FLUENCIA TRANSCULTURAL

Desiderátum fantochesco

Escrito por jesusricartmorera 10-07-2012 en General. Comentarios (0)

Desiderátum fantochesco/Omnipoética

Blue Lagoon 6julio2012

 

Repito mis sueños y mis desalientos

encajonados como he ido pudiendo

en los dosieres de las certezas

que guardo con discreción, sin aspavientos.

 

No apologizo ninguna derechura

ni voy preripuesto para el lucimineto.

de un filón que se ha quedado sin doraduras.

con palabras fanfarronas he propuesto un futuro

desengallándome ahora de todo pronóstico

cuando me veo y sé tumefacto por los golpes

tantos que recibiera en el alama.

 

No me queda palique para convenceros

ni agarradero ante tiempos movedizos

pediría una ejercito de masupiales

donde protegernos de barrizales y eruditos.

 

Calderoniano desde siempre, poeta antes que proclamario

se me cumplen con verismo las pesadillas goyescas

tililaban  bastantes de mis versos desde antes

que la brumosidad de facinersos barrutara

y las demagogias de los parteros nos engañaran.

 

Ungido por varias literaturas, las mías y las de otros

aún voy de opiniatra un tanto volandero

No de portaestandarte en un universo iconico.

 

Mi historia enrramada por las pizarras

busca acomodamiento fuera de cuestioens gremiales

en un trasmundo lejos de incurias

con mi conciencia forrada de potencialidades.

 

Me quedan parabienes que solicitar y desear

arrullado por las suertes que me tocaron

sigo aprenbdiendo de contendientes,

aliados o no en el desiderátum fantochesco;

me valgo de ellos para resucitar

y seguir viviendo de nuevo.

 

Revolución sin violencia

Escrito por jesusricartmorera 01-07-2012 en General. Comentarios (0)

Revolución sin violencia.JesRICART Rkv01julio2012

 Entendiendo la revolución social  como aquel proceso de transfomaciones que incluye al menos estos componentes: 1.ocupación del poder y su devolución y control a la sociedad, 2.redistribución de la propiedad en torno al principio de posesión colectiva 3.nacionalización y socialización de la banca 4.Liberación del dominio o excesiva injerencia  de cualquier tipo y especialmente militar y económico de otra potencia  5.Nueva constitución y códigos para un civismo alternativo vertebrados en torno a los postulados éticos 6 .Apertura de una nueva etapa historica para la re-modelación del ser humano en torno a principios humanistas,… se ha teorizado y no sin razón que el sistema no tolerará un panorama de esa envergadura interviniendo en contra de las expresiones de lucha y de debate en relación a todo ello. Los rostros de perros rabiosos  de un sistema no dispuesto a cambiar los dan los sicarios y mercenarios armados que intervienen contra el pacifismo crítico inventando trolas no sostenibles. Si el estado manda a sus tropas de asalto cargar contra la gente por reinvindicaciones menores cabe suponer que lo hará con más razón para cargar contra movimientos fortalecidos con objetivos estratégicos para ir mas allá de unas cuantas reformas coyunturales e institucionales. Todas las dictaduras de todas clases han visto mal que la gente se reúna y hable y la historia de las policias está sobrada de actuaciones basadas en el espionaje y en la irrupción brusca donde se reune la gente para hablar y pensar colectivamente. Se puede deducir una conclusión indiscutible: el poder tiene miedo a la palabra que no controle y lo tiene porque del pensamiento divergente nace la conciencia y con ésta la fuerza que impulse otro mundo cuya lucha pasa por dejar de soportar la criminogenia de los estados capitalistas.

El debate sobre violencia necesita una renovación. No nos sirven los criterios que nos adviergten de su necesidad porque en este mundo violento todo se ha alcanzado por la fuerza impuesta o porque las gentes que tienen el poder y el dinero no van a estar dispuestas pasiva y pacificamente a compartirlos con las gente que no tienen ni lo uno ni lo otro. Advirtamos que ni la clase de los poseedores es una sola clase ni la clase de los desposeídos tampoco es una sola. Hay multitud de sectores en el bloque de dominio por generalizarlo y simplificarlo con todos los errores interpretativos que esto conlleva lo mismo que en el bloque de los dominados. La clase trabajadora que tradicionalmente era la más sometida a los expolios y ultrajes del sistema capitalista se ha convertido en una clase nodriza para un posicionamiento adquisitivo desde posiciones de estatus de clase media. Actualmente quienes peor lo pasan en las economias más ricas han dejado de ser los trabajadores para serlo los no-trabajadores que ni siquiera pueden ingresar al derecho de tener trabajo pagado.

Las luchas intersectoriales tambien pasan por las divergencias entre ellas. No hay un movimiento antisistema capitalsita tan rotundo y claro al que se ajusten los distintos movimientos greminalistas y fraccionarios; por suparte el estado al mando de la politica no es el unico que manda sino el que escenifica las politicas que mas consensúa la parte poderosa del sistema, dentro de ésta hay castas y clanes con sus propias contradicciones y litigios. Como vemos la condicion de tener dinero si bien es relevante no es suficiente para participar en el poder y los mismos conflictos internos llevan a que prevalezcan unos y que se hundan otros.

La condicion de propiedad y de tener cuantiosas sumas de dinero pone a la minoria que las tiene en el objeto de critica del reivindicacionismo tanto clásico como moderno.  Quienes se benefician de tal condición no comparten totalmente la adscripción a una ideologia. Dentro de los muy ricos no faltan criticas al sistema así como dentro de los muy pobres no faltan defensores acérrimos de él por mucho que les perpetúe en sus absolutas miserias y no quieran darse cuenta de ello.

La posición ante el tema de la violencia está muy ligado a la posición de clase que se tenga y a la doctrina preconcebida que se tenga. Si se considera que como todas las revoluciones del pasado fueron violentas las del futuro también tendrán que serlo se está aplicando un tradicionalismo carca según el cual se cree que el ser humano no ha aprendido en absoluto de sus errores. Si se piensa que el conocimiento, la ciencia y la conciencia son desarrollos exclusivos de los proletarios y de los exsplotados y la accesibilidad a ello está negada a los hijos de las clases ricas simplemente se está negando una evidencia histórica: los movimientos independentistas de las colonias estuvieron dirigidos y animados por nativos de las clases altas que además se formaron en las universidades de las metrópolis colonialistas. Si se cree que por el hecho a escala particular uno no está dispuesto a que le quiten su mansión millonaria o sus bienes ese va a ser siempre la actitud de la burguesía en todos sus términos y coyunturas es ignorar los acontecimientos no tan lejanos de redistribuciones del poder sin usar un arma. Hay procesos en marcha (Islandia, Georgia,…)que demuestran la implementación de opciones radicales sin que la violencia callejera tenga que ser necesaria, claro que hay otros procesos que sin ella se descarta que sus regimenes puedan ser derrocados (el caso sirio).

Un programa revolucionario en lo que queda caracterizado no es en la apologia de la violencia sino en la argumentación de las transformaciones radicales por hacer. Seguir teorizando a estas alturas tras décadas de parlamentarismo izquierdista dictaduras de una clase sobre otra para depurar a una sociedad es apartarse de las lecciones de la historia pero sobre todo no reconocer las venganzas y rencores de los que se avitualla la psique humana que son sus principales obstáculos para no evolucionar.

Laviolencia ciertamente no comienza con el golpe ni con la espada, tampoco con el uso de  la quijada o con la piedra como armas para matar, está inscrita en el discurso humano. Siempre que alguien niega la vida y la expresión de otro por el metodo que sea (incluido la no escucha de lo que tenga que decir) está ejerciendo la violencia a un grado si además acude al delito enmascarado, al robo de sus plusvalías, a la injuria o a la mentira está utilizando otras tantas formas de violencia. Contrarrestar cada una de ellas con la palabra correcta  empuñando la verdad es mejor que cualquier lanza o ballesta.

Si bien no se puede perder de vista una teoría de la violencia limitarla a su expresión bruta y a las agresiones físicas significa no incorporar los cambios de la realidad y las enseñanzas históricas. Ninguna de las grandes purgas (supuestas depuraciones bienintencionadas de las dictaduras fueran las fascistas o las sociofascistas que empezaron como izquierdistas) lograron nunca sus objetivos salvo el de la destruccion de vidas humanas no por ser de ideologias irrecuperables o incurables sino por ser de pensamientos y comportamientos distintas.

Antropológicamente cada vez que un ser humano ha acudido a la liquidación fisica de otro (o más moderna y sutilemente acude a la violencia civilizada no fisica de acabar con la concurrencialidad legitima, la rivalidad lógica  o el pensamiento diferencial de otro) se degrada como tal humano y pone millas por medio a su reto de ser persona. Potencialmente la animalidad humana a la que remite finalmente todo discurso y comportamiento  de sus sociedades puede  acudir y sigue acudiendo a la violencia bruta, a la del animal feroz herido en su orgullo. Antes de dar el golpe con la mano o disparar con el arma de fuego hay el preludio verbal que marca las diferencias con el enemigo. Esa es la cuestión: la continuidad del concepto de enemigo con el que toda reconciliación parece descartada para siempre.

La tesis del enemigo de clase fue totalmente asumida durante siglos actualmente está en discusión.  La superacion de las clases antagónicas no pasará por la liquidacion fisica de los contrarios, los que mas detentan lasclaves del poder en todo el mundo,  aun siendo contabilizados como una exigua minoria de unos 7mil individuos en comparacion a todos los habitantes planetarios. Es un substato biopsicológico en la condicion humana el que lleva a la reaparición de antagonismos, reyertas, envidias y el resto de errores constitutivos. Es posible un animal social que no haga guerras. Sí, lo es, el reino animal lo demuestra en varias especies aunque las conductas violentas existan. Comparando la violencia interindividual aislada por cuestiones de accesibilidad al gterritorio o a losalimentos, a la violencia pluriindividual de etnias contra etnicas, estados contra estados o clases contra clases preferimos la primera por su menor cuantia y por que sus consecuencias derivadas no pone en peligro al resto de la sociedad ni del medio ambientes. Eldeseo ultimo es liquidar cualquier clase de violencia  (por tanto también la  psíquica, la verbal y comunicativa además de la física) para eso los proyectos de lucha por un nuevo mundo pasan por no usar las armas que tanto han consolidado el viejo mundo. La credibilidad del futuro y de sus apológetas depende de la instrumentación de formas de lucha que no pasen por ningun tipo de violencia.

Lo que más fuerza da a la sociedad trabajadora no son los instrumentos de la fuerza fisica (la época de las barricadas ha concluido lo mismo que la época de las catapultas por mucho que aun haya un himno rebelde que ensalce las unas) sino la verificación de su propia realidad y la del sistema del que forma parte, su fuerza depende de la capacidad para aqsumir y extender sus verdades y los actos de presión mayor pasan por la negativa a ahcer de comparsas de estados mediocres con acciones pacifistas. Jean Ziegler[1], propone   que España no pague la deuda o que se ocupe y nacionalice la banca  se suma a las indicaciones de la lucha pacifista para alcanzar mayores logros de los que pretenden erroneamente los piquetes que fuerzan huelgas, las roturas de lunas o lo que es peor los comandos de castigo. La sociedad tiene en su haber siempre la fuerza numerica y suficiente inteligencia como para aceptar las soluciones, si sigue perpetuándose en el reuno de las calamidades bajo un sistema que ha demostrado ser obsoleto es por su gran miedo a una alternativa de futuro que no le haga perder sus privilegios. Hace décadas en multitud de paises que ya no se puede decir que la gente puede y debe arriesgarse en sus luchas porque no tiene mas riesgo que el de perder sus cadenas. Las cadenas que rigen ya no tienen formas de grilletes sino que pasan por multitud de convencionalismos: desde la aceptación de presidencias y monarquias a la pulsión universal de tener propiedades privadas y desarrollar bunkeres donde proteger los millones de  egoísmos convergentes.



[1] Vicepresidente de la comisión de DDHH de la ONU

Obsolescéncia del Meeting

Escrito por jesusricartmorera 01-07-2012 en General. Comentarios (0)

El  meeting y su potencial obsolescencia JesRICART RKV1julio2012

Lo que se ha dado en llamar meeting es un speech unilateral (de un solo hablante por lo general) frente a una audiencia mas o menos multitudinaria que se reune para ese tipo de ceremonia verbal y cuya opción de réplica no está prevista.  Como técnica de organización de eventos es no rechazada por casi nadie que se dedica o se quiera dedicar a hacer una carrera política o desee despuntar en las campañas electoralistas o sindicalistas. La palabra castellanizada como mítin ha perdido ya todo contacto con su sentido original, el de reunión o reunión de debate. A diferencia de una asamblea el meeting es para decir unas cuantas frases de las que se sabe a priori que son las que quiere escuchar la multitud reunida y que van sobre seguro. Es una ceremonia de consolidación de presupuestos y de convicciones que ya se tienen a priori. Tiene estructura de espectáculo: tarima o podio a una cierta altitud (aunque eso empezara con oradores subidos sobre cajas, bidones o peldaños), decorativos de pancartas y banderolas, atril o baranda, micro y megafonía al servicio del orador y solo del orador, ubicación estratégica en relacion a la plaza, nave a cubierto o espacio donde se realiza el acto; figura estelar como centro aglutinante de las miradas, prosodia grandilocuente, frases cortas y contundentes, reiteraciones, pocas ideas y claras; todo eso administrado con pausas para los vítores y aclamaciones que pone la gente “de abajo” en el único rol participativo que se le permite, el del grito.  

Todo el conjunto tiene trazas de folclore y ayuda a pasar un rato. La figura mitinesca se recrece en olor y fragor de multitudes, prepara su entrega de grandes y escuetas verdades y su cuota de bufidos correspondiente y con más o menos acierto hilvana frases que luego pueden pasar a la historia (“I have a dream…” de MLK), reúne y resume puntualmente las aspiraciones unitarias de todo un pueblo, una sociedad, una nación o un movimiento. Es quien vocea en alto y en claro la conciencia pública, es quien pone la cara a millones de caras anñonimas. Si ese tipo de figura ha existido y sigue existiendo porque hay una enorme necesidad de nominalismo y de referencialidad en gente pública concreta por no decir de paternalismo y dirigismo.

Antes del meeting político venia existiendo el predicador de púlpito (y antes de un púlpito eclesial también hubo el alza pies del ilustrado del momento enseñando los peligros infernales sino se obedecia ciegamente los dictums de los ministros de dios). La concomitancia entre ambas figuras no es gratuita y reconoceremos una convergencia entre ambos roles, de hecho hay muchos homilías de carácter social y antigubernamental que han contribuido a la cultura crítica en muchas partes del mundo (El Salvador, Euskadi,…). El común denominador de ese tipo de discurso es que resume y entrega verdades con punto finales y sin posibilidad de réplica, tampoco nadie –desde la posicion de público, la de abajo en el sentido fisico-espacial más literal- se le ocurre presentarla. Cuando alguna vez, alguien desde la grada increpa (tal como le sucedió al expresidente Asnar, por cierto un tipo pendiente deencausar y juzgar por el crimen de la mentira a su país durante su mandato) a la figura mitinera es el mismo público que acalla al “irreverente” antes que el servicio de seguridad lo reduzca o lo eche del espacio de concentración de malas maneras.  El politico verboactor como el obispo son sumos sacerdotes cuyas palabras no se las puede poner en discusión por eso ni el uno ni el otro pueden ser reconocidos como iguales en un plan de discusión. Hay sindicalistas o candidatos  que vienen con la gujera secundera clavada en sus culos que llegan, dicen y se van para poder estar en el siguiente mitin dentro de un calendario de actos publicos semejantes con cientos de kilometros por medio. Bueno, no deja de ser otra forma estresante de vida que adrenaliza a esos figuras y los pone como motos para demostrarse y demostrar que ellos “sí que valen”. ¡Qué haríamos los demás sin vosotros, pobres de nosotros sin vuestras palabras inspiradas, buah, buah.!

Cuando ambos –clérigos y líderes políticos- ocupan ese puesto para el dictum se supone que todo se ha discutido ya antes y tanto quienes organizan y plataforman el acto como quienes asistenten ya van sobre la convicción de que estarán de acuerdo con su contenido. Lo que da carácter carácter unitario a esos actos (sean dentro de un templo o en un estadio) es que nadie chista ni objeta, en que la palabra es única y esa unicidad le da la fuerza. Eso no quiere decir que no haya matizaciones y diferencias sutiles con todo lo que se diga pero se consensúa implícitamente que no es el lugar para expresarlas. De hecho, una intervencion del público interrumpiendo la actuación del líder de turno es practicamente considerada como sabotaje antes de reflexionar su conveniencia o no y sobre todo la verdad de lo que diga. Los líderes indiscutibles e indiscutidos presentan dos problemas para los movimientos sociales: el uno es que son tomados como los nuevos señores de la teoría y del hacer al que no se les objeta nada y el otro es para ellos mismos que al no tener acceso directo a las criticas de la base y eal tener en sus entornos una caballería de lugarestenientes que no se atreven con críticas, se perpetúan a sí mismos como incuestionables perdiéndose las contribuciones de los demás pensantes.

Evidentemente, el proyecto de la inteligencia colectiva que es la que ha de engendrar una sociedad colectiva es totalmente opuesto a los liderazgos –repartidos entre unos cuanto de la nómina de los nombres y caras más conocidas- y a las formas mitinescas que se parecen demasiado a oratorios en los que todos van a ir rezar lo mismo o uno reza y los otros dicen amén.

La ceremonia, sin embargo, es necesaria y lo mismo que en los  panegíricos todavia hay predominancia de una figura (sea el pastor religioso o alguien que habla en nombre del sentir de  los demás) que ensalza al finado y nadie dice: “¡mentira!” o al menos no es algo que suela pasar en voz alta aunque pueda comentarse en voz baja o pensarse en privado por mucho tiempo las fórmulas de agitación van a seguir pasando por esos actos concentracionarios desde los que distintos movimientos politicos se enseñan mutuamente sus poderes de convocatoria y se demuestran a si mismo las fuerzas con las que cuentan.

Para una buena parte de la ciudadania, acudir como figura de relleno en ese rol desde la escucha de lo que dice el dirigente del partido o del movimiento es lo más que va a hacer o la manera con que va a expresar su disposición de apoyo. Los espacios  mas apropiados para profundizar los temas son los que menor número de gente tienen o que reunen otras condiciones de sosiego y comodidad para hablar tranquilamente sin que nadie quede fuero del juego de palabras. El encuadre de los mitines es que está muy marcado por la necesidad catartica de la sociedad humillada en expresar su furia y el problema de las figuras mitineras es que se centran mas en contracriticar a las otras de otras formaciones politicas (algo sobradamente usado hasta el aburrimiento entre los lideres de los grandes partidos llamados de masas en sus beligerancias por ocupar la siguiente tremporada los palacios de gobierno). Eso afecta al propio discurso del mitinero que no advierte las propias contradicciones de su movimiento ni concede tiempo a las discusiones en sus propias filas convirtiéndose en un títere de toda la escenografía. Hay otros espacios mejores para los debates y nada sospechosos de sediciosos pero cuyo quantum de verdades es superior y la praxis de la tolerancia y respeto mutuo funciona con una pedagogia envidiable.  La iniciativa de reuniones intergeneracionales en distintos espacios y de una manera permanente no determinada por coyunturas calientes  como Le café des âges[1]  pueden cualitativamente ser superiores a las grandes concentraciones mitinescas sin caer en elitismos ni exclusiones. es una iniciativa de debates democraticos entre generaciones. Claro que no todo lo que sale de los cafés es excelente (A.Hitler empezó sus dictums en una taberna de Munick que tuvo como entreno para irse especializando en sus peroratas ante multitudes fervorosas).

El formato del meeting es al momento actual de la historia lo que los déficits de la inteligencia colectiva es a las carencia de estructura asociativa diferente para que todas las palabras puedan fluir y se den las síntesis y las sinergias para el apoyo mutuo cultural e intelectual. Cuantas mas mentes participen en cada elaboración mayores oportunidades metodológicas habrán para que las conclusiones tomadas sean vinculantes. Por el contrario los eslóganes de retóricas demagógicas  pueden salvar un momento y convencer a multitudes pero no dejar un poso de continuismo dedicacional a una linea de futuro.

El miting tanto en su forma como en su fondo forma parte de la sociedad del espectáculo por critico que pretenda ser del sistema que sustenta esa sociedad. Es lo opuesto a la inteligencia pública, no tiene nada que ver con la asamblea y consagra una forma de hablar enardecente. El actor verbal es antes que politico actor aunque no lo sepa ni quiera ni se le plantee serlo. El discurso político que deberia medirse por la cantidad de conceptos y datos expuestos articulados y coherentizados entre ellos acaba por ser evaluado como un actor más, por su voz, por su presencia, por su carisma, por su seguridad en el habla.

Podemos prever el meeting como un instrumento obsolescente pero por de pronto a falta de otros  intervencionismos callejeros que lo superen  quien quiera decir algo que lo diga con los medios que tenga, incluidos su propio equipo de megafonia y su entarimado. Si se montan conciertos de musica en las plazas y otros espectaculos circenses ¿por qué iba a ser menor el derecho al intervencionismo con palabras para arengar a las gentes a caballo entre pasmadas y pasmosas? Las constituciones legitiman el derecho a expresarse por cualesquiera medios respetuosos con el hábitat y con los démas a quien quiera que sea que tenga algo que decir. Pues bien, más allá de los partidos y asociaciones constituidas también cualquiera puede adoptar el rol de speaker en la esquina que se tercie tratando de no enredad la libertad de circulación ajena ni metiendo su acustica en la sopa de las mesas del vecindario. Todas las iniciativas en ese sentido ayudarian a desbancar el monopolio de la palabra sonora de los partidismos que se hayan especializado en ella aunque a la larga los espacios de conversacion mejores son aquellos que reunen confortabilidad y participacion por un igual de todos los asistentes al sistema de megafonia y a los tiempos de palabra.



[1] El concepto fue creado en Francia en el 2005, se han creado mas de 1200 tertulias o cafes hasta el 2012, dentro del cuadro europeo del concepto del envejecimiento activo.

 

La élite ineludible

Escrito por jesusricartmorera 24-06-2012 en General. Comentarios (0)

 

 

La élite ineludible.JesRICART

El cántico contra los dioses, los reyes y los tribunos tuvo una importancia no solamente política sino también psicológica al centrar las energias y las confianzas en la potencialidad de la sociedad, en las gentes de las bases, en las personas corrientes, en el uno mismo en alianza con los demás. Hasta ese momento, para la historia y para los historiadores quiénes figuraban como personajes clave para los acontecimientos eran los insignes, los nobles, las figuras de abolengo, los nombres de la realea, los ministros religiosos, los jueces, los hombres del poder político; a partir de entender que la realidad se hacía con los brazos y colaboraciones de millones de personas y que cada paso de la historia no había sido autorizado sin su apoyo y consentimiento la perspectiva cambió, las noblezas empezaron a ser superadas y se concibió una noción revolucionaria: superar la necesidad de una clase dirigente y no tener que suplicarle nada para poder vivir bien y en paz.

 Desde entonces, el discurso a favor de una sociedad igualitaria y sin clases se va pasando de unas generaciones a otras y la revaloración del ser individual como origen y destino de la libertad maximizada complementa ese discurso a favor de la felicidad.   La lucha por la libertad por suprema que sea esa perspectiva no dejaria de ser un medio para alcanzar el aún mas supremo de los bienes: la felicidad algo que para conseguirla enteramente además de de tenerla como objetivo y voluntad individual requiere del concurso y aceptación de la sociedad para no restringirla. Es ese doble parámetro que une la felicidad individual a la perspectiva de la felicidad colectiva lo que regenta todo lo demás: la lucha por los derechos básicos, la lucha por la libertad maximizada y evidentemente la lucha por la justicia y la igualdad social de oportunidades.  

En ese macroproyecto en el que con más o menos ahíncos unos porcentajes más o menos significativos de cada generación pelean se pone en evidencia las distintas maneras de combatir por todo ello además de las distintas interpretaciones militantes, sociologísticas, parapolíticas y politizantes, radicales o reformistas. Nunca ha habido una sola manera de luchar ni es matemáticamente posible la unanimidad absoluta para decirla (otro asunto es consensuar la tesis considerada como mejor o la tecnica de presión aceptada tácticamente como la más apropiada a una coyuntura). En ese proceso común y heterogéneo de militancias y luchas (un multiproceso, pues) cada cual desde su puesto o puestito hace lo que puede o como puede aliándose a una voluntad  social difusa y a un clamor general para cambiar el estado de las cosas o la  situacion del país. En la diversa estela  de participaciones hay tantas y de tantos tipos que la metodología crítica no necesita empeñarse en liquidar las menos correctas (si alguien hace de perfectum para distinguir las que lo son de las que no lo son)  sino en encontrar la sinergias y maneras de cooperaciones mutuas tras unos ejes vertebrantes paa que nos den fuerza objetiva sin perder las energias en disensiones internas.

Ciertamente, los mismos movimientos sociales terminan por generar estructuras y modelos demasiado semejantes a aquellas realidades contra las que se levantan. La lucha contra el elitismo de las clases dominantes y de sus sectores más privilegiados no evita que a su turno ese movimiento acuda a nombres de marca o figuras-estrella para que sean los ponentes atrapagentes o busquen con ceño sus firmas de adhesión para que apunten al carro de la protesta a los indecisos. Eso no se desmarca, aunque los detalles del anuncio varíen, de lo que han hecho numerosas marcas comerciales para vender sus wiskies, perfumes, ropas, coches, joyas  o lo que sea contratando a famosos para que los publiciten.

Los manifiestos de los intelectuales y académicos y artísticos que por una curiosa razón terminan teniendo por comun denominador no tanto sus trayectorias profesionales, ni siquiera sus ideas sino la condición de sus famas y sus apariciones intermitentes en los medios de comunicación cumplen una función a veces más decorativa que referencial para los hitos de los movimientos reinvindicativos. Lo vimos con el compromiso y el uso de u nescenario público de galas y fatos por lo de la oposición a la invasión de Irak, lo hemos visto en otras muchas ocasiones. Pero la cara-pública no sustituye en absoluto ni nunca los millones de rostros anónimos diluidos en las calles urbanas de cada día y que no tienen acceso a pantallas y paginas multireprografiadas. Eso irá cambiando y un día la condición del anonimato total ya no será sostenible por nadie porque poco o mucho a lo largo de su vida su imagen y sus opiniones serán o podrás ser conocidas por todos los demás acudiendo al archivo general de los recursos de conocimiento y memoria colectiva. Entretanto no llegue eso seguirá habiendo gente interesada en autopromocionarse como individuos-clave para las efemérides sociales o para las cúspides organizativas y otrs que necestarán encumbrarlos y promocionarlos. Los unos y los otros demuestran que la necesidad de tener figuras públicas quehagan de portavoces remite a una necesidad psicológica de reparentalización o lo que es casi lo mismo a una debilidad evidente por aceptar el valor de las cosas y de las ideas y de las demostraciones por si mismas sin necesidad de que uno nombre las apoye, las valide o las propague. Cuando se necesita un nombre de marca para hacer más creible una tesis en el fondo es que la demanda de eso sale de la postura obediente de la manada que necesita que un liderazgo le ilumine el camino. Ese solo hecho contradice la singularidad del pueblo en marcha y su hipotetica no necesidad de tribunos.

El ideal de sociedad autoorganizada en la perspectiva de una comunización cooperativa de recursos y bienestar no podrá caer como ha sucedido en todos los modelos historicos conocidos en una división entre los gobernantes y los gobernados, los que mandan y los que obedecen. La figura de poder pública tendrá que ser cuestionada en su condición prácticamente vitalicia haciendo de su rol ejecutivo algo parecido a un secretariado social transitorio y delimitado. Si eso puede tener rango de principio-eje para concebir la estructura política de un sistema de futuro en el que el ejercicio político no sea tomado como un oficio sino como una funcion representacional de temporada ¿cómo no empezar a resolverlo en el seno del asamblearismo y de los cientos de organizaciones cívicas y reinvindicativas que en sus senos reproducen roles de poder y de supeditación?

Las luchas sociales son diversas y van surgiendo y rugiendo con arreglo a las injusticias y agravios en multitud de sectores de una sociedad. Ni todas pretenden o conciben el futuro de manera igual ni existe una organización polarizadora de todas ellas. Según de qué movimiento se trate se tiene una perspectiva histórica de mayor alcance o se limita a resolver las problemáticas de un coyunturalismo circunstancial.  No confundiremos la escenografía de un movimiento por la cantidad de gente que sale a la calle y la ocupación continuada de los espacios neurálgicos publicos con su supuesta radicalidad, lo que determina si un movimiento es o no revolucionario no es la cantidad de manifestantes que se sumen a él sino los contenidos de radicalidad transformadora de los que se dote.

Desde la segunda década del 2000 aún concurriendo movimientos coincidentes de importancia crucial en países de distintos continentes  predominan los objetivos de reforma a los de la revolución. El dilema reforma-revolución es un hueso roído y raído, viejo conocido de la teoría política y recogido por los anales de la historia en diferentes contiendas. Ni siquiera los objetivos de persecución criminal contra los defraudadores y los responsables directos de una crisis económica de una envergadura importante es en si mismo un objetivo revolucionario como tampoco lo es el griterío pidiendo soluciones a los mismos que han formado parte co-causal de los problemas. Son actos de protesta importantes pero distan de formar parte de un proceso revolucionario que prevea unaestrategia hasta sus ultimas consecuencias. Ni siquiera la toma del poder de una manera violente en lo que se dio llamar revoluciones con fechas reconocidas de esas tomas reran revoluciones, estas no se dan por ciertas y acabadas cuando el cambio de poder de unas manos a otras sirve para inaugurar una nueva época de participaciones y recreación del humanismo delas gentes lo que las lleva a ponerse envalor de equivalencia al de utopía.

En esa llamada a cambiar las cosas nadie queda fuera del auditorio y cada cual decide cómo, dónde, en que circunstancias y con quiénes participar.  Mientras se van dando los procesos de lucha la socialización del conocimiento, la praxis de las experiencias y las sintonías entre participantes van variando lo que da lugar a distintos grados de compromiso o entrega. Es lógico que quienes se impliquen más en una realidad determinada en la que se organiza la palabra crítica  (asociativa o asamblearista) destaquen y terminen siendo, a su manera, un nuevo registro elitista. La lucha  anticapitalista mas que levantarse contra las élites por tener puestos destacados lo hace contra una estructura que ha favorecido que la idiocia y la negligencia se alien para tomar los puestos del poder a cambio de beneficiarse de sus cuentas económicas (tampoco son tan tontos). La critica no es la diferencia cuando esa diferencia es legítima sino cuando alguien se aprovecha de ella desde su rol de fuerza para aplastar a la de quien  siendo distinto carece de la suya para defenderse.

En la lucha por un mundo mejor, igualitarista y justo, digno y habitable, equilibrado y ecologicamente seguro, el enfrentamiento no se limita a los que están “arriba” en los privilegios y dominios de sus respectivos paises sino contra toda clase de actitudes reproductoras del clasismo y de las injusticias, actitudes que también están “abajo” y paradójicamente en las mismas organizaciones de lucha. Uno de los caballos de batalla continuados, troncalmente regulares a lo largo de todas las épocas es el ejercicio de la libertad de expresión con todas sus consecuencias, algo que no acaba de ser encajado siempre ni siquiera por quienes la reclaman desde sus propagandismos y agitaciones. No en vano esa li bertad de expresión fue desesencializada al confundirla con la opinión pública y ésta con la libertad de prensa, a la cual también Corazón Aquino se  precipitaba conundiendo co,mo la participacion popular en las decisiones gubernamentales garantizando la democracia. Como sabemos  el elitismo periodistico junto a otros elitismos (los academicistas, los gremialistas y los de los oráculos financieros) no solo no garantiza la participación social sino que la amordaza cortando lasvías directas para que el gran opinatorio llegue a todas partes.

En las luchas generales, las habidas y las que nos esperan y les esperan a nuestros herederos (en parte de nuestras ideas pero con toda seguridad de la totalidad de los espacios y recursos que les dejemos) la imagen de millones de individuos tomando calles y manifestandose no puede ocultar el hecho de que tras cada una hay una persona que deberia constituirse en pensante y reflexionar por si misma más allá de cada eslógan del momento. El peso específico de la importancia  de un ser humano no es igual al del otro pero la capacidad así como el sufrimiento  ajeno nunca dejan de ser referentes comparativos para el propio. No hay nadie que quede fuera de la gran convocatoria para cambiar de verdad las cosas por la vía de una gran alianza social para hacerlo.El panorama de individualidades desiguales, aún perteneciendo a conjuntos o subconjuntos poblacionales marcados por el padecimiento, por la represión, por los límites y por la falta de perspectivas de futuro, da y seguirá dando nombres concretos y caras conocibles y reconocibles, cada una con su contribución específica diferencial. Cada una de esas colaboraciones a favor de un mundo limpio de antihumanismos va a contar si queremos creer en el realismo de tal perspectiva.

Por eso lo grave de la élite destacada no es que lo sea (siempre las ha habido y siempre las habrá) sino que lo sea a costa de impedir a otros su propia significatividad particular, su diferenciación, su eliticidad. No así con la clase social dominante y las castas privilegiadas que lo son a costa del expolio de las otras que tienenbloqueado el acceso a la decision de sus destinos. Evidentementeel concepto élite tal como lo manejo no incluye la propiedad de dominio político o económico, pero sí puede tener el de dominio de un conocimiento de cuyo acceso no priva a nadie.

Autoría y Arte

Escrito por jesusricartmorera 23-06-2012 en General. Comentarios (0)

Autoría y Arte. Los derechos de propiedad ante los préstamos de la naturaleza JesRICART

 Mientras los humanos vienen dedicándose a los litigios desde que son humanos en relación a los recuros de los que disponen y las propiedades que amasan, las leyes de la naturaleza siguen ejerciendo imperceptibles su dominio del mundo de lo conocido y de lo desconocido. ¿Qué dirían los árboles y los animales, las piedras y los musgos, el agua y los metales si se les acercara un micro y se les preguntara sobre qué opinan de todas esas disputas de las gentes para otorgarse la propiedad de ellos? Por suerte para los humanos no hay nadie tan iluso como para hacer eso y para suerte de todos los animales no hacen protestas políticas (salvo en la granja orwelliana), la vegetación asume como puede los cambios climáticos, las migraciones animales han cambiado sus ritos tradicionales y las especies  biológicas van desapareciendo por el empuje antiecológico y criminal de la raza humana contra la casa que habita.

Dentro de quienes toman testimonio de la extraordinaria belleza de las especies y las llevan a la horizontalidad de las imágenes, a las fotos y a las pinturas, al cine y a las representaciones artísticas de distintas clases, la tendencia dominante a apoderarse de aquello que han tomado es notoria. Choca la sensibilidad artística en captar imágenes de la naturaleza o a sentirse inducido a crear su obra imaginativa con esa misma sensibilidad subordinada a su practicismo comercialista. Pronto y rápido cada autor pone su firma en aquello que ha hecho y advierte a los demás (por la vía de los protocolos de registro y de parentalismo de aquello que ha creado) que lo suyo no puede ser copiado. Al inicio de la exposición del fotógrafo Helgi Skúlason  que visité en el rúdhús de la capital islandesa  leí su advertencia de que no se fotografiaran sus fotografías. Bueno, son suyas, tiene derecho a pedirlo, ¿o no? Voy a tomar posición por el no, de paso que declaro deberle la siguiente reflexión que voy a  escribir va más allá del hecho expostivio de un autor de lo suyo para extenderlo a la relación conflictiva que existe entre autoría y arte según lo que inmediatamente trataré de demostrar. Si un autor, como en ese caso, de unas fotos tomadas de elementos de la naturaleza pide que no sean refotografiadas a su vez sin dar razones aunque presumiblemente para que nadie se las pueda llevar consigo en otros soportes que no sean el de su memoria biológica está optando por una prerrogativa un tanto contraria a la misma justificación artística de esa exposición. El fotógrafo está indicando que si quieres fotos  o se las adquieras o hagas tú las tuyas en los lugares de las que él sacara las suyas. Si no hay un trazo igual a otro tampoco hay una imagen igual a otra y las maneras de captarlas (incluso con la sofisticación de la aparatologia mas adelantada) son muy personales, por mucho que las herramientas informaticas permitan hacer milagros. ¡Concedámoslo! El autor toma de la realidad esperando las luces oportunas o los momentos más inspirados una multitud infinita de formas que sacan exlamaciones de ¡auh! a quienes las ven en tanto que expectadores. Hay formas llevadas al rectangulo de la foto o de la pintura que no son dadas conseguir para la mayoría de mortales que somos patosos y torpes. El autor se reclama dueño de aquella creación que ofrece, entendido. A su turno las alcas, los alcatraces, los petreles, los pájaros bobo o las golondrinas árticas se miran el asunto sin la menor perplejidad, no piden sus derechos de autoría por haber “posado” para quienes han tomado (copiado en definitiva) sus poses y trasladadas a una galería de exposición tras los convenientes retoques.

Aceptamos habitualmente que la condición autora es la de creante y que arte y creatividad son prácticamente sinónimos pero a la vez hemos de reconocer que no hay absolutamente ninguna creación de la mano humana que haya partido de cero y que todo arte está concatenado con un encadenamiento de procesos artísticos anteriores hechos por otras autorías.  Se decide demasiado a la ligera el creante o el artista se considera dueño y señor de aquello que aporta al cuadro o a la forma en la metodología y técnica que sea olvidando demasiado pronto que no es mucho más que un intermediario o un puentre entre la naturaleza y el público.

De los derechos de autor que cobra un autor creativo en principio en el género que sea un porcentaje de sus impuestos deberian destinarse a la compensación para reinvertir en el cuidado de aquellos lugares de los que se ha valido para ofrecernos imágenes o sensaciones sublimes.  La genialidad artística por elevada que sea está en deuda con la no menor genialidad del mismo hecho de la vida planetaria y de sus variadas e impresionantes formas de vida y de vida de las formas.

Artistas o no, de la naturaleza los humanos estamos en calidad de usuarios viviendo de prestado de todos los recursos que ofrece siendo el placer de la vista al tomar nota de sus bellezas otra vía recursiva más.  Para una posición naturalista consecuentemente defendida, la vida en toda su multivariedad vive sin tener que preocuparse de los reconocimientos particulares de cada lugar y de cada  brizna de vida, un conjunto armónico de toda la biodiversidad proporciona un equilibrio natural dentro del aparente caos. Son los humanos los que necesitan poner por escrito y por ley lo que les pertenece y corresponde a cada cual discutiendo por territorios y elementos que antes de a ellos ya pertenecían al reino animal. 

El instinto de posesividad y de territorialidad es genetico y ancestral, el ser humano se ha sumado a ese principio no lo ha inventado en absoluto, ese es el caso que no ha marcado una diferencia con respecto al comportmamiento de los animales en relación a su hábitat. Lo que ha hecho además el ser humano a parte de clavar su estaca en el suelo marcando las lindes de su propiedad es marcarlas también para practicamente todo lo que hace. La autoria personalizada es esencial para que nadie se atribuya lo que haya sido creado por otro pero pretender con esta autoria impedir su divulgación o reproductividad es tanto como oponerse al placer del objeto artístico. De momento estamos de suerte,  aun nadie cobra por mirar en los estanques como las aves alzan sus vuelos o como los sauces imponen sus imágenes de relax en parques.