FLUENCIA TRANSCULTURAL

La seducción verbal.

 

 

 El lenguaje sonoro como conquista de los sentidos.

ruta expositiva

Las palabras como instrumento de entrega desde la antigüedad.

La indeferenciación general dentro de la estandarización.

El lenguaje como lo privativo y lo personalizador.

Comunicación y seducción.

Autoventa personal y venta en marketing.

 

Sobre los distintos lenguajes corporales y su función atractiva se han corrido ríos de tinta. Ovidio[1]  en Ars Amandi[2]  ya habla de la importancia del ver y del ser visto. Ovidio en su libro clásico de psicología de las relaciones humanas se presenta como poeta del pobre y no del rico ya que aquél tiene suficientes caudales para conseguir lo que quiere mientras que éste necesita de palabras para conseguir sus conquistas[3] .No discutiré ahora su arrogancia de género en lo que no dejó de ser un manual para hombres sobre su conducta ante las mujeres y cuya relectura es perfectamente actual habida cuenta de los conflictos estadísticamente preocupantes entre ambos.

La cuestión es que el lenguaje estaba ya considerado como un instrumento de seducción y de contención en la cultura  del imperio romano. Podríamos rastrearlo en otras antiguas culturas.

 Las teorías que sostienen que se enamora con la imagen y con el gesto y que analizan la prerrogativa sensual de los actos comunicativos han dejado de ser tabúe.  Sabemos que el cuerpo y toda su versatilidad es el compendio de varios instrumentos para alcanzar o conquistar al otro. El tema es de una vastedad tal que interesa analizar capítulos de formas y de procedimientos comunicativos para ordenar una cantidad básica de ideas con las que trabajar y experimentar.

La seducción verbal de la que ahora vamos a ocuparnos es aquella parte de la seducción que utiliza el texto hablado (y escrito)para alcanzar una sintonía emocional con quien lo recibe. La seducción verbal opera tanto en soportes acústicos como escritos y silenciosos.En este momento me ocuparé solo de su campo audible.

En principio los humanos somos seres no diferenciados hasta que no tomamos la voz .Algo que  pasa tanto en el plano personal como colectivo[4] . No es que no estemos diferenciados a priori es que no caemos en la consciencia de tales diferencias. Pasamos por la vida como espectadores un tanto saturados y cada cual pasa por la de los demás formando parte de un paisaje que ha acabado por ser amorfo a  partir de la masificación de los estímulos. Ya nada llama la atención tan  poderosamente como unas décadas  atrás. Apenas nos fijamos en nadie debido al estrés y al gobierno del tiempo que marca nuestros ritmos. Nos mezclamos los unos a los otros en medio de lo que llamamos gente sin percibir la inmensa mayoría de detalles con los que nos cruzamos. Formamos parte del anonimato. Y todos sin excepción pertenecemos a una mayoría de algo que nos estandariza:el vestir, el sentarse, el andar y sobre todo en el callar. Debemos acudir a lugares muy lejanos y únicos para que aquel tal vez añorado trato humano de la deferencia entre desconocidos o el interés por lo nuevo se demuestre ampliamente como en el tiempo en que Arthur Miller fue a representar su teatro a Beijing[5] . Hoy, raramente, hagas lo que hagas, sea donde sea, se despierta un interés. Este concurre frente a la originalidad es decir la diferencia.,Y la indiferencia personal por lo que más proporcionada está es por el discurso privado y por la voz particular.

A partir de una cierta edad se alcanza una invisibilidad funcional. Nadie se da cuenta que has llegado o que estás allí. En contrapartida tú tampoco te das cuenta de muchas personas que comparten el espacio o el momento. Es estructural al hecho de vivir y de vivir en sociedad sin darnos cuenta del valor específico de lo ajeno. La percepción de los adolescentes es el de discriminar a los mayores y el de los mayores de discriminar a aquellos. En las mismas expresiones verbales el lenguaje puede ser tan discriminativo que en el os modos de hablar estamos ya segregando o incluyendo a partes de los demás. El uso del femenino o del masculino en el castellano en determinados contextos ya son maneras  segregantes.

El  lenguaje inclusivo e integrativo no viene heredado siempre de la cultura, muy marcada por intereses de clase y de poder. Es una producción subjetiva y colectiva autoconstruida a lo largo del tiempo de vida. Objetivamente es posible estar modificando nuestras expresiones siempre aunque subjetivamente acabamos instalándonos en unas que repetimos una y otra vez de acuerdo a nuestras ideas y a los impactos que ejercen y que mejor resultado nos dan. De hecho un hablante podría llegar a contabilizar la cantidad de veces a lo largo de su vida que emite tanto una misma clase de expresiones o dejes o tics verbales así como la de veces que reproduce unos mismos relatos. De lo uno y de lo otro depende de la calificación de válido o no de cada interlocutor. Sucede con todo, también con las noticias telereproducidas, los libros editados, las conferencias dadas o cualquier clase de producción textual y verbal transmitida. Siempre se da una cierta cantidad de redundancia[6]  aunque hay porcentajes lógicos de ella y otros absolutamente desconsiderados que proporcionan motivos para prescindir o pasar de aquella fuente de información.

En el contexto de indeferenciación dominante de un mundo maquinado para conductas máquina saber hablar o hablar con propiedad es una condición supervivencial emergente y sobre todo una estrategia en si misma para alcanzar el alma ajena. El lenguaje es, por encima de cualquier otra propiedad instrumental lo que nos permite establecernos en el mundo y ordenarlo como un todo.

La capacidad verbal para hacernos entender no se limita a un hecho comunicativo. Las teorías de la comunicación y del valor mensajero de las palabras son insuficientes para explicar la red que teje cada palabra en las relaciones simpáticas y/o antipáticas de cada sonido con sentido. El lenguaje personal es lo que más representa la personalidad de cada hablante.Hasta un segundo antes de su pronunciación el sujeto humano es un interrogante, una hipótesis a lo sumo o un enigma.A partir de que toma la palabra se hace familiar, accesible, sociable y comprensible. El lenguaje es una entrada en momentos pétreos que  modifica la percepción del otro. Cuando el lenguaje es incomprensible, cuando el otro tiene otro idioma que no se entiende es tanto más fácil verlo como enemigo; en tanto usa determinadas expresiones crea un flujo energético de aquiescencia. Eleuterio Sánchez[7]  cuenta como para conseguir una cierta confiabilidad de sus guardianes al ser traslado esposado en un tren  se puso a hablar con ellos en su propio acento y de sus propias cosas. Eso le permitiría en un cierto momento  cambiar la llave de ubicación en su cuerpo con la que abriría sus esposas.  El reo estigmatizado con toda clase de acusaciones se convierte en persona cuando habla una voz identificable.El enemigo no lo es tal cuando habla en el idioma de su contrario preguntándole por cosas conocidas. En definitiva el lenguaje es la maravilla de acercamiento que tenemos las gentes entre nosotras para ser algo más que mensajeras de informaciones y ser entregadoras de emociones.

En el modo de comunicar las cosas ya hay seducción o todo lo contrario si no se entiende este atributo. Prematuramente el niño aprende los gestos seductivos y los sonidos que piden comida o mimos. Hay formas sonoras y fórmulas verbales que abren puertas (o corazones) y otras que los cierran con cerraduras definitivamente bloqueadas. El lenguaje es tan importante que sin el es difícil de concebir el mundo tal como ha sido y es. Es el responsable del progreso humano, de la industria, de la planificación y de los acuerdos, de los procesos intelectuales, de la pasión y el amor. Según una persona hable se acerca o se aleja de los demás. Y cada oyente  por una infinidad de datos sutiles en su mecanismo de percepción acepta o no a quienes forman parte de su campo hablado. Lo que llamamos sociedad o mundo de lo humano se refiere fundamentalmente al mundo de significantes, de traducciones racionales de lo qué decimos y pretendemos decir. El imperio de la irracionalidad en muchos campos se nutre siempre de dinámicas lógicas verbales.Dime cómo hablas y te diré lo que eres además de saber lo que podré esperar de ti.

El lenguaje es tan preciso que una entrevista verbal en profundidad da mas datos que la batería más completa de tests de evaluación de personalidad o de aptitudes o de rasgos caracteriales, que aún así son instrumentos que computan respuestas de decisiones. Tanto en selección de personal como en psicodiagnóstico la entrevista es indispensable para saber qué y quien es el otro a evaluar.

En la vida comercial el lenguaje es lo  primero que se vende; aún antes que el articulo que elogia  sobre el que un potencial comprador esté interesado. Las  técnicas de marketing sostienen que lo primero que vende el vendedor es a si mismo.Una vez conseguido esto puede vender cualquier otra cosa que se proponga. Las famosas cenas de negocios (también en las políticas) son procesos filocomerciales o prácticas paralelas a los espacios de negociación en si mismos para sintonizar anímicamente posturas encontradas y conseguir resultados de éxito. La cena es el espacio,por definición, de familiaridad, de intimidad. Es el lugar donde se puede hablar de todo un poco, permite la relajación y la lasitud y la consolación de los sentidos a través de la satisfacción del vacío estomacal y el embotamiento parcial de la percepción.El análisis y el razonamiento preventivo da a lugar a la empatía y a una confidencialidad o su simulacro.

 El protocolo estandarizado en las relaciones personales, especialmente las que están en grado de tentativa inicial pasan primero por una cena o un restaurante y después por una habitación o una cama. Raramente el proceso es a la inversa. La cena es el lugar que proporciona dos inapreciables fuentes de datos: el gesto y la palabra. Según las ocurrencias y dicencias del otro, uno se atreve a ir a más o por el contrario decide ir a menos. De hecho se ha llegado a este espacio cuando hay un interés por el discurso que pueda decirnos una persona.

Sabemos que toda persona en cierra un discurso. Cualquier saturación que podamos tener del mundo y de los demás no ha destruido este axioma. El otro es una fuente de valor incalculable, ilimitado.Una cantera a descubrir. Ciertamente  las experiencias de profundización que han resultado frustrados blindan la actitud del querer conocer y nos sume en la indeferenciación predominante antes mencionada pero no es menos cierto que vivimos la vida sobre la hipótesis esperanzada de adquirir saber y experiencias únicas y divertidas y poderlas compartir con gente emocionalmente coincidente. Es así que cada experiencia o acto de vida por el que pasamos: excursiones, partys, comidas, encuentros congresuales, reuniones festivas o ejecutivas; estamos esperando instintualmente conseguir nuevas sintonías, otras prosas con las que vibrar.

Los actos lúdicos tienen su reverberación en los actos de habla. La hipervaloración del hecho y de la práctica realizada no impugna esta verdad. La palabra permite la re-lugarización del placer. El hecho verbal sobre el hecho físico lo reestima, lo juzga, lo apasiona de nuevo.

Para quienes siguen en la dicotomía confrontacionista entre hechos y palabras como si se tratara de dos entidades nosológicas distintas cabe contraponer la noción de que la palabra es un hecho físico en si mismo, en tanto que se reproduce a través de un aparato fónico en el caso de la verbalizada o sobre un soporte material en el caso de la escrita.El modo de emitirla, en su prosodia, su vibratilidad, sus armónicos ya está dando un boceto de la persona que está detrás.

Hay voces al teléfono que nos seducen y otras que nos resultan agresivas por estridentes o inarticuladas.

Las personalidades divas de todos los tiempos en la ópera han proporcionado elencos de héroes por su voz. Hay tonos sopranos y tenores que nos llaman la atención porque nos llevan al cielo. Hay bajos que nos envuelven y cautivan. Ya la sola posibilidad del grito antes de que tenga una articulación alfabetizada está creando un espacio de significado.

La seducción verbal es un tema que se enfrenta a una resistencia espontánea a su parcelación.Al igual que otros que se refieren a atributos inherentes, y en principio invariables, a la condición de ser;  la gente no quiere admitir que tiene unos sellos de por vida: su estética facial, la longitud de su cuerpo por su atractivo o falta de atractivo. Es fácil admitir atributos cuando aquellos favorecen a quien los tiene y muy difícil de hacerlo cuando carece de los mismos. La voz es un atributo que nos acompaña biográficamente mientras cambia nuestra edad. A menudo distinguimos a personas por su voz cuando no lo hemos hecho por su semblante que nos ha pasado inadvertido o con la transformación de los rasgos ha hecho que pasara por alto nuestra mirada. La voz tiene un tono más estático a través de distintas edades,y sobre todo el modo de administrar las palabras y la fuerza con que son puestas en ondas sonoras. Las familias genéticas uniformizan  las voces y un tipo  de expresiones más allá de lo que los mismos interesados puedan sospechar.Será a través de pruebas objetivas como grabaciones o registros en video que reconocerán tales semejanzas. La voz es así lo distintivo de cada uno pero también lo que nos inserta en unos grupos y acentos pre-clasificados. Hay voces  más melosas y atractivas que otras.  Desde el mediterráneo latino nos podemos sentir,acústicamente, más seducidos por el francés, el chino y el argentino que no por el alemán, el árabe o el castellano. Pero tal predisposición no deja de ser una trampa del mismo mecanismo de la percepción determinado por experiencias culturales y emocionales previas. Aquello que es seductivo en un tiempo y un tipo de personas puede pasar a ser incluso lo contrario para otras épocas y otras personas. Y al revés, aquello que instintualmente se ha rechazado por manejar haches i jotas  aspiradas o kas  rotundas  se puede retomar con interés y  permitirse gozarlo desde el sentido del oído. En principio no hay voces malas ni voces buenas. Todas tienen un poder de transmisión de sentido, incluso cuando no son traducidas o interpretables en su exactitud.Escuchamos canciones que no entendemos y que nos emocionan y admitimos que hay sonidos musicales relajantes o incluso curativos. La voz tiene una función sintónica por el campo vibrátil que mueve independientemente del mensaje que pueda transmitir.Claro está que hay un tipo de voces organizadas para cautivas con contenidos cretinos y nefastos. De ahí que su capacidad seductiva sea un motivo de alerta para que aquello que es dicho siempre sea puesto en las coordenadas de lo analizable. No basta un susurro para creer en un beso.No basta una frase cariñosa para creer en el cariño. No basta una dulzura acústica para creer en el artículo o la idea que desean vendernos.

Observamos que cuando hay relaciones de conflicto entre dos hablantes que guardan un vínculo sentimental, hay un momento cuando pretenden el acercamiento que atenuan las voces recurriendo a expresividad pseudoinfantil. También en una reyerta en ciernes con un desconocido la voz es aumentada o disminuida según la estimación intuitiva de probabilidades de salir bien parados de una posible pelea física.  Tales pautas no son exclusivas del género humano, también se dan entre animales y de aquél con estos: cuando queremos imponer una fuerza ante un perro que gruñe y  tal  vez vaya a atacarnos lo podemos neutralizar simulando una fuerza mayor aumentando nuestro grito; y cuando queremos hacernos amigos de un animal doméstico suavizamos nuestros tonos verbales.

La voz  y el aparato de fonación que la permite constituyen el resultado y el medio de producción con el que gestionamos la pasión y la emotividad además de nuestros puntos de vista y explicaciones. La apostación y campo vibracional de ella recoge sutilmente variantes de tonalidad y articulación que indican la seguridad o por el contrario la dubitación de lo que se está hablando. Todo esto hace que el mensaje dado sea elocuente y persuasivo o fallido y no tomado en consideración.

Su condición de atributo personal e intransferible (salvo en  el caso de expertos en el campo del humor especialmente: cómicos y ventrílocuos)lo define como una imposición biográfica que ha venido dado por la genética, el entorno fonal, la educación y la cultura.Eso aparentemente descartaría su reparación. No es así; la voz puede ser reeducada. Esto empieza por combinar adecuadamente dos prácticas simultáneas la de la respiración para la economía general del organismo y la de la emisión dosificada de aire para la sonoridad articulada  y comprensible de las palabras. Los cuadros clínicos de ansiedad originada por maltrato psicológico y personalidad discriminada tienes producciones verbales inarticuladas con una disincronía entre consumo de aire y longitud de frases dando una característica prosa entrecortada por la que sufre también el escuchante pero especialmente el hablante que cree que no va a ser oído hasta el final.

Pensar cada frase detenidamente y elegir cuidadosamente cada palabra es lo que convierte a un hablante en un comunicante sereno y seductivo que sabe prevenirse de las frases hechas y de los préstamos sacados de dictados ajenos por dominantes que sean. Pensar, en suma, lo que se va a decir antes de decirlo genera una sintonía con el espacio y con la escucha. El hablante que pauta su prosodia y se descarga de la parafernalia innecesaria acompañante de su dictum tiene más probabilidades de conectar y seducir que aquél otro que es impositivo, estridente y abusivo de la escucha ajena.  La guturalidad y la gravedad en las voces de Frank Sinatra y sobre todo Louis Armstrong o Yma Sumac generan una ilusión de confiabilidad por su, tal vez, resonancia de tonos de paternalidad introyectados. Los altos agudos como los de Gracita Morales o Fredy Mercury pueden  promover una cierta prevención, o en el caso de la primera, llevar a la hilaridad.

Admitir la prevalencia del criterio de la seducción verbal constituye en sí mismo un factor para verbalizarnos (expresarnos) de acuerdo con su potencialidad seductiva.



[1] Ovidio Nason nació en Sulmona en el 45 aC y  murió en el +17 o +18.Viajero de Sicilia y Asia. Formado en retórica  se dedicó a la política por un tiempo.Conocidop fiundamentalmente como poeta.  Finalmente fue deportado a  Tomis en el Mar Negro donde murió.

[2] Ovidio.Ars Amandi. ATE. Barcelona 1973 p.21.Considerada como su obra cumbre.

[3] “A falta de presentes, pagaba con palabras a mis amantes”   op. cit. p.57

[4] El movimieno nacionalista del pobo galego  contiene la noción de recuperar las propias voces para recuperar la identidad.

[5] Miller cuenta autobiográficamente en como cuando se detenía en la calle a escribir en su bloc de notas alguna ocurrencia u observación se veia inmediatamente rodeado de chinos curioseando lo s grafos que hacía.

[6] White,Caroline, periodista del BMJ La solidaridad profesional  en el campo de la investigación media es puesta por encima del interés público. En cuanto a lo publicado solo los textos redundantes ya constituyen un 13% del total de artículos publicados.

[7] Sanchez,Eleuterio El Lute. en Camina o revienta.

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