La narración media.
La categoría de la narración media.
El relato medio deja de ser una construcción breve y se con vierte en un espacio temporal considerable. su constitución admite atenciones para cuartos de hora o más. Aparecen personajes y sus caracterizaciones y crean un entramado que podría dilatarse a gusto del autor. en realidad un relato medio podría ser una propuesta para una novela o para una continuación seriada de ellos a modo de entregas que hablaran sobre las triquiñuelas y aventuras mundanas de tales o cuales protagonistas. En todo caso la longitud de un itinerario literario medida en número de palabras o número de páginas admite muchas fluctuaciones. Por mucho que se quieran discretizar unas densidades en cortas, medias o largas no agotan todas las posibilidades porque dentro de cada una se podría hablar de las muy cortas, o de las muy largas, o de las medias fuertes o de las medias breves.En fin, un galimatías que no tendría mayor éxito que el de los sociólogos definidores de las clases sociales intermedias, que con todo el aplomo de su seriedad parecen saber de lo que están hablando. Cuando menos el escritor es lo opuesto a un clasificador de su producto.
Es antes un productor que un archivador de lo suyo. Pero en el peor y en el mejor de los casos, un mínimo de orden jerárquico de sus productos debe establecer un día u otro. En mi caso, la avalancha de textos de diferentes longitudes, contenidos y lenguas por las carpetas táctiles o digitales (no por los cajones, eso ya pasó a la historia)me ha obligado imperativamente a hacer una clasificación-base de la que ha surgido este dossier de textos intermedios o de longitud media que establezco por establecer un nivel numérico, a partir de las 7mil palabras o unos 10 folios. De hecho es un criterio escasamente riguroso porque pueden haber algunos con algunas palabras de menos y otros con algunos folios de más que pueden acercarse a la noción de novela corta. Al final lo menos importante es la cantidad de texto contenido en cada título y sí la posibilidad de ensamblar los unos al lado de los otros.
La narración de longitud media es una excusa metodológica para volcar pensamientos o escarnios y en definitiva análisis ocultos o solapados sobre aspectos de la vida o imaginaciones derivadas de ellos. Son aperturas de ventas por las que mirar o pastillas que examinar por el microscopio, limitadas necesariamente a desarrollos que aunque tengan posibilidades de descripción, no les son concedidas por el momento. Son una aportación de ocurrencias para momentos que contribuyen a una segunda realidad para un goce privado en el que lector y autor crean un binomio sutil y secreto que no puede ser declarado. Tanto el uno como el otro pueden sentirse por momentos incomodados al verse reflejados en situaciones descritas y por momentos superiores, al sentirse estar muy por encima de las majaderías que puedan ser retratadas.
Difícilmente en un relato medio se puede expresar todo lo que potencialmente contengan las situaciones y protagonistas abordados.Es pues la invitación a una trampa.A la aceptación de un protocolo y a la exposición de un argumento incipiente necesariamente condenado a terminar pronto. Algo interesante si el relato no es muy bueno y algo terrible si por el contrario excita la imaginación de tal manera para desarrollos ulteriores. En este caso la mejor propuesta que se puede hacer es invitar a las imaginaciones libres a que continúen aquellos argumentos a su libre antojo o a las escrituras nuevas a que los expositen con otros bríos. ¿porqué no? la vida está repleta de novelas empezadas y por acabar. ¿Porque razón una autoría debería quedarse solo en el primer osado en abordar una construcción literaria?. Adelante pues con la imaginación:la madre de todo futuro y desde la lectura: un acto ya creativo de por sí, no os neguéis a saltar a la escritura: otro acto creativo más en la farándula de los aventureros fronterizos entre lo real y lo irreal.

