FLUENCIA TRANSCULTURAL

La realidad cautiva

Los tres tiempos y la realidad cautiva.

El ser humano ha sido constituido en torno al lenguaje. Viene y llega a mesa puesta con los manjares y venenos de la realidad desplegados. Según elija su ingesta se atiborrará o no, enfermará y se matará antes de tiempo. Casi todos los significados están expuestos, las gramáticas lo llevarán por el laberinto de los contactos y los experimentos. Antes de que lo advierta vivirá como pueda en la torre babélica de los multisignificantes. La misma realidad y cada uno de sus eslabones será la que se ocupará de llevarlo como neófito. En tanto que recién visitante irá tragando todo lo que se le haya preparado. Se constituirá en hablante antes que en pensante y reproducirá -de acuerdo con su rol de la voz de su amo- los esquemas dominantes. Al mencionar “mesa” señalando una mesa o “luna” señalando la luna estará haciendo algo más que un ejercicio de asimilación de vocabulario describiendo un mueble o un satélite, aceptará sumiso que esa es la forma de la descripción. Sin darse cuenta ejecutará el mismo estilo para citar los distintos tiempos en los que se va a mover su biografía y según le dicen se está moviendo la historia humana. Aprenderá a conjugar el pasado y el futuro con prudencia, el uno porque ya se fue y no se puede estar insistiendo en lo ido, y el otro porque está por venir y no se puede caer en profetismos. Como viajero del túnel del tiempo sabrá, a su debido momento, que su longevidad vital coincidirá con una minúscula parte de la historia humana conocida y aún más minúscula de toda la historia no conocida que por un arrebato académico se le ha llamado prehistoria. Esté o no escolarizado aprenderá a hablar en pasado, en presente o en futuro según los requisitos del trato comunicativo. Hablará en condicional y en subjuntivo, en clave críptica o explícita según toque en cada polémica o disyuntiva. De la verbalidad hará una de sus armas principales, sea para gritar o para callar, para poetizar o para blasfemar, para decir verdades o para imponer mentiras. Con ese operativo psicolingüístico elemental el ser humano se irá haciendo persona según interiorice en sus códigos de representación el mundo en el que vive no solo en el que está en el momento en que toma consciencia del mismo sino el que ha sido desde milenios antes de que ese hablante haya nacido. Técnicamente vivir en la instalación permanente del presente es una incomposibilidad práctica. Para cuando se decir qué hacer en el ahora concreto este ahora ha dejado de ser tal para convertirse en el pasado reciente. La mañana que he empezado en la que he decidido escribir sobre los tres tiempos es un momento ya distanciado en relación a este en el que me pongo a escribirlo. La decisión de ejecutar un acto es un acto distinto a este mismo acto ejecutado. La noción de presente es relativa hasta el punto que es cada visión subjetiva la que marca su umbral. Ese umbral de presentificación no tiene ni busca tener un consenso que arroje un dato numerico preciso. El presente es tanto la hora presente como el día presente como la época presente. El presente ocupa una magnitud u otra dentro de una distancia temporal según se trate el tema que se aborda. Según sea la forma verbal que cita un pasado si utiliza un verbo auxiliar o no, se le infiere como mas lejano o menos dentro de un parámetro de temporalidad interesada. Se conviene que tras la extinción de cada escena puntual, la mención o recuerdo de esta pasa a hablar de un pasado. Este pasado puede estar más lejos o cerca. La experiencia del pasado del ultimo fin de semana lo recuerdo como un ayer, lo que le dará categoría de que sea un pasado mas consolidado o menos es la distancia temporal que tome de lo que ocurrió. Contradictoriamente si la experiencia de este par de días se repite en escenarios equivalentes con los mismos protagonistas lo viviré como un presente. Eso hace pensar que el pasado nunca se ha fugado del todo.

Terapéuticamente estar instalado en el suceso acaecido impide enfrentar el presente desde el realismo y desde la fuerza real de intervención en su cambio. Estar instalado exclusivamente en el presente suele conectar con una despreocupación tanto por lo que hace a las enseñanzas del pasado como por lo que pueda ocurrir en el futuro. Vivir siempre desde el perspectivismo, desde lo que va suceder, desde la hipótesis o la profecía, es algo que sabotea la vida en curso.

El equilibrio está en la combinación justa de los tres tiempos no solamente en las formas de su empleo sino en el potencial significativo de su contenido. La apología que se hace de vivir en clave de lo que está presente no tiene una técnica tan evidente ya que no existe unanimidad en los conceptos de tiempos ni siquiera en la gramática. Se puede hablar del ayer optativamente en pasado o en presente, tambien del siglo anterior o de hace unos milenios. Si tomo por valido un concepto creado por alguien de un antigua escuela pero que sigo dándole validez lo puedo tratar como algo vivo y presente, también a su autor por muy muerto que esté. La historia de las ideas demuestra la larga de vida de ellas a pesar del fallecimiento de sus autores.

Cuando en los panegíricos se poetiza que el muerto seguirá viviendo en la memoria de quienes le sobreviven ya se le está dando un presente. El tiempo presente es la manera de denominar una continuidad en forma de recuerdo, de transcripción, de cita o de aplicación de una propuesta o una innovación hecha por aquel que murió. Bajo esta visión la desaparición total no existe. O al revés: la existencialidad es una eclosión de propuestas coincidentes aunque partan de edades históricas diferentes.

La lingüística no es irrelevante en el modo de tratar la realidad. Al seccionarla en tiempos se obliga a vivirla de acuerdo a esa interpretación dominante vociferando en contra de otros ritmos distintos. Eso lleva a un desacuerdo continuo. Para algunos lo que está por venir como futuro no es mas que lo sucesible y que lo sucesible es algo que ya ha sucedido en el calculo de las previsiones. Tradicionalmente, los futurólogos han sido apreciados y consultados para conocer el desenlace de contiendas en las que se iban a complicar los estados. El futuro es la síntesis lógica de un silogismo elemental. Las premisas concurrentes predeterminan lo que va a suceder que tiene categoría axiomática en lugar de simplemente hipotética. El calendario pone su concreción. Un futuro a corto plazo es predecible en funcion de los factores en estado presente. Hay un tipo de agoreros fabularios que aciertan sus predicciones por una ratio probabilistica comparada a todas las otras que fallan. No hay disciplinas tan perfeccionistas que puedan apostar con total rotundidad lo que va a suceder como comportamiento detallado de un ser humano pero sí con suficiente experimentación cuentifica y conciencia como para predecir el desenlace. Una parte de la vida se vive desde una escenificación prevista. Antes de ir a determinados eventos y encuentros con un tipo de gente se sabe lo que va a suceder en ellos, lo que va a dar de si la comunicación, el tip ode comentarios que se van a hacer. Es parecido a ir a ver una película que se ha visto con anterioridad.

Del futuro lo que mas se valora es la continuidad en vida de los goces del presente y la oportunidad de `plas,mar lo que los déficits de este han impedido. se´que mañana continuaré haciendo básicamente lo mismo que hoy, tambien pasado mañana y al otro, con mis biorritmos y mi tipo de agenda. De hecho también lo sé por lo que hace a dentro de 30 años. No diré algo parecido para un plazo mayor de 70 o 50 años. Evidentemente toda predicción ha de contar con la irrupción de una fuerza intrusa que paralice un proceso (un accidente, la enfermedad o la muerte; un ataque de las fuerzas de la naturaleza o un ataque humano que acabe con tus prerrogativas). Cuanto más se vive más predicciones se pueden hacer de lo que está por vivir. La historia en forma de experiencias y enseñanzas toma la forma axiomática de vida en criterios asumidos y una tecnología de la relación adelantada. Como que todo esto pasa por la destilación de su jeto, por su capacidad de conexión y asimilación de los factores de vida, no se puede decir que el futuro que esta por vivir pueda ser el mismo para todos, ya que todos es igual a multitudes de sujetos distintos, a veces antagónicos y opuestos. Esa misma apreciación se puede decir con respecto a la realidad. Una misma realidad se vive de maneras disintas. Es tanto como decir que la concepción del presente y la manera de vivirlo pasa a ser diferente según la filosofia que se tenga de la existencialidad. Lo que para unos es un día rutinario para otros es un día único e induplicado, lo que para unos es el pasado repleto de malos rollos y reveses para otros es la universidad de las enseñanzas. Lo que para unos es el futuro como continuidad del presente para otros es el proceso abierto que va sumando presentes continuos. El futuro será tanto mas previsible cuanto mas planificado sea. Eso proporciona baremos y tablas de cálculo que hacen estimaciones fidedignas de cuotas de producciones o resultados.

La realidad es tanto mas cautiva de la teoria monolítica que se le aplica cuanto mas cautiva es su gente de vivirla como una sola, con un cerco contra el que no se enfrenta. Si del pasado y del futuro se usan tiempos verbales que lo sitúan en presente la ansiedad de lo que va a ocurrir y el sentimiento de tragedia por lo ocurrido se minimizan en gran parte. El futuro es una construcción en estado presente mientras que el pasado es una deconstrucción para darle a opción a otras lecturas y enseñanzas.

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