FLUENCIA TRANSCULTURAL

La expresión minimalista

La expresión minimalista. Apología de la nota corta.

La nota corta es inherente a la vida de contactos y a la necesidad mensajera que experimenta un hablante. Dejarla en la puerta de casa para que esperara a tu regreso un visitante demorado o en el lugar público de la cita a la que no había acudido ya eran formas escritas de notas hiperbreves. Más tecnocráticamente el telegrama enviado para modificar un compromiso o dar una noticia eran también formas de notas cortas. No puedo decir pues que en el pasado no las usara en estas distintas modalidades.

La primera imagen que recuerdo de las notas cortas como rastros dejados en un proceso de relación fue las que se pasaron algunos líderes bolcheviques en reuniones políticas para no alterar el curso de la reunión interrumpiéndola con la voz alta. Algunas veces las había escrito y sigo haciéndolo en reuniones para pasar un dato a un compañero próximo o recordar alguna cosa a decir. La nota escrita es algo que surge determinado en algunas circunstancias sin necesidad de planearla. El slogan de pared o de cartel es también una forma de nota hiperbreve que ha querido despegar con estilo propio, algo que también es organizado desde el marketing y la publicidad. Los comentarios de pie de foto en la prensa y los nuevos mensajes sms y los emails certísimos tambien se apuntan a ese inventario de la brevedad de la abigarrada muestra de las notas minimalistas aunque no siempre son explicitas y sus faltas de comas y puntuación se prestan a equívocos curiosos.

Si hurgo en mi memoria sospecho que ya de muy lejos pensé en la posibilidad de hacer una especie de dossier donde compendiar esos brevisimos que capturan instantes dedicados a personas concretas. El conjunto de personas con las que se trata en una manera u otra constituye la generalidad de el Otro. El contenido de mensaje en esas notas es un indicador fabuloso que da cuenta de en los trasiegos en los que se está, lo que se piensa y lo que se propone.

Desde el contacto con la mensajería instantánea y atendiendo a las dificultades de extensión de las lecturas largas de materiales ensayísticos (a los que vengo dedicándome) el archivo de notas al otro ha surgido como algo para lo que ya estaban dadas todas las condiciones de decisión. Una vida literaria longeva podria proporcionar miles de estas notas que se convertirían en un documento valioso para atestiguar un tipo de literatura inmediatista. Es sabido que hay un tipo de lecturas reactivo negativas al texto largo. Su sola extensión les mueve a espanto. La nota corta permite su rescate para la lectura aunque se trate de lectores de minutos por no decir de segundos.

Mi incorporación tardía al ejercicio de la nota corta no me ha quitado de seguir con el texto largo. Me ha bastado implementar el criterio que todo texto, sea de la longitud que sea, forma parte de un texto mayor. La diferencia entre la nota y el párrafo es que este necesita de la complementación de lo siguientes y anteriores para ser completamente entendido. La estructura de la nota se establece con total independencia de otras. Una de sus ventajas es que no pide una continuidad y que puede ser emitida como entrada, como respuesta dentro de un proceso comunicativo o como final. Una nota instantánea una declaración para un punto concreto. Ciertamente, hay muchas maneras de hacer notas y algunas en tanto que partes encadenadas a otros mensajes no se entienden si son presentadas aisladas. Me he propuesto como criterio aplicado escribir las miás con valor de expresión por si solas independientemente de la respuesta que vengan a dar o del rol de mensaje encadenado que tengan. Una nota corta puede ir desde una palabra a unas cuantas oraciones ensambladas pasando por un enunciado simple. La mayoría de ellas a juzgar por el reino de la mensajería instantánea no supera la cincuentena.

En mi dossier donde veré si reúno miles de ellas a otros tantos destinatarios trataré de que los textos conecten con las personas a los que fueron nominalmente enviados.

A diferencia de las notas de prensa asi mismo brevísimas que dan por supuestos hechos por verificar las notas personalizadas no aspiran al rango de dogma. Le sobra poder hacer diana en la sensibilidad individual de alguien que conecta con lo recibido. No renuncio a mi apología anterior del texto largo. Sigue siendo necesario explicar con millones de palabras lo que sigue siendo silenciado con millones de gestos represivos lo que no quita reconocer las dificultades para no pocos de llegar al texto largo o de colocarse en posición de desestimarlo nada más verlo. La curiosidad comparativa entre uno y otro es que el corto no es necesariamente mas fácil si lo que se plantea es extender el pensamiento y en consecuencia hacer pensar. Ese hacer pensar significa introducir variables de reflexión habitualmente excluidas en los procesos verbales descriptivos y en la jocosidad de la complicidad de los susurros. No todo el mundo contesta al mensaje y ni siquiera se plantea la necesidad de hacerlo. Eso viene pasando en toda clase de tecnología y medio y desde mucho antes de la era digital. El hecho de la no-respuesta no significa que no haya habido recibo o no se haya dado una comprensión. Hay que admitir un tipo de desidia que alcanza por razones diferentes a los menos corresponsivos. El lenguaje es un movimiento interactivo de significados en el que en cuanto falta una intervención pone en peligro de suspensión el mismo proceso de transacciones. De eso incluso se puede inferir una ley. La comunicación es algo que avanza o retrocede, se estanca o se corrompe, según la funcion de las dos o mas partes en el juego comunicacional en activar sus intervenciones. Cuando dos antiguos amigos/conocidos se encuentran o coinciden y se expresan los deseos de reunirse mas a menudo o de llamarse y hablarse saben -suelen saber- en el momento de decírselo que se están mintiendo. Dicen frases consabidas protocolarias. Lo que nutre una relación es la combinación de mensajes y una organización implícita de su continuidad. Cuando el otro te deja sin respuesta el proceso no sigue. Claro que hay una forma sutil de prescindir de eso: no plantear preguntas ni propuestas, eso permite que la emisión unilateral se promueve a si misma hasta donde sea a voluntad del emisor. El resultado es un monologo. Un compendio de notas personalizadas de una sola autoría no deja de ser eso: un monólogo con la peculiaridad de ser multirrepartido.

No todas las notas tienen el menor interés para ser coleccionadas. Una abundante cantidad de ellas (basta consultar el sesgo dominante de la mensajería en windows live o en facebook) ni siquiera se entienden o no pasan de los balbuceos de carantoñas mutuas y donaciones de besos virtuales. Excepcionalmente hay quien comparte desde su cuadrícula una idea interesante o una info útil. Los menos se convierten en donantes de ideas. Cabe esperar que esa desertidad se irá disminuyendo. Quien se precie ademas de decir su nombre, hobbies, intereses y estado civil proclamará sus ideas. Lentamente se va haciendo, primero acudiendo a frases de autores renombrados o conocidos y después pensando las propias frases y dejándolas listas para editarlas.

La nota corta tiene muchas mas posibilidades de alcanzar un amplio público que el texto largo pero para quien no acepta pensar mensajes ajenos le resulta tan complicado entrar en el significado de la brevedad que dedicar tiempo a lo que considerará un exceso de longitud. También es cierto que lo irrelevante como grafismo de la diletancia puede copar tanto el espacio del mensaje breve como del libro largo. Quien ha optado por no leer, no lee. Quien opta por bloquearse ante el testo escrito reduce su capacidad para entender mensajes y hace que se le pasen de largo cosas que le puedan interesar. Si bien es cierto que el texto corto da mas oportunidades a quien lo escriba a ser leído no le sustituye la necesidad del texto largo para que pueda decirlo todo dado que no hay resumen o síntesis que lo sustituya. Por encima de la longevidad de un texto lo que cuenta es su mensaje ,mas que su gramática de soporte. Pretender que al mundo le sobra literatura es un alegato en manos de una apología de la incultura. Siempre hubo quien le molestaban libros y bibliotecas y arrasaron con ellos. Pretender el grano sin carga con la paja es un contrasentido que va contra las leyes de la naturaleza. Es necesario el contexto para el texto porque es necesaria una cierta cantidad para alcanzar una calidad, finalmente todo puede ser reciclado y aprovechado (la paja también) confundiendo el fruto con el proceso que le ha dado vida.

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