FLUENCIA TRANSCULTURAL

Criterium para Vivir

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

Todo el entramado que soporta la personalidad de una persona cualquiera y su espectro comportamental está remitido a un criterium, o conjunto de criterios ,los tenga o no explicitados y sea o no totalmente consciente de ellos. Es el entramado conceptual e ideológico que está directa o indirectamente detrás de cada uno de sus actos concretos y de sus líneas de conducta. Ese criterium contempla  el campo de lo que se sabe o lo que forma y conforma un pensamiento; el campo de lo que se hace  y en qué cosas se contribuye; y el campo de lo contactos con los demás. Todas las conversaciones imaginables tienen que ver con uno,dos o los tres campos a la vez.

Todos los componentes concretos  de una vida individual en los que se pueda pensar,son clasificables en un marco tripartito básico: el bloque de las Creaciones, el del Saber,. y el de los Vínculos. Que a su vez son divisibles en una taxonomía fundamental: la de los Imputs y la de los Outputs. Lo que recibe y lo que da. El sujeto-persona se convierte en un mecanismo de síntesis a partir de que aquello que obtiene por la vía de las relaciones y de la formación, se transforma en unas producciones, que revierten en los niveles de formación y en el modo de relacionarse con lo ajeno. Desde la cibernética un individuo es un sujeto de acumulación  y descarga. Por un tiempo biográfico es una esponja absorvedora y por otro es una fuente de alimentación.No se trata de que ambas etapas estén diferenciadas si no  del modo en que a adecuándose en ambas funciones. Durante toda la vida es necesario absorber  elementos ambientales y mantenerse en un marco de aprendizaje e igualmente es necesario interaccionar con el medio. el sujeto aislado,desvinculado y blindado está condenado a  precipitar su extinción entrópica. En tanto que sistema cerrado acaba autocontaminándose con sus propios detritus conceptuales. Por eso necesita de las influencias externas a la vez  a las que retroinfluir y proyectarse fuera de si mismo ya que eso le permitirá  una higienización de si mismo por la vía de la renovación. Un ser humano es un sistema de comprensión dado.Su esperanza de cambio y evolución pasa por los conceptos hablados y negociados con otros.

En su modo de conducirse cada persona sigue unas pautas por las que tributa su psique.Tanto si tiene escrita su lista criterial como si no  detrás de cada una de sus funciones y actos descansa el órgano teórico que las explica.

ese conjunto de criterios s van haciendo a partir de sumar experiencias y  tomar decisiones a mantener en el futuro.También vienen dadas por la herencia cultural., que es tanto como decir por el saber que dimana de la experiencia de los otros que le precedieron.

En  el proceso de autoconcienciación averiguar esa lista de ítemes que están detrás de las conductas va a permitir  establecer la conexión entre actos conductuales  concretos y criterios específicos, y finalmente, la responsabilidad de este en la configuración del comportamiento. No hay ninguna conductas que pueda ser atribuida al azar.Todos los actos personales y sociales dependen de la paternidad de los criterios que las originan o justifican. Podemos decir que el sujeto humano  es el intermediario entre sus pre-decisores  (criterios) y sus pro-actuadores  (acciones). En esa intermediación docenas de  elementos pre-pensados o incorporados  ya en el sistema de pensar actúan como los resortes  para sus representaciones tanto en público como en privado. Un sujeto que elabora su biografía y reconoce su desiderátum  existencial es el que está al tanto de los criterios que tiene adoptados y la responsabilidad en sus conductas fácticas, desde las externas a las internas, desde la ex-relacionales a las intra-relaciones, desde su función en el otro y la función del otro en sí (él/ella). La persona que autoconciencia su criterio es el sujeto elaborado, el que partiendo de su mismidad biográfico se  reencuentra consigo mismo y se redescubre en los espacios ajenos. 

El criterium es un modo de nombrar la Energía que está detrás y dentro de cada cosa relacionada con la vida y con el ser humano.

Todo lo que existe es movimiento .Ésto incluye las situaciones estáticas,cuy supuesto de estaticidad es desbancado en una instancia observacional mas rigurosa.En último análisis-o preúltimo- hallamos electrones que giran velozmente en torno a núcleos dentro de cada átomo. Energía es un concepto recurrido desde no importa que ángulo ideológico y que ciencia. Todas las disciplinas de estudio recurren a su concepto, a su interpretación, basada en una dimensión en la que se principia el origen de cada proceso y la explicación de su vigencia y actividad. autoobservar la propia energía o fluido vital por el que seguir con vida y seguir acometiendo empresas y objetivos. Tomar las decisiones oportunas y correspondientes para adoptar criterios, haciendo su seguimiento y revisando su operatividad indica el trabajo de ensayo-error que cada persona hace consigo misma durante toda su vida. Cada criterio es la resultante de un proceso personal de indagación. Eso no significa que todos los criterios adoptados sean los -objetivamente- correctos o puedan ser consolidados. De ahí la auto-revisión necesaria de ellos y la estimación de su importancia en el contexto del criterium y de las acciones de vida. si estas tienen carga de significado  aquel puebla de significantes lo que uno hace y es en relación a su mundo y a su tiempo. Una lista criterial es una herramienta terapéutica importante  para el trabajo de indagación y para la colección de unos significadores que abstractan lo que uno es, ante sí mismo y ante  los demás.

Propiamente el sujeto sabe lo que es, no solo por lo que manifiesta como semblante o discurso público,sino por lo que contiene, retiene, tuvo y ha de tener. El ser no queda concluso en lo que es circunstancialmente, sino que es el sumatorio de lo sido y lo que tiene pendiente de ser.aunque en cada momento que dice yo soy, estrictamente, se está refiriendo a lo que es en ese momento en que lo dice. La presencia concreta es decisiva frente a la ausencia  tanto del pasado(lo que ya ha sucedido)como del futuro (lo que está por ser).

En la amplitud criterial caben docenas (o cientos) de presunciones  a tener en cuenta y a las que se decide ajustarse: desde una flexibilidad dializada[2]  frente a todas las vicisitudes que presenta la existencia y las distintas personalidades de los demás.Los criterios comprometen todos los campos existenciales y mentales: desde las cuestiones más elementales:la manera de hablar, el tipo de prosodia, tonalidad  a emplear, a la gestualidad acompañante ;  o  profanas:el modo de gestualizar, qué cosas comer, cómo masticar, cómo respirar, a las más comprometidas:el modo de administrar la sinceridad . Un criterio es más o menos importante según la magnitud del concepto del que se soportan más o menos items conductuales.Pero en un criterium de persona, tanto los criterios menos significativos como los más revelantes juegan un papel fundamental  en  la forma de expresar la personalidad y de gestionar las citas con la vida. Bajo este punto de vista no se pueden subestimar las cuestiones pq se traten de aspectos secundarios. La falta de puntualidad en una persona puede dar al traste con su imagen profesional a pesar de ser muy válida en otras dimensiones de trabajo en equipo. O el exceso de narcisismo sólo-yoico[3]  puede minimizar la seriedad de una figura a pesar de tener cualidades creativas sobre aquello de lo que habla pero por el que se es victima  en tanto que pulsión endógena irrefrenable.

El repaso de las conductas lleva a la propuesta de criterios y por lo tanto a la creación de sentido de nuevas conductas alternativas.Nada escapa a esa revisión y ningún detalle puede quedar justificado desde  su falta de código, traducción o explicación. Lo que el consciente no aporta desde la racionalización lo hace la averiguación sobre los mecanismos del inconsciente.

La propuesta de  dotación de una lista criterial es una vía regia para el autoconocimiento y al fin para la liberación de los tics propios de la insania social y  de relaciones con los demás.

 

 

 



 

[2]   Francisco Lopez-Seivane en Bajo la superficie.Edaf ( Madrid 1993) habla de tener un dial con el que sintonizar con los demás, con cualquiera.

[3] permitáseme ese neologismo a partir del implícito solo-yo que un tipo de personalidades egófagas  -convocando otro neologismo más- (devoradoras de espacio comunicacional por el tamaño de sus egos, que no permiten competencia alguna) son incapaces de trascender.

Análisis y Transferencia

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

Inicio y fin de Analisis y Transferencia.

Cuestiones psicoanalíticas. Comentarios y Preguntas. 

 

 

Las siguientes cuestiones no pretenden ser ni preguntas fáciles ni  preguntas con respuestas posibles. Se trata de dudas y componentes que están relacionados con  la perspectiva analítica de tomar un material psíquico y su sujeto portador como objeto de análisis por un/a analista  que ya ha vaciado las dudas del suyo propio.

 

01.Si la idea del no-todo es una condición sine qua nom para un fin de análisis y tal idea puede estar constituida como premisa(pre-análisis) ¿donde encontrar otra razón fundamental para iniciar uno?

 

02.La realidad es un conjunto de simulacros de realidades (Beaudrillard) y cada realidad subjetiva conecta más con la noción de real que con un parámetro mensurador de lo objetivo.Si la Realidad-realidad deja de ser un referente fundamental en tanto pierde su mayúscula y su singularidad, y el real subjetivo no tiene categoría de referente estable ¿cómo estar seguro del propio proceso existencial? ¿dónde quedan los referentes de un progreso personal?

 

03.El real es definible como lo no alcanzado por el entendimiento.Eso no descarta una cota de comprensión potencial que si lo alcance ¿acaso no sería factible dar con una equivalencia ya intuible de real igual a cero,igual a nada?

 

04.Sin transferencia no hay análisis. ¿que pasa con los sujetos que han pasado por elaboraciones de transferencias previas y está negados para entrar en el feeling  de nuevas transferencias o descartan sus neurosis transferenciales en el futuro? ¿quedan descartados para el análisis? ¿quedan facultados para otra clase de función psicoanalítica?

 

05.De acuerdo con Koyré la ciencia es estanca en sus períodos fenoménicos y es progresiva en  sus etapas matemáticas. Esto podría ser articulable con la célebre posición-ya desmantelada- de Khun sobre su  teoría de los paradigmas y de la ciencia divisible en sus épocas de extraordinaria y normal, siendo la una, la de cuestionamiento y sustitución de teorías; y la normal, la de consenso por la comunidad científica.Lo extraordinario pasa por la situación anómala de convergencia de posiciones distintas, es decir de concreciones de nuevas formulaciones y otras propuestas-fórmulas.Por otro lado, el paso de lo fenoménico, lo formal, lo expresivo, lo descriptivo, lo anecdótico, lo novelado  a lo substancial,lo básico, lo interior,lo fundamental, es un viaje que va de lo concreto a lo abstracto, del relato al número, del detalle a la generalidad, de la excepción a la ley, del argumento al axioma.Ese desplazamiento del mundo de la forma al mundo de la esencia, (del espíritu en términos metafísicos)es/sería una liberación del comportamiento humano de sus protagonismos repetitivos, rocambolescos, ideacionales, rígidos y mecánicos,para dar entrada a una metaconducta tolerante con el déficit, el error, lo inacabado. Mientras aquel comportamiento se nutre de un discurso egocentral y subjetivo,éste se entrega a un lenguaje algoritmo, tan escueto como denso y tan profundo como innecesario para hacer profusión hablada del mismo.

 

06.La identificación con un supuesto modelo (el del analista o el de un cualquier otro idealizado)no es una salida analítica ni pone término a ningún análisis como tampoco pone fin a una gestación de síntomas.Si queda descartada como puerto de llegada,sólo cabe la identificación con la propia identidad, por disgregada que esté.Se trata de un retorno a la autorreferencialidad  con todos los insegurizantes que pueda contener.Si tal autorreferencialidad es la revivencia de las contradicciones e impotencias ¿por dónde sigue el proceso para el cambio de la posición analítica?

La idea de institución correligionaria en general y psicoanalítica en particular restituye una función de arropamiento en una línea imaginaria hacia una totalidad.El principio vertebrador de una totalidad es descartar cada disidencia gestada en su seno como vector de renovación.Si esto es así, ¿para que sirve el agrupamiento institucional salvo para caer en la trampa de la perpetuación del alienación del sujeto?

 

07.El recorrido analítico pasa por la circulación por dos tipos de espirales que forman cada una un circuito cerrado,pasando una por el centro de la otra, y la otra por el centro de una. Esta peculiar figura geométrica permite entender más que ninguna otra las vueltas en torno a los agujeros existenciales.Y es preciso  bordearlos completamente para darse cuenta de la clase de proceso medular y autorreflexivo que se sigue. ¿La idea de dar vueltas al vacío o a los límites que lo recuerdan una y otra vez no es una teoría exclusiva del psicoanálisis. ¿Por qué negarle a la filosofía (Kierkegaard)una función terapéutica (de Ventós?)?  ¿acaso una posición reconocedora ante el vacío existencial y una biografía formada en consecuencia  no está ya evitándose entrar en procesos de transferencia y de apego neurótico a una figura tomada por necesaria?

 

08.¿Cómo se articula el padre real con el real matemático? ¿La dimensión matemática y el matemático como el operador de  todas las calculias posibles  ofertan la única posibilidad de una autenticidad? Las letras y números como signos de significación convenida ¿son el único paradigma posible de la certeza? y si lo son ¿toda semántica está condenada a la  caída en la trampa de los equívocos?

 

09.Lo real es desigual a la realidad. ¿El real lacaniano en que medida es articulable con la posición de Beaudrillard acerca del cuestionamiento de la realidad como una sola?  Si la realidad siempre encubre una pluralidad de realidades,siendo ilegítimo continuar usando un significante en singular, ¿hasta que punto es adecuado hablar de real y no de constructos subjetivos diversos del real de cada intérprete?

 

10.La ineliminibalidad de la figura del padre colocado en el ideal se correlaciona con la ineliminabilidad de la transferencia a un cualquier otro que se le da el rol de una re/versión de esa posición idealizada. Devolver la categoría de sustituibilidad(o prescindencia) a cualquier persona determina un factor para trascender la transferencia.La asunción del padre caído lo hace eliminable correlativamente a la de la caída de una autoridad dada del saber que detenta no por que deje de detentarlo sino por  reencontrarlo en la dimensión de su vulnerabilidad.

 

11.Mantener el padre en la idealidad es reproducir una relación de subordinación con todas las figuras sociales y/o públicas que se erigen como autoridades de la colectividad. ¿La muerte simbólica del padre original hasta donde es una condición ineludible para enfrentar la muerte del estado?

 

12.La (re)instalación en el equívoco coadyuva la relación transferencial y un vínculo especular. La constatación de la no omnipotencia del analista va convirtiendo los acting outs del analizante en una posición niveladora de un tú a tú con el analista.Si esto es así y el analizante no toma la iniciativa del desapego ¿que justifica su permanencia en las sesiones analíticas cuando han agotada la palabra?

 

13.El otro si no es admitido definitivamente como ser ser castrado y frágil como uno mismo es por el deseo inconsciente de hipervalorarlo en su función.Tal moldeamiento de la superioridad ajena representa la tendencia una infantilización (o regresión teórica)en una fase de adulto, en cuanto quiere seguir viendo al otro un padre,en la época en que era capturado exclusivamente por la dimensión imaginaria (como “el mejor, el más fuerte, el más inteligente, el más protector,...”).

 

14.El fin del análisis no solo coincide con la terminación de la dependencia sino con una nueva mirada de los contextos, del propio pasado y de las prerrogativas y perspectivas; en definitiva, una nueva mirada sobre la felicidad y el bienestar como sujeto versus el malestar o el sufrimiento previos. Si esto es así, ¿cómo explicar que, a grosso modo, la esfera del psicoanálisis  (como conjunto e profesionales y analizantes y postanalizado) ,no sea especialmente esplendorosa, fantástica, superfeliz o notoriamente destacada en cuanto a sumum de la felicidad frente a otros segmentos sociales (evidentemente se trata de una comparación subjetiva y deliberadamente parcial fruto de  una impresión personal)a pesar de que aquel tiene la teoría mas avanzada para comprender y reordenar el aparato psíquico?

 

15.El inconsciente está vertebrado en torno al lenguaje y el sujeto entero(organismo + psique) está formado de palabras.Como esto es así la intervención por la palabra es un poderoso factor terapéutico.Liquidados, sustituidos y vueltos a eliminar unos síntomas, el sujeto hablante puede tomar distancia del propio lenguaje; tanto de aquel constituido por significantes que lo confirmaron en su rol esclavo,como el de aquel otro que le hicieron tomar conciencia y lo rescataron de tal condición. La síntesis puede ser un habla moderada o incluso una no-habla (¿el silencio de la sabiduría?). ¿Sería esa posición de síntesis una desmagnificación del poder del discurso y de la palabra, a pesar de que está fuera de toda duda su valor concreto en la intervención clínica?

 

16.¿Puede existir la función psicoanalítica fuera de los contextos psicoanalíticos conocidos?Si el ser está constituido de lo simbólico que lo vertebra y mueve ahí donde esté y actúe¿no es más importante su interacción con la dimensión simbólica por encima de una interacción en el vínculo polémico o en un otro referencial estable (analista, objeto amado o cualquier otro fijado)?

 

17.La función psicoanalítica rescata y revela para el analizante su periodo más oculto para su mismidad:el de máxima indefensión y tiranía de los sentidos (fundamentalmente desde el primer día de vida hasta los 3 años). Acceder a esa especie caja negra del viaje biográfico es posible por la vía informativa que da el estudio del inconsciente, de sus producciones oníricas y de los lapsus linguae y conductuales. ¿El análisis queda bloqueado en relación directa al bloqueo del acceso mnemótico a aquel período?, ¿puede progresar a pesar de mantener su inaccesibilidad?, ¿es posible la fc analítica sin un regresismo infantil y un revival de los roles jugados en aquellos años?

 

18.El nacimiento en una fase de neofetalización y la característica  de la esponjosidad del neonato, le instalan en una contradicción patente entre las inclemencias de la realidad y el claustro del que ha sido expulsado. Las sensaciones vitales durante el proceso de formación en su interior siguen presentes y chocadas al nuevo hábitat. ¿Tal decalage no está constituyendo ya una formación psíquica de negación a la innovación que se reproducirá como esquema en otras situaciones de la vida adulta?

 

19.Si el psicoanálisis no es para todo el mundo,tanto por la resistencia previa a  un ser descubierto como  por la particular relación analítica que se establece entre consultante y analista, ¿qué posibilidades de liberación mental queda para el grueso de neuróticos que se (auto)descartan para acceder al mismo?

 

20.El poder de la palabra es indiscutible y el discurso terapéutico (como la suma de  explicaciones mini o maxi y de silencios y escuchas)ejerce su función de oasis y de contacto con el deser del analizante que se autorreplantea para una nueva existencia relacional con los objetos que lo integran. No obstante ,la no satisfacción a las preguntas y demandas clave del analizante ocasiona una crispación y un antagonismo relativo entre quien habla y quien escucha. ¿Acaso eso no retrasa la mecánica de la transferencia?



[1] http://jesusricartmorera.blogdiario.com/1212490980/

El Dolor Analítico

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

Una cura sobre unos efectos traumáticos pasa ineludiblemente por una exploración de su causalidad.El repaso de ayeres problemáticos que siguen sin ser superados pero sobre los que no se quiere pensar no está exento de episodios de dolor revivido.Por eso el setting analítico  genera episodios catárticos:que pueden ir desde las expresiones de rabia al llanto más emocionado. La revisión de una vida lleva a un balance con dos clases de listas, la de los desmanes, errores y desencuentros y la de los éxitos, realizaciones y sentimientos de plenitud.Trasvasar ítems de una a otra es recategorizar verdades en el lugar de las mentiras.Eso produce dolor cundo quedan desveladas conductas que se creían  afectuosas cuando en realidad eran utilitaristas.  El análisis terapéutico renombra situaciones y recoloca elementos del pasado en nuevas ubicaciones de interpretación. No es un paso obligado, pero sí puede apostarse que a mayor autodesconocimiento de lo que uno ha sido o es, le corresponderá mayor sufrimiento al descubrir lo que realmente ha sido o es. Pero para nada el dolor es una obligación  o un indicador  de profundidad en el tratamiento tal como se tendía a creer en los  primeros años del boom de la psicología humanista, se da o no según  las interacciones que se hagan entre descubrimientos de lo que el analizante es y transformaciones en  lo que hace.

A menudo escuchamos el temor a emprender un análisis psicológico por no ver sometida a una revisión toda la construcción de vida que uno tiene, y que a pesar de todo  ya le está bien. Pero el análisis en sí mismo no es lo que produce dolor sino el dictamen de otras certezas antes ocultadas.  Por otro lado un tratamiento analítico no pretende cuestionar un estilo de vida sino explicarlo, y eso pasa por una deconstrucción del puzzle de la personalidad  aunque sea  para admitir la reconstrucción de lo que se había elegido.

La Novela de la Vida

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

Cada viviente tiene su novela existencial. Le basta estar viviendo para tenerla. Ni siquiera necesita estar dotado de un complejo aparato funcional para percibir, sentir, pensar y -con todo un entramado de circuitos y explicaciones psicobiológicas- elevarse como Ser. Tan solo precisa inicialmente de una alacena donde ir  guardando los restos de cada uno de los acontecimientos en los que participe.Todo empieza por el estar. Y eso  es posible a partir de la carcasa inicial con la que ir llenándola de experiencias, reflexiones, empirias e interacciones. Al hacerlo, consigue la premiosidad de los actos que se convierten en su historia configurada,  tratada como una historia única y distinta. Es así como al vivir cada viviente escribe en el aire su biografía y su novela.No se trata de si es mejor o peor que cualquier otra.Pero es la suya.

A diferencia de los curriculums que pueden ser discriminados en un despacho de un sujeto gris y anónimo, las novelas solo pueden ser leídas en su totalidad  y tras su punto final no  quieren aspirar a una nota con la que ser puntuadas. Muchas de ellas pasan sin pena ni gloria por los mercados y atiborran desordenadas mesas de libros que se venden más baratas que el papel higiénico o que incluso pueden ser compradas a peso. Y otras ni siquiera salen del escritorio de su autor/a o de su cajón de sastre en alguna parte de su casa.

 

La vida es una novela farragosa que cobra una dimensión distinta cuando quiere ser contada. Por eso, las autobiografías y las memorias adquieren una atracción superior a las biografías[1]  o a las historias. aquellas tienen un halo de contagio subjetivo o de invitación a entrar en la escena que nos es contada.Esa transmisión o sintonía también sucede en los escenarios de la sinceridad y en la entrega de lo que uno a es a uno que escucha, a media voz, robando tiempo a otros intereses.Admitir que la vida es una novela que uno mismo va escribiendo permite desintoxicarlo de conceptos deterministas e hipotecarios,haciendo del destino un reto y de la  anecdótica un juego.

 

 

 



[1] Escritas por observadores o profesionales del periodismo.  

El Psicólogo Abandonado

Escrito por jesusricartmorera 03-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

La psicología es, además de una ciencia de predicciones de la conducta humana, una profesión de alto riesgo.Al consultorio psicológico  acuden toda clase de perfiles patológicos  que como denominador común propenden  una solución rápida y toman la figura analista  por un/a solucionador/a. En realidad la actitud profesional es la de contribuir a una ordenación de materiales presentados.Es la dimensión contributora y auxiliar a  poner orden en un caos mental  que le es presentado, sea de la etiología que sea.

 

Desde la primera sesión clínica  la figura vocacional  pone componentes afectivos  a partir de poner  una atención especial.La acogida auditiva y perceptiva en su conjunto es ya un primer alojamiento sentimental, que no se le escapa a la persona consultante, generalmente rebotada y refractaria de otras consultas previas, en las que sin apenas mirarle a los ojos,les han recetado fármacos o les han pasado baterías de tests sin más preámbulo. claro que no todas las citas de consulta encuentran el mismo patrón conductual por parte de los profesionales, ni los profesionales podemos hacer la misma clase de acogida a nuestros consultantes. No obstante como  criterio estandarizado y de partida, la posición inicial ante quien viene a consultar es la de sumo respeto por las cuestiones presentadas, sean de la índole que sean. Se presupone del psicólogo una actitud  comprensiva y empática y se le coloca a un nivel superior de conocimiento o en todo caso en un estadio de superación de aquellos materiales complejos de los que se informa.Sea como fue a todo psicólogo se le supone un saber concluso, que dista mucho con la idiosincrasia  de la profesión, mucho más cuando el salto a la profesión no exige requisitos legales de pasar por una psicoterapia personalizada de quien da el salto, al menos en la actual legislación española.De hecho  el psicólogo ético  tiene interiorizado un saber limitado y admite  sus áreas lagunares, siendo tal autorreconocimiento una mesura de dignidad y humanidad en el trato,separándolo de toda  actitud prepotente. Unido a esto su  función es tanto más directa y sintónica cuanto más vulnerable se sabe como individuo social  y sentimental por mucho que haya trabajado sus autodominios y haya sometido su propia estructura psíquica a un análisis riguroso. Uno de los indicadores de su humanidad  llana es el de sentir todos y cada uno de los datos y conceptos que se le confían. Su sentimentalidad es percibida por el/la cliente, tanto más cuanto que su distalidad no es inflexible, sino que se permite acercamientos  de consuelo y alta acogida en las situaciones que lo precisen. El rol profesional está a salvo  de sucumbir a la tragedia presentada o de permitirse resonancias en sus propias tragedias pasadas que lo desfaculten para la función que ejerce, pero eso no le impide co-sentir problemáticas confesadas para el que le gustaría ser radicalmente útil para atajar los focos de dolor. Todo ello,le requiere una aportación que va más allá de las técnicas psicoterapéuticas empleadas y de una escucha atencional útil al cien por ciento.Le pide una entrega humana, para la cual no todas las personas que tienen una licenciatura o unos estudios terminados  están preparadas[1] .Reunidas esas condiciones de objetividad y no contratransferencialidad,el/la psicólogo no encuentra su satisfacción en una transacción monética por su función. Ni siquiera la consulta más cara[2]   paga una atención total a una personalidad desestructurada, debiendo encontrarse la satisfacción profesional en una cura avanzada (o terminada)en el sujeto consultante. sin embargo, un porcentaje significativo de tratamientos iniciados son interrumpidos brusca y unilateralmente  sin ni siquiera dar señales de vida. No suele ser por razones económicas o por un cálculo  disuasorio de su coste general, sino por un temor a entrar en análisis, es decir en el conocerse en toda su magnitud.  Eso ocasiona estragos en la persona abandonista,ya que especula con seguir el resto de su vida sin entrar en su caja de Pandora particular o sin destapar sus focos de radioactividad interna no consumidos.Pero también en el profesional abandonado, que por su capacidad previsora y entrenada no entrará en una insistencia de recordatorios de citas no cumplidas.Se limitará a anotar a su hoja de balances, las reuniones no pagadas o las convenidas no cumplidas que han quedado igualmente sin pagar.No lamentará sus números rojos resultantes,que forman parte de las jaculatorias de la propia profesión pero sí experimentará,aunque sea tímidamente,su condición de abandonado por ese otro consultante,al que brindó su confianza, su lugar de encuentro, su persona, y que este descerrajó sus descargas emocionales, a menudo estentóreamente. Tanto más abandonado se experimentará cuanto que  por su trabajo hizo, o empezó a hacer, una función de re-parentación, de re-sentimentalización, de re- amorosidad, hacía aquel consultante destrozado que estaba exigiendo entre llantos y a gritos  haber tenido una vida discriminada y recriminada. Y tal sentir de abandono lo registrará como parte de la casuística´ que le presenta la clínica, sabiendo que su relación con el discurso psicológico lo coloca en una posición asimétrica y desfavorable, para la que no hay minuta que pueda pagar el cierre de la relación sin ningún comentario, ningún balance, ninguna despedida.

 

Ciertamente los pacientes neuróticos que inician un pequeño grupo de sesiones y luego interrumpen la continuidad psicoterapéutica, les toca añadir en su haber de desgarros uno más:el de ser abandonistas ante uno,al menos, para quien no tenían una justificación  de escapada. Por lo que el abandono se viene a añadir a otros materiales que psicoterapeutizar,cuyo análisis arroja(rá)fehacientemente no ya la inmadurez del analizante en quererse comprender  de una vez y  dejar de enturbiar sus  círculos de relación con sus mojigaterías infantiles,sino su propia responsabilidad  ante eventos.

 

 El abandono de la terapia pone nombre a un fenómeno: la escapada del encuentro con el uno mismo, el miedo a lo que pueda revelar tal encuentro, el temor a renacer, el temor a re-ser. Y ese  abandono  adquiere varias clases de formas: puede pasar por una no asistencia a la cita prevista sin preaviso de ninguna clase y silencio absoluto  después; puede  mostrar inasistencias no avisadas con disculpas posteriores para repetir otra u otras inasistencias; pueden existir severos lapsus de memoria que encubren la falta de asunción responsable con la cita analítica y puede haber conflictos de rivalidad  con el grupo de pertenencia[3]  del partner que ve en la consulta un peligro ya que es un descifrador de laberintos y en  el consultor un antagonista. La gama de factores  que están detrás de un abandono son variados y no quedan maximizados por la cuestión de la cuota o contraprestación económica[4] , aunque sin duda este es un factor itinerante que no desparece del todo. El proceso analítico convoca a una revisión en profundidad y rigor de lo que uno es. Y  esa mirada  extranarcisista suele dar  imágenes no gustosas y conclusiones no aceptables por la propia ética del analizante, que  va pasando de estar en el rol de la víctima social propiciatoria que creía ser, al rol de responsable sino primero, sí último de su  balance del pasado y  de las premisas de su porvenir. Las preguntas estratégicas desde la escucha analítica, no permiten  la escapada por la vía de la ficción y ni siquiera del llanto permanente (por importante que sea el abocamiento emocional a través de él de una forma intermitente).Esto pone contra las cuerdas al analizante con una fuerte tensión movida en parte por su autodescrédito..Si la presión es recibida como muy fuerte puede optar por no volver a un escenario de  reflexión que lo vive como crisis, optando por una precipitación del fin del trabajo psicológico,cuando justo estaba en  el proceso adecuado para la autocomprensión y la  cura en perspectiva. Por su parte el psicólogo abandonado no puede ir tras su paciente,sino que lo deja con su reflexión de abandonista, sin que tenga ningún objeto ni siquiera una llamada[5]  para preguntar lo que pasó. Una clase de abandonos pasa por poner fin,siempre unilateral, con un proceso terapéutico y quererlo seguir con la elección de otro terapeuta[6] . Esa actitud predice más una retrogradación en el proceso que no un avance,cuando obviamente el psicólogo abandonado  no dejará su rol  aséptico en la intervención. Por su parte la función terapéutica cuenta desde el principio de su prestación de servicio que un porcentaje de su clientela será abandonista, y que admitirá un conato de  autorrevisión de su vida, para autojustificarse que no puede cambiarla, haciendo jugar al analista el rol del convidado de piedra. Esas actitudes  son previstas y pueden ser prediagnosticadas a lo largo de las sesiones integrándolas como material de balance para el usufructo de la perceptiva del sujeto supuestamente interesado/a  en su cura y para el entorno en el que vive. La sensibilidad psicológica del terapeuta no puede-ni debe-resentirse por  el hecho de que socialmente se le quiera hacer jugar este rol instrumental .Le basta, saberse que sin ser imprescindible es un factor clave de objetivización de los atascos psíquicos de sus consultantes. Y analógicamente a otras clases de intervinientes en la salud ajena (desde la cirugía  o la traumatología)los resultados finales de la intervención obedece a un cuadro multifactorial, donde la actitud  de deseos de  recuperación del  afectado, son fundamentales para cambiar el curso de un pre-diagnóstico. La figura psicológica hace  un trabajo analítico  cortando capas de tejidos con el bisturí de sus palabras moderadas. No asiste a las heridas de sus clientes con aguja e hilo para coser las oberturas de su espíritu e ignorar las causas de sus desgarros y supuraciones, sino  que levanta cada fístula y cada mota de pus, para observar lo que hay debajo, y lo que es más importante, para co-llevar a esa observación al sujeto enfermo y  afectado por sus males del tipo que sean. Brindarle el espectáculo de su miseria intelectual y sus conflictos no resueltos en la estela causal de su padecimiento puede  llevar a  que no todos los sujetos admitan ea función en un profesional de ponerles el dedo en la llaga,algo que en otros contextos humanos puede excitarles a la toma de posturas radicales y hasta violentas. Si ese rol incisivo del terapeuta no es entendido, puede acabar estando detrás de las justificaciones del abandonista, que en realidad desea un tratamiento a la carta, para que le ría sus gracias y se sienta autocomplacido pero sin desear ser realmente curado.



[1] ¿cuántos/as licenciadas en psicología y en temas de asistencialidad social,después de unos años de interacción profesional con el sector -objetivo de su atención,prefieren cambiar  de trabajo,aunque sea cobrando menos, a  cambio de  no tener que tragar con las visiones de tanto sufrimiento humano?

[2] Y me consta de profesionales que vienen cobrando 20mil pts por sesión de menos de una hora,siendo 100dolares una cifra habitual en los USA.

[3] Los grupos de pertenencia incluyen  desde el grupo familiar al binomio de pareja, a grupos más amplios  q actúan como círculos de adhesión.

[4] Pagar una cierta cantidad por una visita es algo  con lo que no está de acuerdo la gente, y aunque ve la necesidad de una terapia personal, sólo la emprenderá si la consigue gratis. De otro lado conseguir una terapia contratada bajo la ficción de que puede mantener unas visitas básicas con una intención sutilizada de no pagarla,estructura un proceso en falso que va en contra de las propias perspectivas de cura del solicitante. Para quienes terminan un proceso unilateral dejando a deber una cuenta y dando la callada por toda respuesta, se autovinculan a un dato simbólico que les acompañará durante su vida todas las veces que el tema de su tratamiento surja en algún ambiente.

[5] evidentemente una y sólo una llamada queda justificada si  cabe la sospecha  fundada de un accidente o una causa de fuerza mayor. En lugar de eso es más razonable el envío de un informe psicoclínico de evaluación si tal  texto  puede ayudar a la persona a  una retoma de su trabajo de elaboraciones en otra parte.

[6] Esto  se presenta con aquellas terapias  en que uno de los cónyuges la paga al que la recibe, y es de distinto sexo que el/la terapeuta.El temor al antagonismo queda fuertemente instalado cuando  el/la ´cónyuge que queda detrás del asunto, tiene sus propios problemas de paranoia y celos. Optar por un segundo terapeuta alternativo(procurando ahora que haya coincidencia de género entre el sujeto analizante y el analista)es no entender lo básico de la terapia y la importancia de trabajar todos los flujos de transferencias que se den.