FLUENCIA TRANSCULTURAL

Revolución sin violencia

Revolución sin violencia.JesRICART Rkv01julio2012

 Entendiendo la revolución social  como aquel proceso de transfomaciones que incluye al menos estos componentes: 1.ocupación del poder y su devolución y control a la sociedad, 2.redistribución de la propiedad en torno al principio de posesión colectiva 3.nacionalización y socialización de la banca 4.Liberación del dominio o excesiva injerencia  de cualquier tipo y especialmente militar y económico de otra potencia  5.Nueva constitución y códigos para un civismo alternativo vertebrados en torno a los postulados éticos 6 .Apertura de una nueva etapa historica para la re-modelación del ser humano en torno a principios humanistas,… se ha teorizado y no sin razón que el sistema no tolerará un panorama de esa envergadura interviniendo en contra de las expresiones de lucha y de debate en relación a todo ello. Los rostros de perros rabiosos  de un sistema no dispuesto a cambiar los dan los sicarios y mercenarios armados que intervienen contra el pacifismo crítico inventando trolas no sostenibles. Si el estado manda a sus tropas de asalto cargar contra la gente por reinvindicaciones menores cabe suponer que lo hará con más razón para cargar contra movimientos fortalecidos con objetivos estratégicos para ir mas allá de unas cuantas reformas coyunturales e institucionales. Todas las dictaduras de todas clases han visto mal que la gente se reúna y hable y la historia de las policias está sobrada de actuaciones basadas en el espionaje y en la irrupción brusca donde se reune la gente para hablar y pensar colectivamente. Se puede deducir una conclusión indiscutible: el poder tiene miedo a la palabra que no controle y lo tiene porque del pensamiento divergente nace la conciencia y con ésta la fuerza que impulse otro mundo cuya lucha pasa por dejar de soportar la criminogenia de los estados capitalistas.

El debate sobre violencia necesita una renovación. No nos sirven los criterios que nos adviergten de su necesidad porque en este mundo violento todo se ha alcanzado por la fuerza impuesta o porque las gentes que tienen el poder y el dinero no van a estar dispuestas pasiva y pacificamente a compartirlos con las gente que no tienen ni lo uno ni lo otro. Advirtamos que ni la clase de los poseedores es una sola clase ni la clase de los desposeídos tampoco es una sola. Hay multitud de sectores en el bloque de dominio por generalizarlo y simplificarlo con todos los errores interpretativos que esto conlleva lo mismo que en el bloque de los dominados. La clase trabajadora que tradicionalmente era la más sometida a los expolios y ultrajes del sistema capitalista se ha convertido en una clase nodriza para un posicionamiento adquisitivo desde posiciones de estatus de clase media. Actualmente quienes peor lo pasan en las economias más ricas han dejado de ser los trabajadores para serlo los no-trabajadores que ni siquiera pueden ingresar al derecho de tener trabajo pagado.

Las luchas intersectoriales tambien pasan por las divergencias entre ellas. No hay un movimiento antisistema capitalsita tan rotundo y claro al que se ajusten los distintos movimientos greminalistas y fraccionarios; por suparte el estado al mando de la politica no es el unico que manda sino el que escenifica las politicas que mas consensúa la parte poderosa del sistema, dentro de ésta hay castas y clanes con sus propias contradicciones y litigios. Como vemos la condicion de tener dinero si bien es relevante no es suficiente para participar en el poder y los mismos conflictos internos llevan a que prevalezcan unos y que se hundan otros.

La condicion de propiedad y de tener cuantiosas sumas de dinero pone a la minoria que las tiene en el objeto de critica del reivindicacionismo tanto clásico como moderno.  Quienes se benefician de tal condición no comparten totalmente la adscripción a una ideologia. Dentro de los muy ricos no faltan criticas al sistema así como dentro de los muy pobres no faltan defensores acérrimos de él por mucho que les perpetúe en sus absolutas miserias y no quieran darse cuenta de ello.

La posición ante el tema de la violencia está muy ligado a la posición de clase que se tenga y a la doctrina preconcebida que se tenga. Si se considera que como todas las revoluciones del pasado fueron violentas las del futuro también tendrán que serlo se está aplicando un tradicionalismo carca según el cual se cree que el ser humano no ha aprendido en absoluto de sus errores. Si se piensa que el conocimiento, la ciencia y la conciencia son desarrollos exclusivos de los proletarios y de los exsplotados y la accesibilidad a ello está negada a los hijos de las clases ricas simplemente se está negando una evidencia histórica: los movimientos independentistas de las colonias estuvieron dirigidos y animados por nativos de las clases altas que además se formaron en las universidades de las metrópolis colonialistas. Si se cree que por el hecho a escala particular uno no está dispuesto a que le quiten su mansión millonaria o sus bienes ese va a ser siempre la actitud de la burguesía en todos sus términos y coyunturas es ignorar los acontecimientos no tan lejanos de redistribuciones del poder sin usar un arma. Hay procesos en marcha (Islandia, Georgia,…)que demuestran la implementación de opciones radicales sin que la violencia callejera tenga que ser necesaria, claro que hay otros procesos que sin ella se descarta que sus regimenes puedan ser derrocados (el caso sirio).

Un programa revolucionario en lo que queda caracterizado no es en la apologia de la violencia sino en la argumentación de las transformaciones radicales por hacer. Seguir teorizando a estas alturas tras décadas de parlamentarismo izquierdista dictaduras de una clase sobre otra para depurar a una sociedad es apartarse de las lecciones de la historia pero sobre todo no reconocer las venganzas y rencores de los que se avitualla la psique humana que son sus principales obstáculos para no evolucionar.

Laviolencia ciertamente no comienza con el golpe ni con la espada, tampoco con el uso de  la quijada o con la piedra como armas para matar, está inscrita en el discurso humano. Siempre que alguien niega la vida y la expresión de otro por el metodo que sea (incluido la no escucha de lo que tenga que decir) está ejerciendo la violencia a un grado si además acude al delito enmascarado, al robo de sus plusvalías, a la injuria o a la mentira está utilizando otras tantas formas de violencia. Contrarrestar cada una de ellas con la palabra correcta  empuñando la verdad es mejor que cualquier lanza o ballesta.

Si bien no se puede perder de vista una teoría de la violencia limitarla a su expresión bruta y a las agresiones físicas significa no incorporar los cambios de la realidad y las enseñanzas históricas. Ninguna de las grandes purgas (supuestas depuraciones bienintencionadas de las dictaduras fueran las fascistas o las sociofascistas que empezaron como izquierdistas) lograron nunca sus objetivos salvo el de la destruccion de vidas humanas no por ser de ideologias irrecuperables o incurables sino por ser de pensamientos y comportamientos distintas.

Antropológicamente cada vez que un ser humano ha acudido a la liquidación fisica de otro (o más moderna y sutilemente acude a la violencia civilizada no fisica de acabar con la concurrencialidad legitima, la rivalidad lógica  o el pensamiento diferencial de otro) se degrada como tal humano y pone millas por medio a su reto de ser persona. Potencialmente la animalidad humana a la que remite finalmente todo discurso y comportamiento  de sus sociedades puede  acudir y sigue acudiendo a la violencia bruta, a la del animal feroz herido en su orgullo. Antes de dar el golpe con la mano o disparar con el arma de fuego hay el preludio verbal que marca las diferencias con el enemigo. Esa es la cuestión: la continuidad del concepto de enemigo con el que toda reconciliación parece descartada para siempre.

La tesis del enemigo de clase fue totalmente asumida durante siglos actualmente está en discusión.  La superacion de las clases antagónicas no pasará por la liquidacion fisica de los contrarios, los que mas detentan lasclaves del poder en todo el mundo,  aun siendo contabilizados como una exigua minoria de unos 7mil individuos en comparacion a todos los habitantes planetarios. Es un substato biopsicológico en la condicion humana el que lleva a la reaparición de antagonismos, reyertas, envidias y el resto de errores constitutivos. Es posible un animal social que no haga guerras. Sí, lo es, el reino animal lo demuestra en varias especies aunque las conductas violentas existan. Comparando la violencia interindividual aislada por cuestiones de accesibilidad al gterritorio o a losalimentos, a la violencia pluriindividual de etnias contra etnicas, estados contra estados o clases contra clases preferimos la primera por su menor cuantia y por que sus consecuencias derivadas no pone en peligro al resto de la sociedad ni del medio ambientes. Eldeseo ultimo es liquidar cualquier clase de violencia  (por tanto también la  psíquica, la verbal y comunicativa además de la física) para eso los proyectos de lucha por un nuevo mundo pasan por no usar las armas que tanto han consolidado el viejo mundo. La credibilidad del futuro y de sus apológetas depende de la instrumentación de formas de lucha que no pasen por ningun tipo de violencia.

Lo que más fuerza da a la sociedad trabajadora no son los instrumentos de la fuerza fisica (la época de las barricadas ha concluido lo mismo que la época de las catapultas por mucho que aun haya un himno rebelde que ensalce las unas) sino la verificación de su propia realidad y la del sistema del que forma parte, su fuerza depende de la capacidad para aqsumir y extender sus verdades y los actos de presión mayor pasan por la negativa a ahcer de comparsas de estados mediocres con acciones pacifistas. Jean Ziegler[1], propone   que España no pague la deuda o que se ocupe y nacionalice la banca  se suma a las indicaciones de la lucha pacifista para alcanzar mayores logros de los que pretenden erroneamente los piquetes que fuerzan huelgas, las roturas de lunas o lo que es peor los comandos de castigo. La sociedad tiene en su haber siempre la fuerza numerica y suficiente inteligencia como para aceptar las soluciones, si sigue perpetuándose en el reuno de las calamidades bajo un sistema que ha demostrado ser obsoleto es por su gran miedo a una alternativa de futuro que no le haga perder sus privilegios. Hace décadas en multitud de paises que ya no se puede decir que la gente puede y debe arriesgarse en sus luchas porque no tiene mas riesgo que el de perder sus cadenas. Las cadenas que rigen ya no tienen formas de grilletes sino que pasan por multitud de convencionalismos: desde la aceptación de presidencias y monarquias a la pulsión universal de tener propiedades privadas y desarrollar bunkeres donde proteger los millones de  egoísmos convergentes.



[1] Vicepresidente de la comisión de DDHH de la ONU

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: