FLUENCIA TRANSCULTURAL

El texto breve.

Escrito por jesusricartmorera 05-06-2007 en General. Comentarios (0)

La fama del texto breve frente al texto largo.

Cuanto más breve sea una cosa mejor. “Lo bueno, si breve, dos veces bueno” es una cantinela que todavía se dice y se oye de tanto en tanto. Las webs y las noticias acuden a formatos breves para colocar lo antes posible con la menor cantidad de grafía la mayor cantidad de información. Lo mismo hacen los procedimientos audio-visuales. Esto choca con los volúmenes de cientos de –o incluso más de mil- páginas concebidos para entretener durante bastantes horas de lecturas. Los tiempos de dedicación a lo informativo se acortan y los temas de los que se necesita saber algo  aumentan. La producción de noticias de todo tipo va en crecimiento mientras la capacidad para estar al día tiene sus dificultades. No es extraño que las propuestas sean lo más breves posibles. El perfil moderno es el del lector de titulares. La cosa puede llegar al colmo cuando ni siquiera se puede contar con la deferencia de que alguien te lea alegando que ya sabe cual es tu pensamiento y no necesita hacerlo. Al menos eso me ha sucedido una vez. Ya no se trata de una falta de delicadeza sino de un nuevo síntoma.  La saturación y el aburrimiento forman parte de las características de la persona postmoderna. Ya nadie esta dispuesto a aguantar las filigranas y elucubraciones de los demás, aunque las etiquetas lo exijan. ¡Cuántas sobremesas tostón, cuántas celebraciones-bodrio, cuántas conferencias sombrías, cuántos artículos estandarizados, cuántos poemas malos, cuanta gente pesada! Lo bueno si breve más bueno y lo malo si breve más soportable. Hay notas que se pueden ventilar con cuatro líneas y otras incluso con un slogan que no pasa de una. ¿Porqué necesito usar un párrafo de características no precisamente escuetas  para decir algo tan evidente? Tras el título texto breve podría añadir: infiérase contenido vía telepática y darlo por terminado. Quizás el género humano llegue a poseer un cerebro un día que le evite pasar por tantas grafías y tantas escuchas o hablas y acceda al pensamiento sin necesidad de lenguaje. Por ahora seguimos acudiendo a él  y me refiero al lenguaje articulado y ortográfico. Todos los demás, el musical, el pictórico, el gestual, el escénico, terminan por acudir al texto definicional, el vocabular, para complementar sus mensajes o realmente para aclararlos.

Puesto que necesitamos decir más cosas y contenidos complejos en el lugar de las  noticias escuetas, seguimos escribiendo libros o produciendo largometrajes o grandes obras, Los unos a veces  son seleccionados en función de sus reseñas por lo que está escrito  en sus solapas y los otros por lo que comentan sus sinopsis. Al hacerlo se acude a un criterio de selección precario. El resumen de algo sirve para elegir o rechazar este algo. Eso significa que un resumen – y por tanto un modo de resumir algo por alguien- ocupa un lugar de presentación tomándolo por el todo que representa para decidir si tomarlo o dejarlo.  Obviamente el texto breve dice menos cantidad de cosas que el texto largo. El texto largo tiene más oportunidades de decir lo que desee su autor. Necesita una condición: decirlas de tal manera que atrape la atención. Es el caso del monologuista que no consigue atrapar la escucha por el valor y elocuencia con la que habla. Hay los casos opuestos: los de los plastas que nada más empezar a hablar se hacen aburridos y nada más encadenar las primeras frases resultan un pelmazo. No es extraño que predomine el texto breve. Se colocan entradas de frases cortas en los ratos verbales y también entradas miniaturizadas más o menos ocurrentes en los foros digitales. Sin embargo, el texto largo se sigue repitiendo si se quiere narrar una estructura complicada de un tema que no hay manera de sintetizarlo. Sus desventajas con el breve son evidentes: comporta más tiempo atencional, mas esfuerzo reflexivo, mayor contribución intelectual. Todo eso choca con el cansancio y la falta de tiempo de las personalidades modernas estresadas cuya psicología prefiere hacer sus inferencias en el aire que documentarse atentamente sobre aquello de lo que habla. Si bien todos los textos largos pueden en principio aportar más que los breves hay que reconocer excepciones técnicas.: un texto en que se fuera repitiendo las mismas  frases en cada página de un modo mimético, (el flash de la secuencia en que el papel del loco que hace Jack Nicholson en Resplandor es elocuente) o el estilo  de hacernos  escribir a los escolares díscolos en las pizarras la misma frase de “no hablaré en clase o no diré tal o cual cosa” que como castigo nos  imponían  los curas de escuelas de viejo cuño no podría superar nunca un texto corto con objetivo. La duda de los textos largos también se puede extender a aquellas novelas que mantienen una intriga en torno a unos cuantos datos antropológicos o basados en certezas que a la hora de transcribirlos no pasaran de una centésima parte del volumen final. Aunque lo que valoramos en las novelas no es tanto lo qué dicen como la manera de hacerlo. Posiblemente un artículo ensayístico de bajo nivel del tema que sea con unos miles de palabras puede arrojar más ciencia que un libro de narrativa de altas dimensiones.

Pero el texto breve no es una entidad en si misma, tampoco lo es el largo. El texto se valora y es referido por su contenido no por su extensión lo mismo que no por el idioma original en el que fuera escrito. Al referirlo o contarlo lo que va a quedar es lo que dice no la longitud que emplea. Juan Rulfo participa un lugar preeminente en la literatura latinoamericana aunque ante  Pedro Páramo (1955) su generación tuvo problemas para entenderlo. Él mismo las tuvo para escribirlo da su trama donde el tiempo y el espacio están rotos  ya que trabajó con muertos en el lugar de los personajes. Es una novela de fantasmas que cobran vida para volverla a perder.  A pesar de este primer impacto de no acogida suficiente en 1977 ya se habían vendido cerca de 1millon de ejemplares sumando su  otro libro El llano en llamas (1953). Aquí cree en la tesis de que al escritor hay que dejarle  en el mundo de los sueños ya que no puede encargarse del mundo real. Analógicamente para la cuestión de tamaños habría que decir que la forma de la síntesis o el reduccionismo expresivo aun siendo parte de las competencias de la elaboración no es propiamente lo elaborativo. A quien filosofa habría/hay que dejarle en su disertación tan lejos como le lleve despreocupándose por si va a ser seguida o no. Lo interesante, tarde o temprano, alguien lo desentierra y crea las vías necesarias para acceder a su cantera, sea para traducirlo, para reinterpretarlo, para divulgarlo o para rescribirlo.

La máscara  del texto breve es que crea un momento específico, da un informe, señala un dato o una sensación pero no se puede extender sobre ello por temor a agotar o por otro temor más sutil: el de incurrir en contradicciones. Si uno tiene boca se equivoca. Si uno escribe termina por contradecirse. Optar por el texto breve es una medida cautelar. Desde el punto de vista de la lectura su interés por ser elegido frente a otros largos no quita el hecho de que muchos textos breves componen partes de uno largo.    

Un dossier de pequeñas notas o artículos breves de 200 palabras pueden componer un volumen. Tal vez tenga la apariencia de libro sin ninguna pretensión de preguntarse el porqué de las cosas limitándose a referirlas o por el contrario sea una concatenación de partes cuya ensambladura proporciona una coherencia final. Un slogan es el texto más breve conocido, sea de carácter reivindicativo o comercial. Es difícil que un slogan además de la función inductora que pretende no sea un desencadenante de preguntas para precisar su intención de significado. Las contestaciones a este abanico de preguntas engendrarían un texto largo. Los ensayos sobre textos cortos como los referidos de Rulfo también dan lugar a textos largos.

 

De la Crítica al Hipercriticismo

Escrito por jesusricartmorera 05-06-2007 en General. Comentarios (0)

¿Qué hacer ante las conversaciones en negativa?

Si los derechos de opinión y de libre expresión forman parte de las columnas vertebrales de las constituciones magnas de los países que pivotan en torno a la democracia, el ejercicio de la crítica es su concreción más seria. La crítica es, recordémoslo una vez más,  el método  teórico de decir las máximas verdades avaladas por los análisis mejor estructurados. Contra la banalización de esa palabra que se la ha dado la equivalencia de negativo, lo mismo que por la de  discutir hay quien entiende buscar lo peor de cada cosa, la crítica no es o no debería ser mas que la expresión coherente del pensamiento al voltaje de su máxima profundidad. No tiene nada que ver con el ataque a las personas sino con la comprensión de las causas de sus comportamientos.

 Deberíamos analizar paso por paso las conductas de los portavoces de gobiernos, partidos, instituciones e individuos  para poner el descubierto cuando sus declaraciones forman parte de la critica y cuando se trata de campañas que instrumentalizan datos y afirmaciones para que reine la confusión o la tensión. Hay un momento de un enfoque  crítico que pierde uno de sus atributos principales -el del respeto- para convertirse en hostigamiento. Hay otro momento en que no tiene nada que ver con ella cuando se convierte en difamación o propagación de falsedades.

La crítica no seria más que un instrumento de mejora de lo criticado si quedaba al descubierto en sus déficits o errores y predominara la voluntad de superación. En lugar de eso, un tipo de críticas apartadas insistentemente de los protocolos elementales del diálogo se convierten en un hipercriticismo permanente que agota la paciencia. Puede formar parte de tácticas perversas en la intoxicación de la palabra pública pero también puede ser consecuencia, incluso espontánea, de una clase de caracteres en el trato personal.

Concurre un tipo de personalidades que ven lo negativo de todo y jamás reconocen datos en positivo de nada. No saben interpretar procesos y ven continuamente realidades estancas, en las que  al sentirse atrapados, no saben gozarlas de ninguna de las maneras. Son individuos propensos a la amargura, a las medias botellas vacías, a lo mal que está todo y terminan por ser esclavos de su mal privándose el placer de las alternativas, Antes de que se den cuenta pasan al hipercriticismo con resultados de esterilidad patética. Sea el tema que sea del que se hable lo hablarán en negativo. Raramente aparecerá un nombre en sus conversaciones ante las que rendir tributo o juzgaran una de las circunstancias del país desde el punto de vista del progresismo. Sus conversaciones serán un continuo repaso de lo mal que está todo, de lo triste que es la gente, de la fatalidad del mundo, de las catástrofes que nos avecinan, de lo mal que está el país o la región frente a otras en las que se puede vivir mejor o en comparación a antes que se vivía estupendamente (son quienes están a un centímetro de decir “con Franco vivíamos mejor”, o incluso lo dicen sin sonrojo en la cara, confundiendo la mentira de una época dictatorial con la bonanza de una época histórica). No pasarán su visto bueno a la juventud, a la política autonómica, a la estatal, al partido ganador, a la empresa en la que trabajan, al ayuntamiento al que pagan los impuestos, a la parentela que tienen y cuando tienen oportunidad pondrán bajo la picota a sus propios partners.

Su potencial de verlo todo de una manera tan desfavorable hartará pronto a visitantes y polemistas que tratarán en vano de reconducir los temas hacia la cordura. Una vez fracasadas esas tentativas los hipercríticos se quedarán con su convicción dogmática de su decir y se nutrirán de puntos de vista discrepantes de los que rasquen algo no tanto para aprender otras visiones como para copiar argumentos o datos que usaran para su propia visión dolorosa de la totalidad. Indirectamente quien polemice con el hipercriticismo negativista lo puede retroalimentar involuntariamente ya que puede haber coincidencias a fragmentos. En un primer momento la hipercrítica se camuflará de radicalidad. No será hasta un tiempo después tras el recorrido por varios temas que se comprobará un criterio común de desprecio subyacente en todos ellos. Nada ni nadie satisfacerá las exigencias del hipercrítico. Sólo sus opiniones merecerán ser dichas. De ser presidente gubernamental  viviríamos en el país perfecto. Curiosamente el hipercrítico a la hora de hablar de su hacer callará o no aportará anécdotas sobre sus trabajos a favor de cambiar las cosas.

 El perfil del hipercrítico es el que se nutre de datos tomados de la prensa, de los libros o de Internet. Es el teoricista por antonomasia deliberadamente irrentable y totalmente mezquino. Su cinismo enmascarado a veces de ironía no le librará de una escucha crítica y distanciada de lo que es. No se trata de un tonto que lo cree todo sin rechistar. De hecho es el resultado de una degeneración intelectual. Partió de la critica, inicialmente correcta, para llegar a conclusiones fatídicas sobre todo. En su repaso de todos los eventos coincide en parte con la crítica que busca los porques de los errores circunstanciales o históricos pero llega a conclusiones diametralmente distintas, generalmente apoyando soluciones conservadoras o retrógradas.

¿Qué se puede hacer ante personas posicionadas en la negatividad permanente? Los protocolos de la conversación piden a menudo aguantar opiniones demenciales sin poderlas confrontar. Por lo general quien no escucha argumentos que le desfavorecen no es un candidato a la conversación sino más bien al meeting o al púlpito. Una vez ubicado su perfil y ubicada como persona no-cantera de la que sacar informaciones interesantes y aún menos una muestra de racionalismo funcional cabe la retirada, o autoexclusión, discreta y elegante para no seguir perdiendo el tiempo ante quien pone su inteligencia, por no decir argucias, al servicio de su voluntad de no querer saber.

Las conversaciones, desde las más elementales en el ámbito doméstico a las más complejas en las cumbres políticas o científicas, funcionan si el repaso de la realidad incluye informaciones de todo, de sus catástrofes y de sus aciertos. El habla excesiva en que todo lo ve absurdo termina por generar un clima de malestar comunicacional.

Si los temas y personas que se van repasando van creando distancias en las opiniones y esto progresa hacia cuestiones de principios lo más probable es que haya un impacto severo en la sensibilidad personal y en el futuro de la relación. La personalidad hipercrítica termina por cavar su propia fosa. Resultado poco útil aguantar a personas que convierten sus visiones en malestar y sus hipercríticas en el sustrato de una ideología que prefiere el atraso.

Llegar a esa conclusión no es fácil puesto que la posición crítica y la hipercrítica pueden  coincidir en partes de las cosas que se dicen aunque la intencionalidad por el uso de las verdades sea en un caso para superar límites y en el otro para responsabilizar de éstos a los demás, a cualquiera de los demás que se les ponga a tiro.

Cuando me veo envuelto en conversaciones de hipercrítica (de sobremesa o en reuniones de idealistas,..) experimento vergüenza ajena. Las palabras, a pesar de su descrédito, son importantes pero no colman las necesidades. Hay que hacer cosas y  la función de la crítica es justamente para señalar cuales tras apostar por alternativas. Una crítica es útil cuando conduce a una alternativa y esta es posible en tanto convenga un componente predominantemente positivo.

El peligro de un ambiente hipercrítico es que lleva a la pérdida de oremus, a la desorientación sobre los valores principales y a la confusión de quien es quien en las arenas mezcladas de la política y de la cultura. Lleva a juzgar a la gente por su aspecto y no por su discurso, por su falta de empatía y no por su capacidad de verdad. El hipercriticismo lleva en los casos extremos a una fanatismo contaminante confundiendo la radicalidad de un slogan con la radicalidad de un análisis coherente que en realidad no hubo. Herman García[1], en su testimonio de participación en la guerra de Vietnam, hizo  mención del virus psicótico de guerra y de la condición deshumanizada  en la que cayó permitiéndole asesinar a sangre fría. En las  polémicas hay maneras sutiles de disparar contra las ideas, maneras verbales y datos que no le convienen al hipercrítico que no está dispuesto a desmontar su paradita conceptual y prejuiciosa. En la obra magna de León Tolstoy, Guerra y Paz, una de las curiosidades que permite reflexionar en la época de principios del XIX, es las relaciones humanas en el campo de batalla ante el avance napoleónico por Europa y las tropas del zar por una parte, y las iniquidades, insidias y sutilezas de la violencia verbal en los salones distinguidos de Rusia por otro lado. La guerra y la paz no estarían tan distantes cuando los mecanismos de violencia se reproducen en el psiquismo de los seres humanos tanto en un registro como en otro. Elementos característicos de la neurosis obsesiva por no hablar de factores de psicoticidad no están tan ausentes de los encuentros verbales donde la producción de actos verbales cargados de negatividad agotan a la escucha y sabotean el debate y el deseo de continuarlo. Este tipo de experiencias de fanatismo o casi fanatismo verbal conduce a dos clases de situaciones: a la confrontación tan radical que termina en enemistad o a la autoexclusión tras concluir que no es posible la nacionalización con la otra parte. El silencio resultante es la continuación de la polémica por otros medios puesto que quien tiene algo que decir lo dice en forma de exposiciones, artículos o argumentos escénicos de una u otra manera. Esa sería la pauta opcional con la que librarse del poder lesivo de la negatividad hipercrítica.  Tener la mala suerte de conocer o tratar con hipercríticos te lleva a la tesitura de tomar distancia de sus actitudes. Sabes que lo mismo que les parece todo mal cuando hablan contigo, te meterán en el saco de sus malas energías tan pronto estés fuera de su presencia también te pasarán por el potro de sus desprecios. Los que disparan por la espalda son un gremio en alza. Si la autodefensa al hipercriticismo es tomar distancia no cayendo  en su trampa en la que mezclan visceralidad con ideas en la misma olla a presión, la alternativa a plantearle, como ante toda exageración parcial de las actitudes es potenciando los argumentos para la verdad que es lo que a largo plazo, aunque sea a muy largo plazo, crea las condiciones para la concordia y para el enriquecimiento de los debates.



[1] profesor  de la Universidad  de Mexico en las Cruces

El desamor reversionado.

Escrito por jesusricartmorera 04-06-2007 en General. Comentarios (0)

 

Denominamos desamor a la etapa que le sucede a una historia de amor  cuyo fin da paso a un periodo de duelo por su desaparición. El desamor implica la disolución de una relación de amor establecida para queen su lugar quede la extinción de su intensidad afectiva. Dicho así se diría que el desamor no empieza hasta que el amor no termina y que el desamor tiene que ser necesariamente negativo por la pérdida que representa. Ante la disolución de la alianza bipersonal que suponía un amor vigente,  las transformaciones de la personalidad se van a suceder en dos proyecciones: la recolocación de cada sujeto ante el otro, que hasta ese momento había sido su objeto de amor y la reorganización de sus concepciones sobre la psicología amorosa y la energía compartida en la intimidad con los demás. El desamor zarandea una situación personal removiéndola en sus cimientos.  Aparentemente, los observadores distantes tan solo veran que la figura A deja de salir con la figura B y que la una ha dejado a la otra, y que uno se ha quedado con tal parte del patrimonio y una coleccion de referencias  narrativas por el estilo. Petigrew teorizó un error fundamental de la atribución(1979), mostrando  la tendencia de las personas como observadoras  a atribuir  el comportamiento de los otros –los observados- a factores disposicionales antes que situacionales. Esta fue una contribución de capital importancia para atender conductas de un sujeto frente a otro perteneciente a un grupo que no fuera  el  suyo y esapoecialmentedel que fuera exmiembro. Lo disposicional puede alterar lo situacional en las contelaciones sentimentales, puede en tanto cada sujeto crea en sí mismo y en sus socios, en lafuerza de su voluntad, en el poder de sus convicciones y en la certeza de que con su pensamiento puede recrear la realidad. Cuando lo situacional puede a lo disposicional nos encontramos ante personalides débiles, permanentemene inseguras de sí mismas y por extensión insegurizantes de los demás.

 Las transformaciones profundas se darán a nivel estructural del aparato psíquico. La pérdida del otro especial podrá incrementar la desconfianza  ante lo ajeno, el fin de un amor con alguien, en una situación extrema, puede suponer también el fin de toda nueva perspectiva amorosa.

Las historias sentimentales  no siguen las mismas pautas que la Historia de los grandes hechos  sociales. La historiografía, para interpretar el pasado, nombra períodos y efemérides que marcan épocas. Algo parecido trata de hacer la Biografía. Para el psico-análisis  lo detectivesco es encontrar el gérmen de las etapas siguientes en las anteriores, aparentemente idílicas,  y procesos de destrucción ya engendrados en momentos de éxtasis y  de máxima eclosión en que esas observaciones distantes no sopecharían ningun conflicto.  Dicho de otra manera, el desamor puede haberse venido fraguando a lo largo del mismo proceso amoroso. Amor y desamor pues pueden estar compartiendo situaciones. Hay cosas que nos desenamoran de nuestros partners y son cosas que se van sumando a un balance tácito que empujará, a la larga, a conclusiones negativas. Otras, desde luego, nos enamoran y en la mejor de las suertes, nos reenamoran. Pero hay que contar con aquellas cosas de la pareja que son tácitamente lesivas para los dos (aunque no sean intencionalmente provocadas). Antes de un no concluso, definitivo e inamovible, presentado al otro al que se ama el principio de conservación tiende a agotar todas las posibilidades de continuidad, no rechazando recursos de autoengaño en dosis generosas  para creer que el otro cambiará, que el otro dejaráde ser violento, adicto, molesto, desleal, incumplidor o inconvivencial.

 No vamos a seguir, hasta aquí hemos llegado, no puedo más, estoy agotado/a, prefiero la soledad a continuar contigo...” son las frases finales de un largo proceso en el que se han sopechado, incluso interiorizado y han resonando con alarma en lasprofundidades del alma. La ruptura se instala y lo hace de un modo contundente e  irreversible cuando todos los plazos que un sujeto se ha ido concediendo en la intimidad le han ido fallando, cuando el otro especial de su vida, esa pareja fantástica, preciosa, exhuberante, apasionada, maravillosa, divina con la que se confidenciaron mil sueños, se compartieron mil orgasmos, se fueron por mil sitios, pasaron por mi aventuras, se juraron amor por más de mil veces, deja de ser digna para ser depositaria de toda la entrega que se le hizo. El desamor se instala cuando uno de los  partners deja de ser digno de continuar recibiendo el amor de antes.

La paradoja es que esa sentimentalidad adversa puede ser bidireccional. Una parte de la pareja puede llegar simultanemanete a la misma conclusión de irse que la otra y –lo que es más llamativo- por el mismo tipo de motivaciones.  El fin  de muchas cosas está preinscrito desde el principio.  Se sabe que todo lo que nace muere y que esa es una ley que  rige tanto en el campo de los biológico, como de lo organizativo, como de lo relacional y de la misma noción de  esperanza. Lo que son articulos de fe hoy, mañana serán referencias ridículas o motivos de vergüenza. Lo que han sido expectativas con determinadas ideas en el ayer han pasado a ser indicadores de ingenuidad después.  Lo que son confianzas depositadas en  personas cruciales en un tiempo pueden convertirse en severas frustraciones unos años después. Lo que era la persona más esquisita a la que le dimos todo nuestro amor y pasión se puede convertir después de un proceso de conociniento en una persona archivada que se convierte en una referencia del pasado mencionada de pasada.

Esto sucede continuamente y en todas partes.  Los constelogramas personales se ven modificados continuamente. Según las dotes personales de cada cual y sus dones de gentes, de extroversiones y de sensualidad pueden estar continuamente iniciando y concluyendo relaciones o llevándolas a expectativas incumplibles. Las más serias, en el terreno sentimental, son las que se definen a sí mismas como amorosas, La noción amorosa lleva a  establecer un pacto: (yo te amo si tú me amas. Te amo porque cuento con tu amor.) y ese pacto cuenta con los supuestos sabidos del código tradicional que marca el significado exacto de la palabra amar y de su praxis. El amor unilateral, sin esperar nada a cambio o aceptando todos los desprecios sutiles de la otra parte, lejos de ser indicador de una gran efemérdies sentimental, es indicador de un trastorno. Trastorno de personalidad no por el hecho en sí mismo de amar sino  por el de  esperar en alguien o en algo aquello que no se va a convertir jamás en evento.  Incluso el amor por Cristo, tan en boga en sectarismos religiosos, pasa por esa clase de transación. Aguarda la vida eterna, la felicidad celestial, el premio, como contrapartidas a la abnegación y a la devoción.

El amor es una manera de construir una relación selecta  intrínseca y bidireccional. Cuando una de las partes no está a la altura del código privado, explícito y tácito,que los dos enamorados han ido construyendo, la probabilidad del desamor crece, y sus primeras apariciones o signos  hacen acto de presencia en las escenas íntimas. Es perfectamente posible que haya historias de amor asentadas sobre bases tan inseguras que arrastren el fantasma de la separación desde el primer día. Hay historias de amor que son historias de desencuentro y desamor no reconocidas.   No es que se de una intención destructora de una parte, puede sobrevenir sin ningún planteamiento. Las pequeñas señales que desenamoran pasan por una extensa variedad de desatenciones, desmemorizaciones, detalles poco elegantes, desconfirmaciones,  desprecios, pérdidas de respeto, incumplimientos de la palabra, ausencia de colaboraciones. De esa amalgama de cosas pueden surgir momentos de crisis, con escenificaciones de gritos y frases radicales, en los que se pone seriamente en duda el valor del otro en la vida de uno. El lugar que ocupa deja de ser tan seguro y a la vez tan necesario. La primera mención o visión de abandonar o ser abandonado es terrible. Hacerlo menciona la bicha. Pone nombre a algo que no se desea que ocurra pero, en definitiva, pone nombre a una hipótesis perfectamente realista y realizable. Cauntas más veces lo ponga, cuanto más se recurra a esa hipótesis más cerca se está de cumplirla.

Cada persona tiene un límite en sus tratos con los demás. Puede tener el máximo de consideracion, ser una buenaza, hacer todos los esfuerzos comprensivos, no decir una palabra más alta que otra, cumplir siempre lo que dice, amar incondicionalmente, entendiendo por esa incondicionalidad: amar de todo corazón y con toda su entrega. Puede ser consciente incluso que es más amante que amado, que dá más de lo que recibe,  que es quien salva los malos momentos, que es quien empuja más la historia, que  mantiene  el rol  más activo de la sexualidad pero sabe que todo termina por remitirse a condiciones, a pactos, a cumplimientos, a la renegociación sentimental y que en el caso de que fallen todo se va a venir abajo. Cuando la otra parte se  pasa una y cien veces en cosas que se van perdonando tarde o temprano el sujeto más enamorado dejará de serlo. Cada error grave perdonado, entendiendo por error falta de respeto, es un punto negativo más queva a dejar la contundencia de todo su peso en un momento dado.

También pasa eso en otras relaciones sentimentales. La paterno-filial parte de un principio en forma de compromiso interiorizado de amar al hijo para siempre o por slaotra parte se dice que no hay amor de madre que se iguale. Esa alta categoría es a la vez excelsa y también una trampa. La obligacion de amar en la condición de  progenitor convierte a muchos padres en esclavos de las  ineducaciones de sus hijos. Así mismo, el amante incapaz de cuestionarle las pasadas, las faltas de respeto, las tonterias, los errores de su objeto de amor termina por convertirse en su víctima al no tomarse el derecho a la crítica y negar la opción de la rectificación conductual.

Una relación de amor puede estar siguiendo su curso, hacer sus planes de viajes, de las próximas vacaciones, de compartir tales  o cuales experiencias y de pronto todo ese proceso paralelo, suberráneo de desamor irrumpe irrefrenablemente y acabar con la ilsuón o el resto de ilusión que quedabsa para aguantar la historia. Eso explica que de un día para otro las escenas puedan cambiar tanto. La persona con la que por la noche puedes haber hecho la escena de sexo más entusiasta por  la mañana puede hacerte sentir víctima de una relación mezquina cuando  le sale otro yo distinto absolutamente desenamorador. No hay sujeto tan puro que sea estanqueizado y libre de contradicciones y cobijo de apotegmas contrarios. Todos nos concedemos un cierto umbral para los errores bajo el amparo de la tesis de que la perfección no existe. No está claro en la letra qué errores son tolerables y cuáles no, pero tan pronto surge uno absolutamente inaceptable lo advertimos de inmediato. El amor es ciego y tiende a compensar los errores del objeto amado una y otra vez hasta que uno de ellos, de una categoría revulsiva mayor o la acumulacion de otros menores, hace imposible la continuidad amorosa.

De pronto, un dia sabes que ya no le/la quieres. Que ya no estás dispuesto a continuar levantado la situación, sosteniéndola con tu energia y con  tus argumentaciones, y dejas que tu musa o tu príncipe siga su camino permitiéndote seguir tú el tuyo. Es el momento de la fatalidad. El momento en que el vocabulario adopta las formas frías de ser dicha, los saludos civilizados ocultan una gran pena, las despedidas ya no miran a los ojos. Es un momento tan lesivo que hay personas que no vuelven a levantar cabeza después de una historia de amor terminada. No es poca cosa, a la especie humana  en general se la conoce,  a esos miles de millones de personas, por el trato de unas pocas, y en particular por llevar este trato al terreno de los sentimientos. En realidad basta con una sola historia de amor en profundidad con alguien crucial en tu vida  para inferir el potencial de la especie en su conjunto. En todo caso, las conclusiones que se sacan se transportarán  al resto de la humanidad mortal.

El amante en lista de espera siempre cuenta con conocer a la persona ideal con que coinstiuir la alianza que le permita hacer lo que no ha podido hacer en otras tentativas del pasado o con otras que conoce. Ese otro elegido, es el segundo de a bordo para seguir tras los objetivos de la vida, compartir la aventura del vivir y sintonizar en los momentos de gozo.  

Muchas elecciones personales empiezan tras otras fallidas y por tanto con las lecciones de frustración incorporadas. La frustración de otras pérdidas anteriores deja marcas indelebles pero no lasganratías para no tener otra nuevaremesa de ellas. Se inician nuevas relaciones sin haber curado del todo resentimientos de las anteriores. Cada persona es distinta a cualquier otra pero los procesos amorosos así como, cuando sovbrevengan, los desamorosos tienen enormes parecidos. Cada historia es distinta. Evidentemente, pero dentro de sus particulares detalles sigue una performance parecida: se va a resturants, a salas de teatro, a conciertos, se comparten paseos, se practica sexo y se tiene un confidente favorito. Es completamente distinta la vida siendo amado por alguien y teniendo a alguien a quien amar, a vivirla en solitario. Puestos a elegir entre soledad y coimpañía sigue siendo mayoritaria socialmente la segunda elección, aunque sin duda la primera tampoco significa la debacle o la infelicidad. Mucha gente vive relaciones de compañía desde la mentira permanete, no por lo que hacen tan solo sino por lo que sienten. Cuando decimos que la vida es una mentira lo es sobre todo porque los aparatos psíquicos de las personas no se aclaran con sus propios referentes y extienden su confusión íntima a las constelaciones interpersonales  en las que están insertas no sabiendo muy bien quien es quien en su mundo particular ni tratando de averiguarlo. ¡Cuantas personashay quecomparten veladas sin preguntarse por la verdad de sus asuntos más intimos y por oro lada sin estar en disposicion de contestar en el caso de ser preguntadas! La intimidad confidencial es para unos pocos. Ni siuqiera para los amigos. Dentro de estos pocos ocupa un lugar fundamental la figura de la persona que amas  y te ama. Perderla en lacondición amorosa es algo más que quedarse sin alguien con quien ir a la cama o con quien compartir viajes o una casa, es quedarse sin la posibilidad del discurso en la intimidad, sin la posibilidad pues de un espacio de verdades, el lugar desdedonde repasar el mundo y protegerse del mismo.

El desamor es un caso particular de perdida de relación afectiva. Es la expresión de un vacío amoroso y esto suena a negativo. Quedarse sin la persona de tus deseos e intimidades, de tus confidencias y planes, de tus atenciones y de tus horas, es un gran cambio en tu organigrama personal. Los días van a serdistintos, ya no vas a tener aquellos encuenros, tu sexualidad va a variar y sobre todo, la confianza en la palabra ajena va a tener otra vuelta de tuerca más en su contra.

Se llega al desamor cuando los ratos de palabras,  amor y pasión, por significativos que sean, no compensan los otros ratos de crisis verbal, de faltas de respeto, de ataques, de disgustos. Es posible que los primeros sigan siendo, en el mejor de los casos, una mayor cantidad de los segundos, pero basta algunos de éstos para que se ponga en duda la autenticidad de aquellos. ¿Cuántas veces puede aguantar una persona a su partner que vuelve a casa bebida y la emprende a golpes contra los hijos y contra ella?¿Cuantas mentiras puede admitir sin ver resentida su confianza? ¿Cuántas agresiones verbales de descalificación puede recibir? ¿cuantos incumplmientos de la palabra dada podrá aguantar? Son preguntas que irán surgiendo y un dia, tras un cierto numero no contado de incumplimientos, sobrevendrá un basta radical dicho de una manera u otra. Lo menos importante será el acto escénico de la ruptura. A partir de un rato después si se sabe lo que se está haciendo la persona con la que se acaba de romper va a ser conjugada en pasado.

Los desamores pasan por factores revulsivos. Sea cual sea su desencadenante traen a la memoria presente antiguas situaciones que se han perdonado, afrentas recibidas que se han pasado por alto, momentos del pasado que vuelven a colación porque nunca fueron del todo olvidados. Luego, el desenlace amoroso suele poner tiempo y terreno por medio. Se dice que el tiempo lo cura todo. En realidad no cura nada. Es la no-exposición al otro que contribuye a su conversión en vaporosidad y por tanto en ayer, en pasado. Se explica que los reciclajes de relaciones amorosas en relaciones de amistad no sean fáciles porque el desamor no quiere decir la liquidacion total del amor anterior. Cursa por situaciones dolorosas en las que el amor no es posible. Las parejas concluyen su relación por muchas razones:convivencialidad imposible, desacuerdos en cuestiones capitales,  interferencias de terceros (de la familia, de otros amantes,...) , decisiones de cambio de vidas no seguibles (reubicaciones geográficas, viajes,..). A cualquiera le gustaria dejar buen recuerdo en la memoria de la persona que ha querido con toda su alma. Sucede que una parte de las cosas que ha dicho y ha escuchado de su persona amada caen en el más espantoso ridículo: “te querré para siempre, siempre que me necesites acude a mi, no habrá nadie que te supere, te llevaré conmigo esté donde esté,...” Toda esa poesía, cuando es sincera forma, parte de la oratoria seductiva y de la intensidad pasional manifestada en sus indicadores verbales pero no es o no pueden ser predicados para el infinito. Cuando se trata de que lo sean el sujeto nunca supera su desamor y se quedará clavado en aquella persona que se fue de su vida y en aquella situación con lo cual va en contra de su propia evolución personal y de la misma práctica amorosa, ya que otras personas se privaran de sus energías. Tras una pérdida amorosa se desea dejar en buen lugar el propio recuerdo. Luis Rosales, de la controvertida familia Rosales que colaboró con el falangismo en la guerra civil española, dijo de  García Lorca, “era un hombre con una simpatía arrolladora y triste, con una vitalidad desbordante y continuamente refrenada”. Aunque no fuera su intención, estaba escribiendo una parte de la sintomatología del desamor. El desamor da paso a nuevas posibilidades, a nuevas oportunidades. No tener el objeto de amor que absorbe tu tiempo y tu energia te permite reconducirlo a otras actividades dejadas, tambien a otras personas desatendidas. Por otra parte el sujeto desenamorado ha quemado sus manos puestas en el volcán de las pasiones que no ha apodido controlar. Posiblemente se refrenará en próximas ocasiones si tiene la oportunidad de ellas. Nadie vuelve a amar exactamente igual despues de una pérdida anterior y –tal como se ha comentado antes- a partir de una cierta cantidad de experiencias (a veces de una sola) no se desea a volver repetir nada semejante. Un desamor se lleva algo del amor, ennegrecdesu teoria, complica el resrugimiento del mecanismo del dese y, finjalmente,deja de creer en el posible otro en calidad de compañero/a ideal. Otro asunto es quelas relacionessigna a pesar de los desamores que arrastran por conveniencia mutua oporque reorganizar el futuro nuevanete en solitario es un asunto muy complicado.  En la literatura de Tolstoy[1], en Guerra y Paz concretamente, se hace referencia al no tratar de entender a las parejas, de  no entenderlas,dice, refiriéndose a las mujeres, que conecta con el no tratar de entender las leyes amorosas. Debió parecer una conclusión simple y básica que dio lugar al vive el ahora y olvidate del mañana, vive el momento y no preguntes por las causas.

Las cosas van y vienen, empiezan y terminan. Eso forma parte de los procesos naturales y continuos. Suceden constantemene a nuestro alrededor, en nuestros jardines entre las plantas, en los domicilios particulares del vecindario, en nuestros conocidos. En el momento de aceptar e interiorizar con un “sí, quiero”  (sí quiero estar con mi persona elegida, sí a esa experiencia, sí a esa convivencia, sí a esa vida compartida, sí a ese otro tan especial) toca interiorizar al mismo tiempo la clásula paralela  nunca dicha en las ceremonias: la que hace referencia a su temporalización. (Sí acepto en  lascondiciones actuales, de las futuras de las que no sea responsable no puedo decir ahora cual va a ser mi comportamiento porque tampoco puedo predecir cual sera el de ese otro especial). Las parejas de redescubren con el paso de su aventura común. Dos personas pasan por muchos roles y hasta pueden dejar de ser lo que fueron convirtiéndose en odiosos nuevos retratos.

Con tal perspectiva el desamor es algo a relativizar, a reinterpretarlo como algo posible avalado por una probabilidad equis.  A lo largo de su vida una persona se puede enamorar unas cuantas veces. Tendrá mayor capacidad subjetiva de hacerlo cuanto más incorporado tenga ese criterio de potencialidad y de apertura a la perspectivaamorosa pero tambien a su posible terminación.  Aprenderá a amar a fuerza de amar y  ser amado sucesivas veces por distintas personalidades. Hipotéticamente llegaria a ser el enamorado perfecto despues de tener una buena escuela en amor. Todos los amores en sus momentos álgidos se parecen: las parejas comparten risas, andan por la calle exhibiendo su felicidad, se besan a la primera oportunidad, pasan dias enteros de conversaciones, se indagan y escrutan, se dicen lo importantes que son el uno para el otro. En cambio todos los desamores lo hacen a su manera, con su tragedia particular. Tolstoy dijo algo parecido para los ámbitos familiares  “todas las familias felices se parecen. Cada familia desgraciada lo es a su manera”. La pérdida es un momento de tragedia y reviste unas constantes comunes a cada cuadro diferencial.La agenda personal queda libre para hacer cosas por largo tiempo demoradas a causa de la dedicación amorosa, para  iniciar otros contactos, para llamar a aquellas personas que hace años de las que no sabes nada, para visitar a confidentes en quien descargar la tensión. Vivir el pos-amor con sosiego es el mejor consejo. No se acabael mundo y por otra parte de la persona de la que te separas siempre queda un caudal de cosas, losrecuerdosde las fotografias enmarcadas, cientos de conversaciones compartidfas, multitud de lugares vividos, laenorme cantidadde ratos de placer. Vaa tener más itnerés el predominio de estas sensaciones que no el del fracaso, el de la pérdida de tiempo o el sentimiento de haber sido traicionado/a. Hay mucho que hacer y nuevos parámetros estimulativos que seguir para seguir pegados al pasado reciente. Si nos hemos separado del pasado lejano ¿por qué no hacerlo del contiguo cuando está establecido que tras unos meses o unos años va a ser un pasado consolidado.? El pasado empieza cinco minutos después de decir adios.  Con la connotacion añadida que ya no va a haber ninguna otro ocasion para repetir episodiosde intimidad. Es posible que en las siguientes horas y días estés atrapado continuamente por la imagen de quien te dispones a dejar de querer en el sentido especial que le dabas al término querer. Pero hay estrategias psicológicas para neutralizar la aparicion de tales imagenes y sus eventos mentales vaya en disminución. Afortunadamente la vida es compleja y llena de riquezas y de  invitaciones experimentales para seguir  respirando y,finalmene, amando con otras posibilidades de amor, incluidas las catárticas como expansionarse artísticamemte o como escribir. Un examante de alguien a quien ha dejado o por quien es dejado sabe inmediatamente hasta donde se está vendiendo en su análisis y lo está llevando a la verdad de lo sucedido o demorando por su apariencia.  Rosa Montero[2], desde el punto de vista de la persona que escribe,  dice que   “todos nos damos cuenta de cuándo nos vendemos”  También dice  que las criticas literarias le desasosiegan y no las lee. Es una interesante forma autoprotectora detratar el asunto. El que se ha ido o ha sido echado de una vida sentimental también toma precauciones para no llevar el dramatismo de la pérdida a una lesión mayor. Pegarse al teléfono o pasar por un periodo de mensajitos  es un estilo demasiado adolescente e inutil para salvar nada. Sigue siendo absurdo continuar excavando en la roca que no suelta ya ninguna veta del mineral que se buscaba. La goegrafia está llena de minas abandonadas, agotadas. La topografía sentimental está llena de personas abandonas, de canteras de amor agotadas. Donde no hay no se puede buscar. El consejo más económico es un cl´´asico: vivir y dejar vivir. Tanto si tomaste la iniciativa en el rechazo o fuiste rechazado porque la tomó la otra parte, la vida sigue.

Hay personas que no pueden dar más de lo que son y otras que ya no están dispuestas a encontrarles dentro lo que una vez tuvieron pero no retuvieron.  Montero sabe que determinadas versiones y visiones críticas  pueden afectar  a la vanidad y fragilidad del escritor. El problema no es tanto eso, a  que se quede sin resuello para continuar siéndolo. Lo más creativo no es la vanidad sino el deseo de vivir roles y personajes. Por su parte Tolstoy afirma a través de uno de sus personajes que todo es vanidad. ¿Para qué ir a la guerra, para qué lucir el uniforme, para qué ser patriota si no es  por la vanidad que empuja todo esto? ¿Amamos también  por vanidad? ¿para no ser atrapados  en la soledad? Montero cuestiona la libertad en las elecciones y dice que “ni siquiera escoges las novelas.Las novelas te escogen a ti”.Tambien hay un paralelismo en lasrelaciones personales. Ahi donde creemos que hemos escogido a alguien ese alguien se ha dejado escoger por nosotros haciéndonos creer que  su presencia en nosotros fue resultado de nuestra iniciativa. Una eleccion es siempre el resultado de una suma de señales y de microinciativas que la potencian. Quien no quiere ser elegido no lo es nunca. El amor, sea quien sea el que lo empieza, es una diposición mutua desde el principio. Por su lado el desamor, sea quien sea el primero en proponerlo, es algo consecuente con la microcomunicación de una parte de y de otra que lo ha promovido.  Hay personas que se pasan toda una relación por docenas de veces cuestionándola y poniendola en duda y nunca dan el paso de dejarla y en las que sus partenrs son –hartos ya- los que van a poner fin al tema. Hay noes entrecomillas que se cuentan por cientos sin generar ninguna ruptura verdadera y otros de  una sola vez que convierten la discontinuidad en definitiva.

Está claro que aueda siempre una hipótesis de continuidad bajo otra titulación. Una puerta abierta para un tipo de relacion posterior cordial. Hay exparejas que se reencuentran de tarde en tarde para seguirse la vida. Hay otras que el ex sigue pagando las facturas de la otra parte sin que se vean nunca en el encuentro personal.

El desamor tiene muchas versiones póstumas. Cada fórmula es tan lícita como cualquier otra. Tiene que convencer a las partes. Repasarlo de una manera ensayística es colocarlo bajo la lupa con toda la frialdad que cabe. Nada dde aspavientos, llantos y malestar emocional. Un analisisde lacudestión es preparar la mortaja para lo muerto tratando de hacerlo bien  para que no se descomponga ante nuestras narices. Cuando el muerto está muierto se le engierra, hay un periodo de duelo, hay un perido de aflicción y luego el imperio de la acualidad vence lo que sucedió.  Cuando los momentos de desamor superan los de amor continuar con la comedia de éste es una injuria a los conceptos y a la sensibilidad de los partners. La extinción de una fuente de enunciados falsos  por mucho que sean emitidos por la persona amada da oportunidad a la reparación de las afrentas y a resituar la calma..El desamor da paso a la pérdidade compañía y de goces. Pero cuando el precio del goce pasa por la duda permanente de la relación amorosa tras cada orgasmo pesa mas la relación material con un cuerpo que no lasentimental con una mente.

Todas las rupturas han sido enunciadas de maneras sutiles. Son hipótesis que pueden suceder. El día de su suceso no tiuenen porque ser anunciadas. Cada parte se queda con su valoracion y las observaciones neutras con las suyas. Ni la una ni la otra ayuda a la vida del examante que necesitará de la suya propia para restablecerse confiando en si mismo. Se convencerá que lo sucedido es lo más razonable después de un acopio de anécdotas desenamorizantes por parte de su partner.  La vida seguirá. Para seguir habrá que tener determinación. Colocar en el lugar de lo subjetivo los conflictos eternos de especie para darle nuevas oportunidades a que el sujeto pueda creer en otros en singular si decide seguir arriesgándose. Ramón J.Sender[3] dijo algo parecido para el campo de las letras. “Para escribir hace falta tener un sentido ascético fuerte y una fuerte determinación”. Hay que tener muchas ganas para enamorarse de nuevo cuando después de haberlo hecho (una, dos o 7 veces o las que sean) se cumple el inexorable común denominador de la pérdida despues de bucear con intensidad el alma ajena y haber contado  con ella para siempre.reinstaurar el  desamor, la sepración es tanto más dura cuanta más edad se tiene y con menos atributos personales se cuentan para lanzarse a nuevas aventuras. Pero, de hacerlo, la tesis de Marañón vendra a cuestionar un supuesto donjuanismo cuando hay una neceisdadsupervivincial que pasa por el compartiur, u orastesis queveran en la reorganizacion sentimental de separadas el libertinaje o la falta de vitud.

 Para Dante Alighieri, Beatrice  fue tomada como objeto real de su amor. En  La divina comèdia, su  gran poema, tiene la noción de que la persona amada ha de tener la misión de ser la compañera y guía del viaje místico hacia dios, oa lmenoeso es la interpretación que hace Alberoni. Para la actualidad la compañía de amor emn la intensidad que sea no es nunca la responsable del rol existencial. Cada persona tiene el suyo antes, durante y después de su condición de partener o pareja de otro.

La literatura del mundo de lo imaginario tiene un parecido brutal con la realidad en cuanto a las pautas que sigue, no solo por los contenidos narrativos de los que se llena sino por la relacion que tienen sus autores con ella en tanto que zona mental  de pasión creativa. El partner como objeto de amor es también una recreación, una manera de reescribir la biografia en la cabeza y en el cuerpo del compañero/a.

La pérdida amorosa por dolorosa que sea remite a la estructura de toda pérdida que se traduce por adversidad. Remontar el ayer significa relativizar a los protagonistas que formaron parte de él. Relativizarlos es pasar a darles un papel secundario en tu vida. El curso de este criterio es que una biografía termina por llebarse de personas con roles disminidos. Muchas son figuras o figurantes en el campo de las referencias  y muy pocas o ninguna principales como aliados y amados. En todo caso el desamor tambien hace a los amantes robusteciendolos para ser mas conservadores con amores posteriores y eligiendo mejor sus proximos compañeros/as para exploraciones por la intimidad. El desamor, en todas sus versiones, se alimenta del desencanto y lleva a la soledad y distancia de la gente  en todas las suyas.

Con Piaget y con su conocida ecuación Inteligencia=Capacidad de adaptación, diríamos que el sujeto que pasa por una situacion de desamor, seria tanto más inteligente cuanto menos enganchado estuviera a una situacion extinta. Su futuro dependeria de su capacidad de adaptacion al nuevo panorama sin la presencia de aquella persona tan fundamental.Lo mismo diremos o aplicaremos a otras pérdidas. Las lecciones cruciales de la vida pasan por las pérdidas.Vivir asumiéndolas es la única manera de dar paso a nuevos encuentros con nuevas experiencias, nuevas personas y  nuevas verdades. No importa tanto la causa de por que falla unacontinuidad como la constatacion de su imposibilidad. Tras una catástrofe natural posiblemente los simógrafos habian estado damdo señales pero eso no evita ni lacatastrofe ni sus consecuencias de pérdidas de vidas humanas. Toca sacar los escombros, reconsruir de nuevo, volver a empezar. Tras la pérdida amorosa el hecho de la falta dde razones y la conviccion del suceso por una pérdida identitaria del amant en su rol, hay que empezar de nuevo, contar con gente más segura la próxima vez.



[1] Lev Tolstoi.  Jasnaja Polána 1828-Astapovo 1910.

[2] La loca de la casa, (2003)

[3] En 1975 volvió de su exilio. . autor de Crónica del alba.,Mr Witt en el Canton (Premio Naciona lde Literatura en 1935) Entró a trabajar para El sol.”

Invitación a la transculturalidad.

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2007 en General. Comentarios (0)

 La transculturalidad es una palabra que se las trae. Suena a dura. El uso o abuso de los prefijos tras y trans les ha dado valor de equivalencia. En el caso de la palabra que nos ocupa se refiere a un saber que se va destilando a través de las culturas. Por tanto, a un saber por encima de cada una de elas en concreto. La cultura no es la referencia tan segura de la que podamos valernos para indicar la existencia de una civilización hegemónica o unitaria. En realidad lo cultural ha dejado de ser sinónimo de lo educado o de lo correcto aunque en nuestro vocabulario habitual nos metamos en laberínticos galimatías al tratar de definir o de decir quien es culto y quien no. No pretenderé resolver esta cuestión de entrada. Forma parte de las contaminaciones verbales predominantes y evalúo tal o cual elaboración de culta y tal o cual persona de otro tanto, o bien de sus opuestos. Sin embargo cada vez que empleo estas formas evaluativas me quedo con la sensación de estar haciendo trampa. Lo que para mí puede ser culto para otro intérprete puede ser todo lo contrario y al revés. Lo que para unas culturas es el no-va-más, para otras son reliquias del pasado y del atraso. A pesar de las diferencias interculturales cada tradición en los hábitos y en las formas de hacer de los pueblos tienen sus atractivos y su potencial llamativo está fuera de toda duda. El turismo internacional justifica sus desplazamientos para ir a encontrar o a hacer las fotos en lugares lejanos de lo que no hay en los suyos cercanos. Las culturas con sus colores, sus gentes, sus avituallamientos, sus gastronomías, y sus creencias y sus lenguajes son reclamos para tener fuentes exóticas a las que acudir y en las que, en definitiva, tomar chutes de otras sensaciones.

La transculturalidad es el concepto que trata de relacionarse de otro modo con el mundo y sus culturas, contactando con lo esencial de ellas y no tratando de adoptar ninguna como la mejor. Viajar a través de ellas, impregnarse, contribuir con las interacciones a los panoramas por los que vamos. La transculturalidad no es la alternativa a las culturas sino la colocación a un plano manejable de la relación a tener con ellas. Es el antídoto a sus tradiciones quitándoles el poder de continuidad por la fuerza del tiempo en que se vienen realizando.

Es también la concepción que permite la sinergia entre diversas cosmovisiones, diferentes formas de pensar y actuar. Eso permite librarnos de la devoción a una sola clase de pensamiento, de ritos, de ideas y de líderes.

La afirmación nacional o étnica de pertenencia a unos orígenes siendo importante para la construcción identitaria de cada ser también lleva la trampa de tomar -o dejar que tomen partido por uno- posición por un pueblo, una nación, una ubicación o una geografía en detrimento de las ricas oportunidades que dan todas las demás que se colocan en segundo plano. La transculturalidad más que otra opción cultura sugiere vivir sin el parámetro predominante de la cultura puesto que viene fracasando repetidamente. Los modelos de civilización no han resuelto la represión y los seres humanos siguen enfrentados a la tesitura de su falta de libertad sea el modelo social cualquiera que sea en el que viven.

El fracàs de les paraules.

Escrito por jesusricartmorera 02-06-2007 en General. Comentarios (0)

Hem inventat les paraules per entendre´ns.  Cada cop les fem més acurades i precises per arribar a un enteniment cabdal reduint les variables de la confusió, dels malentesos, no permetent que triunfin les mentides. Hauriemd´estar contents.  Portem segles apostant pel diàleg, per la comunicació, per l´intel.ligència i per la raó. Apel.lem a la cultura, a les trobades verbals en lloc dels rings, a la diplomacia enlloc dels camps bèlics, al respecte interlingüstic enel lloc d´imposar els dictats. Simultàniament, hi ha teories a dojo sobre l´amor i l´entesa, enlloc de l´odi i la separació.  És tot tan macu que al sentir  l´apol.logia de la parla  crdeiem que només ens queda ficar-nos-hi amb colzes i banyes al seu conreu, convençutrs que parlant s´arriba a acords. No siguem beneits, la parla porta mil.lenis inventada. Potser els idiomes del passat no estaven tot el provistos de sonoritat i precisió dels que corren ara pel planeta però la seva funció fonamental era la mateixa que a l´actualitat: anomenar coses i persones, actes i intencions, idees i conceptes, abstraccions i concrecions. No sempre aconseguia els seus propósits ni en la definició de les coses ni en la transmisió dels relats. Ara tampoc. El llenguatge és una cantera permanentment encetada de semàntiques de múltiples polifonies i polisignificats.  L´aposta pel llenguatge  d´autors prou reconeguts (J. Habermas, Antonio Marina,...) com instrument científic que no permet  equívocs s´ha de doblegar a l´evidència de les confusions lingüístiques a dojo, no perquè les paraules, una a una, no tinguin el seu valor específic per enmarcar una part de defnició del món i així endreçar-lo, sinó perquè la seva manera de ser usades les desmillora, enreda o desvirtúa.

 Per la perspectiva racionalista quedar-se sense paraules com recurs és quedar-se sense esperit de vida. La raó es demostra i es manifesta a través d´elles. Posar-les en discusió o objectar el seu valor comunicatiu segons  la intenció en que són dites és tan com impugnar la mateixa raó i tenir motius per plegar. No és estrany que desprès de multitut de cites o escenificacions verbals per esbrinar posicions i intentar arribar a acords petin les negociacions quan tot, es demostra,  que només ha estat part d´un teatre deliberat. Això passa en el món de la política on el valor de cada missatge que diu una de les seves cares mediàtiques s´ha de doble entendre, pel que significa en ella mateixa i perquè la tria per un contexte i no per un altre.

Asistir al fracàs de les paraules també passa a l´àmbit de la vida privada i en les transferències sentimentals. Hi ha un punt en el que la necessitat de repetició de declaracions abans dites posa en seriosa  dubta el valor de les fetes anteriorment  No hi ha res que esgoti tant com quan tens que explicar-te una i una altra vegada en el que ets perquè el teu auditor no s´ho acaba de creure o no t´entèn. L´esforç físic és comparativament més lloger de portar que la càrrega comunicacional que no aconsegueix dur el seu missatge a terme.

El llenguatge deixa de ser útil quan s´entrebanca i paralitza un procés de negociació perquè les coses abans dites i pactades no troben el ressó pràctic que esperaven. És així que les negociacions politiques inter-partites o entre-nacions es trenquen quan s´han fet servir com escenaris aparatosos de trobades d´alt nivell sense que hi hagués una intenció real de que fossin útils per arribar a conclusions d´avenç. Es així que, després de quantiosos esforços dialèctics per donar empenta a una relació personal hi tornen a brollar els dubtes, la part que espitxa acaba per esgotar-se. És així que una bona teoría queda arraconada quan els seus advertiments i análisis són malinterpretats o se´ls vol ignorar perquè no interesen. El llenguatge funciona si compta amb la complicitat de l´altre, si té oïda –o lectura- si té disposició comprensiva. Es pot observar que el llenguatge es fa servir per ocupar espai sonors, per fer autoconfirmacions personals, per marcar diferencies interpersonals, per fer comèdia o representació, per reproduir rols i per intentar demostrar encara que sigui una ficció de saber. El llenguatge pretén ser seguritzant. En la seva pràctica predominant és un prodigiós volum d´hipòtesis per no dir directament que convoca panorames d´incertesa creixent.

Un dels slogans emprats per ERC de la darrere campanya per obtenir càrrecs municiplas ha estat el força català i popular “parlant s´entèn la gent”. Parlant s´entèn la gent? L´autor originari d´aquesta idea va fer fortuna. La seva catalanitat es va veure  corresposa amb frases semblants a altres llengües. És una frase amb empenta propia de qui està convençut de persuadir amb els seus arguments incontestables i que no se li cauran els anells al fer escolta dels suggeriments d´altris que vagin a favor de la comprensió i la concordia. És l´eslogan propi de negociadors de contractes i de retruc, de negociants, de gent interessada amb pactes que funcionin i amb paus duradores que allunyin la malastrugança de les guerres  i dels processos tant conflictus com dolorosos. Qui va portar el seu propi llenguatge més enlllà de ls seves terres van ser els comerciants interessats en fer coneixer les dots de les seves mercaderies. La pau passa sempre per la paraula. Qui no té seny per parlar és que està neguitós per endegar cops de puny o atacar amb navalles. És millor deixar-lo a la seva garjola o cau perquè s´ho repensi. Els arguments a favor de l´oratoria, de la dialéctica verbal i del discurs lúcit  estan fora de dubta. Tothom hi està dácord. Per què, doncs, continúa fracassant el llenguatge?

Una de las coses més sorprenents en els diàlegs és  que una i una altra vegada els parlants, cadascú en el seu rol perfectament consolidat, s´especialitza en les maneres d´organitzar les frases, els tics i els conceptes, reproduint-los una i una altra vegada amb un mimetisme extraordinari.  El psico-lingüísta està obligat a preguntar-se què passa en el cervell d´ un parlant entre l´emissió d´un acte verbal (sigui un concepte, un enunciat, un predicat o també una aècdota) i l´acte seguent sobre el mateix tema amb un temps t pel mig perque digui i pensi exatament el mateix sense haver incorporat moltes vegades les novetats que va aprendre o deuria haver aprés en l´anterior conversa. Només es pot deduir –i no sense el sentit dramàtic que li escau- que la conversa, enlloc de cumplir la seva funció de complementar dues o mes versions d´una temàtica ve a cumplir una funció egoísta que afirma el jo sóc-jo penso-jo dic-jo estic-jo crec-jo vull per damunt de la volició de saber. Estic a punt de dir una cosa terrible: la volició de saber, per tant, d´autenticitat i de complicitat amb la veritat és el que menys interessa a l´esser humà. Aquesta és la denominació d´una especie que es distingeix per posar la seva intel.ligència al servei de la seva ignorancia o que opta per la ignorancia suficient per no enfrontar la demandes de la seva conciencia. És així que no resulta gens estrany que a la trobada de dues parelles per exemple, fet habitual, o de compartir espai de trobada una colla habitual de gent, enlloc de mantenir la pauta més económica i educada, d´escoltar a qui parla i rebre escolta quan un parla fracassa estrepitosament. No és que passi amb gent inculta o criada en àmbits familiars plens de cridòries i amenaces que podrien  haver deixat a les criatures malmeses i resentides. Passa també –i això és el més greu.- amb persones amb doctorats, amb formació académica, amb professions de prestigi i que sap de sobres que la seva manera de parlar no és la correcta. Passa tant i tan sovint que és una síndrome de la mateixa cultura del neguit. La seva claveguera per la que surten totes les aigües brutes de la descomposició de les intencions comunicatives. Com puc afirmar això si a l´hora defenso el diàleg, la comprensió, l´empatia, la semántica precisa, la intel.lectualitat,...? Perque els  núvols d´observacions que he anat reunint a través dels decennis ho confirmen. Les dades són les que són i impera el diàleg barroer, embolicat, desentendor, xantatgista que produeix decensís, que no el que té empenta comprensiva. Això no és que passi només en les grans isntancies del poder en sopes de lletres que serveixen per justficar la tinta dels titulars dels diaris, també passa en la nostra quotidianeïtat, amb els nostres coneguts i amics, en les reunions lúdiques o d´escala de veïnat.Hi ha tanta parauleria morta que es treuen les ganes d´anar a fer de claca a espais que només volen un auditori però que en realitat no volen escoltar altres punts de vista. Estic tip de fer la següent observació: la d´alguns parlants amb l´incercia posada en trencar una conversa col.lectiva per buscar un oidor a que privatitza.. Hi ha persones que tenen el tic de tenir que età parlant sempre, o més be ndit quan es troben amb algú que els hi presta oïda, vessen tot el que porten en el pap,potser des de mesos, sense consideració. Parlen tan ràpit i salten d´un tema a un altre que de fet busquen un desfogament, un còmplicde que els hi suporti la seva neurosi i, de fet, estrés. La compulsió verbal està prou documentada. Aquesta tipologia presenta un problema clàssic:el de no escoltar. Qui no escolta es queda amb les faltes d´informacions que ja tenia abans de fer una conversa. De fet, qui no escolta perd les seves prerrogatives a la parla ja que promou allò que practica: el desinterés dels altres en vers al que pugui dir. No adelanta gaire. No fa servir l´espai comunicatiu per comunicar-se sino per afermar-se. Per això quan dues o tres tobades després pregunten o es sorpenen per coses que els hi has dit duds o tres abans et proporcionen la demostració pràctica que vas estar perdent el temps que els hi vas dedicar.

Com criteri el de proposar laparla és fabulós, com programa pràctic produeix una pilade fracassos. En quant a la consigna en les pancartes d´Esquerra Republicana, aquest partit sap prou bé que pels seus antecendents als darrers 4 anys i el fracàs del Tripartit i els condicionants de poder no n´hi ha prou en la parla distendida. De fet el pes d´unes parles eclipsa la feblesa d´altres. Com slogan de kumbaiàs és captivador com criteri operatiu és demagògic. Ja va fer fer-ne defensa però gens ni mica quan se sap que no es podra portar a terme. Per l´enteniment cal més que parlar, cal tenir voluntat política d´acord. Talment parlar de fer gestió amb les mans netes és un slogan amb un tipus de valor diferent abans de ser gestor de poder al valor de la mateixafrase després de ser-ho o quan es porta temps sent-ho.