FLUENCIA TRANSCULTURAL

El debate catártico.

Escrito por jesusricartmorera 07-10-2007 en General. Comentarios (0)

 

Voy a compartir una reflexión sobre el debate intelectual por su función de catarsis personal independientemente de su potencialidad transformadora tanto de hechos circunstanciales como de ideologías personales. Si repaso sucintamente mi biografía en el campo de las interacciones de teoría y militancia así como la de otras muchas personas con las que he tratado, mi observación arroja una evidencia que no disculparé: la del proceso decreciente de asistencia a foros presenciales, reuniones organizativas, congresos varios, conferencias expositivas y sesiones colegiadas. Aparentemente se trata de un síntoma de desinterés, realmente lo puede ser de saturación. Los polemistas se cansan/nos cansamos  de circular por los mismos debates y en particular de padecer la disociación que existe entre el habla ilustrada y la escasez de capacidad en cambiar los hechos objetivos sobre los que se teoriza o teorizamos.

Posiblemente esto se da más en los escenarios de la discusión política (de hecho hay gente que no quiere participar en ella en lo más mínimo) pero no menos en los de la discusión filosófica. La abstracción megateórica no puede evitar aplicar sus teoremas a situaciones proporcionadas por la observación sociológica  y va convirtiendo el mundo del afuera en una colección de muñecos de feria a los que dispararle pelotazos de fieltro. De un lado la cita política tiene que acabar común concretar, la filosófica se exime de llegar a conclusiones y mucho más a que lo sean vinculantes, pero se permite criticar la falta de acierto de la otra. Por otra parte la diferencia entre la congregación filosófica y la reunión marujiana para comparar dos formas de encuentro verbal completamente extremos es más formal que substancial. En ésta no se manejan citaciones de autor a las que acudir y se personaliza ineducadamente, en aquella se sigue el protocolo de colocar el episteme antes que la crítica privatizada. Tanto en una como en otra no hay ninguna metodología garantista para el cambio de valores y por extensión del cambio social.

Me permito tal comparación expresamente para no suponer en ningun momento que una reunión filosófica tiene, en principio, más potencial para el cambio actitudinal y mental, que una reunión de vecinos, aunque claro está la etiqueta en una sea de un registro más solvente que la etiqueta de la otra.

De muchos espacios con los que me he relacionado a lo largo de los años como ponente y polemista y en otra época como militante, he terminado por quedarme solo con uno, al que tampoco puedo seguir en todo su programa: Plurália, en Barcelona. (Acabamos de empezar el curso 2007-08 con la primera conferencia sobre Pensamente únic i Censura  polític-religiosa de Vicenç Palomares). A la salida después de participar en la discusión repensé seriamente la función catártica del habla por encima del hecho de si alguien la entiende o si se materializa en algún proyecto. Al hacer actos verbales públicos el hablante experimenta una serie de transformaciones bioneurológicas. Sus actos verbales van acompañados de una adrenalización, de un mayor riego sanguíneo acompañando a un compromiso con la palabra y con conceptos que se atreve a decir en voz alta. En cierta forma el hablante público (ponente o no ponente) se parece a cualquier otro animal con las antenas puestas a punto para el ataque o la defensa en una situación en que pueda ser cuestionado. Esto genera una tensión que se resuelve con una siguiente dosis de descarga verbal. Así la palabra cuando transmite un saber distintivo de quien la detenta vehicula catárticamente su carga de este momento aunque no sirva para mucho más que para su propia performance, claro está, justificada por la difusión de un saber o la definición del propio si la intervención hecha ayuda a completarlo. En los debates confrontacionistas impera efectivamente la ley del mas fuerte, no la del mas inteligente, argumentista o documentado. En la sociedad mediática asistimos a un deplorable espectáculo de la palabra mediatizada cuando no amordazada y dosificada pulcramente en función de conveniencias aceptables. En los foros particulares se puede hacer el justo contraste a lo que ante el gran público es tácitamente prohibido pero en estos al margen del valor relacional que puedan permitir su impacto objetivo es mínimo o nulo. Se puede estar compartiendo durante años un espacio filosófico y tener por compañeros de sala a algunos  que ideológicamente estén en tus antípodas por su hitlerismo  o por su xenofobia.(me ha ocurrido en dos ocasiones con dos personas distintas). Este detalle me ha hecho considerar que inevitablemente del espacio de debate se puede nutrir gente radicalmente antagónica sin que ello socave el compañerismo ya que la bajada a la realidad y al compromiso con ella nunca se produce. No dejaremos de hablar y de polemizar por el temor a que otros nos copien, aunque inevitablemente nos vayan a copiar más  en la oratoria y en los datos pero no en la línea argumental ni en las conclusiones. Es el riesgo de quien propone innovaciones teóricas y neoconceptos. Pero no podemos creer que las pautas educadas y fundamentadas en las que podamos movernos intelectualmente no están llenas en formas submarinas de sutilezas vengativas en las que quien tiene más poder concreto puede sabotear a quien tiene más saber. Si eso viene sucediendo históricamente con regímenes retrogradas que reinciden en su subdesarrollismo cultural ¿por qué íbamos a creer que no pueda suceder en el seno de cualquier grupo, asociación, partido político, empresa o universidad? El acto correligionario de fusión en torno al mismo programa de predicados no elimina la oportunidad de gestación de contrarios en el seno del mismo proceso asociativo. Khalil Gibran, el autor de  El profeta,  sostiene la unidad de los contrarios: la vida y la muerte son sólo uno, también el agua y el mar lo son. El sí y lo no permanecen al todo. Si es así lo importante de cada lugar no es tanto quien es el más fuerte o quien desea ejercer de tal sino reciclarlo como parte de la experiencia colectiva. El saber y el poder mantienen una lucha dialéctica –no pocas veces sangrienta- por los siglos de los siglos en todos los ámbitos gregarios. El saber suele autoexcluirse de las bajuras para alcanzar el poder dejando a los más débiles intelectuales a que se hagan cargo del mismo. Desde el punto de vista de la intervención en los foros teóricos si lo que más vincula a ella individualmente es tener un espacio de catarsis (de desahogo de lo que se quería decir) la confianza en la inteligencia colectiva como el gran aliado pasa a ser una quimera. Me pregunto si esa función catártica se puede cumplir virtualmente sin tener necesidad de ir al espacio presencial, de la misma manera que en la actualidad hay gente –yo entre ella- sustituye ir a contarle cotidianeidades a sus amigos en la hora diaria o semanal en el bar por incursiones chateras para tener a un desconocido con quien hacerlo sin ningun compromiso en volver a coincidir.

Equívocos del plural.

Escrito por jesusricartmorera 05-10-2007 en General. Comentarios (0)

 

El uso del plural siempre me ha parecido sospechoso. Cuando lo escucho, algo me hace poner en guardia, cuando lo utilizo no me saco de encima un cierto sabor a demagogia. El libro Del Plural. Del nosaltres lo tengo en marcha  siguiendo el criterio pronominal de la primera persona del plural y, en algunas composiciones, pocas, de las formas segunda y tercera. Un esfuerzo poético para desmarcar el texto de la autoría de individuo. A veces el neutro representa la voz impersonal en off que recoge intereses –se supone- que históricos y comunitarios o verdades y valores eternos que podríamos decir tomando prestada la voz de Antígona. La poesía es fundamentalmente un resultado del alma privada. La alma de los pueblos es otra cosa. La construcción del alma grupal es una especie de entelequia inventada por la necesidad perentoria del agrupamiento. Necesitamos del otro como del aire que respiramos. Suponemos que ese Otro, en su magna presencia, podrá ayudarnos a vivir en el mundo que deseamos. Nos cuesta tiempo y sufrires advertir que el otro, en ese sentido del gran aliado, no existe, es una ficción. Cuando más lo necesitamos  desaparece, cuanto más los precisamos más efímero se hace, cuánto más lo invocamos menos viene, cuánto más lo teorizamos más se esfuma, cuanto más lo poetizamos menos nos corresponde. La necesidad de pertenecer a una pluralidad es una prerrogativa de cada individuo que le cuesta auto asumirse en su individualidad o que toma aquella por montera para descubrirse en ésta.

Establecida una condición de pertenencia a algo, a una idea, a un cálculo historicista, a una ideología o a una confesión, nos complace encontrarnos con otros socios o devotos de lo mismo para sentirnos acompañados. La condición gregaria de cada cual predomina por encima de su condición de individualidad. El individuo no es nada, la sociedad lo es todo, es la idea que  resuena en la caja craneana. Personajes pletóricos por su causa no concibieron su fervor creativo si no fuera por su proyección a los demás. Bob Marley. más místico que cantante. se declaraba prosocial. El individuo es la  unidad limitada mientras que el conjunto complejo de los demás tiene trazas de infinito. La contradicción empieza inmediatamente en el punto de reconocimiento en el que el individuo en su egolatría inconmensurable solo se entiende socialmente con los demás como peldaños utilizables para sus propósitos.

La sociedad por su propia condición de multidiversidad encierra muchas pluralidades. El plural se refiere in extremis a muchas formas de agrupalidad. En cada texto que se hace mención del nosotros, habrá que advertir a qué grupo, qué idea o qué momento se está refiriendo. Los equívocos del uso del plural son continuos; tanto, que a cada momento hay que precisar el alcance o magnitud del pronombre en el momento en que se usa. Pero ese plural es un manto protector, un documento emocional que une pequeñeces, una historia precedente que marca los pasos a seguir. Ese plural es el baluarte de la conciencia de todos, es una perspectiva asociativa de apoyo mutuo, es la gran cofradía  o la gran hermandad. Ese plural es prácticamente la garantía de seguir con vida, de tener con quien compartirla, de avanzar por una senda trazada. O al menos todo eso  se destila con su presunción. El plural significa también tradición, historia de una cultura, formas y actitudes, folclore y acento, bandera y lengua, propósitos y sentimientos. Oponerse al nosotros es tanto como suicidarse. Y sin embargo la poesía ha acudido siempre al sentimiento individual, al yo íntimo, cuando no al yo oculto o al yo preso. Si el sujeto necesita de un yo para relacionarse con los demás y dejar su marca histórica, también necesita del nosotros para formar parte de los grandes acontecimientos y dejar su lugar en los procesos colectivos. Hay una duda razonable para eso. Cuando uno cree pertenecer al colectivo, bajo una idea y unas maneras de comportamiento, puede llevarse la terrible sorpresa de actuar según engaños por los que se ha sentido seducir. Cuando el líder de turno menciona la palabra nosotros, -o más modernamente acude a palabras neutras: el pueblo, la sociedad, la mayoría, el país, la historia... está jugado a entrampar los sentidos. Ahí donde uno pone el pronombre en unos términos el que lo escucha lo puede entender en otros. Poéticamente hay otras licencias para usarlo. Poetizar lo colectivo es darse permiso para organizar sentimientos contrastados y compartidos, pero no para imponer programas u objetivos. Ni siquiera la libertad es un buen slogan para todo momento y lugar cuando casuística concreta demuestra que no todo el mundo sabe vivir con ella respetando la ajena. Nos encontramos pues con la necesidad de pertenecer a algo más que a nosotros mismos. El sujeto necesita de un otro particularizado, cuando menos para conformar un tándem, un dúo, una elección particular, una especialización y de otro lado tiene que atreverse con la inmensidad del vacío  global al que pertenece, la falta de referentes, la falta de destinos, la falta de incomprensión y la  desnaturalización creciente de la especie en la que está clasificado.

Todo otro sería, es, en ese sentido, un aliado circunstancial. No deberíamos temer a tener solo aliados de temporada y aliados  zonales, no tratando de convertir a cada uno de ellos en aliados para todo y para siempre. Es difícil dar con una solución globalista de este tipo. Cada aliado potencial deja de serlo cuando traiciona los términos de la alianza, o cuando se aparta de ellos aunque no haya tenido ninguna intención destructiva en cargársela. Uno tampoco puede responder por sí mismo en mantener una conducta inalterable para siempre en relación con los demás. Tan pronto sufra presiones irá modificando su carácter y tan pronto reinterprete el vínculo corrido hacia adversidades posiblemente se autojustificará para alejarse unilateralmente de los términos del vinculo contraído. Las relaciones derivadas del panorama social da lugar a encuentros sí, pero también a desencuentros, a  complementariedades y a la gestación de nuevos déficits, a atractivos emocionales y sensuales  por un lado y a desprecios o rechazos por otro. Por eso el nosotros como un todo seguro es una trampa ilusoria. Es más apropiado hablar de encuentros y desencuentros. Entre (des)encuentros y Reencuentros  es un poemario de ruta que refiere el eterno gozo del ser humano en su viaje de exploración por el espíritu ajeno y también el eterno conflicto para alcanzar plenamente la  fusión, el amor solidario o siquiera la reconciliación. De ahí el entreparentesiado del (des). Todo encuentro humano, espontáneo o preparado, es un balance al detalle de si está dando  lugar a  una comunión de ideas y secretos personales o de si eso es del todo descartable. Así todas las personas, poetas o no, nos la pasamos clasificando a los demás en muestras coincidencias de acuerdo con ese esquema binario, Encontrar a alguien con quien bucear las profundidades de la psique y de los sentimientos, hacer pues, la más compleja de las comunicaciones, es hallar un inestimable tesoro. Cuando la comunicación es posible el uso lingüístico deviene un lujo, las palabras son formas sensoriales que concretan caricias y los intercambios personales cimentan una construcción única escapando de la babelia del entorno. Por otra parte la potencialidad asintónica de todo nuevo encuentro no impide que de viejas relaciones que las engulló el tiempo y el olvido resurja el reencuentro. Es raro reencontrarse con gente del pasado en las nuevas coordenadas. Cada persona encierra un desconocido dentro de ella de lo que había sido en su ayer. Es así que todo reencuentro con otro hace coincidir en el espacio al menos cuatro personalidades diferentes. Hay diferentes maneras de repudiar el pasado, una es olvidándolo, no prestándose a vivir de la memoria de sus batallas, alejándose de él para dejar espacio libre a las novedades. Del ayer queda una cantinela etérea de sueños incumplidos o de sensación de pertenencia a una alternativa en movimiento. Así los textos del  Entre (Des)Encuentros y Reencuentros tienen un trasfondo impreciso de nostalgia por  una época que pudo engendrar un mundo nuevo y que no lo hizo. En ciertamaneraestelibro complementaelanterior. Ambos en proceso de construcción simultánea por la constitución bilingüe de autor que tan pronto hace composición es en catalán como en castellano según el momento mental concreto sin advertir al instante si está en un registro idiomático u otro. Ambos libros a diferencia de todos los demás  escritos en clave poética hasta ahora anteponen una cierta representación del sentir grupal en lugar del sentir individual. Proponérmelos ha supuesto un ejercicio de humildad  y de atrevimiento en la interpretación de lo más oculto de la condición humana. Cuando tratas de colocarte dentro de otro y de explicarte los comunes denominadores que unas veces nos asisten y otras nos atrapan  hay que abandonar todo rol de liderazgo y ser sumamente respetuosa con cada idiosincrasia. Al hablar en nombre de todos o de muchos un poeta no deja de seguir hablando de sí mismo, de cómo se diluye pasionalmente en  sus lugares de pertenencia y coincidencia con los demás y en sus mundos.

Injusticia Perceptiva.

Escrito por jesusricartmorera 03-10-2007 en General. Comentarios (0)

 

Els racionalistes afirmaven que la ment és capaç de reconèixer i deduir la realitat independentment de l´experiència per la facultat intrínseca que té de raciocini. Els empiristes en canvi la cercaven en el domini de l´empiria, en l´experiencia i en l´ensenyament pràctic que d´ella es derivaba. Kant va intentar arribar a un compromís entre el racionalisme i l´empirisme, restringint el coneixement al terreny de l´experiencia a posteriori.

És coneguda la contraposició dels empiristes als racionalistes. La sinopsis entre els uns i els altres ens nodreix encara de polèmiques, segurament, supèrflues. Els empiristes creien que totes les idees procedien dels sentits i de l´experiència i els racionalistes que totes venien concatenades pel pensament.

El racionalisme en el camp de l´ètica afirma que certes idees morals primaries són innates a l´especie humana fen-se evidents per la facultat racional.

En la seva intepretació del Mal, Leibniz afirma que el poder de creació de deu del millor de tots els Mons. Posibles I que el mal és una part necesaria d´aquests mons.Objectat  pels escèptics del segle de les llums  I per  Voltaire I Hume refusant que la quantitat de pena humana fora indispensable dins d´un pla diví benevolent. Voltaire va atacar en general als filosofs optimistes i als sistemes teistes I en particular a Leibniz..Va atacar  en les seves Cartes ingleses o filosofiques els mètodes de l´esglesia dels que es valia per explotar la feblesa d´esperit humana,.

L´univers leibnizià  consisteix en un número infinit de substancies diferents o mònades. Aquesta idea té quelcom de pluralista en el sentit d´una concurrencia de  moltes entitats separades  o independents i  és monista en el sentit de que cada mònada reflexa  en el la forma global en el seu interior, l´univers senser.

Bacon havia inaugurat la nova  era de la ciencia moderna criticant  la confiança  medieval en la creença, a tradició i l´autorita,t aportant les  condicions  per articular el mètode científic, incluient el primer grup de regles de lògica inductiva formulades. Locke criticaria  a  Assaig sobre l´Enteniment Humà  (1690) la creença racionalista de que los principis de raó venien donats per intuicions evidents  i va argumentar que tot coneixement venia donat per la  via experimental.

Actualment la idea de que tot domini passa per l´exercici de la seva pràctica està prou extesa. La falsa controvèrsia entre teoria i pràctica continua dominant el lèxic d´un tipus de debats. Les lluites que es proclamen per canviar les situacions es traslladen una i una altra vegada en els espais dels fets públics, de l´empiria a l´engrós. Resulta que, a còpia de fer experimentació real, les conclusions es repeteixen sovint fins que la renuncia a continuar practicant es fa evident quan elrecordi laconsciència del que dona de si està present. Anar a les  assemblees i reunions a discutir per enèssima vegada el que s´ha fet sobradament sense deixar cap aspecte per tocar, es fa penós i superflu. Anar a la manifestació jornadista per convencer als convençuts del que ja es té consensuat és un absurd escènic. S´acostuma a justificar tant una cosa com l altreper motius de proselitisme i de sensibilització pública. Noves gentades no assebentades d´aquestes pràctiques tenen dret a coneixer propostes, signes i discursos. És així que el coneixement de la historia dipositat en els fillsde lasocietat més lúcits està apermanentment congelat a l´espera de transmetre´l anous vinguts o noves generacions que no s´havien assebentat.

La percepció dels esdeveniments és desigual i contradictòria. No existeix  una percepció unitaria de les coses que succeeixen. De fet, ni tan sols hi ha una coincidència entrel l´autopercepció del que un subjecte es creu d´ell mateix i la percepció externa que se´n treu. Sota aquesta perspeciva apel.lar als sentits i a la pràctica com fonts referencials principals genera molts dubtes. El desig de l´experiencia permanent redueix al lloc de la rutina i del mecanicisme als autors defets. La intel.lecció humanaamb elsesdeveniments més aviat proporcional´habilitat mentalper preveure´ls i per lliurar-se a priori d´aquells que no convé repetir. Aquesta conclusió porta a un perillós elitisme a qui la segueixi, la de desentèndre´s d´una pila d´accions socials fora de lloc, engantxades al passat, inercials de formes conceptuals superades.

Les formes deveritat no queden limitades als camps de la manifestació col.lectiva o el crit unànim. Una veritat qualsevol no és més veritat quantes mésveusla proclamen. El fet numèric el quefa es demostrar l´extensió de la consciència sobre ella. Quan un poble estàben tip de ladictadura que suporta i surt en massa a manifestar-se amb veus unitaries brutalmentreprimides per les forces policials,com aquets dies a Birmània, el seu valor està en que el  món senser se n´hagi assebentat dúnaveritat històrica prou coneguda. La veritat no era menor els anys anteriors a aquest desplegament massiu de protesta ni ho serà menys quan els reportaqtges de les manifestacions encapçalades pels monjos budistes (per cert,chapeau pel budisme militant, que un cop més com filosofia pràctica i mistica de la vida es desmarca de totes les religions conegudes que consenteixen l´injuticia sense  oposar-s´hi)deixin dáribar-nos fins els sofàs dels benestants occidentals.

La qüestió de la que parlem és si laveritat multiplicada és una veritat més autentificada que la veritat desconeguda. Vejam: el teorema de Pitàgoras funciona  o no funciona independentment de si és conegut? Ésclar queésvalit se sàpigao no. El mateix podem dir de moltes altres formulacions conceptuals en la geometria i la matemàtica.La diferencia del megaestrat teòric en vers  als anàlisidesocietat aquells admeten un consens major mentre que l´analisisociològic i polític admet punts de vista múltiples que es confonen en  veritats diferents. Els represors que assasinen i  engarjolen manifestants[1] pel sol fet d´estar allà amb la paraula en la boca o només passejant-s´hi a cos descobert, es creuran la mentida de que la principal deles veritats es mantenir l´ordre constituit per tirànic que sigui. Aquesta llibertat  d´opinió està nodrida per una llibertat perceptiva que no té res a veure amb  la metodologia del saber i la verificació de veritats. Les tiranies de sempre poden imposar el silenci i callar les boques però no aturar el pensament i fer creure les seves mentides a força de cops, penes de presó o assassinats. Aquesta és una llei històrica recurrent pel que fa als moviments socials. Les veritats es destilen amb una recurrència observacional que porta a repetir dades i amb una inferencia conceptual dels fets, tant dels que són propis com dels que són aliens, tant dels que són actualscom dels que són històrics. Es així queel racionalisme senseser la panacea estalvia processospràcticssuperflus perque ja s´haverificat el que podendonar de si i potencia  altres per estrenar.A diferencia dels empirics, com en John Locke, que van basar la seva meafísica en el món observable i no sols en creacions teoriques en contrast amb els racionalistes, com en W.Leibniz quemalgrat la seva dependencia del constructe de déuva introduir formes sobiranes del pensament per arribar a conclusions emancipades de la necessitat de les comprovacions pràctiques.

Finalment fer apologia de la percepció i la multisubjectivitat que comporta és deixar a l´atzar i a la injusticia de les conclusions la interpretació del món que ens envolta. L´individu sensorial s´autojustificarà el que fa en funció del que percep i sent, sense advertir que el seu mecanisme neurofisiològic de contacte amb les coses pot ser esbiaixat per factors que no controla. Així com la informació completa d´un tema qualsevol sigifica burxar-lo en tots elsseus aspectesabans depoder emitir un veredicte, la consciència d´ell –per tant de la seva veritat- precisa d´aquesta informació i de cap prejusgmanet anterior precipitat.

Relativitzar diferents preses d´actitut tot afirmant que la veritat es relativa i que cada veritat subjectiva dona l´aixopluc per fer totes les eleccions individuals és tant com col.locar-se al marge de léspecie de pertenença adoptant una conclusió anti-humanista segons la qual s´hi val tot, incloent practiques antihumanes com e racisme i els genocidis. Cada vegada que algú afirma que té la seva veritat –tot i sent cert metafòricament- m´asusto i em preparo per escoltar les bestieses més extremes. Hi ha veritats d´ordre inalterable i altres que poden passar per temporades de dubtes.Sense que les primeres siguin consensaudes absolutament per tothom (encara hi ha qui no es creu que elplaneta- terra sigui esferoide) compten amb un ampli consens,en quant a les segones elnivelldecadacultura i decadapersona deixa romandre més o menys temps la pervivencia de punts de vista erronis en les formes devida. Lapervivencia de fetsancestrals del tot inacceptablescom l´ablació fa pensar en aquestes veritats subjectives del tot impugnables però que s´autoperpetuen creient-se inexpugnables.

Si bé la percepció és indispensable per la supervivencia confondre la informació dels sentits amb la veritat intrínseca dels fets és un sabotage al mètode de verificació. Leibniz parla que hi ha veritats de raó o necessaries i veritats de fet que accepten com a possible el seu opost. Dintre de les segones hi poden haver veritats oposades, dintre deles primeres només poden ser unidireccionals.

Les formes deveritat són multiples però lesgrans veritats no són tantes. L´amalgama polimórfica de l´eclosió existencial té per constants comunes la dependencia de l´oxígen i dels nutrients.

Enfrontar a cada individu a allò que percep de la vida i dels altres és indispensable perquè creixi d´acord amb la seva interacció amb els estímuls però nodeixar –o  no ajudar-lo-  a quefaci el salt qualitatiu a repensar-ho tot és condemnar-lo al victimisme sensorialista d´ell mateix.


[1] Més de 4000 monjos per tornar al cas birmà.

El habla sentencial.

Escrito por jesusricartmorera 02-10-2007 en General. Comentarios (0)

El predicado simple corre el riesgo de caer en las grandes afirmaciones o en las grandes negaciones universales, ambos obsoletos, para la existencia fluyente de contradicciones y de estados  y situaciones de continua variabilidad.  Dar  espacio gramatical a las variables es dar permiso a sintaxis más complejas y a extender el espacio gráfico de las definiciones. La definición  al completo -en el sentido de una conclusión constante-  pasa por una elaboración y ésta por una cierta cantidad de afirmaciones intermedias y de insinuaciones hipotéticas. Toda elaboración honesta pasa por la reelaboración continua. Eso da lugar a una  simulación de juicio categorial que nunca se puede sostener definitivamente para todo tiempo y para todo espacio.

El habla sentencial va en contra del mensaje criterial y axiomático. Adquiere una apariencia de impositividad por la totalidad incisiva que desea representar. Los oyentes, o la comunidad de habla,  prefieren construcciones gramaticales que empiezan con conjugaciones en condicional: podría ser, deberíamos actuar, tendríamos la probabilidad,... que no con aseveraciones será, actuaremos, tendremos,...Prefieren las construcciones de estilos tentativos u opinativos que las afirmaciones sin equívocos: yo creo, nosotros pensamos, nuestra opinión es,...en lugar de las afirmaciones que no son edulcoradas como opiniones subjetivas sino expresadas a manera de contundencias objetivas. Evidentemente no hay una objetividad que se manifieste como tal de una manera neutral. Solo contamos con sus intérpretes. A mayor número de ellos consensuando algo es posible la sentencia exacta que es la expresión gramatical de una fórmula física o matemática: n=n y sólo a n. Fórmula cuya admisibilidad abstracta puede tener una traducción no consensuada. El sujeto A es igual a sí mismo y sólo a sí mismo. Juicio que discutiremos en su formulación, dado el conglomerado de variables que integra al sujeto en cuestión y una parte de éstas mimetizadas de otros sujetos que no son él. Claro que podemos decir que Johni es igual a Johni y a nadie más y el espacio volumétrico que ocupa Johni no puede ocuparlo nadie más en el mismo momento que él. Sin embargo, la ecuación de igualdad a sí mismo deberá precisar unas premisas de encuadre. Johni es igual a Johni en el mismo momento y lugar en el que sus constantes físicas y mentales no son alteradas. Pero Johni no es una unidad, no es un solo objeto invariable en su forma, es un sujeto que contiene varios objetos o artefactos en su mecanismo. Eso le quita la condición de ser uno en el sentido de indivisible para ser un pluricompuesto divisible. Un individuo es un compuesto lo cual  significa un contrasentido. Habrá que acudir a otro rasgo teórico para reteorizar el sentido de la unidad y como éste en cada una de sus expresiones contiene esencialmente la pluralidad. El átomo contiene un conjunto de partículas que la forman y la indivisibilidad de éstas no indica que sean internamente homogéneas.  Matemática 1=1 pero 1A no es igual ni puede ser igual a un 1B. Cada vez  que junto a la expresión de la cifra numérica hay un sustantivo que hace referencia a una materia  la igualdad se rompe, incluso en el caso de que tal referencia sea al mismo género o clasificación de objetos. Así 1 bicicleta no es igual a 1 coche y que 1 manzana noes igual a una manzana si se trata de distintas manzanas. La identidad solo podría existir en objetos artificiales claramente producidos con el mismo proceso pero no a los objetos naturales, que incluyen vida orgánica.

Así que la sentenecialidad tiene dificultades en las expresiones más básicas. ,el lenguaje vulgar está invadido de expresiones inexactas; peor que eso, expresiones estructuralmente imperfectas y con serias dificultades de modificarse. Esa carga es las minas activas que sabotean la transparencia y pervierten el significado real de las construcciones. Si se desea confundir y engañar a alguien no hay más que intoxicarlo con palabras cargadas de intención distinta a la que dicen aplicadas a hechos que no les corresponden. El resultado es catastrófico para la convivencia pudiendo ocasionar graves injurias a la salud mental de los engañados. Ordinariamente los hablantes no reconsideran las cargas erróneas que arrastran en su hablar. Cuando Seyle, descriptor de las enfermedades de la adaptación, estableció que La esencia  del fenómeno patológico quedaba ubicado en el conjunto de reacciones neurovegetativas que constituyen la respuesta global del organismo al estrés provocado por el mundo exterior cabía extender estos factores estresantes al conjunto de palabras de presión y descalificación que rellenan los decorados situacionales.

 Tampoco es habitual preguntarse por el por qué de las cosas. Se utiliza el hablar por razones instrumentales más que por elaboración del pensamiento. Si cumple la función de conseguir cosas incluyendo los estilos seductivos parece que ya es suficiente. El lenguaje analítico asusta y por ende quien lo usa en su hablar ordinario coge números para un autoaislamiento relacional. Análisis y conclusión categórica no se convierten en un tándem seguro. No todos los análisis conducen a conclusiones definitivas sino a otros análisis y el lenguaje vulgar no significa que esté exento de sentencias. El abuso de frases hechas es una de las formas sentenciales más extendidas y disculpadas y los decorados insinuativos pueden ocultar posiciones verdaderamente dogmáticas. Ni la sentencia implica un dogma inalterable ni la posición de negarla exime al hablante de su uso ya que una sentencia no es más que un criterio consolidado y perpetuado a situaciones diferentes de las que lo han generado.

El principio fundamental de la fluencia(estar en clave de apertura a los acontecimientos experimentales) no impide la necesidad personal de los filtros, la revisión de los parámetros  y el repaso del valor de cada idea recibida así como de cada otro. Instintualmente se busca en el otro lo que no se tiene en uno mismo y se rechaza del otro elementos que recuerdan la verdad de lo que es uno. Sodré, en una investigación con el 16PF de Cattell (1970), estableció la triple repetición con el  yo real, el yo ideal y en cuanto como debería ser el otro especial (pareja real o futura. La n con yo real desigual al yo ideal buscaba una pareja complementaria. Y la n (muestra) con yo real=yo ideal escogía una pareja semejante. Cuanto más se aproxima la forma de ser y de vivir a lo que se desea menos se necesita una pareja ideal, basta con alguien que se monte la vida de manera semejante. Eso tiene una fuerza complementaria mayor que la pareja para cubrir los propios déficits.  El sujeto sentencial e invariablemente categórico caen la inflexible tendencia de la intolerancia de otras posiciones de las que rescatar un saber. Conviene ver lo que pasa al revés. La persona antisentencial termina por quedarse vacía de criterios y sin método para viajar por la realidad en la que está inserto estrellándose a cada nueva contradicción o no saliendo nunca de la misma. Un conjunto de criterios rigurosamente elaborados tiene más valor para la historia y para el porvenir humano que otros fundamentos materiales. El pensamiento es un capital transgeeneracional mientras que los bienes patrimoniales son de orden temporal.

El arte masivo.

Escrito por jesusricartmorera 02-10-2007 en General. Comentarios (0)

 

La dedicación al arte ha dejado de ser la opción de lo sublime para convertirse en la conducta estandarizada que la sociedad de la opulencia permite. El salto cualitativo de las prácticas manuales  en los trabajos ordinarios –o no tanto- de agricultura o industria a las artes suntuarias parece que no es tan difícil. Hay la cuestión del talento, denominado también el don, que por una especie de lotería de la naturaleza –o del reencarnacionismo-  le era concedido a unos  y negado a otros.  Hasta no hace mucho quien no tenía esa base predisponiente en su  personalidad estaba condenado a ser obrero o empresario, trabajador asalariado  o autónomo, marcado por unos horarios y encorsetado a unas obligaciones laborales de un tipo u otro. Sólo las personas de talento podían escaparse, por la vía artística, de estos débitos mundanos de la mayoría.  El talento era la clave pero la gente afortunada, la más talentosa aunque fuera gente que preparaba sus conciertos o sus creaciones no sin esfuerzo. Siempre he oído decir que el arte pasa por un algo de inspiración y un mucho de sudoración. La mayor parte la pone uno mismo, con su tesón y su metodología. Nadie se hace intérprete impecable del chello o divo del bel canto sino dedica, horas días y años, es decir si no dedica su vida entera a un proyecto de perfeccionismo. La virtuosidad depende de la metodología más que de la talla de la que inicialmente uno es dotado por razones de biología, aunque sin duda esta tiene su importancia. La fisiología y en particular la bioneurología de cada individuo son predeterminantes desde el principio. La historia de una vida es la de sus límites.

Evaluada a manos de psicólogos conductistas   poco objetivos e incluso poco éticos puede ser un desastre traumático para negar potencialidades creativas de sus evaluados.

El arte en sí mismo expresa la nobleza del ser humano que indaga sus pasiones, sus anhelos, su sentido de la estética y del gusto, su amor por las formas y  las líneas. Pero el arte, incluso en su perfección, no es garantía de mensajes útiles, Hay algo en él supeditado al tiempo, a las correlaciones de intereses, a las voces de mando, a su proyecto comercial para que sea nombrado, conocido y adquirido. El arte es un enorme campo de aterrizaje de personalidades distintas con maneras de pensar completamente distintas. La sensibilidad artística en la seducción de un tipo de música, plástica o literatura no garantiza necesariamente una ideología progresista en todos los casos. Peter Handke, el autor austriaco aniñado aunque sexagenario,  se alineó con los criminales al justificar la política serbia de Milosevic de tierra quemada. Apologeta  y bardo de un  criminal fue vetado por el director de la comedie françoise, Marcel Bozonnets y retirado del programa  su obra. A pesar de su innegable estilo creativo es posible que en el futuro sea más conocido  por negar unos crímenes y aplaudir otros que por su obra literaria. Hay asesinos en Serbia que no se entregan al tribunal internacional arropados por argumentos de Handke. En todo caso su obra estará vinculada a ese feo imperdonable de su persona. No es el único ni será el ultimo. Uno se pregunta como es posible que seres exquisitos, inteligentes, preparados, indagacioncitas puedan caer en la trampa del elogio a los criminales de la historia. Neruda hizo unos cantos a Stalin lo cual hace pensar en el profundo desconocimiento del autor de la función criminal en la historia del líder georgiano.

Desde que el arte se ha convertido en un fenómeno de masas no solo por el lado de la variedad de espectáculos que lo consumen sino también por el lado de los creadores que lo ofrecen tiene un algo de infesto que lo hace menos deseable. Su bohemia y carácter selecto de otros tiempos parece haberse venido abajo. Millones de personas en el mundo encuentran o encontramos consuelo tratando de hacer actos creativos únicos, que nadie más hace:  composiciones poéticas o musicales, proyecciones de imagen o cinematográficas, diseños plásticos nuevos, expresiones corporales y otros registros originales. El arte así se constituye en una vía de repersonalización de lo que se es en un mundo estandarizado. Hay sociedades opulentas en las que mayorías de personas practican o se ejercitan en áreas que tienen que ver con el arte: desde la danza del vientre a pinturas en directo de modelos en vivo. Con Internet y el boom de prensa participativa las oportunidades para escribir e informatizar las propias opiniones ha hecho aparecer nuevas formas literario-expresivas o recreaciones de la palabra. Desde hace años, el graffiti que llena hectáreas de superficies verticales infrautilizadas de todas las ciudades, viene demostrando la potencia de un arte anónimo con unos mensajes de cómic más o menos crípticos que recuperan y personalizan espacios grises y más desagradables antes de que fueran pintados.

Nuevas tendencias hacia textos e informaciones valoradas por si mismas dejan en un segundo plano su autoría. El arte masificado podría tender a dejar a un segundo lugar al nombre, al autor, al actor, al director y poner en un primer plano el contenido. Es difícil concebir un momento de la historia artística sin premios ni reconocimientos y sobre todo, sin que sus candidatos y su gremio no experimenten la necesidad de ellos, en escenarios preparados para el boato, la galería, la parafernalia y un elitismo gracioso. Por el momento hay creadores que experimentan cine con actores-actrices desconocidos o gente que ni siquiera se plantea ser interpretes profesionales. Por el momento en la mayoría de géneros expresivos el nombre personal va asociado al estilo y al campo temático. Su sola mención hace sonar la campanita del interés o la alarma del rechazo. El arte no es expresión pura sino una forma vehicular de pensamiento y un indicador de la realidad. Hay un arte denunciativo y otro conformativo.

Michel Moore que  dirigió el documental Bowling for Columbine  por el que obtuvo homenaje en la entrega de oscars del 2003. es el doble ejemplo de cómo un premio lo plataformó para ser más conocido en el mundo entero. Autor también de  Operación canda (1995) y Stupid White men. Fue el único que se atrevió a hacer un duro alegato contra la política Busch, sin olvidar la declaración antibelicista de Pedro Almodóvar en el mismo acontecimiento, entre la perplejidad de los asistentes. El arte no se limita a complacer, desde sus primeras expresiones supuso la constatación de hechos, la representación de la realidad, las gestas de la vida.

Nanni Moretti en  Caro diario la historia de  un tipo feliz sobre una vespa como observatorio social pone al descubierto bastantes contradicciones de supuestas alternativas de vida. Los creadores quedan singularizados y promocionados a la posteridad por sus maneras personalísimas de hacer las cosas. Esto, desde luego, va en contra de la estandarización, pero no evita el plagio, que es una manera de generalización. El arte en cualquiera de sus campos no genera un comportamiento sectorial, de hecho la elección artística, como cualquier otra, tiene detrás multitud de factores y circunstancias casuales y causales. Por encima de ellas la elección artística pasa por la convicción personal a pesar del peso de influencia recibido por la saga familiar de pertenencia. Chaplin debutó de  niño el mismo día y en el mismo establecimiento de espectáculos mediocres que su madre perdió la voz durante su número. Un artista puede estar varios años dedicándose a creaciones artísticas hasta no encontrar su estilo y convencerse completamente que a eso va dedicar su futuro. Tchaikowski, a quien desde la perspectiva histórica es tratado como un artista genial, es un caso de auto interpretación particular, dijo sobre si mismo  que había necesitado mucho tiempo para convencerse de su pertenencia  a la categoría de hombres a quienes no les faltaba inteligencia, pero no a la de aquellos cuyo intelecto les permitía desarrollar cualidades extraordinarias. Reconoció su talento pero no su genialidad. Al mismo tiempo desvaloró consistentemente a otros compositores como Handel, Bach, Beethoven, Wagner y Brhams. Posiblemente sus problemáticas de personalidad le llevaron a arrastrar una noción de auto desconsideración  que por un sistema compensatorio llevó a ver en otros colegas motivos de descalificación La metáfora de ello es que la historia posterior de la música y la espectacularidad de ello no ha entrado en cuestionar esa dimensión detallesca frente a la exquisitez de su música. Con todo, la valoración subjetiva de este compositor hace pensar que el entorno tiende a hipervalorar lo que lo individual puede desvalorar. Lo objetivo infracciona lo subjetivo a pesar de que lo subjetivo se decrezca frente a lo objetivo. Reconsiderarlo nos lleva a la adopción de una postura intermedia. No hay arte que disipe las grandes contradicciones existenciales del ser humano y por antonomasia del artista. Este, con una u otra vía expresiva, lo más que puede hacer es exorcizarlas. Leonard Cohen, poeta de la voz oscura, propuso una fórmula híbrida “No hay q ser pesimista ni tener esperanza”. Ese hombre que lleva(ba) entre sus dedos, un comboloi, un abalorio griego, y que tomó como herencia a su paso residencial por Grecia llamado worry beads, cuentas para mitigar las preocupaciones. se ha visto a sí mismo como un ser reactivo ante los sucesos sociales sin llegar a ser un analista de la sociedad. “Pienso en mi como en un periodista y en mi trabajo como en un reportaje”.Tras 6 años en un centro budista, volvió a componer su trabajo en “Ten new songs”.  Desde The future (1992) Su tesis existencial es que los seres humanos somos instrumentos de una voluntad que no es la nuestra. Suerte la suya de creer que los individuos no somos más que objetos en manos de un ser superior porque eso le evita continuar con una indagación mística e incluso con una indagación psico-filosófica del sentido de la vida.

El artista no es alguien al margen de la vida y su valor de referencia pública lo catapulta para la fama y la adhesión masiva, pero también para el rechazo y la objeción crítica cuando se presta a determinados compromisos nefastos, como la Oreja de Van Gogh que ha puesto su música y su canto a un partido político nefasto. Marlene Dietrich que actuó para las tropas aliadas en Italia y en el Norte de África, se negó a las ofertas de  hacer cine para el III Reich. A  Fritz Lang le fue propuesto en la Alemania de los 30 para ocuparse de la dirección del nuevo cine alemán. Abandonó inmediatamente el país para no adoptar compromisos en contra de lo que él pensaba. El Arte no es independiente de la política ni los poderes de cada momento son ajenos a lo artístico. Desde varios lados: teatro y cine, tambien plataformas escritas, no paran de pedirse subvenciones para promocionar estilos e ideas. Tras las subvenciones pueden contratarse hipotecas de la libertad ideológica. Los menos en sus puestos de indagadores de formas expresivas con la más absoluta independencia y autofinanciación aunque también condenados al más estricto anonimato. Probar lo artístico cierra las puertas para volver a un ayer repleto de inmundicias, de trabajos asalariados de esclavos o de subordinaciones inaceptables. El arte recrea la libertad en multitud deformas y crea la ficción por añadidura en el artista de sentirse libre ante los elementos que describe o reinterpreta. Su impresionante amalgama de áreas va más allá de los 7 artes clasificados. Lamentablemente todavía se hace una sinonimia mecanizada entre arte y pintura o artista y pintor, cuando lo artístico alcanza muchos terrenos de la vida privada y pública.