lectura  por entero de los libros que he escrito y que ya he dado por terminados ha sido lo menos que he hecho. Eso me mantiene en la total inconsciencia de mi mismo, de mi producción, de mis equivocaciones. Sigo siendo fundamentalmente un escritor de borradores. Para compensar esa ausencia de función por mi parte doy a leer mis textos a alguien que se ocupa de la corrección y cuyas indicaciones me hacen volver a las partes, pero solo a éstas, que necesitan una revisión.

Lo ideal debe ser no escribir un nuevo libro hasta no terminar por entero uno anterior pero hay otras formas de escribir como la elaboración en paralelo de distintos temas, ya que finalmente todo un entramado teórico conecta sus partes.

 

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