FLUENCIA TRANSCULTURAL

Las Relaciones (RCs)

 

Rcs está en distintos marcos de registro, el económico, el de nuevos contactos y partys, el de la intimidad. Es una base fundamental para todo.

Es la dimensión de gasto generada por todas aquellas cantidades opcionales y variables presentes en los actos de relación social. Las más vulgares son las que acompañan citas de cafetería y las más complejas son las copas en pubs y discotecas, pasando por toda una fauna antropométrica de sitios a los que el motivo principal de asistencia es la relación lúdica con otros .Los gastos de restaurante están incluidos en este capítulo, aunque bien admiten un desglose  entre aquella parte dedicada a alimentación y aquella otra que está claramente costeada para nutrir unas relaciones de experiencias y decorados. Una parte de los gastos de relación son los de sostenimiento de la ubicación en la que se dan. todo el mundo sabe que la mayor parte de lo que se paga para una bebida o un consumo en un espacio de relación. es por el espacio mismo y no por el artículo de consumo en sí. No hay un baremos predefinido del tiempo de uso de tal espacio, aunque estadísticamente se sabe que raramente la gente aguanta más de una hora ubicada en el mismo asiento y mesa y que las conversaciones tampoco van más allá de ese tiempo.Excepcionalmente se pueden estar muchas horas en un mismo sitio con un solo consumo de bebida y antiguamente algunas tertulias de café sobrevivían gracias al permiso tácito de tal precariedad. Aún hoy quedan algunos vestigios de determinados locales en los que no prima el beneficio económico, tales como centros sociales, donde los encargados tienen otras fuentes de salario y permiten, por tradición y por estatutos, que la gente ocupe y use el lugar sin ni siquiera consumir si no lo desean.

La sociedad del individualismo ha hecho que la mayor parte de los contactos y  citas personales se originen y desarrollen en espacios no privados  que por un curioso eufemismo se les llama neutrales. Los guateques y los partys en tanto que encuentros en domicilios particulares no son lo más primado socialmente porqué es lo que menos gastos genera. resulta obvio que para divertirse no hace falta acudir a una discoteca o para hablar no es preciso encerrarse en un local lleno de ruido y de humo, sin embargo predominan antes las citas en este tipo de lugares que funcionan como puntos de evasión que no en espacio calmados y sosegados que permitan una buena comunicación. Si las relaciones humanas aplastantemente pasan por los locales de encuentro: desde los bares hispanos a los pubs ingleses, en los que la gente pasa diariamente en un momento u otro, y a menudo varias veces al dia:para el desayuno, el café o la cerveza de final de jornada no es solo por el argumento tópico de la tradición sino por una campaña perfectamente pensada para que eso funcione así.La gente presupone de entrada que para quedar tiene que hacerlo en un establecimiento público con una mesa por media y unas bebidas pedidas aunque no se tenga sed y el ambiente del local pueda ser incluso deplorable.Quedar con alguien con quien deseáis poneros al dia de vuestras vidas para ir a pasear resulta poco menos que inconcebible y de tomar esa iniciativa, incluso sospechoso. Intuitivamente la gente se siente más segura citándose en un local público que dando una vuelta por el parque.Lo cual es demencial.

Con la dimensión de gastos por relaciones he ido viendo su transformación de menos a más con el paso de los años. Inicialmente en los años 70 los gastos de relación, que literalmente significa pagar para hablar con alguien aunque tenga la cobertura o pretexto de ir a beber o a comer;los calificaba como gastos superfluos o incluso como gastos pequeñoburgueses. Con el paso del tiempo y el condicionante de los ritos sociales he ido comprobando como una parte importante de toda la egodomótica se iba a gastos de relación, puesto que otros varios capítulos de consumo: conciertos, espectáculos, restaurants y viajes  llevaban y llevan incorporados unos porcentajes que salen de su  motivo para pasar a costear relaciones.

Tradicionalmente el anfitrión agasaja a su invitado y el visitante o embajador trae sus presentes y regalos.  Es algo que se sigue practicando. Establecer relaciones desacondicionadas de todo esto no resulta fácil. La gente espera recibir presentes en el día de su onomástica y que la factura del restaurant sea una gentileza de quien propone la cita. Aunque más  ritualmente las chicas esperan a   que sean invitados por los chicos y los menores esperan que les paguen los mayores. El universo de las relaciones personales viene acompañado de sus decorados y entornos materiales que en realidad son alojamientos puntuales para ubicar aquellas. También es cierto que muchos negocios se cierran en medio de bebidas y de suculentas comidas y que satisfacer al otro con recorridos gastronómicos es un modo de acercarse a una mayor sintonía.

En la medida en que son necesarias las  citas y no siempre tienes lugares públicos como bibliotecas o centros sociales para establecerlas, aquellas pasan por el peaje de los consumos, que apuntan a  abusos lesivos.  Me complace clientear en determinados locales en los que me siento cómodo pero no soy un usuario diario y ni siquiera semanal.sigo prefiriendo los paseos o los bancos de las plazas para acordar un encuentro. Eso me libra de la tesitura de tener  que consumir algo que no me apetece o en una hora del dia inoportuna a la vez que no paso por la tristísima y muy repetida experiencia de tener que tomar consumos mal preparados como infusiones o tés frente a los que la cultura latina de los bares me ha demostrado su total incompetencia. También me libra de tener que invitar a quien no me apetece o de tener que pagar un ataque a mano desarmada por un poco de agua tiznada. Cuando voy con varias personas a locales de los que no me puedo escaquear, algunas veces me abstengo de pedir nada puesto que nunca jamás el objetivo de una cita en un local es las ganas de beber o de tomar sino las ganas de estar con quien haya quedado.

Me parece inaudito que a estas alturas de la vida social todavía no se haya aprendido a tener relaciones limpias y a practicar la virtud de la conversación sin tener que pasar por sus peajes. Un análisis en profundidad de las causas de eso estaría en las dificultades que experimenta el ser humano en mostrarse desnudo tal como es ante el otro y la pulsión imperiosa que tiene de poner cosas de por medio, bebidas, ruido, decrepitud, más gente, para sabotear implícitamente la comunicación a la que le aterra. Lo cierto es que baste que alguien hable unas cuantas frases seguidas y utilice un par de términos inusuales (sin llegar a los latinajos)para que el otro exclame  SOS. La ignorancia colectiva es tan elevada que las relaciones se mantienen en la frontera de una comunicación sesgada. Las personas se buscan para fines concretas:feelings, placer sensual, conquista sexual o saciación de los sentidos.  La industria del ocio conoce estos mecanismos y es así que los findes se desarrollan con enormes cantidades de bebidas y cantidades enormes de multitudes apretadas en los locales de moda o neurálgicos donde todo el mundo va. de todos modos los objetivos existenciales de los relacionarios no guardan una relación matemática con  sus inversiones de tiempo y dinero en los locales. No se puede decir con rigor matemático que a más inversión en relaciones mayores resultados personales en el encuentro ideal con el otro. La persona de éxito n oes aquella capaz de pagar las facturas de todos los locales y consumos y las tarifas que le abran todas las puertas sino de quien alcanza lo mejor de la vida sin tener que pasar por tales requisitos.Es difícil construir un teorema numérico para eso[1] . Lo que sé es  que a veces he pasado por gastos para mantener una conexión con el grupo que también pasaba por ellos sin ver que mis relaciones personales aumentaran por eso. Es un error pensar que una relación se pueda comprar a base de posicionarse en el rol fijo de pagar todas los consumos  y los espacios de encuentro. El invitador suele ser alguien de una mentalidad muy machista que paga sus déficits subjetivos y psicológicos al cubrir las  demandas ajenas para disimular su fuera de punto en ese momento concreto. Las relaciones personales y los espacios de ellas no pueden ser un objetivo en sí mismos. Alegar haber estado en tal o cual sitio para prestigiarse es una de las mayores horteradas y hacer otro tanto por conocer a tal o cual superdestacado es un indicador para tachar de tu lita a quien se jacta de eso. S hay un sentido de los interactos e interacciones es el de seguirlo todo como un proceso vivo en el que descubrir varias situaciones y descubrirse uno mismo[2] . Conviene reconocer que la industria del ocio de masas existe sobre la base de una demanda:la gente necesita sus espacios extradomésticos y extralaborales donde relacionarse con el mundo y hacer sus transacciones. Claro que hay sitios y localidades del mundo donde apenas se encuentran este tipo de espacios de bebidas para contactar con los demás (recuérdese Finlandia). cuando hay una demanda hay siempre quien ha invertido su ingenio para preparar una oferta que toma como oficio y negocio tratando de hacerse rico a corto plazo. Ofrecer productos que generen dividendos, sin importar su calidad o su precio abultado es la llamada de la selva urbana para especuladores y negociantes. Por lo   general se es más honrado pagando los precios abusivos de las consumiciones de los bares que cobrándolas[3] , pero ese es otro tema. Hoy se gasta por una sola bebida o refresco, incluso por agua embotellada, el precio de un menú entero de hace unos 30 años y compararlo con los precios de hace un siglo debe mover al menos a una reflexión de crucero[4] .

La necesidad de espacios de relación y su costeamiento depende de la coyuntura personal, de la agenda de trabajo y de si se está en un lugar estabilizado a otro de tránsito.Son distintas las necesidades de espacios cuando viajas a cuando estás en tu casa, cuando tienes una urgencia de infraestructura y de servicios públicos a cuando lo tienes todo contigo.

Por lo general  uso espacios públicos de consumos para amortizar algunas horas de espera. Un bar me da un decorado, y con suerte una mesa y una tranquilidad para escribir y leer, aunque me pueda parecer caro. Tengo dos problemas: uno, encontrar el local apropiado que satisfaga mis sentidos (en general predominan los locales feos, ruidosos, humeantes y de mal gusto)y dos, que pueda sentirme cómodo para bastante más de una hora. Ya he dicho en alguna parte que he podido pasarme varias horas en el mismo local acampando literalmente en el mismo.

Otro tipo de espacios: clubes de los que hay que ser socio, boleras o casinos privados se ajustan a este clase de consideraciones comunes a los locales que vas a usar una sola vez o muy de tarde en tarde. Así mismo los restaurantes son lugares en los que cumples las dos funciones de comer y quedar co alguien para hablar.Por lo general el metabolismo paga lo que la comunicación afectiva e intelectual necesita.

En una muestra de tipos de gastos el dedicado a  relaciones  es un indicador de lo que se busca fuera de casa:  a más gasto en relaciones, puedo decir, menor consolidación de los objetivos afectivos personales.

 

 



[1] Einstein, sostenia que los teoremas matemáticos  sólo son seguros en la medida en que no se refieran a la realidad.

[2]  Irene Papas decía que no hay un final solo un camino a recorrer. La entrega para descubrir cosas en una misma y en los demás.

[3] Parodiando lo que dijo Michael Caine con respecto a los pagos de impuestos. “soy más honrado pagando impuestos que los políticos gastándoselos”

[4] Josep Pla escribe que a principios de siglo se podia comer  las comidas de un dia por 1,5 ptas.

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