FLUENCIA TRANSCULTURAL

Pertenecerte

Escrito por jesusricartmorera 03-02-2008 en General. Comentarios (0)

Pertenecerte. El fonoll 26ju2007

(Relato para audio. Texto radiofónico)

Dos voces. Una: femenina, apasionada, Otra: masculina,sosegada.

-Soy toda tuya

-Suena bien, pero no es cierto. Aunque fueras mi esclava no serias toda mía. No podría pasar de según que limites. Yo mismo me los impondría.

-Pero yo te  pertenezco. Soy tu mujer. Me gusta complacerte. Hacer con mi vida lo que te satisfaga. Cumplir tus deseos. Vestirme para excitarte. No lo niegues. Te gusta que me ponga tangas y que ande sin sujetador marcando mis pechos bajo el suéter o el top.

-Sí. No lo niego. Me gusta todo eso. Hay algo del deseo que pasa por el poder, el poder de que el otro cumpla su parte, de que demuestre su cariño con aquellos detalles que aprecias.

-¿Lo ves? No me importa ser tuya. El amor para mí es eso: pertenecerte.

-Pero no eres una cosa, eres una persona. Tú siempre puedes decidir. Todo lo que yo pueda decir no son más que propuestas. Tú eres la que das el visto bueno o no. Y al revés: yo también decido ante tus propuestas. Esto es lo que nos da libertad mutua para seguir estando juntos. Y la libertad es la de proponer pero también la de rechazar.

-Soy el objeto de tu deseo. Lo has dicho muchas veces. Un objeto es una cosa. Yo soy tu cosa, tu cosa especial. Tu mismo lo dices mientras hacemos el amor. ¿O lo has olvidado?

-No, no lo he olvidado. No saquemos las palabras de su contexto. Los humanos no somos cosas inermes. No nos ponemos a dar patadas cuando tenemos enfados o sustituirlas por otras cuando se averian. No hay ninguna persona que sea igual a otra por tanto ninguna sustituta ocupa realmente el lugar de otra.

-Sin embargo tanto tú como yo hemos tenido otras parejas en el pasado con las que nos hemos dicho semejantes ideas. ¿Cómo estar seguros que ahora las que nos decimos son más autenticas?

-No, no podemos estarlo. A lo sumo sabemos que son más experimentadas. Tenemos más conocimiento de causa de lo que decimos.

-sé lo que me digo: quiero ser tuya mientras viva. Quiero pertenecer a tu mundo, formar parte  de ti, estar en tus lugares, compartir tu cama, tu mesa, tu aliento. Envejecer a tu lado. Seguir siendo follada por ti mientras sea posible.

-Y yo contigo cariño. Yo también quiero todo esto. No concibo la vida sin ti.

-¿cómo es posible que lo más importante de todo el mundo se reduzca a una sola persona?

-sigue siendo una cuestión filosófica central. Somos hijos de una madre de la que esperamos todo el reconocimiento. Tras ella andamos escasos de una madre que cumpla el mismo papel

-¿No será que no aceptamos la soledad?

-Es verdad. Cuanta más capacidad solitaria tiene una persona mas puede librarse de los lastres ocasionados por los demás. No es fácil aceptarla aunque lo místico pasa o pasaría por ella.

-¿deberíamos aprender entonces a vivir solos? Yo me moriría… ¡te necesito tanto!

-El caso es que hay hechos que pasan por la soledad. El pensamiento es siempre individual, por tanto solitario, del que se comparte una fracción con otros que coinciden con las mismas ideas.  También nos pasa a nosotros querida. No tenemos ni tendremos porque tener las mismas ideas para todo. Si fuera así sería sospechoso, uno de los dos estaría renunciado a sus creencias por las del otro. En realidad estaría estafando a su compañero mostrando una coincidencia indemostrable.

-Tú hablas de una soledad teórica, la soledad del manager. Yo me refiero a la soledad física, a dormir sin nadie todas las noches, a no compartir un espacio convivencial, a no tener a quien amar...Esa es una soledad terrible.

-Puedo hablar de ella. La he tenido o la he sufrido, todavía me sale ese segundo verbo lo cual dice todo. Hay mucha gente que vive en completa soledad y hay místicos y ascetas que la han elegido como modo de vida permanente o para largas temporadas.

-Yo no sería capaz. Estoy dispuesta a lo que sea para tener compañía. Si no estuviera contigo estaría con otro amante. Durante toda mi vida he vivido compartiendo mi intimidad con alguien.

-No lo dudo. Necesitas las caricias y los mimos como el agua y el aire.

-Sí, ¿es evidente no? Soy una mujer para ser querida por eso puedo querer tanto y entregarme totalmente a quien me ama. El amor es centro de todo.

-¿el amor o sus distintas hipótesis?

-¿que quieres decir que se puede poner en duda?

-claro que se puede poner en duda. Todas las religiones, multitud de pensamientos y todas las personas hablan del amor como su principio indiscutible, casi como su cruzada y sin embargo los resultados son de odios y envidias, de atropellos y guerras. Si todo el mundo ama tanto ¿cómo es posible que sean tantas las personas las odiadas, las no amadas, las que se han quedado sin ese favor del destino?

-Es cierto ¿por qué?

-solo puede haber una explicación, cuando se habla de amor se esta hablando de distintas cosas. El amor tiene por expresión los besos, los abrazos, la amistad, la confidencialidad, pero es mucho más: pasa por la complicidad así como por la infidelidad, por la extensión además de por la intensidad, por la separación además de por la coincidencia. El amor es la afirmación del yo frente al otro por tanto  la afirmación de la libertad personal. Hay mucha gente que piensa que el amor pasa por prohibir la libertad de quien amas.

-Es nuestro laberinto ¿no? Yo te quiero como eres. No restrinjo tu libertad. Sabes que puedes irte con otras y eso no me perturba. Estoy segura contigo. Se que no me abandonarás pero incluso si eso sucediera no lo harás como un traidor escapando sin decírmelo.

-No, no te abandonaré. No tiene porque haber motivo para eso. Solo se abandona algo cuando es estéril cuando no da nada más de si. La gente se abandona no por ser estéril sino por miedo a un mayor compromiso con lo que es. Prefiere seguir con el guion conocido que con la aventura de escribir otro por conocer.

-Yo seré tuya para siempre.

-No dejes que esta frase ocupe el lugar de tu inteligencia en cada momento. Tengo suficiente con que lo seas en cada ahora en el que nos encontremos.

-quería decir eso mismo. Tú has puesto las palabras.

-Yo también soy tuyo amor mío. No hay ningún centímetro cuadrado de mí que no hayas explorado. Eres la residente permanentemente de mi territorio corporal y la viajera de mi alma.

-Como ves, tengo razón, terminas por aceptar lo que inicialmente discutes. Eres un intelectual de fachada.,

-Se que el discurso de la libertad está en pelea con el de la pasión. Mi pasión me lleva a la posesión convirtiendo el deseo en una energia para permanentizarla. Desde el momento en que quiero que algo sea constante estoy obligando a la otra persona a que cumpla con un rol de regularidad para el que tal vez no esté preparada o no esté dispuesta.

-Yo siempre estoy preparada para ti. Los años que llevamos juntos lo demuestran. Me has follado siempre que lo has deseado, a cualquier hora del día o de la noche, estando grogui o semidormida. Cuando tu furor ha sido altísimo me has violado prácticamente. Me la has metido por todos mis agujeros. Me has roto el culo cuando te ha complacido y en ocasiones ni siquiera has esperado a que yo me corra precipitando tu leche dentro de mi.

-Y yo también siempre estoy dispuesto para ti. Nunca te he negado que hagamos el amor,

-No eso no, pero en otras ocasiones te he pedido que me expliques temas de informática o que me ayudes con un artículo y has pasado de mí. Te has inquietado por perder tiempo en tu trabajo, me has dejado de lado.

-Me inquieta tenerte que repetir las mismas cosas muchas veces.

-No soy tan inteligente como tu pero mi paciencia es mayor que la tuya. Lo sé y lo acepto. No regatearé nada para seguir siendo parte de ti. No me meteré en digresiones sobre si eso me descoloca o me aliena, simplemente quiero seguirte viendo cada mañana mientras abra los ojos, y sentir tu cuerpo caliente al mío cada noche, Mo creo que haya nada mejor que hacer en esta vida que seguir estandio a tu lado.

-Y yo pienso lo mismo amor mío. Merece la pena vivir en este mundo por ti, lo cual lleva todo el discurso libertario a  la agenda de las demoras.

-Te quiero  cariño.

-Yo también te quiero.

Entre nacionalismos

Escrito por jesusricartmorera 03-02-2008 en General. Comentarios (0)

 

Premisas:

1. La cuestión nacional  es de las cuestiones políticas más conflictivas a escala planetaria. Esto es así porque hay  nacionalidades históricas que no son reconocidas por los estados bajo los cuales está su territorio.

2. El hecho diferencial tanto de los pueblos, como de las  culturas y sus lenguas, así como de los individuos dentro de cada grupo está presente  extensivamente en las tesis científicas y en los principios de respeto y reconocimiento.

3. Frente a tanta división de territorios protegidos por fronteras, fosas y alambradas; a menudo con diferencias artificiales y expresamente creadas para grabar con aranceles la circulación de mercancías o para imponer antagonismos en el alma humana y dentro de una misma clase social, la perspectiva de un mundo unificado era y sigue siendo la mejor opción. Desde el siglo de la divulgación de la tesis del internacionalismo proletario hasta la actualidad el mundo ha visto aumentar sus conflictos y tensiones entre naciones, en una doble proyección, entre estados separados y dentro de los mismos estados. Por otra parte, del internacionalismo solidario se habla comparativamente menos que de la globalización, entendida ésta como la explosión del capitalismo con toda su cara más grotesca. Los movimientos contra la globalización mezclan una serie de movimientos separados que no tienen porque ser siempre pacifistas ni mucho menos siempre anticapitalistas. La cuestión es que cambiar los valores de la historia es algo sumamente utópico.

El caso español. Durante las diversas dictaduras sufridas por España sus nacionalidades han sido reprimidas con la vana esperanza desde el punto de vista del centralismo de estado de que las generaciones hijas de los represaliados olvidarían su lengua, su temple y sus asignaciones de particularidad. A fuerza de vivir privaciones y desprecios y odios o burlas más o menos manifiestos, la madre del resurgimiento de esos nacionalismos ha sido y continúa siendo el nacionalismo de estado que representa el españolismo.

Muchos  hijos de los pueblos periféricos hemos vivido tratando de no convertir la cuestión nacional en la principal de las cuestiones políticas, sin embargo, un día sí y otro también, un año sí y el siguiente también, una década sí y la que le sigue también ,la cuestión nacional vuelve  una y otra vez de infinitas maneras. Es imposible soslayarla. En las relaciones personales entre españoles, es decir, entre catalanes, andaluces, vascos, aragoneses, gallegos, cántabros, canarios, extremeños, castellanos, astures y otros cuando el trato ha sido entre personas e individuos soberanos el tema nacionalista ni siquiera ha rebrotado, cuando la relación ha pasado por la lengua y las costumbres distintas muchos veces ha brotado la tensión y el enfrentamiento. He tratado de no entrar en el debate de la cuestión nacional  al conocer a gente de distintas partes para que el encuentro no fuera soliviantado por  el hecho de concurrir sentimentalidades distintas. A menudo los unionistas de un estado plurinacional único no entienden el significado de pertenecer a una nacionalidad oprimida, decírselo es entrar en conflicto si del otro lado no se hace el esfuerzo de ponerse en el lugar del vencido históricamente. Por criterio, trato de no pelearme con personas que  siguen con la obsesión de la España única y fuerte. Tampoco con  otros actores de ninguna otra clase de obsesión. Les dejo con su creencia y opto por mantener conversaciones livianas (hablar del tiempo, de la ultima catástrofe climática o de conflictos terceros de otros países que no afectan al propio; todo eso  siempre sirve para no entrar en enfrentamientos). Otras veces no es posible. Por mi origen –y acentazo- catalán  muchas veces me he encontrado en la tesitura de ser preguntado por la cuestión nacional o de ser provocado para defender mi posición al respecto. La tengo clara. No soy nacionalista y mi catalanidad de origen se debe tan solo a un accidente genético-geográfico. Tengo el alma apátrida y mis convicciones políticas siguen siendo a favor del internacionalismo social en un mundo mejor  sin fronteras y sin ejércitos que se controlen mutuamente. Por  i condición de ciudadano del mundo (en realidad solo he recorrido unos 50 países  aunque algunos de ellos varias veces y solo he vivido en 4, y no sé ni siquiera si al final de mi vida pueda doblar la cifra en ambos casos) no entro en visceralidades y sentimentalidades de pertenencia a un territorio, a una lengua o a una bandera. Aunque reconozco que me resulta mas familiar aquella tierra en la que he vivido la mayor parte de mi vida que la del entorno estatal por mucho que englobe la mía. En definitivas cuentas soy más apátrida que nacional. Más internacionalista que nacionalista. Pero también más de la naturaleza que de la civilización humana y hasta me atrevería a decir que más cósmico que planetario.

 Mantenerse en esa obviedad  es difícil cuando los agravios del nacionalismo dominante que sojuzga el propio territorio no paran de surgir. En ese sentido mi  catalanismo ha encontrado un espaldarazo en el españolismo por no parar de criticar la catalanidad y otras diferencias de los pueblos de España. En definitiva, gracias a un españolismo dominante estamos asistiendo al resurgimiento de distintos nacionalismos periféricos, hasta Andalucía está reclamando su autonomía mas clara y hay una parte de Castilla que no se identifica con el proyecto español de la noción de imperio.

El confusionismo que genera la discusión entre nacionalismos es perder de vista que la esencia del movimiento social pasa por la superación de las fronteras, por poner fin a la especulación de las propiedades y de la fuerza de trabajo,

Los planteamientos nacionalistas en colisión han llevado históricamente -y es probablemente que sigan llevando (no queda descartada la violencia en el suelo español)- a la violencia armada. Antes de eso los debates prioritarios quedan deslucidos por un continuo bombardeo en contra de la diferencialidad entre naciones. La discusión es mas por el tipo de Constitución, por el modelo de estado, por el de la representatividad por encima de los partidos políticos que por el mismo innegable hecho interdiferencial. De los referéndums pendientes: el de la monarquía o república y el de la autodeterminación, son o serian secuenciales, plantear la autodeterminación sin plantear un nuevo estado legal que la permita resulta un tanto complicado. Como instrumento propagandístico de las herramientas democráticas, el referéndum, ya cumple una función pero como posibilidad histórica de legalizar sus resultados no. ¿Qué pasará o pasaría el día después de un referéndum en Euskadi o Catalunya que son por ahora quienes han hablado de fechas que la mayoría electoral optara por si a la determinación? La nueva autonomía soberana, en el supuesto de que el ejercito no hiciera su despliegue por aquella  defensa de la grande y única, para salvar  una monarquía constitucional, con la que nos ha amenazado no impediría un desarrollo pacifico de las nuevas naciones-estado dentro de una Europa plural. Siempre hay absurdos permanentizados porque retrogradas involutos no quieren permitir que la historia progrese. Cabe suponer que uno de las naciones de las tierras de España al votar por la independencia tendría que elegir el nuevo tipo de constitución retocada a la anterior, sus propios órganos de gobierno y recalificar sus leyes además de deshacerse de una casa real parasitaria. Toda discusión de futuro sin incluir ambas cuestiones es falsear las necesidades políticas de toda la sociedad.

 

 

 

La filosofía del basurero. Desde el basural.

Escrito por jesusricartmorera 03-02-2008 en General. Comentarios (0)

 

Desde el basural la perspectiva es completamente distinta. Se mira al suelo, raramente al cielo. La percepción del recogedor de basuras es una de las más ilustradas. Oigámosle.

-Desde siempre mi  figura ha sido empleada para citas doctas. También en apasionadas conversaciones de adolescentes utópicos deseando engendrar un mundo mejor en el que todos trabajaran de todo y no hubieran castas inferiores Los obreros de la limpieza pública representamos como ninguna otra la casta más indeseable. No hay ser humano más intocable que aquel que brega con  desperdicios. Incluso los acarreadores de cadáveres y el personal de funerarias tiene mejor prensa que nosotros. Un basurero es una figura imperfecta. Nadie mira a la cara de un basurero. Lo ve como un indeseable. Sí, sí, es verdad que nos han modernizado, que nos han aseptizado, utilizamos chalecos color butano o amarillo-fluorescentes, vamos con camiones semiautomatizados que se ocupan de volcar los containers dentro y aplastar las mierdas. Nosotros solo somos auxiliares de todo el proceso. Nadie puede decir que olamos mal. Vamos con guantes de fieltro, las medidas de seguridad e higiene en el trabajo lo exigen, por si fuera poco, somos los verdaderos ángeles de la guarda de las ciudades. ¿Qué seria de los demás sin nosotros? Cuando ha habido una huelga de basureros una ciudad se convierte en invivible a los pocos días y el viejo fantasma medieval de l apeste puede empezar a rondar. La basura es  el objeto simbólico que cobra vida propia cuando se la deja sin recoger dentro o junto a un container rebosado. Sin el personal que la retire una ciudad entera puede venirse abajo. Sin nosotros la civilización moderna seria inconcebible, y sin embargo lo declaro con lástima, nadie quiere hacer nuestro trabajo, no se nos respeta, no se nos considera y a la postre se nos paga los peores salarios. Nuestra profesión tiene sus riesgos, en los basureros se encuentra de todo, jeringuillas, cristales rotos de gente que todavía no hace la separación de cristales, gatos muertos, ¡hasta bebes troceados podemos encontrar! Los riesgos de infección son altísimos y siempre hay un descuido, un corte, una vía de entrada por la que la puedes pringar por la multitud de infecciones a coger. Para ser basurero hay que estar vacunado contra todo y sobre todo contra la indiferencia de los demás.

No explicaré mi vida ni porque me hice basurero. Lo soy y punto. Con lo que gano puedo pagar mi alojamiento y los menús en los bares de comida a los que voy. No importa su nombre y su lugar: todos son igual. La gente traga mientras mira un televisor encendido. A veces un gol o lo que sea te pone perdido con los salivazos de al lado que lo corea mientras tiene las fauces llenas de sopa o de lo que sea que esté masticando. Tengo una preocupación obsesiva de morir de infección pero lo que no me perdonaría nunca es que me infectara el guarro que tengo al lado sentado a mi mensa. No tengo aspiraciones, No pienso en que el futuro las ciudades se auto limpiaran de maneras mas sensatas. Pienso que el ser humano es por naturaleza una escoria. Es patológicamente alguien que esta reñido con la higiene. Ha inventado colonias y desodorantes para evitar la ducha cuantas más veces mejor, por supuesto ha inventado los sistemas de limpieza porque no hay ningún ayuntamiento capaz de educar a sus vecindarios para que no tiren cristales y mierdas por los suelos. Los mismos individuos que ensucian las calles, luego se pasan el día sacándole brillo a sus coches o bicis tunning. En representación de mi gremio debo decir que estamos agradecidos del gran avance que ha supuesto los camiones de recogida, el sistema de containers y las papeleras distribuidas. Los camaradas gremiales de otras latitudes y ciudades en las que todavía tienen que bregar con bidones oxidados donde los vecinos ni siquiera tienen establecidos puntos de concentración de basuras, tienen derecho a un monumento público al héroe. En demasiadas ciudades del planeta todavía se ven camiones o carros tirados por asnos con la recogida de desperdicios mezclados de la semana. Desde mi experiencia puedo decir que  el modo en que cada ciudadano se relaciona con su detritus es  el indicador clave de como es de verdad. Quien ensucia las calles esta ensuciando el planeta y tiene hábitos de egoísmo exagerado. Hoy diariamente llama la atención a alguien, incluidos niños que tiran cosas por los suelos. En todas partes hay cristales, hay plásticos, hay latas, también, como no, cagadas, no ya de perros, sino humanas. Es un verdadero asco. La diferencia entre los países ricos y los pobres es lo que hacen con sus basuras. La ciudad o el sistema que las almacena en un abocador  o las quema demuestran un alto grado de ignorancia. La economía del futuro pasa por la capacidad de reutilización de las cosas viejas o de sus componentes. Y la  humanidad futura solo dejara de ir a peor si en cada acto que haga, sea el que sea, desde abrir la puerta del frigorífico a deshacerse del envoltorio de las patatas fritas no deja parte del proceso como tarea pendiente para otros. Es decir, nosotros. El basurero es el que limpia el culo sucio de la ciudadanía que ignora los prejuicios que ocasiona al ambiente y al propio heraldo de la ciudad.

Claro que a mí desde el punto de vista de tener un puesto de trabajo fijo ya me va bien que la gente sea rematadamente sucia. Mientras haya suciedad no nos despedirán, pero ese es el consuelo del tonto y nadie que me lea dirá que lo soy. El señoritismo necesitará de personal auxiliar  como mostros que nos movemos en las sombras o durante las noches para dejar sus calles listas para el siguiente día. Ni siquiera los bomberos, los urbanistas o los reparadores de semáforos tienen tanta importancia como la nuestra. Tampoco los taxistas o los maquinistas de trenes. La huelga de cualquiera de ellas ocasiona sin duda molestias a todos pero la de los basureros, insisto, es insoportable desde el primer día. La notoria prueba de la incapacidad autor reguladora de los vecindarios es que ante una amenaza de paro laborar de los empleados de esa función nadie es capaz de dejar de producir basuras o de contenerlas en su casa hasta que la acción reivindicativa haya concluido unos días después. No, todo el mundo va a la calle y la echa cuando los lugares previstos están más que rebosantes. En épocas normales eso también sucede. Hay países europeos como la moderna Italia que en su zona meridional se puede observar basurales impresionantes juntos a los containers por recoger. La administración incapaz de organizar esto será incapaz de cumplir cualquiera de sus promesas electorales.

Dentro de los basureros hay distintas categorías. Es distinto el limpiador municipal que limpia aceras y bordillos a aquellos que vamos con camiones. Dentro de la escala última están los que van a los basurales o que por su cuenta rebuscan en containers y en montones de mierdas. No son propiamente basureros pero a veces nos resuelven la papeleta llevándose muebles viejos que reciclan y disminuyéndonos el trabajo que en principio es  para nosotros. Les acompaño en el sentimiento. Ellos  tienen que sacar a veces conservas viejas de los basurales que están  quemando permanentemente o tienen que buscar mendrugos de pan en papeleras. Son figuras patéticas, cuando las miro siento vergüenza de mi mismo y de la especie humana. Comprendo que otros la sientan al mirarme a mi Pero despues de mirar miles de personas en los intervalos que subo al camión detrás entre containers y containers he llegado a la conclusión que nadie nos ve, nadie nos mira, todo el mundo supone que estamos ahí como maquinas, haciendo nuestro trabajo como robots. ¡Nunca he recibido una sonrisa de nadie! ¿Hay peor castigo que este? Alguna vez, sí, alguien me ha preguntado si podía quedarse con algo que estaba a punto de tirar dentro del camión y yo se lo he dado, pero no suele ser lo habitual. Los rebuscadores llegan antes que nosotros. Son escuadrillas que conocen nuestros horarios. Se nos adelantan. No recibir sonrisas no es lo peor. Lo peor es que  no te paguen por lo que trabajas o que no reconozcan tus meritos. A los médicos se les llama doctores por curar enfermedades, a nosotros que las evitamos debería llamársenos como mínimos sanitarios. Somos los principales custodios de la salud comunitaria. Todas las enfermedades empiezan en un trato sin logística con la basura.

De todos modos no me avergüenzo de mi condición, Desde mi puesto recorro la ciudad en mi itinerario de recogidas que es como recorrer el mundo. Llevo años haciendo el mismo itinerario Yo veo a los demás, a los camareros de los hoteles que bregan con bidones para tirar envases, a cocineros que han salido a fumar un pitillos, a chicas que están fregando el aparador de sus tiendas, a los guardias urbanos, pero nadie nos mira a nosotros. Conozco sus caras, incluso sus voces. Ante nuestro camión se apartan sin mirarnos. Somos los apestados. Los infelices no saben que también seremos nosotros los que recojamos sus cadáveres cuando alguna clase de epidemia general los fulmine en un par de días. Los que bregamos con basuras estamos inmunizados contra todo, los que van de listillos y con guantes blancos, cuando encuentran cualquier virus ocioso puede hacer estragos en sus sistemas inmunológicos. La verdad es que no les quiero ninguna fatalidad. ¿Qué seria de nosotros en una ciudad que no se produjeran basuras? No habría posibilidad de seguir ningún itinerario, tampoco de encontrar cosas y reciclarlas. Todo lo que tengo en casa, muebles, libros, tocadiscos, música, ropa,  lo he sacado de las basuras, No he necesitado comprar nada. La gente lo tira todo, incluyendo mandos a distancia o anillos de oro. Es cuestión de esperar y te montas una casa con el tiempo. Estoy por decir que no hay profesión más bella y beneficiosa  que la mía. Infieres la personalidad de los vecinos por las cosas que tiran a las basuras. Sabes lo que comen, la frecuencia de sus actos amorosos, su nivel de vida, si tienen aparatos electrónicos, cuales, sus marcas. Puedes deducir si se llevan bien o mal, si son felices o no. Sabemos que el análisis de las basuras forma parte de los recursos criminológicos para dar con autores de fechorías. También arrojarían sesudos perfiles de personalidad de sus autores. Dime lo que hay en tu basura y te diré qué clase de personalidad tienes.

Pero no voy a seguir con mi disertación. No quiero convencer a ningún lector en paro para que forme parte de nuestro equipo. Los que somos en el gremio nos bastamos y sobramos aunque bien es cierto en que hay innumerable países del llamado tercer mundo que todavía  no tienen ni puñetera idea de qué hacer con sus desperdicios, son incapaces de hacer la separación de los materiales de desecho que segregan y estropean sus paisajes tirando bolsas por aquí y por allá. Me han dicho que el desierto del Sahara occidental está lleno de bolsas de basura empujadas por el viento y arremolinadas en torno a los matojos. A lo dicho, un país que no sabe qué hacer con sus basuras no tiene futuro, por mucho que se le ayude económicamente seguirá fracasando por no entender la relación básica del hombre, el animal planetario peor, y el medio. Quiero acabar con una nota de optimismo. La basura ideal es la minimizada. Si cada cosa que compras la eliges no solo por su contenido sino también en función de la utilidad o la liquidación de su envoltorio entonces estarás siguiendo una filosofía de preciclaje y estarás presionando para que la industria ofrezca cosas fáciles de reutilizar o que no dejen residuos imperecederos. Basta ir a un supermercado y ver la cantidad de energia dedicada a los envoltorios, con plásticos cada vez más duros para reducir el hurto masivo de los artículos, para llegar a la conclusión que este sistema económico camina directamente hacia su autodestrucción. Otra cosa: alguien elegante es aquel que sabe minimizar el volumen de sus restos. Cuantos menos restos produzca una persona más entera es. Paso algo parecido al divisor y al dividendo. En fin, no soltaré ninguna lagrimita pidiendo que se piense en nosotros. Cada ciudadano paga porque le recojan sus cacas. Ahí estamos nosotros con escafandras, filtros para las bocas, guantes y decisión. A pesar de que nos pagan por ello nunca comprenderé, repito, nunca jamás comprenderé, que la gente en muchos barrios y no solo en los ricos siga deshaciéndose de cosas preciosas que podrían servir a otros, para luego, probablemente, comprar otras peores. Tampoco entenderé que haya gente que meta dentro de la misma basura todo, sin hacer el menor esfuerzo por separar el cristal del plástico y estos del papel. Son ellos lo que nunca me dejaran soñar en colores pero de no haber sido por vivir y trabajar en un mundo gris ni trabajaría ni viviría.