La ética de mínimos frente al máximo de obstáculos.
Xavier Rubert de Ventós en Ética sin atributos introduce uno de los temas fundamentales para la filosofía tanto histórica como de los últimos tiempos: la posibilidad o no de una ética universal; su necesidad y los obstáculos que la imponen. Harvey Cos en una presentación de 1975 de este ensayo, o parte, celebra, o al menos glosa, a R de Ventós, el cual le recuerda a Soren Kierkegaard, por su osadía en estar por la crisis de identidad como un proceso permanente, en contra de las teorías de identidad de la escuela de Erik Erikson. Estamos ante un autor no seguidista, que no tiene escuela que seguir y tampoco ninguna propia que promover. Esto segundo no es una objeción sino un halago. Lo define como místico mundano, “un carmelita sin dios”.
El autor del libro aquí tratado puede generar admiración o discusión, pero su discurso no deja a nadie indiferente. Sus recursos argumentísticos destacan y en este ensayo parte decididamente de la tesis de que la autorrealización plena y la eudaimonia o felicidad armónica no tienen porque ir de la mano. Con ello deshace uno de los mitos de la modernidad y de un cierto racionalismo al creer que la perfectibilidad del individuo o sus márgenes de superabilidad le dan la oportunidad de alcanzarlo todo. En realidad la asumición de la verdad como un proceso de procesos relativos y fragmentarios en los que el sujeto no es más que una parte condicionada de los mismos es lo que proporciona la oportunidad de un futuro con lógica. Al sostener que la satisfacción segura y estable pasa por la renuncia de una realización total, lo que encontramos es una manera de recualificar el presente contable sin ponerlo en función del presente hipotético. La ética no depende de los códigos consensuados sino que cuenta con ingredientes sentimentales y de libre disposición al otro. Conceptúa el amor como la facultad sentimental por la cual se quiere más al objeto de amor de lo que realmente es, sobrepasándose en su función. Lo que convierte potencialmente la función amorosa en una conducta manipuladora.
Adopta la idea de Schlick sobre las condiciones subjetivas, y especialmente las emociones, de un autor que le amenazan con reducir la objetividad de su exposición. Y se desmarca de Ayer en lo relativo a la independencia completa que otorga a la ética y a la moral de las costumbres.
Define “el placer como el mejor instrumento de integración, real o imaginaria, al sistema”. Objeta la acumulación de experiencias a las que desviste de un rol predeterminante de saber garantizado, en tanto que sufren una disminución de valor o trivialización a fuerza de repetirlos similarmente a como las palabras pierden su fuerza semántica con un excesivo uso.
Se desmarca de Stuart Mill para situar la satisfacción y no el placer como el último móvil del ser humano. Entendiendo aquella como la contemplación de su objeto. El deseo es un mecanismo transitivo “de algo”, mientras que el placer lo es “por algo”. Sostiene que “para el deseo todo son fines, para el placer todo son medios o instrumentos” esto le sirve también para objetar a Jung el cual no entendió la líbido freudiana pensando que era una pura tendencia sin objeto. Su contraposición de placer y satisfacción no queda del todo clara. Si la diferencia entre deseo y placer. El placer para ser dado ha de cumplir con unas condiciones de satisfacibilidad.
Habla de la ética de la autorrealización como propuesta a la vez que recoge la definición de vida como una lucha contra la entropía energética. Sin pasar por alto el hecho dramático de la existencialidad humana que “para sobrevivir y satisfacer sus necesidades los hombres han tenido que eliminarse o devorarse mutuamente” – y acudiendo a J.Fourastié con sus ensayos de moral prospectiva- con algo aún mas grave: la de no saber precisar el punto de destrucción ajena o para garantizar la existencia propia.
La ética es como una construcción narcisista a la vez que es una actividad agotadora y aburrida con su actuación solo por principismo. La ética impone la contemplación del otro y la imposición de los límites propios. Pide una entrega. Pero una entrega no es siempre un indicador de pasión desinteresada.“Toda entrega es una forma de autorrealización vicaria”.
La ética tampoco se puede disociar de la perspectiva de la satisfacción y de la felicidad existencial. Piensa que la religión es una búsqueda de la felicidad que no proporciona la tríade dinero-salud-amor sino una comunión con un parámetro inaprensible, dios. Resulta extraño ese recurso no epistémico truncando el método seguido por su ensayo con trazas de brillante. Pienso que acudir a dios como concepto es acudir a una entelequia cuando no se tiene nada mejor que decir.
Encuentra un común denominador a todas las éticas en cuanto a su desconfianza de las emociones espontáneas y las experiencias inéditas. Así el estoicismo aconseja el no-apego a nada, el utilitarismo descarta cualquier móvil que se salga del egoísmo razonable, el hedonismo defiende la gratificación diferida, y Nietzsche habla de superación de la venganza. “las éticas tratan de fundar su autonomía en la negación de las pulsiones o emociones transitivas”
Pero una ética tiene un impacto conductual y una forma-y fórmulas- expresiva/s.
Cada nuevo código compendia de alguna manera a los que le preceden en el tiempo y a los que están fuera de su medio. Un código no deja de ser una opción alternativa que arremete implícitamente contra los que le antecedieron. El problema del código es que puede convertir en quien lo sigue en una marioneta despersonalizada sin rigor objetivo ni criterio dinámico para entender las consecuencias de su aplicación. De hecho todo bagaje criterial e inercial puede despersonalizar a su protagonista. De Ventós admite que “en el mundo, acabamos todos siendo una caricatura de nuestra profesión u oficio”.
Históricamente, la prohibición del incesto ha sido la primera norma con que la tendencia natural de la condición humana era prohibida con arreglo a un orden cultural. Esta era inicialmente -y sigue siendo- una reglamentación artificial de la conducta. Lo que es un primer síntoma y control es también un primer estímulo cuando hace que la gente tenga que buscar fuera de su entorno inmediato a sus parejas. Las reglas exogámicas introducen al hombre en el proceso de la civilización. La cultura es, a grandes rasgos, la expresión de una moral dominante y la cultura crítica de una ética de la dignidad.
El libro de Francisco López Seivane Bajo la superficie (Edaf Madrid 1993) es una propuesta de conducta ética y de renovación interior..Su autor fue creador en l973 de la Asociación Yoga Sivananda y más tarde de la Fundación internacional de Yoga de la que sería su presidente. Es un recorrido exploratorio por los campos generales de la conciencia y de las interacciones humanas. Su premisa de partida es un tanto hegeliana: la fuerza movientista de la humanidad ha sido siempre el pensamiento. E inmediatamente constata la ceguera de la especie hacia realidades superiores por lo que queda encajonada en objetivos materialistas, en forma de objetos groseros que roban el universo de los sentidos constatando que maya o el mundo ilusorio es lo que prevalece. Propone el viaje pendiente: desde la ignorancia a la sabiduría.Y muestra uno de los preciados centrales del budismo:la estrecha relación con el dolor que tiene la concurrencia de los deseos. Relativiza la importancia de la información y eso se nota en la propia estructura de la redacción en la que predomina la generalidad y la ausencia de citas documentadas. Aunque la interesante discriminación entre datos y sabiduría posiblemente los hace innecesarios para el tipo de lectorado al que llega este libro. Recorre los campos de la paz, la sabiduría, la frustración y la necesidad de un cambio de pensamiento, para pasar revista al valor de la palabra, del humor, de la soledad y de la ética, y la invitación a que cada cual se descubra en sí mismo. Sus construcciones expresivas son sólidas y propias de quien tiene-o cree tener- un saber por encima del habitual y especialmente una posición de no envidia de nada de lo ajeno. Explica la dualidad de los mecanismos mentales Raga como atracción y Duesha como repulsión. que son fuentes del ego que conviene trascender. E insiste en el parámetro de que la felicidad está tras la ausencia de los deseos. La vía para lograrlo pasa por el Prathyajara o quinto paso en el camino del Raja Yoga que significa entrenamiento mental. Aboga por la potencialidad genial de todo ser humano ya que distingue lo ordinario del genio en la capacidad de concentración que consigue éste. Tras este punto da un salto de lo filosófico a lo cotidiano tratando de las quejas existenciales y sus soluciones. Es así que aborda la enfermedad y propone el ayuno como alternativa curativa. Para luego volver nuevamente a completar los datos relevantes de la teoría a la que está subscrito: el karma, el yoga y la filosofía Vedanta. También hace acto de fe contra la sexualidad tal como es practicada y a favor de la reflexión meditativa como instrumento de superación. El único autor prácticamente que cita y al que rinde devoción es Sivananda y como contrapunto muy interesante es la denuncia de las modas orientalistas que trajo la llamada nueva era. A modo de completación el libro recoge una entrevista en el capitulo de conversaciones sin citar quien le hace las preguntas donde repite los contenidos de las páginas precedentes. Como colofón también hay algunas ultimas paginas tituladas pensamientos, que igualmente repiten los contenidos previos. Estas dos ultimas secciones dan la sensación de haber completado el libro con un determinado número de páginas exigidas. Y como cita más llamativa es la de su dedicatoria que tiene en cuenta todos aquellos que se han adelantado a su tiempo porque sin duda han sufrido, ya que la conciencia hace sufrir, en una intuíble afirmación de la quintaesencia de su experiencia.
El texto viene prologado por Sánchez Dragó e introducido por Enrique Miret Magdalena con los mejores honores, aunque bien lo uno puede pasar por introductorio y lo otro por prólogo. Sanchez Dragó hace una ostentación de amistad que no viene a cuenta y que pude entrecomillar el resto de sus afirmaciones habida cuenta de la facilidad contradictoria con que mantiene sus amistades en campos ideológicos absolutamente opuestos También hay un relatorio de citas de elogio de Raymond Moody, Jose Luis Martín Prieto, Luis Racionero, y Francisco Oleza. Es un texto muy sencillo y de introducción a conceptos cardinales de los que no se puede prescindir en las últimas décadas.
Aunque René Guenón titula uno de sus libros Metafísica Oriental define lo metafísico como aquello que está más allá de las formas y de los continentes, de lo oriental y lo occidental, dándolo por atributo constitutivo el de universal. Así pues no habría substancialmente una metafísica distinta a otra en virtud de su procedencia o espacio de desarrollo aunque él mismo sugiere que para saber de lo que se trata hay que acudir a Oriente para encontrarla, atribuyendo la Occidental remota como más próxima a la oriental. El equivalente de la metafísica hindú seria el taoísmo en China. Diferencia el esoterismo islámico de la filosofía externa de los árabes más próxima a Grecia con el enlace Aristóteles-Averroes-Avicena. Se pregunta si la metafísica es sinónimo de sobrenatural. Eso nos llevaría a pensar que el ser metafísico es tanto como el individuo conectado con la espiritualidad y con una dimensión más allá de lo visible y lo ordinario-perceptible.
Al intentar definirla sugiere tímidamente que puede caracterizarse como el conocimiento de los principios universales para admitir a continuación que esto no pasa de ser una definición imprecisa que da a una vaga idea. La diferencia, en todo caso, de lo científico y de lo filosófico y de la abstracción que le caracteriza para afirmarla como un conocimiento suprarracional, intuitivo e inmediato. Alfo muy diferente a los resultados esforzados de la investigación científica que sigue líneas de reflexión, una metodología, una persistencia y una conexión racional entre eventos. Al afirmar de lo metafísico su conexión casi automática e intuitiva está reservándola para un tipo de mentes y también de ideologías –sin advertirlo- contraponiéndolas a prácticas continuadas y esforzadas dentro de la espiritualística basadas en lo meditacional y en una sistemática de silencio, aquietamiento e introspección. La mayoríade nformaciones proporcionadas atestiguan una conexión entre dedicación, practicas meditaionales, ascetismo, retiro, concentración e asilamiento con mística, conexión, estados ascendidos, iluminación, conocimiento. El acto intuitivo hace presuponer una igualdad tanto en quien pone toda esa energía como en quien no la pone. Por otra parte la facultad mediúmnica o la perceptividad de fenomenología extra es algo distinto a lo metafísico. Pero eso necesita una dedicación especial fuera del marco de esta recensión.
Sostiene un proceso de realización metafísica que pasa por las siguientes etapas:
1.La primera, en el ámbito humano es la extensión ilimitada de la individualidad.
2.La segunda fase se refiere a los estados supraindividuales pero todavía condicionados. Es el momento en el que se está superando el mundo de las formas en su sentido más general.
3. Un estado totalmente incondicionado.
Quita toda especulación a tal estado de que sean momentos psicológicos. El individuo humano es mucho más que lo que su forma parece indicar y que los atributos que le confiere la cultura donde ubica su inserción. Es la lanzadera hacia todas sus posibilidades de extensión desde su modalidad corporal. La idea de yoga (unión) concreta magníficamente la más alta conexión con el todo y el yogui sería el humano en tren de dejarlo de ser al haber alcanzado esta situación.
Guenón presenta la verdad metafísica como eterna e inmutable con sus apariciones episódicas a lo largo de los tiempos históricos.
Pronostica el fin de occidente sino retorna a sus orígenes, idea tomada de cierto esoterismo islámico. Su forma de entender la aproximación a la metafísica nos hace caer en la cuenta en la profunda colisión que el individuo espirita experimenta con su entorno social afirmando su individualidad y su distancia tanto a las actitudes, a las inercias, a los discursos como a las formas de una aplastante mayoría. Se gana a pulso la marca de individualista. La presunción de pertenecer a una conexión supraindividual con otras individualidades e individualismos que van tras lo mismo se alimenta por la tentativa de alcanzar la libertad pura o el desprendimiento de todo factor de materialidad. En cuanto al sujeto totalmente incondicionado cabe especular que coincide con el espíritu desencarnado siendo inimaginable que un ser circunscrito a las limitaciones de un cuerpo pueda sentirse no condicionado.
Las leyendas y documentaciones de figuras históricas tomadas por modélicas no significa que no fueran limitadas aunque pudieran actuar con formas trascendentales.
El texto solo sigue teniendo tan poco futuro ahora como antes pero sigue persistiendo. La cultura de la imagen visual viene teniendo más futuro que el texto del libro o de la revista. El espectador es la condición receptiva dominante y la condición lectora, la relegada. Aquella exige un menor esfuerzo mientras que ésta pide una actividad mental interactiva. Leer es una invitación a pensar, bastante mayor que ver. Se podría tratar de establecer la respuesta reactiva del pensamiento en función de las vías elegidas de entrada sensorial de los datos del Afuera. Un argumento fílmico viene a complacer una demanda de un tipo de comportamiento de los héroes de la pantalla absolutamente irreal, un argumento de texto viene a complacer una demanda racionalista. Claro que, este también se extiende a la literatura fantástica con lo cual la exigencia de racionalidad puede ser tenue o marginal y aquella se extiende al genero de la indagación, el documental o la entrevista, cuyos formatos piden un máximo de atención analítica.
Centrémonos en el perfil dominante de espectador: el de imágenes. Las empresas de periódicos y revistas saben bien que la colocación del texto está proporcionado a la colocación del espacio ilustrado, y que son distribuidos unos sectores y otros en las páginas de acuerdo con estudios sobre lo que más llama el interés. Depende de la política de cada rotativo o plataforma gráfica el texto se pone nada más como relleno a lo fotográfico o este como demostrativo de aquel. Por lo general en las revistas ilustradas pesa más la foto que la palabra y en los periódicos es al revés.
Por lo que hace a las imágenes móviles en la pantalla centrar la atención en el movimiento o en la forma comporta poco o mucho una desatención al texto. Esto ya sucede en las interacciones directas y presenciales. Cuando el interés embobado del que escuchase centra más en la gestuaslística de las manos, el movimiento de la boca o el acento el resultado finales que el mensaje comunicado se ha entendido bastante menos de lo que podía haberse entendido. Es algo bastante desagradable tener que repetir las cosas porque el otro –oyéndolas- no las ha escuchado al colocar su atención diseminada en distintos puntos de la presencia del hablante. Newcomb siguiendo el modelo cognoscitivo del equilibro fundamentado en Heider (1974) asegurar la tendencia del individuo a mantener un estado de equilibrio cognitivo. Ciertamente, de eso depende su supervivencia. La conducta mejor adaptada es la que está al corriente de todas las variables y no se deja atrapar por ninguna posible trampa del entorno. Esto también se comprueba en el reino animal. En el sub-reino humano la tendencia adaptativa no lo controla todo y tiende a distraerse con elementos secundarios en circunstancias no vitales. Eso significa que una buena parte de mensajes quedan sin retener y bastantes detalles en el trastero del inconsciente. Por eso, una segunda visión de una historia escenificada, o de una entrevista, también de una lectura, pero también de conversaciones en vivo y en directo sobre el mismo tema proporcionará más elementos de comprensión. Tanto, que a veces, la primera tanda de observación de algo da poco más que la confirmación del interés por ese algo al que se volverá más adelante. Es muy interesante hacer la experiencia de ver o re-visionar por segundas o terceras veces películas que poblaron nuestras infancias de las que conservamos tenues huellas para traducirlas con más realismo al código con el que opera la mente del adulto.
Cada propuesta visual es estimulativa para un tipo de disposición. Cada película o director o autor tiene su sector de público. Tanto es así que hablar de público en singular es una estafa. Por una misma sala de proyecciones pueden pasar distintas clases de públicos según lo que se proyecte y por su parte cada espectador puede ser más o menos goloso de las imágenes. Lo que para unos es arte de imagen para otros puede ser una basura insoportable.
Sabemos que el espectador no se hace en los palcos o plateas sino que su condición ya le viene dada por su naturaleza observadora. En la época en que no había cinematógrafos y apenas era posible acudir de tanto en tanto de conciertos y la asistencia a teatros ambulantes, la conversación en sí misma constituía el principal de los espectáculos y los conversadores sus espectadores y actores a la vez. Una charla era –lo sigue siendo- el espacio escénico en el que se congregaban en el doble papel los actores y los espectadores. Son muy conocidas las leyendas de grandes relatadores que cautivaban con su palabra y sus evocaciones la atención de todos. En la época en que las unidades familiares o grupales se organizaban en torno a los fuegos durante la noche no había otra cosa que la conversación. El mismo sonido humano de ella podía ser motivo suficiente para congregar una expectancia. Osgood, con Tannenbaum, habló de la teoría de la congruencia. La generalización de la semántica procede por semejanzas de sonido y no por otros factores, tales como semejanza física o identidad en los propósitos. La voz sigue siendo un gran atractivo para experimentar protección, consuelo y comprensión, aunque esta ultima no siempre quede demostrada. Cumple una función de sosiego. La imagen sin ella es recibida de manera distinta. Por lo general las filmaciones con silencio verbal incrementan la cuota de perplejidad en el público. Esto ya pasa en situaciones fuera de las salas de espectáculos. La imagen de una persona por interesante que sea –por su belleza o su carisma- es del todo incompleta sino se auto acompaña con el discurso verbal. El famoso eslogan de que una imagen vale más que mil palabras es una total falacia pero que su pervivencia sigue demostrando una cosa: una noción sesgada dominante acerca de lo que es la una y lo que son las otras.
Desde que la imagen se ha industrializado y una buena parte de la palabra diferida (la de los programas televisados fundamentalmente, la de los documentales en soporte de videos, el cine y la escena teatral) viene con ella. Cuando la imagen tiene un mayor peso que la palabra suceden dos efectos: Uno, que no se investiga un hecho acudiendo directamente a las fuentes documentales escritas que hayan dejado, dando por buena la interpretación de ellas trasladadas al soporte de imagen y dos, un acostumbramiento creciente al discurso escénico por encima del escrito. Eso, que es creciente, hace que el espectador consuma más imágenes en lugar de texto reduciendo progresivamente su capacidad intelectiva afectando a su autonomía en la convicción sobre los sucesos o temas de los que hable. El espectador puede ver incrementada su negligencia cuando en el lugar de un argumento pone sinopsis o fotogramas, lo que no quita que el recurso a éstos pueda ser muy didáctico para ejemplificar razones que quieran aducirse.
Cloenda Amorosa i Desamor
L´amor personal és la gran proposta que ve a posar fí als anys de penuria sentimental i que ens fa sentir amb les espatlles cobertes. És el paràmetre crucial que ningú posa en dubta. És tan evident la seva necessitat que qüestionar-lo fa mal veure a qui el posa en dubta. Només un perfil de personalitat odiosa i psicopàtica pot/podria posar-lo en revisió com un dels grans guanys de les relacions humanes. A qui està enamorat se´l felicita i a qui està atravessant una fase de desenamorament se li dona una mica d´aixopluc perquè no es quedi tant fet pols. Es diría que la tendencia espontánea de l´esser humà és a la cerca de companyia i dins d´aquesta a l´elecció sentimental prioritaria. No sempre aquestes eleccions són tan complementàries com a primera vista es presenten, Goethe ja va examinar que les eleccions afectives no estan exemptes de colissions colaterals fins i tot quan els constel.logrames estan prou ben col.locats com perquè els destijos es cumpleixin a satisfacció de totes les parts. La gent no se sap està sola. Necessita la companyonia. Fuig de la soletat sense dubtar-ho i alhora interpreta la figura solitaria com trista, avorrida, descurada i inapetent. L´amor fa de gran constructe tan pel psiquisme de cadascú com per la cultura entusiasmada en defendre´l. Aquí no hi ha diferències ideològiques. Es pensi el que es pensi tothom el subscriu com la pràctica inqüestionable. És quelcom que vé d´abans del cristianisme i del seu famós slogan humanitarista i podem especular en que sobreviurà al catolicisme a les contrades en les que actualment encara conserva la seva influencia.
Amor vol dir estimar l´altre i de retruc trobar en aquesta transferència energética raons existencials que no es trobaven abans de fer-ho. Aquest altre pot ser el company o companya que brinda el seu cos pel plaer eròtic, però també pot ser l´amor fratern, el patern-filial (o el revés, e filial.patern), el consanguini, l´amical,el professional terapeuta-consultant o el solidari. El cert és que les diferents versions amoroses no el confonen ja que tothom sap el que vol dir estar enamorat encara que no es comparteixi una definició única de l´enamorament. D´altra banda, abans que s´experimenti aquest una persona ha passat per la seqüència dels altres que hauran deixat unes petjjdes decissives en quant a determinar els quadros amorosos que tendirà a buscar posteriorment.
Potser abans d´instal.lar-se en la recerca d´un amor per tota la vida passarà pels exercicis d´apropament a la intimitat. També es possible que el seu desiderátum en mantenir-se fora d´una implicació sentimental total demori l´enamorament i el continuï questionant mentre es va seguint el seu curs. Després d´una experiencia crucial d´amor el subjecte enamorat fa una gran diferencia entre la seva filantropia, si la te, i la seva elecció amorosa com el més important. L´amor lluny de concretar un altruisme significa un egoisme de dos. La idea és de Marcel Achard. La persona enamorada incorpora un criteri de privacitat. Fa de la persona a la que estima una cosa seva. Per tant, des del seu mateix bressol, la relació sentimental especial incorpora quelcom d´antitètic amb el concepte amorós. Lluny de ser una entrega incondicional a l´altre és una tàcitament pactada. No hi ha amor sense pacte. No hi ha transferència sentimental sense transacció de propósits.
A conveniencia de les parts hi ha quelcom que queda una mica dins la vacil.lació o la inconcreció per no dir la foscúria deliberada. Hi ha temes dels que no es parla i aspectes que són tabú: especialment els relacionats amb la voluptuositat . L´amor privatitzat institucionaltiza un tipus de relació humana contra natura. A la naturalesa predomina la pluralitat de variables, les multiformes de tractes, la promiscuïtat dels gaudis; a la cultura, en canvi, es fa predominar el politica i econòmicament més rentable pels estats.
Abans de que la llei Julia fora instaurada, a la societat romana el llibertinatge estava l´ordre del dia (els lliberts i les llibertes eren la casta social que va bordar l´espiral d´amoralitat -amb a i no amb im- de les costums col.lectives, és clar que rere les seves pràctiques desinvoltes hi havia els interessos de les inciatives comercials per obtenir beneficis. Era un temps en el que les familias constituides protegien aquestes pràctiques prenent-les no com rivals sinó com models. Tant l´adulteri com el divorci eren conductes més acceptades del que no ho son pas actualment. . La prioritat del gaudi i el despoblament com una de lesseves conseqüències va tenir els seus detractors. Després de resistir-se August va cedir a la presió del Senat per editar lleis contra la impudícia.La llei Julia castigava als adúlters amb la pèrdua dels seus bens i el desterrament.
En una època de lliberalitat les transferències amoroses són continues i creixents mantenint l´amor en un dels seus atributs constitutius: el de l´estima extesa i compartida, la qual cosa deixava la seva suspensió, el que s´ha vingut tractant com desamor, no en el desassossec sinó en l´oportunitat de noves aventures, amplituts de mires, ensenyaments i relacions. No hi hauria lloc per la imatge de Desconsol de Josep Llimona. La praxis amorosa no sembla que hagi anat a millor a còpia del pas dels segles. Avui en dia continúen les mentides que l´envolten.
La familia representa l´àmbit de la inversió i del futur, la perpetuació del nom i del patrimoni. L´amor predominant és el que queda capturat en els seus límits i viu en permanent conflicte amb el plaer transgressor. Aquest acostuma a sobrevindre després de col.locar la mirada del desig més enllà del que li és permès dins les normes autoritzades de relació,
Com que l´amor, en tant que compromís d´un duet, comença amb un malentés; quan fa fallida n´acaba amb un altre, sent perfectament possible histories amoroses d´anys, de dècades, que celebren argentes i plates que confonen la concordia i la convivencia amb amor únic. Hi ha una altra lectura a l´enrevés del significat de les parelles tancades i de les familias previsores que negocien amb qui s´han de casar els fills, i és el de l´absència total d´amor per prioritzar el del negoci sentimental que es fa a costa de la seva demagogia.
En principi, el que més es necessita per viure és l´energia amorosa. És tot el que necessitem cantaven els Beatles sense cansar-se de proclamar-ho. Els dubtes comencen quan la noció amorosa és diferent en cada partner i quan es posa en dubta l´autenticitat sentimental quan hi ha la presencia de la pluralitat. Aquesta, que en general es interpretada com una rivalitat, es material condicionat per ser amagat. Això crea una paradoxa: la de l´amor amagat o la d´un amor amagat a un altre, posant els gèrmens per la seva disolució posterior.
A diferencia d´un pacte organitzatiu (el matrimoni -en tant que institució- ho és) el vincle sentimental no té document que el garantitzi. L´amor pot oscil.lar de fases força apassionades a altres força decebedores. L´amor originat des d´expectàncies diferents porta signat una dada de posar-li terme encara que les parts no s´ho creguin o confiïn en que n succeirà.
La cloenda amorosa no és més que una pèrdua de sintonia que queda consolidada i que no fa possible la continuïtat afectiva en la intensitat prioritaria que se li donava. Tècnicament no tindrà cap objecció. No hi haurà necessitat de profecies. Moltes relacions estan condemnades a acabar abans d´hora i en contra dels propòsits i primers pronòstics. El percentatge és enorme. Això no seria greu sinó fora perque les disolucions acostumen a ser traumàtiques i en les baralles que inclouen surten les realitats més mesquines d´un o d´un altre o dels dos. Són moments en els que la pèrdua de referents és total. Aquella persona dipositaria de tot i font de gaudi passa a convertir-se pràcticament una desconeguda al redescubrir-la en aspectes d´egoismes imperdonables abans discupats o no advertits. En aquestes situacions cal recordar que el costituient fonamental de l´amor privat és el de l´egoisme, és a dir, es tracta de dos egoistes sumant els seus egoismes respectius. Un cop es disol el pacte cada egoísta que no ho ha deixat de ser-ho en tot el temps de la relació es continua manifestant en el que mai ha deixat de ser. Això és terrible perquè significa que l´amor particular no fa millors a les persones, sinó més espies, carcelleres o controladores. Tan bon punt es quedin sense parella, tot passant per un període més o menys llarg de desamor, en el que la seva civil.litat els portarà a posar els errors en l´altre, estaran en condicions de prou netedat mental –és una hipótesi- per iniciar una nova relació amb una mateixa classe de conceptes, per repetir -si fa o no fa- els mateixos errors. Com que això passa unes quantes vegades a la vida, en general menys de mitja dotzena, repartides en unes guantes decenes d´anys el cervell humà no se n´adonarà que fa una repetició de comportament. Es una altra concreció a l´escena de la vida privada de la llei de l´etern retorn. No sempre és així. No tothom segueix l´esquema. Hi ha qui després de passar per un període d´amor que acaba en fracàs ja no en vol saber res més de ningú i es refugia en el seu cau, en els fills si els té i no en vol saber res del gènere sexual en el que abans hi volia trobar el príncep o la princesa dels seus somnis.
El desig de solitut és perfectament respectable i potser el més desitjable de tots. El budisme el procama, tot i que s´hi oposa a tota mena de desig, a l´ hora que es desfà de la necessitat de sexe. Si el preu de la sexualitatr compartida és la pérdua de la llibertat personal, probablement això farà estralls en l´aparell psíquic. També si el preu de l´amor a una persona és la renuncia a tota mena de desig en vers a una altra, la cultura s´ocupará d´idiotitzar i minimitzar a qui rendeix tribut a aquesta norma.
La cloenda amorosa no tindría res d´alarmant si fos quelcom fluïd que deixés pas a noves oportunitats amoroses i per tant no s´experimentès com pèrdua amb la consegüent cirisi desamorosa. Resulta un contrasentit que després d´anys de companyonia quedin interpretacions mentiroses, recances, distanciaments radicals i oblits deliberats dels millors records. El desamor és un subproducto malaltís d´una societat rupturista amb moltes altres coses plena de fractures. D´altra banda, tal com venen donades les coses, un amant en crisi ha de fet net de les deixalles deixades per l´anterior relació si vol sentir-se net de cor i de cap per abraçar noves persones i no carregar-les inconscientment amb el mal que li han deixat les anteriors.
Quan un desencadenant marca el dia en que comença una etapa de desamor segurament el que parli primer ho farà força cremat. Segurament per això predomina el silenci o les frases curtes, performances lapidaries, que no donen lloc a volguer-ne fer comentaris. Cada part es queda amb el seu balanç que no posarà en comú amb l´altra part. Si al futur li dona o li treu la raó poc importa pel que fa al restabliment de la relació. La pèrdua de l ´altre l´haurà deixa´t en el passat. Això no vol dir necessariament la pèrdua de tot contacte sinó la desvinculació en continuar amb el discurs d´abans encara que hi hagi encontres puntuals o concidencies permanents per compartir uns mateixos àmbits.
Espectáculo de la sangre.
Ésta es tan solo una definición que con nada más hacerla ya se presupone la objeción de lo que es. El consumo taurino es esto: un consumo de imágenes sangrientas. En otros países la gente se agolpa en los estadios para asistir a ejecuciones públicas. En otros tiempos, los cadalsos eran puntos neurálgicos para la expectación. A falta de pena de muerte, matar toros en las plazas a la vista del público cumple con esa demanda tácita de sufrimiento y sangre. Los animales apenas si tienen derechos y tratarlos con crueldad forma parte de un tipo de actividad festiva. Nunca he ido a una corrida ni nunca iré. Lo que sé de ellas es lo que me han contado y lo poco que he visto por diferido. He tenido suficiente con las experiencias en directo en sanFermines o con toros embolados en localidades levantinas en las que a mayor sufrimiento de los animales se incrementaba la hilaridad de la gente: ancianos, hombres hechos y derechos –es un decir- y niños manipulados para la tradición de la violencia. ¡Eso sí! Despues, todos, tenían cita con la procesión religiosa para pedir perdón por sus pecados. Amas de casa, señoras correctas durante todo el año –es otro decir- educadas y correctas están puestísimas al día del martirio del animal. Sacan sus justificaciones de debajo de la manga diciendo que al tratarse de bravíos prefieren morir luchando que ser enviados directamente al matadero. “Al fin y al cabo son animales” –declaran rematando las conversaciones- .No nos consta que sean en todo caso menos animales que esos humanos que deciden su muerte para jolgorio general.
Lo cierto es que entrar en una conversación con espectadores de la sangre tiene malos augurios. Pronto el tema se visceraliza. Discutirle a alguien ese procedimiento por incivilizado es desproveerle del plato fuerte de su fiesta mayor o de la efemérides crucial de una corrida porque venga no sé qué torero famoso o reúna a las ilustrísimas del parque de los notables. No voy a poner en duda el peso antropológico de la tradición y la mitología unida a esa barbarie. Antiguamente los luchadores necesitaban demostrar su coraje ante un animal que por su envergadura podia destrozarlos con un golpe de su cornamenta. Los maletillas veían en el toreo una alternativa para salir de sus miserias campesinas por la vía del riesgo y de la fama. Eso es algo que no sigue sucediendo aunque de ello quedan reminiscencias. En los programas de imágenes, que se hacen eco de cogidas de tipos infaustazos que van de héroes ante la bravura de esos animales, uno no puede menos que preguntarse ¿pero pertenecemos a la misma especie? La pregunta no es para los toros sino para los tontos que quieren demostrar “sus cojones”, porque esa es la palabra que usan, y acaban siendo usuarios prematuros de féretros u ocupantes de camas hospitalarias por una temporada o quedan lisiados de por vida. Ninguna palabra de solidaridad por los infortunados. Se lo han buscado. Una frase corta de piedad para quienes iban de paso como turistas despistados o espectadores que se acercaron demasiado y peligrosamente y les alojaron un golpe terrible. No lo sospechaban. ¡qué le vamos a hacer! ¡pobrecitos!
Lo cierto es que la tauromaquia sigue siendo presentada como un arte (el del toreo, se dice) cuando se trata de una cita criminal –subrayando todas las palabras- contra la indefensión. No son dos individuos con igualdad de medios los que están en la arena de la lucha para placer visual de un público que ha delegado el valor que no tiene, en los toreros que quieren demostrar no sabemos qué ¿hombría? ¿estupidez? Son un reo y su verdugo, eso sí haciéndole creer al primero que tiene una posible esperanza de vida.
Ese espectáculo de sangre no es ajeno al teatro de la violencia del país que lo permite. ¿Cómo hacer un debate fiable en contra de la violencia circulante, la callejera, la social, la laboral, la terrorista, si sigue permitiéndose el espectáculo de la sangre y se le justifica con el máximo de hipocresía como de un acto cultural? La fotogenia de esos actos salvajes no justifica esa muerte atroz. La lista de plumas célebres, pero equivocadas, al respecto de ello, solo demuestra que detrás de la buena literatura no siempre hay buenas personas.
Es sospechoso que siga habiendo gente, con una cierta cultura, de buena familia –otro decir- y con sensibilidad para otras cosas que le guste en su repertorio de aficiones ver como matan una vida ajena. No dudo que puedan tener síndrome de abstinencia del rojo. ¡Muy bien que se compren un bote de tinta china y pongan a perder la alfombra o sus trajes de novia! pero no que basen su placer de avidez vampírica matando vidas inocentes. Mucho menos en un tiempo en el que el porcentaje mayoritario de la población está en contra de esa clase de festejos, que por añadidura son subvencionados con dinero de los impuestos de todos.
Ojalá ésta idea tocara lo que le quede de fibra sensible a algún magnatario para impedir nuevos espectáculos de sangre. Ojalá que no se vuelva a abrir nunca más la plaza Monumental y otras para ubicar la soberbia y agresividad humanas y que cuando se abra se haga para ubicar otros actos más dignos: uno podría ser una memoria sobre los crímenes de la humanidad (de y no contra) perpetrados a .las demás especies compañeras del planeta.
Para Joaquin Sabina.
Los desheredados nunca lo somos del todo. Siempre nos queda un último reducto que perder. Aquel talismán en el que habíamos confiado se ha colado por la ranura del cajón. Aquella voz poética de la que seguíamos sus álbumes se ha ido al espectáculo de la sangre de una corrida de toros. Aquel antiguo compañero de manis que ahora está en el poder nos envía a la policía para criminalizarnos. Los desheredados lo somos desde un día ya remoto en que nos quedamos sin esperanza, sin ideas de futuro, sin líderes en los que creer, sin héroes a los que seguir. Estábamos advertidos: íbamos a vivir una época de descrédito de todo, tanto, que hasta las palabras serian sustituidas por los iconos, y los sueños de colores por tiras binarias rápidas de ceros-unos en blanco y negro.
No hay motivo para ningún sobresalto. Contribuimos a la lucha contra los dioses: acabamos por un igual con los becerros de oro que con el santoral de escayolas. Dejamos los templos para los creyentes y nos fuimos a hacer el amor libre por los suelos de los bosques. Nos hicimos ateos intuitivos con la obligatoriedad de aprender de memoria un primer catecismo y nos consolidamos como descreídos medulares escapando a la obligación los ritos católicos. A fuerza de vivir tuvimos que desvivir lo anterior, deconstruirnos como seres engañados según nos enseñó Deleuze. El entorno nos hizo sociópatas, sujetos desagregados de las masas de saldo ávidas de coca-colas, hacer horas-extras y tener coches ultimo modelo con top-model subida a la carrocería. Nos sacamos carreras universitarias y algunos títulos pomposos para tener justificaciones legales para trabajar, pensar o publicar. Nos vaciamos de mentiras, o así lo creímos, para dar cobijo a una nueva tanda de otras disfrazadas de progresismo. Las pancartas que inventamos las heredaron muchachadas que las usarían como soportes para anunciar sus ceremonias de blanco y de postín. Los poemas que escribimos se los copiaron plagiadores de ideas para sacar sus tajadas económicas. Los proyectos en los que creímos se los llevaron sus ilustrísimas a los despachos instituciones para hacer revoluciones pendientes con salarios de gobernantes.
Luego, fuimos viendo como los predicados de la justicia, de la rebelión y de la libertad se irían apoderando gradualmente las casas comerciales y los periódicos monárquicos. Nos hemos quedado sin discurso porque el que hacíamos: aquel de la bondad, la solidaridad fraterna, la libertad de opinión y lo de una sociedad de oportunidades se ha convertido en un hazmerreír del personal de moda. Nada nos asombra. No hay consignas, no hay slogan válido, no hay afirmación sin contradicción.
Si queremos saber por donde sigue la historia es mejor escucharlo en el eco de una caracola de mar que en cualquiera con una cuota de poder que sigue con el camelo de pasar por representante y por los intereses del pueblo. ¡qué pueblo?¿el que va a los toros y al fútbol después de tantos años de vergüenza de la no-fiesta nacional? Antes, la clase obrera era un referente, la noción de los trabajadores infundía respeto. La idea de izquierda era todo un parámetro. La sociedad sin clases, todo un objetivo. De todo esto queda una vieja y rancia literatura. Las guitarras siguen rememorándola.
Seguimos en el círculo de siempre. Estamos atrapados por una línea continua regular que encierra un espacio blanco, que nos encierra, que sigue sin dejarnos ver lo que hay fuera. Todo el mundo puede hacer lo que quiera dentro de los límites de las previsiones. Dar un paso afuera es castigado con la amputación del pie. Si no es suficiente, las ordenanzas pautarán extirpar el bazo, los labios y los ojos además del otro pie y manos. Somos reos de una realidad estanca. Más allá hay una platea de negritud en la que se supone que está la escucha atenta de los acontecimientos. ¿qué acontece? Nuevas formas de búsquedas de ritos y dioses. Pero no hay potestades que salven a la humanidad de su indigencia mental. En la supuesta alternativa, queremos palabras que nos iluminen, canciones que nos sosieguen, amores que nos hagan creer excepcionales, orgasmos apoteósicos que nos hagan olvidar todo lo demás, lecturas que nos zambullan en el imaginario para sobrevivir a la realidad, amantes que nos sean incondicionales y un mundo redistribuido en el que se pueda volver a mirar a la cara a la gente y en el que no haya temor de lo que nos espera a la vuelta de la esquina.
Nos hemos quedado sin referentes. No queda nadie a quien creer. A lo mucho gente de relleno para ocupar el rato etiquetándolo de cultura. La ilusión se ha olvidado de dejarnos un reguero de marcas para que la sigamos. En la mediática del arte todo el mundo lucha por encaramarse a su puesto. No hay artista sin una abuela que no le haya empujado a creer en si mismo. Al menos que por encima de todo quede algo: un grito de silencio, la desesperación de quien no tiene nada. Pero no hay un fondo tan ultimo en el que no haya una última cosa que perder: el semblante, el líquido cefalorraquídeo, la saliva. A pesar de todo el perfil del desheredado es el de un cuerpo hidratado,tirando incluso a cebado, con unos ingresos que le siguen permitiendo ser un consumidor -no importa de que- con tal de que en su mano siempre se mueva un billete con el que pagar la siguiente consumición.
Nunca nos fue prometido que los referentes que nos influyeron en la adolescencia o a los que admiramos por décadas tuvieran que seguir siendo consecuentes con sus decires. Nadie esta tan seguro como para poder decir de si mismo que nunca traicionará sus ideas. Ni siquiera el redactor de un memorándum de crítica. Todo el mundo tiene pues su coartada desde el momento en que sabe que solo será el pálido reflejo de lo que quiso ser y nunca le dejaron.
Las voces y la música que ha llenado nuestros mejores momentos está bien provista de personal que priorizó sus intereses personales a su discurso público. Es la ley de la raza. La traición de los líderes que dijo Xirinacs. No es tan grave: siempre podremos acudir a un libreta en blanco y a esa caracola donde escuchar murmullos interpretándolos a nuestro antojo haciendo del más vulgar bloc de notas el único libro que dé sentido al vacío de cada cual.
Con la oveja Dolly y su artífice, el Dr Ian Wilmunt[1] un montón de especulaciones ha venido azotando los terrenos de la biotecnología y la ética convenientemente recogidos en reportajes[2] . Es un revuelo que va desde las clínicas de reproducción asistida a un mercado potencial de demanda de hijos clónicos por parte de parejas con esterilidad irreversible o irreproductibilidad de facto[3] en un miembro de la pareja o en los dos. Cuando hablamos de clonación humana enseguida nos viene a la mente el argumento de una reproducción en serie para fines destructores[4] . El ejército más poderoso sería aquel que ni siquiera necesitaría disciplinar a sus soldados que no temerían por su vida puesto que el atributo de la obediencia vendría ya incorporado con cada soma fabricado en serie sin sentimientos ni problemas de cobardía dispuesto a disparar. Afortunadamente, la especulación de la conducta de los seres reproducidos a partir de un mismo ADN es todavía prematura. Sabemos que el soma puede ser duplicado, lo que no es tan seguro es que el pensamiento y la personalidad también lo sean. La idea de producir vidas humanas en serie, lo mismo que plantas de laboratorios o animales de granja concebidas para ser convertidas en alimento, es llanamente repugnante. Y en ese sentido solo cabe cerrar filas con posiciones como la de Lord Alton que representa un movimiento de oposición a la clonación. El cual lamentablemente no va a detener la instrumentalización de la vida a favor de los beneficios que muevan grandes sumas de dineros. Si la vida natural viene siendo sacrificada a la demandadle mejor postor ¿cómo no iba a serlo la artificial generada desde la investigación de los laboratorios?
Tanto desde el punto de vista de las leyes del mercado como desde los intereses de la ciencia sería/es bastante estúpido pensar que la investigación va a detenerse porque unas voces que sienten que la ética es transgredida, protesten. Por eso es más realista pensar en los términos de Kims Seung Bo, en cuanto a su afirmación de que “el clon humano nacerá más pronto de lo que se cree”. No es descabellado imaginar que puedan estar dándose pruebas al respecto a espaldas de su conocimiento por el gran público. No solo porque hay una dinámica en la probabilidad biológica de la clonación sino porque también existen empresas que ya ofrecen clones humanos o instituciones que se pueden permitir sufragar altos costes de investigación en este campo[5] . Un clon es una regeneración celular a partir de la de un sujeto donante y que por tanto va a ser compatible con él. La idea de un organismo somático como proveeduría de órganos para la reparación o sustitución de los propios ya no pertenece a la ciencia-ficción.
La tenencia de hijos celulares idénticos físicamente a uno viéndoles pasar por todas las fases del crecimiento, tal vez responda a la vanidad humana, pero no deja de ser una de las opciones reproductoras que no va a ser escatimada mientras haya un mercado adquisidor de hijos. La legislación puede avanzar para oponérsele, pero ¿desde cuando las leyes penales pueden parar la aplicación del conocimiento? La perspectiva es escalofriante pero perfectamente consecuente al proceso vital y desarrollista humano. Hoy son cientos de millones de personas en el planeta que llevan prótesis o aparatos injertados que les permiten continuar en vida. También hay un porcentaje considerable de estos que llevan incorporados injertos naturales por xenotrasplantes o trasplantes humanos. Vivimos en un tiempo en el que la cirugía estética es de las que da mas dividendos. Paralelamente, el tráfico de órganos humanos de infelices, que optan por vender uno de sus riñones a clínicas del primer mundo para poder seguir sobreviviendo en sus pobrezas espantosas, presenta un mercado suculento para los vampiros de esa clase de adquisiciones, por no hablar del secuestro de niños y la extracción de sus partes vitales.
La investigación sobre el ADN y la reproducción exacta de un cuerpo coloca la especulación más ficciosa en los programas biotecnológicos próximos o ya en curso. Los individuos del futuro podrán maltratar todo lo que quieran sus cuerpos, enfermando, accidentándose o bebiendo y comiendo en exceso. No tendrán que temer por nada. En sus frigoríficos guardaran las réplicas exactas de sus órganos. Tan pronto les falle uno lo podrán cambiar por otro. O podrán acudir a la granja o al establecimiento que le guarden sus clones vivitos y coleando para irles sacando lo que necesitan conforme lo vayan necesitando: desde extracciones de sangre a glóbulos oculares de refresco. Todo eso parece una consideración especulativa más propia para una película de horror que la lógica natural del desarrollo de la ciencia y la técnica y de las costumbres futuras de la sociedad humana.
Teniendo en cuenta la trayectoria antropológica del ser humano no cabe confiar demasiado en que la parte de su conciencia ética, que sin duda está representada por un fragmento lúcido de la humanidad, pueda parar la demanda devoradora del resto. Llegado el momento cada sujeto biotécnico tendrá dos canteras con las que resolver sus achaques de salud o sus fallas corporales: la que leproporcione prótesis sofisaticadas y la que le proporcioneórganos frescos.En tanto que consumidor y usuario de ambos recursos se le planteará la gran discusión si hadejado de ser humano o a partir de quépinto se deja de ser con el cuerpo tan retocado. No será precisamente un debate social nuevo. De antiguo vseviene discutiendo sobre las endencias deshumanizadoras del ser humano. Si en el pasado y en el presente ha consentido en destruir la casa madre de la naturaleza que le da cobijo y a sus propios congéneres por disputas territoriales, ¿cómo dudar que en el futuro no se aproveche de la investigación científica para prolongar su vida o para sanarla con trasplantes sin pasar por el esfuerzo de modificación de hábitos existenciales ni por los rigores de la ética?
instituto Roslin/Scotland.
Especial atención merece el de Jane Corbin editado por 30´en un canal catalán.
como el caso de los homosexuales varones.
Los niños de Brazil que permite la reproducción de un prototipo de niño malo centruplicadmante en distintos puntos estratégicos del planeta como clones de un Hitler que ya demostrara toda su capacidad gnocida y de daño a la humanidad,es una novela de referencia obligada. Y por otro lado la ilusión de ejércitos poderosos con carne humana multiplicada capaz de obediencia y combate, es el sueño de todo militar fanático.
La empresa Clonaid ofrece esta viabilidad por internet y los raelianos no ocultan sus intereses ni cren nefasto ocuparse del asunto de la vida humana y la potestad de originarla.
Envidia y Fratricidio. Jesús Ricart Morera
Robert Aldrich trata una espléndida trama de fratricidio en ¿Qué fue de Baby Jane? ,Una niña prodigio en la escena: baby Jane (cuyo personaje ya de mayor es representado por Bette Davis) triunfa a una edad en la que no puede apreciar el alcance de su fama pero sí lo suficiente para convertirse en una despótica y engreída. Su otra hermana (cuyo personaje de mayor, Blanche, es interpretado por Joan Crawford) asiste a los privilegios de ello y a la discriminación del padre. Cuando son adultas cambian los papeles siendo Blanche la artista afamada y Jane una actriz oscura que si conserva algunos papeles es por expresa condición de cláusula en los contratos afamados de su hermana exigiéndoselo a su productora. Jane nunca consigue adaptarse a su nueva vida de no ser una primera estrella. Por su parte Blanche no está nada contesta con la conducta de jane que se mofa de ella. Tras una fiesta en que Jane se ha reído de su hermana estando completamente borracha de vuelta a casa Blanche trata de atropellarla aplastándola contra la puerta de hierro de la mansión, al no conseguirlo se fractura la columna vertebral y queda sin movilidad en las piernas obligada de por vida a usar una silla de ruedas. Esa es la última confidencia que hace Blanche a su hermana tras pasar toda una trama en la que aquella es la víctima indefensa de ésta. En efecto, Jane es una apersona irascible y mucho más que neurótica además de secuelas tópicas de haber sido una niña mal criada que no soporta haberse convertido en la asistente de Blanche, ocupándose de las comidas y acudiendo a sus llamadas por un timbre eléctrico interno. Blanche permanece en la parte alta de la casa y Jane en la parte baja. Son evidentes los signos de perturbación de esta y la decisión de aquella de internarla en algún sanatorio. La doméstica que va algunas veces a ayudar en la casa y que tiene mucha familiaridad con Blanche también es de tal parecer. Jane hace cosas terribles especialmente pensadas para lastimar. Le sirve en la comida el pajarillo de Blanche que ella ha matado, en otro momento una rata, y finalmente deja de darle de comer además de tenerla atada y amordazada en la cama. Por su parte Blanche mantiene hasta el último momento el sosiego y trata de persuadirla que le de de comer o que se cambien de casa. Por su parte Jane cobra en su nombre sus cheques falsificándole la firma y también su pensión mensual. Cuando la doméstica sospecha que algo feo está sucediendo y trata de rescatar a Blanche encerrada en su habitación es asesinada por Jane. Entretanto ésta ha conocido a un hombre tras haber puesto un anuncio porque quiere resucitar sus viejos tiempos y necesita un acompañante al piano para rememorizar sus viejas canciones. Este hombre es el hijo único de una mujer que lo tiene mimado en casa la cual acaba de perder su trabajo. El comportamiento de Jane con él es el de una absoluta regresión regalándole una de la muñeca que a tamaño natural se fabricaron cuando era una niña famosa. La madre de este pianista conoce la historia de las dos hermanas y lo que pareció suceder: Jane atropelló a Blanche dejándola inválida y huyendo de la escena de esa supuesta tentativa de asesinato. Para que no cundiera el escándalo no fue procesada y la hermana la perdonó. Aunque la verdad era justamente al revés todo hace pensar en jane como la única malvada, en todo caso queda demostrada en lo que es: una asesina inconsciente de sus propios actos.
En otra visita del pianista este descubre a la hermana confinada en su habitación que ha producido deliberadamente ruido para ser rescatada. El se va para pedir auxilio y Jane se lleva la hermana hasta la playa donde pasa la noche y el día siguiente. Blanche está completamente desvanecida a punto de fallecer. Es en ese momento que le confiesa la verdad sobre su accidente e imposibilitación. Durante todos estos años ambas estuvieron a merced la una de la otra. Jane no ha crecido. Sus vestidos de adulta son prácticamente idénticos a los de cuando era niña y no puede soportar que las cartas de los admiradores sean para Blanche y no para ella. Le controla y no le da la correspondencia. También le suprime el teléfono de su dormitorio. Los esfuerzos de Blanche en pedir socorro a su vecina no consiguen dar resultado como tampoco a su médico.
Tras su huida a ninguna parte hasta una playa cercana las noticias del siguiente día hablan del posible secuestro de Blanche por su hermana perturbada. Ésta es localizada por la policia y ante el grupo de gente que se forma alrededor cree volver a estar entre candilejas y baila como si fuera niña. Para cuando localizan a la hermana se deja a la incerteza del espectador si aún vive o ha muerto. Es una historia de rivalidad entre las hermanas de por vida: cuando Baby Jane era la famosa, Blanche pasaba desapercibida, cuando esta de adulta tuvo su etapa de fama Jane se quedó a la sombra. Cada una deseó la muerte de la otra a su debido momento aunque quien mata es Jane al menos con el cadáver contable de la doméstica y quien lleva a Blanche casi a morir o a morir. Mientras esta tuvo una reacción de hartazgo por las impertinencias de su hermana, Jane mantuvo una perturbación de por vida con una complicación de su síntoma confundiendo la realidad. José Luis Garci sostuvo de esta película que tenía elementos suficientes para una historia de suspense. Más que un trhiller es un cuadro de tensión permanente en el que hay un personaje que acaba siendo la carcelera y una víctima que es llevada al borde de la inanición por la actitud de aquella.
Aldrich no lo tuvo fácil para conseguir que esta película fuera producida por las edades avanzadas de las actrices. El resultado de la película es de un bellísimo guión psicológico de máximo alcance que mide hasta donde se pueden torcer las relaciones en un mundo vinculado al éxito y a la fama pero también al fracaso y a la desesperación, concretando en este caso una envidia no curada que lleva al fratricidio.
El parany dels significats
del llibre Significàncies
Fent el ronso sota les pedres
aixecant-les a la recerca de significats
per si n´hi ha algun d´amagat
o per si em perdo una lliçó de mena,
de tants conceptes matats.
Remullo la farina a les aigües brutes
-cal atipar-se del que sigui,
licors o brutícies, tan se val!-
deman-ho un còmplice fent-me un cau,
reacciono s´hi ha algú que em pessigui.
Reprenc fer manetes amb una nina,
-xarrupo el que calgui,
de marrec li aixecava les faldilles-
per sobreviure no precisament com cal.
Dels d´antuvi quin valor queda que valgui?
Torno a fer gargots a l´aire,
malagradós, repentin-me llicenciosament,
de les calaixeres les idees desbordades
mandrós de fer de promocionaire.
A déu li encarregaria un nou món, pensadament.
Quan em miro al mirall
la meitat és vidre que em reflexe
l´altra meietat un texte que em diu:
Cada cop que et mires, què veus?
si el teu esperit ja no habita el teu plexe!.
Víctimes de l´estètica
sense un demà que esperi
dins un avui que enfrontar,
anem de puntetes els opinants
que pel que som no se´ns trinqui.
Se m´ha trencat el cap de tant pensar
prest a rumiar-ho tot el que no và.
He begut de les màquines l´oli,
dels amors n´he fet un gra massa,
habitant de la pradera sense res de pà.
Ens juntem amb la pipa de la pau
incens i fumates de marighuana
una estrofa perquè quedi una constancia
xerrameca, tot per aïrar-nos sorneguers
la consciencia esgarriada pagant la duana.
Endrapa la carcassa del bon vivant
tanta tinta de l´esquivesa santa
brinda pel futur amb aigua frisant
esmola l´eina intel.lectual tant lloada
escoltant bocabadat la cançó que canta.
El desenfrenament de veritats
deixa els codis a la descurança
s´entristeix el record de les bondats
massa saber porta a l´embriac.
Qui em va atravessar amb la seva llança?
Canta la cançó d´un cantaire
la història que és amagada,
l´han refeta a conveniencia del que es parla
estem tips de tanta mentida
de la ficció se n´ha fet una ciencia descarada.
Benaurat qui faci la seva vida amb honor
que per un plat de regustos no es vengui
que al mirar-se al mirall hi trobi or
que faci de company serè i segur
amb una força d´amor que no es trenqui.