Denuncia publica de los Malos

 

De acuerdo, es una palabra culpabilizadora y no es la más precisa pero todo el mundo entiende lo que es una persona mala. El malo es el que estropea la realidad. Es el tipo desconsiderado que disfruta creando problemas a los demás. Es el que ataca unilateralmente, el que odia sin justificación alguna, el que destruye, el que saborea, el que envidia a los demás. Hay muchas clases de maldad y de malos. Debería convocarse un congreso de demonología para definirlos en sus distintos perfiles. Aunque dudo que la maldad sea por influencia de demonios: los humanos tienen suficiente degradación encima como para superarlos. Dejando correr la imaginación, este hipotético congreso es posible que produjera varios volúmenes equivalentes a los listines telefónicos de las ciudades más populosas del planeta. La masificación de la maldad  no impide su identificación.

En distintos momentos de la historia se ha tratado de denunciar a los malos a rabiar. En la época internáutica existe ya la posibilidad de denunciar a alguien con su nombre y apellidos demostrando la autoría de sus fechorías. Es –o eso quiere ser- una forma de presión para destituir cargos públicos (como el personal español de la embajada en Malabo denunciado por la plataforma Españoles de Tercera) que se dedica a actuar mafiosamente o poner en evidencia las irresponsabilidades de empresas y comercias con los productos que manejan o advertir de fraudes en toda regla como los impostores de la Loto nacional londinense que pretenden que te ha tocado un premio millonario y a cambio te piden un anticipo para los gastos de envío de aquel (increíble pero cierto y a pesar de todo hay gente que pica).

El fracaso de las Administraciones de “justicia” de los países con el derecho más desarrollado, no digamos de los otros que ni siquiera saben lo que es eso, esta empujando a que haya gente que se tome, como se suele decir, equívocamente, la justicia por su mano. La justicia es un concepto y un fenómeno que esta por encima de los cargos y de los justicieros. Era tan trasnochada la figura del zorro infringiendo el castigo a quien se lo merecía como la del juez que llega tarde a la vista judicial (por cierto ¿cómo los jueces, que se supone que son los que deben administrar la ley son los primeros incumplidores de la formalidad mínima siendo los más grandes impuntuales de todas las profesiones?) para –sin entender nada- arbitrar a favor de uno o en contra de otro solo en base de pruebas documentales amañadas, sin levantar la vista de los papeles y sin mirar a la cara ni escuchar a los citados. Puestas así las cosas, denunciar a alguien por su negligencia o su prepotencia y que ocupa un cargo público, por tanto un cargo pagado por la sociedad con los impuestos obligados, por la vía judicial se puede hacer interminable. En el mejor de los casos, el hecho de que despues de años de litigio haya una sentencia favorable a la parte justa del proceso, el condenado ni tan siquiera será reconocido en su falta de un modo amplio y popular. Podrá trasladar sus malas artes a otro campo u oficio, a otra ciudad o a otro país incluso despues de cumplir una condena carcelaria. Y es que hay malos con carreras biográficas impresionantes. El derecho a la denuncia pública se viene ejerciendo desde hace siglos. En cierta manera el grafiti público en contra de personalidades concretas o autoridades del momento en el antiguo imperio romano ya era una forma de denuncia. Pero hay algo más: el teatro a través del tiempo ha sido una formidable forma de denuncia pública de personajes impresentables que las sociedades han tenido que soportar y sufrir. Hablemos de la denuncia concreta, argumentada, sopesada, detallada. La que cita el cargo y la irresponsabilidad de quien lo detenta, su nombre, sus datos personales, su ubicación y la conducta por la cual es denunciado. Esto evidentemente no quita el trámite palaciego por lo mismo, pero mientras eso se puede encallar en los interminables pasillos de archivos, la denuncia directa, publica, al menos empieza a correr poco o mucho, de boca a oído. Ninguno de los malos por mucho que sepa que forma parte de la casuística de la criminología le gusta ser pillado in fraganti en sus actos malévolos. Mucho  menos que su nombre sea conocido en relación a ellos. Personalmente he olvido y olvido a la velocidad del rayo los nombres de las personas que alguna vez me han hecho algún daño. Mi memoria no tiene lugar para ellos. Tengo suficiente con la anécdota. _aunque ahora que lo estoy diciendo si me viene a la mente algún nombre de jueza que aun recuerdo y que su cara evocada me revuelve las tripas. Sé que están por mis carpetas. En cualquier momento puedo acudir a ellas y hacer una lista de malos con pelos y señales. Estoy seguro que la ley kármica les dará o les habrá dado su merecido pero no estaría de mas que alguien le diera un empujoncito a esa ley  y se protegiera de ellos. No pediré una pedrada precisa ni un linchamiento público, solo que sean reconocibles como lo que son: chusma indeseable. Lo malo de los malos es que deben tener algo de bueno, tienen sus familias, sus espacios donde se portan bien, acarician a sus hijos al verlos, siguen la Eurocopa, comen y defecan como todos los demás mortales. El problema es que generan problemas y no los remedian y lso afectados tienen que cargar con las consecuencias sin que nadie los depure. Depuración significa limpiar a un organismo de corruptos e incompetentes. No hay estado que no tenga los suyos. Así como hay organizaciones de consumidores poderosas, con plataformas editoriales y gabinetes jurídicos importantes, que defienden los derechos del consumidor frente a productos fraudulentos que se distribuyen a través de la cadena comercial, debería existir en todos los países asociaciones de damnificados por la negligencia de las administraciones públicas, de ese modo la sociedad estaría advertida de quienes son sus enemigos concretos e inmediatos.

Subscribo ese razonamiento totalmente. La cuestión se complica en el paso siguiente: al denunciar a alguien en concreto. Cuando he tratado de hacerlo con policías que me han maltratado lo más que he conseguido han sido sus números de placa (que por cierto no deja de ser una curiosidad que muchos los esconden o disimulan) nunca sus nombres. El agredido ni siquiera tiene el derecho de conocer el nombre de su agresor, así van las cosas. Lo más que he podido hacer con ello es explicar el relato de la agresión recibida y colgarlo en una página web que recogía denuncias contra el ayuntamiento de Barcelona. Nunca obtuve una respuesta de la excelentísima institución. De persistir en mí investigación habría conseguido el nombre y podía haber llevado la denuncia a la más alta instancia que cupiera, pero mi tiempo personal hubiera sufrido una doble agresión metiéndome en ese berenjenal. En España y otros países hay la figura del defensor del pueblo que nada en denuncias que en gran parte no consigue solventar.  A pesar de todo, cuantas mas denuncias reciba un tipo que delinque en el abuso de autoridad mas probabilidades hay que alguien lo cite a un despacho y le cante la cartilla. Cuantas más veces circule su nombre por la red como bicho del que protegerse más gente le hará el vacío. Claro que esto es una hipótesis. Para denunciar a alguien en público y poner esa información al servicio de los recursos socializados de internet hay que hacerlo lo más convincente y demostrativamente posible. Además hay que acompañar la denuncia con el nombre del denunciante y ese es un dato que no siempre es posible dar pues la denuncia seria la sentencia firmada pro el mismo denunciante al buscarse problemas extras. En la jurisprudencia moderna se contempla la posibilidad de testigos ocultos para declarar en contra de criminales o mafias y no sufrir las consecuencias por sus declaraciones. Pues bien, podemos contemplar el derecho a mantener el anonimato de aquellos que denuncian a burócratas, torturadores e indeseables de las políticas e instituciones de sus países, bajo cuyos regímenes tienen la infelicidad de vivir.

Estimo que los portales públicos de denuncias crecerán en los próximos años. El mundo es denunciable por todos los ángulos posibles. Las instituciones de un buen número de países están cargadas de tipos a depurar y apartarlos de la función pública. A fuerza de denunciarlos terminaran por desaparecer. Propongo a todas las personas que sean dañadas por los organismos gubernamentales y sus poderes judiciales no dejen de publicar sus reclamaciones y apelaciones en portales que se vayan creando en este sentido. Una segunda realidad, en la sociedad de la comunicación socializada, se va creando y va a poner en evidencia la estulticia, incompetencia e injusticia de multitud de cargos.  No se me escapa que eso puede generar un exceso de denuncias en las que puedan caber las reactivo-emocionales por encima de las demostrativas. El o la denunciante tiene que detallar al máximo el motivo de su denuncia y la o las anécdotas relacionadas con su denunciado/a. En definitiva es una forma de trasladar al debate público los trapos sucios de las administraciones y de la esfera de los negocios. Si el fenómeno de la denuncia internáutica se extiende  es posible que un contra fenómeno de los aludidos trate de lavar su imagen desmintiendo las acusaciones. La farándula seguirá.

La primera vez que se me ocurrió denunciar a alguien en público (raramente voy a la policía o a juzgados a hacerlo despues de haber confirmado varias veces los inútiles que son los unos y los otros) publicando el numero de su matricula de coche fue a un conductor que delante de mi se detuvo junto a otro coche para robarle el retrovisor. Lo increpé y se justificó diciendo que a él también se lo habían robado. No sé si alguien leyó aquella noticia y reconoció la matricula del denunciado pero solo que una persona lo hubiera hecho y le hubiera preguntado al respecto habría sido suficiente para que al tontolava no se le ocurriera repetir nunca mas tamaño anticivismo. Evidentemente se corren los riesgos de que haya gente que se dedique a la intoxicación informativa denunciando indebidamente o haciendo correr falsedades. Ya se irán asumiendo los riesgos. Una modalidad de denuncia contra alguien es publicarlo en internet paralelamente a su tramitación en un juzgado. De ese modo la autoría queda, o debería quedar, legalmente protegida.

Posiblemente el futuro se vera complicado por denuncias pero también ataques internáuticos. Tocará a los internautas que naveguen por ellas discriminar entre las verdades y las falsedades editadas. “Solo valen las palabras, el resto es charlatanería” dijo Eugene Ionesco en un mensaje un tanto críptico. Hay formas que hablan con palabras y formas de hablar que usándolas no pasan de la verborrea.

En resumen recurrir al instrumento publico-social  de denuncia por internet se hace inevitable pero es difícil prever desde ahora el ultílogo para cada caso. Los malos necesitan su promoción y evidencia de tales para que su poder malévolo quede reducido al máximo. Sin olvidar que ese recurso si pierde la ética denunciativa basada en la verdad se puede convertir en una caza de brujas contra todo aquel que no este de acuerdo con uno, como ya sucedió con los atropellos de los datzibao que protegidos por la supuesta revolución cultural daban el poder a criajos que no tenían dos dedos de frente en contra de todo lo que les olía a revisionismo.

 

De la Contribucion al Impuesto

 

Compartir un espacio unitario de vida que toma la forma de ciudad, localidad o aldea, ha venido generando la necesidad de trabajos a favor de ese espacio por el bienestar de todos. Los hombres del pueblo que construían y mantenían un puente de piedra para franquear el rio trabajaban a favor de todos aunque fueran los primeros interesados al tener que pasar con sus carros o animales. Cualquiera que espontáneamente se detiene para apartar un árbol caído en el camino o un desmoronamiento de piedras de la ladera está haciendo una contribución a su vecindad aunque eso venga determinado por no poder pasar a causa de los obstáculos.

Los caminos  creados entre los asentamientos humanos que quedaban marcados por el solo hecho de pasar y pasar, siempre han sido otra forma contributiva al bien común, que por otra parte no podía hacerse otra cosa que caminarlos. Se puede decir que la contribución a un conjunto humano se da espontáneamente desde el momento en que se forma parte del mismo. La interacción con el espacio dispone a los individuos a favorecer al grupo o colectividad del que forman parte para beneficio de todos. Algunas de esas contribuciones como la caza, la preparación de tierras para el cultivo y mas adelante la canalización de las aguas necesitaron planificación y de ésta surgió la necesidad de la dirección.

Contribuir al lugar en el que se nacía o se vivía podía resultar lo más lógico y natural. Ante las catástrofes naturales en las que los recursos de estado no son suficientes para enfrentar la situación la contribución espontanea de la gente en la ayuda social y solidaria sigue siendo un fenómeno mimético reiteradamente demostrado.

Contribuir a mejorar la situación de todos era una forma de heteroayuda pero también de autoayuda. Muchas cosas no se pueden hacer sin el concurso colectivo. La complejidad social trajo el incremento de necesidades más allá de las inmediatas, las de la calle o zona de vida y trajo la categoría de contribuir en forma económica en lugar de hacerlo con tiempo de trabajo o en especie. Los primeros tributos organizados fueron a los dueños de las tierras y más para el mantenimiento de su poder y su sequito que no para las mejoras de la colectividad.

Se puede sospechar que el tributo al estado ha traído consigo siempre dos componentes: el  de pagar la estructura de ese mismo estado y el de contribuir a un presupuesto nacional para multitud de gastos de la nación para la nación. Modernamente, las carreteras asfaltadas, las centrales hidroeléctricas, los tendidos de cables, la conducción del agua corriente, una red sanitaria pública y una escolarización gratuita han sido posibles a partir de la administración de las contribuciones pagadas por la sociedad. No hay estado que haya podido crecer sin una política tributaria como rueda de molino a la que vincular a todos los ciudadanos o al menos a todos los hogares de un país.

Grosso modo, contribuir a los gastos generados por la regulación de un territorio tiene una lógica impecable. Su coherencia, sin embargo, se fisura cuando la forma de inversión de las mejoras y de gestión del presupuesto no complace a todo el mundo. Una parte importante del mismo sirve para el mantenimiento de la misma maquinaria de la administración. Muchas de las supuestas mejoras se traducen en un creciente ultraje a la naturaleza: reducción de espacios verdes, contaminación lumínica, contaminación atmosférica, ruidos.

El modo de vincular a un ciudadano a la contribución anual es a partir de su/s propiedad/es. Paga por tener un coche, por tener una vivienda. Los conceptos de pago aun son genéricos incluyendo el consumo eléctrico de las calles iluminadas o la recogida de basuras, aunque lo segundo apenas lo use por hacer su propio compostaje y reciclajes y en cuanto lo primero le sobre tanta intensidad lumínica.

El gestor local esta muy al corriente de quien vive y quien no en su demarcación. A partir de que alguien tiene un vínculo de propiedad queda obligado a ir enfrentando las tasas año tras año con sus respectivos aumentos. De tarde  en tarde, una vez en la vida, el ayuntamiento hace una mejora considerable, parte de la cual desea facturarla como extra. Cuanto mas espacio tenga un vecino mas tasa se verá enfrentado a pagar. Los que tienen más pagan más, parece lo justo. Por esta lógica los tuareg y otros nómadas, como los aborígenes australianos,  pagarían los impuestos más altos del mundo por disponer de mayor terreno per cápita.

Hace tiempo que la figura del contribuyente no tiene nada que ver con la de la contribución comunitaria por razones obvias al bienestar del grupo. El contribuyente es alguien que paga impuestos y como esta palabra indica, los paga a la fuerza. Es una imposición de la administración que tiene que satisfacer el individuo. Le guste o no, lo entienda o no, tiene que pagar por todo, por sus propiedades, por sus ingresos, por sus transacciones, por sus beneficios puntuales, por sus herencias, por su trabajo. Esto llega al súmmum de la intolerancia cuando determinados estados consiguen enviar a la ruina a determinados ciudadanos por no poder hacer frente a sus impuestos.

Pagar por los trabajos que un estado hace en bien del país es un concepto difícil de cuestionar, lo que sí es cuestionable es pagar por los trabajos que un estado no hace a favor del país y para embolsarse los capitales para la auto perpetuación de su propia estructura. Los impuestos razonables son los que pagan beneficios colectivos relativos a comunicaciones, transporte, espacios ajardinados, equipamientos, cultura; lo malo es que el mismo tipo de impuestos también pagan ejércitos, ministros retirados, iglesias parasitarias, vagos, maleantes encarcelados que nunca se reinsertarán y planes de país mas que discutibles. El contribuyente seria tal o podria continuar teniendo la condición de tal si participara en las decisiones presupuestarias, en tanto que solo es tratado como pagano no pasa de ser un ciudadano para pagar bajo ultimátum, ya que de no hacerlo se le embargaran bienes y propiedades. No importa que su calle esté igual de estropeada que 10 o 20 años atrás, los urbanistas de despacho ya deciden por todos y saben –o así se informa-  que siguen una política de prioridades.  Ciertamente es necesaria una visión de conjunto para saber las prioridades por ciudades,  por distritos, por barrios y por calles. No se pueden satisfacer todas las demandas al mismo tiempo. El ciudadano transparente tiene sus bases imponibles con las que contribuir a su país y a su comunidad. Finalmente, hace los cálculos de su vida en función de la parte de sus ingresos esquilmada por todo eso, tratando de recuperarla por otra vía. El ciudadano es objetivamente cifras para el estado que lo gobierna. Es su fuente de ingresos. En la sociedad moderna del bienestar le conviene que le vayan bien las cosas a cada individuo para poderse beneficiar mas. Se ha comparado el estado a la primera organización mafiosa de un país que basa su poder y perdurabilidad en una política de extorsión perfectamente legalizada. De un principio macro indiscutible (la contribución) se hace una práctica regularizada deplorable (la imposición). El Estado no contempla formas de vida alternativas o coexistentes en el mismo espacio urbano o geográfico y, por tanto, maneras contributivas diferentes. Utiliza a los ciudadanos para pagar a su compleja y poderosa maquinaria que, por otra parte, sustenta una amortiguadora clase media para los conflictos de intereses. No hay que olvidar el rápido crecimiento de las capitales elegidas por los estados, por el movimiento económico y humano que acarreaba  su ubicacion en ellas.

El funcionariado y las clases mas favorecidas económicamente son las primeras interesadas en la continuidad de estados poderosos. Cualquier planteamiento disidente que `proponga otro modelo de vida será mal visto. Pactrick Rivers, entre otros, fue  un pionero en la elección neuorrural  que había apologizado las tesis de la simplificación  por las que siempre me he sentido adepto. La sociedad, en su complejidad y sus formulas, y maneras tributarias han hecho de aquel enviado por el emperador o por el dueño de las tierras a buscar sus sacos de grano casa por casa en un tipo respetable con su oficina que automatiza como lo más normal del mundo embargos o sanciones por demora de pagos o que calcula anualmente el incremento de la tasa tributaria. A fuerzas de formulismos, el ciudadano medio termina por creer que está bajo el imperio de inteligentes mandamases cuando de hecho solo sufre una vieja ley histórica modificada por los tiempos modernos; ser sometido a la burocracia de poder con pagos impositivos  que termina por aceptar, resignadamente, aunque no esté de acuerdo para nada con la política de reformas que se sigue en su ciudad, en el caso de que haya alguna, en los salarios que cobran los susodichos y la política general dominante en el país. Cualquiera con suficiente sentido de la alevosía puede ocupar sus puestos. Otra cosa es que el estado tenga por residentes a personalidades brillantes dispuestas a dejar realidades embellecidas tras el ejercicio de poder en sus puestos, modificaciones por las que los ciudadanos puedan sentirse orgullosos. Peter Lawrence fue el  teórico cínico de un modelo explicativo de la negligencia humana  que ya explicó que la directividad de un sistema estaba basado en el principio de promoción de las personas hacía su nivel de incompetencia tras dejar atrás los de máxima competencia.

Es muy curioso que el tema de los impuestos sea lo menos discutido por los partidos en litigio. Todos saben, que una  vez en la jefatura directiva, necesitan vivir a costa de las cuotas impuestas a la ciudadanía, sin ellas no hay presupuesto, y sin presupuesto no hay poder.

Sexualidad Reprimida

 

 

Sexualidad y Represión Carlos Castilla del Pino  Editorial Atyso Madrid 1971. págs.71Con cl paso de los años no han caducado los conceptos fundamentales vertidos en este texto  básico de divulgación dentro de la sexología.  Su punto de partida es la opacidad y la amnesia  de/ante  de la represión. Los episodios lesivos de dilatadas épocas de vida son colocados en el saco de la paramnesia para poder vivir de acuerdo con tipologías vanidosas de personalidad. Sin embargo conductas tales como la cautela pueden ser la resultante de experiencias graves de infancia que no fueron elaboradas y tras las que impera aquella conducta residual como restrictiva para una comunicación madura y gozosa. Los contenidos reprimidos  son de diversa índole aunque emparentados con  la moral pública y el propio código privatizado. La represión contra los demás tiene por más celoso representante al  sujeto reprimido que se erige en auto-represor de si mismo. Y analógicamente la mirada escandalizada del represor se corresponde con su  deseo roto y su verdad aprisionada. El autor  da una visión rápida de uno de los temas tabúe más complejos de todos los tiempos y estimula lo suficiente como para averiguar  las propias tesis de liberación personal por lo que hace a los nudos anatómicos en la interacción de placeres con los demás. Es un libro ideal para la iniciación en formación sexológica y de lectura asequible desde una edad prematura, especialmente válida como aportación didáctica y como material para discusión.

 

 

Cita con el Autoanálisis

 

En 1993 escribí y terminé el que,hasta ahora, es el último de mis diarios personales.Un diario donde los enredos pasionales y los relatorios vivenciales vehiculizaron partes de mi narcisismo en un discurso sin protocolo, argumento ni fin que me dieron meridiana idea de que no es suficiente con contar las cosas, ni siquiera críticamente. Desde entonces me he resistido a la vuelta a otro diario, por el temor fantasmático a caer en una misma clase de discurso narrativo de una vida, la mía, haciéndose.a pesar de un orgullo confeso 

Las ganas de  contar la subjetividad se han ido dando fragmentariamente de distintas maneras.Incluso casi cada exploración retrospectiva era tanto como abrir una escotilla que daba directamente a la mismidad, unas veces en forma de relatos en tercera persona y con profusión de licencias sarcásticas y  otras, en forma de autoobservaciones de mezclas de lo relativo al agente como sujeto y a los factores como circunstancias.

En 1995 estaba convencido de iniciar un psicoanálisis sistemático tan pronto me lo pudiera permitir económicamente y como premisa para a mi vez  estar en condiciones de poder ser analista.

Para  mediados de 1997 con la lasitud otorgada por el verano me autoprogramé un autoanálisis, como una cita de rigor semanal conmnigo mismo,donde lo convocado no fuera la narratología sino el contacto con los esquemas esenciales que sostienen mis conductas y mi pensamiento.

Pero ¿que es un autoanálisis y que garantías de fiabilidad tiene? ¿Es que alguien puede ser agente de su propia verdad? ¿y es acaso sustituible  depositar los objetos informados en un otro profesional por hacerlo en una otredad virtual: la de una página en una pantalla?

Reconozco no tener las respuestas a la vez que admito el valor del criterio de la extroversión esencial de una interioridad, que a cada año existido conozco más, pero de la que no sé dar cuenta siempre ante productos conductuales disgustantes.

Fundamentalmente  una persona es lo que piensa y ésto incluye lo que piensa de ella misma tanto como lo que piensa de sus entornos. Lo que cambia la vida son las nociones sobre la vida. Si a algo le debo mi existencia es a mis sistemas implicados en el pensamiento y en los resultados de fortalecimiento que me han  proporcionado puntualmente. En la base de las solución de cada crisis he hallado una idea regeneratriz que me ha devuelto a la actividad. Ahora mi programa de vida no me deja tiempo para las crisis.En el fondo las debo añorar. El análisis me arrinconará contra las cuerdas pero espero que no me haga perder de vista  el universo en el que me sigo moviendo.Estoy seguro de ello. Por otra parte no me amparo a ninguna ansiedad para acometerlo.tampoco a un estado de shock o a un problema vivencial específico. francamente ante un otro analista no sabría que contarle salvo que estaría movido por dos parámetros: el de las confusiones concretas que mi propio trabajo de conducción psicológica me trae de consultantes y el de la extroversión de temas antiguos y  modernos por el hecho de extrovertirlos y por la importancia de tener en frente una figura humana con una capacidad de escucha para ellos.

Evidentemente el ordenador-almacén, insensible y frío sin más sonoridad que la de los pitidos de la tarjeta de sonido y la del tecleado más o menos rápido no puede reconfortar a nadie. Ni siquiera a mí que he hecho ostentación  no pocas veces de mi soledad y de los instrumentos que la han acompañado: la escritura mecanografiada de una literatura secreta.

Pero el autoanálisis como a todo análisis le toca escapar de las florituras  y de las ornamentaciones.Puesto que su medida de valor queda patentada en los conceptos que transporta la palabra y no en la palabra misma. Por lo tanto los criterios ventilarán al sujeto aspectado,donde deseos y reales conviven por momentos caóticamente y por otros en una danza orquestada de paces realizadas.

El AA no es una actividad para un tiempo-etapa  sino posiblemente para un proceso entero de vida.Tiene fases de término lo que tiene terminación es su recurso cognitivo para el autoconocimiento y el avance consciente. El aumento de realidad personal guarda relación directo con el aumento de conciencia existencia.

Praxis de Planning

Concepto y Praxis de Planning

Los instrumentos que constatan la planificación personal son fundamentalmente dos: El de los dietarios/agendas anuales y el de los dossiers formados con innumerables notas sueltas que recogen listas de las cosas por hacer. Estas son las listas mixtas que relacionan cualquier actividad, obtención o contacto pendientes que  está previsto ejecutar en un plazo determinado. Es una combinatoria de objetivos complejos y de deseos (aunque ambos formen parte de los criterios de vida)con objetivos menores y modificadores de la circunstancialidad personal. Si un plan en general significa una estrategia de medios para conseguir unas pretensiones y resultados, el planning personal como manera de coleccionar ítems  recoge tanto imposibles como posibles. Su seguimiento a través de varias épocas y muchos años me ha permitido comprobar como su consecución se va cristalizando, aunque sea dentro de otros calendarios a los apuntados en el momento de ser escritos.  No me ha molestado tanto su repetición en distintas épocas como su olvido sin ser conseguidos, y tomado como un vacío importante dentro de mí, en tanto que deseo suprimido con efectos de frustración.

He experimentado que la praxis del planning como una manera-pre elaborativa y recordatorio de lo que  deseo hacer, es ya un instrumento ejecutivo de este mismo deseo. Un planning queda reducido a una lista calendarizada, por lo tanto a una dimensión substancial (los contenidos)dentro de una  doble dimensión tempoespacial. Es un mecanismo reflexivo trivectorial.:el de las cosas, el de sus lugares, el de sus días.Luego resulta que en la práctica, la substancialidad de los más importante puede esperar a otras coordenadas de tiempo y lugar, y reaparecen una y otra vez en tanto que las cosas de la existencia.siendo que no es tan importante la obtención de un objetivo dentro de un plazo prepensado,como la no renuncia a este objetivo fuera de plazo. Eso no significa, que todas las cosas que en un momento dado han sido escritas para ser conseguidas o creadas, tengan que ser obligatoriamente ejecutadas. Sin duda, lo planificado guarda una estrecha relación con el momento personal y transicional de vida en la que se está. Yo he tratado con la experiencia del planning tanto de índole personal como grupal y  las interacciones de grupo me han demostrado que toda planificación de unas actividades colectivas remite al planning personal de sus componentes.Si alguien no cumple con las parte de sus funciones en las  responsabilidades compartidas, lo demás se viene abajo. Cada cumplimiento es un eslabón encadenado a otros para notar la transformación momento a momento, y cada no cumplimiento es una evidenciación de donde y en que está un bloqueo para cambiar la propia realidad. Hacerlos “deberes” integra ese proceso y lo engrasa para hacerlo fértil. Evidentemente se puede asistir a cualquier proceso sin cumplir con la realización total de sus partes. Puede ser seguido pero es difícil que sea comprendido en su totalidad. El proceso de trabajo (cualquier proceso) es el escenario de implementación del propio proceso individual. Tomado así es el lugar contributivo de proyección para hacer o aportar realizaciones objetivas a la vez que se expande el máximo de realización subjetiva. contrariamente si el sujeto inserido es mecanizado, queda amputado de su creatividad, con lo cual es negado tanto el desarrollo del uno como el desarrollo del grupo. Esa atención a la subjetividad y al ser uno mismo, me ha llevado experimental y prácticamente de una manera repetida durante décadas a tratar de conseguir cosas y realidad y balancear resultados a partir de escribirlos como propósitos.Se trataba de guiones de vida en bruto: simples ítems que al ser nombrados ya adelantaban la puesta en escena de parte de las circunstancias que implicaban. Obviamente no todos los ítems escritos se han convertido en hechos pero incluso los no hechos son actos de mención de un asunto pendiente o de una parte de desrealidad propia que sigue tocando a la puerta para entrar.  La mejor experiencia de la autoplanning es la comprobación del valor de la decisión en el acercamiento de los deseos.Y en ese sentido me siento suficientemente satisfecho.

 

Viaje Vital a la Desadicción

La vida como viaje a su desadicción

Se ha conceptuado la existencia como un viaje de conocimiento y el sentido último de cada vida particular como un encuentro con su substancialidad.Todas sus construcciones intelectuales solo vienen a responder  o tratar de responder a las preguntas filosóficas básicas. La imperiosidad del pensante  es adquirir un saber definitivo sobre si msmo: ¿Porque exist? ¿a que responde su realidad? ¿porque és el que és? ¿cual es el sentido de toda su actividad? ¿en que se convierte todo su hacer tras su desaparición?.Y en la tenttiva por esta adquisición construye filosaberes que si bien responden primeras preguntas, nunca acaban de satisfacer las últimas. de tal entramada resulta que su saber puede entrar-y entra- en crisis cuando sospecha que se trata de un simulacro de conocimiento, de un saber falseado, de un saber finito, es decir, de un saber sobre su no-saber. El ser humano es la criatura trágica del planeta tierra por antomoasia.Su grandeza y su pobreza coinciden en su facultad por preguntarse las grandes preguntas y por relativizar el valor de verdad de sus grandes respuestas. Es la criatura encerrada en un organismo limitado que puede albergar un pensamiento infinito.Desde su recursividad escasa se mide con la omnipotencialidad divina y se plantea el reto de conocer todas las claves, es decir, la totalidad de lo sabido.Su vida consciente está condenada a bscular entre la osadía de su omnisciencia y la fatalidad de su no omnipotencia. Es un desafiante de lo existido, de lo creado, y se erige como su soberano en los instantes de sus espejismos magnánimos, para devolverse a la exigüidad de sus posibilidades. El viviente intelectual afronta sus quejas, sus faltas, sus interrogantes y sus no-respuestas, como sus objetos temáticos más importantes, por encima, desde luego, de sus objetos matéricos, de sus cosas, de sus juguetes y de sus muletas para sostenerse en un mundo adverso.Como organismo analista que es, a grosso modo su biografía esquemática pasa por unas etapas características: 0/esponjosidad 1/acumulación 2 a-interacciones de goce y b- insaciación con lo obtenido 3/ desadicción 4/esencia o substancialidad 5/retorno al cero relativo. Es un viaje de ida y vuelta. Un proceso que parte desde un máximo de indefensión pre y neonatal y se encamina a un máximo de potencias dables, en la etapa de la madurez y la máxima disposición de aliados[1] . Para muchos individuos el proceso vital termina ahí en el punto uno,en el de las acumulaciones (éxitos, bienes, intereses, curriculums y propósitos realizados.Es la etapa de los almacenajes).Otros van un tanto más allá, hasta el 2a y relacionan todo lo hecho solo con el goce, es decir con su superficialidad, sin llegar a 2b,la admisión de una insaciación latente, puesto que ningún objeto y ningún propósito realizado colma enteramente las expectativas que se depositaron en  ellos.

 



[1]  La idea de aliados es parcialmente tomada de Carlos Castaneda en su transcripción de las enseñanzas de un brujo (don Juan). Los aliados son todos aquellos elementos prestados por la existencia: desde  personas, animales y lugares, a  cosas, cobijos , ideas y elkementos mistéricos, que auxilian a un determinado sujeto que los acepta en su viaje existencial y en el estudio de l sentido de ese mismo viaje.

Autoanálisis autoindicado

La autoindicación del autoanálisis

¿Es indicable para todo el mundo el análisis? y ¿el autoanálisis puede ser un rescatador de sujetos para los que no está indicado aquél? Ni el uno ni el otro son para todas las personas. El análisis en manos o conducido  de/por un alienista requiere de unas condiciones para el viaje interior y la exploración sistemática y exhaustiva que no todo el mundo está dispuesto a hacer. Desde luego quien solo desea mantenerse en la fase del abocado y vertidos de cargas tensionales, sin pretender ir más allá hacía el descubrimiento de causas y re-perfilación de estilo de vida, el análisis riguroso de su totalidad es un plnteamiento rebotado. Mientras la relación temática sea la de un aliado para la descarga, el cliente no se ve como responsable de su destino sino como víctima de unas circunstancias desafortunadas para él/ella de sus elecciones contextuales. Al otro(el profesional) especializado en temas ajenos y en una escucha y seguimiento que actúa a modo de memoria de la evidencia y espejo directo tanto como de retrovisor  se hace difícil enfrentarlo cuando deja de ser el depósito de las confidencias para ser la criba de lo que es de recibo o de rechazo de ellas. Por eso siempre hay momentos en el heteroanálisis  en  que el cliente protesta ante la dureza o severidad del analista e incluso ante su inamovilidad aparente en unos principios metodológicos. Lo más importante en el análisis no es el tiempo de reloj de acogida del sujeto problemático cuando ha dejado de ser un afligido sumbido a su estado de ánimos, sino el rastreamiento sin pausa de los temas clave, o los temas tapón que permitan pasar a la colección de los otros clave. Es muy distinta la perspectiva y metodología según  la demanda, si ésta pasa por la resolución de un conflicto puntual o lateral, o por la interconexión de todo el pack de interioridades para rehacer una postura filosófica y psicológica existenciales. El setting analítico es el compromiso con alguien más para seguir con el rastreo.La falta de ese otro supervisor lo paraliza o justifica un enredo y una parálisis en la superficie.Una vez instalado cómodamente el/la cliente, puede devenir en un espacio de confesión y de intimidad, familiar y prolongado como un brazo tentacular, desde sus propios espacios privados de vida íntima. En ese lugar de confesiones queda creada la magia de la singularidad, la excepcionalidad y lo único, como si nadie más pasara por allí para verter sus problemáticas diferentes.

A diferencia del análiis el autoanálisis, es una relación del sujeto consigo mismo, ahí donde esté, siguiendo unos protocolos de tiempos de dedicación, días y seguimiento temático.Requiere una mayor autodisciplina y constancia que en la otra línea. Tano n un marco como en otro el analizante está sometido a la palabra y a la permanencia o impermanencia de los conceptos. Una  de las diferencias entre un marco analítico y otro, es la posibilidad de la contención y de la distancia de cada impacto  en una otreidad. En el autoanálisis hay un mayor riesgo para la diletancia, la autocirculación o giro fijado de los temas y el bloqueo para el avance. Su común denominador como discursos abiertos de autointrospección, no impide que la resistencia en el marco del autoanálisis, pueda hacer mella en el proceso, cuando hay puntos cuya exploración sea intuida como lesionadora. Por eso, en el marco estrictamente individual, solo es posible si se da la condición previa como requisito de apertura incondicional a lo que fuere. Es el desideratum ceptado de que tras todas las capas circunvalares del tejido de cebolla en lugar de encontrar un núcleo central que explique una esferecidad o una presencia, se encuentra un vacío, cuyo reconocimieno tardío impide la velta atrás en la reconstitución de la figura. Todo análisis no es solo la inspección de lo que hay debajo de las capas superficiales, sino la conservación de los conceptos útiles separados, su reutilización y readaptación.El análisis tiene la función de activar un crecimiento continuo y este pasa por una cierta  permanencia de crisis. Como autoanalizante se puede ser consciente de los anclajes y blocages que impiden desarrollos en los momentos necesarios.El análisis psicológico no es sino un análisis de estructuras para reorganizaciçón la canalizaciçón de los fluidos, de los pensamientos y de las energías, cambiando estatutos de inercia y hábitos conductuales negadores de vida. El autoanálisis metodizado  si no oculta la revisión todos y cada uno de los temas inherentes e intervenientes en los estados relacionales, emocionales, mentales y físicos, no es menos válido que el heteroanálisis.

 

Sujeto y pronombre neutro

El pronombre de sujeto y el pronombre neutro en la construcción analítica. A lo largo de cientos de  páginas diarísticas el pronombre del yo es una continua afirmación acerca de los verbos y acciones más importantes constitutivas del ser. A lo largo del autoanálisis libre de anecdóticas, el yo ha continuado constituyendo una función importante en su relación con un neutro  o un ello (it) supuestamente consensuado, o suficientemente aceptado como  condición de verdad para el punto de vista analizante, para el mi mismo. Pasarlo todo por el análisis en relación a mi seidad y actuaciones no es disociable de pasarlo todo como una totalidad extensiva y mayor, dentro de la que, en tanto que círculo, supuestamente vivo y me muevo.  No trato de pontificar ningún principio ni característica de la realidad a partir de la expresión implícitamente consensual, pero puesto que me siento adherido a un proceso de pensamiento abierto y creativo me permito pensarme o repensarme como portavoz de una elaboración en marcha que compete a muchos aunque no haya un trasvase directo de informaciones y/o conversaciones acerca de él. El yo no captura ni resume al sujeto como totalidad.El yo soy enmascara una cripticidad a pesar de toda la transparencia con que pueda manifestarse. Por eso cada predicado formulado arrastra carencias y escondes elementos de no verdad a pesar de toda la energía de sinceridad con la que se vierta. El yo verbal-izado es definitivamente insuficiente y condenado a una castración por muy alto en el mástil de los valores que quiera elevarse. El yo deviene una entidad disminuida en tanto que el sujeto encierra un universo de potencialidades.Cada individuo contiene y es más que lo que su perímetro y volumen encierran.Cada uno es más que lo que reconoce de sí mismo. Por lo que en cada construcción gramatical con un yo precedente,cabe inferir una información poscedente totalmente insuficiente acerca de su valor de verdad. tratar de paliarlo con las construcciones neutrales que suponen una consensuación implícita del predicado formulado, es despersonalizar su contenido para elevarlo a una categoría de objetividad. Si digo que “los planetas tienen forma esferoide”, me libro de la responsabilidad de la afirmación personal de mi creencia en ello. Los tipos de frase “yo creo/yo sé/yo percibo/yo calculo... que los planetas tienen forma esferoide” incorporan implicaciones subjetivas que pueden ir desde la conjetura y la inseguridad a la exageración de un protagonismo privado en un asunto temático vastamente consensuado. Lo que resulta posible y óptimo con  neutros, se convierte en indicadores de conflicto con la verdad,al ser usados los personales.  No ya solo con el yo, sino también con los otros pronombres.

Así como una falta de afrontamiento y una crisis de responsabilidad con el yo individual lleva a una compulsión por el uso del nosotros tomado como escudo, también el uso del ello es  y del ellos son, puede ser tomado como una delegación de responsabilidad de un algo constatado en un algo/alguien ajeno o distante. El neutro es admitido -y también el plural- en las afirmaciones previamente aceptadas y demostradas con suficiente generalidad, en las elaboraciones académicas y las ponencias o comunicados.El yo, por su lado puede ser indicador de una osadía particular o de una modestia extrema (yo opino, bajo mi criterio,yo me permito entender,...)cuando en lugar de erigirse como un yo postulante lo hace como yo solicitante. En el primer caso el yo más categórico de la afirmación o la sucesión de yoes que vehiculen las diversas facetas de personalidad. cualquier dimensión del yo soy es un descriptor que incorpora la falta de lo que el hablante en realidad es. Tal como esgrime un poema de Roca i Arana,”yo soy más que mi yo”.Es tanto como decir, yo no quedo circunscrito a lo que digo de mí, a lo que hago, a lo que actúo; además de todo eso, sigo conteniendo una identidad superior que no puedo expresar ni delimitar lingüísticamente y sin embargo está contenida en mí. La experiencia previa de este concepto ya estuvo en la interacción por uno con aquello de lo que es hablado por otros. Yo no me identifico con aquello que se ha dicho o dice de mí, como tampoco con aquello que estaba previsto para que yo fueras, que como identidad impuesta y preparada me borraba del mapa para incorporar mi vitalidad a su representación. De hecho,la oposición a los predicados ajenos acerca de lo que yo debía de ser y de las críticas a lo que era, supuso la primera fractura con un entorno de nociones, para una autoafirmación inicialmente triunfante. Desde entonces la lucha por lo consciente pasa por una re-predicación de las sentencias acerca del uno mismo. La construcción analítica es un largo proceso -no exento de momentos dolorosos- de rectificaciones afirmativas sobre el yo como exponente de una entidad que es superior.Ese yo metonímico queda expuesto a críticas duras, en tanto que tímida e insuficientemente pretende acercar la persona de la que es puente a su verdad global.

El paso gradual de los yo como inicios de frase a los neutros es un indicador de progreso en tanto es un traslado de la experiencia subjetiva y particular a su relación con la experiencia colectiva y universal. En tanto vinculo lo que soy, experimento y siento a lo que sucede, es y determina, re-naturalizo el problema personal convirtiéndolo en una característica de la condición natural de mi especie. El mismo hecho circunstancial que trato pasa de ser lo privado que me atormenta o me hace sufrir,en lo colegiado que hace comprender los límites del género humano, y su tesitura en su existencialidad actual,entendiendo por actualidad, la de su historia conocida o documentada. La descripción desde lo neutral subterfugia un paso del yo esmerado al nosotros colectivo para el que nunca concurre del todo, un atrevimiento decisivo.

Si la toma y adopción del yo  constituye un adelanto cualitativo en el reconocimiento de los propios trayectos y elecciones como materiales sometidos en gran parte a la propia voluntad; la toma y adopción del nosotros[1] , puede estar castrando la diferencia y sutilidad individual en aras a una genealógica insania de la especie troncal. Todos los credos colectivistas o las coparticiones en teorías de grupos y de movimientos, no liquida una necesidad intima y última del yo.Es el yo soy no dispuesto a convertirse en el yo he sido hecho (, en virtud de las circunstancias, o programado para cubrir necesidades ajenas o a imagen y semejanza de un dios).

En cada afirmante individual en las precisiones de sus predicados propios, revive como individuo y por lo tanto se re-hace y re-crece como persona distincional. En esa misma medida escala la noria de su soledad que la engrandece en tanto que individuo único e irrepetible.Ante las fosas abismales abiertas ante sí por su elección ,tiende a sustituir su vacío recordándose miembro de especie y miembro cultural, y pasa a adscribirse a las formas plurales de expresión para saberse más fuerte y menos solo. Cuando el plural es suficientemente consolidado regresa a la singularidad de una ley,con el uso de los neutros, comprometido con ello un saber concurrente que hace la función beneplácita de aceptar las afirmaciones de esa guisa.Si ante cada nosotros hay que preguntar a que parte de una colectividad  está pronombrando,ante cada pronombre neutro, hay que preguntar si obedece solo a un interés subjetivo del hablante en convertir lo que habla en ley universal, o lo que dice ha sido tantas veces dicho por tantos, que tiene implícitamente una categoría consensuada o consensuable por todo el mundo.en el mejor de los extremos, tal consenso queda delimitado por unas coordenadas de tiempo y ubicación y dinámica de conocimientos cuyo movimiento lleva a las revisiones periódicas de lo aceptado, haciendo así de cada neutral una verdad relativa y un razonamiento interminado. Lo neutral puede devenir así  una resistencia para no implicar al yo,colocando una falacia de universalidad  para no atreverse con un compromiso particular.En resumen, los usos de neutros y de plurales no resuelven la necesidad de rescatar el yo y de vueltas flexibles a su uso, aún en contra de la visión foucaltiana de que  podría quedar suprimido el yo individual diluido en el nosotros colectivo. Esta situación sería dable en un supuesto momento histórico de una convergencia de los intereses  de la humanidad entera con los intereses individuales. Llegado ese punto ¿acaso desaparecerían las formas d e pensar distintivas e individualizadas?



[1] En la historia del anarcosindicalismo español queda recogida la existencia de un grupo destacado con Garcia Oliver,Ortiz y los Ascaso,que tenía por nombre Nosotros, para declarar con tal denominación que sus ideales eran los ideales de todos: todos nosotros, la sociedad entera, la base productiva, los desheredados y los sin palabra.Al igual que otras denominaciones parecidas basadas en un principio tan universal, su propia ambigüedad lo convirtieron en un proyecto tan demagógico como incapaz de cumplir con el predicado de la pluralidad, es decir de contar con todos, para la toma de las decisiones.

Premisas del Autoanálisis

Condiciones necesarias para un autoanálisis.

El principio de autoreflexión acerca de todo lo que compete la vida en minúscula y la Vida en los momentos-clave de las grandes decisiones está enormemente extendido por una variedad de metodologías, psicologías y filosofías de vida. Ya desde antes delas influencias orientales, los magnates de nuevos empresarialismos veían en la capacidad autoreflexiva,una técnica de recalibración de lo hecho y un reajuste de medidas para mejores rentabilidades En los planos materiales, distintas técnicas de relax y de concentración han sido compartidas y apologizadas con diferentes propósitos: bienestar, rentabilidad, ordenación mental. En los planos espirituales, la meditación  quiso ir más allá trascendiendo el nivel egoico para la conexión cósmica  de la totalidad.

 

La idea concreta de dedicar un espacio regular,diaria o bidiariamente, o incluso semanalmente como momento para la autovaloración y el reajuste,es un criterio extendido. De hecho,es muy fácil deducirlo, puesto que la actividad conductual acaba automatizandose y rutinizándose de tal manera que puede abocar a destinos no queridos sino se introducen cuñas-pausas de reflexión. El hacerlo obedece a la naturaleza humana provista de sus facultades de pensamiento. Subordinarlas a los automatismos es tanto como vivir con un guión extraño.El sujeto deviene en portador de un ser con el cual no se identifica por lo que vive en permanente insatisfacción.

 

Reconocer la necesidad de ese momento valorativo lleva obligadamente a concederle un espacio para su ejecución.El mejor momento del día es al finalizarlo y antes del reposo.Ahí hay un breve intervalo en el que se puede pasar revista al conjunto de circunstancias mezcladas del día: actividades de relación colectiva, actividades individuales, resultados operativos de gestiones, colisiones, confirmaciones, errores, avances y posturas ante nuevos contactos. Y también otro momento investidor es al comienzo de la jornada en la que una mentalización planificadora puede pre-visionar una buena parte de secuencias que se van a actuar durante las siguientes 14 o 15 horas.

 

Esos tempos de autodedicación los cuento como criterios de vida desde hace muchos años y han sido revestidos de diferentes modalidades: desde su concreción como minutos de silencio y sosiego  a momentos de agenda y planificación.Y han actuado a intervalos según  cada época.Necesariamente quedan limitados por su inserción.son pautas sobre fragmentos temporales menores (la reflexión del día). Y nunca han sustituido la necesidad de otros instrumentos mas comprometidos como los diarios personales, la correspondencia privada, las identificaciones en las creaciones literarias y las autovaloraciones puntuales o las autocríticas profundizadas. Que en conjunto me han ido dando cuenta de mi mismo a lo largo de las diferentes edades y sentimientos. Uno es el que es y se proyecta en cada una delas cosas que hace.Ahora bien, cada modalidad lo aspecta de diferente manera. Los trazos de personalidad quedan reflejados en un poema, en una novela  o en una crónica.Pero además, cada instrumento específico de expresión y de autoacercamiento a la interioridad, es de una parte un indicador evolutivo y de otra una realización trabajada, que potencia otros afrontamientos posteriores más complejos.

 

Para iniciar un autoanálisis consistente,es preciso unas condiciones previas de extroversión que reporte el self en distintos estados. Personalmente el proceso que he seguido  por años antes de atreverme con el mío,(recreante de lo esencial y ligandolo a otros esquemas de conductas de los que se ha teorizado)ha pasado por innumerables textos escritos que han congelado mi encadenamiento de momentos reales:

 

01-La colección de diarios me permitió aprender desde el relato de lo personal, la importancia catártica y auxiliar de depositar las emociones fuera de uno.

02-Con los libros de poesía escritos consentí revelar mi vulnerabilidad y mi mal de melangía perpetuo con lagunas de felicidad extraordinarias. CRD 11IX97

03-Con las cartas personales, conecté con cientos de intimidades y me permití contar mis fondos, a los que mantenía en la reserva desde y en las situaciones tertulianas.

04-Con los textos del bloque de Eróticas, me permití fantasear lo imposible y dar paso libre a fantasías y a un mundo imaginario de perversiones.

05-Con los de Cronicalia, Anecdótica y Perfiles(retratos)me permití distanciarme de mi figura, invistiendola de comicidad en los entornos de escarnio en los que me he ido moviendo.

06-Con los de Novela y Relatos, autobiografie aspectos de mí.

07-Con los análisis puntuales y autocríticas traté de acercarme a la conducta manejada por la razón y por la sinrazón en un intento de explorar todos los porqués y tenerlos presentes aunque no tuviera las respuestas.

08-Con los sueños propios incluidos dentro del volumen de Onírica. Un verdadero hilo de la historia que emana directamente de lo descontrolado y del inconsciente.

 

Estos 8 planos fueron colocando las condiciones para poder enfrentar  un autoanálisis de rigor con un objetivo inequívoco:el de llegar al fondo de todas las cuestiones.

 

Evidentemente que se puede iniciar uno sin haber pasado por todo ello, pero sin duda ese uno,en su traslado a lo escrito cargará  un considerable volumen-lastre que hace competencia a una u otras de estas vías expresivas.Es decir que será más poesía, literatura y anecdótica que un verdadero análisis de esquemas desprovisto de encuadernaciones y paja silábica.

 

Una vez puesto en marcha el análisis psicológico tomando por tema a uno, la disociación entre analizante y analista no se hace sencilla. Si hablando es fácil solapar temas con otros en una suerte de producción de defensas para soslayar lo esencial, escribiendo también se pueden abordar temáticas desde un oportunismo formal para ocultar su verdadero desarrollo. La diferencia fundamental entre un campo y el otro estriba en que en la producción verbal hay un componente de sugestión sobre la escucha que puede reducirla en su capacidad crítica, mientras que en la producción escrita su relectura revela crudamente la instalación de engaños, omisiones, derivaciones o posposiciones, sin que puedan ser disculpadas más que lo que son: faltas de respuestas o miedos a reconocerlas por lo que de lesión al ego, suponen.

 

Mientras que el conjunto de estos ocho planos reportan de maneras distintas a quien habla y se expresa con ellas,a veces desde muchos idearios e ideaciones, el AA,es directamente un enfrentamiento a las esencias, de las que las razones no pueden ser amparadas por las anécdotas.Los hechos ya no actúan como disfraz sino como constatación de unos datos que se van repitiendo a lo largo de las coyunturas. A diferencia de la literatura más o menos imaginaria donde el deseo puede tener tanta entidad como la verdad, en el análisis el enfrentamiento a los vacio, los blocages y las anergias puede resultar descabelladamente doloroso e inequívoco.

 

Sin duda todo lo otro (el relato discursivo sobre el uno mismo en toda su gama de variaciones) puede ser enormemente positivo, pero solo el broche analítico lo suficienta. Hay una notable distinción de condensación entre lo uno y lo otro.Mientras el relato narracional e ideario (y por tanto con algunas dosis de delirio)puede ser difundible, el autoanalítico es fundamentalmente de uso personal e interno, como si se tratara de un proceso de laboratorio y de cocción de unos resultados vista o de uso clínico comparativo con otros análisis.entender que todo análisis comporta una investigación y que toda investigación establece hipótesis y caminos de contrastación que pueden ser fallado, por lo que deben de ser sustituidos por otros, es fundamental para acometerlo sin temor al fracaso y a las circularidades conceptuales.En una técnica de análisis transversal  en lugar de  una memorística cronológica, la valoración es la permanencia de conductas y criterios a través de las fases de vida.

 

La cita analítica

Frecuencia de la cita analitica semanal.

La cita analítica es un espacio de contacto  que  abisagra las otras actividades semanales-por delante y por detrás-.Puesto que se trata  de una parte conversacional de proceso y no de un hito que pretende declararlo y comprenderlo todo de una vez para siempre, es tan importante el respeto a la cadencia como el desbloqueo estricto para decir todo lo que sea necesario decir en cada momento citado.

 

Un encuentro semanal con el uno mismo para abordar el tema  mas relevante ante el que la sensibilidad está afectada o ante el que  giran las últimas reflexiones es la frecuencia mínima y óptima necesaria. Para asegurarla es importante el establecimiento de un día fijo e incluso de un autohorario.(Cada día y cada horario tiene su personalidad particular).

 

Pueden concurrir razones para  incrementar a dos -excepcionalmente-, las sesiones semanales, como también pueden concurrir inconveniencias para el incumplimiento  de la ordinaria, por razones de desplazamientos o viajes. En un caso, es  fundamental no confundir las autocitas con una hemorragia de abocamientos anecdóticos, en las que los contenidos profundos quedarían sepultados por la avalancha de las palabras; y en el otro, en la  medida en que los cambios circunstanciales lo permitan, importa el respeto al espacio asignado aunque sea para la producción de borradores a los que volver-y completar- al retorno situacional.

 

Dado que a priori de un proceso analítico no se puede establecer un fin definitivo o un calendario de curso prepactado, el proceso puede seguir vivo por años y hasta por décadas y ¿porqué no por una vida entera? Bajo la óptica de esta dimensión temporal, no hay una prisa excesiva en analizarlo todo y pronto.Es mas válido la prolongación del proceso como continuación y la autocita como conducta habitual a integrar a las otras,que no la compresión de un número de horas elevado dedicado a los productos verbales.

 

Una sesión verbal sin minutos de dilación y con el discurso versado sin interrupción alguna produce miles de palabras. La contabilidad de la palabra hablada con el soporte de un texto leído en voz alta puede dar una cifra de unas 150 p/min,que pueden oscilar hacía mayor o menor cantidad, según el tipo de texto y de tipografía y obviamente según el tipo de velocidad. Sin texto, la producción verbal puede ser más o menos elevada según el dominio del sujeto sobre lo que dice y por consiguiente su grado de seguridad. Y con texto pero en lectura subvocalizada y silenciada la cifra puede ser cuando menos el doble (300 p/m). en la práctica las horas verbales tienen una prosodia repleta de huecos y a las 9000 palabras por hora ,teóricas hay que restar bastantes de ellas que no son producidas y otras mas que lo son por repetición. Pero incluso esa cifra dividida por 20 como promedio de palabras de una frase completa con sentido, da 450 frases. Un chorro descomunal de sentencias.

 

Trasladado el cálculo a lo escrito.La lentitud productora de palabras da menor cantidad por un mismo tiempo. La sesión puede producir  de 2 a  6 DINa4, con un cálculo estimativo de 1000 palabras por  cara de página.(con un cuerpo de letra de 10 puntos) En términos comparativos, las 2000 escritas de una sesión-tema ordinaria son totalmente equivalentes  a las 4500 (mitad de las teóricas verbales)teniendo en cuenta  los riesgos más plausibles de  repeticiones que se dan en estas segundas.

 

El valor cuantificacional de las palabras dichas o escritas está supeditado  obviamente a los contenidos transmitidos y al esquema estructural de soporte que los vehicula. El hecho citacional es mas significativo que un desarrollo histriónico de lo hablado.Y lo hablado con sentido supero a los excesos verbales de solapamientos.Además, un conjunto de frases  no hacen sino de envoltorio y acondicionamiento para situar las key words del día.Sea cual sea la cantidad semanal de lo discurseado por sesión, su multiplicación por 50 convocatorias  por año da una verdadera dimensión productiva y multiplicarlo a su vez por 5, referido al lustro como tiempo mínimo para ese proceso, da una cifra espectacular tanto por lo que hace a temas y retematizaciones abordadas como por lo que hace a horas dedicadas y a conceptos y evocaciones expresadas. Ese registro de cantidad no permite soslayar la condición sustancial para todo el análisis:el enfrentamiento de contenidos y conductas  duras de elaborar y fantasmáticas que se oponen a desarrollos creativos de aspectos vitales anulados o disminuidos. Evidentemente lo más significativo es reconocer el curso de la identidad personal y no tanto, cuando y como se hable de ella.                                                                                    

Criterium para Vivir

 

Todo el entramado que soporta la personalidad de una persona cualquiera y su espectro comportamental está remitido a un criterium, o conjunto de criterios ,los tenga o no explicitados y sea o no totalmente consciente de ellos. Es el entramado conceptual e ideológico que está directa o indirectamente detrás de cada uno de sus actos concretos y de sus líneas de conducta. Ese criterium contempla  el campo de lo que se sabe o lo que forma y conforma un pensamiento; el campo de lo que se hace  y en qué cosas se contribuye; y el campo de lo contactos con los demás. Todas las conversaciones imaginables tienen que ver con uno,dos o los tres campos a la vez.

Todos los componentes concretos  de una vida individual en los que se pueda pensar,son clasificables en un marco tripartito básico: el bloque de las Creaciones, el del Saber,. y el de los Vínculos. Que a su vez son divisibles en una taxonomía fundamental: la de los Imputs y la de los Outputs. Lo que recibe y lo que da. El sujeto-persona se convierte en un mecanismo de síntesis a partir de que aquello que obtiene por la vía de las relaciones y de la formación, se transforma en unas producciones, que revierten en los niveles de formación y en el modo de relacionarse con lo ajeno. Desde la cibernética un individuo es un sujeto de acumulación  y descarga. Por un tiempo biográfico es una esponja absorvedora y por otro es una fuente de alimentación.No se trata de que ambas etapas estén diferenciadas si no  del modo en que a adecuándose en ambas funciones. Durante toda la vida es necesario absorber  elementos ambientales y mantenerse en un marco de aprendizaje e igualmente es necesario interaccionar con el medio. el sujeto aislado,desvinculado y blindado está condenado a  precipitar su extinción entrópica. En tanto que sistema cerrado acaba autocontaminándose con sus propios detritus conceptuales. Por eso necesita de las influencias externas a la vez  a las que retroinfluir y proyectarse fuera de si mismo ya que eso le permitirá  una higienización de si mismo por la vía de la renovación. Un ser humano es un sistema de comprensión dado.Su esperanza de cambio y evolución pasa por los conceptos hablados y negociados con otros.

En su modo de conducirse cada persona sigue unas pautas por las que tributa su psique.Tanto si tiene escrita su lista criterial como si no  detrás de cada una de sus funciones y actos descansa el órgano teórico que las explica.

ese conjunto de criterios s van haciendo a partir de sumar experiencias y  tomar decisiones a mantener en el futuro.También vienen dadas por la herencia cultural., que es tanto como decir por el saber que dimana de la experiencia de los otros que le precedieron.

En  el proceso de autoconcienciación averiguar esa lista de ítemes que están detrás de las conductas va a permitir  establecer la conexión entre actos conductuales  concretos y criterios específicos, y finalmente, la responsabilidad de este en la configuración del comportamiento. No hay ninguna conductas que pueda ser atribuida al azar.Todos los actos personales y sociales dependen de la paternidad de los criterios que las originan o justifican. Podemos decir que el sujeto humano  es el intermediario entre sus pre-decisores  (criterios) y sus pro-actuadores  (acciones). En esa intermediación docenas de  elementos pre-pensados o incorporados  ya en el sistema de pensar actúan como los resortes  para sus representaciones tanto en público como en privado. Un sujeto que elabora su biografía y reconoce su desiderátum  existencial es el que está al tanto de los criterios que tiene adoptados y la responsabilidad en sus conductas fácticas, desde las externas a las internas, desde la ex-relacionales a las intra-relaciones, desde su función en el otro y la función del otro en sí (él/ella). La persona que autoconciencia su criterio es el sujeto elaborado, el que partiendo de su mismidad biográfico se  reencuentra consigo mismo y se redescubre en los espacios ajenos. 

El criterium es un modo de nombrar la Energía que está detrás y dentro de cada cosa relacionada con la vida y con el ser humano.

Todo lo que existe es movimiento .Ésto incluye las situaciones estáticas,cuy supuesto de estaticidad es desbancado en una instancia observacional mas rigurosa.En último análisis-o preúltimo- hallamos electrones que giran velozmente en torno a núcleos dentro de cada átomo. Energía es un concepto recurrido desde no importa que ángulo ideológico y que ciencia. Todas las disciplinas de estudio recurren a su concepto, a su interpretación, basada en una dimensión en la que se principia el origen de cada proceso y la explicación de su vigencia y actividad. autoobservar la propia energía o fluido vital por el que seguir con vida y seguir acometiendo empresas y objetivos. Tomar las decisiones oportunas y correspondientes para adoptar criterios, haciendo su seguimiento y revisando su operatividad indica el trabajo de ensayo-error que cada persona hace consigo misma durante toda su vida. Cada criterio es la resultante de un proceso personal de indagación. Eso no significa que todos los criterios adoptados sean los -objetivamente- correctos o puedan ser consolidados. De ahí la auto-revisión necesaria de ellos y la estimación de su importancia en el contexto del criterium y de las acciones de vida. si estas tienen carga de significado  aquel puebla de significantes lo que uno hace y es en relación a su mundo y a su tiempo. Una lista criterial es una herramienta terapéutica importante  para el trabajo de indagación y para la colección de unos significadores que abstractan lo que uno es, ante sí mismo y ante  los demás.

Propiamente el sujeto sabe lo que es, no solo por lo que manifiesta como semblante o discurso público,sino por lo que contiene, retiene, tuvo y ha de tener. El ser no queda concluso en lo que es circunstancialmente, sino que es el sumatorio de lo sido y lo que tiene pendiente de ser.aunque en cada momento que dice yo soy, estrictamente, se está refiriendo a lo que es en ese momento en que lo dice. La presencia concreta es decisiva frente a la ausencia  tanto del pasado(lo que ya ha sucedido)como del futuro (lo que está por ser).

En la amplitud criterial caben docenas (o cientos) de presunciones  a tener en cuenta y a las que se decide ajustarse: desde una flexibilidad dializada[2]  frente a todas las vicisitudes que presenta la existencia y las distintas personalidades de los demás.Los criterios comprometen todos los campos existenciales y mentales: desde las cuestiones más elementales:la manera de hablar, el tipo de prosodia, tonalidad  a emplear, a la gestualidad acompañante ;  o  profanas:el modo de gestualizar, qué cosas comer, cómo masticar, cómo respirar, a las más comprometidas:el modo de administrar la sinceridad . Un criterio es más o menos importante según la magnitud del concepto del que se soportan más o menos items conductuales.Pero en un criterium de persona, tanto los criterios menos significativos como los más revelantes juegan un papel fundamental  en  la forma de expresar la personalidad y de gestionar las citas con la vida. Bajo este punto de vista no se pueden subestimar las cuestiones pq se traten de aspectos secundarios. La falta de puntualidad en una persona puede dar al traste con su imagen profesional a pesar de ser muy válida en otras dimensiones de trabajo en equipo. O el exceso de narcisismo sólo-yoico[3]  puede minimizar la seriedad de una figura a pesar de tener cualidades creativas sobre aquello de lo que habla pero por el que se es victima  en tanto que pulsión endógena irrefrenable.

El repaso de las conductas lleva a la propuesta de criterios y por lo tanto a la creación de sentido de nuevas conductas alternativas.Nada escapa a esa revisión y ningún detalle puede quedar justificado desde  su falta de código, traducción o explicación. Lo que el consciente no aporta desde la racionalización lo hace la averiguación sobre los mecanismos del inconsciente.

La propuesta de  dotación de una lista criterial es una vía regia para el autoconocimiento y al fin para la liberación de los tics propios de la insania social y  de relaciones con los demás.

 

 

 



 

[2]   Francisco Lopez-Seivane en Bajo la superficie.Edaf ( Madrid 1993) habla de tener un dial con el que sintonizar con los demás, con cualquiera.

[3] permitáseme ese neologismo a partir del implícito solo-yo que un tipo de personalidades egófagas  -convocando otro neologismo más- (devoradoras de espacio comunicacional por el tamaño de sus egos, que no permiten competencia alguna) son incapaces de trascender.

Análisis y Transferencia

 

Inicio y fin de Analisis y Transferencia.

Cuestiones psicoanalíticas. Comentarios y Preguntas. 

 

 

Las siguientes cuestiones no pretenden ser ni preguntas fáciles ni  preguntas con respuestas posibles. Se trata de dudas y componentes que están relacionados con  la perspectiva analítica de tomar un material psíquico y su sujeto portador como objeto de análisis por un/a analista  que ya ha vaciado las dudas del suyo propio.

 

01.Si la idea del no-todo es una condición sine qua nom para un fin de análisis y tal idea puede estar constituida como premisa(pre-análisis) ¿donde encontrar otra razón fundamental para iniciar uno?

 

02.La realidad es un conjunto de simulacros de realidades (Beaudrillard) y cada realidad subjetiva conecta más con la noción de real que con un parámetro mensurador de lo objetivo.Si la Realidad-realidad deja de ser un referente fundamental en tanto pierde su mayúscula y su singularidad, y el real subjetivo no tiene categoría de referente estable ¿cómo estar seguro del propio proceso existencial? ¿dónde quedan los referentes de un progreso personal?

 

03.El real es definible como lo no alcanzado por el entendimiento.Eso no descarta una cota de comprensión potencial que si lo alcance ¿acaso no sería factible dar con una equivalencia ya intuible de real igual a cero,igual a nada?

 

04.Sin transferencia no hay análisis. ¿que pasa con los sujetos que han pasado por elaboraciones de transferencias previas y está negados para entrar en el feeling  de nuevas transferencias o descartan sus neurosis transferenciales en el futuro? ¿quedan descartados para el análisis? ¿quedan facultados para otra clase de función psicoanalítica?

 

05.De acuerdo con Koyré la ciencia es estanca en sus períodos fenoménicos y es progresiva en  sus etapas matemáticas. Esto podría ser articulable con la célebre posición-ya desmantelada- de Khun sobre su  teoría de los paradigmas y de la ciencia divisible en sus épocas de extraordinaria y normal, siendo la una, la de cuestionamiento y sustitución de teorías; y la normal, la de consenso por la comunidad científica.Lo extraordinario pasa por la situación anómala de convergencia de posiciones distintas, es decir de concreciones de nuevas formulaciones y otras propuestas-fórmulas.Por otro lado, el paso de lo fenoménico, lo formal, lo expresivo, lo descriptivo, lo anecdótico, lo novelado  a lo substancial,lo básico, lo interior,lo fundamental, es un viaje que va de lo concreto a lo abstracto, del relato al número, del detalle a la generalidad, de la excepción a la ley, del argumento al axioma.Ese desplazamiento del mundo de la forma al mundo de la esencia, (del espíritu en términos metafísicos)es/sería una liberación del comportamiento humano de sus protagonismos repetitivos, rocambolescos, ideacionales, rígidos y mecánicos,para dar entrada a una metaconducta tolerante con el déficit, el error, lo inacabado. Mientras aquel comportamiento se nutre de un discurso egocentral y subjetivo,éste se entrega a un lenguaje algoritmo, tan escueto como denso y tan profundo como innecesario para hacer profusión hablada del mismo.

 

06.La identificación con un supuesto modelo (el del analista o el de un cualquier otro idealizado)no es una salida analítica ni pone término a ningún análisis como tampoco pone fin a una gestación de síntomas.Si queda descartada como puerto de llegada,sólo cabe la identificación con la propia identidad, por disgregada que esté.Se trata de un retorno a la autorreferencialidad  con todos los insegurizantes que pueda contener.Si tal autorreferencialidad es la revivencia de las contradicciones e impotencias ¿por dónde sigue el proceso para el cambio de la posición analítica?

La idea de institución correligionaria en general y psicoanalítica en particular restituye una función de arropamiento en una línea imaginaria hacia una totalidad.El principio vertebrador de una totalidad es descartar cada disidencia gestada en su seno como vector de renovación.Si esto es así, ¿para que sirve el agrupamiento institucional salvo para caer en la trampa de la perpetuación del alienación del sujeto?

 

07.El recorrido analítico pasa por la circulación por dos tipos de espirales que forman cada una un circuito cerrado,pasando una por el centro de la otra, y la otra por el centro de una. Esta peculiar figura geométrica permite entender más que ninguna otra las vueltas en torno a los agujeros existenciales.Y es preciso  bordearlos completamente para darse cuenta de la clase de proceso medular y autorreflexivo que se sigue. ¿La idea de dar vueltas al vacío o a los límites que lo recuerdan una y otra vez no es una teoría exclusiva del psicoanálisis. ¿Por qué negarle a la filosofía (Kierkegaard)una función terapéutica (de Ventós?)?  ¿acaso una posición reconocedora ante el vacío existencial y una biografía formada en consecuencia  no está ya evitándose entrar en procesos de transferencia y de apego neurótico a una figura tomada por necesaria?

 

08.¿Cómo se articula el padre real con el real matemático? ¿La dimensión matemática y el matemático como el operador de  todas las calculias posibles  ofertan la única posibilidad de una autenticidad? Las letras y números como signos de significación convenida ¿son el único paradigma posible de la certeza? y si lo son ¿toda semántica está condenada a la  caída en la trampa de los equívocos?

 

09.Lo real es desigual a la realidad. ¿El real lacaniano en que medida es articulable con la posición de Beaudrillard acerca del cuestionamiento de la realidad como una sola?  Si la realidad siempre encubre una pluralidad de realidades,siendo ilegítimo continuar usando un significante en singular, ¿hasta que punto es adecuado hablar de real y no de constructos subjetivos diversos del real de cada intérprete?

 

10.La ineliminibalidad de la figura del padre colocado en el ideal se correlaciona con la ineliminabilidad de la transferencia a un cualquier otro que se le da el rol de una re/versión de esa posición idealizada. Devolver la categoría de sustituibilidad(o prescindencia) a cualquier persona determina un factor para trascender la transferencia.La asunción del padre caído lo hace eliminable correlativamente a la de la caída de una autoridad dada del saber que detenta no por que deje de detentarlo sino por  reencontrarlo en la dimensión de