Vivir sin emplear dinero para las obtenciones de las cosas
Vivir sin dinero es una expresion hecha que se presta a equívocos, de aquí la precisión del titulo de encabezamiento. Vivir sin dinero se sobreentiende como vivir con muy poco dinero o por debajo de mínimos; vivir sin nada de dinero, no en escasas cantidades sino sin ni siquiera monedas de bolsillo que permita ser utilizado para las transacciones comerciales cotidianas es otro asunto completamente distinto. También es muy distinto vivir en régimen autosuficiente en una zona rural con animales de granja y huerta a vivir en una gran ciudad sumergida en el ajetreo. Examinemos la hipótesis de vivir con dinero 0 en la sociedad capitalista actual frente a la idea generalizada de que esto es totalmente imposible. Tomemos un dia cualquiera en una ciudad cualquiera una persona cualquiera que, harta de estar encadenada al consumismo, llega a la conclusión que tomó Eidemarie Schwermer, psicoterapeuta ex funcionaria alemana de Dortmund, que decidió retirarse de su profesión en 1996 por un año para vivir sin dinero y luego la prolongó por mas años, autora de Mi vida sin dinero. Antes de tomar esa decisión había creado una asociación de intercambio. Muy bien a partir, de hoy empieza, para nuestro personaje imaginario, el momento estelar para vivir sin dinero. Seguiré redactando esta hipótesis poniéndome en su lugar: No tengo cuenta corriente, no tengo tarjeta de crédito, no tengo sueldo ni pensión alguna, no tengo ni quiero monedas, no vivo a expensas de nadie que pague por mí cada cosa y he de enfrentarme a un montón de situaciones que antes las cubría con mi potencial económico. He de subir al autobús, me detengo en un snack a tomar un té, tal vez me apetezca el sábado ir al restaurant, quiero conseguir una revista, he de comer, y asi un largo etcétera de cientos de obtenciones de las cosas. Episódicamente, intercambiar algo por un servicio o por otro objeto es una experiencia puntual que quien más o quien menos puede hablar de ella. Se puede dejar el reloj en una taquilla de la estación de tren como prenda para obtener un billete que se pagará al dia siguiente o un documento de identidad, o donar algún objeto sobrante del bolso por conseguir alguna otra cosa necesaria para continuar. Pero eso es muy diferente a adoptar el criterio por sistema de vivir sin dinero, sin nada de dinero. La vez que lo hice –esto es de verdad- duró entre uno y dos meses, pude hacerla porque tenía mi alacena llena de alimentos. Cuando fui a tomar un café con leche a un bar restaurant cercano de mi casa de campo (por aquel entonces todavía tomaba café) puse fin a aquella experiencia puesto que lo pagué con monedas. Vivir sin dinero desde luego es posible, basta organizar la logística personal de vida con ese criterio. Otro tema es vivir sin dinero en sociedad con las interacciones y transacciones ordinarias d cada día. Dentro de esta elección hay dos maneras ejecutivas distintas de hacerlo según el radio de acción. Es distinto elegir vivir sin dinero manteniéndose dentro de una zona vecinal en la que todo el mundo conoce a ese héroe o heroína y le da respaldo, a hacerlo extralimitándose a ella y moviéndose por otras zonas que no tienen la menor referencia de su elección. Me centraré en la versión del que adopta el criterio, por ideología, convicción e iniciativa alternativa de vivir sin dinero pero sin renunciar a sus placeres ni a sus dinámicas fundamentales como la comodidad, viajar, la comunicación y un nivel tirando a alto de actividades.
La sociedad infraestructural actual de los países, en particular los más ricos, proporciona una vastedad de recursos por los cuales no hay que pagar nada o muy poco: las duchas y saunas de los centros deportivos, las bicis urbanas sin coste para desplazamientos dentro de perímetros municipales y los reciclajes directamente de las cosas tiradas en las basuras. Lo que sujeta a un ciudadano a la cadena de consumos y de pagos altos que le sujeta a la vez a su condición laboral a perpetuidad por conseguir el dinero que pague todo lo demás es, básicamente, su condición de propietario. Ser propietario, sea de una finca o un inmueble o de un pequeño apartamento, significa estar pagando siempre los gastos que genere aunque no se use para nada: mínimos por el equipo de la toma eléctrica o teléfono, gastos de comunidad vecinal, contribución al ayuntamiento. El ciudadano ha sido reconvertido en la sociedad contemporánea en una fuente a la que recargas de impuestos. Basta tener una nómina para tenerlos que pagar. Escapar de todo este proceso pide además de abnegación una inteligencia fuera de lo común y una virtud personal que raramente alcanza alguien. Para cuando una persona opta por esta radicalidad las otras que simpaticen con su causa y que acepten entrar en una dinámica de trueques con ella, sin pasar por la relación monética, no dejaran de ser los otros que no han sido capaces o no han querido serlo para dar este paso hacia la excelencia personal, en el supuesto de que vivir sin dinero sea eso, hacer una vida excelsa. La persona desdinerada a su voluntad puede vivir esta vida en tanto se pone al margen y en contra de los parámetros dominantes del vivir colectivo y en tanto encuentra el respaldo colectivo de personas que simpaticen con su manera de hacer. Es así que puede cambiar su poema por una milanesa en un establecimiento de comidas o conseguir alojamiento por una semana encasa de alguien a cambio de limpiarle el jardín o simplemente recorrer por años casas ajenas que prestan su hospitalidad por razones de amistad, curiosidad o adhesión al héroe. Esa capacidad de acogida del otro permite que el desdinerado no gaste dinero, efectivamente, sin olvidar que sus anfitriones lo pagaran por esa persona porque sí son propietarios y consumistas y están encadenados al proceso general de gastos.
Es difícil pensar que el comportamiento desdinerado se pueda transpolar a tal escala que un porcentaje cuantioso de una ciudad lo pudiera hacer. El estado ya se ocuparía de decretar no tener dinero como un delito. No es que no sea posible una sociedad hipotética sin su manejo, si no porque este modelo vigente no lo va aceptar. Una sociedad desdinerada implicaría/rá una persona renovada que haya superado su rol de especulador dentro de un sistema que promueve el enriquecimiento económico por encima de la dignidad personal. A título individual el sujeto desdinerado puede seguir su itinerario que podrá ser perfectamente confundido con el de un indigente o un limosnero a primera vista, aunque la diferencia con estos comportamientos será crucial. El desdinerado no aceptará dinero alguno sino que impondrá el intercambio de energías mientras que aquel se pondrá en la posición de sólo recibir ayuda. El desdinerado seguirá el eslogan de tomar y dar ya que el mundo y la naturaleza suelen proporcionar mas de lo que se necesita y en realidad el problema económico mundial es más el del superávit que el de la escasez a pesar de que la organización de las distribuciones condena a la miseria a unos y al enriquecimiento desmesurado a otros.
Vivir sin dinero, sin un céntimo literalmente no impide el movimiento ni la comida. Basta hacer autostop o hacer continuas transacciones con los demás, proponiendo cubrir una necesidad propia a cambio de una ajena. Te cambio dos clases de mi idioma por una del tuyo y una comida, te escribo un artículo por el alojamiento para esta noche, trabajo en tu oficina por unos días a cambio de que me pagues el vuelo al siguiente país al que voy. Y así sucesivamente. Está claro que la energia que obliga a desplegar la elección de vivir asi no permite el estancamiento, continuamente hay que idear y diseñar el día inmediato con un sobreesfuerzo extra que no permite tan fácilmente la relajación. Si bien tener dinero con el que pagar el confort y la seguridad mantiene encadenado a la víctima que lo tiene, pasando a ser su juguete (la persona es la prolongación del dinero y no al revés), no tenerlo no evita la falta de seguridad. No saber donde dormirás mañana o donde comerás no es precisamente lo más segurizante que hay. Pero sin duda elegir prescindiendo de tener un poder adquisitivo implica vivir teniendo la alternativa de tener un poder recursivo. Mucha gente con menos nivel económico en cuanto a ingresos contantes anuales realiza más actividades y demuestra tener más habilidad recursiva para acometerlas. Desde el punto de vista de los ministerios del trabajo lo fundamental es la creación de puestos de trabajo en el marco industrializado o en otros sectores sin advertir que el puesto de trabajo es una idea que remite a una propiedad de unas coordenadas para las que no todas las personas están dispuestas por no sacrificar su libertad y no por eso dejan de trabajar por libre. Para los estados las iniciativas extraoficiales y espontaneas son sospechosas. Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra dijo Antonio Gala descalificando involuntariamente al nogal.
Proponerse vivir sin dinero y conseguirlo es una forma de poner en ridículo a todo el sistema económico basado en la acumulación de capital, en el ahorro y en el terror permanente a no tener nada. Las que conducen y arrastran el mundo no son las máquinas sino las ideas dijo Víctor Hugo. La idea de vivir sin dinero es altamente seductiva; una idea, que en la práctica, se experimenta periodos breves de la vida cuando la energia física es superlativa y no se tiene miedo a nada. La fuerza ejemplar de Eidemarie es la de su edad, no fue una elección caprichosa de juventud sino la de una persona de edad, en una etapa biográfica en la que se supone que el sentimiento de inseguridad aumenta. Demostrar que no es así o no tiene porque ser así ya es extraordinario. Otro asunto es que el desdinerado pueda llevar consecuentemente su elección hasta el final, ya que su cobertura social, las personas que la quieren y la admiran no van a permitir su deterioro o que le falte lo esencial. Desde otro punto de vista, el de la indigencia, hay no poca gente que se pasa la vida de transeúnte de acogida en acogida pro albergues no gastando nada, lo que no quita que no generen gastos a la comunidad.
El valor fundamental de vivir sin dinero es el de demostrar que es posible en una sociedad que lo pontifica e idolatra tanto. Estrictamente el comportamiento desdinerado no sería totalmente exacto si no fuera cambiando de situación ubicacional o geográfica de tal manera que obligara a una renovación permanente del trueque entre desconocidos, La permanentización ubicacional permite un colchón solidario. En otras épocas otra gente ha hecho esta elección y ha vivido (Manfred en la costa da norte gallega o los gurús con su cuenco vacio esperando ser llenados en el Himalaya). Sí, vivir sin dinero es posible, aunque hay que valorar las renuncias que implica o lo que se deja de hacer que se quería hacer por no tenerlo junto, claro está, a sus ventajas: dejar de ser cómplice del sistema al no pagar los gastos de tantas acciones no éticas.
LA VIA ETICA PERIODISTICA.
INTERRELACION ENTRE DEMANDA INFORMATIVA Y CALIDAD DE SU OFERTA .
El lenguaje es la simbolización fundamental de todo pensamiento.
Tras el uso de cada palabra determinada reside una cosmovisión o un elemento que conecta con ella. No cabe el error semántico atribuido a un desliz. O no pueden ser disculpadas las equivocaciones expresivas en lo que adjetivaciones se refiere. En realidad los límites lexicales ya vienen determinados por criterios conceptuales preestablecidos. Cada palabra como elemento simbólico está revelando la naturaleza del pensamiento de su usuario.
Los adjetivos de tipo paternalista-comprensivo en el discurso periodístico encubren un grado de incomprensión de lo esencial del tema tratado. Una larga tradición de reportajes sobre la jet set priorizan el tratamiento de la imagen dentro de las relaciones sociales a las leyes que mueven éstas.
La prensa del corazón y su abundancia en los elementos de superficialidad de los protagonistas, construye y mantiene todo un léxico servil a una galería de personajes dados. No extraña pues que los profesionales del medio se vean contaminados por su propia tradición descriptiva en el momento de abordar e integrar noticias sobre un tipo deportivo al que no están habituados y se sometan a una doble interferencia: de una parte el rendimiento de tributo a las excelencias de personalidades -el uso y abuso de la Infanta Cristina- y de otra, la presunción apriorística de que unos campos de actividad habitualmente ocupados por personas no handicapadas, requieren de un plus de animación para ser desempañadas por personas handicapadas. El periodista bien intencionado no puede evitar la exclamación de un redoble de ¡muy bien! ante logros de superación física y deportiva en quienes en principio tienen mas limitaciones de movimiento para realizarlo.
En cuanto a lo primero, el recurso a las personalidades, hay un claro fondo de interés editorial. Hay nombres y personas que por su sola mención despiertan intereses de compra. Hay públicos seguidores de personalidades, estén donde estén y hagan lo que hagan. Fenómeno éste que indica de plano que el estilo o estilos periodísticos son a su vez una representación que colma una clase de gustos de los consumidores de noticias. Es cierto que hay expresiones netas diseñadas por el periodismo y “traspasadas” a los usos de calle, pero no lo es menos que el periodismo toma gustos propios de expresión arraigados popularmente. Un tema anexo, es el estilo periodístico de formador de la ortodoxia gramatical.
Que con sus reiteraciones, conscientes o no, acaba por incorporarse a unos tipos comunicativos discutibles. Fenómeno análogo al de los discursos políticos hablados, cuyas reiteraciones públicas contribuyen, conscientemente o no, al empobrecimiento general de la literatura oral.
El periodismo en general prioriza el hecho referencial por el cual tiene rol y razón de ser, a los cuidados y leyes que los imperativos de la comunicación verbal y escrita, son exigidos. Pero obviamente los extremos perfeccionistas sólo conducen a purismos inviables, ante los que, comparativamente, resulta más operativo otorgar mayor función a un hecho en sí mismo que al modo de representarlo comunicativamente. Esto remite a la vieja controversia fondo-forma, destino-vehículo o contenido versus conteniente. La interacción entre ambos elementos es obvia, lo uno no puede ser concebido sin lo otro, pero también es cierto, que toda elección del modo o medio está ya configurando el concepto.
Cada diseño personaliza un estilo. Y en términos de comunicación de los mas media, la elección de títulos y subtítulos como preeminentes y prominentes está ya condensando no solo el restante de la información sino sobre todo su estigma valorativo.
Desde los tiempos de los grandes periódicos y de la divulgación del concepto de opinión pública (eufemismo que encubre los poderes de manipulación para el cambio de las tendencias de opinión en la sociedad) hasta la actualidad, ha variado la noción de lo que es periodismo. Tanto como la de manipulabilidad de la opinión pública. La categoría de que todo lo escrito es cierto o la versatilidad de algo por el hecho de su multicopiación han pasado como nociones caducas. Cierto que un segmento de la población sigue confiriendo importancia a un hecho, una nota de sociedad, una opinión, por el modio de ser vehiculizado. Las frases sufijas de “lo han dicho en tal lugar” o “lo he leído en tal sitio”, son protocolarias de valor e indicativas de una disposición arraigada de supeditar lo objetivo a la impresión subjetiva. Pero en general los consumos culturales y el aumento de ejercicio de la capacidad de crítica, confiere al público elementos de selectividad, que años atrás, no hubieran sido tenidos ni siquiera en cuenta.
La interacción de estos dos bloques de factores: el de la oferta de noticiables, los medios, y el de los seguidores de aquellos a través de éstos, va configurando la calidad de la oferta. Es obvio que cualquier medio de información, a no ser que esté movido exclusivamente por motores ideologicistas, no se mantendrá en los cauces de una literatura impresentable y deformacionista, si decrece sensiblemente la demanda de ella. La prensa obedece al marco de las leyes de mercado, donde como cualquier otro producto, mantiene el espacio en el que está ubicada, en tanto satisface unas necesidades por las cuales se paga un costo razonable.
Si deja de cumplir éste rol esencial, lo lógico es que muda-pero ostensiblemente-pierda poder competitivo y hasta peligre vehículo distintivo de difusión de noticias. Lo que explica la permanencia de unos determinados medios con sus correspondientes léxicos es también, ésta demanda de pedido. Lo uno se explica y justifica con lo otro, aunque por mucha demanda que haya de un producto, nada puede defender un producto si raya lo nefasto.
¿Como determinar qué factor pesa mas en la sutileza de esta interrelación? Los índices de audiencia miden consumo cuantitativo y si no precisan estimaciones de calidad, los ofertantes de producto pueden continuar creyendo que cantidad es igual o equivalente a otorga. A menudo, el consumidor no tiene otra elección que elegir un producto dado porque sencillamente no existe otro de aquella categoría. También en prensa escrita, el deseo de obtención de noticias pasa por recurrir a los medios disponibles a pesar de su falta de calidad, no pocas veces.
El lenguaje paternalista sería pues una simbiosis entre lo que el público lector ya espera y el poco esmero del profesional de la noticia en trabajar lenguajes y contenidos alternativos.
Del pontificado de los autores a la circulación de las ideas.
Un/a autor/a es un creador de actos de significado. La significación es un atributo esencial aunque no exclusivo que caracteriza el acto de la creatividad. A un autor se le debe su originalidad, su ingenio, su iniciativa y su coraje en la innovación. En tanto que genera ideas a partir de textos y fórmulas de difusión tiene una paternidad indiscutible a cuyo reconocimiento tiene derecho. De todos los delitos, el plagio debe ser uno de los más mezquinos. ¿Qué se puede esperar de alguien que hace creer que es suyo lo que hizo otro? Si falla su honestidad en este, falla todo lo demás. Su fiabilidad se reduce a cero.
Por lo visto hay gente que no le importa en lo mas mínimo hacerlo y copia a rabiar con tal de mantener su puesto en el mercado. Pasa en todos los campos y no solo en el del saber o en el de las ideas. Un tipo de pintura originaria de una persona se convierte en un estilo que comparten otros cientos de arribistas por el solo hecho de comprobar que es un estilo que funciona y que se vende. No digamos en el campo de la artesanía donde las formas de objetos más vendibles pierden su autoría de origen para pasar a ser un estilo ofertado por todos. Las tiendas vecinas en determinados tipos de barrios comerciales de artesanos son cuevas de impostores tácitos en las que venden reproducciones hasta la saciedad de lo mismo sin que sus vendedores ni siquiera estén implicados en la producción de todos estos trabajos. Bien pueden ser tratados como barrios de la indecencia a pesar de que los visitantes en masa no dejan de recorrerlos para comprar los souvenirs con lso que atestiguar que han estado en aquel hito geográfico del continente o del mundo,
No es tan distinto lo que pasa en literatura o en creación intelectual. El periodismo que es la literatura mas difundida, tiene un estilo inconfundible en tratar las noticias, .de tal manera que lo que escribe un reportero es tan parecido a lo que dice otro que el hecho de que pongan su nombre es lo de menos porque es lo que menos se recordará.
El problema de los estilos no es tan grave, el de las ideas merece una atención específica. Tomar una idea y hacerla propia es completamente distinta a reproducir una frase en circulación sin citar su autoría porque no se conoce pero dejando claro que ya estaba en circulación. No es nada elegante atribuirse ideas o textos de los demás sin ser de la propia elaboración. Para que eso no suceda hay organismos y leyes que protegen los derechos de autor. Esos derechos también pueden tener una compensación económica.
El derecho de autoría, que está perfectamente justificado desde el punto de vista de la autodefensa ante el plagio, se convierte en una amenaza contra la propia autoría cuando impide la libre circulación de las ideas, y el desarrollo de la creatividad intelectual. No solo es un atentado a la libertad de pensamiento, puesto que el pensamiento propio se nutre de ideas ajenas, sino contra el mismo autor que prima la fosilización en su podio a la contribución a la cultura general.
Una idea que tiene valor en si misma se puede y se debe activarla indistintamente de su fuente-origen. El agua que nace en las montañas de un país se bebe en las mesas de los hogares de otros. Determinados derechos para el uso de determinadas ideas es tanto como impedirles su paso a través de las fronteras. Royalties y patentes con pagos a perpetuidad por diseños tecnológicos descubiertos por otros tiene un punto de exageración cuando permanentica un derecho en contra de la aplicación de la idea o invento conseguido. Pero incluso en el campo de la tecnología parece razonable que los años de investigación de un diseño se vean compensados por el pago de unos derechos para su uso traspolado y exportado a otras geografías.
La idea es algo distinto. Es un objeto etéreo no un artefacto físico, es una opinión, parte de una disertación, un análisis. La idea queda encadenada a un entorno que la estimula. Tras una conversación los hablantes se encuentran estimulados a seguir desarrollando las opiniones que se han manifestado en la conversación en un estado embrionario. El autor de tesis puede afirmar: ésta idea es mía pero no, ésta idea no puede pertenecer a nadie si no me paga por ella. El propietario de una mina, de una fuente, de una gasolinera o de un almacén de productos de comida sí puede hacerlo. El diseñador de un logo vinculado a una empresa también, pero una idea en el puro sentido de la palabra como parte de la discursividad general no. Desde el momento en que se participa en una conversación se exponen ideas, parte de las cuales ni siquiera estaban previstas por parte de lso interlocutores en el momento de iniciarla. En tanto que son fuentes de enunciados van a pasar al campo de la difusión por la vía auditiva del interlocutor. Dependerá de la ética personal de este si se las apropiará sin mencionar su fuente origen, su autor legítimo o no. Lo mismo se puede decir del texto escrito. En principio tomar una idea ajena y hacerla pasar por propia desacredita a quien lo hace. Puesto que en el mundo de los consumos masivos, a mucha gente no le importa lo más mínimo auto desacreditarse porque nadie va a averiguarlo o va a reprochárselo pasa lo que pasa. En unas formas correctas de habla y de ensayística se citan los orígenes de las ideas en la medida en que sea posible hacerlo.
No se trata de pontificar a lso autores por sus ideas. Lo primero que a un autor le toca aprender es que puede sobrevivir su idea pero no tiene porque hacerlo su nombre. No es tan grave, el nombre remite al narcisismo personal, la idea al usufructito de la inteligencia humana.
Nos encontramos con que de un lado las ideas legítimas de autor tienen que ser reconocidas como tales, de otra no pueden ser patentadas para imposibilitar su libre desarrollo después. El escándalo de Microsoft va por ahí. Cada usuario que necesita usar sus productos tiene que pagar lso derechos de autor específicos. Seria como el agua que tiene un surtidor en cada cuarto de baño del mismo domicilio tuviera una factura distinta duplicando la anterior por tratarse de fuentes diferentes de uso. Desde el momento en que hay un saber en una oficina (y un soft es un saber empaquetado) todos los ordenadores o usuarios informáticos pueden emplearlo sin tener que pagar el derecho por repetido en cada acceso. El hecho de que no lo haya entendido Microsoft ha catapultado otros programarios de libre autodesarrollo como Linux. Desde el momento en que una idea está en circulación puesta así por las plataformas de edición que sean cualquiera que acceda a ella pueda hacerla suya y reelaborarla si le parece correcta o tomarla como pretexto para criticarla. Basta que diferencie cual es el material inicial y de quien y cual el colateral o generado a partir de aquel. Forma parte de la elegancia citar las fuentes, también que las fuentes no se conviertas en grifos clasistas para dar de beber solo a los que pagan.
Picteto ya aseguró que la nobleza del hombre procede de la virtud y no del nacimiento. La persona dotada de capacidad intelectual para hacer proposiciones dignas, inteligentes y válidas para la historia de las ideas y de las letras puede tratar de vivir de ese oficio y vender sus trabajos, lo que no puede pensar es que las ideas las puede controlar como lso productos de su parto y darlas a cuentagotas asegurando un beneficio personal. Una idea patentada es una forma de vetar el paso a otro investigador o pensador que la ha estado pensando también por su lado. Alfred Russell Wallace escribió en 1858 a C Darwin desde las Molucas donde le expuso la misma conclusión a la que éste había llegado. Para la historia de las biografías la tesis de la evolución tuvo por pater a Darwin mas que a Wallace, pero eso es simplemente el que llegó primero a los puntos de distribución del libro, para la historia de las ideas es secundario si fue uno u otro, porque el valor estaba, está, en la idea misma. El autor pontificado es una especie de ser beatificado por los cánones de las letras universales. Modernamente, se puede cerciorar que empieza a haber buena literatura y ensayística fuera de los soportes de papel, de revistas y libros, circulando por la net vinculada a autores desconocidos, o de nombres no reconocidos en la industria editorial. Es cuestión de tiempo que la gente deje de comprar libros, a no ser que sean tirados de precio o de saldo, y haga pasar la mayor parte de sus lecturas por soporte digital con los motores de búsqueda de temas concretos en el ciberespacio. Colgar algo en la red y decir, ey, esto es mío es tan extraño como invitar a alguien a comer a casa y cuando se lleva algo a la boca decirle: no lo hagas intruso, esto es mío, no te lo comas, devuélvelo al plato.
Hay un poderoso deseo inconsciente en el ser humano que le lleva a tratar las cosas en singular. Desea inconteniblemente encontrarse con una y solo una verdad, hacer una y solo una especialidad, vivir en un lugar y solo en uno, tener una pareja y solo una, creer en una historia y solo en una. El problema del singular está arraigado en las formas expresivas. Es así que se habla de ciencia, pensamiento, religión, amor, sentido, razón cuando en realidad subyace la presunción de que existen pensamientos, ciencias, religiones, amores, sentidos y razones. La primera reivindicación en los debates es el de pluralizar el concepto con el que se trabaja extendiendo el abanico discursivo a otros elementos de la realidad tratada que han sido excluidos, marginados o lesionados conceptualmente. Teniendo esto como premisa, la denominación del libro de la vida tiene algo más de eufemístico y de eufórico que no de convicción ni posibilidades reales. El libro de la vida es una forma poética de recurrir a la noción genérica del saber humano, del saber destilado por todos los humanos, del conocimiento intrínseco de la humanidad destilado a partir de sus experiencias y su continua producción de anécdotas. Sería o es el libro que contiene todo lo esencial, seria el libro de la ética, el libro de las verdades imbatibles, de los axiomas fundamentales, de las sentencias universales. Las experiencias de tener un referente único al que acudir han generado condiciones para e l dogmatismo. Cuando una sociedad o un pueblo tienen un único libro se puede apostar, tarde o temprano, que esto solo es motivo suficiente para generar problemas. En uno de los boulevards principales de Niamey hay un cartelón en medio de los carriles que reza: allah, unic dieu, Mohamed, notre profet, le coran notre livre. No, no hay un solo libro, ni un solo destino místico, ni un solo guía espiritual para expresar el pensamiento y los contenidos de la naturaleza del mundo, pero en cambio sí hay un interés muy poderoso por parte del poder que quiere controlar una sociedad unificando en sus presupuestos a las masas que hay bajo su dominio. No es porque si que la leyenda vertebrante de los pueblos se resuma a una frase simple que pueda recordar todo el mundo y decirla de carrerilla. El libro de la vida es algo mucho más complejo, es el libro de los libros, la enciclopedia multivinculada internamente y en permanente expansión. Hoy día la sutilidad de la escritura no pasa por detenerse a explicar cada palabra usada, cada nombre citado o cada concepto mencionado, sino vincular cada una de estas cosas de las que no se sabe lo que es o de las que se necesita saber mas al capitulo que hable expresamente de ello.
Las posibilidades internáuticas están incidiendo en nuevas formas de escritura y de elaboración. Determinan tanto la manera expresiva concreta como la misma metodología. La elaboración deja de ser un proyecto individual para convertirse en un proyecto colectivo aunque no sea exactamente un plan de grupo que se reúna para ponerse de acuerdo en el mismo. Autores desconocidos y que no tenemos porque conocernos nunca ni siquiera conocer nuestros nombres formamos parte de un gran proyecto tácito de escribir ese gran libro para todos, cuyo formato ya no pasa por las páginas de papel ni por un tamaño determinado. Se trata de un fondo de recursos en distintos registros literarios en permanente crecimiento. Es la plataforma que permite juntar tanto los nombres más destacados de la historia de la ciencia y del pensamiento como los nombres absolutamente desconocidos o nuevos que también forman parte del saber aunque no hayan recibido los honores al respecto.
La posibilidad de construir un saber más que unificado unitario respetando sus márgenes de heterogeneidad es como acabar con los baluartes territoriales de la privacidad y especialmente de lso derechos de autor que explotan el saber no por el valor del saber en si mismo sino para sus beneficios. Uno de los grandes déficits humanitarios es su error capital de la venganza y de los distintos odios reactivados para desmarcarse los unos de los otros. Alberoni en su lectura de Nietsche encuentra como éste atribuye la infelicidad humana al espíritu de venganza y esta es el odio del propio pasado. Que el tiempo no pueda caminar hacia atrás es el gran agravio dice Zaratustra: aquello que fue es la gran señal que la voluntad no puede mover.
El gran campo de la edición internáutica en el que tantos estamos esperanzados como la sede gráfica de una nueva conciencia universal: la ciberconsciencia, deja atrás los tiempos en los que la gente debía exiliarse por motivos de sus elaboraciones non gratas a los poderes constituidos. Marx fue a París, huido de Alemania porque fue perseguido por sus ideas. En Paris contactó con Friedrich Engels también huido. La historia del pensamiento humano es un proceso continuo de desplazamientos y movimientos no elegidos determinados por las circunstancias. Otros prefirieron no continuar huyendo como el suicida W. Benjamin que puso fin a sus días en Port Bou.
Aunque no se puede afirmar que internet esté consolidado totalmente como la gran democracia electrónica a escala internacional (hay países como China que persiguen a sus autores por supuestos delitos de opinión y otros países que no permiten las conexiones a la gran telaraña de los datos) es la alta tecnología por la que podemos y debemos apostar todos quienes confiemos en el potencial del ser humano para ser algo más brillante y mas humano de lo que viene siendo.
Este gran libro no se escribe sin errores y sin la necesidad permanente de la corrección y la readaptación de los datos (noticias e impresiones de los actos de vida y los acontecimientos de los países y de las gentes). Desde la colaboración tácita individual de cada cual con su crónica no hay siempre una suficiente visión de conjunto. Un nuevo tipo de síntoma se ha generado junto a las dinámicas creativas: el de esperar ser leído y no leer.
Cabe esperar que la instrumentación de las webs y del conjunto de las plataformas digitales irá permitiendo interconectar blogs en sus puntos temáticos y no solo como promociones recíprocas. Eso hará de internet el gran instrumento auxiliar para la vida intelectual y la vida práctica, en particular cuando cada persona, viajero, ejecutivo, escritor, lector o polemista pueda consultar y contrastar cualquier cosas desde su terminal portátil.
El materialismo como concepto tergiversado
Distinguir lo que es el materialismo limitado a lo superficial del consumo y de la tenencialidad de objetos de lo que es el materialismo como filosofia del desarrollo de las cosas a partir de sus contradicciones inherentes. Ciertamente el paso del tiempo y de los debates barrerá la adscripción a un término tan cargado de connotaciones distintas.Los términos descriptivos de conceptos son también entidades en evolución, tanto como los constructores que están encargados de expresar.Su caducidad los hace insostenibles y el rigor de la dialéctica expresiva y del análisis comprensivo los aparta para llenar o tratar de llenar su carencia con otros nuevos que haga más optimo la vehiculización del viejo concepto.En la historia de la filosofía un seguimiento longitudinal (a través de los tiempos)de los conceptos que la mente humana va anunciando y un seguimiento traversal (a través de su exposición en escuelas y corrientes coetáneas)puede dar cuenta de una permanencia de lo intelectual y una recurrencia de unos estilos a través de los cambios situacionales. Antes de colocar en períodos de renascencia la superación del geocentrismo por el heliocentrismo y del teocentrismo por el humanismo, ya se pueden rastrear tentativas de investigación en esos campos prohibidos y postulados herejes pero ciertos a favor de concepciones humanas versus a las divinas de la interpretación de los ordenes de las cosas.
El materialismo como posición interpretativa de la material, y lo material como eje de construcción y de deconstrucción de los procesos es anterior al marxismo que lo hace suyo.Su descrédito viene de la retracción de la metafísica y de las corrientes prodivinas de buscan explicación en lo lejano de lo cercano.Desde el materialismo la lógica interna de cada realidad próxima guarda una conexión con la lógica de otras realidades distantes no solo alejadas por la distancia topográfica, sino también por la distancia conceptual y cósmica.
Pero el universo materialista no queda circunscrito en lo evidente y en lo medible.Mucho menos cuando los instrumentos de medición están sujetos al desarrollo de la propia investigación de ellos y a su precisión elaborada.Sino que se sobreextiende a aquellos marcos de supuestos. en este sentido la concepción de materialidad materialismo puede abrazar no solo a la materia sino también´ a la antimateria, y dentro de aquella no solo a lo tangible o a lo aislable como partícula,sino a la onda con que se expresa. El objeto de estudio del materialismo es el desarrollo de los procesos a partir de sí mismos: de sus contenidos endógenos que por supuesto vienen retroalimentados por su interacción con las influencias exógenas.
Una concepción materialista refuerza el eje humano como dimensión ocupante y de interés central, por encima del eje no-humano, que existe en tanto se da históricamente un vertido conceptual sobre ella.Y puesto que los ritmos de lo espiritual son constantes y continuos,su interpretación y evaluación y estudio también entre dentro de una concepción materialista, puesto que su adhesión por lo humano lo hace humano.Los productos metafísicos del pensamiento son materializables en tanto que se objetualizan,tanto por sus tributos y rituales y usos e iglesias como grandes producciones en lo real,como en el seguimiento de sus niveles conceptuales.
El materialismo pues no cobija el agnosticismo como una exención del debate, ni margina las teodiceas por sus bases antianalíticas,sino que tiene en cuenta cada fenómeno:tanto los que emergen de la realidad concreta de los objetos y modelos de vínculos,como los que emergen de la especulación mental y de los miedos humanos. A diferencia de los espiritualismos,coloca el énfasis de atención en el sujeto humano y lo cita como testimonio y como acusado de su devenir histórico.
Ese emplazamiento es la convocatoria permanente a la que una visión materialista recuerda con insistencia y transparencia.algo que los determinismos espirituales posponen y esconden en aras a configurar un individuo producto,según el deseo y la palabra de un todopoderosos que está por encima de el.Para el materialismo el todopoder está en el todo orgánico y una de sus partes es la versión humana,realzada desde su pensamiento y capacidad de emularla omnipotencia.
La figura del abuelo/a pareció entrar en crisis a partir de la familia nuclear separada de la compleja familia patriarcal en la que podían coexistir 3 o más generaciones. Biológicamente sigue existiendo de una forma ineludible pero su rol social e intervencionista en el futuro del nieto es completamente distinta a la antigua. Se ha descrito el síndrome de la abuela esclava cuando la figura materna de la persona que ha tenido un hijo pasa a ser rescatada para usarla por razones instrumentales más que sentimentales. También se puede describir todo lo contrario: abuelos/as que tienen muy claro no someterse a esa manipulación ayudando en todo lo que pueden al neonato y a sus padres sin dejar de ser ellos personas o renunciar a sus actividades. Mientras la abuela utilizada (que suele ser la figura predominante) es emplazada a jugar un rol unidireccional para ocuparse de la nueva criatura sin recibir suficientes compensaciones, los abuelos independientes no renuncian a sus vidas personales por la criatura naciente que en su crecimiento va a necesitar mucha dedicación y entrega, cuya mayor parte corre del lado de los padres. Los hay, dentro de estos, que, por vicisitudes y limitaciones severas, han optado por entregar sus criaturas a los abuelos paraqué estos se ocupen totalmente de ellos, en la crianza y educación. Los hijos de padres derivados a los padres de estos son un caso particular que merece otra atención. En principio son la excepción, pero no son pocos los hijos de madres solteras o de madres todavía niñas que pasan, en la práctica, a tener dos madres, la biológica real y la abuela, más adulta y generalmente mas responsable.
Dejando de lado esta región del tema centrémonos en la abuelidad desde la condición recibida de tal. Recuerdo la escena de una película en la que una mujer estrenada como abuela acude a la casa de su hijo (o hija) a saludar a la nueva criatura y por la llamada de aquel que anda un poco perdido sin saber qué hacer. Tras un rato de visita le da una lección magistral volviendo la abuela a sus quehaceres y dejándolo al mando de la situación quien la ha creado o se la ha buscado. Posiblemente este es el perfil del abuelo/a moderno y no el que, como antes, llenaba de babas y carantoñas al neonato sin dejarle respirar.
La condición de abuelidad se recibe sin buscarla a diferencia de la de paternidad/maternidad en las que, en principio, hay una implicación más directa y un par de voluntades en juego. El futuro padre suele ser informado cuando menos si no consultado para asumir la procreación como una cosa de pareja. El futuro abuelo o abuela no lo son o sería sospechosa su consulta por parte de los que van a ser padres. Más bien es al revés, la persona que tiene a su hijo/a en condiciones de procreación y se demora en tener hijos le pregunta cuales son sus planes o a qué está esperando.
Cuando la abuelidad es anunciada de forma indirecta con la noticia de un nieto en espera se disparan las hipótesis que hasta este momento estaban guardadas en alguna alacena o congelador. Desde el momento en que una pareja informa sobre el nacimiento que espera se genera un montón de conversaciones al respecto. El neonato antes de nacer ocupa un considerable espacio atencional y reflexivo en los que lo esperan. No solo tiene ya un nombre elegido que le será dado sino todo un programa de previsión. No hace falta caer en los casos extremos, casi patológicos, de antiguas generaciones que buscaban y tenían hijos para asignarles roles a priori dando lugar a sagas familiares en las que todos ejercían el mismo oficio, fuera el de monarcas o el de viñeteros. Aunque no se quiera influir en la libertad del nuevo ser por lo que hace a sus elecciones de futuro cuando sea mas adulto, desde el momento en que se incide en su educación desde el primer dia de nacer, se le esta condicionando para ese futuro. Es discutible que la influencia empiece a partir del parto. Ya desde antes, en el modo de llevarlo, se le está influyendo por lo que hace a pautas de relajamiento o de inquietud. Recomendaría a las mujeres en estado de gracia, que se llamaba antes, que desde el mismo momento en que tienen la verificación de estar embarazas piensen en términos de ser dos. Su individualidad queda enriquecida por la perspectiva de la nueva vida que están engendrando y cada uno de los días de lso que se componga ese proceso se debe contar con el feto que se está formando de tal modo que las actividades, además de la nutrición adecuado y los auto cuidados, cuenten con eso: un horario reglado y espacios de actividad relajantes que incluyan paseos por el bosque o audiciones musicales son formas de estar ya influyendo en el neonato.
Una vez que nace las distintas figuras relacionadas con el acontecimiento, pero especialmente la parentela consanguínea se reunirá en torno a la nueva figura estelar que agasajará y dirá lo bonita que es. En segundo lugar en la escala de importancia estará la madre que será tratada de heroína por haber sabido parir tan bien y en tercer lugar, casi en las sombras, estará el padre que hizo su contribución. La mayor parte del tiempo la mamá le dará el calor a la criatura y el padre hará un tanto de subalterno. Otras figuras familiares las madres de la pareja (es decir las abuelas) o las hermanas de ella se ocuparán de pañales, ropita, comentarios etc. Los hombres, generalmente, serán lso primeros que salgan al pasillo a platicar o ver el partido de futbol por algún monitor de tv accesible. El despliegue familiar se desarrollará de acuerdo a la perspectiva del guión dominante sobre este tema.
De acuerdo con la línea biológica normal, de abuelos suelen haber cuatro y últimamente hay bisabuelos, desde que la longevidad biográfica tiene al personal haciendo de extra mucho más tiempo que en generaciones anteriores, puede quedar alguno. Los panoramas más recientes dadas las separaciones entre hombres y mujeres puede proporcionar además de los abuelos biológicos los partners de estos. Un neonato puede estar de suerte: si viven todos los padres de sus padres pueden tener además de los 4 tópicos otros cuatro añadidos si todos ellos tienen pareja. El colchón de acogida es o puede ser, comparativamente, más importante.
El cromo se desluce tan pronto cuando la condición de abuelidad en tanto que atributo biológico dado no viene separada de los valores personales, las actitudes y distancias psicológicas que hay, las rencillas o viejas cuentas nunca saldadas del todo y, en definitiva, la convergencia de universos mentales completamente distintos ante el feliz acontecimiento.
Desde el puno de visto del abuelo/a, el nieto/a representa una continuidad de su ADN, de su nombre, de su sangre como suele decirse. Se vuelca, casi por decreto, a su cariño y dedicación. Forma parte del yo extensivo. Se recibe con ilusión al naciente y se actúa de acuerdo a un rol mas o menso esperable. El abuelo no hace de padre y guarda una relajación con la crianza del crio a diferencia de cuando fue padre, más inexperto y con alguna carga de ansiedad desmedida. A parte de su relación funcional como su custodio cuando los padres no pueden ocuparse va a tener o va a poder gozar de una relación distinta, más lúdica, más dedicada a la sabiduría por encima de la instrumentación. Bien es cierto que una criatura antes de pasar a la fase del entendimiento ha de pasar por la de la estimulación y por el aprendizaje de hábitos. De hecho la estimulación es una constante que se alarga en el tiempo. A mas cantidad de ella menor madurez pero sin ella no hay evolución posible, Goethe dijo que la juventud prefiérela estimulación a la instrucción. En todo caso mientras la instrucción es más propio de tutores, padres directos y responsables el abuelo puede entretenerse en contar historias y en co-descubrir cosas juntos. Eso puede llevarle a un papel no siempre aceptable por los padres. En contrapartida cosas que le tocará hacer como dar determinadas comidas a unas horas al nieto puede que no esté de acuerdo con ellas por el tipo de plan nutricional en el que lo meten. Si hay diferencias ideológicas entre los abuelos y su hoja/a o con la pareja de este, no desaparecerán por arte de magia con el nacimiento del nieto/a sino que en el trato con este/a se pondrán en evidencia de otras maneras. Hay un conocido conflicto latente entre abuelos y la parte no consanguínea de la pareja en relación al trato con el nieto. Puede afirmarse esa paradoja que el amor que éste recibe desde distintas fuentes entra en contradicción entre sí.
La figura abuela es importante para el crecimiento, educación y objetividad de una criatura, por el solo hecho de tener unas figuras constantes a su lado con una edad biológica diferente pero también con unas formas de trato muy distintas. Ir a casa del abuelo/a puede ser igual a ir a una fiesta. En todo caso, un paréntesis dentro de la cotidianeidad. La cadencia de ese contacto puede ser de un tipo u otro según el feeling entre los padres de la criatura con sus propios padres. También por el lado de los abuelos quienes imponen mas su presencia.
La condición de abuelidad no transforma a la persona que lo es con unos nuevos valores que no tuviera antes. Es quien es porque era ya quien era. Puede cambiar su agenda diaria y buscarle un hueco a la nueva criatura pero todo lo que piensa y sabe de la situación previa de ella no va a variar, lo más que puede hacer es encapsularlo para que no resurja en forma de informaciones tensionales.
La figura abuela puede ser más presencial o menos dependiendo de la permisividad que los padres de la criatura permitan. Los abuelos que se imponen a toda costa tratando de dirigir la cuestión y aumentando la presencia en exceso sea positivo para nadie: no lo es para el crio en primer lugar, tampoco por la relación con la nuera o el yerno. De alguna manera estos deben permitir que el afecto de sus hijos sea incrementado por otras fuentes de afectos que tal vez no le plazcan. También desde el punto de vista del abuelo/a el amor que vuelcan al nieto/a no se detiene en el eslabón del que lo ha hecho nacer yerno/nuera si la relación anterior ya no era afectuosa. El campo contradictorio está servido.
Hay algo más: la condición de abuelidad despierta un potencial de cariño que se mantenía dormido o no reactivo ante otros acontecimientos personales, incluidos otros neonatos que nacen en la vastedad de la estela familiar en otros órdenes de parentela. En resumen, la cantidad de cariño resultante que puede manar de la figura abuela y recibir el neonato depende de la gestión de las relaciones que tienen entre sí los adultos.
Mientras el rol se regula reglamentariamente el amor depende del código ético de cada cual y de la psicología liberal o no que se tenga.
La abuelidad. En el futuro, segunda parte.
La condición de abuelidad viene dada por la naturaleza si la línea procreativa del propio linaje va siguiendo su curso ordinario. No es que una generación viva con la obligación de autogenerarse a sí misma. Cada persona y especialmente cada mujer decide, en principio libremente, adquirir su condición de procreadora y de maternidad. Sin duda la tradición y la cultura inciden en esa decisión pero también existe una pulsión psicológica, no del todo aceptada unitariamente, que lleva a esa conducta. La libertad de elección es relativa, todavía el desconocimiento excesivo de la prevención del embarazo lleva a muchas mujeres a tener hijos sin ni siquiera pensar en su prerrogativa en hacer la opción opuesta o en planificarlos.
Una de las razones que esgrime la ideología contraria a la homosexualidad es el peligro de extinción de la especie. Muchos de los estados modernos incentivan el crecimiento poblacional en su perímetro geográfico aunque otros han tenido que contenerlo al llegar a cuotas desbordadas. La fecundidad esta elogiada desde antiguo y las sociedades más productivas han ensalzado convenientemente la figura de la madre nutricia.
Sean las que sean las consideraciones acerca del nacimiento de nuevas criaturas, en un mundo poblacionalmente saturado y con una oferta de existencias contradictorias no exentas de dolor, la noticia de un nuevo nacimiento se espera con ansiedad y se celebra con alborozo.
En todo el proceso previo, (alrededor de unos 7 meses, desde que queda confirmado el test de embarazo hasta el alumbramiento), desde los padres al entorno familiar, el tema pasa a ser una de las referencias continuas. El ser humano es la criatura que mas espacio referencial ocupa antes de nacer. La perspectiva de un hijo por nacer invita a toda una reflexión, tanto por parte de sus principales implicados en su nacimiento como por los consanguíneos y vinculados. Un escenario de abuelos, tíos, primos segundos, o hermanos, si los hay previamente, esperan el acontecimiento con anhelo y con amor dispuesto. Aunque sabemos que el amor pasa por una construcción y un proceso de intercambio sentimental, desde el momento en que la noticia del nacimiento es confirmada, empiezan a jugarse a fichas, a pensarse en planes, a repasar los roles de cada cual. La figura del abuelo/a no es precisamente la más crucial pero está muy arraigada en la memoria popular. Su peso ha cambiado con la evolución de las tipologías familiares. Antiguamente el abuelo/a era una figura casera, presente. La responsables de les histoires du feu, las historias contadas junto a la chimenea. Una escena idílica en un tiempo campestre sin televisores donde la escena familiar era aglutinante. Modernamente, con la familia nuclear, el abuelo vive en casa aparte y vida distinta, es posible que en una ciudad diferente de las otras en las que nacen sus nietos. El abuelo actual puede serlo con 50 o menos años de vida y con la mitad de su vida por delante con energia y planes para hacer muchas cosas. El abuelo de antes cargaba con el estigma del arrinconamiento a una edad prematura, en un tiempo biológico en que se vivía menos edad. La figura del abuelo tal vez más entrañable ponía en contacto al nieto con un mundo alejado. Actualmente hay algunas recurrencias. El medio siglo que puede ir entre un nieto y un abuelo permite a aquel entrar en contacto con cosas y experiencias diferentes de las que sus padres le proporcionarán. La suerte del pequeño se verá mejorada por tener la influencia de discursos distintos que podrá complementarlos a su conveniencia, también la de visitar otro espacio doméstico diferente, con otros objetos, con otras maneras de funcionar, con otra habla, sonidos y personas. Para la abuela/o el pequeño ser, pletórico de energía y de novedades, reestimulará la situación, demostrará que hay una ley de vida que se va cumpliendo por encima de las voluntades. Pero no es la continuidad genética lo más importante sino la continuidad de una historia. El nietecito es la figura, que podrá llevar más allá, la memoria de su ascendiente. Algo del orden egoico de éste puede haber en ese deseo de continuidad. Sin embargo el juego de relación se impondrá por encima de este otro aspecto más panorámico. Se ha dicho que los abuelos reconectan con su infancia a partir del trato con sus nietos, que se ocupan mas de lo lúdico que de lo educativo. Una parte de la conflictividad entre abuelos y padres de la criatura en los modos de tratarla es que aquellos, parece ser, que consienten lo que estos están obligados a reprimir. Posiblemente los abuelos, saben por tener más edad y más tiempo para la sabiduría, que la vida ya se ocupa de dar los palos correspondientes a todos los vivientes y que no es cuestión de anticipar reprimendas. Mientras el nieto va descubriendo la vida el abuelo puede ir contándole cosas de las que ha vivido, llevarlo a pasear por lugares diferentes, mimarlo de otras maneras. Está descargado del rol educativo pero será, seguramente, instruido por los padres para que no le permita según que cosas, o no se convierta en un distorsionador de su proceso.
Obviamente, la tutela y la autoridad es de ellos, las figuras abuelas pueden formar parte de la logística con la que contar y también, sin duda, del cuadro afectivo-relacional pero en la actualidad no suelen ser presencias cotidianas. Cada padre y madre con su hijo encontrará el lugar que debe ocupar el abuelo/a en la vida de la nueva criatura. Desde el punto de vista de ésta, cuanta más gente a su alrededor, mas recursos, más estimulaciones, más cariño, más variaciones de situaciones y en definitiva más oportunidades para crecer con salud y desarrollo. Siempre, evidentemente, que su entorno mantenga una entente asegurada. La primera curiosidad de la condición abuela es que una relación disminuida con su descendiente y pareja se puede ver activada por esta circunstancia. La relación con la familia nuclear, que por definición es un tipo de familia independizada de la patriarcal, no va a ser fácil cuando los nuevos padres puedan sentirse atosigados por los ofrecimientos continuos de los abuelos y, en otra medida, de la parentela. A diferencia del padre/madre que la relación con el neonato está garantizada, la del abuelo/a pasa por la admisión o no de aquellos. No todo el mundo comunica a sus padres haber tenido un/a hijo/a o lo hace con demora o no facilita el encuentro. Depende en gran medida de la comunicación previa que se haya mantenido entre unos y otros. Hay abuelos que se quedan con la demanda de que sean tenidos en cuenta como tales. Si la relación entre padres e hijos (o con las parejas de estos) se ha torcido con anterioridad eso repercutirá sin lugar a dudas a la nueva relación naciente con el nieto que, a fuerza de darse a cuenta gotas, será disminuida.
El cuadro trigeneracional puede conjuntar desde el principio tres clases de egoísmos: el del abuelo que se plantea su futuro próximo en esa condición de abuelidad pensando en su gusto por el trato (un amor consanguíneo que no deja de disfrazar el deseo de su propio placer); el de los padres que son los posesionarios de la criatura y los primeros en disfrutarla, el del propio neonato que para su supervivencia cuantos más recursos y personas que le amen tanto mejor.
Desde del punto de vista del abuelo caben dos posiciones, la de intentar establecer una presencia regular en la vida de su nieto o dejar el contacto a la espontaneidad (no contemplo aquí la tercera, que también se da, de renunciar o eludir todo contacto). Para la primera, si no hay un gusto por esa presencia en todas las partes implicadas probablemente, probablemente generará roces. La regularidad continuada venia dada en la familia patriarcal que en la misma casa coincidían 3 o 4 generaciones. Para las familias actuales es tanto más difícil organizarla cuanta más separación previa haya. No es extraño que los recién padres se sientan agobiados por la presencia familiar, en esa logística que se ha ido vertebrando en torno al eje de la perspectiva del neonato desde antes de nacer. Por su lado el abuelo/la abuela se puede sentir alejados del proceso de su nieto al no ser llamado/a o tan solo de muy tarde en tarde para efemérides concretas como la de los aniversarios.
Colette dijo algo muy válido: cuando eres amado no dudas de nada, cuando amas dudas de todo. A diferencia del padre/madre, el abuelo/a se pone en la condición de amar a la nueva criatura o tener la mejor disposición para con ella pero sin tener las certezas para la relación. Tras los primeros días postparto una abuela francesa me contaba que al ofrecer instalarse con ellos para ayudarles durante una primera temporada su oferta fue rechazada alegando que la pareja y la criatura se valían por si mismos. Ciertamente hay abuelos/as que ante la tesitura del neonato rebasan el límite de su rol y quieren hacer el de madres/padres o indicándoles excesivamente lo que deben hacer estos. No hay que descartar que se pueda dar una regresión cuando esa insistencia sobrepasa una cuota racional de disposición y ofrecimiento. Sin duda la relación con el nieto pasa por la autorización y facilitación de los padres, de los dos si es una pareja la que está. Un abuelo auto impuesto carece de sentido por mucho que alegue a sus derechos de tal. Eso era propio de familias victimas de sus abolengos y de intereses de linaje predeterminados. Las nuevas configuraciones familiares han sacado la figura del abuelo de prosternación para ser un sujeto tan activo o mas que la de los padres de la criatura. Estos también pueden confundirla como un recurso logístico y punto. Se ha diagnosticado el síndrome de la abuela esclava cuando la relación que se le permite a esta con el nieto es por razones exclusivamente utilitaristas.
Desde el punto de vista del abuelo/a, estrenarse como tal es como entrar en una segunda parte dentro de su futuro en el que ya lleva tiempo instalado. Muchos abuelos actuales ven crecer a sus nietos y les queda tiempo biográfico suficiente para asistir al nacimiento de sus bisnietos. La vida sigue, los rasgos genéticos continúan y la posibilidad de besos y carantoñas con dos generaciones por medio alcanza un tramo importante de la historia, más de un siglo por lo corto. Depende de muchos factores que luego los hijos de los hijos, y también los hijos de éstos, se interesen por sus ancestros y averigüen qué hizo o que fue de aquella persona avejentada pero cordial que le pudo contar alguna historia y la abrazó en alguna ocasión. Pero cualesquiera que sean los factores, toda oportunidad para el contacto físico de proximidad habrá sido crucial para la base de afecto que quede para siempre.
El abuelo actual estrena ésta segunda parte de su futuro sin ser aún viejo. Algunas personas de su edad todavía tienen hijos. Saber su continuidad genética tal vez le libre de algunos fantasmas o incertidumbres con respecto al futuro de su herencia. En el fondo, sus colecciones, sus cosas, su legado verbal, le gustaría que fuera revivido en la boca de su/s descendiente/s. Conectado con la pulsión a la maternidad (un registro distinto al de la necesidad de la reproducción para la especie) puede haber una disposición a la continuidad del linaje, incluso cuando no tenga una contextualidad de clan biológico. No tiene porque tener las respuestas a esto, la cuestión es que un nuevo ser lo hace abuelo y a partir de este gran acontecimiento, el más extraordinario de todos, el de nacer, toda su percepción se afina y su teoría de la experiencia se pone a prueba otra vez.
Injusticia=Violencia
Me pregunto si la ecuación injusticia=violencia es tan categórica y universal como parece. Sé que las guerras y conflictos bélicos de hoy, incluidos los diversos terrorismos, son la consecuencia histórica de las injusticias de ayer. Sé que las guerras y la destrucción de bienes y de personas del futuro están ya fraguadas en las injusticias irresueltas de hoy. ¿Pero cada vez que alguien mata a alguien es porque concurre la injusticia como condición previa? ¿O hay, no pocas, veces la patología de la mente violenta que elige una víctima propiciatoria para descargar sus desarreglos psíquicos? Las guerras son los escenarios propiciatorios para que los perfiles mas agresivos y homicidas campen a sus anchas. Uno de los ancianos entrevistados en una película de Axel Corti sobre la Wermacht austriaca da la siguiente relevante información: los voluntarios para los pelotones de ejecución solían ser siempre los mismos. Si hay escenarios que catapultan a las iniquidades peores del ser humano, siempre debe haberse dado este fenómeno de sacar a flote violencias soterradas, pero me temo que el grado de perversión actual es tan elevado que mucha gente está cargada de tensiones, tal vez originadas por presiones injustas, pero que vuelcan sus agresividades contra personas inocentes. Basta que un país entre en conflicto armado con otro para dar la oportunidad legal a que asesinos latentes ejerzan su violencia brutal contra la población a la que atacan. Un militar, desde el soldado raso al máximo comandante, es un tipo uniformado autorizado a perpetrar crímenes por los que, generalmente, no será juzgado. En toda la historia bélica son raros los casos condenados por abusos o por etnocidios. En realidad hay un límite conceptual en los mismos procedimientos de justicia internacional para juzgar a sus reos. El hecho de que puntualmente sea castigado algún caso de sadismo como el de la chica americana humillando a prisioneros iraquíes no significa que haya un interés del sistema en atajar torturas y asesinatos.
Pero la cuestión social de fondo es la permanencia de estructuras escisionistas de la sociedad que hacen que unos soporten los ultrajes y otros se beneficien de ellos. Eso puede estar estratificado por grupos de intereses o por clases económicas lo cierto es que hay distintas posiciones ante los hechos y ante las condiciones materiales de las cosas. La sociedad dista lejos de ser el sueño de la utopía y su supuesta transformación no va necesariamente a una mayor justicia social sino antes bien a sus efectos opuestos. La injusticia es el barril de dinamita que un día u otro estalla en forma de violencia. Sí, la violencia es en muchos casos otro barril potencial a punto de estar independientemente de la bondad de las condiciones sociales. Ambos parámetros se alimentan mutuamente. Una situación social que descanse en un funcionalismo injusto tarde o temprano explotará y puntualmente irá arrojando saldos de atrocidades concretas. La psicología social puede estudiar las previsiones de estos fenómenos y el psicoanálisis sugerir el modo con el que combatir el peso de la represión pero mientras el ser humano no se libre de las presiones que le atormentan la violencia termina por ser una escapada. Distinguiremos entre las clases de violencia que surgen y no las mediremos en función de los artefactos de destrucción empleados sino según los móviles que las hayan desencadenado.
Jean Bricmont en su libro y tesis del Imperialismo humanitario denuncia la coartada de los derechos humanos para justificar las agresiones de los países imperalistas contra otros países que no son objetivamente sus aliados. Con la falacia de la guerra preventiva esta todo el planeta atemorizado. Nadie está a salvo. El concepto no es nuevo, ya lo utilizaron los nazis para invadir Rusia en la II guerra mundial.
La injusticia que significa el reparto discriminatorio del poder y de los recursos sea a una escala doméstica o a una escala entre naciones es lo que predetermina reacciones violentas. La violencia sin embargo es de orden distinto si es reactiva u ofensiva, defensiva o unilateral. Siempre hemos tratado de distinguir entre las luchas de los partisanos o milicianos que se armaron desde el pueblo para acabar con las dictaduras o para defenderse de alzamientos nacionales como en la época de la república atacada por lo que sería el franquismo de las violencias perpetradas por los bandos reaccionarios. La división sigue sirviéndonos aunque toda violencia con resultados de destrucción sea deplorable. Pero sigue sirviéndonos porque no se puede evaluar el terrorismo con un patrón de medición distinto al de cualquier acto agresivo en cualquier guerra. Irak, desde la invasión del 2003, es un hervidero de atentados. ¿Cómo distinguir los actos terroristas de los ataques bélicos? Mientras haya injusticia el mundo seguirá siendo un campo de emboscadas o de minas y en los estallidos la proporción más alta de víctimas seguirá siendo la no directamente implicada en los bandos, es decir, la población civil, la más indefensa.
Solidaridad como alienación y dependencia.
La solidaridad es un acto de fraternidad que puede generar dependencia, es uno de los slogans posibles que advierte de los peligros potenciales de la solidaridad mal gestionada. La solidaridad es en principio uno de los valores humanos más apreciables. Es difícil que una persona sin la facultad solidaria pueda identificársela como alguien de la propia especie. Su gran virtud consiste en su capacidad de ayuda. Es así que la solidaridad puede tenerse como uno de los criterios estables en el registro de conductas que uno tenga. “Haz bien y no mires a quien” se decía antes. Sófocles dijo que la obra humana más bella es la de ser útil al prójimo. Esa utilidad bien puede concretar una manera solidaria de hacer las cosas. La solidaridad, sin embargo, no puede ser tratada como si de un solo comportamiento se tratara. Su sistematización en forma de cooperación desde las cúpulas de estados y de instituciones o desde iniciativas privadas como las ONGs vienen demostrando tras un itinerario de varias décadas, que los programas de solidaridad pueden convertirse en armas sutiles contra las mismas áreas que han recibido solidaridad generando un nuevo síntoma de dependencia. Esta dependencia no es solo económica sino sobre todo psicológica hasta tal punto que la solidaridad puede generar psicodependientes mentales por no decir esclavos de la ayuda. Si se quiere inutilizar a alguien, en la edad que sea de su crecimiento, basta dárselo todo sin que tenga que hacer ninguna contraprestación. Llegará un momento en que tanta inyección solidaria se convertirá en idiocia.
A Sófocles se le puede disculpar en su tesis, que sigue teniendo una vigencia en cuanto al universalizarse lleva consigo el intercambio de contribuciones, en un tiempo en que no había tanto conocimiento ni experiencia de los impactos solidarios. Los programas de solidaridad en su conjunto están consiguiendo una nueva forma de dominación en los países en los que intervienen. Toca distinguir entre ayudas puntuales por catástrofes que envían a la indigencia a miles de personas de un dia para otro a programas sistemáticos de intervención desde afuera, con capitales extranjeros y sin la implicación co-decisoria de los interesados. No se nos escapa que ayudar no es fácil y que lso mismos protagonistas de la ayuda pueden tratar con efectos indeseables en sus inversiones. El hecho de la gratuidad de sus esfuerzos por los que no tienen que pagarlos directamente beneficiados en la ayuda los aliena en posturas de espera mas que los recluta en posturas de sinergia activas.
La revisión y autore4vision sobre la solidaridad está enunciando tesis radicales al tratarla como una nueva forma de colonización. El dominio de una persona o grupo cultural sobre otra u otras queda manifestado desde el momento en que el ayudado queda excluido desde los mismos programas de ayuda incapacitándole para valerse por si mismo para salir de su agujero.
No hace falta venir a África o ir a las zonas más depauperadas del planeta para darse cuenta de ese fenómeno de incapacitación del necesitado. En los países más ricos también hay y ha habido no pocas personas que se han acostumbrado a la ayuda permanente sin hacer contraprestaciones de ningún tipo para recibirla. Los estados del bienestar se han encontrado con los resultados de políticas sociales que solo han servido para amordazar contingentes de la población no para rescatarlos como fuentes de riqueza o creación para si mismas y para el resto de la sociedad. El estado -primer gendarme interesado en la sociedad clasista y en un cierto inmovilismo histórico para no pocos temas de su país- prefiere dedicar importantes cantidades de capital para asegurar la perpetuidad clasista aun a costa de desaprovechar valiosos contingentes humanos de su país que no aceptar iniciativas igualitaristas y cooperativistas. Otro tanto puede decirse del capitalismo rico frente al capitalismo pobre de los países con grandes bolsas de pobreza. Inyecta sumas de capital considerables para si bien modificar algunas infraestructuras no intervenir realmente en la incorporación de las masas para planes de creación que les autonomicen además de cambiar de chip.
Hay una concomitancia entre los indigentes profesionales de los países ricos con los indigentes de perfil constante de los países pobres. Sus proporciones son completamente distintas pero sus esperas de la sopa boba son las mismas. Aún asi cada pobre permite ser colonizado por la idiocia o no según el grado de miserabilidad que lo arrolla. La miseria creciente guarda una terrible conexión con la falta de dignidad. Quienes ponen la palma de la mano esperando recibir no saben qué con tal de recibirlo no son pocos pero aún así son una minoría en comparación a quienes no lo hacen. El estilo es distinto en cada país. En Senegal, más europeizado y más rico que sus países vecinos, el comportamiento de los que piden ayuda es distinto.
Hay que distinguir entre el gesto solidario espontáneo que viene a cubrir una necesidad de quien la tiene que a su turno, con el beneficio de esa acción, podrá hacer otro tanto con otra persona siguiendo una poderosa ley de encadenamiento de un significante: ayudar a quien lo necesita realmente pero en una ayuda que le permita su evolución y formación y en definitiva su independencia de aquella carencia puntual; del gesto profesional y sistemático de la caridad o de la solidaridad como acciones que pretenden otros propósitos: la una ganarse el cielo y la otra reconducir capitales aunque los resultados tanto de un caso como de otra no sirvan para la libertad de nadie y, todo lo contrario, sí para su alienación.
Las Ongs que están por la cooperación y el desarrollo no suelen unir a sus planes humanitarios el humanismo crítico contra las antiguas inercias nefastas de las sociedades. Consiguientemente no luchan por otros valores alternativos, es decir por la reconstrucción mental de la especie humana. En realidad no se enfrentan a las tradiciones, a las inercias obsoletas, a las desidias y a costumbrismos estériles. Textualmente no van a ni pretenden cambiar el mundo. No van a hacerlo. Forman parte del panorama socioeconómico y hay que contar con su presencia pero no precisamente como factores de propulsión de nuevos cambios. Sus políticas quedan en el registro de los paliativos. Otro asunto son las ONG que intervienen contra las leyes de un país, tales como AI. Desafortunadamente la mayoría, siguiendo una larga tradición de catolicismo militante en sus países de evangelización, se plantean el desarrollo: desde más asfaltado y vías de comunicación a más pozos, más canalizaciones o más alimentos y más escuelas. Todo ello muy loable, solo que ni siquiera la escolarización es una garantía de pautas educativas de nuevo tipo sino la reproducción de las viejas basadas en esquemas de obediencia y de ejercicios memorísticos.
Toda inversión útil deja un poso consolidado. El asfalto o una vía sólida de circulación son tan necesarios en un régimen capitalista como en uno supuesto que pretendiera una economía (más) igualitarista y un desarrollo sostenible. La objeción es que las ONGs no critican directamente los planteamientos de Estado y/o las decisiones gubernamentales en sus países de intervención. Su legalidad en ellos depende de no meterse en asuntos internos como para convertirse en personas non gratas y ser expulsados. Las ONGs necesitan justificar ante sus propias bases de financiación: desde particulares a entidades bancarias y empresas en sus países de origen que trabajan en pos de la ayuda internacional e invierten en solidaridad. Lo cierto es que un volumen alto de sus engranajes ya se lleva una buena parte por no decir la mayor parte de sus ingresos, quedando un resto final para productos de innovación. Habría que consultar las memorias publicadas una a una para ver cual es el porcentaje de una parte y de la otra. Es sospechoso sin embargo que los propios colaboradores de ellos tengan motivos para quejarse de inversiones absolutamente impensadas tan solo para justificar gastos (una nueva versión de blanquear dinero) o pagar billetes de primera clase, o los más caros, a sus colaboradores.
La equivalencia de las dos partes de la ecuación no es ni positiva ni negativa, constata un hecho. Capitalismo es uno de los nombres del desarrollo pero sabemos demasiado bien a costa de qué ha sido su desarrollo: miserias de distintos tipos, explotación salvaje de la fuerza de trabajo, contaminación y falta de respeto con el medio ambiente; y por si fuera poco todo esto, despersonalización en masa de la gente para tenerla reclutada tras zanahorias dadivosas u objetivos ambiciosos con los que hipotecar sus vidas, es decir impugnarlas como vidas llenas de sentida para vaciarlas tras llenar sus panzas y sus álbumes de cromos.
No hay porque poner en duda el valor sincero de las Ongs en ayudar a sus sectores campos predecididos de ayuda. Tampoco hay que poner en duda el valor objetivo real de las intervenciones: un pozo es un pozo, una instalación solar es la que es, curar a millones de enfermos de sus enfermedades son curas reales. Otro asunto es si estas intervenciones sirven para generar procesos autogestionarios de conciencia y asunción de responsabilidades, capacidad de mantenimiento de las nuevas instalaciones donadas o las curas son para evitar nuevos brotes de las mismas enfermedades. El desarrollo existe a partir de dotar medios, pero también criterios de gestión de esos medios, para sobrevivir con dignidad y con capacidad de programa y futuro. Lejos de esto una ONG es interpretada a escala de un país como una empresa que en comparación a otras tiene una serie de ventajas fiscales que va a inyectar presupuestos considerables y que va a crear puestos de trabajo a su alrededor. En este sentido el desarrollo en el sentido de financiación de proyectos es contante y sonante en si mismo independientemente de la voluntad transformadora que haya detrás o no. No negaremos que el capitalismo no supuso una verdadera transformación en las relaciones de producción humanas y en el contacto con la naturaleza, tampoco que en los anales de sus historia económica hubo verdaderos héroes del empresariado que arriesgaron sus vidas y sus fortunas para transformar las situaciones de los países. Con esto no se trata de disculpar a nada ni nadie tampoco de culparlo. Lo cierto es que determinadas innovaciones producidas a gran escala (el televisor o el automóvil) que en principio eran inventos absolutamente revolucionarios y favorecían algunas ventajas con respecto a la velocidad de las noticias y la velocidad física de la gente, se habían convertido ambos en nefastos. Hay algo del capitalismo a revisar y esto es los costes de su desarrollo tanto en términos de agravio a la naturaleza como de agravios a las mismas personas.
Para quien no cuestiona el sistema en su perversión potencial la equivalencia no le hace mas que reconocerle su gran contribución a la expansión del capital y de sus réditos; para quien cree que el intervencionismo solidario además del desarrollo económico ayuda a cambiar la mentalidad de los ayudados a favor de un nuevo tipo de conciencia humana está emplazado a que se le caiga la venda de los ojos.
Podemos aceptar que el desarrollo de algo tiene un valor en si mismo y su evaluación hay que diferenciarla del valor de su aplicación. La historia de la ciencia está llena de curiosidades en la intervención del hombre en el conocimiento. A menudo los científicos se han valido de las estructuras de financiación para sus investigaciones sin estar de acuerdo con sus políticas. La historia del saber esta repleto de nombres que pueden más o menos gustarnos pero de los que queda su contribución a la ciencia y no el perfil biográfico de sus vidas en los que no entramos ni salimos. Wernher von Braun ,Chadwivck , Classius, A.W. Frutkin, Werner Heisenberg, McMillan Edwin.
Maxwell,James Clark. Michelson Leslie GrovesPaul Hermann Müller, David Sarnov, Crhistian Huygens y Peter Kapitsa entre otros miles han contribuido al desarrollo del conocimiento cientifico y por tanto al dominio del saber sobre la ignorancia independientemente de dos factores: la aplicación perversa del conocimiento obtenido -por tanto la incapacidad de usarlo con una perspectiva ética- y su concreción en momentos para los que la tecnología o la capacidad material para gestionarla no estaba a la altura de la nueva fórmula conseguida.
Al desarrollo inyectado desde y con pautas extranjeras en países que lo necesitan bien le puede estar pasando en llegar en momentos y lugares de formas irruptivas que desayuden en lugar de ayudar a los países de recibo. El desarrollo en las metrópolis ya tiene una larga tradición de haberse cargado parajes naturales y formas de vida cualitativamente mejores que las modernas. Importar ese modelo de desarrollo a los nuevos países es quitar del hambre y de las enfermedades a contingentes de la población para enviarlos a otras clases de alienación de sus individuos y de nuevas patologías urbanas todo ello aderezado con una impresionante falta de valores humanos.
Trabajó en los proyectos espaciales de USA q culminaron con la llegada del primer hombre a la luna.
de Cambridge 1932 demostró dentro de la imabastabilidad de la sencilla teoría dual de núcleo positivo+electrones negativos en los átomos, que estos estaban habitados por una creciente fauna y floras de partículas elementales, algunas de las cuales verdaderamente extrañas. Descugrió los neutrones:partículas q. tienen casi la misma masa q. un protón pero sin carga eléctrica.Anteriorme ya se habían anticipado otras partículas como los neutrinos:partículas sin masa y eléctricamente neutrales.
dir.de programas internacionales de la NASA 1962
fue autorizado por la Alemania nazi a explicar la teoría de la relatividad pero a condición de que no mencionase a Einstein.
teoría cinética acerca del escapamiento de los átomos por su movimiento rápido8es el caso de la evaporaciçón).Unión permanente entre el campo eléctrico y el magnético.Lo que implicaba la existencia deondas electromagnéticas móviles y autosuficientes.estas ondas serían identificadas con la iuz.Unificó teóricamente tres fenómenos históricamentd distintos: electricidad, magnetismo y óptica.
efectuó el tipo de mediciones de la luz que no consiguiera Maxwell,demostrando q se mantiene constante independientemente de si la fuente que la provoca es móvil o no. construyó el interferómetro,un instrumento sensible q aparentemente viola la experiencia nutrida por el sentido comón y que como alternativa presentan una descripción de los fenómenos con una rotundad verdades.
director del Manhattan Engineer District (projct Manhattan)
químico suizo. confirmó las propiedades insecticidas del DDT
, el padre de la radio. Supo ver inmediatamente el potencial económico y comercial del invento de Baird. Se preguntó porque no llevar un televisor a cada casa.En la feria mundial de NY (20abr de 1939)ofreció a América el primer servicio de tv comercial convirtiendo un invento individual en un servicio de comunicación.
físico soviético de Cambidge.Nobel por sus investigaciones de la física a bajas temperaturas que dieron origen a los superconductores.
Existe una teoría de la organización en la que se incluye el ámbito de la psicología industrial pero no es de esto que trata la conjunción entre los dos substantivos. La teoría en sus desarrollos conceptuales ocupa un campo de reflexión paralelo pero distinto del que ocupa la reflexión, es decir, la teoría, sobre la organización misma. La sutilidad diferencial entre lo uno y lo otro casi pasa desapercibida. Mientras la teoría de la organización se refiere a todos los criterios relativos a su crecimiento, dinámica o propósitos funcionales, la Teoría, en general, se refiere a los epistemes y al mega discurso que recuerda el mundo del afuera. La Teoría -que para este articulo remarco su inicial en mayúscula para distinguirla de la otra-, es lo que puede mantener a una organización, la que sea en la zona de ocupación que se dedique, dentro de una visión mas holista y multidimensional; mientras que la teoría organizativa se ocupa de la supervivencia de esta organización, y sus tinglados estructurales, como tal.
Pronto se descubre en la práctica asociacionista quien es quien y quien se ocupa de qué. Sus adherentes, fans, militantes, simpatizantes, socios o dirigentes se van distribuyendo entre sus roles, entre los más dados a la teoría de altura y los más dados a la teoría del ahora y aquí. Obviamente los primeros suelen ser los objetados por su teoricismo, inconcreción y alejamiento de la realidad; mientras que los segundos, contra objetados o no por los anteriores, se especializarán en su respuesta táctica a cada momento concreto, cuyo revival leninista tiene el peligro de olvidar el repeticionismos con anteriores formas organizativas, presupuestos, prácticas y objetivos que fueron fracasando a su debido momento en sus retos. No es que el activismo que quiera ocupar un espacio en la realidad y ser un referente, (eso que decían distintas versiones de partidos de izquierda, para auto justificar su lugar en el movimiento social ¿o era en el mundo de las letras impresas del periodismo?) reniegue de la teoría en mayúscula y del saber científico o del discurso filosófico de la vida; es que sus múltiples ocupaciones generadas por la intervención en las circunstancias lo invalidan para explorar otros asuntos. Cuando una organización, priorizando su actividad mensajera i proselitista, termina en el coyunturalismo, puede olvidar que esta siguiendo los pasos de otras desconocidas y ya extintas en una puesta en escena de roles que ya fueron convenientemente demostrados como estériles en el pasado, o al menos estériles para los propósitos que buscaban. La esterilidad absoluta, desde luego, no existe y cada acción contante queda para la empíria y sirve al menos como movimiento de ficha.
Es así que hay grupos emergentes que tienden a buscar su espacio en el campo de las actividades sociales aunque haya otros muchos grupos que ya están haciendo lo mismo o que lo han hecho con anterioridad y se auto disolvieron tras demostrarse a si mismo que no funcionaba. Ninguna crítica por eso, solo su constatación. Lo mismo se puede decir de innumerables iniciativas en el campo comercial o empresarial que hacen las mismas propuestas y no se unen para hacer un mega negocio. Cada empresario nos dirá que ha creado su propio puesto de trabajo porque necesita vivir de eso. En el campo de las ideas organizadas hay bastante más semejanza al campo de las relaciones comerciales del que se suele estar dispuesto a reconocer. Muchas organizaciones se parecen entre sí tanto en su funcionamiento como en sus propósitos. Evidentemente se desmarcan por pequeñas diferencias. Es así que hay ordenes religiosas diferentes con pequeños detalles que las singularizan, empresas industriales que fabrican lo mismo pero que se desmarcan por sus protocolos o –en el caso que nos ocupa- organizaciones humanistas y/o solidarias que buscan en realidad lo mismo pero cada cual trabaja por separado y generalmente en total descoordinación de las otras.
En el panorama de la libre concurrencia cabe todo: desde los pequeños establecimientos que todos ofrecen exactamente lo mismo repartiéndose un mercado agotado de tanta falta de originalidad a los grandes negocios que imponen precios y uniformizan las conductas de consumo. También cabe el estreno en unos antiguos y caducos discursos de nuevas oleadas o nuevas generaciones que son iluminadas por el insight de un supuesto nuevo proyecto para transmitir esa iluminación a los demás. Esas versiones duplicadas, para sobrevivir necesitan dedicar un máximo de energía a su teoría de la organización, sus elaboraciones para la suya propia y reducir al mínimo la dedicada a la teoría de la vida, a la filosofía existencial o al análisis de la diversidad humana con todo el sumatorio de sus fenómenos contrarios. Intuyen o, de alguna manera, saben que la teoría de lo uno prospera si es controlada la dedicación a la teoría más filosófica. Eso no quita que la política interna de una organización haga una concesión y dedique una línea de investigación más holista pero será tomada como una inversión formativa o cultural más que como algo de lo que se pueda deducir una conducta militante práctica. Efectivamente el desarrollo de la teoría no busca tanto el cambio de las actitudes de las personas como la comprensión del mundo y las fallas de la comunicación. Por su lado el desarrollo de la organización busca ampliar su campo de influencia y la conversión de la gente para su causa. Es por eso que la teoría es criticada por vivir en las alturas sin pretender convencer a nadie estando por encima del bien y del mal, mientras que la organización es criticada por chupar el anzuelo de un continuismo que a parte de justificar encuentros y reencuentros hasta la saciedad no cambia tanto las cosas.
Una historiografía se ha acostumbrado a echar una mirada histórica desde el punto de vista de que cada etapa ha sido mejor que la siguiente. No es cierto. Hay modelos de vida, que han fenecido a varios siglos de distancia del actual, mucho mejores que los predominantes a los que nos toca ajustarnos.
Desde el punto de vista de la perspectiva de una organización de lucha lo que más la interesa es la alternativa para lo concreto aunque sea a costar de perder de vista una alternativa para el futuro. La filosofía es para el aula cerrada, el discurso político para convertirlo en manifestación pública.
De una organización dedicada a lo social, en cuanto a ayudar a hacer un mundo mejor, asi en bruto y en clave de Fa, lo que habrá que comparar será/es su discurso intencionalista (generalmente grandilocuente) con su teoría tácita de fondo. No basta con limitarse al lenguaje cotidiano, en el que también están las proclamas y decisiones de partido o actas de reuniones, ignorando la filosofía de fondo, Jean Launand, ha realizado estudios sobre el lenguaje cotidiano y filosofía del hombre. Para el incordio de los tramposos las implicaciones últimas si no quedan al descubierto sí pueden ser sospechadas con los detalles inmediatos en la forma de ser, actuar y hablar.
Bien podria haber enunciado este texto así: Teoría u Organización, o bien Organización o Teoría porque hay algo que puede contraponer las dos dimensiones aunque bien es cierto que la comunidad científica avanza con grandes grupos organizados de trabajo más que con genialidades individuales. Por tanto la teoría de avanzada necesita del soporte colectivo. Pero hay algo de la teoría que no conviene a las organizaciones cuando aquella puede impugnar desde su conceptualidad parte de las agendas de éstas.
Sugiero una fórmula de medición. Un poema cuanto más complejo es con menos auditorio se queda. El abandono del auditorio no tiene porque pasar por la absentia física, se da desde el momento en que declina la audición. Un poema gana verso a verso la atención o la descoloca y la pierde .Eso depende de si introduce palabras incomprensibles o que ocasionan un conflicto de interés,dado por la duda, la falta de música, o la comprensión de su sentido general. Si quieres construir un poema para aplauso hace falta seguir un proceso estricto y preservar unas normas de estilo y de contenido. Es una práctica reglada, muy conocida y usada por rapsodas populares y por divulgadores épicos.
Pero el poema sea el que sea, tiene una reverencia especial por encima de otros textos. La intervención poética puede ser el colofón de textos arduos de existencialismo o el prólogo inaugurativo de un festejo de las teorías. En ambas situaciones, casi con toda seguridad el respetable verá sus palmas batientes en señal de reconocimiento, algo que se librará de hacer para comunicaciones, exposición de propuestas o textos. Dependerá, claro está, de los ritos aceptados y acostumbrados en cada foro de palabras, pero aunque no esté prevista, la intervención poética mueve una cierta pasión, y desde el lado de quiénes lo auditan se contrae un débito, que se expresa con las palmas.Sí, la poesía a diferencia de la no poesía, tiene que pensar más en la forma y el estilo, la música y su construcción armónica. Cuanto más pegadizo se,a más conseguirá su cometido.aunque hay un límite de no pasada,donde la calidad decrece y el conjunto se hace chabacano. Hay poetas que escriben para el auditorio y para arrancar el aplauso, que supera con creces la simple dádiva para ser una confirmación de éxito. Con la recogida de las palmas consigue la confirmación de su certeza, que retroalimentará un mismo tipo de estilo y voz. La declamación es una puesta en escena, y a veces un mal texto puede conseguir un interés público y al revés un buen texto puede pasar inadvertido, dependiendo del tipo de voceamiento que se ponga. De entrada lo aplaudido por rutina y rito me parece un efecto más propio de las cortesías hipócritas que no de la atención sincera.Parece que quien escucha está obligado a un acto de deferencia ante quien declama, lo haga bien o no tan bien, a diferencia de otros hablantes, que opinan o improvisan. El resultado es un cuadro deplorable, donde el versario,de lo suyo, lo ajeno (prestado o plagiado)recibe una consideración especial frente al hablante, tal vez con más ingenio y versatilidad pero que se mantiene en la prosa precavida y humilde. ¿No será que el público amorfo e ignorante se hace cómplice del narcisismo del poeta que necesita ser aplaudido y austero de las voces que aportan otras cotas de intelectualidad? Sea como fuere los poemas tienen el certificado del aplauso,mientras que los turnos de palabra son a menudo desconsiderados. Paradójicamente lo poetas dejan a los intelectuales la crítica de sus contenidos y la justificación de sus letras, quedándose en la calle tras la declamación con una voz aterciopelada de divos o ángeles, fuera del mundo de los números y de las lógicas.
Vida contemplativa: Poesía y filosofía.
La vida contemplativa ha sido un recurso conocido de todos los tiempos historiados. Entendámosla: la vida contemplativa es aquella basada en acciones de aislamiento tras etapas biográficas de saturamiento en los negocios intercambiados con el género humano. Me vienen las imágenes de los eremitas marchando hacía sus soledades montañosas para reencontrarse a sí mismos o la de los monjes que bajo la consigna de fuga mundi se encerraban tras gruesas paredes monacales. Los unos y los otros indistintamente del concurso de sus creencias metafísicas compartían la necesidad de poner distancia con los representantes de la vida social: la inmensa mayoría de los humanos. Mientras el mundo seguía su curso -con todos sus problemas y conflicto-s esos privilegiados del silencio escapaban -o trataban de escapar- a sus tormentos y negligencias.
La poesía ha sido vinculada a un cierto estilo de vida contemplativa. Diría que es un producto simbiótico con un estado de reposo físico y de quietud mental. Bastaría librarse de los imperativos que generan estrés y dejar la mente en paz de los miles de ítemes nefastos que lo cargan de basuras para permitir que alma y organismo tiendan a un reequilibrio natural desde el que se iría generando la producción de nuevas expresiones.
Pido que dejemos de creer en esa idea predominante de que el arte es cosa de genios y que la poesía es solo dada a las sensibilidades más exquisitas. La expresión artística convivencia con las pulsiones humanas básicas y concurre en su esencia desde sus albores existenciales, siendo factores exógenos disfrazados de cultura educativa los que abortan inclinaciones sinceras para sujetar a cada individuo a una óptica dominante de aptitud. El modo de demostrarlo es permitir al yo y al ello que viven en cada uno de nosotros que se expresen libremente, otorgando para eso las condiciones de creatividad necesarias;entre ellas, la paz del cuerpo y del espíritu antes mencionadas. ¿O acaso podemos creer que todo el mundo que se dedica a la música, la pintura, la declamación, la escena y la genialidad misma, es porque han nacido con el don especial del que tanto uso y abuso argumental se hizo?Todos ellos sin excepción se disciplinaron en sus técnicas y trabajaron persistentemente. La imagen de Pau Casals empezando sus jornadas interpretando un preludio de Bach no está nada lejos que la de cualquier otro practicante desconocido, en su cueva, en su templo, en su lugar de retiro o en su apartamento preparado que pergeña unas letras propias, relee una estrofa críptica o hace el borrador de su texto del día.
Para todas esas actividades hace falta tener una serenidad suficiente para mantener la identidad viva sin permitir que los desgarros externos de la casa para fuera impidan la concentración y la tranquilidad. Aparentemente el artista que se cita consigo mismo cada día para crear y recrearse es un individuo ajeno a los problemas sociales o evadido- en terminología marxiana- de la lucha de clases. Lejos de eso, una aproximación más atenta de su verdad nos arroja una personalidad atravesada por los descalabros de su coetanidad y contemporaneidad ante los que mantiene la fortaleza de un sentir en lugar de una confrontación primario reactiva a sus demonios. El poeta o el músico al igual que el científico o el filósofo dejar fluir su sabiduría sin corromperla con las oscilaciones políticas de las manifestaciones estentóreas que mantienen el discurso teórico en la superficialidad de los hechos. “Hay mas sabiduría en dejarse llevar por las olas que en debatirse contra ellas” afirma E.M.Ciorán llevando esa posición un tanto mística y aceptativa de las fuerzas superiores a una máxima radicalidad, cita interesante de reflexión aún a riesgo de la potencial acusación de conformismo que pueda recibir.
La escapada del protagonismo directo de las trincheras o de las mismas calles de los dédalos urbanos en los que se cuecen tragedias y miserias, sea para ir a cuevas o a templos o a las privacías domésticas ha sido habitualmente metido ajo el parámetro de la indiferencia cuando no de la falta de solidaridad y de compromiso militante para la transformación de las cosas a favor de realidades más dignas.
El poeta era -o para algunas visiones sigue siendo- el sujeto melifluo aquejado de hipersensibilidad y de egotismo que ha antepuesto su idiosincrasia y la introspección de su alma que su ingenio en el campo de batalla. Ese tipo de visión ha sido sobradamente desacreditada por la historia del arte que se ha encargado de señalar insignes poetas que han muerto por sus letras como García Lorca que acabaría por ser casi santificado por la cultura superviviente al haber sido elegido como diana de fuego por los alcistas contra la república española. Aunque desde luego es cierto que la dimensión autointrospeccional lo lleva a unir su drama particular al drama de la vida del ser humano, no tanto por un plan deliberado de fusión de ambos temas como por la imposibilidad de no hacerlo de otro modo. Cuando el arte en otras latitudes ha sido tomado en manos de los poderes estatales para dotarlos de “contenido” -supuestamente útil- para los intereses sociales, según el punto de vista del estado, los resultados han sido terribles tanto para los autores como para la sociedad. Resultados de formas crispadas de monumentalismos donde los gestos heroicos (basta pensar en las esculturas públicas de Francia para su héroes de guerra o en las de Rusia y su área de influencia)coartan las intenciones de autor. Cuando este hace prevalecer su visión de la vida y del arte ha de contar con topar con la propiedad del soporte que de un modo llano puede acabar con su obra como le sucedió al mural de Rivera sobre una pared de la familia Rockefeller.
El arte es un pretexto para que los artistas sigan siendo tales y sigan concurriendo en un mundo de grises y de claroscuros.Sin ellos, sin nosotros, el mundo está perdido. Paradoja ésa ya que es nuestra propia perdición la que nos empuja a expresarnos como seres malditos constituidos en las flores del mal Baudelaire que trastornan los entornos a su paso.Y esa expresión unas veces es espectacular y frontal aunque la mayoría de ocasiones se mantenga en el retiro del sosiego contemplativo. “No puede haber desenlace para la vida de un poeta -dice en otro punto Ciorán- .Todo lo que no ha emprendido, todos los instantes alimentados con lo inaccesible, le dan su poder. ¿(acaso no -añado de mi cuenta-) experimenta el inconveniente de existir? entonces su facultad de expresión se reafirma, su aliento se dilata”. En tal retiro y en las oportunidades des esta contemplación el poeta se hace filósofo suficientado por sus hipótesis y su s argumentos sin necesidad de demostración alguna.Otros en su lugar y a su debido momento ya demostrarán lo que hayan anunciado prematuramente desde su proverbial intuición. Pero esa contemplación no reduce la empatía solidaria y el saldo de la pena. “El poeta sería un tránsfuga odioso de la realidad si en su huida no llevase consigo su desdicha” sigue diciendo Ciorán. quizás la poesía y sus representantes más que nada ni nadie hacen de caja de resonancia de los estragos más fenomenales. Al tomar esa distancia de la fatalidad ajena, de la crisis del otro, conciencia los límites más que nadie de una vida felicista para todos.Eso le lleva antes que nadie a situaciones extremas en las que entregan su suerte para expiar las culpas del universo o con palabras de Ciorán “inapto para salvarse, para él todo es posible, salvo su vida”.
Ciorán.E.M. Breviario de podredumbe Taurus Madrid 1983 p.171 último párrafo.
el movimiento público de los artistas escénicos por la salvaje intervención de usa y sus socios contra Irak por extraordinaria y excelente que haya sido no puede ser entendida como el principio de un proceso continuo en este campo.El frente de batalla del artista es desde las coordenadas reflexivas de sucesos idos mas que en el campo de eclosión de estos.
El debate ausente en la crisis de la carne alimentaria
INGESTA DE LA CARNE EN LA ÉPOCA DE LAS VACAS LOCAS
ponencia en la societat naturista vegetariana de Barcelona 16 de març del 2001
Esquema para un debate
1.reorientación de pautas nutricionales y reeducación dietética
2.la desmitificación de la carne y la terapia a la proteinomanía. La alternativa vegetal
3. Rehabilitación de los procesos biológicos de cultivos y dinámica racional de granjas
4.Mayor control social de las investigaciones y prácticas industriosas en el cuidado de animales y producciones cárnicas
Vacas Locas ha sido una denominación periodística que se ha extendido rápidamente al conocimiento popular. Saltó a la prensa y a la realidad en 1985,año en el que se detectaron los primeros casos de una enfermedad neurológica desconocida.
Los datos no son fiables por lo que hace a la intensidad de afectación en humanos.
Nunca antes ha estado tan clara la estrecha relación entre sanidad y seguridad alimentaria.
1.Cadena de errores en la industria alimentaria.Desde que saltó el escándalo de las vacas locas en España, prácticamente no ha habido día sin noticias de resonancia sobre la evolución del proceso infeccioso. Tan solo la nueva epidemia de fiebre aftosa está eclipsando la anterior, pero si hacemos memoria recordaremos que no demasiados años atrás la peste porcina también puso en vilo a criaderos y consumidores. Cabe pensar que en lugar de enfrentarnos a episodios aislados de desajuste de algunos mercados cárnicos focalizados en algunos países, nos enfrentamos a una dimensión estructuralmente más importante:la crisis de la carne alimentaria, que según las coyunturas afecta a un sector específico o a otro, y para el que la presentación de alternativas de otros consumos cárnicos (avestruces, canguros, cocodrilos,...)no hace más que posponer la resolución de fondo del problema.
2.El discurso amordazado.Los discursos predominantes se centran en medidas de control del ganado enfermo, pero el discurso amordazado, o que apenas atraviesa la letra pequeña y los textos elaborados, es el de la prescindencia de la proteína cárnica en la escala trófica de los humanos, colocando el énfasis nutricional en los productos vegetales. Imaginar un debate a escala nacional de ese tipo,a demás de ser sustancialmente antipopular ,es simplemente inconcebible. Ningún gobierno se lo plantea ni planteará.Hacerlo lo emplazaría directamente a su dimisión.Esto no quita que haya voces autorizadas que aboguen por una naturalización de los procesos de crianza,pero que se mantienen discretamente en el filo de la crítica sin llevarla a sus consecuencias.Junto a voces categoriales,en las qu se nos asegura que la producción agrícola nunca será biológica en su totalidad. . Todo apunta a colocar el énfasis de atención en las cuotas de mercado, en las demandas ingentes de productos, para los que las pautas naturales de nutrición,crecimiento y engorde de los animales, no pueden ser respetadas ante la voracidad de la sociedad en su conjunto.
3.Demanda de mercado y cultura que la sustenta. La cadena del mercado no tiene trampa: La sociedad repleta de consumidores hambrientos de carne pide más y más filetes. El sector agropecuario que sirve los productos necesita satisfacer la demanda si no quiere quedar excluido del juego de ventas y beneficios. Por lo tanto adquiere materiales de engorde a las industrias que hacen mezclas antinaturales para los animales. ¿La culpa, dónde cabe buscarla? ¿desde el plano raíz de la demanda creciente? , ¿de los agricultores que usan materiales industriales en lugar de seguir con las prácticas de pasturajes tradicionales? o ¿de los industriales de los piensos que fabrican preparados venenosos?La respuesta acaba culpabilizando a los tres planos . Cargar las culpas en uno es seguir sin querer examinar que en el fondo de toda la trama hay un substrato cultural enfermo, preinscrito en los hábitos comensales de las gentes.
4.El riesgo de Enfermar por comer. Una vez detectados brotes de epidemia con peligro de traspaso de los enfermedades a los humanos, una situación de pánico se ha extendido,especialmente en el sector productivo y distributivo. Los porcentajes de la demanda de un tipo de carnes han caído en picado.Y eso lo han notado desde los restaurants a las carnecerías. Ello en un tiempo acelerado sin apenas dar respiro al sector para que reestructure sus ofertas. La prevención de los consumidores se ha notado inmediatamente sin que desde las instancias de poder se hayan dado pautas específicas para reducir el consumo, antes bien el problema ha tendido a ser relativizado. Curiosamente las preferencias de la compa han apuntado hacía otros productos sin grandes gritos en el cielo por parte de los consumidores, mientras que el pánico se ha extendido a los criadores de ganado que se ven ante la bancarrota y sin perspectivas claras, mucho menos frente a las políticas que se ha seguido de sacrificar a los animales que han tenido contacto con los focos de infección.
5. Medidas de control.
Aunque no siempre los estados han sabido actuar con diligencia y rapidez ., tb hay que decir que ante presunciones de catástrofe nacional articulan medidas expeditivas basadas en sobreactuaciones que sobrepasan los márgenes de prevención lógicas. La tesis de la salvación nacional y de la salud comunitaria está detrás de todo argumento que concluya el sacrifico de un sector particular de la sociedad.
->Hasta noviembre del 2000 España parecía estar al margen del mal de las vacas locas.era algo que les pasaba a los demás.desde entonces la demanda de carne de vacuno ha caído en casi un 50%.La estela de damnificados es cuantioso y por lo bajo se estima en 100mil millones de ptas el monto de las pérdidas.
El que otros sectores cárnicos, el porcino y avícola saquen provecho a la crisis no significa que ellos sean una alternativa permanente
Holanda-> extensión de la prohibición a todos los animales ungulados
la UE ha prohibido importaciones de productos animales procedentes de Francia y Argentina
Francia,tiene prohibido el movimiento de productos animales de los departamentos de la La Mayenne y Orne
Bélgica-> ha prohibido la importación de los productos ganaderos procedentes de Francia.
Noruega ha prohibido la importación de todos lo productos de granja de todos los paises de la E durante 2 semanas
Polonia->ha prohibido la transición de animales y productos francés
Alemania-> ha prevenido a los turistas procedentes de Francia que no vuelvan con comida
Txequia->prohibida la importación de animales ungulados de la UE y de Polonia.
empujados contra las cuerdas, los ganaderos tratan de zafarse de las medidas cautelares frente a la poca seguridad de que todas las responsabilidades de pérdidas sean asumidas por el estado.
6.el origen de la historia.Los perjudicados por la fiebre desatan su rabia contra Reino Unido,donde se detectó el primer foco en febrero del 2001.en Francia no se había dado ningún caso desde 20 años atrás. También ha habido gritos contra los gobiernos de la UE que en 1991 tomaron la decisión de abandonar la vacunación sistemática de animales contra la fiebre aftosa .
Allí, en los años 80 un gran número de vacas enfermas,(alrededor de un millón)entraron i inadvertidamente en la cadena alimentaria.
en el invierno de 1981-82para abaratar costes en la nutrición del ganado vacuno,Reino Unido modificó el proceso de elaboración de las harinas cárnicas, reduciendo la temperatura y el tiempo empleados, lo que permitió que pasara al sistema de la vaca el prión de la oveja, inocuo para el hombre.
En 1989 se extendió a Irlanda,en 1990 a Francia, Suiza y Portugal.Y desde entonces ha afectado a otros 7 países.
En España se detectó el primer caso el 22 de noviembre de 1990
En Europe` se han detectado 38365 reses enfermas.
Hay al menos 88 personas que han padecido ya la variante humana de la enfermedad, de las cuales 77 han muerto en el Reno Unido.
7.información técnica->
Un largo rosario de acontecimientos de intoxicación pueden ayudar a colocar en su justo lugar cada nuevo evento de riesgos de la ingesta en general para la salud humana:
-la mortal encefalopatía espongiforme que transmiten a los humanos las vacas infectadas es una nueva variante de la enfermedad Creutzfeldt-Jakob.Hay 85 casos descritos en UK,1 en Irlanda y 3 en Francia,pero los datos no son del todo fiables, por la poca correspondencia de los segundos con el primero,si las proporciones de ingesta de carne afectada han sido parecidas.
-Un prión es una variedad defectuosa de una proteína,generalmente inofensiva,q se encuentra en mamíferos y aves. Hay de dos clases: la bovina y la humana( y otros primates) originados por contagio de origen vacuno. La ovina incluye en agente de scrapie o tembladera de la oveja, y tb el prion humano de la variante clásica q no tiene nada q ver con la ingestión de vacuno.
-Cuando las proteínas en las membranas celulares del cerebro sufren cambios es cuando pueden causar daños en la salud.
-La enfermedad se da cuando la infección hace q las proteínas cerebrales alteren su forma original y comportamiento
-un prion vacuno defectuoso contagia esa forma a las proteínas humanas normales.
-Las enfermedades priónicas ya existían en los seres humanos. Mucho antes de las vacas locas. La variante clásica de Creutzfeldt -Jakob era una de ellas. Por ahora no se conocen cuantos tipos y subtipos existen de priones en los mamíferos.El prión transmisor de la enfermedad ha sido experimentalmente implantado en un primate, un macaco, a partir del cual ha sido fácilmente contaminado a los de su especie. Una investigación ha demostrado que el prión puede evolucionar en el cuerpo de un primate y transmitírselo a los de su especie.
8.Los síntomas de la enfermedad en humanos
a/depresión y ansiedad
b/pérdida de memoria, coordinación, visión y peso,en un proceso de destrucción del sistema.nervioso
c/pérdida del habla
d/rigidez corporal
e/la víctima muere dp de unos 13 meses
-las harinas con despojos animales
-los aceites que envenenaron los pollos belgas
.la pulpa de cítricos brasileros para piensos con contenidos tóxicos vendidos a Alemania
-el arroz contaminado de Taiwán y Japón.
-El feroz virus de la aftosa o glosopeda no es peligroso para la salud humana,pero 60 millones de animales(25 millones de cabezas de ovino y 30 millones de animales de porcino) con un coste aprox. de 1,5 billones de pts,correspondientes a 300mil explotaciones podrían ser víctimas de la enfermedad en España.
-Piensos atiborrados de antibióticos para cerdos detectados en Alemania y Austria
-Dioxinas en los alimentos de aves de corral,detectados en Bélgica.el profesor de química holandés en la Universidad de Amsterdam Kees Olie descubrió casualmente las Dioxinas cuando analizaba las emisiones de una incineradora municipal en 1976.fue el año del accidente de Seveso en Italia,donde el estallido o del reactor de una fábrica de pesticidas clorados arrojó a la atmósfera kilos de esas sustancias. Para él el peligro está en los residuos por las dificultades que presenta su eliminación..Olie tiene una tesis con el gasto de los gobiernos en el control de las emisiones de Dioxinas en las incineradoras y muy poco en la Imposibilitación de su generación. Las Dioxinas no están en las agendas de los gobiernos,Invierten a partir de desgracias notorias.
-Los procesos de fabricación pueden ser limpios pero no los aditivos que contienen
->censo de animales con riesgo en España-> bovino 6,3 millones de cabezas
ovino-> 23,9 caprino, 2,6 porcino 31,0
->Bruselas lanza un debate sin sentido.se plantea el posible reenvío de las carnes al tercer mundo para su reciclaje como alimento siempre q se ajuste al baremos de mínimos de garantías.
9.Entonces, qué podemos comer?
sin bajar las consideraciones a los terrenos no posibles para la mayoría de tener su propio jardín de hortalizas, las opciones de la comida se van restringiendo según´n se acumulan las experiencias desagradables con estas problemáticas. No se puede confiar en los etiquetajes sanitarios de los productos distribuidos por los puntos de venta alimentaria, y reducir la cuestión a que el consumo se puede hacer en todo aquello legalmente autorizado para el mercado .
L elección de la comida se ha convertido en algo primordial. Toca re- evaluar los establecimientos y examinar cada producto en concreto, por lo que hace a la función de discernimiento personal y familiar, y por lo que hace a nivel colectivo-social toca exigir el reetiquetaje de productos alimentarios comercializados en general y los envasasados en particular con categorías de calidad, que permitan descartar aquellos artículos que vienen con componentes tóxicos autorizados. Esa es una pauta a seguir tanto por lo que hace a productos cárnicos como de origen no animal. en ese sentido, los peligros ante la ingesta lo son, por su tipo de manipulación regida por intereses de lucro,y no solo por los de origen vegetariano o animal.
cuya experiencia en lugar de incrementar el aprendizaje para cambios de actitudes con nuestras pautas alimentarias ha incidido en un descenso en la declaración de enfermedades.en la OIE (Oficina internacional de Epizootias)un organismo intergubernamental con 155 estados de todo el mundo,España apena declara enfermedades animales.,frente a los datos destacados aportados por Francia, Italia y Portugal.
Son millones de personas las que viven del sector productivo y distributivo de las carnes y son muchos más millones los que están convencidos de la imposibilidad de vivir sin ingerirla regularmente, con una frecuencia casi diaria.
La ministra alemana de agricultura Renate Künast se ha declarado partidaria del fomento de las producciones ecológicos y biológicas.
según Franx Fischler, el comisario europeo de Agricultura,desarrollo rural y pesca
y no se resuelve señalando con el cedo a los fabricantes de los piensos como hace Fischler, aunq ciertamente es importante que declare que “en alimentación animal se cometen actos criminales”
Unió de Pagesos consideró demostrado que Agricultura ocultó la epidemia más de dos meses
y q este tiempo resultó crucial para q el virus se extendiera por las granjas de 6 comarcas.durante el año q duró la peste en Cataluña fueron eliminados 1millón de cerdos y 1800 explotaciones permanecieron cerradas durante varios meses.
ahí están las aproximadamente 500 denuncias de la Guarda civil por las violaciones del plan contra la enfermedad
señalado por John Lichfield de The Independent
Asumida por el dept de biología del comisariado francés de la energía atómica (CEA)
el inventario de dioxinas y furanos q España acometió en 1998 mediante un convenio interministerial (ambiente,industria y educación),está paralizado por un a obstrucción voluntaria que impide la continuación del trabajo al CSIC y al CIEMSAT dentro de investigaciones energéticas y medioambientales
Afirmación del cátedro Juan José Badiola, drtor del laboratorio nacional de referencia para encefalopatías espongiformes bovinas.claro que el mismo artífice de la frase,una ´replica de lo que han dicho siempre los ministerios de salubridad,se apresura a añadir la posibilidad de la excepción, diciendo que lo legal lo es mientras no se diga lo contrario, con lo cual nos deja ante una incertidumbre peo que antes de que hubiera dicho algo.
George Goodheart, constata una inteligencia innata o una homeostasis psicológica que tiende a restablecer el equilibrio anatómico. Dolores intensísimos en determinadas zonas desaparecen misteriosamente 24 horas después. El cuerpo es un holograma y el cerebro contiene un anteproyecto tridimensional de la estructura física como un todo. El cuerpo cuenta con una habilidad auto correctora (el vómito ante una intoxicación es una medida de corrección pre-organizada).Un diagnóstico del análisis de estructura corporal con un metricón o iconómetro, traduce los campos del contorno corporal en impulsos eléctricos recogidos por un ordenador, para dar una imagen de su estructura ósea. Pero ese auto-esquema no es permanente e invariable. La mente va reconfigurando el prototipo del cuerpo con el paso de los años y va asumiendo su modificación de curvas y líneas, la transfiguración del semblante, su proximidad con el deceso. Cada célula implicada en los tejidos de los órganos y en sus funciones sabe que la vida es algo transitorio que nada dura siempre y que el tiempo del que dispone es más que suficiente para hacer aquello por lo que ha nacido. A veces se cree que la vida es demasiado corta para aprender resultados demasiado definitivos pero otras se sabe y acepta que la vida es demasiado larga como para quererla prolongar más allá de lo que entra dentro de su lógica material.
Actualmente la tecnología médica puede prolongarla. La verdad es que ningún anciano por mucho que esté en las últimas y ya no tenga otra perspectiva que hacer que la más puramente vegetativa no quiere perecer antes de que le llegue su hora. Un heredero o un hijo o un descendiente pueden recordarle al padre anciano su decisión de asumir la eutanasia cuando ya sea demasiado tarde para todo, pero incluso en ese momento de pérdida sensorial de las funciones básicas se aferra a la vida como un clavo ardiendo. Y es que morir es probablemente lo más serio que puede hacer alguien en toda su vida. La incerteza del despues nos agarra a una existencialidad a menudo deplorable y mediocre por no decir falta de sentido y repleta de angustias.
El tiempo va pasando por el cuerpo, lo va arrugando, lo va acercando al color de la tierra, lo va empujando a fundirse con ella. Todo nace y vuelve a la naturaleza. Toda forma de vida animal o vegetal que se independiza de ella se acoge a una ficción provisional. Cada ser que nace antes o despues vuelve a la tierra madre que lo hizo nacer por una serie concatenada de procesos indirectos. El cuerpo humano no deja de ser una excepción por mucho que la inteligencia racional quiera oponerse a ella desde un desiderátum voluptuoso que apuesta por la continuidad o incluso por la preservación máxima.
En realidad el pre-conocimiento de que el cuerpo muere es más una ventaja que una desventaja. Morir es tener la suerte de separarse de las injurias existenciales y de aquellos rings de combate en lso que la vida suele meter a lso vivientes como pugilistas permanentemente citados por los campanazos de los asaltos sin tantos descansos como se quisiera.
El cuerpo ante el paso del tiempo ose hace viejo y aburrido, torpe de movimientos y lerdo en algunas reflexiones. El cuerpo del viejo no hace sino alojar la imagen del futuro del joven. La diferencia entre el viejo y el joven es que este ya ha alcanzado la atalaya que le permite medir la verdad de las verdades: la finitud de todo incluida la finitud de quien observa estoy pontifica su ley. Se puede bromear más o menos sobre este desenlace pero la verdad es que la decrepitud es algo que no deja de asustar. Grouxo Marx dejó dicho, o al menos se le atribuía que dijo, que cuando muriera lo incineraran y el 10por ciento de sus cenizas fueran vertidas sobre su empresario. Vale uno puede reírse de su propia muerte y de paso de quienes se han beneficiado con las plusvalías de uno. Pero la muerte en realidad es un proceso que va permitiendo una larga despedida de la vida. No hace falta ser depresivo o verse asaltado periódicamente por deseos de morir para aceptar que la vida es un largo proceso de adquisición por un lado de experiencias e imposibilidad por otro de aplicarlas para que sirvan de mucho mas de lo que sirven, asistir al desenlace de lso eventos desde una constatada impotencia.
Mientras el cuerpo va haciéndose viejo con las marcas características en la piel y el semblante de la juventud fresca -.divino tesoro- desaparecida, la mente va aumentando en perspectiva histórica y en capacidad de comprensión. No deja de ser una ironía histórica biográfica comprobar que cuanto más se sabe para menos sirve el saber. No porque sea inútil sino porque no suele ser practicable en todo momento y lugar. Es así que los viejos son excluidos de sus trabajos en los momentos más álgidos de su experiencia o son apartados sin hacerles caso mientras que los jóvenes que creen tener más y mejores iniciativas cometen impresionantes errores por no recoger las enseñanzas de aquellos. De otra parte, en el campo sensorial, el cuerpo anciano ya no gusta, es despreciado, pierde la tersura y es invadido por una deformidad. Pasa a formar parte del campo invisible de la observación. Ante toda esta fenomenología la juventud vive instalada en la tontería del tontear creyendo que las leyes de la naturaleza no la alcanzarán nunca.
Afortunadamente el arte trata de personajes por encima de sus edades rescatando el valor de las personas por encima de sus estéticas de temporada. También alguna gente tiene incorporado ese criterio en su vida. Cuando trato con las personas trato fundamentalmente con sus discursos. Pierdo totalmente de vista las diferencias de edad lo mismo que las de estatus o de origen racial. Siempre me sorprende mi interlocutor que antepone las diferencias de edad o de otro tipo que condicionan la conversación y se desmarcan de un tu a tu para pasar a las jerarquías de trato. Sigo creyendo que los humanos somos discursos andantes. No tiene más valor el de alguien por razones de estatus o de edad. Es lamentable que los más ancianos sean menos escuchados y que los más jóvenes sean ancianos prematuros con discursos obsoletos en sus actitudes existenciales sin utopía ni sueños ideales. No se puede tratar la decrepitud corporal sin tratar esa otra. La decadencia física es totalmente secundaria en comparación a la nulidad sentimental e intelectual.
Mientras la mente se mantiene fresca y activa el cuerpo puede continaur envejeciendo. Un dia u ogro dice basta para continuar poniendo en un serio aprieto la voluntad de persistencia. Es lo justo. De otro modo la voluntad ocuparía un espacio excesivo en el mundo prolongando existencias más allá de lo debido y deseable. Morir es una forma de coronar lo vivido. Lo deseable es que suceda despues de haber pasado por las distintas fases biográficas sin que la dignidad se vea socavada.
Cualquier contenido remite a una forma.Todo concepto necesita de una vía formal para ser dicho. Todo comunicante debe ajustarse a los protocolos del intercambio de discursos para poderse hacer entender.Todo acto,en definitiva, es medido por su expresión. El imperio de la forma es algo consubstancial al organismo vivo. Visceraliza cada situación.Es inherente a los hechos. Antes de cualquier comprensión substantiva estamos ya aguijoneados por los canales formales. La forma se nos apodera en todos los sentidos. Y devotos de ellos encerramos la inconmensurable realidad a la estrechez de sus miras.Y antes de tomar una posición racional ante una propuesta de fondo advertimos que hemos sido seducidos por una presentación formal.Es así, como antes de tomar una posición elaborada ya tenemos una actitud tácita.O lo que es lo mismo antes de ser sujetos críticos actuamos como objetos abducidos por la prestancia ajena.
Siempre me ha acompañado su discusión y su imperio al ver los estragos que produce en la mayoría de gente. La imagen vehicula las aproximaciones y también desplaza la toma de contacto. De sus argumentos se han hecho filosofías, metodologías, certámenes sociales y censuras. Quien no se ajusta a la etiqueta tiene vedada la entrada. Un curioso ejército de apologistas se encargará de decir al mundo cómo debe vestir, cómo debe hablar, cómo debe presentar sus curriculums, solicitar sus pedidos, o cómo debe escribir .Ni siquiera las entidades más críticas se librarán del imperio de la forma: nos dirán a los demás cómo manifestarnos, cómo citar los autores en un texto, como citar sus fuentes a pie de página, cómo hablar en público o cómo hablar en privado, cómo,en definitiva, debemos ser y/o presentarnos. El como estará presente en las conversaciones con más furia e intensidad que el qué. La forma dejará de ser el contexto acompañante de los contenidos para ser la que dictamine cuáles han de ser éstos. Y puesto que ella alcanzará a todas las miradas y actitudes, quiénes se aparten de los modelos elásticos del movimiento o de las doctas sapiencias que se creen estar por encima de todo mal, sufrirán por ello, o sufrirán mientras sean esclavos del imperio formalista de la expresión. Es fácil de descubrir hasta qué niveles hace estragos el imperio de la forma. Basta examinar la producción lingüística de un sujeto y señalar aquellas partes que le rinden tributo. Cuando una cantidad notoria de frases y sentencias son llamados a la forma o recordatorios de las actitudes formales adivinaremos, sin equivocarnos, que estamos ante una persona victimizada por el sentido de la imagen y rotundamente superficial. Por el contrario cuando le predominan sus predicados substantivos, sus argumentos metodológicos o sus fuentes de informaciones de contenidos y noticias nos encontraremos ante un sujeto que ha tomado distancia de las formalidades (y de la esclavitud) a lo que p`referirá por encima de los caprichos de los demás, a favor de sus indagaciones sobre sí mismo y lo que le rodea.Pero librarse del imperio de la forma no quiere decir poderla eludir, ya que todo incluye un corpus formal, una manera expresiva, una moda estilística. Y de hecho con los cambios modales se operan también cambios actitudinales. Las modificaciones formalistas en campos artísticos com el impresionismo guardaban una conexión con otras maneras cotidianas de moverse y actuar en público en un sector generalizable de la población .Las formas en los escaparates se poblaron de chicas pin-up mostrando sus encantos y sus coloridos.que se aliaron con otra manera de concebir el baile y el movimiento corporal en los dancing,con el charlestón . Pero de todas las formas, las corporales son las más cuidadas.Dentro del imperio de la forma la imagen física,la del cuerpo vestido es la más elogiada. Todo el mundo dedica considerable tiempo diario a sus cuidados de boca, piel, cabello, ojos y aspecto en general, a sus vestidos y a su impacto.Trata de sacar partido de si mismo con el realce de sus mejores partes y atenuando con disimulo sus peores detalles. Los grandes de la moda nos pautan para saber exactamente como vestir. qué usar o qué pesar .El lenguaje coloquial participa de este imperio de la forma. Los hablantes aprenden el lenguaje dado por la cultura desde el que se expresarán.Se suben a su tren con todas sus mecanismos y paradas. Y aunque se trate de un proceso creativo vivo (cada dia nacen nuevas palabras) en general la gente está más ocupada en aprender las pocas miles de palabras dentro de las que se moverá toda su vida que en hacerse neologistas de otras cuando choca con las dificultades restrictivas del bagaje aprendido. Permitáseme una comparación grotesca: compramos, adquirimos u obtenemos -en la inmensa mayoría de situaciones-ropa y zapatos y cuadernos y estilográficas y vehículos y muebles, y así todo lo demás colocándonos en la posición de consumidores sin plantearnos a priori fabricarnos los objetos para cada una de nuestras necesidades; del mismo modo que usamos el lenguaje tal como nos viene dado sin cuestionarnos alternativas parciales y posibles al mismo . El lenguaje político es, junto al deportivo,. uno de los más dominantes socialmente gracias su aliado en la mediática. Los agentes periodistas de esta vienen confundiendo reiteradamente la opinión pública con la opinión publicada y la ilusión de cada redactor es la de creer estar representando el sentir y las ideas del público al escribir en un rectángulo que puede llegar a un millón o más de miradas diariamente. Sin duda la opinión publicada representa un factor importante de incidencia en forjar opinión y en algunos temas incluso puede coincidir lo que se publica por autorías selectas con aquello que se piensa mayoritariamente. Pero lo común es que cada persona dentro del extenso elenco de la intelectualidad tenga su pensamiento preciso y no se pueda hablar estrictamente de un discurso colectivo sino de un sumatorio de discursos personales que comparten ententes fragmentarias y/o puntuales para unos determinados temas. Los marcos generales de opiniones unificadas en los grandes eventos electorales de los países que se jactan de ellos, no hacen más que sumar opiniones coincidentes tras el peso de todos los condicionantes que actúan como restas de otras consideraciones e impiden otras opciones fuera del escenario de las que se presentan. Los criterios que usan fraseologías tales como intereses populares, intereses de clase, objetivos históricos, opinión social u opinión pública, en la que nuestro lenguaje a incurrido y recurrido abusivamente se enmatojan tras conceptos absolutistas ya del todo deslegitimados por lo que se sabe sobre la factorialidad multivariante que concurre en los procesos de formación de las ideas y de gestación de los movimientos sociales. el lenguaje que inicialmente es liberador de aquellos conceptos moralistas puede convertirse en esclavizador cuando se presenta como una forma inalterable de respeto. No toca utilizar formas más vagas, prudentes y necesariamente relativistas cuando queremos hablar en nombre ajeno tratando de representar intereses de grupos. En la forma del decir están ya presentes contenidos lesivos que
predeterminan el mensaje. Cuando oigo hablar de españoles o patria o estado de derecho en la terminología política ya afino mis antenas porque presupongo el discurso prepotente que va a seguir a continuación y que ciertamente se confirma.
La paciencia ante las formas tiene un límite y a veces toda la cortesía reunida voluntariosamente no es suficiente para permitir más allá de unas pocas palabras o de un par de frases la continuidad de nuestro interlocutor. Admitir a alguien en su discurso es de alguna manera confirmarlo o otorgarle la razón. De todas las armas que le quedan finalmente al sujeto inteligente la palabra es la más moderada pero también la más contundente. Contrarrestar argumentos lesivos con los propios se establece una tecnología verbal de restauración. Negarse a la escucha de los conceptos hirientes con el propio decir és la última virtud del pacifista. Negarse incluso en el extremo mas severo huyendo del espacio del púlpito o de la poltrona que lo dice és una medida supervivencial perfectamente legítima. La forma tiene por desventaja que puedes ser juzgado por ella antes de que se te de la oportunidad de manifestar tu pensamiento o tus opiniones. Pero esta desventaja es una gran ventaja cuando te permite cambiar de dial o de canal o de contacto humano a partir de una apreciación relativamente inmediata de cómo oes el interlocutor y lo poco que se puede esperar del mismo o el tipo de predicción de un discurso aberrante, inútil o estéril que le sigue.
La palabra,muy empleada en ufología viene como anillo al dedo para aplicarla a esa situación en la que el sujeto es seducido por el objeto formal,pero puesto que no se trata de una seducción consciente es en realidad una abducción antes que como sujeto se pregunte si le conviene o gusta el estímulo en cuestión.
Por lo que hace a la aventura de la impresión sobre papel todavía se hace más hincapié en las maneras de dar cosas a leer. Los textos hechos a ciclostil jamás hubieran salido a la calle y promovido revueltas de no haber hecho caso omiso a esa liturgia de las buenas maneras. Por otra parte la pulcritud extrema, tan deseable,desde luego, como abominable, niega las otras expresiones y sentidos de la crítica desde las pre-elaboraciones y los borradores.Cabe reflexionar sobre qué es más significativo si dar a conocer algo a media elaboración, esté en el estado en que esté, que no darlo a conocer nunca
Naomi Campbell como cuerpo paradigmático de la esbeltez envidiable.
Un ejemplo de moda:Las chicas pin-up ensalza de un lado la juventud:sede de innovaciones y rebeldía al conservadurismo de la generación anterior. La moda ha sido uno de los nombres de la innovación.
El impresionismo había roto a finales del siglo XIX las estructuras renacentistas,acabando en consecuencia con el rol victimista de la mujer,sometido a pensamiento patriarcal. Ya medio siglo antes,desde 1850 en Chicago había empezando una profunda revolución de las formas por lo que hacía al papel de la mujer en la sociedad.
nombre que se dio a las muchachas sexualmente atractivas y cuyas imágenes se exhibían en el cartelismo de la época.
baile de origen negro muy popularizado en la localidad del mismo nombre en los USA.Su danza permitió al feminismo radical y a la sensibilidad frívola de las mujeres más vanguardistas la introducción de nuevas vestimentas y peinados,basadas en trajes muy ajustados de una sola pieza que destacaba la esbeltez de la cintura, la rotundidad voluptuosa de los pechos y dejaba al descubierto por encima de la de las rodillas la escultura de las piernas.Las chicas pin-up ganaron al público a través de las páginas de Crónica en España en la década de los felices 20.
Le Soin Absolus Contours.Yves SaintLaurent da la orden precisa:.”Desintegra los centímetros que sobran”
El lenguaje está condenado a la limitación en si misma con que ha nacido y se desarrolla porque nunca transportará con una fidelidad total el pensamiento y su alternativa sería o será la telepatía, pero por razones obvias hoy no puede constituirse éste en una alternativa de masas quedando generalmente como anecdótica demostrativa o como escena puntual espectacular sin concluir formulas irrefutables para su uso más práctico que aquel.
Para muchos, cuando se está en el momento de la vida en que más se puede gozar de éxitos, de resultados profesionales, de autonomía suficiente, de plenitud, de recursos, es paradójicamente cuando empiezan las señales ostensibles de la decadencia física.Estrictamente hablando es posible que haya empezado antes (con las primeras caries y extracciones dentarias o con otras anticipaciones de destronamientos funcionales)pero consensualmente es aquella edad en la que ya hay consolidada una separación nítida entre fuerza energética y un progreso acelerado hacia una versión de decrepitud irreversible.La senectud como esa gran etapa testimonial de la decadencia es vista con pesar y lamento.Se interpreta como la antesala del morir, o una preparación al viaje de despedida definitiva con lo material . Los héroes de nuestras literaturas, leyendas y cinematografías son personajes fuertes y pletóricos que está en un indeterminado momento de la juventud.
N i las infancias son suficientemente reconocidas ni la vejez es reconocida en su categoría´ de sabía.A la una y a la otra se la emparenta bajo códigos de indefensión,según los cuales los adultos son los únicos responsables de la sociedad y del sistema, y por consiguiente los únicos q puede decidir por todos. a excepción de algunas etnias donde los consejos de los sabios estuvieron integrados por los más ancianos, y en consecuencia eran los que tenían más poder, en la sociedad nuestra los más ancianos son los que tienen menos votos para decidir acerca de sus destinos. Se les considera torpes, inútiles y paulatinamente son excluidos de la vida pública y social. La gravedad lesiva de estos atributos ,es no entender que la decadencia física no es una realidad que les pertenece en exclusiva. Ya mucha gente la experimenta desde la mediana edad, o aún antes. La característica principal de la decadencia física es su curso asintomático. La sociedad moderna y su sofisticación facilita en bandeja la mayoría de los recursos sin hacer demasiados esfuerzos físicos.Nos es necesario salir de caza, no es necesario correr, no es necesario pelear violentamente contra los adversarios, basta con seguir unos protocolos horarios y ajustarse a unos roles funcionales para obtener unas pagas con las que adquirirlo casi todo.El cuerpo y todo el organismo restan en un segundo plano, y van pasando los años de los 20 a los 55,sin notar subjetivamente la pérdida de habilidades, aunque objetivamente puedan ser notadas por los demás. El sujeto se siente vital y fuerte como siempre,pero desde el palco de una vitalidad liviana,sin que tenga que ponerse a prueba ante récords y por lo tanto sin que experimente realmente la medida,o gravedad, de sus límites, los cuales en su panorámica física, van en crecimiento. Al mismo tiempo y durante el mismo proceso, su expansión intelectual va en crecimiento, su conciencia de sí también, y su poder de comprensión y de abrazo universal,compensa con creces el deterioro corporal,al que se relativiza y perdona. se diría, que la decadencia física forma parte del proceso de adaptación al mundo y de aprendizaje de todo aquello que puede dar de sí la experiencia de lo material. El decadente en lo físico puede estar extralimitándose cada día en lo mental, alcanzando más cotas de saber y con mayor agilidad mental incluso a pesar de sufrir el decrecimiento de las prestaciones de sus mecanismos perceptivos.Por eso no extraña las imágenes de seniles que no han perdido su interés mental por las cosas del mundo y por un amplio abanico de formación intelectual, imagen ésta del todo incomprensible para los puntos de vista juveniles. en cualquier caso, el uso de las facultades cerebrales permite al usuario activar el desarrollo de su consciencia hasta el final y mantener el sentido del ser, no siendo tan imprescindible el recuerdo de los datos obtenidos por las lecturas o las entradas de información.Se objeta-o se sufre- de los ancianos (sin necesariamente que tengan q padecer un Alzheimer) un retorno a las memorias del pasado y una conexión con los más jóvenes,(los de dos generaciones atrás de la suya, la de los nietos).¿Hay una imagen más linda que la de un abuelo con la de su nieto sorprendiéndose juntos ante maravillas de la naturaleza, sensaciones o colores?
El uno experimenta un revival verdadera con la mirada inocente del niño que descubre por primera vez en su vida los fenómenos extraordinarios de las cosas, y de esa perplejidad se deja llevar el anciano,poniendo así el cierre de un ciclo vital, pasando su antorcha de la existencia desde el podio de su ternura y su sabiduría.
Un artículo es un texto terminado en condiciones impecables de legibilidad .Por lo tanto esta dimensión no incluye todos lo textos terminados. De todos ellos, me refiero a los que tengo, su grueso mayor pertenece a borradores y a intereses particulares de reflexión; la menor parte a aquellos textos pensados para un público y aptos para ser enviados. Pueden ocupar una página y ser sintéticos y admisibles -aunque luego sean rechazados por una plataforma editorial-.
Se trataba de una dimensión antes que no registraba demasiada actividad en mi caso y que contrastaba con la producción permanente de textos que se quedaban en borradores o privacidades .Esta es una dimensión pensada para tomar consciencia de su déficit tanto como la de dejar cosas listas para que puedan ser enviadas. En principio escribo un artículo por día. Entiéndase, un texto que tiene un principio y un fin, aunque su lugar de inserción y permanencia sea en un libro o un dossier temático mayor. Trato de meterlo dentro de mil palabras, a menudo supera esta cantidad aunque hay otros de tipo muy localista y poco disertativo que no la alcanza. Desde que me lo he planteado así tengo en cuenta escribir cada día por lo menos un articulo que pueda ser considerado como terminado. Son muchos los días en que escribo más de uno y no ando lejos del criterio de al menos escribir a diario a un triple nivel: un escrito corto de unos cientos de palabras, uno suficiente, el que digo d alrededor de mil, y un tercer texto en proceso que forme parte de algo mas largo dentro de un capitulo. En realidad cada día saco cosas de mis canteras y cada día dejo otras nuevas iniciadas que van a tener que esperar para ser terminadas. Mi vida elaborativa se está poblando de un buen número de localidades y nombres de lugares desde los que la estoy ejerciendo poniendo junto al artículo el lugar de donde lo escribo. Trasiego con mis libros en proceso digital. Estoy de suerte, otros menos afortunados como Hesse hicieron trasiegos con su pesado baúl de libros impresos. A partir de diciembre de 2006 llevo sistemáticamente un ordenador portátil conmigo en mis viajes tanto cortos como largos. El mes anterior había usado otro portátil de pantalla disfuncional para la que me lleve una externa de 17 pulgadas durante las dos semanas que estuve en un hotel. Mi dedicación regular le debe sobre todo al ordenador portátil la oportunidad de dedicar horas de despacho ahí donde vaya o esté. Eso garantiza las cuotas mínimas productivas que me planteo.
Dentro de los textos hay que distinguir los que son puntos no publicables en ellos mismos que forman parte de gruesos mayores a artículos propiamente dichos legibles por si mismos. La contabilidad que me interesa es la de estos.
Un articulo denomina tanto una carta al director como una nota de prensa como un texto ensayístico.Queda fuera de el, un relato, un retrato, un gag o un cuento.
El ordenador y Digitilandia también pueden constituir un gran depósito de textos estériles. ¿Cuál es la diferencia entre un matemático y un aritmomaníaco? La misma que hay entre un elaborador y un verborrágico. Ambos pueden ordenar las frases correctamente pero unas pueden tener sentido dentro de un texto global y otras ser absolutamente desconexas las unas con las otras. Cuanto más trabajos en forma de textos se manejan mas necesidad hay de acudir a la función de archivo para repartir las cosas de tal forma que sean localizables. A diferencia del archivo físico que viene predeterminado por la cantidad de materiales que se sabe que se tienen a priori, el archivo digital admite un proceso de ordenación casi continuo. No solo pasa por la ordenación interna de cada texto hipervinculando cada capitulo a su localizador, sino que se puede extender a cada punto que requiera un plus de información al site que la contenga, también a la hipervinculación de textos entre si.
Después de un cierto volumen de elaboraciones empecé a advertir los problemas anexos para su relocalización. A mas cantidad de cosas hechas o que se desean reabrir mas complejo, con mas botones, tiene la estructura de ramificación para recuperarlas.
El archivo digital termina por convertirse en una constante asociada a la elaboración y al encendido del ordenador. Cada vez que se guarda un texto en algún lugar se está haciendo una acción archivística. Dejarlo para otro momento corre el riesgo de perderlo en la práctica por no saber localizarlo. Un texto puede constituir un documento a parte o estar dentro de otro. Sea como fuere el proceso de indexación y de ítemes de localización es esencial para llevar un control al dia de la autoroganizacion en lo que se está trabajando.
El archivo digital está llamado a reemplazar el archivo físico. Mientras éste suele mantenerse estable o incluso tiende a reducirse en volumen aquel no para de crecer si la inquietud informativa crece y la práctica elaborativa es algo que forma parte de la actividad profesional o continua.
Da la enorme complejidad de la vida actual la localización de algo es casi tan importante como ese algo mismo. Eso ya se había aprendido suficiente. Sin ordenar los recursos es como vivir sin ellos. La existencia de cada cosa pasa por su localización en cuanto se necesita.
La hipervinculación recíproca actual entre todo lo digitalizado hace de cada elaborador también un documentalista cuyo trabajo de investigación o disertividad puede ir unida a la de los demás en un proceso compartido pero enriquecido desde cada individualidad creativa. En el caso extremo de un texto en cada línea puede haber al menos una palabra que necesite ser vinculada un área de explicación. Eso permite descargar cada texto de explicación duplicada pero en realidad no hay ningún texto que este solo en tanto convoque a otros muchos para que sea comprendido. Metafóricamente cada cual está en su puesto o en su terminal conectada. El archivo digital puede ir pasando a una desprivatización y ser el de todos según los usos socializados se vayan pautando o posibilitando.
A diferencia del archivo físico que puede ser un trabajo puntual o sincopado el digital es una tarea diaria de ordenador. Se puede componer de varias unidades. Cada producto cultural terminado como mínimo un trabajo de archivo, pero cada insertación, cada artículo, cada reorganización de carpeta, también. Es un trabajo de secretariado un tanto mecanicista pero no menos indispensable que el directamente creativo-elaborativo. Sin archivo funcional no es posible una utilización adecuada de los textos terminados. De otro lado el resultado de todo análisis depende en gran parte de la fluidez en encontrar los documentos y datos de los que tiene que echar mano. En resumen la organización archivística sustenta la elaboración, la agiliza, la facilita y la hace tanto más efectiva y posible.
Cada pequeño texto terminado como mínimo exige bucear en el archivo digital para su multiclasificación y pautar un criterio para encontrarlo. Un solo texto como mínimo integra el dossier de su destino, el magazine que lo república y debe tener al menos una referencia de su ubicación en alguna parte.
Los profesionales de archivística y biblioteconomía desarrollan una sensibilidad distinta con respecto a los materiales con los que trasiegan que lso autores directamente que los han creado. Estos los quieren como si fueran sus hijos paridos, para aquellos tienen un mayor valor o menor según su actualidad o su demanda. Las bibliotecas –para horror de algunos- se descartan periódicamente de los libros de ediciones más antiguos que consideran (a saber por qué) obsoletos o de lso que apenas son solicitados. En todo caso hacen espacio en las estanterías vendiendo (en los Usa las bibliotecas venden libros a menos de 1 dólar unidad) los viejos y haciendo nuevas adquisiciones. El bibliotecario tiene una percepción en términos de volúmenes y espacio, el escritor en términos de contenido y esfuerzo de investigación.
Mi ideal seria tener un archivo que contuviera un localizador central para reabrir instantáneamente todo no importando su fecha de creación o su utilidad para el mundo de la teoría. La práctica me demuestra que algunos días de trabajo las horas de archivo han superado las horas directamente elaborativas. Preferiría dedicarme a las segundas y tener a un colaborador que se ocupara de las primeras. Ni soy importante para esto ni tengo presupuesto para ello. Lo que si sé es que el trabajo pendiente que he acumulado en todo el campo elaborativo en el que llevo años metido genera una lista de tareas tales que podria organizar el trabajo de diez personas en menos de una hora para que estuvieran bastantes semanas por no decir meses trabajando para dejarlo en el estado en que debería estar todo organizado. No exagero en lo más mínimo. Si además añadiera el trabajo del archivo físico, la nomina de colaboradores aumentaría. Algo que he empezado algunas veces pero nunca he seguido han sido las fichas sinópticas de todos los libros que tengo. Eso dar por resultado que tienes una idea aproximada de lo que tienes lo cual tampoco significa gran cosa ya que cuando la necesitas resulta muy complicado encontrarla.
Para terminar cabe decir que un buen archivo demuestra también la mente organizada que hay detrás. Evidentemente se puede trabajar sin él pero los resultados pueden llegar a ser francamente caóticos y lo que no hace el autor lo deja como tarea, tal vez, sin resolver a la espera de un amor intelectual apasionado que quiera dedicar su energia a subsanarlos.
En un primer momento de reconocimiento del fracaso de las ideas y teoría con que nos valíamos para tener una especie de guía para un comportamiento revolucionario creí en la necesidad de un nuevo corpus teórico que debía tener un carácter doctrinal para reunir esfuerzos y personas. Por aquel entonces la unidad era un concepto vertebral en toda discusión política y social. Sin unidad social no había nada que hacer para cambiar la sociedad. Tuve que pasar por bastantes vicisitudes y adquirir más conocimiento de las leyes de la vida y de la psicología humana para aceptar que tan pronto la unidad es adoptada como un atributo sine qua non para los proyectos éstos no se hacen. No es que la rechazara antes ni me oponga a ella ahora solo que la coloco en su expresión efímera según coyunturas y fuerzas. La condición efímera de la unidad ha llevado y sigue empujando a la mayoría de grupos organizados y de individuos que trabajamos por nuestra cuenta a seguir un plan de ruta independientemente de si los demás lo aceptan o lo apoyan.
Los encuentros de coordinación periódicos para los saludos y la reactualización de informaciones no están mal del todo pero el futuro, el de una construcción de teoría renovada así como el de un potencial vanguardista, no dependen tanto de ellos como de la incorporación en su estatuto de vida de nuevas fórmulas personales. Una persona revolucionaria no lo es mas por más veces que proclame la necesidad de la revolución social si no acompaña a su consigna su criterio personal de revolucionar sus viejas e inveteradas costumbres para abrazar una nueva forma de vida relacional.
En el mejor de los casos la mejor de las teorías no substituye la necesidad personal de su seguidor en hacer un esfuerzo de recambio personal.
En ocasiones la creencia en una teoría es tanto como pensar que se tiene garantizado la forma de recorrer un camino y los resultados que esperan. Existen escuelas de pensamiento, líneas interpretativas y conceptos-eje que vertebran comportamientos humanos. Una teoría válida es una interpretación de origen individual y tal vez genial que pasa a ser compartida por la comunidad humana y no solo la científica de una manera funcional para su saber y para su vida. Eso tampoco es tan exacto. La humanidad es una especie con pluralidad de pensamientos, por tanto, con muchas teorías en paralelo cuyas coincidencias en las mismas coordenadas son entendidas como coexistencias. En realidad una teoría diametralmente opuesta a otra no pueden ser convivientes aunque sus defensores sí pueden hacerlo siempre que silencien mutuamente en su trato sus pensamientos respectivos. La llamada tolerancia de credos no es más que una manera hipócrita de aceptar en el otro aquello en lo que no se está de acuerdo en absoluto siempre y cuando no lo convierte en un proselitismo arrojadizo en contra de uno. Dos o más teorías muy divergentes entre sí colocadas en el espacio del debate terminan por conducir a posiciones de equidistancia mutua llamadas de respeto para no agotarse o dañarse.
En el mejor de los casos una nueva teoría no es más que otra que venga a converger en un amplio panorama de proposiciones epistémicas. Un sistema teórico único y universal para todo el mundo no existe ni ha existido ni –afirmación no gratuita- existirá. Es imposible la unicidad hasta tal extremo. Sería tanto como hablar que las formas múltiples de la morfología y fisiognomía humanas llegarán un momento en que desaparecerán para que se constituya un solo tipo de cuerpo anatómico. Hablar en estos términos sería hablar de una barbaridad conceptual o bien estaríamos ante la perversión de un poder interesado en la despersonalización del ser humano para convertirlo en somas producidos en masa industrialmente.
La teoría es una actividad resultante de los procesos mentales de adquisición de informaciones y de razonamiento para la interpretación. No hay teoría válida que se queda en las premisas de la sensorialidad o en el impacto de su extremismo. Johannes Kepler dijo que la vista debe de aprender de la razón. En general todo el mundo que se ha enfrentado a descubrir nuevas leyes ha tenido que luchar contra si mismo, sus percepciones superficiales, sus sentidos y sus primeras impresiones. Una teoría se destila a partir de desplazar las primeras ideas que se han formado sobre el campo-objeto de elaboración en el que se centra aquella.
Hay que diferenciar entre disertación, discurso, elaboración por una parte y teoría anunciada, completa por otra. Una enorme cantidad de contribución teórica se mantiene dentro de lo primera sin llegar a hacer una propuesta de claves en firme que es lo que consolida un sistema teórico. Escritores hay muchos, pensadores, sin embargo, no tantos. Hablantes lo somos todos, filósofos muy pocos. Pensar es una actividad humana indispensable pero no exclusiva para producir teoría. Quien piensa con suavidad va lejos dice un proverbio chino. Además de ir lejos en la vida en el sentido de su carrera biográfica un pensante anhela explicar los grandes agujeros entorno a lso que gira la historia de la humanidad. En el oficio del analista en lo social, lo político, lo psíquico y lo cósmico cada investigador debe saber si realmente lo está siendo o está a la altura de las demandas metodológicas de respuestas a problemas conceptuales concretos. Después de eso, advertir serena y objetivamente su rol en el proceso contributivo del saber. Podemos decir que no sabemos nada pero eso no aclara demasiado las cosas si no se establece la diferencia entre la conciencia del saber contante y la conciencia del saber faltante. La falsa modestia es la más decente de todas las mentiras dijo Chamfort pero no deja de ser una deformación o una mentira remarco.
He conocido gente que dice escribir canalizando revelaciones obtenidas de no sabe qué fuente y con escasa formación teórica o nula universitaria. Si bien es cierto que el saber circulante no queda exclusivamente encerrado en el medio académico no lo es menos que la mayoría de ensayos serios publicados están vinculados al profesorado del elenco de universidades que existen en el planeta. En la teoría y sus campos lo mismo que en otros espacios en que se destacan los humanos reflexivos conviene recordar que no todos los nombres se merecen el bombo que reciben ni todas las literaturas en circulación son aceptables. El duque de la Rochefoucauld sugirió que la gloria de los grandes hombres debe ser medida y comparada a los medios que han usado para adquirirla. Podría decirse otro tanto de los grandes títulos divulgados que marcan las culturas. Camus ya comentó que obtener el éxito es fácil y lo difícil era merecerlo.
Para que haya un sistema teórico tiene que haber un conjunto de tesis concatenadas que expliquen las razones inmediatas y ultimas de un fenómeno dado. Un analista puede estar toda la vida reflexionando y escribiendo sobre un conjunto de temas y no llegar a tener una teoría completamente acabada por mucho que haya puesto en circulación ideas originales e interpretaciones nuevas. Una nueva teoría es establecer una ley subyacente a un comportamiento de la materia o de la psique que siempre estuvo ahí y antes nadie advirtió.
A partir de tener por común denominador la prosa se pueden sondear puntos de concomitancia entre la empleada para las distintas construcciones expresivas y géneros que existen. Me pregunto si se puede comparar la estructura narrativa de la novela con la expositiva del ensayo. Ambos campos son tan distintos que los lectores de un grupo no tienen porque coincidir con los del otro o al revés. Entiendo por grupos de lectura los que predominantemente usan un género aunque no le hagan ascos a lecturas de los otros. Sin embargo, hay un despegue de un género hibrido en el que la novela y el ensayo se funden pudiendo encontrar disertación ensayística dentro de una estructura de novela con personajes que la transcriben. También al revés: se puede incluir la anecdotización dentro de una estructura de ensayo que acude al ejemplo. Es ya un clásico el tipo de literatura analítica de sintomatología que va haciendo desfilar una casuística extensa junto a una teoría expositiva del tema o del síntoma. Si lo que pretende un ensayo es hacer diana en la sensibilidad de quien lo recibe o lee quedaría justificada su recursividad al ejemplo. Hay un tipo de literatura estadounidense que ha abundado tanto en ésta que lleva a crear la sensación de haber hecho una gran cantidad de amigos después de la lectura de uno de sus libros. Esa novelización del ensayo, a pesar de sus indiscutibles atenuamientos y facilitaciones para la comprensión, tiene varios inconvenientes: 1/ cuantifica exageradamente el número de páginas, fácilmente lo puede triplicar o cuadruplicar. 2/no son controlables los sesgos en la transcripción de los casos comentados y 3/trata de atenuar la posible dificultad o densidad de sus conceptos buscando el auxilio de la ejemplificación.
Los ejemplos ayudan a entender los problemas. Hemos aprendido aritmética básica gracias a ejemplos y a resolución de problemas concretos. Eso proporcionó una base para aprender álgebra, algo exclusivamente conceptual. Los matématas sostienen que todo es reducible a ecuaciones, relaciones conceptuales y sígnica. En última instancia todo lo que no fuera una pizarra llena de números y letras y vinculadores sería pura filfa semántica. Para los químicos el estudio de las estructuras de la vida pasa por fórmulas y nomenclaturas con una expresion gráfica que es un absoluto sinsentido para el lego. Si un químico o un matemático no tienen porque ofenderse en que sus textos no salgan del circulo de iniciados que los pueden comprender tampoco tiene porque sentirse afectado cualquier otro científico que investiga zonas teóricas inexploradas, el filósofo que diserta exclusivamente desde la abstracción o el poeta que se deja llevar por la inspiración y no se preocupa de razonar sus versos.
Cada discurso, sea cual sea su aspiración a ser o actuar como crucial o, incluso, como único le toca compartir tiempo y espacio con los otros discursos. Cada teoría tiene su sector por el lado de quien la elabora y por el de quien la sigue que puede ser una zona intelectualmente inaccesible o ideológicamente prohibida para otros sectores. Las teorías tienen puntos de concomitancia pero cada una se reparte el campo de incidencia en el gran espacio del lenguaje comunicacional. Hay teorías que se van desarrollando a espaldas y en paralelo a otras sin que se interfieran mutuamente. Con o sin sentido de la competencia las que mas publico alcanzan, mas radio de acción tienen, son las que mas conectan con el lenguaje popular y el quantum de conocimiento circulante. Por el contrario, una teoría es tanto más críptica cuanta más formulación especializada usa. Una teoría se enfrenta a la tesitura –es decir, la de su teórico, que la teoriza y representa- de sacrificar sus zonas más difíciles en aras a la divulgación o de seguir su dinámica intrínseca evolutiva que ocasionará probablemente mortandad en sus filas, reducción de su seguimiento y finalmente aislamiento. Es cierto que una teoría no es mejor ni mayor por el hecho de que sea más incomprensible pero no lo es menos que el mismo desarrollo teórico de los conceptos, y en general de la ciencia y de la tecnología, es una consecuencia natural y lógica de la complejidad, ante la que potenciales seguidores se desalentarán dejando de seguirla. Esto pasa con, absolutamente, todo y no solo con los textos escritos. El consumidor moderno se rodea de un montón de aparatos de los que solo usa un 30% de sus prestaciones porque se declara incompetente para usar el otro 70 o tiene en sus bibliotecas privadas un montón de libros de los que ha leído la menor parte y de estos ha entendido la menor parte. Así que, mientras por un lado va el desarrollo por otra toca ponerse a la altura de este si quiere aprovecharse en su totalidad. Evidentemente no todas las personas, ni siquiera las culturizadas y con un nivel alto pero no óptimo de conciencia, está dispuesto a hacer este esfuerzo. Por su parte, la posición del teórico que prefiere el sacrificio de partes de su teoría para que no sea etiquetada de oscura a favor de su divulgación no es precisamente la honesta.
Una teoría entendible no es mejor ni mayor que aquella otra mas difícil de comprender en su trama. Su autor tampoco es necesariamente más didacta o brillante. Popper descalifica un tanto alegremente la teoría densa por el hecho de serla. Sin advertirlo, la suya también lo es para otros sectores que no lo alcanzan o lo descartan en la lista de sus lecturas. Simplemente, hay un tipo de literatura que a priori es aceptada o negada por los sucesivos públicos. Cuando de pronto alguien del campo de la filosofía se hace novelista y triunfa en este género parece olvidarse que la filosofía no se limita a su historia y a las escuelas clásicas sino a un proceso de renovación constante de la idea. Pensar es básicamente contradecir y reflexionar en torno a las afirmaciones. El propio Marx, hipervalorado en su época y sobre todo postmortem, no advirtió que la conversación de la teoría como instrumento de la acción y supeditada a ésta la negaba como tal, la convertía en otra cosa, en una especie de paje del gran rey de la historia.
La teoría, en sus distintas disciplinas, es la que es y por mucho que se auto auxilie con una semántica de la facilidad los conceptos más duros no lo van a tener fácil para ser entendidos. Los estudiantes terminan bachilleratos sin aprender del todo integrales o logaritmos, si embargo tienen títulos que les acredita ese conocimiento. También se terminan carreras universitarias sin haber dominado la técnica de comentarios de texto, sin embargo se les acredita en ese dominio. No es extraño que cuando se enfrenten a textos de calle, artículos periodísticos o, incluso, cartas que abundan en la polémica se descorazonen ante la longitud de un trabajo y ante su densidad. Decir que un texto es denso es la forma moderna y cortesa de decir que está mal explicado o mal construido sintácticamente. Cada material tiene su coeficiente de densidad y cada líquido su pH. Se trata de características inherentes. Una cosa es la que es por las propiedades que contiene. P es P si y solo si contiene las características p1, p2 y p3 a parte de otras no fundamentales y aleatorias. No puedes manifestarle a P tu incomprensión por el hecho de tener esas características. Oye, yo soy eso, te responderá. Una de las características de la ameba es que es escisípera. Tú no puedes ir y decirle, ¿por qué no te reproduces por fecundación? Te contestará tu eres un capullo ¿o qué? La teoría sigue un proceso propio no necesariamente conectado con el empirismo. De hecho, hay una praxis teórica distinta a la teoría para una praxis. El mismo empirismo que envuelve el universo de lo teórico incluye su relación con la cultura, es decir con la comprensión general de una época. Tratar de sacarla adelante buscando divulgadores corre el riesgo de desvirtuarla. La diferencia entre la postura filosófica a la política es que desde este lado se acepta una reducción de la exigencia conceptual a cambio del valor de la consigna seguida. En última instancia un político termina por convertirse en un protagonista en contra del desarrollo del pensamiento en aras a la aplicación táctico-estratégica de objetivos de consumo social.
El análisis filosófico se desarrolla ajeno a su posibilidad práctica, la propuesta política se formula desde su posibilismo, que suele llevar incluida su degradación relativa. La semantización de un teorema no quita la dificultad críptica de este cuando el receptor se niega o auto descarta a entrar en su comprensión. Si para leer es necesario el dominio de los rudimentos del alfabeto para comprender es necesario entender los conceptos que van desfilando. Se trata de una combinación encadenada. So sus eslabones no son comprendidos es imposible que el conjunto se sepa de lo que va. Es así que se tiene una sensación una tanto bochornosa del texto sin alcanzar su espíritu.
Desde la vuelta que hizo Charles Darwin con Robert Fitz Roy, capitán del Beagle, comisionado para explorar las costas de Patagonia, hasta la actualidad han cambiado muchas cosas pero no tantas en cuanto a mecanismos de la estructura mental y persistencia de la resistencia a la innovación, tanto por lo que hace a modificar circunstancias materiales como a modificar formas de pensar. La ley de la evolución tan controvertida en su momento y todavía tergiversada en la actualidad no es una especie de salvoconducto que asegura a todos los seres el salto al paraíso o a la mayor capacidad comprensiva sino un proceso vivo que se puede acelerar, detener e incluso retroceder según la actitud que se adopte ante las tesituras existenciales.
Lo que toca discutir en cada propuesta escrita –también, desde luego en las de vía oral- es las conexiones en sus puntos expositivos y las posibles lagunas incoherentes en las que incurre. La discusión sobre sus trampas, intencionales o inconscientes por parte del autor, es lo principal; la discusión de sus dificultades vocabulares o de su longitud de texto, sin ser algo despreciable, es totalmente secundario e irrelevante.
Es así que la estructura narrativa del ensayo cargada con todas las concesiones aconsejadas para seducir los sentidos del lector no por eso puede dejar de exponer lo principal de su propósito y tratar de aclarar la densidad de sus tesis centrales volviendo a ellas desde otros ángulos que hagan fácil su intelección aunque eso lleve a caer en el riesgo del repeticionismo.
Humillados del Mundo, ¿Todavía no os habéis unido?
Hubo un tiempo en el que creímos en que la conciencia de la gente iría en crecimiento, que era cuestión de tiempo para que todo el mundo se diera cuenta de lo que estaba pasando y de la urgente necesidad de tomar cartas en el asunto para cambiar el rumbo de la historia. Hubo un tiempo en que creímos en los proletarios, los esclavos modernos, decíamos, que no tenían más que perder sus cadenas y que su conciencia de clase explotada irradiaría a toda la sociedad un camino para la liberación. Hubo un tiempo en que confiamos en que las personas alcanzarían la madurez y una capacidad de razonamiento. ¡Flipábamos!. ¡Nos equivocábamos! ¿Todavía ahora en los detalles cotidianos me pregunto cómo pudimos creer en ese potencial revolucionario?
La incultura devasta extensiones enormes de la sociedad lo mismo que los incendios descontrolados destruyen miles de hectáreas de bosque. La gente vive para adentro entrampada en sus ignorancias sin importarle en absoluto hacia donde se encamina el mundo. La gente es soberana de su autoexclusión y en su estulticia. La soberanía donde más negativamente se ejerce es en el aislamiento social. El predominio del individualismo lleva a serias dudas sobre la pertenencia de individuos físicamente parecidos a la misma especie. Tenemos una conexión zoológica los unos con los otros lo mismo que también la tenemos con otros primates, lo que no compartimos en absoluto es una identidad social y menos aun, humanista. Por lo que hace a la camaradería colectiva a favor de ese otro mundo mejor que es posible y que nos sale en las conversaciones tiene más de quimera que de realidad práctica. La defensa comunitaria contra la humillación social sigue siendo un tema crucial que ha encontrado salidas en la poesía y el psicoanálisis pero que sigue más huérfana de teoría alternativa que medio siglo atrás. La lucha ya no es de los humillados contra los explotadores sino de todos contra todos en una guerra sin cuartel en la que nos cuestionamos no ya la posesión de los grandes medios de producción sino el rito de los pequeños hábitos y egoísmos cotidianos.
Una generación tras otra se dotan de salvoconductos para cruzar su tiempo de permanencia en la historia humana creyéndose contribuir a la evolución de ella o auto justificándose para reproducirla en sus cánones y tópicos tradicionales sin tratar de cambiarla. Excepcionalmente algunas generaciones o las partes más movientes de ellas creen encontrar la feliz alternativa para con la que no solo vivir en felicidad y paz durante su época sino para poner freno también a una deplorable línea histórica de salvajadas y atropellos de los hombres contra los hombres y contra sus entornos naturales.
Padecemos secuelas con respecto a antiguas y nuevas movidas alternativas. Lo mismo que los peceros que décadas después de los crímenes del estalinismo seguían convencidos que el PC soviético había sido la gran hazaña del siglo XX en contra del fascismo y que esto le disculpaba de todo lo demás, los que hemos vivido por y para las alternativas hemos arrastrado durante décadas una cierta simpatía por un ámbito social que mientras tanto se ha ido poblando de oportunismos múltiples. Es difícil señalar a aquellos que fueron tus camaradas, compañeros de militancia y de ideas, como impostores de lo que dijeron o aún dicen ser pasando a ser parte de la gran merienda de una sociedad que lo único que desea es perpetuarse a sí misma.
Una considerable parte de la configuración social moderna tanto por lo que hace a los estilos de democracia política como formas comerciales están repletas de personalidades que no hace tantos años eran las más revolucionarias de todas. En el parlamento por un lado, en las sedes de no pocos partidos de una estéril aunque no efímera izquierda encontramos comportamientos que ya recuerdan demasiado los de lso profesionales de la sociedad caduca de antes contra la que se luchaba. Las formas relacionales dentro y fuera de las esferas de poder por lo que a influencias políticas se refiere no esta cambiando substantivamente la condición humana, más bien la iguala en una performance de competidores por su cuota de mando. Quizás el revolucionario mas consecuente elevado a gestor de poder solo le queda la alternativa de renunciar al cargo cuando éste le exige componendas y alianzas antiéticas además de declaraciones públicas falsas o decisiones económicas con las que n puede estar de acuerdo. Episódicamente un poeta de presidente de estado tiene el tiempo justo para darse cuenta que ese no es su lugar y regresar pitando a la sociedad base desde la que continuar con sus impugnaciones. Algo que ya le pasó a Senghor en Senegal.
La figura del revolucionario, supuestamente alternativa, se estrella en el cargo concreto del hacer o seguir opciones distintas y opuestas a las que siguiera la sociedad anterior. Los partícipes de los maremágnum protestativos cargados de buenas intenciones y experimentando luchas contra un estatu quo y una realidad de déficits no significa que su potencial radical, incuestionablemente evidenciado con coraje y decisión en unas coyunturas, se convierta en potencial de reconstrucción. La figura del revolucionario se presenta como la del mensajero de una alternativa. Todo lo que tiene de positiva como crítica a un estatuto social inaceptable y a una realidad voluntariamente deficitaria debido a su clasismo lo puede tener de discutible como garantía de un futuro mejor aunque no pare de hacer apología de él. Automáticamente quien habla de alternativas pasa a ser de lo que habla o así se infiere. El estandarte de la alternativa se confunde con la alternativa misma, el icono con lo que desea representar, el agitador con el reconstructor social que está por constituirse y el crítico con la solución a lo criticado.
El desenlace de los acontecimientos no va así de rápido y de las canteras criticas de un sistema no paran de salir formas nuevas sociales adaptadas a este con suficiente capacidad esponjosa del engullimiento de todo aquello sin que cambien de fondo las relaciones humanas. Es así que en no pocos espacios alternativos, venidos de la mano de la nueva era, pero también de los antiguos partidos m-l (marxistas leninistas) nos encontramos ferias mercantiles para poderes adquisitivos considerables de un lado y grupos de estudios socioanalíticos por otro lado con productos teóricos en forma de revistas para circulaciones minoritarias, más preocupados en su perpetuación de núcleos que en su inserción en opciones radicales de vida. Frente a ellas una preferencia de tener a buen recaudo los puestos del trabajo en las universidades de ese sistema contra el que luchan. Podria decirse que nadie escapa a sus contradicciones personales entre el primum vivere (para no pocos, vivir muy bien antes que nada) y la vida alternativa como diseño o sueño cada vez mas alejada de los propósitos reales. Es así que antiguos protestatarios de lo más radical prefieren ocupar su puesto a media jornada y desatender sus obligaciones en su puesto de trabajo como directora o profesor de escuela que enfrentar el dia a dia los problemas concretos. Es así que un impresionante sector de gente que llenaba manifestaciones, incluso violentas, y congresos de presupuestos muy radicalizados, pasan a montar sus negocios particulares del tipo que sea ingresando en el panorama social que todo lo mercantiliza.
La alternativa pasa a ser una trampa de considerable tamaño cuando se sigue creyendo en ella y no pasa de ser otra forma de protagonizar la participación e integración sociales que si bien pueden ser forzadas y condicionales, para nada voluntarias y abnegadas, no dejan de perpetuar el esquema de la estructura global contra la que se oponen.
Del mismo modo que determinadas estéticas que identifican un grupo y una escala de valores (los cabellos largos y barbas junto a las faldas hindús i las largas melenas de la década de los 60s y 70s, o las rastas de décadas posteriores) no son una marca de absoluta garantía, determinados discursos insuflados de lenguaje anti sociedad no significa que lo sean realmente de anticapitalismo. Esto es así que puede haber grandes movimientos reivindicativos, el de la antiglobalización o el del feminismo, que no son realmente anti sistema en su conjunto sino contra unos valores muy específicos del mismo. De todos los movimientos sociales los más predominantes siempre han sido los reformistas fragmentarios no los críticos radicales a la totalidad de una manera de hacer. Estos al luchar contra el sistema les toca luchar también contra el otro inmediato, contra el mismo compañero de fábrica, de manifestación o de asociación. Los otros les basta coincidir puntualmente en un punto reivindicativo.
Un proverbio brasileño dice que la tierra no tiene sed de la sangre de los soldados sino del sudor de los hombres. Solo las contribuciones directas en un sentido por lo que hace a reconstrucción del planeta podrán generar modelos imitativos de la reconstrucción de la sociedad. Eso pasa por alternativas fundacionales materializadas más que por su defensa demagógico conceptual.
A la pretensión de Guermesildo de Azcárate ante el panorama legal diciendo la ley debe ser ciegamente respetada y libremente discutida debería dársele la vuelta diciendo que todo debe ser libremente discutido incluidas las leyes sesgadas e inoperativas buscando instrumentos más ágiles para proteger las correctas que también las hay y cambiar las incorrectas que son excesivas.
En los cambios pendientes que tiene una, la, sociedad, pasar a repasar la lista de malos que generan dolor y rabia no tiene tanto sentido como construir una vida estupenda al margen de sus nefastas incursiones. Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia, dice un anónimo. Amar un proyecto de vida no sumisa es lo mejor a lo que puede optar una persona creativa. La etiqueta de alternativa o no es lo de menos.
Presuponer que en los espacios autodefinidos como alternativos vamos a encontrar la gente ideal del amor y el trato exquisito de la sinceridad personal es bastante idiota en los tiempos que corren. Por encima de las deferencias personales priman los intereses comerciales del beneficio sea cual sea el slogan de la pancarta del lugar de concentración. Las ferias alternativas de tipo alimenticio y cultural han caído en eso. Toda una investidura de gentes exquisitas o que de eso van con sus discursos de nueva espiritualidad o nueva persona o justicia no pasan de ser otros pupilos tolerados por el sistema para que cumplan con su función de engañabobos. Tan pronto se hace ejercicios de verdad ahí donde se va se ve aumentada la lista de enemigos o de indiferentes y neutros que para el caso es algo parecido.
Solo tras experiencias revolucionarias intensas se puede alcanzar una sensibilidad que permitir identificar lo que estaba en el lado de uno y se ha pasado al lado contrario. Y es que para sobrevivir la gente todavía sigue vendiendo su alma al mejor postor a falta de diablo que le permita la eterna juventud.
Una de las reivindicaciones históricas pedidas por los pueblos oprimidos ha sido y sigue siendo el del derecho de reunión y asociación. Nadie puede impedir de nadie que se reúna con quien elija, que comparta sus ideas, levantes sus empresas o promocione sus proyectos siempre y cuando todo esto no forme parte de estrategias destructivas de la tranquilidad colectiva. Los modelos democráticos o pseudo se distinguen entre otras cosas por un enorme volumen de nuevas asociaciones de todas clases. La naturaleza crea a los seres y ellos se juntan. El fenómeno del boom asociacionista es tal que implica millones de personas en distintos grados de voluntariados, cooperaciones, militancias o compromisos. Siempre hay alguna justificación o un aspecto descuidado por otros grupos que dejan las puertas abiertas para intervenir proponiendo un nuevo programa, otra sigla, otra dedicación y otra singladura de foros-congresos-actos fundacionales todo esto convenientemente apoyado por unas cuantas docenas de simpatizantes, amigos e incondicionales.
Esa fenomenología de nuevos planteamientos colectivo-organizados demuestra la salud democrática de una sociedad y el interés de unos por los problemas de todos lo cual es digno de elogio. La demostración no se queda en eso, también permite observarlos como campo de interacción humana en el que no están erradicados los personalismos y los intereses superestructurales por si mismos independientemente del tema vertebrante con el que trasiegan.
Desde la posición de observador indirecto el solo formato del recibo de convocatorias para conferencias o actos decisorios de bastantes grupos empeñados en nacer y en consolidarse suena un poco a cuento. Curiosamente sus propuestas no añaden nada nuevo a lo que ya existen en el panorama de las ideas y análisis pero sí tienen de novedad que 10, 30 o 50 personas las subscriben unitariamente. Esos dos detalles revelan que lo verdaderamente importante del nuevo grupo no es en lo qué viene a intervenir sino quien va a hacerlo. Tras ese quien suele estar la pasión personalista o carismática de alguien que consigue vertebrar algo en nombre propio, tal vez rebotado o escindido de otros espacios organizados en los que no se le hacía demasiado caso.
Mucho asociacionismo de nuevo tipo tiene que ver más con escisiones de antiguos bastiones organizados que con la necesidad de nuevas tendencias. Algo difícil de explicar es esa necesidad tan irrefrenable de crear nuevos y más grupos en lugar de desarrollar las potencias de grupos madre permitiendo la cancha plural en sus distintos tipos de ocupaciones. Evidentemente hay razones de incompatibilidades metodológicas e ideológicas que explican antagonismos entre organizaciones que mantienen las fosas de agua con cocodrilos hambrientos entre las unas y las otras pero no es menos cierto que hay incompatibilidades personalistas que generan diferencias artificiales entre unos grupos y los nuevos con desiguales nóminas de cocodrilos en otras fosas para protegerse mutuamente en sus distancias.
Dejar el email a un grupo emergente con el que mostrar interés por sus actividades te hace correr el riesgo de asistir esquemáticamente a nuevos procesos que con la excusa de cambiar el mundo se reúnen una y una docena de veces para creer que las cosas son mas cambiables por el hecho de decir en voz alta en una sálalo que todos los asistentes dicen con la voz chica en sus contactos individuales
Los espacios colectivos que en un tiempo los vi como algo crucial para los procesos de liberación mental y material de los seres humanos sojuzgados ahora tienen un valor relativo por no decir sospechoso cuando pasan a tener la categoría d autorizar tesis a partir de cuantas mas firmas se enlisten en cola mejor. Para conceptos tan vagos como el de Persona o el de Justicia no se me ocurre pensar que un lugar con cien o mil personas redefiniendo el significado de lo uno o de lo otro haga avanzar esos parámetros en la vida diaria cuando los mismos miembros se enfrentan cada dia a tesituras que le dificultan su libertad de ser o estar a la altura de la ética y de la justicia más mínima del reconocimiento del otro. Thomas Fuller organizó las relaciones en el mundo con la más absoluta de las simplezas:”la audacia en los negocios, lo primero, lo segundo y lo tercero” Da la impresión que principios tan fragmentarios como este son los que están detrás de no pocos proyectos humanitaristas que valoran más su eclosión organizativista que no el avance cualitativo en ideas y en actos en la autentificación humana.
La palabra colegiada tiene sus trampas. El individuo creativo se ve obligado a renunciar a partes de su terminología y argumentación para que el crecimiento y/o cohesión del grupo le conceda su condición gregaria. La llave del éxito de la vida es el conocimiento del valor de las cosas dijo John Boyle O’ Relly. Cuanta mas gente lo identifique mas habrá que pueda practicar una vida en consecuencia con ese reconocimiento. El espacio grupal y sobre todo la posibilidad de contraste y debate al que dé lugar, no el meeting unánime o la ceremonia capciosa, puede contribuir a catapultar a no poca gente a procesos de conciencia, los cuales paradójica e inevitablemente pasaran por saber el valor real de aquellos encuentros en lso que se despegaron: un pretexto para la discusión y la relación mas que un lugar seguro para la alternativa. Cuanta más gente haya sabiendo valorar cada cosa y cada persona del mundo, mejor será ese mundo, pero eso es una actividad ordinaria que no necesita del permiso de ningún congreso extraordinario.
Ya sea dicho antes a propósito de la gran producción de encuentros por la paz y de cumbres interminables que por muchos acuerdos a los que lleguen los estados belicistas si cada persona en cada país no asume e interioriza el valor de la paz ésta jamás se hará factible. El nacimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo dijo Dalai Lama a lo que hay que añadir la comprensión de ella como la mejor elección existencial.
Hay un nuevo asociacionismo que en su misma entrada en escena lleva a hacer dudar de la honestidad de sus propósitos. En muchas declaraciones fundacionales (la historia de la diplomacia no es mas que un continuum productivo de textos que se van firmando supuestamente vinculantes y sensiblemente transgredidos) se repiten los textos y los espíritus de las anteriores queriendo creer que su nueva tanda de firmantes serán mas energéticos y seguros que los anteriores. No importa lo que uno firme y declare, lo que va a contar de esa persona son sus gestos de correspondencia concretos. Un congresista que apuesta por la libertad y la justicia pero que no la facilita en sus tratos personas por falta de visión y de ética no es más que un traidor a si mismo y a los demás Un hombre vulgar que tiene valor sin rectitud no es más que un bandido dijo Confucio.
El análisis de las ONGs como empresas exentas de un tipo de impuestos para intervenir en países donde blanquear o justificar el dinero que reciben gratis que están mas interesadas en su auto perpetuación que en resolver los problemas por los cuales se organizan, se puede trasladar a todo un boom asociacionista, que quiere auto justificarse a partir de problemas que no resuelven, en el trato de tu a tú entre sus propios miembros, pero que creen poderlo resolver a escala macro social.
Sin demanda no hay progreso. El animal naciente la pide de su progenitor y este se debe a ella siguiendo una ancestral ley biológica basada en el principio sinérgico de facilitar la vida. Concederla es preparar al demandante para dos funciones de futuro, una próxima y otra no tanto: poderse valer por si mismo y poder transmitir la ayuda a otros en cuanto a la necesiten. Ambo parámetros son indicativos de evolución y ayuda comunitaria reciproca.
Graham Greene, cuestionando seguramente la supuesta evolución formativa de la gente, dijo que en el fondo de nosotros mismos tenemos siempre la misma edad. Ciertamente hay un tipo de demanda inveterada que deja al demandante en una posición permanente de solicitud de auxilio sin que haga nada por su parte para llegar a la adultez, caracterizada ésta por la capacidad de auto individuar las propias necesidades y satisfacerlas con los propios recursos dentro de una combinatoria de sus intercambios con los de los demás. Toda respuesta discursiva ante una demanda concreta está obligada a deducir un sí o un no que es lo que más va a ser recordado por el demandante. Pedir es la primera condición para conseguir. Desde antes de tener el lenguaje articulado hay formas que substituyen a la demanda verbalizada por una implícita pero expresiva e inequívoca. Las manifestaciones y llantos del bebé entran dentro de las pautas comunicativas.
Vivir sin demandas es inconcebible. La vida social es una gestión de ellas. Otro asunto es la forma que adquieren. Básicamente hay de dos tiempos las que son admitidas o pedidas como socorros y las que son transaccionales. El adulto reconvierte las demandas unilaterales o de socorro en transacciones. Lo cual hace que la pregunta para una obtención deje de tener la categoría de ayuda para ser una adquisición o una compra.
A menudo las demandas con las que nos vamos encontrando durante la vida son demandas específicas de ayuda material o más exactamente de dinero. Eso sucede en los entornos relacionales personales y a escala de movimientos. Una reivindicación por justa que sea no deja de ser una demanda de unas nuevas condiciones materiales o relacionales.
Cuando las demandas se vertebran en torno al dinero se habla de economicismo en el campo del sindicalismo y, en general, de materialismo en los demás campos. Quien centra su relación contigo en tu capacidad para prestarle, es decir, darle dinero ni verá satisfecha su demanda ni nunca será lo suficientemente gentil para complacerlo.
Un anónimo dice que hay gente tan sumamente pobre que solo tiene dinero. Habría que completarlo con otra idea: hay gente tan sumamente torpe en interpretar sus recursos que piensa que sólo el dinero se los proporcionará. Otros lo valoran mas, y en exceso, incluso W.Somerset Maugham que lo recategorizó como un 6to sentido con el cual se podían desarrollar los otros cinco, Me disgusta haber descubierto esa opinión suya por amarlo como uno de los primeros autores literarios que descubrí y leí, en particular dado su absoluto desconocimiento de los sentidos: algo que ya existía antes de que existiera el dinero y que seguirá existiendo en los cuerpos humanos despues de que sus mentes superen la extrema importancia que se da a éste si alguna vez la superan.
El dinero tapa agujeros, sin duda sin él no se puede comprar el movimiento y otras funciones indispensables para la vida. En realidad el dinero no proporciona siempre lo que se espera comprar o conseguir con él, ni siquiera amigos. Noel Coward dijo que proporcionaba solo enemigos de mejor calidad.
Nunca termino de sorprenderme del todo cuando alguien se descuelga con su discurso de pobreza y te elige como su mecenas presuponiendo que tienes más medios que esa persona. Tan pronto te tiene ubicado y queda claro que no le vas a satisfacer su demanda sea porque no puedes realmente o porque no quieres dejas de tener interés cultural, amical o relacional para ella y pasa totalmente de ti. Hay muchas maneras de argumentar la no ayuda o la no posibilidad de ella: desde acudir a una tesis filosófica clave (Voltaire puso la riqueza personal en función de la capacidad autolimitativa de los deseos) a darle la vuelta a la demanda para que el demandante cuente con sus propios recursos para salir adelante. Sea lo uno o lo otro se está consolidando el individualismo.
Una persona son sus valores que, por otra parte, no son tantos: tener palabra, ser digna, ser clara, ser fiable o segura, tener nobleza, ser racional… Todo eso depende de uno mismo y no de las inducciones regladas que los demás pueden hacer. Mas bien los valores personales tienen luchar para prevalecer en medio de entornos sociales que los desconsideran o devalúan. No se muy bien lo que quiso decir con eso de carácter Stendhal al decir que se puede adquirir todo en sociedad menos eso, pero tal vez se refería a ese conjunto de factores-estado que caracterizan a una persona.
La demanda concreta pone a una persona en la posición de repasarse a si misma al borde o en una crisis biográfica de la que no sabe salir sin una ayuda externa. Siempre decimos que la mejor ayuda que un solidario puede dar a alguien que la necesita y que puede recibir uno que la pide no es tanto el producto como el medio para conseguir. Un medio es la nodriza de la repetición de muchos de ellos mientras que el producto calma una necesidad puntual que se vuelve a reproducir al poco tiempo. Esto es más que evidente pero la sociedad entera vive una paradójica tragedia con la unión de dos extremos: el de la abundancia y el de la escasez, un doble fenómeno que comparte territorios a veces con un poco diferencia de cuadras entre una realidad y la otra.
En los análisis de sucesos y de estructuras se suele poner el énfasis en los déficits que expresan los demás o en l falta del deber cumplido (un eufemismo de la negligencia demostrada). Oscar Wilde definió el deber como aquello que esperamos que hagan los demás no lo que debemos hacer nosotros mismos. La concatenación de procesos nos implica a todos como protagonistas sociales, incluso sin estar en primera escena.
Cada vez que alguien que pasa o sufre la pobreza esta a un paso de su miseria anímica y mental sé que de algún modo todos somos responsables de esa pérdida humana pero ¿qué hacer ante la persona que necesita lo básico para remontarse y salir de su arroyo? ¿Asumir su caso como un tema personal propio o sugerir pautas para que se busque la vida de otras maneras? Hacer lo primero liga al solidario a un paternalismo con suficiente tradición para demostrar que los estados de dependencia se suelen perpetuar y hacer lo segundo significa derivar un problema concreta a otro campo de discurso en el que no participas.
La vida nos pone en aprietos continuos para la toma de decisiones. El dilema al respecto no es ayudar o no ayudar sino cómo. Cuando la experiencia personal lleva a alguien por el camino de la demanda de ayudas la conclusión que no se hace esperar es la de no tener que pasar por eso. La dignidad queda resentida y un sentimiento de fracaso acompaña la elaboración.
Samaniego, en un ejemplo de conclusión simple y plana, para su modo de pensar todo está muy claro: si cumples con tu deber el cielo te compensará y, según su palabra, eso significa que no te abandonará. Evidentemente no queda claro ni lo que es el deber cumplido, ni lo que es ese cielo, ni siquiera lo que es el abandono, pero esa palabra tiene algo de convocatoria ruin a los miedos agónicos de la raza humana. Ayudar a quien lo necesita forma parte de los débitos de los individuos dentro del grupo para la prevalencia de ese grupo suponiendo que la persona ayudada reproducirá el esquema en otro. No es tan así: cuando la solidaridad se concreta en caridad ésta termina por incrementar los déficits. En el proceso produce imbéciles tanto de un lado como de otro, tanto del lado ayudado como del lado que ayuda.
Por otra parte en los diálogos interhumanos las frases relativas a la demanda forman parte de la necesaria gramática de la comunicación. Hay hablantes que no utilizan nunca ningún verbo en relación a demandas para no verse, a su turno, sableados por otras.
En realidad cada demanda concreta hay que evaluarla en sus justos términos y entender su significante para quien la hace, también para quien la recibe. Un criterio fijo de dar siempre lo que se te pide o de negarlo siempre no es razonable. Cada demanda hay que tratarla como algo concreto. Por mucho que los actos solidarios sean concebidos como una constante conductual no siempre ayudan a quienes los reciben y en cambio pueden perjudicar a quienes los dan. Hay potentados que se pueden permitir grandes donaciones despues de haberse aprovechado de las plusvalías de los trabajos de muchos explotados. Cervantes puso en evidencia los efectos colaterales de la obsesión ambiciosa al decir que pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero. La caridad es también una forma farisea que pretende lavar culpas personales y librarse de karmas.
Un anónimo dice que la prosperidad hace amistades y la adversidad las prueba. En realidad el dinero es solo una expresión grotesca de la necesidad. Basta una moneda para apuntarte un acto solidario en tu agenda pero en el fondo sabes que eso no ayuda. Para Gertrude Stein el dinero siempre está ahí, cambian los bolsillos.
Hay gente del llamado tercer mundo que te aborda directamente al ser blanco o del llamado primer mundo para pedirte los medios que le faltan. Su abordaje produce una doble sensación: la del utilitarismo y la de la estupidez. Diríase que muchos nativos esperan la llegada de alguien que va de paso para que les resuelva la vida por la que no han hecho tanto en todo el tiempo que la llevan viviendo. A veces las demandas toman características cómicas al esperar que asumas a toda una familia, apadrines unos hijos, crees una cuenta bancaria y repartas tus posibilidades. Si no puedes hacer todo esto careces de toda importancia. Desde el punto de vista al revés hay blancos que han decidido apadrinar familias. Tuve una amiga alemana de Oldenburg que se ocupó de una familia de Praga a la que visitaba anualmente y que la ayudaba financieramente. Sin duda una lotería para las personas ayudadas y una satisfacción para ella de poder hacerlo. ¿Pero eso realmente resuelve las cosas? Tapar una demanda concreta no significa resolver estructuralmente los déficits sociales que no paran de generarlas en copiosas cantidades industriales.
Un panorama político no es mas que un juego de nisagas y clanes de poder donde coloquios y circunloquios de distintas familias cuyos linajes vienen marcados por siglas partidistas en lugar de por nombres de alcurnia, aparecen y desaparecen de escena en función de proximidades en contiendas electoralistas.
El panorama lo configuran un grupo de actores y actrices (que no son tantos o tantas) que lanzan sus discursos de negociación y sus predicados de autoafirmación a la vez que sus sentencias de deslegitimación de los otros. El panorama político se antoja como la Gran Realidad que satura hasta la saciedad las escuchas pacientes de los pueblos comprados que asienten, y por lo tanto consienten, en los cuadros de disfraces, las fiestatas de carnavales y las vendettas en prosa entre unos y otros. El llamado pueblo llano asiste a las farándulas de los políticos de profesión y vocación (porqué ¡eso sí! hace falta tenerla en unas áreas de continuos bombardeos y dardos descalificadores, y discusiones poco limpias) dejándose atravesar por tanta mojigatería suelta y tanta desvirtuación del lenguaje público. Desafortunadamente quien más tiempo posee dentro de los espacios de los medios de difusión, más daño puede hacer en cuanto corromper conceptos y palabras. No es extraño que en los platós en directo entre contertulios de posiciones políticas distintas deban negociar hasta el último detalle, por lo que hace a ángulos de exposición fácil, subrótulos de los nombres de quienes hablan o el tipo de luz que los ilumina. Tal es el poder mediático de la pantalla televisiva, todavía.
Los políticos, en su conjunto, independientemente de sagas y programas distintos, comparten el rol común de destrozar el lenguaje y de confundir con equívocos la semántica. Lo tiene mal quien quiere aprender la terminología al uso a partir de los periódicos porque desdramatizará dramáticamente su posición. Inevitablemente el grueso de la población incluido el mundo de la cultura y de las letras se deja contaminar sumisamente por acuñaciones que parten de la esfera mediática sin preguntarse las implicaciones nocivas de las expresiones, tanto para el idioma como para la salud de un país. Puesto que la sintaxis de los políticos es la mayoritaria y la más entintada, el resto de la gente sucumbe a sus dejes y argots sin revisar la irrazonabilidad de los contextos en los que se emplea y mucho más su traspolación a contextos distintos.
El panorama político es un espectáculo de gente, que se puede categorizar entre mediocre e impertinente en una aplastante mayoría de sucesos, y que la otra gente sigue desde sus mesas de dominó en los bares o desde sus tertulias bajo el sol de mediodía en las plazas. Una mayoría sigue a esa minoría de actores y personajes de reparto con la creencia o ingenuidad de pensar que les cambiará la historia o el futuro. La esperanza es lo último que se pierde, oímos decir, y a nuestro turno reproducimos con la lección bien aprendida y seguimos creyéndonos que hay un futuro que nos libere de una realidad gestionada por inmovilistas y conservadores.
Lo que es seguro es que el pasado vivido bajo insignias de gordos y cabezudos nos queda como referente de derrota consolidada. Con tal precedente la gente nos abocamos ante cada panorama político con una mezcla de ingenuidad y cantinela de idealismos esperando que el último gabinete en llegar a los puestos de poder neurálgico de una sociedad resuelva el devenir histórico. No nos engañemos, los gestores varían pero los intereses fundamentales de la gestión siguen siendo los mismos. Las políticas de beneficios presiden cualquier política social o sanitaria o de gobernación. Me resisto a afirmar que no hay futuro social mejor por el que luchar o a asumir el valor con que lo afirmara V.S.Naipaul al ser preguntado por el futuro del continente africano y contestar que África no tenía futuro.
El panorama político es la escena, una veces más lenta o estática y otras más acelerada, que seguimos en la sociedad del espectáculo por sus estímulos y novedades, cuando las hay, queriendo creer que aparecen motivos por el que ilusionarnos. Se trata de una tele-serie, no por que la veamos por televisión que también es eso, si no porque la vemos a distancia. Los jefes de la realidad están en sus ruedas de prensa, en sus palcos o en sus puestos de opereta. Operarios de sus discursos en los que unas veces creen y otras no, pero que siempre juegan con una multitud de hipótesis y variables de las que son también sus juguetes.
El espectador de una sala de diversiones pasa por taquilla y entra con la hipótesis de divertirse, ser entretenido o pasar un rato interesante. El espectador social pasa también por la taquilla, en su condición de tributario, y asiste al escenario en el que su contribución al presupuesto de estado puede o no satisfacerle según como se emplee. Quien no interviene directamente en la tarea política de la sociedad puede tener más motivos de queja de quien interviene y trata de coprotagonizar las cosas. El primer caso es el mayoritario en el que el grueso de la sociedad asiste al panorama político como un espectáculo más, solo que se juega los cuartos en él; en el segundo caso quien interviene desde sus militancias confesas y vocacionales puede intentar ser parte de la historia y hacer un futuro lo mas ajustado a los deseos ideales. La gran contradicción de la época es que la política está en manos preponderantes de la mediocridad porque quien se excluye de ella vive con y sus deseos en otros registros más inmediatistas en la escala de lo personal dejando muy lejos de su oremus particular las necesidades sociales.
Vidiadhar Surajprasad Naipaul autor de Guerrillas y Un recodo en el Río
Puntos de debate en un encuentro para la disertación mística.
1.Plural=Heterogéneo. De cada encuentro plural es fácil poderle atribuir esto: ni estamos todos los que somos ni los que están son lo que parecen. Las sesiones combinadas pueden estar revelando actitudes distintas e incluso contrarias: el discurso que se maneja en un aula puede ser el opuesto del que se habla en el aula de al lado. Lo que dice un ponente de un arco de representantes de distintas confesiones puede ser antagónico al que diga otro en el mismo. El contenido de un cantico puede ser completamente diferente al de otro. El esfuerzo por organizar una pluralidad no implica acabar con su heterogeneidad. Cuando el encuentro plural es absolutamente homogéneo es que en lugar de las ideas y su debate predomina el mando y su fuerza.
2. El sentido del encuentro. Cada espacio de reunión trae unas características incluidas. Una reunión es una convocatoria deliberada o una coincidencia espontánea de comunicantes con sensibilidades distintas y opiniones disimilares. Además de su tema oficial de congregación hay que advertir los motivos sutiles u ocultos para fraguar el encuentro. No hay un solo sentido en un encuentro aunque se haya agrupado en torno a un solo eslogan.
3. La intelectualización espiritual. La espiritualidad como todo es susceptible de ser intelectualizada. Todo tema convertido en objeto de observación y de reflexión sigue un proceso de intelectualización. En el cuarto espiritual lo intelectual puede ser mal visto si el peso de la fe es suficiente y basta a los creyentes que rehúyen de razonamientos para hacer lo que hacen. La teología intelectualiza la fe o al menos crea un simulacro de análisis para argumentar a favor de la esperanza lo que la ciencia demostrativa no apoya. Un tipo de cultura intelectual da cancha tolerante suficiente para que quepan todos los credos lo cual va en contra del progreso de la verdad.
4. Oración y plegaria. Las fórmulas oracionales conducen plegarias estándar que son llamamientos a lo divino para conseguir favores determinados. Posiblemente fueron el resultado de iniciativas individuales que se irían convirtiendo en fórmulas expresivas consolidadas. Una recitación poética o una lectura de fragmentos en prosa de textos profanos pueden cumplir, incluso más, una función solemne superior a las formulas agotadas de los ritos mecánicos de los mantras, los rosarios o las plegarias aprendidas de memoria. La repetición del mismo texto una y mil veces adormece la escucha a favor del alineamiento a una convicción por la fuerza de su reiteración no por el peso de su texto. El rito configura el contexto priorizándolo en contra del texto como valedor de un análisis variable.
5. Poesia y Mística. El atrevimiento poético es el de las afirmaciones suntuosas cuando no entienden demostraciones suficientes para hacerlas. Anticipa desde la intuición lo que la razón dotará de explicaciones a su debido momento. La poesía es una excelente alternativa a la oración que queda postrada como superflua.-
6. El campo de la Transculturalidad. Es el que se extiende a todos aquellos momentos de sinapsis más que de sinergia –que permiten trasvases conceptuales más que informacionales independientemente de sus orígenes étnicos o culturales. La Transculturalidad es el neoconcepto del que se resiste apropiarse las distintas culturas para no admitir la disolución de las conductas en aquellos aspectos fuera de actualidad.
7. Mitos y Leyendas. La mitología ha sido la proveeduría de dioses y héroes que hacían más soportable la existencia y la resignación a sus límites. Las leyendas han permitido mantener abierto el dispositivo imaginario popular. La ventaja de cada leyenda es que no está sometida al tiempo. En el peor de los casos cuando ha pasado por la criba de la crítica más excelente puede quedar como un bonito cuento con personajes prototípicos a los que referir para ilustrar conductas que siguen prevaleciendo. No todos los mitos implican la consistencia de religiones, ni todas las religiones aceptan valerse de mitos supersticiosos que las desacreditan.
8. Dioses y demonios. El bien y el mal se han personalizado con versiones antropomórficas. El dios- único como absoluto entra en contradicción con la presencia de otros antidioses o demonios que han representado el mal contra aquel no ha podido. El dualismo considera la concatenación del uno y del otro. Lo que una cultura vive como dioses otra puede vivir como demonios. Cualquier instancia todopoderosa tiende a ser un dios tanto más fuerte cuanto menos capaz de voluntad para vencerlo tiene la sociedad.
9. No-Sentido y Desambición. La falta de sentido existencial a pesar de estar dotados de la explicación biológica de la evolución y del salto de la ameba protoplasmático al mamífero superior es un poderoso robustecedor a favor de la esencialidad y en contra de toda ambición materialista por el logro del poder. La conciencia mística empuja a los limites esféricos de un pensamiento que por global que se pretenda no se trascendentalita mas allá de lo logrado por la conciencia intelectual. La existencia física está condenada a la aceleración continua de sentido y sentidos para continuar viviendo, creyendo, esperanzando, haciendo, a pesar de saber los límites de todo esto.
10. Las cazas de brujas. Periódicamente los creyentes hacen purga de los no crédulos, cuando aquellos se fanatizan tras predicados de culpabilización ajena y estos se saben derrotados a priori para hacerles entender sus errores de perspectiva. Por encima de cada individuo histórico reprimido la diana del escarmiento es siempre el de un tipo de actitud-protesta apoyada por un discurso disidente. A lo largo de países y coyunturas varían las maneras pero permanece ese criterio negacionista contra la innovación,
11. Inventario de dioses. El estudio de religiones y su comparación nos lleva a la impugnación de la tesis monoteísta. Cada cultura tiene formas especiales de creer y de definir aquello en lo que cree. Los dioses, como cualesquiera otras formulas en el mercado de consumo de imágenes, necesitan renovación. El dios cristiano durante el Jesús crucificado es uno distinto al actual de consumo católico; el Alá afgano de los talibanes es distinto al Alá de los ciudadanos de Niamey.
12. Holos. Una visión holística de la pertenencia a la totalidad en una compleja combinación espiritual-material de los seres vivos puede ser apropiada por una forma apriorística con que remitirlo todo a una instancia con voluntad suprema creadora de todo: tanto de lo existente y existido como de lo que está por existir. De la holística no se pueden desprender procesos idólatras de adoración a todopoderosos con los atributos que sean.
13. Rituales y Lenguaje. El ritual no empieza ni termina en los espacios congregacionales de encuentro para la plegaria y la adoración sino que empieza antes y sigue despues en el campo de la palabra al utilizar infinitas expresiones de origen devocional. Los modernos modos de expresión siguen sin librarse de los usos lingüísticos que hacen referencia a la instancia todopoderosa, a su control y a su voluntad tras los destinos. No existe una conciencia ateísta real sin la superación de tal vocabulario, tampoco existe una nueva conciencia espiritual sin librarse de las fórmulas heredadas de las distintas corrientes religiosas.
14. Los nuevos tabúes. El salto de las religiones clásicas que se han sostenido a lo largo de milenios a un nuevo sentido de la espiritualidad no es igual a una superación total de aquellas. Hay nuevas formulas espirituales que necesitan el encuentro ritualístico para creer en si mismas a partir de cuantificar su seguimiento presencial. No es tan grave esto como la traspolación de viejos esquemas deíficos a nuevas formas de creencia en las que se cambia una palabra clave obsoleta por otra que sigue dejando en la inconcreción permanente aquello en lo que realmente se cree. Es el momento estelar en el que la energia ha sido reconvertida en un nuevo tabú.
15. La Religión y el Miedo. La religión dota de explicaciones con las que reparar el miedo aunque sea con medios de consecuencias peores. El común denominador de las religiones es que vale la pena ampararse a alguien que nos cuide y proteja de los males actuales y futuros que nos esperan y que de no hacerlo nuestras vidas pueden ir a peor. El esquema por imponer la figura todopoderoso es la de la obediencia y el miedo en caso de no hacerla.
16. Vivir sin dios. La no fe simplifica mentalmente la existencia y materialmente la libera de compromisos ritualistas. Vivir sin dios hace la vida menos alienada que vivir con su idea.
17. Espiritualismo. Nace inicialmente como una alternativa a las poderosas y jerarquizadas iglesias pero no resuelve con sus contenidos la amalgama de credos en los que hay multitudes que confían. Inicialmente la condición de espiritualidad desmarca de la de religiosidad pero a no tan largo plazo termina siendo lo mismo.
18. Un mundo sin templos. ¿Seria mejor o peor? El templo significa las ordenadas del rito. El lugar donde se colegia la fe. Las innumerables construcciones a lo largo de los siglos para adorar dioses podrían ser recicladas para asuntos prácticos que resolvieran problemas reales. Sin necesidad de someter las oraciones a ninguna interdicción estas podrían formar de las elecciones y conductas individuales.
La teología es el estudio o conocimiento de la divinidad o de dios. De teos, dios, logos, ciencia. Su disertividad nos ha venido dada de la mano de las religiones hasta tal punto que lo teologico y lo religioso son tomados como referencias equivalentes. A fuerza de estar conectada con ellas y ser su valedora se ha terminado por creer que lo uno forma parte del otro o mantiene una relación biunívoca. Se puede hablar de una teología monopolizada por las iglesias. Los grandes doctores de la iglesia hablan de ella, los demás o no tienen autoridad para hablar o no se interesan en especializarse.
Hay otro punto de vista: la teología es un campo del pensamiento y como tal, está más conectada a la filosofía que no al rito, al análisis que no al templo. Desde la posición teológica cabe hablar conceptualmente sin tener que acudir a la historiografía documentada sobre personajes históricos. En general desde la filosofía se pueden discutir las verdades sin entramparse con los hechos. Es el viaje epistemológico que pretende desmarcarse de la exploración antropológica. En la práctica las controversias oscilan en torno a los mensajes legados por autores supuestamente fiables esquivándose el buceo en la conceptualidad en sí misma. Un concepto por definición es más inasible que un ejemplo. No es en vano que muchas conversaciones tienen que acudir continuamente a la ejemplificación para ser facilitada al entendimiento, al hacerlo también son pasto de la desvirtuación. Así como las matemáticas son las formulaciones conceptuales que permiten establecer relaciones de valor entre objetos mentales con representación numérica y no tienen nada que ver con la economía, pero que se acaban desvirtuando por tener en este campo de aplicación una expresión ejemplar soberbia; también la teología termina por ser tergiversada al vincularla a las distintas interpretaciones deíficas de cada religión. Las cien cuentas del chapelet de los islámicos que ostentan en sus idas y venidas de las mezquitas con los cien nombres de Mohamed, su profeta, es lo más opuesto a una posición teológica. Lo mismo se puede decir del rosario católico o del mantra tibetano. Lo teológico tendría mayor vinculación con el koan del zen o con la pregunta metafísica que se separa del ahora y aquí para conectar con lo trascendental que tampoco significa necesariamente lo eterno.
El campo que cuestiona la totalidad es apasionante. El sujeto a través de sus recursos interpretativos, su intelecto no tan sobrado, trata de comprender la totalidad del universo en el que está del que solo es una minúscula parte. En la tentativa de su ascesis puede llegar a olvidar la plataforma corpórea desde la que se lanza para desear su auto aniquilación total olvidando su presencia como partícula. Djalal Mawlawi (Din rumi) v escribió el poema místico más grande del Islam, el Mathnawi, donde solo habla de dios y no hace referencia al protagonista real y originador en su estado traspuesto. Hizo también la compilación del Diwan, después de que su objeto de amor, un hombre, despareciese. El anhelo a una grandiosidad por una parte y el desfallecimiento por la inmediatez desbaratada, en ultima instancia mediocre por otra permite recapitular las dos nociones de universo en las que todo humano reflexivo se ve envuelto y por las que es zarandeado por el pensamiento. El deseo como pulsión de pertenecer a lo divino, ser dios según el sufismo, y el deseo de reconocimiento por el aliado personal en el entorno personal. El pensante se ve transportado al no ahora y al todo, al allá y a lo ahistórico; en cambio como actuante se ve emplazado al ahora y al aquí, al trato del tú a tú, el amor por concreto. En esa doble tesitura se ve contradictoriamente emplazado a ser todo y a la vez a ser lo concreto, a vivir con una conciencia holista y a actuar con una política de alianzas. La vida concreta lo desautoriza en su transmutabilidad y en su pretensión deífica. San Francisco, en su relación con Clara santificada con todas las características de un enamoramiento bipersonal optó, hasta donde sabemos, por una transferencia subliminal a la divinidad. Por su parte Sta.Teresa de Avila, en su séptimo recogimiento, el último y más elevado estado de misticismo según fue valorado, se encontró con un gran deseo de sufrimiento pero con un gran anhelo de ser saciada por la voluntad del señor. La psique de Teresa estuvo estructurada en torno a un deseo de dolor. Sabemos que la demanda de dolor quiere escenificar la forma de castigo no tanto por la que pagar viejas ofensas, pecados o errores sino con la que repetir antiguas experiencias de placer. Coyunturas personales etiquetadas de erróneas no tienen porque estar disociadas al placer. El niño pegado por las figuras adultas que le quieren y por las que se ha sentido complacido en otros registros es posible que busque de adulto esa otra doble conducta en una misma persona medita en el campo de su deseo de amor.
Volvamos a lo teológico. En tanto que ciencia que pretende, tener ésta también es desmarcable de la categoría de de creencia o no creencia así como de la proyección social del teólogo en la vida cotidiana. Se habló de una teología de la liberación que se implicó socialmente en Latinoamérica equivocando el término en lugar de hablar de la religión o del cristianismo como fuerza de lucha contra la opresión social. La teología significa pensar y repensar lo divino, algo que en principio puede hacer cualquier pensante practique o no el rito devocional. Por lo general el seguimiento religioso es ateológico. Es decir no piensa ni se atreve a pensar la verdad deífica, se limita a implorarla hasta un máximo de repeticiones. Lo que en un principio una oración puede ser una forma mística de invocación, a fuerza de ser repetida y desvirtuada en su significado semántico concreto se convierte en un trámite mecánico. Todavía recuerdo las imágenes de las ancianas en la penumbra rezando a toda pastilla el rosario en mi pueblo natal o el del cura- jefe de mi colegio haciendo otro tanto. La rapidez convertía el acto piadoso en un murmullo a la carrera. Cuanto antes se pasaran las cuentas mucho mejor para todos, antes se podía volver a casa. El mantra se convierte así en una especie de trámite burocrático para facturar los pecados y eximirlos de impuestos que a la larga se pueden pagar con limbos o infiernos que por las noticias literarias que se tienen son lugares de máximo sadismo.
La sobrada reiteración de oraciones piadosas y en general de rito libra a los creyentes de los grandes temas de reflexión dejados para los marabús y personas importantes de su orbe mental. La mayoría ponen la escenificación de ser la masa en actitud reverencial, la minoría se reúne algunas veces para pensar o repensar la idea de dios. Ese dios, de las distintas literaturas religiosas, es una figura abusivamente tomada de la herencia en creencias pero desprovista de su misticismo original. Ese dios en el mejor de los casos puede ser una palabra valedora del todo, ambas respetuosamente minusculizadas como cualquier otro asunto por sublime que pueda ser. Lo que ha permitido históricamente despegar al ser humano como ser autónomo y recursivo de si mismo es creer en su potencialidad y demostrarla, substituyendo esta confianza en si misma a la confianza previa en una divinidad superior externa que se lo arreglara todo. La superación de esto segundo no pasar por liquidar una palabra sino por restituirla en su valor práctico. Personalmente me he planteado muchas veces dejar de utilizarla en mi vocabulario porque realmente no es indispensable para la teología en esa vertiente filosófica de repensar la totalidad y el principio y fin de las cosas y los significantes de la vida. En la práctica no consigo mi propósito porque la actualidad sigue siendo muy religiosa sucediendo que no hay ninguna zona de visita en la que no haya templos o ceremonias y las gentes no la mencionen o tarde o temprano termine surgiendo como discusión. Cuando teológicamente planteamos que si dios es todo, cada cosa que forma parte de la totalidad luego entonces es dios y ese dios es esa cosa, se está metiendo el discurso en un espacio sin salida. El silogismo sirve para crear equivalencia entre Allah y Yavhé por ejemplo, pero también la podríamos extender a Osiris y a Manitú, con lo cual la conversación perdería su halo seria para convertirla en un material de humor. El rito a cada personaje es el principal valedor del personaje al que se ha acostumbrado negando la posibilidad del debate teológico, lo que es mas, saboteándolo. No es extraño que en los contactos entre grandes magnates o representantes de iglesias, las citas sean para la foto y no tengan más valor que la apariencia diplomática pero no hay discusión alguna. ¿Alguien conoce que en el proceso tan de moda del parlamento inter religioso o del proceso de supuesta unificación religiosa haya generado un espacio de discusión teológica pura? La teología asusta más al creyente que al no creyente. Para este es un asunto intelectual más para aquel puede ser el atentado directo a sus creencias y el fin de sus esperanzas celestes. Lo mejor es no tocarlo.
Como la costumbre ha sido que la teología sea patrimonio exclusiva de las religiones y sea tratada no como ciencia sino como oficina de edictos que se creen en forma de dogmas, es raro que desde el ateísmo se planteen formulaciones. El ateo que puede vivir sin dios desaloja mentalmente un espacio para ocuparse de asuntos más serios en los que pensar y desaloja en su agenda muchos espacios de ritos (hasta 15 veces por dia en el caso de los católicos reiterativos 7+6, en las comidas antes y despues y al menos otra antes de dormir). Es posiblemente el mas indicado para repensar el tema sin verse sesgado por la creencia. En la practica no lo hará porque es como repensar temas resueltos desde hace siglos, si bien no por todo el mundo si por un sector lúcido de la humanidad.
Tesis de la Anticipación: prognosis y profecía.
¿Es posible saber por anticipado los episodios capitales de este milenio? Hay un tipo de predicciones que no necesitan de ninguna mediumnidad para suponerlas. El paso de los siglos, aunque se trate de una unidad de tiempo considerable, no significa que se corresponda con una evolución fantástica o vertiginosa. En el XXI estamos gozando de presunciones que rayaban en las hipótesis de la ciencia-ficción que comentábamos a mediados del XX: poder hablar por teléfono inalámbrico, viajar por el cosmos, computar máxima información en pequeños aparatos, recorrer el mundo a velocidades superiores. De hecho, desde siglos anteriores se había imaginado todo eso. El progreso, en este sentido, estaba marcado y predeterminado. Se diría que la imaginación es el primer paso de un descubrimiento (o para el punto de vista más narcisista, de una invención). Lo primero que hay que hacer es imaginar, luego se irán organizando las condiciones materiales para que lo imaginado se vaya concretando en formas reales y posibles. Podemos imaginar que el cuerpo humano irá evolucionando hacia híbridos compuestos de tecnología y anatomía natural. Los millones de prótesis con las que hoy se valen decenas de millones de personas en todo el planeta no es más que un primer dato. Estas irán evolucionando a chips informáticos que le cumplan las funciones. La persona del futuro tiene más posibilidades de que sea biónica o adopte una configuración cybor que no una persona absolutamente curada de sus males endémicos por maltratar su cuerpo y llevar vidas insanas. Al fin y al cabo, la tecnología será la solución maravillosa para quien pueda pagarla, tanto para generar cuerpos bellísimos como para tener cuerpos longevos y mentes más inteligentes.
Los excesos de contaminación habrán priorizado investigaciones energéticas sostenibles y para enfrentar todos los desmanes heredados de las generaciones anteriores, como las nuestras de ahora, que no supieron resolver los problemas a escala de especie y de toda la tierra, se propondrán soluciones tecno sofisticadas con que soportar las limitaciones ambientales.
Algunos viejos saberes imaginaron el mundo que actualmente estamos viviendo. La categoría profética de la adivinación de lo que estaba por suceder en algún tiempo tuvo más crédito que el actual aunque los echadores de cartas siguen teniendo una cierta clientela. Existe una cierta cantidad de acontecimientos futuros que son predecibles sin ningún talento para la adivinación. La prognosis es una deducción lógica sobre alguien o algo a partir del conocimiento previo acumulado que se tiene de esta persona o situación. Sin embargo utilizar conclusiones categóricas ante personas y lugares para el futuro no siempre responden a tesis de anticipación sino a corsés imperativos para que lo descrito se cumpla sin darle a oportunidad para que luche por ser otra cosa. La profecía puede ser un golpe maestro de intuición o una sensibilidad exquisita para ver lo que va a suceder en el futuro con muchos años de anticipación. Existen religiones que fundan sus creencias en adivinaciones tales como segundas venidas de Jesús y otras pusieron fechas determinadas para el fin del mundo.
En principio cuando nos encontramos con alguien que anuncia algo de una forma rotunda y simple lo más fácil es que tengamos en nuestra presencia nuestra un fanático que por un cálculo de probabilidades puede coincidir su juramento con un hecho real. La ignorancia afirma o niega rotundamente, dijo Voltaire, mientras que la ciencia duda. El racionalismo, empero, puede negar otros caudales y fuentes de saber que no pasan ni por la razón ni por el análisis de datos. La precognición no siempre es tal sino una prognosis secundada por las informaciones que se tienen completadas de intuiciones magistrales. El conocimiento por adelantado o a posteriori no es independiente de los deseos humanos en sus conquistas sobre el medio habitado no exentos de cuantiosas dosis de esperanza. Algunas profecías pueden estar enmascarando tan solo esperanzas. Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son la esperanza dijo Séneca.
En algún tiempo se pensó/pensamos que la evolución del capitalismo solo podía ser, en forma de revoluciones, hacia un socialismo deducible y profetizado. Las distintas versiones y cabezas con las que se ha ido dotando el capitalismo han hecho de aquella profecía un cuento para idealistas.
El supuesto saber anticipado del futuro no significa que mejore el presente, antes bien puede disculpar subjetivamente todos los errores que se cometan en éste. Es como la garantía de la felicidad eterna en un cielo para los arrepentidos. No importa lo que se haga en la vida terrenal con tal de morir con la gracia del omnipoderoso. Recuerdo que de niño ya me asaltaba la consideración sobre esa clase de incongruencias: si la salvación era para todos que murieran en gracia ¿para qué caray había que llevar una vida moral e impecable? Hay algo por encima de los reales edictos y de los temores a dioses justicieros que te emplazan a una vida ética para vivir con el máximo de justicia con tus congéneres y con el máximo de respeto con los espacios. La religión es para los que necesitan de amenazas divinas para tener comportamientos aceptables en vida.
No es tan importante establecer una tesis de anticipación en firme como barajarla dentro del margen d las hipótesis. Una hipótesis no es más que una tesis en firme si su predicción no es alterada por la intervención del actorado subjetivo. Dada la escasa fiabilidad del individuo con sus potenciales creativos y auto estimativos en crisis las hipótesis de futuro no son nada halagüeñas aunque mientras tanto la aseveración de algo que sucederá puede asustar más o menos. Que dentro de mil años el ser humano siga cuestionándose las mismas cosas en lo fundamental de la psicología y de las reyertas sociales que actualmente sin que la contribución de las 40 generaciones que hay por medio pueda introducir grandes cambios de mentalidad no es una profecía, es una prognosis. La profecía seria la que indica el tiempo concreto de una gran conflagración fratricida en la que la gente decida devorarse entre si con el pretexto de incompatibilidades entre naciones o intereses de las patrias inventadas. Para esto no tengo una fecha aunque parece evidente que toda la diplomacia internacional no es más que la demora continua de contradicciones frontales que no son resueltas con fuertes intereses de poder para que no se resuelvan. La vida humana seria incomparablemente feliz a escala de especie si el ser humano fuera un ser racional. A fuerza de autocalificarse así ha olvidado que la racionalidad se trabaja y se demuestra y no se limita a ser un don biológico.
Nada y Nadie.Lo que da de sí una piedra.
La teoría del vacío es fascinante. Predomina la nada frente al algo. La miniaturización de los objetos los convierte en nada. La aproximación a sus detalles separados del conjunto de pertenencia los convierte en manchas indescifrables.
Repasar la forma de las cosas, sus contenidos incongruentes, su ocupación de lugares, tiempos y volúmenes, entenderlas en su sentido comporta un riesgo: averiguar su sinsentido o su contrasentido. Una figura cualquiera es una forma que depende de una aglomeración. Los elementos conexos organizados convenientemente dentro de la amalgama de moléculas se convierten en unidades sin vida a partir de su desintegración. Llamamos vida a una integración de elementos que produce un compuesto funcional para el movimiento autónomo. Queda fuera de este campo denominativo a aquellos compuestos cuyo movimiento es inducido por factores externos: el movimiento de las piedras existe pero con fuerzas incorporadas procedentes de otros ámbitos. El calor dilata las piedras y el frio las rompas, las erupciones volcánicas las convierten en magmas. En sentido figurado la vida de las piedras y de los elementos inorgánicos se referirá a su tiempo pero no a su acción. El ser humano que se toma como la máxima expresión de la vida se sigue valiendo de las piedras que son la mínima expresión de ella. Los edificios más referidos y visitados son moles de piedras que reciben visitantes de todas partes del mundo, los palacios más afamados ostentan columnas y suelos de mármoles. No deja de ser una curiosidad comparativa que lo inorgánico supere en longevidad a lo orgánico y que lo no vivo, si a las piedras las tratamos como lo inerte, prevalezca a lo vivo. La piedra es el material que espera eternamente a ser usada para la modificación de las formas. Las canteras de mineral producen tantas formas posibles como las formas vivas del reino orgánico. La falta de movimiento autónomo en las piedras no las convierte en la representación de la nada. Su conversión en cobijos permite la vida. Son elementos auxiliares puestos al servicio de la existencia, de la tecnología, del confort. Las civilizaciones pudieron desarrollarse gracias al dominio de la piedra y posteriormente de otros materiales. Los puentes a partir de la invención del arco permitieron la continuidad de los caminos y una extensa red de ellos. Va en contra de la verdad pensar que una piedra es nada. Todo lo que ocupa un volumen y cumple una función es algo. La enorme cantidad de piedras ha permitido que los pueblos puedan construir sus poblados y desarrollar todo un entramado de lindes a partir de ellas. Muchos campos de labranza quedan demarcados a partir de los limites levantados con las mismas piedras de los que han sido limpiados para hacerlos más laborables y fértiles.
Una disertación acerca de la piedra inmediatamente lleva a su reconsideración como algo importante. Como otro tema de observación pide su reconocimiento y su análisis. La mineralogía se ocupa de ello. Las riquezas potenciales de los países dependen de ellas. Los recursos mineros forman parte de las materias primas con los que se han levantado industrias y manufacturas. Los grandes proyectos que han querido prevalecer más allá de un par de generaciones han acudido a la piedra y a las construcciones que pueden ser empezadas por una generación y terminadas por otra tal como ha sucedido con las catedrales. Los reinados con ansias de poder y de futuro han levantado grandes palacios asegurando su continuidad por encima de los cataclismos y los ataques. Los japoneses hablan del inochi suiseki, el arte de las piedras creado por la naturaleza. El suiseki es la piedra que tiene vida por la fuerza del agua. En el universo no hay nada que permanezca quieto. Cualquier quietud aparente puede estar ocultando un movimiento no menos real por imperceptible que sea a la primera observación. La diferencia entre el movimiento de crecimiento de una planta al movimiento de balanceo inducido por el viento es la sede de la fuerza propulsora de uno y de otro. La piedra a diferencia del árbol depende siempre de la incidencia externa mientras que el otro tiene su propio programa de expresión activa. A pesar de esa gran diferencia la piedra proporciona también un acompañamiento como este. Devuelve el calor durante la noche que ha recibido del sol o del fuego, proporciona determinadas formas cuyo contacto es apreciable. La piedra sirve para todo, para construir paredes, arcos, suelos, torreones, vías pero también mesas, asientos, camas, morteros, fregaderos, proyectiles. Hubo una edad de la piedra la cual todavía no ha sido superada. Otros materiales alternativos que han querido superarla con una supuesta complejidad alternativa como el hormigón han demostrado tener otros problemas para la construcción por sus mallas metálicas, aunque ciertamente se hace difícil pensar la compleja infraestructura de autopistas del mundo moderno sin el cemento. Bastantes de las formas modernas de construcción se auto desacreditan a si mismas utilizando materiales cuyos portes de traslado son altísimos y a la vez dejan de utilizar la materia prima totalmente despreciada como la piedra vulgar que la naturaleza proporciona prodigiosamente. Hay piedras buenas y otras no tan buenas para la construcción. En el peor de los casos con la piedra más mala, se puede trocear para mezclar con arcillas y darle más consistencia. En Burkina Faso uno de los medios de vida de la gente del campo consiste en trocear piedras que agrupan en montones para su venta. Una de las formas baratas para la construcción de diques y la contención de laderas para que las aguas torrenciales no las desbaraten junto alas carreteras, ha consistido en mallas de alambre conteniendo formas cubicas alargadas compuestas de pequeñas piedras. Lo que cada una de ellas no es mas que una piedra que puede molestar puestas en conjunto permite levantar impresionantes muros de contención. Me sorprende lo poco recursivos que son los habitantes de muchos lugares con una enorme cantidad de piedras sobrantes junto a ríos o en explanadas incultas que les bastaría instalar una industria rudimentaria para hacer este tipo de volúmenes contenidos por mallas de alambre. Podrían servir como bases en aquellas zonas de pistas inundables cuya parte superior fuera cubierta por una cierta cantidad de tierra y seguir con la función más tradicional de contener crecidas de ríos o contener caídas de tierras. Gaudí reivindicó la piedra en todas sus formas construyendo contenidos espectaculares a partir de formas vacías. El trencadís forrando suelos o superficies a partir de azulejos rotos de color es un canto a favor de lo que no sirve para reutilizarlo de una forma magistral. Aunque el azulejo se ha formado previamente con materiales inorgánicos que han pasado por la cocción no deja de ser una forma de reivindicar la piedra.
La piedra en su forma mas ordinaria no deja de ser un milagro de la naturaleza: 1. No hay una piedra igual a otra; los elementos que han incidido en ella: viento, desplazamiento, rozamiento, calor la configuran de una manera singular. 2. Su textura proporciona una sensación particular que impresiona al tacto. 3. Su ductilidad permite la escultura y la manipulación de la forma. 4. Su sola presencia puede ser un segurizante, un elemento estable dentro del espacio de vida.
Creo que empecé a coleccionar piedras a partir de advertir espontáneamente que la naturaleza ofrecía formas escultóricas espontáneamente que podían superar las de las galerías de arte. No objeto la función de estas pero no deja de ser curioso que la sus clientelas adquieran esculturas sin darse a veces un paseo por los acantilados. El escultor saca las formas de dentro de los materiales que elige para trabajarlos con sus escalpelos. El artista es el primero que sabe que se debe a las formas. Parte de unas formas espontáneas para crear las suyas propias. A veces consigue lo que busca, otras es mejor que hubiera dejado la forma inicial tal como estaba. Hay preciosas formas escultóricas que se pueden adquirir no precisamente a precios tan asequibles. De tener una tarjeta de crédito más operativa probablemente habría optado por comprar esculturas de piedra (y de otros materiales) hechas por la mano humana en lugar de recogerlas espontáneamente por sitios donde sus formas me resultan tan llamativas que no puedo substraerme de hacerlo. La diferencia -desde el punto de vista del consumidor de sus formas- entre el escultor y la naturaleza es que con ésta no tienes que tratar de precios ni discutir acerca del último sentido de su expresión. En una vitrina de pared convenientemente iluminada con estantes de cristal se puede crear una fantasmagoría de formas con piedras recogidas de aquí y allá y con esculturas asi mismo compradas de aquí y allá. El deseo pulsional de ese coleccionismo se puede extender a otras formas naturales: hojarascas o huesos, zonas de dedicación a los que no me he entregado pero de los que cabe decir que son el testimonio inorgánico de lo que una vez fueron formas celulares vivas. Ser un coleccionista de piedras suena a ridículo pero la falta de sentido del ridículo lo soporta todo. Te convierte en candidato a que tu huésped de unos días te regalan una piedra cualquiera recogida de camino a casa y asi evitarse un regalo de verdad y también te evita a ti pasarte por lso grandes almacenes al traer como presente a tu amiga una piedra extraplana recogida en el Cabo Norte.
La piedra de aspecto más vulgar convenientemente pulida, serrada, troceada y grabada es una escultura preciosa. Los cementerios más apacibles son los que valoran la piedra por si misma libre de iconos y formas religiosas o dolorosas. La piedra además de informar pro si misma del tiempo pasado también puede sostener leyendas grabadas que duran por siglos.
Todo aquello de lo que nos rodeamos para hacer mas cómoda la vida cumple una función real aunque su consistencia molecular demuestre que contiene mas espacio de vacío que espacio sólido. La existencia de una cosa no la mide la tridimensionalidad materialista con que es definida ni tampoco su peso o su masa. No se existe más por pesar más o por ser mayor o por tener mayor longevidad. Eso vale para lo inorgánico y para lo orgánico, para lo inerte y para lo autónomo. El sentimiento de ser nadie de un individuo que puede ser tomado como uno de las características de la depresión choca con la verdad objetiva de lo que es: por poco que sea ocupa un espacio en un lugar en el transcurso de un tiempo dejando un conjunto de actos cuyas consecuencias superaran a su finitud existencial.
Teorizar sobre el vacío y el sinsentido existencial se convierte en una paradójica forma de dotarlo de sentido por el lado de crear contenidos temporales sin que tengan que ser definitivos. Cuanto mas sepas que no eres nadie en el sentido de alguien singular del que cabe esperar el cumplimiento de una misión especial más puedes dedicarte a ti sin perder el tiempo en roles preasignados o en actividades vendibles al mejor postor. Como la piedra de la vitrina tu vida no tiene porque proyectar más que un juego de sombras y formas proporcionadas por la iluminación. Habrá miradas que apreciaran eso y otras que no. La piedra no necesita estar en continuo movimiento para cumplir su función, el ser humano hace pasar su razón de ser por un incremento de actividades que en una buena parte puede ser perfectamente prescindible. Del ser humano más abyecto se dice que menos da una piedra aunque eso deja en mal lugar a las piedras y se les da un valor de entrada a todos los humanos por el hecho de parecerse. Si calificar de inútiles unas, pasa por la afirmación gratuita, calificar de siempre útiles otros pasa por un sobrante de humanismo.
El acercamiento al sentimiento de la nada siempre conlleva una autocritica de reduccionismo. Otro asunto es que el registro de lo que hay y de lo que se experimenta no nos complazca suficientemente. La confusión entre el sinsentido de la experiencia y la nada hace creer que las cosas, incluidas las inertes, no tengan sentido. Otra paradoja comparativa es que mientras el ser humano se descalabra tratando de encontrar su sentido existencial se vale de minerales auxiliares que tienen todo el sentido de ser sin preguntarse el por qué de serlo.
Pensar es entrar en una elaboración dinámica de consideraciones y reconsideraciones en las que se puede incurrir en contradicciones. Si no quieres contradecirte nunca en nada no digas nada, no pienses nada, no actúes. Solo el dogmatismo mantiene a salvo a sus seguidores de no incurrir en contradicciones. Una contradicción es tener puntos de vista distintos ante un mismo objeto de reflexión. La incoherencia es total cuando hay un decalage entre lo que se dice y lo que se hace o las partes de las actividad son inconexas entre si. La incoherencia se correlaciona con confusión y desorientación. En su extremo es un parámetro para la medición de la locura. Por otra parte la cocción de las ideas pasa por la consideración de elementos incompatibles que pueden llevar a situaciones mentales laberínticas o a reflexiones sin conclusiones aplicables. Emmanuel Kant sostenía que se media la inteligencia de un individuo por la capacidad de incertezas que puede soportar. El miedo a las contradicciones es propio de últimos puritanos que no están dispuestos a pasar por lo que son ocultando sus fricciones internas. Se indignan por pensar una cosa y hacer otra y luchan a brazo partido consigo mismo por demostrar una tonalidad en sus conductas y decires que no se corresponde con las circunstancias. La indignación moral es la estrategia tipo para dotar al idiota de dignidad. Eso lo dijo Marshall McLuhan. El tema de las contradicciones es ineludible a la práctica del pensamiento y de la actuación. No hay un mundo de todos los conocidos a lo largo de la historia sin contradicciones ni un campo de la realidad que no las contenga. En el contaje de individuo a individuo tampoco existe el sujeto que no se contradiga. La contradicción es el motor de los procesos. Comparativamente es menos grave su existencia que su negación. Habrá que medir la cantidad y estructura de ellas para entrever si nos vencen o se plantean como adversidad para vencerlas. Posiblemente no hay alguien más contradictorio que el no cuerdo. El número de locos es tan grande que la prudencia se ve obligada a ponerse bajo su protección dijo san Agustín. Una contradicción es decir sí y no a un mismo predicado. También es dotarlo de una afirmación o una negación y llevarla contradictoriamente a la práctica. Son dos clases de contradicciones, una se mantiene dentro de los enunciados distintos, la otra en su aplicación social. Con respecto a la primera, lo que es valido en un tiempo no tiene porque serlo en la época siguiente y lo que es válido en un lugar no lo es a una cierta distancia. Los enunciados están referidos a tiempo y lugar, a coyuntura y relaciones. Los edictos mas respetables (no matarás-no mentirás-no robarás) tienen sus excepciones. La autodefensa lleva a la violencia, el control al engaño y la supervivencia a tomar cosas que inicialmente no son de quien las toma).Lo interesante de una contradicción es que señala el limite del sujeto contradictorio por no poderla evitar a pesar de su voluntad en extremar su grado de consecuencia. Su protagonismo con las situaciones es tanto más implicado cuanto más consciente es de su rol en ellas. No toda intervención por justa y necesaria que sea evita las contradicciones y complicaciones posteriores. Federico II de Prusia dijo que ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
A un intelectual o a un valedor de una teoría cualquiera lo peor que se le puede decir es que se contradice. Es como mencionarle la peor mención que pueda oír. No se de nadie que esté libre de contradicciones. Referirlas es mencionar la manera moderna que cita las marcas, las faltas, los pecados, los déficits, los errores. Una persona al desnudo deviene un ser deslegitimizado desprovisto de aureolas y con la idealización que haya podido hacérsele por los suelos. Karl Gustav Jung opinaba que lo peor que le pueda ocurrir a cualquiera es que se le comprenda por completo. Para evitar ser descubierto simula en parte lo que es a cambio de entregarse en parte. Mentir forma parte de la misma estructura lingüística de la expresión. Un proverbio judío dice que una manera de ir muy lejos es mintiendo pero que no deja esperanzas de volver.
Lo que Giulio Andreotti dijo de manera tan tajante y terrible sobre el arte político de la dirección de un país: “gobernar no consiste en resolver problemas sino en hacer callar a quienes los plantean” se puede aplicar a cierta dosis en el autogobierno del pensamiento y la elaboración de un tipo de cultura: desarrollar un pensamiento y una praxis no para resolver las contradicciones internas sino para enmascarar su existencia haciendo creer que no existen. Pensar tiene sus riesgos: lleva a conclusiones mutuamente excluyentes. Solo la negligencia puede afirmar que la elaboración es un proceso evolutivo continuo y al final solo cabe la perfección garantizada y que tal proceso lo vive en todo momento desde el éxtasis y el bienestar anímico. Somerset Maugham dijo que solo una persona mediocre esta siempre en su mejor momento.
El miedo a las contradicciones es una rémora del viejo miedo católico a los pecados. Vivir sin mácula es la tesitura piadosa y vivir sin contradicciones es la tesitura de una mente tan efímera como irreal que se sitúa en un mundo perfectamente calculado en las ideas pero nada realizable en los hechos personales. Aparentemente en situaciones de aislamiento es tanto más fácil vivir sin contradicciones que en situaciones de interrelación social. Basta tratar con alguien en alguna parte y entrar en contradicción si los protocolos exigen callar determinados sentimientos. Supuestamente un mundo sin contradicciones seria el equivalente a un paraíso terrenal. Pero el campo de las contradicciones va más allá de lo social, de lo económico o del reparto de riquezas. Tiene que ver con el universo de las ideas en si mismas, de las creencias y de los actos conceptos en el hacer diario. “El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados” dijo John Paul fr. Richter y eso siempre que el volumen seleccionado de recuerdos se corresponda con los mejores deseos y los mejores momentos vividos en el pasado. Nuestros antiguos sabios ya sabían que la vida significa arrastrar un complejo fardo. Epicteto dijo que el hombre es un alma muy pequeña que lleva a cuestas un cadáver muy grande para sus fuerzas.
El miedo a las contradicciones es un solemne desajuste de método. Es tanto como expresar el miedo a muchos de los fenómenos colaterales de los que nos valemos para salir adelante con un programa existencial: el humo por lo que hace al fuego, los detritus por lo que hace a la nutrición, el sudor por lo que hace al esfuerzo muscular, la suciedad por lo que hace a la actividad, el desorden relativo por lo que hace al trabajo. Pensar es formar parte de un debate que tiene como fenómeno adjunto la profusión de predicados distintos en la misma fuente de enunciación. Eso no es tan grave como la gratuidad de sus afirmaciones. El pensante y el hablante tienen el derecho a equivocarse o al tomárselo es como se pueden permitir progresar en cierta medida. Quien tiene boca se equivoca dice el saber popular. El temor a las contradicciones tiene basta que ver con el terror a lo intelectual y en resumen el terror a la verdad. Tratar de disminuirlo no significa disculpar las conductas y maneras contradictorias, tan solo resituarlas para poderlas superar.
El compromiso literario. jesusricart@hotmail.com
La literatura no es inocente. Toma partido por una conducta o por otra. El desenlace de cada conducta lleva a descubrir personajes siniestros o personalidades dulces. El relato objetivo de la crónica pura no existe. El periodismo que trata de ser portavoz de solo-datos convierte al redactor en un individuo impasible con las emociones deshidratadas. Hacerse eco de un acontecimiento es estar implicándose a un nivel en su trama, simpatizando con un argumento u otro. Pero antes de ponerse a favor de una parte toca describir el conjunto del panorama y de los actores. En la forma de hacerlo la sutilidad lingüística ya esta indicando un poco a favor de quien se está.
La literatura tampoco pretende ser inocente. Desde el momento en que construye un discurso verbal maneja conceptos e informaciones y sin que tenga que caer en el panfletarismo puede apoyar unas ideas y actitudes y deslegitimar otras. Artísticamente viene a ocupar un espacio considerable en la historia creativa de los humanos. Comparativamente a otras artes considero que es de más difícil ejecución y de menor cuantía de satisfacciones. Los conciertos, la filmografía, los museos y las escenas teatrales tienen mas aplausos y público que no los libros, aunque aquellos se basan en historias y textos (incluidas las óperas y la música hip hop).
La civilización es el gran operativo psicológico por el que se han trocado las formas primitivas de la violencia por las formas culturales que permiten gestionarla dentro de unos limites asumibles. El hecho de que el perfil culto de la gente no la lleve, grosso modo, a tener citas de duelos o a las trincheras con sus bazokas no significa que la violencia haya desaparecido. Hay formas sutiles de ejercerla. La literatura no está exenta de prosas pensadas para la violentación de los sentidos. Un proverbio malayo dice que los puñales y las lanzas no son tan afilados como las lenguas. En mi libro El discurso Lesivo de la palabra trato de demostrar que las palabras y los conceptos expresados de algún modo hacen diana en los tejidos celulares. En las formas de habla y en la gestión de las informaciones ya se está dando sutilmente un tipo de violencia en el que (inconscientemente, vale) quien tiene una posición de poder excluye a quien no le conviene del circuito comunicativo. Todo lo que no se puede decir o expresar en la verbalización directa tiene la oportunidad de hacerlo en la forma del lenguaje escrito. Esto es una ley para todos los campos artísticos: el arte es la posibilidad de la autoafirmación en espacios sublimes de la realidad. El arte viene a suavizar las dificultades de al vida real y a enriquecer una realidad o crear neo-realidades con las que poder soportar la realidad en mayúscula de la existencia ordinaria. Eso es lo que tiene de extraordinario y misterioso el hecho artístico: el de vivir del imaginario que en el campo literario se traduce en vivir de palabras. No vivir de ellas en el sentido de vender originales a tanto la línea, el artículo o la página, sino de vivir por la garantía psicológica de existencialidad que proporciona.
Un escritor experimenta el íntimo placer de saber que es también –o sobre todo- aquello que escribe o inventa y no el ser anodino o el palurdo que otros creen que es por su físico o su inserción en la sociedad mercantil ocupando un puesto banal.
El compromiso literario tiene algo de misión de paz. Cuantos mas textos trabajen a favor de la verdad más concienciación resultante habrá. Cuanta más gente escriba por hacer prevalecer las ideas de la concordia y cooperación más posible será cambiar un mundo repoblado de mezquindades. Claro que eso no quita la violencia sutil antes mencionada. Sin duda dejar las espadas a un lado y pasar a la palabra ha sido un gran avance para el ser humano, acostumbrado al grito de las fieras y a la imposición de la fuerza. La humanidad esta advertida desde hace tiempo de sus riesgos. Todo lo que viene pasando en las últimas décadas es el cumplimiento de antiguos profecías, o simplemente, visiones realistas. Gandhi ya estableció la ecuación del peligro que se corría con la condición vengativa de la gente: “ojo por ojo, y el mundo acabará ciego”. Ahora que vivimos bajo el imperio de la ceguera mundial todo lo que podemos hacer es continuar con la lucha por denunciar las situaciones de injusticia. Cuantos mas títulos, libros, informes, reportajes, ideas se escriban y divulguen a propósito de los comportamientos no éticos y anti humanistas mas posibilidades de esperanza real tienen nuestros congéneres para llegar al siglo XX sanos y salvos. Decirlo es demagógico. La gente del XXII lo pasará peor que la del XXI, asi como los habitantes de entre siglos nos toca asistir con dolor al deterioro creciente del planeta como casa física de todos y de las estructuras sociales que no están dispuestas a cambiar a pesar del dolor de cientos de millones de personas.
El compromiso literario tiene algo de compromiso militante. Es uno de los canales que permite invertir en saber. Cuanto mas sepamos de la condición humana más podremos ayudarla. Cuanto mas sepamos de nosotros mismos más podremos revelarnos como sedes creativas y potencialmente fantásticas. Tampoco se puede exagerar su poder de transformación de las cosas. Para que la haya, la gente tiene que estar dispuesta a cambiar de hábitos y cambiar su chip existencial. ¿Que pueden hacer las palabras escritas, aunque sean millones de ellas contra una simple ametralladora? Lo más que ha podido hacer un libro para salvar vidas ha sido interceptar una bala y pararla con el grueso de sus páginas. El libro mesiánico cuya lectura revele las verdades supremas y haga de cada lector un adepto seguro es una quimera. Al contrario, los libros que se han propuesto como únicos para esa misión, han terminado por tener seguimientos fanáticos totalmente opuestos al espíritu de su letra.
Cuando haces de la literatura un oficio diario expresándote en distintos géneros y viajando por distintos temas tiendes a creer que tienes cubierto ya tu expediente. Tienes la coartada perfecta para denunciarlo todo sin intervenir directamente en acciones contundentes para cambiar las cosas. El literato se refugia en las palabras escritas harto de la prosa oral que choca contra la falta de escucha y la falta de compromiso en las acciones. Finalmente lo que no se consigue crear en la realidad se crea en la ficción. Un día u otro alguien tomará la idea de la ficción para llevarla a término: si se hizo con el volar o con el nautilus ¿por qué no hacerse con una sociedad sin clases y sin estados antisociales?
Si se quieren cambiar las cosas hay que hablar y escribir continuamente sobre ellas para no solo dejar el testimonio de su estado real sino dejar las condiciones dichas de sus alternativas. En comparación a otras épocas menos desarrolladas tecnológicamente hoy tenemos la gran oportunidad de leer y ser leídos, de buscar y rebuscarnos en el campo de la nueva literatura emergente que no busca el titulo fácil, el entretenimiento de los sentidos o el premio, sino ampliar el espacio de los relatos y los ensayos que ayuden a la conciencia, a la ciberconsciencia. Tengo la suposición que esa difusión sistemática y creciente de la literatura crítica que se vaya creando puede revalorizar los enteros de la esperanza en un futuro cada vez más desacreditada.
¿Qué determina que una persona se sienta poeta? ¿qué, lo que le lleva a incluirse en los grupos de las palabras mayestáticas? ¿qué, lo que le hace crear su distinción en el verso? ¿qué, lo que le hace rebuscar las palabras para condensar un discurso en un soneto?¿Nació, o algo le hizo? ¿se lo dijeron o a sí mismo se lo dijo? ¿lo intuyó o viene marcado por un destino? ¿Lo reconocieron o sigue siendo un clandestino? Ser o no poeta, eh aquí la cuestión de tantos y tantas escritores/as desde la sistemática o desde la amagatotis. Afortunadamente nadie ha inventando una oficina, con su instancia y su póliza,para solicitar el título de poeta.(todo llegará, no hay que desesperar).Es pues una de las pocas categorías definitorias que no ha sido apresada por el bureau funcionarial. No sólo eso.La poética parece no enseñable. Sí, sí, los estilos, sí lo son. Los diccionarios de sinónimos vienen a ayudar a los esforzados versistas que no están satisfechos hasta no dar con la palabra adecuada. Y hay plagistas varios para emular tales o cuáles firmas. Pero a diferencia de otras artes y literaturas, la poética es algo tan mojado de vísceras y momentos emocionales puntuales, que no admite la cita de trabajo diario que pueda producir palabras y más palabras, algo que sí es posible con los cuentos, los relatos, las crónicas y otros géneros expresivos. Claro que hay poesías por encargo y genios (o ingenuos) que los admiten y ostentan capacidades para generar en minutos expresiones verbales para sentimientos ajenos que a sus fanes les costaría un siglo construir.Así aparecen clientes sentimentales de palabras, que justificarían la función social del poeta público.¿Pero es más poeta ese poeta público que el desconocido? ¿es poeta el rítmico y no el críptico? ¿el que tuvo que escribir cien poemas o el que se quedó en el primero? ¿quien es quién en el juego de las palabras y para qué sirve en todo caso ser poeta? En la historia de la literatura la cantidad no predetermina la calidad y algunas gestas elaborativas han sido únicas .Y en los encuentros bohemios de sujetos poetizando sus misterios privados. no necesariamente quien más escribe o quien más habilidad tiene para hacer el cántico sonoro y fácil presenta las creaciones más elaboradas. Y por el contrario hay autores de pocas construcciones rítmicas en las que pusieron toda su alma y todo su ser y con ello pusieron punto final a otros deseos poéticos. Con este panorama de diferencias es difícil dar con un criterio que discriminen a poetas de no poetas, ya que al final del análisis lo que importa no es la categoría creada expresamente para meter en dos sacos distintos las dos distintas posiciones ante la poesía construida sino la recogida del hecho simbólico. claro que para las clasificaciones ya están los torneos de la erudición y los cuentasílabas. Mientras que ellos nos declaran fuera de formas, otros nos arrellanamos en los charcos de nuestras químicas haciendo disfrute de nuestras deformidades para decir en voz baja o en voz alta según lugares y si se tercia, nuestros errores de estilo y nuestros versos expuestos sin laúd ni portaestandarte,aunque alguien nos tilde de bardos de todos los tiempos masticantes de acederas huidos de las odiosas harpías.Y como otros muchos que les verdecían las palabras por las bocas rehumedecidas tras tanto tiempo desérticas elevamos las notas a los cielos de luz sin convertirlas en plegarias, no sea que se nos confunda con los concursantes de juegos florales o con inscritos en campeonatos de textos en pos de una placa, copa y unos dineros.Tal vez así podamos dejar que nos surjan las creencias creídas desde dentro sin permitir que nadie se nos cuelgue de la hiel.
a Manrique no se le conocen tantos textos y las coplas a la muerte de su padre, marcaron época y estilo.
La posición del lector/a ante el libro de poesía no tiene nada que ver con otras lecturas de ensayo, literatura y prosas varias. El poema escrito cuenta con un plus no establecido en el texto en sí, y el de la capacidad imaginaria del lector, y de su función evocadora. Es desde la lectura que se pone la solemnización. La escritura sólo la insinuó. Por eso el poema donde encuentra su verdadero espacio complementario es en el lugar de la escucha, y no en el de la lectura en silencio. Aunque es, finalmente, el veredicto de cada persona que recibe la palabra escrita, si ésta le representa una llamarada en su interior o lo deja indiferente. La sensibilidad de cada cual pone la resonancia y pone su escenario anímico y esto es lo que está por encima de cualquier otro evento. Aunque el escenario clásico, el de la platea, el del público, el de las tablas, es el que pone el énfasis, el que remarca las sílabas, precisa tono, condecora palabras, y riega con sus misterios a las personas atentas de cada emisión de voz.
Pero la poesía vista y escuchada desde el palco no es lo habitual. El poema recitado requiere una atención especial. No cabe perderse ni una sola letra, ni una sola pausa, ni un solo acento. Además, el esfuerzo ingente que pide del público lo reduce a casi cero. Ni hay espectáculos de poética ofertados con generosidad, ni hay público suficiente para ellos. Es así como la poesía queda reducida a los espacios del silencio y a la privacía y discreción del lector gregario. Cada uno hace y repasa su propia biblioteca, como un sumario de autos de las almas que se han auto identificado. Es además su lugar de sintonías: la coordenada de un grupo amigos que nunca conoció ni conocerá seguramente pero por los que puede sentir una especial predilección, ya que fue depositario de sus secretos sentimentales. A diferencia de otros autores de relatos o ensayos, el autor de la arte poética nos hace entrega de una carta personal. Nos establece un hilo directo de tú a tú, y cuando menos eso pide la seriedad del respeto y la convicción de una confesión entregada, para la que solo se podría corresponder con otro tanto. Pero a falta de la posibilidad de platicar con quien te dio sus versos, cabe el camino e repetir el protocolo, escribiendo los propios hacia otros desconocidos que seguramente no los contestarán.
Para leer poesía hay que tener media alma de poeta, es decir de nebulosa, de difusa, de intangible, de idealista, de transmundana. No basta con leer en diagonal, de prisa y corriendo para tras una ojeada de minuto y medio, afirmar “esa poesía no es la que me interesa”. El poema de la página de al lado puede dar el mensaje, y sostener el tono y el estilo que no tiene la página anterior. Cada poema es una construcción distinta, una aventura ilusionaria, una nota náufraga, un discurso telépata, una lucha sin cuartel, y todo eso que es apenas nada, concentra cada centímetro de piel, cada neurona de un bohemio que se lo trabaja. Para leer poesía hace falta algo más que admitir un libro o un texto. Se necesita sentir el romance, saber que las verdades son las cosas no ciertas y que uno mismo puede inspirar lo que otro le adivinó sin siquiera conocerlo. Adelante pues, abre tu libro o bucea en los pliegos y resurge animoso de tus cenizas de hombre muerto.
El poder policial.
Al otro lado de la frontera de Martin Spottl plantea una situación típica de caciquismo policial cerca de la zona fronteriza de Texas con México. Sigue la aventura de una chica inmigrante que debió abandonar a su familia por las condiciones de miseria de allá y porque ya estaba acosada por la policía de su país. Para cruzar la frontera se esconde como polizona dentro de un autocaravanning de una pareja de media edad. El hombre es un aficionado a la fotografía y mientras está tomando panorámicas capta la imagen de un control de la MIGRA policía de inmigración, que dispara y mata contra unos traficantes en lugar de detenerlos.Para que no queden testigos también asesinan a la pareja del caravanning. De todo ello es testigo la inmigrante, protagonizada por Sigal Erez. La otra parte de la historia es la de otro policía, hermano del que manda en la patrulla de asesinos,pero que es honesto y es quien finalmente detiene al asesino en su propia casa. La historia queda redondeada con el amor viento en popa y sin obstáculos entre la guapa y desamparada chica inmigrante y el policía bueno. La bondad y el amor triunfan por encima de la malicia y la mafia.
Pertenece a esa clase de filmografía en que abunda en detalles de salvajadas de un cuerpo al que se supone un mínimo e calidad en la selección de sus miembros.Es de la clase de argumentos que pone el énfasis en el discurso prepotente e ilegal de individuos ambiciosos pero completamente desligado del mismo hecho organizativo de unas policías que son la viva expresión del sistema social. el argumento usa los fetiches de los cuentos de hadas mas clásicos: la chica pobre es aceptado por el chico rico que pertenece a una familia reconocida y que lleva varias generaciones en la élite social del lugar en que sucede la historia.
Posiblemente el poder policial más grave no es el elocuente de las pistolas y de los disparos asesinos a sangre fría sino el sutil que se mueve en la ralla justa de lo legal y con artesanal de códigos y de artículos que justifican las ilegalidades de fondo.
Los capitanes de la revolución de las flores.
Los capitanes de abril de María Medeiros (2000) habla de la revolución de los claveles que puso notas de romanticismo a un mundo repleto de demasiados detalles de dolor. Las imágenes de los soldados vitoreados por los ciudadanos y con las bocachas de sus fusiles con claveles rojos pasó a integrarse para siempre en la memoria popular y en las gestas históricas del movimiento social que sabe de sobras que para cambiar las cosas basta neutralizar la fuerza del ejército.
El ejército es una de las estructuras organizativas más enérgicamente jerarquizadas donde la cadena de mando llega a un generalato de reducido numero que es quien, supuestamente, rinde cuentas a una jefatura de estado ,cuando no es esa misma jefatura en el caso de las dictaduras militares. En el Portugal de mediados de los 70, la sociedad estaba harta del régimen Salazar tan antiguo como el de Franco y de los recursos a la tortura de la PIDE su policía secreta. Fue en aquel contexto que una tendencia militar hizo una estrategia,casi rudimentaria, para poner fin al estado de cosas facilitando la caída del régimen salazarista y la venida de nuevos aires políticos con los que iniciar un proceso de elegibilidad. el pacto ibérico subscrito con España no fue activado.el gobierno franquista tenía sus propios problemas como para ir en defensa del régimen vecino aun teniendo formas de gobierno parecidas.
El film tiene algunos momentos emocionales donde algunos de los extras que participaron en los hechos reales también lo hicieron en su representación para la pantalla. Fue una revolución no cruenta que demostró al mundo entero que para el cambio radical de las circunstancias es posible, a veces, sin pasar por la violencia.
Plan Fred Astaire: Bailando con uno mismo
Seguramente de las conductas más perjuidiciales de las actividades humanas es fallar a una cita personal sin una disculpa objetiva . Según sea la envergadura del hecho y su recurrencia, aunque a veces basta con dejar a una persona plantada una sola vez, la relación posterior queda tan dañada que ya no se restablece. Es patético ver como alguien se deshace en rabia y se muerde los labios cuando espera inutilmente a otra persona en la que confiaba y no viene. Es mucho peor cuando el motivo de su ausencia es el olvido, otra elección o la desmotivación. Cuando alguien falla sin justificación en lugar de malbaratar el tiempo recomendamos seguir el ejemplo de Fred Astaire y su baile solitario con el perchero de madera del gimnasio al ser plantado por la pareja de baile con la que tiene que ensayar unos pasos. La escena en la que él despues de consultar su reloj ve que esta perdiendo el tiempo toma por pareja un perchero de madera y hace un representación de danza genial.
el Estado cuando secuestra vidas.
La historiografía nos ha puesto al corriente de las atrocidades xenófobas que se dieran con el ascenso hitleriano o contra la población negra en los USA y no tanto de las que han sucedido en otros países que no por haber sido a menor escala han significado menor lesividad contra los derechos humanos y la libertad de las culturas autógenas. Tal es el caso de Australia que durante el siglo XX hasta 1970 tuvo un vigor una ley para secuestrar a mestizos que llevaban a un patético establecimiento carcelario para niños llamado Moore River desde donde impedían su futuro libre y preparaban sus relaciones sexuales con blancos para no perpetuar la sangre aborigen. La película Generación robada está basada en una historia real de dos hermanas Molly y Dasy Crage y su prima que fueron secuestradas a la fuerza para el estado bajo el dictado del departamento para tal control de Neville (al que llamaban Devil las niñas) que detentó el cargo por 25años y el cual encarnaba la visión blanca de impedir la libertad negra para proteger a la raza aborigen “de si misma”. Ellas se escaparon y cruzaron a pie mas de 1000 millas para regresar a Jigalong el lugar de donde habían sido arrebatadas, orientándose con las cercas que se habían levantado para proteger las tierras de la expansión depredadora de los conejos. La hazaña de las niñas cruzando el país a pie dejó en ridículo a la administración. Una vez en regresadas a casa tuvieron que esconderse.
La película está presentada por la hermana mayor que seguía en vida cuando se hizo y habla de Survival que es la organización que protege los intereses indígenas. Es un film construido impecablemente que además da una opción de colaboración en los espectadores que se dejen sensibilizar por tal tema.
Plan Fred Astaire: Bailando con uno mismo
Seguramente de las conductas más perjuidiciales de las actividades humanas es fallar a una cita personal sin una disculpa objetiva . Según sea la envergadura del hecho y su recurrencia, aunque a veces basta con dejar a una persona plantada una sola vez, la relación posterior queda tan dañada que ya no se restablece. Es patético ver como alguien se deshace en rabia y se muerde los labios cuando espera inutilmente a otra persona en la que confiaba y no viene. Es mucho peor cuando el motivo de su ausencia es el olvido, otra elección o la desmotivación. Cuando alguien falla sin justificación en lugar de malbaratar el tiempo recomendamos seguir el ejemplo de Fred Astaire y su baile solitario con el perchero de madera del gimnasio al ser plantado por la pareja de baile con la que tiene que ensayar unos pasos. La escena en la que él despues de consultar su reloj ve que esta perdiendo el tiempo toma por pareja un perchero de madera y hace un representación de danza genial.
El enunciado de una pretensión teórica es como clavar la bandera en un territorio que uno elige para colonizarlo con un saber externo que trae e impone o con un saber que pretende hallar en él al igual que el minero busca los tesoros enterrados en un suelo áspero y completamente mudo de pistas acerca de lo que pueda contener.Así el sapiente de algo empieza por ser su descubridor, o su repensador o su adaptador (traductor, editor, intelectual, introductor)de una fuente a un público nuevo. Hasta ahora no he pensado en alojarme bajo el cobijo teórico de nadie aunque en mi deseo de devorarme gustaría saber la verdad de todos los maestros de la vida. al vez,especulativamente, lo interesante del morir sea la oportunidad de hablar con los espíritus delos grandes personajes de los grandes conceptos de la historia humana. Posiblemente valdría la pena pasar a ese otro lado, solo por unas cuantas buenas conversaciones en profundidad que valieran la pena. Con todos mis respetos a las galerías ilustradas, no habría sabido empezar exclusivizándome en un autor o en uno de sus aspectos o en una escuela. Ni siquiera aquellos autores de los que he sido devoto en algunas épocas de mi vida me resultan para nada atrayentes como tema-objeto de análisis y de tesis. En el desentrañamiento de un autor veo una cierta impostura y hasta una traición al pensamiento. He preferido pensar en una tesis quesea mi propio tesis en algo en lo que crea. de hecho una tesis es la colocación de un deseo como sujeto implementado en el objeto de la que trata.
Establecida una primera idea a grosso modo el sentimiento de posesión de una idea puede ir haciendo ganar aliados a ella y detractores. Evidentemente su exposición como temática de comentario y de contraste es someter una vulnerabilidad, o un marco de in-decisiones, a una crítica y por lo tanto a una posible influencia. ante la cual no se pueden ir doblegando aspectos de la idea de partida. Pepe me advirtió con certeza al respecto de no variar mis términos en función de los comentarios y sugerencias ajenas que pudiera recibir.Hasta ahora lo que he venido encontrando es una admisión con una falta de encaja de lo concreto que planteo. Pero su precisión va siguiendo su curso. Por encima de las conversaciones, parezco decirme que “la tesis es la tesis”y no dejaré que sus términos fundamentales sean corruptibles por otras influencias o versiones. Por otro lado, quizás en lo que esté metido es en un pack de tesis en lugar de en una sola, a partir de la que pueda ir trabajando aspectos distintos. por ahora, una de las partes nacientes del tema es el del análisis de oraciones concretas, como oraciones en sí mismas, por lo tanto construcciones estándar y descontextualizadas. se me ocurre que la parte dedicada a esto podría producir una titulación atrevida, algo así como, ¿porque hablamos tal como lo hacemos? o ¿porque hablamos tan mal? si quiero destacar referencias de las frases paradójicas.De hecho muchas frases contienen dobles y triples sentidos y pueden ser lesionadoras de distintas maneras. Los equívocos y confusiones en sí mismas ya lo son. Eso podría dar lugar a pautas semánticas y pragmáticas diferentes. La tesis es algo más que un trabajo, o un objeto de atención, o un campo de acotación para rescatar un conocimiento que antes no se tenía. La tesis es algo así como la escultura que siempre estuvo dentro del bloque de uno y que jamás antes se atrevió a encontrar.Bastaría echar la mirada hacía dentro para deshacerse de lo que sobra y rescatar una obra maestra.Pero si MichelAngelo lo tenía muy claro con los bloques de piedra, no parece ser tan fácil con el ensamblado humano, cuyas adherencias y cargas de un todo por excelente que pueda parecer, resultan a veces obstaculizantes, en tanto que lastres y fijaciones de las que no es fácil librarse. Para un tesinando ponerse en posición de descubridor significa tratar su tema y tratarse a sí mismo con el máximo de higiene mental y empezar por deshacerse de aquellos conceptos que si bien le sirvieron en otro tiempo, tal vez ya no solo no le sirvan para su empeño sino que además sean un verdadero obstáculo para su propósito. Podría decirse que todo observador, de las ciencias naturales y las especulaciones espirituales, es una tesis en potencia. Es un interesante punto de vista, puesto que si uno se ve a sí mismo como el procurador de una tesis queda colocado ante su destino como un contribuidor y deja de lado los criterios de las posiciones contrarias.Es así, como un displacer, disgusto o desacuerdo por algunas teorías o prácticas científicas se va refinando y trocándose en un gusto por unas prácticas y análisis alternativos.
Una tesis puede ocupar muchas horas y tal vez años, eso solo dependen de la estrategia de método que el tesinando establezca. Y su exposición puede ocupar cientos de páginas , pero no hay que olvidar que la referencia a ella ordinariamente va a ser mencionada con unas pocas, e incluso con unos pocos minutos. La circulación comunicativa de la información es fundamentalmente economicisita puesto que como hay mucho de lo que hablar se resume al máximo los puntos dedicados a cada cosa. No es algo propio de la sociedad delos más media o del mundo de las prisas. Ya antes, una visión enciclopedista de teorías y referencias, daban unos cuantos trazos para enmarcar el nombre de persona o de teoría buscada. No debe extrañar pues que grandes autores y personajes de la historia no pasen de tener unas pocas líneas, a lo mucho una o dos columnas en las enciclopedias más afamadas. Esos protagonistas colosales de la biografía humana con sus historias y antihistorias, tuvieron que admitir siempre ser compartidores del espacio y de la atención de las futuras generaciones que les siguieron. Pero por supuesto un pensador no piensa ni da la nota a sus contemporáneos para ganar unos centímetros cuadrados en un volumen impreso, hecho por el que se dice que uno ha pasado a la historia y será recordado. Probablemente la mayoría de teóricos que contribuyeron con su sagacidad y sus conclusiones a avanzar un poco más en el conocimiento humano, en lo que menos pensarían es si la consecuencia de ello, les llevaría a estos puestos de honor. esa presunción puede ser tomada desde otro ángulo al opinar que si en el lugar del interés por el saber en sí mismo se hubiera dado principalmente un interés en la notoriedad, probablemente estaría todavía en cotas mayores de ignorancia de las que está Por eso lo significativo d una investigación es que el investigador como tal se coloque a su servicio. Podrá usar un método u otro más adecuado y hacer un diseño experimental más o menos apropiado pero por encima de metodología e instrumentación está el criterio de valor que se conceda a sí mismo. Antes de ser tomado en la posición de tesinando, posiblemente fantasmas y temores previos le habrán llevado a su afirmación o a su autoexclusión. Los terceros ciclos universitarios se vienen dividiendo en dos grandes bloques de continuístas académicos, los masteríticos y los doctorandos. Los unos vienen a engrosar un expediente académico con un plus de licenciatura con que ganar méritos y especialización; los otros vienen a plantear una libertad opinativa y un marco mayor de autonomía. Posiblemente de hacer un estudio estadístico comparativo que relacionara variables de personalidad con elección de un tipo de tercer ciclo u otro, se comprobaría que hay una mayor presunción de creatividad y autoestima en los segundos que en los primeros. En todo caso para no herir susceptibilidades, los tiempos modernos de falta de absorción por el mercado de especializaciones universitarias, puede permitir un compás de espera en el que se puedan combinar las dos clases de cuestiones: un programa de doctorado y un máster. de hecho muchos programas de ambos comparten contenidos y docentes. Otro atenuante a tener en cuenta es la curva masificadora de los doctorandos. ahora, es técnicamente posible alcanzar una categoría de doctor a una edad relativamente prematura.bien, de hecho siempre ha sido un poco así. Ha habido célebres doctores como Marx con poco más de veinte años. Y la tradición académica pide un doctorado inmediato tras una licenciatura. En realidad obedecería a una lógica más sensata planteárselo tras dejar un intervalo de años de aplicación pragmática de un dominio concedido o catapultado por una licenciatura, tras los cuales y en función de una experiencia profesional, plantease el retorno a las aulas y al área académica para hacer una investigación menos teorética y en virtud de las remarcaciones de vacíos que ha encontrado en la interacción con el Real de su realidad particular. como no suele procederse así, el criterio de restricción del campo de investigación para obtener el máximo de seguridad en el método y la máxima fiabilidad en los resultaos, no deja de ser un criterio un tanto principista que nunca acaba de saberse del todo su significado.
Trabajar en una tesis puede llevar a repasarlo todo. Una tesis puede ser un compendio de saberes, aunque todo lo quela apoye y contextúe, y la plasticidad de todos sus cientos o miles de páginas,no evitará enmascarar las correlaciones principales entre hipótesis y factibilidad. Conseguir un tesis es pensar en términos de tesis. El tesinando aparca sus tribulaciones fundamentales cuando se entiende a sí mismo como el autor de una tesis, que falta investir y cuidar como a su propia alma. Crear adecuadamente una, es estructurar una metodología que puede servir para siempre. U.Eco establece una conexión entre su tesis doctoral y la decena de textos posteriores que trabajó y publicó.
Estrictamente hablando, la tesis puede cambiar al tesinando, en tanto que le cambia la percepción del mundo, empezando por su relación con las fuentes y con los autores y con los estilos de lectura.evidentemente hay modos de hacerla y los emplazamientos de tipo temporal para unos términos de entrega y presentación, en función de las necesidades cuantitativas de las facultades de mantener los porcentajes de sus nóminas de doctores, puede convertir el proceso de investigación en un requisito de apariencias burocráticas y expedientales.
Pero si ya un licenciado en x, había advertido que eso no era igual a ser x, también un doctorado en y no lo convierte en y. La documentación al respecto es solo un acto testimonial.además hay que añadir que una tesis es tesis sin necesariamente ser doctoral. Su doctoralidad atestiguará -con los protocolos convenidos al respecto por distintas universidades, guardando unas ciertas equivalencias entre ellas al respecto- que el doctor nominado es quien mas sabe sobre aquello que plantea, o quien mas ha avanzado en esa línea de investigación. Pero esa categoría puede ser tan controvertida como engañada. Solo el tesinando sabe si su tesis lo coloca en la cresta del saber explorado o simplemente ha hecho una excursión por sus cunetas en lugar de por sus caminos. Pensar en términos de tesis es pensar desde una posición decidida, una tesitura resuelta de cambista de conceptos, por lo tanto de cambista del mundo. quien defiende una tesis, está defendiendo cambios de valores. Troca pues lo que dice por otras cosas dichas que han quedado insuficientes u obsoletas. El tesinando es en última instancia un reordenador del orden establecido y en los casos más notorios un trasgresor de lo científico, e incluso un rebelde de la palabra. Su llamada de atención a ser revisado un aspecto particular de lo que fue pasado por alto por la comunidad científica (o mejor dicho, la comunidad de pensantes que sin duda la excede), o solo intuido, o simplificado en relación a una disciplina particular , está marcando ya una frontera considerable entre un antes y un después de su aportación. generalmente la mayoría de tesis acaban en microfichas y no van más allá de ser soportes para otras tesis que igualmente están condenadas a su miniaturización. Posiblemente mucha parte del saber está condenada a permanecer en estanterías,agazapado y escondido tras otro saber público y ya reconocido, a la espera de su rescate por generaciones posteriores. si eso ha pasado con grandes aportaciones que cambiaron la visión de la biología como con Mendel o la de Luria , cuyas aportaciones no fueron reconocidas hasta muchos años después de realizadas.
con su tesis sobre Demócrito y Epicuro.
Mendel.Gregor, (1822-1884) fundador de la genética moderna.Demuestra que la herencia está basada en factores discontinuos, frente a la idea mutacionista darwiniana.,su teoría fue redescubierta muy demoradamente.En 1866 publicó los resultados alcanzados en las memorias de la sociedad de naturalistas de Brno, con el título de Ensayos sobre los híbridos vegetales,que es la obra de experimentación y lógica que sienta las bases de la genética.de hecho su aportación no sería suficiente y decisivamente valorada hasta el año 1900.
Luria, (Kazán 1902-Moscú 1977) cerebro y Lenguaje(1947) inst.de psicología de Moscú.cofundador con Vigotsky y Leontiev del centro de sicología de la academia ucraniana de siconeurologia (1931).Especializado en el diagnóstico del daño cerebral.Durante la IIGM tr en el hospital neuroquirúrgico de los Urales. Uno de los mejores especialistas soviéticos.
Invitación al debate en el aula universitaria
La cultura es algo que corre a multitud de velocidades por multitud de pistas. El común denominador de sus formas transmisoras pasa por la palabra expresada y por el turno en tomarla. Este es un criterio que rige para cualquier espacio de divulgación y contrastación de las ideas. Las aulas universitarias no son una excepción, aunque la proverbial y tradicional forma verticalizada de la transmisión de los distintos saberes inexpugnables, toma un público receptor como un alumando pasivo y acrítico. Tanto es así que cuando un estudiante cualquiera toma su propio ser como una sede de pensamiento desde el que razonar,choca con la perplejidad del docente en tanto que magnate de su reino de taifa y que no tenia prevista una situación de debate y choca, por partida doble,contra la perplejidad de los compañeros de estudios, muy resignados a sus roles sumisos y acríticos, o seudoactivos con críticas muy veladas y extraaulares. Es un contexto de dos frentes de lucha con los que el estudiante matriculado en un plan de estudios que le interesa por aprendizaje y no por intencionalidades curriculares,se verá envuelto. Desde el comienzo, la persona que toma los espacios de palabra como un lugar de enseñanza, y especialmente como los reglados que se auto-anuncian como lugares de saber y aprendizaje, entenderá que en ellos está implícito un principio de contrastación , que le llevará a no actuar como un estudiante más ya desmarcarse, rápidamente, de una apariencia sumisa y acrítica. Sin tener nigun plan de intervención se destacará como polémico,condición ésta que podrá ser peligrosamente traducida por desobediente o difícil. bajo esta previsión cómo proponer y una invitación al debate y que ésta no sea pretendida como una invitación al desastre teórico, ni por estudiantes ni por profesores? Estos pueden ver en su estudiante matriculado que trata de correlacionar las distintas informaciones que recibe un peligro real entre tando que les puede poner en aprietos de su propio saber . Y aquellos lo pueden ver como alguien que se sale del terreno específico de la asignatura porque su reflexión no se ajusta a las barreras de un programa. si la persona matriculada que actúa como un pensante no logra crear un clima de participación, es posible que sus intervenciones y las de la figura profesores co-polerizen los espacios verbales acústicos, creándose unas situaciones tensas pecualiares. esto incluso puede suceder en aquellos ámbitos en que el titular de la materia hace apología continuada de la participación para luego disgustarse estentóreamente cuando ésta se aparta de sus previsiones de indocilidad permitida .
el objeto de este texto no es cuestionar el derecho a la singularidad del docente y a su detentación de una plaza determinada en un departamento determinado. Es sabido que muchas de estas plazas se han creado a partir de investigaciones específicas de los mismos docentes. Si a alguien deben de pertenecer es a quien más ha trabajado la materia que imparten. La discusión está centrada en la opción alco-trabajo de la materia entre uien la imparte y quien la escucha, que desde sus distintas oposiciones no solo tienen que aportar una escucha y una aplicación atencional, si no también los resultados de sus observaciones y de otras fuentes de información al respecto del tema que se trate.¿Si metodológicamente esto es impecable e indiscutible,por qué razón hay tanta animadversión frente a la polémica?¿Por qué motivo el estudiantado se consuma en sus roles hipocríticos haciendo una ostentación de ignorancia,muy superior a lasuya real? ¿Por qué razón el profesorado sigue flagenlándose por la baja participación de los estudiantes, y a lA vez la siguen temiendo ?
La invitación al debate tiene que ser rehabilitada entendiéndolo como el espaciop de contraste para el enrequecimiento a partir de un concurso de mínimos de saberes. Obviamente no se trata de tomar la palabra para llevarla a territorios que no tienen nada que ver con el motivo de un encuentor de unos hablantes con la palabra, si no de tomarla para completar los vacíos o dudas dejadas por un discurso previo. A veces, los silencios embarazosos que se pueden cortar con cuchillo tras una exposición hacen temer lo peor: la servdumbre intelectual. ¿acaso pasarse una carrera entera no cuestionando el saber recibido, o haciendolo por los bastidores y los pasillos tan solo, no tiene mucho que ver con manipulaión mental ?sin sacar ese tema, que desde luego da para mucho, del escenario específico del aula, la invtación es para todos aquellos quevan y vienen de ellas, residiend o en las mismas durante periodos importantes de sus vidas. Incorporar el debatecomo criterio universitario significa avanzar en la formación autodidacta y en un mayor rendimento intelectual.además, permitírselo espermitir a otros uqe sebeneficien de lo que cada uno sabe. Recibir esta invitación como una presión por tener que trabajarmás, permitediscriminar los estudiantes cuya condición es la del estudio y estudiantes cuya única condición es la de matriculadas. formalmente la categoría verbal es paralos.La diferencia es que unos estudian y los otros hacen cola para un documento curriculario.
Esta invitación, sin embargo tiene pocas posibilidades de triunfar. La vida cotidiana universitaria está demasiado cargada de los hitos propios de una carrera (cuyos circuitos van del aula a la sala de fotocopias, de ésta a la biblioteca, y de aqui al césped, que en la mejor de las suertes será donde se expresarán serias dudas sobre el valor del sistema de enseñanza en el que están integradas)como para tener tiempo en una reestructuración de roles, dinámicas de actuaciones y metodologás. Basta ojear los últimos 25 años de ocmportamiento en las aulas para advertir que los indicadores de participación no han mejorado en lo más mínimo, a pesar de todas las ñeyes de reformas que se hayan montado. Finalmente cada usuario de las aulas (en su condición de pagador y cliente)sabe por uè móviles se ha hecho universitario. su participación o no como pensante queda directamente hipotecada por la idea de sí mismo. Lamentablemente los porcentajes mayoritarios no militan bajo un interés por la cultura o por el saber.Ni siquiera parten de un elogio a la inteligencia. les basta con elegir aquellas titulaciones con salidas comerciales. Es decir,detrás de la conducta no interactiva también puede descansar un simple móvl materialista. Sin duda alguna polemizar demasiado puede ralentizar un proceso de estudio, y finalmente dejar la lección sin ser aprendida. Del estudiante se espera respuestas inequívocas a preguntas confcretas .Así mismo del porfesor se espera exposiciones coheentes y sin fisuras. Ambas partes son interdependientes en sus respectivos roles y su analogia con la dialéctica del amor y del siervo es tan extrema, que a nadie le parece ilógico que el uno se exceda en su función rectora, y a veces icorectamente directiva y hasta lesiva, y el otro en la suya de sumisa. La invitación al debate es antes que nada la invitación adesmarcarse de actitudes pre-racionalistas y a acuar como pensantes autónomos.Es porlo tanto una invtación a la renovación del estudiante y su constitución como sujeto activo, sensible y crítico frente a los materiales que lo envuelven, dejando su función marginal y alienada como si aquello que es tudia no tuviera nada que ver con su subjetividad. Es una propuesta que no selimita a hacer una participación, si no a prepararla y a potenciarlas el contacto con las fuentes de información. Es, finalmente, el criterio que puede renovar estructuras tan esclereóticas e insanas como las univesidades públicas,que hacen de alamcenajes sociales por encima de sedes de saber. La invitación al debate a groso modo es una invitación a cada pensante que sea su pensamiento, y a que seconstruya conmo ser en lamedida queva encontrando su identidiad reflexiva. Cualquier espacio de palabra y de tansmisiones eóricos es un pretexto para quella función. El objetivo especçífico de aprender unos documentos o unas referencias es secundario frente a la bnoción transverasal de adquirir criterios metodologícos, y procedimientos reflexivos.Este es el verdadero reto docente dejado en segundo plano la función bancaria de unas adquisiciones. Por lo tanto el espacio de las palabras, y las aulas sin ninguna duda, son propia espacios de pre-textos para que cada cual cree sus propios textos.Particularmente si eto es en niveles de pos grado y de formación de investigadores. Establecido este espiritu de una nueva academia basada en unas coordenadas de fluencias de informaciones y de interacciones sanas no será hasta que se articulen unos órganos de gestión de la calidad docente que se podrá hablar de que ésta se haya cualificada verdaderamente. ¿que pueden hace mientras tanto los estudiantes para salir de sus roles tórridos y acríticos? concederse el derecho a la palabra y no circunscribirla a los turnos de preguntas o a las respuestas en los exámenes, sino intervenenir porocedimental y procedentemente para proponer opciones complementarias o distintas. El debate es lo que permite el salto de una enseñanza de serviodumbre a las teorías de moda,o a los ídolos de cada docente, a una enseñanza más enriquecedora para todos los agentes en juego.
La compulsión del diploma. Entre la masteritis y la doctoritis
Las licenciaturas universitarias terminan en edades prematuras y en un momento de dificultad objetiva de absorción total de los licenciados desde las necesidades de mercado.Esta es una de la razones de continuar programas de estudio (segundas licenciaturas o terceros ciclos).Ello ha dado lugar al fenómeno de gestación de másters.Pueden haber tantos como diseños de especificidad sean ocurrentes. Y a una cierta distancia siguen los programas de doctorado, que en un principio eran disuasorios debido al compromiso en la investigación que suponen pero que últimamente parecen tener mayor demanda. Es presumible q las oscilaciones numéricas de la presencia estudiantil tanto en unos como en otros guarda una relación directa con las posibilidades de trabajo remunerado y por ésta vía, la inserción plena en la realidad. Si el trabajo es un realizador y el desempleo es un desrrealizador, los estudios es un stand by o las coordenadas de una demora entre lo uno y lo otro.Es el espacio para la formación y, el tiempo y la energía cognitiva invertidos (además de una inversión económica generalmente considerable) para obtener una mayor magnitud de profesionalidad y una mayor cota de realización. tal inversión intelectiva solo es contada por cada inversor y atestiguada por el documento de atribución que califica a cada licenciado o doctor con la capacidad necesaria para ejercer lo que su título dice. La diferencia entre el ejercicio profesional y el ser absorbido por la formación elegida queda borrada de la semántica práctica. Uno es o deviene lo que su título dice, cuando es obvio que el ser está por encima de los currículums que contiene. Lo cierto es que cuando uno se hace arquitecto, o abogado, o psicólogo, o médico, o ingeniero, o gestor, o psiquiatra, o profesor, tiende a observarlo todo con el prisma de su actitud profesional. El individuo social se convierte en aquello que ejerce.Su función social sustituye su personalidad íntima adoptando una teoría del personaje que ha elegido.La noción marxista acerca de que la conciencia gira en torno a la inserción en las relaciones de producción en ese sentido sigue vigente. La idolatración curricular es uno de los dioses modernos que inspiran y arman la competitividad.si el mundo se hace cada vez más difícil como lugar para triunfar se supone que todo el mundo tiene que llenar su hoja de servicios con títulos y probadas experiencias profesionales. De otro modo las empresas no reconocen la valía de los candidatos . La compulsión por el diploma viene directamente marcada por un modelo social en que no tener alguno parece significar vivir al desnudo. Paradójicamente a más títulos no le corresponde necesariamente más saber o experiencia, y a menudo detrás de algunos de ellos se amparan ignorancias supinas e inequívocas. Si eso se tiene claro nadie se sentirá menos por tener menos documentos legales que enmarcar que otro que no los tenga, o si los tiene no los ostenta, o de alguien que no le preocupe alcanzar ninguno. si todo es coleccionable, las licenciaturas y doctorados también lo son.Lo que no es óbice para que los posgrados sean los únicos accesos al saber superior y a la inteligencia crítica.
La condición humana es ostentosa por naturaleza. Y quien los tiene cuelga de las paredes o coloca en sus estanterías sus triunfos del tipo que sean (copas de campeonatos, medallas escolares, reconocimientos sociales, títulos académicos, o instantáneas fotográficas en las que se aparece con personajes destacados).todo es un poco lo mismo. Junto a todo, el título q da una determinado estación ferroviaria(Narvick?)que es la que está más al norte de todas, o la compostelana que dan en Santiago tras el recorrido de “el camino” son otros tantos documentos-diplomas del orgullo infantil. Se trata de una compulsión que tras el reconocimiento del valor en privado resulta superflua. Como se sabe, a pesar de las resistencias a reconocerlo, el único valor es el de la persona no el de sus títulos.(desde los aristocráticos y nobiliarios a los profesionales y académicos).
Un interesante ejercicio sociológico es el de la lectura atenta del grosor de páginas en la Vanguardia,el País y otros periódicos de bolsas del trabajo para darse cuenta del perfil económico del mundo del trabajo en el q se vive y el tipo de candidatos psicológicos que se demandan.
Del psicólogo clínico al psicopedagogo.
A propósito de las oposiciones a psicopedagogía. Aunque la trilogía de especialidades en la formación en psicología (industrial, escolar y clínica)ha venido siendo clásica, las últimas convocatorias de oposiciones a psicopedagogía junto a su configuración como carrera diferenciada, han reactualizado ese salto de categorías. Al psicólogo clínico le compete la evaluación de capacidades y límites en las personas q. en general presentan dificultades en sus cuadros de identidad. Y al psicopedagogo se le configura como un híbrido entre evaluador clínico y didacta concreto, dentro de la constelación de los puestos de trabajo en un centro docente.así como al psicólogo industrial (o en su versión denominativa más actual:psicólogo de organizaciones) presta su directividad a la selección de personal y de proyectos.
Cada variante tiene su polémica propia, pero en la condición psicopedagógica se concentran unas peculiaridades que la hacen conflictiva por esencia.
De una parte se pretende concentrar en una sola figura la del evaluador de síntomas y la de docente.De otra, se le contrata por una duplicidad profesional pero tratándolo como uno.
En tanto que docente es otro más del claustro de profesorado para impartir créditos y contribuir al nivel de enseñanza.Y en tanto que psicólogo es alguien que debe autocolocarse por encima de la particularidad de cada caso de alumno que trate, o le sea consultado; ligándolo a su contextualidad. Necesariamente la evaluación psicológica no queda limitada a un test de aptitudes sino a un análisis de correlaciones, cuyo campo se extiende a la interacción docente-estudiantado. Dicho en otras palabras: en los temas de conversación rol psicológo-alumno/a entran de lleno valoraciones y estimaciones de las clases y del modo de ser de los otros colegas de claustro.
Esto coloca en una tesitura delicada al psicopedagogo, en que por su propia función intervencionista en el rendimiento cognitivo y en los bloqueos personales de los alumnos, está ocupando una posición de mediador entre éstos y el resto de la institución (ya que los temas de conversación son extensibles al resto de aspectos y miembros del centro educacional). en su ejercicio profesional el psicopedagogo está solicitado para una función que le coloca entre dos bandos, con consecuencias confusas para su propia función, que puede no ser entendida ni por uno ni por otro.
De hecho su cometido no es el de la mediación puesto que pedagógicamente no hay conflicto declarado. Sino que su trabajo queda estructurado en una función adaptativa y reajustadora para quienes no sigan ritmos.Pero limitado a esto sería una función exclusivamente integradora, en un momento en que técnicas de estudio, programas de enseñanza y modelo general vienen siendo sino impugnados sí desconsensuados.
Como docente de créditos optativos puede entender más de cerca y con mayor conocimiento de causa las dificultades didácticas y las situaciones de refractancia a los temas.Pero ese plus experimental, no necesariamente tiene porque contribuir a que empatice con las situaciones docentes, en las que el profesional se entiende como derrotado, ante proyectos de nivel no alcanzados. Por otro lado, la doble función híbrida, puede confundir al propio psicopedagogo cuando no sepa que está haciendo en cada momento. No es que sea imposible dividir la docencia de la evaluación psicológica, y actuar como pedagogo/a en el aula y como psicólogo/a en el despacho de consulta; pero las complicaciones pueden surgir cuando en ese despacho, emerja la conveniencia de citar colegas concretos para asuntos de interacción docente concretos con sus alumnos. ¿que profesor admitirá ser objetado por uno igual en categoría(aunque tenga la función de psicopedagogo)en términos de enfoque educativo?Y sin embargo la necesidad de esa confrontación surgirá una y otra vez. La cual no va a poder ser asumida en la dinámica ordinaria de los claustros que se rigen por otras funciones. Tampoco el lugar de un secretariado de evaluación formado por una permanente,entre el director de centro, la secretaria y el/los psicopedagogos, libran que la en la función consultora de cada uno elabores estrategias sistémicas de intervención en las partes relacionadas de cada impasse, y el/los profesores, suelen ser partes relacionadas importantes.
Dentro de este planteamiento está el hecho, de que en una institución de aprendizaje, el problema no está en la detección de sus eslabones débiles (léase:en sus alumnos rezagados o conflictuales)sino en la concatenación de todos ellos a un síntoma general de limitantes al saber. Además esta tal institución instituye un lugar de rerpducción del discurso,en sí mismo controlado, seleccionado y redistribuido poor cierto numero de proeceimientos con la función de controlar los peligros inherentes de quienens no queden homologados a él (Foucault 1981) Y tal síntoma no queda circunscrito a quien/es más ostentosamente dan forma a un desinterés, a una crisis de motivación, o a una rebeldía en las aulas. Estos aspectos son representaciones parciales de un tema más ampliamente estructurado. es fácil que un proceso de enseñanza quede desbaratado para alguien que ha intentado seguirlo cuando experimenta una ansiedad(y una tortura)al advertir que nada le cuadra. Tan pronto queda alterado el principio del orden sobre orden (enunciado por Schrödinger )queda desestructurado un proceso individual de estudio, que puede ser más o menos empático, en tanto ese síntoma tenga los suficientes atractivos lógicos para ser socializado por otro contingente de estudiantes.
El/la psicólogo/a separado/a de la institución(desde los EAPs o desde consultorios psicológicos y/o psicopedagógicos privados) que era consultado/a por aquel estudiante desadaptado ya no es admitido como el/la mismo/a en cuanto a profesional situado en el lugar de los hechos: el centro donde queda corroborada tal desadaptación. El desplazamiento del estar fuera a estar dentro hace de la misma capacidad profesional, un tratamiento distinto. Mientras fuera una transferencia y un depósito de expectativas queda establecido.Dentro queda descartada la posibilidad de que el profesional de la salud mental, que es definitiva lo que es, sea tenido en cuenta con una capacidad adicional a la del profesor, al respecto de las cuestiones de evaluación y de re-orientación personal.
Inevitablemente en su condición reorientadora,el rol de psicopedagogo puede entrar en colisión con las estructuras y con los profesionales instalados en ellas. a no ser de que se someta a esa distorsionada función clásica limitada a la acogida afectuosa(paterno/materna), al supuesto refuerzo estimulativo del no menos supuesto discurso ético, o a una calculia de baremos y tests acerca de prestaciones cognitivas y posibilidades atencionales. Esa función concreta, la propiamente profesional de la función psicológica es la menos aclarada por los temarios de las oposiciones y desde luego por la legislación adhoc de esa nueva plaza concurrente en los realmes de los estamentos enseñantes. Y es en la discusión de esa función concreta donde pueden saltar chispas con solo mencionar la perspectiva de recuestionamiento interactivos en la didáctica cotidiana de contenidos y un reprocesamiento de los valores que puedan ser cuestionados por una mayoría.
No hay que olvidar que por encima de cada síntoma concreto es preciso explorar una sintomotalogía general.eso es tanto como decir que no existen categorías de subenentendimiento al azar sino remiten a una desnaturalización del marco de entendimiento general. Y cada contexto vive y se nutre con arreglo a unos discursos y vocabularios dominantes que lo caractericen: el de los institutos y el estudiantil tiene sus especificidades, contra las que surgen oposiciones en forma de desadaptación. Intervenir en todo ello es intervenir en todos los niveles y roles en juego que participan del síntoma.
Foucault,Michel. L´o rdre del discurs Laia 1981
Schrödinger,Erwin., What is life? 1944.el orden solo se puede construir sobre el orden y en cuanto al proceso de adquisición del saber, la manera lógica y eficaz de adquirir un nuevo conocimiento es basándolo en otro anterior.
Un tribunal es un conjunto de supuestos expertos, generalmente subidos sobre un entarimado, que atiende, evalúa, decide,concluye y ordena una determinada actitud a seguir. El tribunal académico en particular no escapa a esa definición marco, aunque obviamente en el talante y la forma difiera mucho de un tribunal de justicia, de un tribunal médico o de un tribunal militar. Su función queda presupuesta por la reunión de personas que son las que más saben sobre el tema en cuestión por el que se reúnen aunque el tema sea aportado por un tesinando, un investigador novel o un interesado en poner una pica en campos inexplorados del conocimiento. Los protocolos previos para la formación de los componentes del tribunal y la entrega de una memoria de trabajo, pasan por la criba de los requisitos burocráticos más un cierto margen de negociación para asegurar su presencia. De hecho, todo el boato formal tiene un tinte de superfluidad cuando tácitamente una investigación no es colocada en condiciones de ser auditada sino está suficientemente en estado de revista o presentable, puesto que su defensa implica tanto a quien la ha trabajado como a quien se supone se la ha dirigido, un doctor con un nombre ya consolidado y un título en todo caso concedido.Tal doctor no arriesga su buen nombre presentando un trabajo mediocre, puesto que la mediocridad sería más síntoma de su déficit de dirección que la del propio presentador. Hasta aquí la teoría, claro.En la práctica las cosas son distintas: un porcentaje alto de trabajos presentados son presentables pero no impecables y adolecen de defectos.De hecho el tribunal y el feed back que devoluciona da elementos de crítica y de reconsideración a quien lo presenta. Todo tribunal por más tradicionalismo en las formas del que se quiera investir, no es más que un paso formal, protocolario y normativo en las universidades, para seguir el proceso obligado para una siguiente categoría de diploma. Proceso o camino cuyo final, en el mejor de los finales, no es tan brillante desde la óptica de la autosatisfacción personal, cuando todo buceador en los arenales académicos, sabe que están presentes muchas variables, y que las cátedras también pueden estar copadas por mentes deficitarias y praxis profesional-docentes mediocres. Por otro lado el nuevo investigador ante el tribunal tiene por reto demostrar su suficiencia investigadora sin detrimento de dar elementos de sus propios contradicciones que como evidencias de debilidad teórica serán atacadas por avispados críticos que como hienas simbólicas hincarán sus dientes para demostrar un saber superior. El doctorando, conocedor del asunto, se dejará dentellear para que el orgullo doméstico de los que saben más no se sienta herido por alguien que todavía no tiene su nombre como un referente. Desafortunadamente el lugar de la defensa no está pensado como un lugar de debate,sino como una ronda y media a lo más entre una devolución crítica, tanto más seria cuanto más a conciencia se haya hecho de la tesis presentada por escrito un tiempo antes de su ponencia, y media dejada para la contracrítica del portador de tesis que tal vez no deje ser terminada.En todo caso un cóctel híbrido de rosas y espinas será más o menos expuesto, ante las que el futuro doctor aparentará tomar buena nota,pero sin perder el oremus de quien dice qué y para qué lo dice, puesto que en definitiva no hay ningún doctor catedralicio y tribunalesco con la verdad inmaculada en su lengua, y todas sus opiniones serán producto del marco referencial teórico y principista del que parta, sin que necesariamente tenga porque coincidir con el del novedoso ponente. Puestas así las cosas,el debate podría ser más fructífero y futurible de lo que es, ya que un tribunal es una cita para juzgar y evaluar y punto. Sus miembros ya cumplen para sus propias conciencias si impiden la infiltración de antimetódicos o de argonautas acientíficos y su vetusta dignidad queda a salvo si hacen una crítica precisa basada en un análisis con bisturí (lo cual no suele ser lo habitual).
En su defensa un órgano selecto que vete o refuerce un paso es inevitable.De lo contrario la universidad se masificaría, más de lo que está, con niveles deplorables de docentes desvestidos de teorías recicladas y faltos de una puesta al día. Los tribunales académicos cumplen tal función. Después de ella y todo el boato vertido, el trabajo será microfichado y almacenado en un sector de sueños olvidados, que dificilmente va a ser consultado a no ser por otro tesinando con deseos de aclararse en algo si ha elegido el mismo campo de exploración.Desde el punto de vista personal del nuevo investigador, haber hecho un trabajo elaborativo y ser reconocedor de sus déficits y del momento en el q está en su proceso generatriz,es infinitamente más importante que la calificación generada por un tribunal puntual, que en una parte puede estar presencialmente forzada en tal cometido.
Programa doctoral y déficit de sus criterios.
Si los cursos y créditos de terceros ciclos permiten la posibilidad de cuestionar los contenidos impartidos en los segundos ciclos, un programa doctoral está concebido fundamentalmente para que los doctorandos diseñen su proceso curricular en función de sus intereses de investigación.A diferencia de las pautas de masters y licenciaturas estructurados sobre una dirección impositiva, el programa de doctorado puede crear la figura de seminario (un lugar generalmente circular u ovoide de debate con ponencias por turnos), no como una mención nominal gratuita, sino como un espacio alternativo y distintivo al de aula (un lugar donde un dicente-docente habla y los demás toman apuntes y hacen preguntas de ampliación o dudas en el mejor de los casos). Puesto q muchos licenciados llegan a tal grado sin dominios exhaustivos de sus contenidos, algunos posgrados justifican la repetición de contenidos por estos déficits adquiridos.Es así como asistimos a un fenómeno de cursos de repaso que recuerdan las clases de repaso que ya se habían introducido en niveles básicos de formación primaria.
El repaso es posiblemente conveniente y demandado por algunos licenciados, pero en todo caso no obedece a la normativa de la Formación Continuada y la función de los Doctorados. Si además estos hacen coincidir su programa teórico con masters, puede quedar incrementada la confusión acerca de los intereses convergentes de los matriculados. Evidentemente la cualificación de los contenidos programados va a ser distinta si la perspectiva es la de formar futuros investigadores o la de proveer futuros acumuladores de puntos con un máster más en su haber.
Para mayor escándalo hay programas q ni siquiera contemplan la normativa y no se atienen a los 5 créditos de libre elección dentro de los 32, e imponen una directividad para obedientes desde el principio: todas las materias para todos y un mismo horario .Y siguen aplicando la estructura de materias a aprender (aunque se trate de contenidos obsoletos o autores superados)que pasaran por un examen de respuestas de elección múltiple,como sinónimos de formación, cuando en el fondo siguen ajustandose a parámetros clásicos, y suficientemente criticados y trascendidos, de memorización y complacencia de las expectancias del docente.
Lo grave de todo programa doctoral es, que es elegido en función de referencias que se tienen por otras personas que hicieron antes tal elección y pueden contar la experiencia. En cambio no se tienen suficientes elementos de valoración a partir de los enunciados en el programa sintético de una página tamaño cuartilla, donde figuran los nombres de las materias y el nombre del titular. Por un acto de fe se eligen unas y por alguna información añadida se sabe algo del otro.Pero no es hasta el momento en que se cuenta con el programa de la materia (algo que no suelen facilitar las secretarias de los departamentos, pq a su vez no son entregados anticipadamente por los profesores)y con el primer contacto didáctico que el/la matriculado/a cata directamente el producto y puede conjeturar en qué se ha metido. Se trata de una verdadera prueba de verdad, en particular cuando la información previa era insuficiente y no es hasta el primer día de clase que el doctorando advierte que le dan contenidos estudiados unos cuantos años antes,y que parece que entre un momento, y otro,la historia no haya pasado y la ciencia se haya quedo anquilosada,como para no aportar nuevos elementos de saber.
Puestas así las cosas someter a un doctorando a los postulados de la obediencia del aprendizaje y no permitir la discusión fluida , pq ello retrasa la aplicación del programa de estudio,es poco menos que un insulto al honor. Cabe preguntar seriamente la rigidez o la permanencia de una ortodoxia de hábitos para no cambiar contenidos y adecuarlos a las nuevas circunstancias, y en definitiva a la legalidad vigente de lo que se entiende y se regulariza por Doctorado.Posiblemente tal rigidez tiene que ver con los propios dominios de cada docente y sus limitaciones para el reciclaje.A fin de cuentas resulta más cómodo dar curso tras curso, lo que uno conoce de siempre (o leer directamente de una fuente ) que no renovar, lo cual implica reestudiar, es decir, reaprender. Pero claro, la no renovación es equivalente al anquilosamiento teórico. En cualquier caso cada titular es libre de impartir su materia como mejor la entienda a no ser de que haya pautas directrices para la cualificación de los contenidos en función de las necesidades reales de la vida (de la profesión y del mercado) y no en función de las necesidades marcadas por los intereses o limitaciones académicas.
Otro factor dispersor de los programas doctorales es la convergencia intergeneracional.Esta circunstancia que en sí misma es maravillosa porque supone la constitución de un fondo heterogéneo y común de experiencias, se convierte en un contratiempo cuando no es tenida en cuenta la aportación de veteranías con más recorridos de prácticas. Puesto que las solicitudes de doctorandos todavía no son tantas (aunque la tendencia va siendo incrementada)queda sobradamente justificada la heterogeneidad.Es obvio que no se pueden ni se deben crear programas doctorales por cotas de edad o por experiencias profesionales anteriores, pero no es tan obvio que se tenga que someter a todos los doctorandos a un mismo discurso lectivo. La homeostasia de un curso de c´créditos ya lleva a que cada matriculado mantenga el contacto sin una continuidad presencial. Tal ausencia intermitente o no queda subsanada consiguiendo los resúmenes dados en clase y con puestas al día.Ello puede ocasionar algún problema cuando hay un examen de créditos acerca de los contenidos dados o es tenida en cuenta la presencia en clase con hojas de firmas .
Mientras los programas doctorales no se correspondan con coordenadas de debate y contrastación, los propósitos de formación continuada en lugar de ser correlatos para la investigación, se quedarán en fórmulas para hacer tesis con las que cubrir el expediente académico sin avanzar con contribuciones significativas a la ciencia. Por eso, no es en vano que la inferencia de los universitarios de tercer ciclo es el diferenciar tesis de investigación y el de limitarse a aspectos migajescos de líneas de investigación de departamento para generar una tesis,aunque sea a costa de sus propios intereses científicos.
La función de doctor tiene más sentido en el mundo académico que fuera de él. Mientras allí la propia dinámica docente lleva al doctorado por exigencias legales incluso para impartir la docencia superior, fuera puede tener un significado completamente distinto: el de un amor menos interesado por el saber o por colocar el propio nombre en un lugar del saber.Pero tanto en un ámbito como en otro, el tesinando tiene que dar respuestas a lo que se pregunta y por efectividad y cálculo de energías personales le preocupará si aquello que aprende o aquellos contenidos conectados, sirven directamente o no a su investigación planteada. No sirve de nada pedir el CV o una memoria de intereses de investigación en el preludio administrativo para solicitar la integración en el programa doctoral, si luego tal exposición de presupuestos no es tenida en cuenta por nadie . Posiblemente si fueran dados todos los requisitos de información a los predoctorandos en el momento oportuno ya se darían autoexclusiones y reelecciones de programas alternativos.
Por último, no se puede ignorar la necesidad subjetiva de los nuevos ofertantes profesionales de una polititulación y unos posgrados, que a pesar de las carencias de éstos, son justificados y realizados para hiperflacionar el expediente académico y para ofertar un imaginario de significantes llamativos y hasta destacables, aunque no se corresponda con una capacidad subjetiva crítica suficiente. En última instancia en las elecciones de estudios siguen imperando razones de mercado de profesionalización antes que razones a favor del saber creciente.
Cada programa doctoral de cada departamento tiene su especificidad, y unos están mucho mejor montados que otros. Lo mismo se puede decir en cuanto a materias dentro de un mismo programa: Hay créditos mejor organizados que otros, y mientras unos siguen estilos tradicionales de impartición del saber otros toman el saber como objeto de análisis. Por lo q hace a cursos de repaso lo he podido rastrear al menos en dos programas doctorales (el de filosofía y el de psiquiatría y psicología médica)de las facultades de Filosofía y de Medicina de la UAB.
Es el caso del programa doctoral citado del departamento de psiquiatría y medicina legal de la Fac de medicina de la UAB dirigido/tutorizado por el Dr.Costa Molinari que paradójicamente es consciente -e inconsecuente-con el bajo nivel de los créditos dados.
Montse Gomá (UAB)titular de Metodología de Investigación y Jordi Pérez (UAB y Pompeu Fabra) titular de Personalidad y Evaluación, ambos en el programa referido representan esta postura.
Todo el mundo ha pasado alguna vez por la experiencia de conocer un titular de materia que se ha limitado al acto verborrágico de leer sus apuntes o su manual de clase y ha tenido la osadía de llamarse a sí mismo/a fiel al cumplimiento de la función de ser profesor o profesora. Se puede citar innumerable casuística al respecto.Recuerdo el de cierto titular de Ética y filosofía del antiguo bachillerato en el Liceo Maragall de BCN cuyo esfuerzo didacta se limitaba leer palabra por palabra lo que decía el texto del curso. No es extraño que la pasión de los estudiantes por los contenidos estuviera en franco declive. Desafortunadamente tales hechos no quedan circunscritos a enseñanza secundaria.
Tanto los exámenes como las hojas de asistencia resultan figuras totalmente arcaicas para programas doctorales donde supuestamente es convocada la responsabilidad de los doctorandos.Los exámenes además son convocatorias tramposas pensadas para satisfacer las respuestas esperadas por el profesor antes que parta evaluar el progreso intelectual y formativo del examinando.
En el programa doctoral cuestionado(Psiquiatría y psicología médica) un número excedido de solicitantes superior al numerus clausus admisible condujo a la convocatoria de una prueba de selección.Tal prueba era para la evaluación de unos casos clínicos que dada su presentación formal,unos en inglés y otro en castellano, convertían la prueba antes en una prueba de lengua que una prueba de psicopatología.El mismo hecho de tal convocatoria sugiere que no fueron tenidos en cuenta los requisitos pedidos en la preinscripción y particularmente el motivo de elección del programa doctoral en cuestión.
La venta de créditos en los posgrados.
La Universidad tiene fama de no ser un buen negocio pero habría que consultar las cifras para cerciorarse. Sus costes son a cargo de la sociedad y sin duda se trata de un fondo de inversión incuestionable. Toda sociedad queda medida por sus inversiones culturales.Los fondos de saber y las instituciones que lo preservan,depositan y acrecientan tiene la primera consideración. No en vano las universidades más prestigiosas del mundo no corren riesgos de terminar sus días. y además de sus programas de investigaciones actúan como expendurias de títulos que reconocen unos saberes transmitidos y autorizan así para su puesta en práctica como conocimientos que se expanden y revierten a la comunidad social. Las licenciaturas se cuantifican y en la actualidad a diferencia delas épocas de escasez nacional quien lo desea puede ir a las universidades públicas y obtener sus diplomas tras unos años de dedicación. Pero dado el desajuste entre las políticas educativas y la propia demanda del mercado, a menudo los curriculums académicos no se convierten en una posibilidad de inserción aplicativa en el mundo del trabajo, con lo que huestes estudiantiles siguen prorrogando sus períodos universitarios haciendo segundas o terceras carreras o apuntándose a la creciente gama ofertada para terceros ciclos.Son los posgrados. concurren varios factores para su potente presencia .
1/la situación referida de lenta absorción de profesionales por un mercado laboral problemática.
2/la formación básica-pero no siempre suficiente-de la licenciatura para el ejercicio profesional del área que le compete
3/La consiguiente precrisis de ansiedad del licenciado/a ante una perspectiva inmediata que no ve clara.
4/la continuación en unos cursos más en una situación alcanforada y protegida de la prueba real de la vida, que supone seguir en los cuarteles universitarios, perfectamente forrados de libros y de unos inflados imaginarios.
5/La oportunidad mercantil de las universidades y colleges y fundaciones en ofertar y en incrementarla oferta global de innumerables cursos y masters y diplomas de nuevo cuño, desarrollando una estela panorámica de miles de ultraespecializaciones, como si la cantera del saber estuviera produciendo cada mes la exploración de un nuevo planeta de lejanos sistemas solares que dar a conocer a las nuevas oleados de matriculados.
Evidentemente más vale esta clase de ofertas que la reconducción del tesoro público para otros menesteres del estado no presentables en sociedad.Pero los posgrados a diferencia de los años de licenciatura, ya no son tan baratos.Los créditos ven incrementados sus precios (unas 5mil pts en las materias de humanidades y unas 6.500 en las técnicas)y hasta aquí todo parece aceptable como en cualquier otra transacción comercial, sino fuera que en la práctica docente los créditos matriculados y pagados-hay que repetirlo-no se corresponden para nada con las horas reales dadas1 crédito tiene la equivalencia (por decreto ministerial)de 10 horas.Pues bien, el resultado final de una materia que tiene su número de créditos, descontados los tiempos muertos (comienzo y término de las clases,habitualmente después de la hora prevista en lo primero y antes de la hora de acabaren lo segundo, así como pausas intermedias, y días festivos más ausencias, más falta de previsión calendaria, puede dar como resultado de sumas y restas, un real de un 30 por ciento menos de lo que figurará en el expediente y de lo que se ha pagado,religiosa y bancariamente por ello. La insolencia es tan absoluta que mueve a una indignidad callada y sentida. La boutique más humilde de una sociedad no se atrevería a quitar 300 gramos por un kilo de un producto por el que se paga un kilo de peso.Pues bien,la universidad, lugar de reglas y saberes-hay que repetirlo-,de cálculos y culturas, sí puede permitirse estas sisadas picarescas y robos solapados. claro que los estudiantes, doctorandos o masteríticos, vamos dejándolo pasar, porque a fin de cuentas uno se apunta al posgrado para abultar el expediente y cuanto menos esfuerzo suponga,mejor,aunque resulte más caro. estudiar por estudiar y saber parece estar pasado de moda incluso en las sedes que existen para ello.¿quien volverá a repasar las tablas de multiplicar y rehacer precios,costes , ofertas de productos a enseñar,sus tiempos previstos y sus tiempos de ejecución real?
Polititulados y curriculum inflacionado
Si hace un tiempo el alcance de un título universitario suponía un destacaje importante, el futuro inmediato apunta a que solo siendo polititulado, un sabedor podrá hacer ostentación de un saber básico suficiente. El boom de las nuevas carreras universitarias viene a ofertar a un mercado potencialmente creciente de universitarios las posibilidades de engancharse tramos de años y cursos a estudios sugerentes para avanzar en la consolidación de sus saberes, y colocarse con una dotación de conocimientos para una mejor perspectiva de profesionalización. Pero el CV académico en tanto que crece de nivel en una extensión generalizada (segundas carreras, terceros ciclos y becas posdoctorales)se puede convertir en un campo competencial para todo el grueso de demandantes, con lo que el nivel basal de los competidores queda igualado, aunque sea o fuere elevado. Eso se traduce en términos de selectividad que tal suma de cursos y créditos y puntos asociados a ellos no constituyen factores especialmente discriminativos, pasando a ser la aportación de la experiencia práctica lo, finalmente, más decisorio.
Esto recuerda el viejo combinado de teoría+práctica como el fundamento para cualquier inserción profesional estable.En ese sentido pues, nada ha variado. La tendencia a la polititulación sin embargo retrata un fenómeno psicosocial que excita la observación y reclama un estudio en profundidad . El perfil del polititulado , contra todos los pronósticos, no se ajusta a las garantías de un sujeto rico en saberes y con capacidad autónoma de método, sino que por lo general, es un fiel servidor de las pautas académicas, con todos los tics propios de quien ha pasado por una licenciatura como un seguidista acrítico. Su meta,en no pocas ocasiones es sumar puntos, es decir, hacer méritos ante las figuras evaluadoras presentando acreditativos de sus estudios hechos. Parece quedar en segundo lugar la autenticidad de los aprendizajes y la condición formativa en sí misma. En realidad el concepto de formación continuada (FC), que brillantemente nombra y encabeza un edificio , no es del todo incorporado a la dinámica de saber de los neotitulados. Todavía algunos espacios de terceros ciclos resultan sospechosa y contradictoriamente normativos y siguen marcando una relación de oyentes-dicentes apenas perturbadas por algún/a matriculado/a que fuera de juego pretende hacer discusión.
No hay q olvidar que la generalización de masters,sin los cuales no parece posible coronar aquello en lo que uno se ha licenciado, responde a una supuesta alternativa de los déficits dejados por la propia licenciatura. Si las licenciaturas consolidaran teórica y prácticamente los contenidos se harían superfluos no pocos masters. Por otra parte, la puesta en funcionamiento de algunos de éstos, no están a la altura de sus propósitos y pueden crear el fiasco de duplicidades con respecto a materias programadas y dadas en segundos ciclos. Si eso es así-y lo es-se da la metáfora del polititulado con distintos diplomas nombrados de diferentes maneras por diferentes departamentos pero que solapan duplicidades de contenidos. Ello produce un perfil falsario de neouniversitario, con títulos en la pared que no tienen porqué corresponderse con su condición de sabedores reales.
Otro aspecto que no puede ser ignorado de la formación continuada es que se trata de un parámetro al margen de las instituciones aunque también transinstitucional. La FC es la dimensión q se correlaciona más con autoformación y la vieja noción de autodidacta. En tanto que es el vínculo de deseo entre un sujeto que aprende como factor existencial y el conocimiento como objeto inagotable de su dedicación. En ese sentido, las instituciones (académicas o no)se convierten en los lugares auxiliares de búsqueda de los datos y saberes q le interesan. Y analógicamente los doctores y profesores que articulan los diversos créditos ofertados en el programa, son actores recursivos para ayudar en el proceso teórico y pragmático del estudio e investigación/es pendiente/s. La perspectiva de hacer o seguir exclusivamente lo indicado sin iniciativa propia por parte del doctorando se correlaciona más con sus valores como universitario instalado en la obediencia que como futuro generatriz de investigaciones. En conclusión: muchos títulos no garantizan un saber crecido y en todo caso será menor a quien tenga capacidad de uso de los recursos de fondos teóricos, allí donde estén.
Propuesta que queda abierta para psicólogos sociales, sociólogos y pedagogos, y en general para analistas que desentrañen relaciones más allá de los contactos aparentes entre actitudes.
En la actualidad, cualquier universitario que se lo plantee con un mínimo de rigor puede tener antes de acabar su década biológica de los 20, un máster y un doctorado, o una segunda licenciatura completada.
Los edificios que se ocupan de la burocracia para las matriculaciones de terceros ciclos y tramitaciones para la expedición de diplomas.
La Indecencia de la Docencia
La función docente no siempre ha sido un privilegio.si bien laboralmente reúne condiciones envidiadas por otros sectores asalariados y funcionariales no es cierto que los protagonistas que trabajan en el medio se encuentren en el mejor de los mundos creativos.antes bien se enfrentan curso tras curso a distintos frentes de lucha y focos de tensión: el de las demandas de los padres, el del estado y el de los propios estudiantes. No es extraño que comportamientos reiterados de displicencia e incomprensión lleve a no pocos profesionales al tedio o incluso a la depresión.
La docencia pretende o articula una didáctica de conocimientos para hacerlo asequible a un sector de enseñables a los que se le supone una demanda. en realidad esto no es así y los términos de tantos supuestos falla cuando ni los conocimientos de los educadores son tan incuestionables como se pretenden ni los intereses de los educandos son tan incondicionales. Los unos pueden poner en crisis valores tradicionales de su saber,por propia auto-reflexión o por reflexión inducida; los otros están insertados en el mundo escolar por obligación, tanto por imperativo legal (la llamada obligatoriedad mínima)como por decisión familiar. No es tan extraño que la cita convergente de esos dos parámetros resulte explosiva no pocas veces. profesores se quejan de la desmotivación y los estudiantes de la negligencia profesional. Y ciertamente profesionales de la enseñanza hay muchos pero maestros hay pocos. ¿cuantos estudiantes recuerdan el elenco de sus antiguos profesores?como mucho recordarán las excepciones de aquellos que les motivaron al interés, a la pasión por la lectura, por el arte, por la investigación.El resto pasaron sin pena ni gloria ocupando un tiempo precioso en sus infancias o adolescencias o fases universitarias en los que apenas dejaron un saldo interesante de contenidos.
ciertamente el empeño del titular de una aula, íntegro y abnegado es el de transmitir unos conocimientos para dotar de armaduras y armas a los q van a formarse y ser hombres(se decía hasta no hace mucho)en la vida o personas de valía. sin embargo no está tan claro que las etapas de escolarización forzada (vocablo perfectamente válido y equivalente a obligada)dejen un saber importante. De hecho el entubamiento de contenidos bancarios ha sido ampliamente discutido y a su práctica le suele corresponder impresionantes embotamientos mentales. Todavía los expedientes brillantes no dejan de corresponderse con personalidades complejas y hasta socialmente inadaptadas Toda esa discusión no hace cesar la postura predominante del profesor en su función evaluadora del otro para dictaminarle su optimicidad o aptitud para pasar de curso. con este juego de roles el dominado sufre la humillación y el rechazo cuando sus cocientes no alcanzan el mínimo asignado.A partir de aquí queda estigmatizado en su proceso posterior, tanto si se convierte en el estudiante modélico que alcanza siempre becas para poder seguir estudiando o alcanza matrículas como el que por el contrario ha de repetir cursos .El docente ejerce su docencia indecentemente desde el momento en que los probados pasan por las complacencias de sus manías o fijaciones de supuesto erudito,cuando en el fondo sabe que no pausaría los exámenes de sus colegas de profesión del departamento contiguo al sayo por no decir del despacho adjunto.Mientras el docente no resuelva la dicotomía entre formas metodológicas y contenidos bancarios, optando claramente por la primera opción, la legislación y las sucesivas olas reformadoras no resolverán las necesidades de una formación humanista.
La docencia es una carrera de frustraciones tanto para el docente como para el estudiante. Una vez aceptados estos términos las transacciones entre sus encuentros mutuos van a dejar resultados útiles:Por el contrario esperar q se cumpla el contrato explicitado en una matriculación de curso o de materia es la vía rápida para el malestar del uno y del otro. Mientras ambos cumplan su rol:el uno con sus dictados el otro con su copiado y su obediencia, no habrá conflicto.Tan pronto el uno traspapele su función y quiera ser crítico,tanto de un lado como de otro,encontrará en primer término dificultades con sus propios compañeros y en segundo término las paradojas de su condición observadora,destacada o vanguardista en su género. tanto para los unos como para los otros-y desde luego para el tercer actor en correlación:el de los familiares-lo que predomina es el comportamiento genérico, el consensuado, el tradicional; y cualquier actitud que discrepe de una dinámica o que la haga poner en desequilibrio va a ser mal vista. Por eso el estudiante q tiene iniciativas participativas va a ser realojado en una sutil discriminación o el profesor que insista más en técnicas de estudio que en contenidos puede llegar a ser discutido tanto por colegas como por sus estudiantes más mecanicistas. La indecencia queda marcada en una falta de ética por un interés cualitativamente superior de lo enseñable.tanto más,cuanto en u mundo de saturación de informaciones y explicaciones libreras, lo q más se encuentra a faltar es el mestraje de nuevas maneras de pensar habida cuenta del fracaso de las antiguas y obsoletas formas en la inteligencia de los pensantes ha venido siendo reducido a su capacidad reproductora de lo dominante e incuestionado.
A las horas de ir al colegio las poblaciones se llenan de niños acompañados por sus madres y otras veces no en un fenómeno social amplio de almacenamiento del tiempo infantil que cubre períodos importantes del crecimiento evolutivo y que gestan significativas y lesivas contradicciones para el futuro.Pero la escena alienante no acaba ahí, tb en los períodos universitarios se ven cantidad significativas de personas en torno a su veintena de edad acudiendo a espacios en los que raramente hay una identificación total con el docente,el método y lo enseñado. ¿Tales imágenes urbanas habrá que meterlas dentro del mismo pack que otras imágenes de alienación en el espectáculo )tales como las futbolísticas)? o ¿tienen la prerrogativa de cualificarse en el futuro? La esperanza marca lo segundo pero el análisis estricto lo primero.
Para lo cual cabria hacer un estudio estadístico que lo afirmara más rotundamente o por el contrario lo negara.
el uno pq elige una forma de autoexclusión al ir dejando atrás a los otros, y en el segundo caso porque puesto que los cursos son presentados como una carrera competitiva se puede optar participar en ella al menor costo de esfuerzo y con el máximo de beneficio previsto:la titulación como el marco simbólico q atestigua oficialmente lo que se ha hecho.
El arte de la conferencia y de la intervención en el debate público.
Genialidad, improvisación y método expositivo.
El trabajo teórico presentado para su crítica.
Una conferencia original no puede ser tratada como una simple exposición divulgativa e lo conocido y consensuado; es, antes que nada, una propuesta para pensar –o repensar- de un determinado modo el tema presentado.
La diferencia entre dar una clase y dar una conferencia es notoria. En aquél espacio el dicente es el encargado de ayudar a una comprensión paso a paso; en éste, el ponente expone sus consideraciones sobre la base de la supuesta comprensión de su público. En un espacio escolar o académico la persona encargada del tema es la encargada también de su seguimiento. Las clases se suceden las unas a las otras tras el propósito de agotar un temario. En el espacio de la conferencia se invierte -generalmente a una sola sesión- un proyecto temático que va enlazando las distintas unidades de las que está integrado hasta una resolución final que da paso a un debate. Será sólo éste el que dará la medida de si ha habido comprensión o no, sino de todo, sí al menos de la tesis principal que se haya esgrimido.
Siguiendo la comparación con las clases, en éstas hay una función docente que se toma la libertad de preguntar y hacer intervenir o instrumenta fórmulas para evaluar la asimilación de los contenidos; en un tema conferenciado, en cambio, la asimilación será presunta y los elementos atencionales tan sólo serán observables por el seguimiento de la escucha en silencio. Tan solo en el momento del debate se podrá recoger un feed back sobre lo dicho. Para terror del conferenciante cuando las intervenciones de la sala no abordan lo principal de lo que ha dicho y se desparraman por aspectos secundarios o incluso desconectados, no le quedará otro remedio que admitirse en silencio su derrota en el propósito del tema que le trajo a hablar ante una determinada gente. Pero el feedback de la sala nunca es total ni ideal. Las participaciones suelen ser escasas y no siempre quienes hablan son necesariamente los sujetos más inteligentes o comprensivos aunque sí sean los más escénicos o atrevidos, por lo que el conferenciante siempre podrá conservar su sueño o hipótesis de que ha sido comprendido por la parte silenciosa de sus interlocutores.
La conferencia es una recreación y un goce de la palabra pública autorizada a ser expuesta hasta el final. A diferencia de otros espacios comunicativos el hablante que detenta la palabra como encargado de una conferencia tiene el permiso de los demás para decir lo que sea sobre un título dado. Es una prosa en activo que con suficiente tiempo expositivo puede dar a conocer sus puntos de vista o resumir los puntos de vista de otros sobre determinadas cuestiones. Una vez hecho, su asentamiento temático quedará expuesto al reconocimiento o réplica de los demás. Será a partir de ese momento que se abrirá el pestillo para pasar al fenómeno más significativo de los debates públicos: el que propicia las condiciones para que todos los participantes terminen el acto con un algo más de cómo vinieron, incluido el conferenciante. El debate es el que aporta elementos nuevos, imprevistos por cualquiera de los presentes. Si no hay esos datos de innovación teórica, la conferencia no ha pasado de ser una clase más o menos magistral y ortodoxa sobre conocimientos irrebatibles.
Sigamos con la comparación a las clases y espacios de enseñanza reglados. Estos siguen una evolución cualitativa desde los cursos de básica a los cursos de postgrado y postdoctorales. La figura responsable de los temas pasa de ser un instructor de procedimientos y técnicas además de un dador de contenidos, a un hablante discursivo y polémico más parecido a un conferenciante. El docente maduro deja de ser un maestro para ser un presentador que somete a la inteligencia ajena sus opiniones no exentas de fisuras. Conforme se van avanzando cursos en los estamentos educativos se va viendo la modificación de la figura regente en las clases. El profesorado sigue unos programas de materias y se ajusta a unos materiales que le hacen de soportes didácticos, y luego pregunta sobre lo que se ha entendido. Este común denominador lo arrastra desde el principio de un proceso educativo hasta su final. Será solo a partir de espacios colaterales universitarios, de congresos y jornadas, donde las presentaciones de investigaciones podrán ser admitidas como discutibles. Estrictamente, todo es discutible, aunque su discutbilidad convoca a un marco de relativismo tal que puede traducirse erróneamente en que todo es disculpable.
Las conferencias o seminarios de conferencias o congresos de comunicaciones son los espacios en los que puede volver a ser discutido todo. Hacer exposiciones bien construidas, inteligibles y directas da la medida de su eficacia. La rentabilidad de un tema tan sólo es medible a largo plazo cuando unas tesis o predicados y enunciados penetran en sensibilidades receptivas y residen en memorias ajenas.
Aunque conferenciar no tenga por móvil convencer, el hecho de dar una exposición argumentada tiene como consecuencia un evento persuasivo.
Hay muchas consideraciones sobre cómo hacerlo y cuáles son las mejores artes interpretativas para hablar correctamente en público.
El rol del que habla se enfrena a un público críptico más o menos respetuoso y en todo caso tan silencioso como incógnito. Sabe que cada minuto de exposición y cada oración la tendrá que ir colocando adecuadamente para mantener vigente el interés despertado. Una conferencia tiene ganado su propósito si mantiene la atención hasta el final de quienes la escuchan. Para ello crear las condiciones de relato y de suspense y de decorativos anecdóticos es sumamente interesante para que la atención concurrente no desfallezca. A diferencia del relato de un cuento o de una novela o de un meeting o una entrevista, que son cuatro tipos de habla completamente distintas entre sí, pero que consiguen la atención sostenida, la conferencia puede encontrarse con figuras quietas capaces de seguir aparentemente un tema del que no se enteran pero que por protocolo representa el rol de quien sí se entera. Para el ponente experimentado, en tratar con públicos de distintas clases y en distintos registros culturales, no le pasará por alto ningún gesto que se produzca en su sala. Desde su posición privilegiada de orador podrá observar cada detalle en movimiento y reinterpretarlo. Cuanto más bañe con su mirada a la mayoría de la gente, más contactos visuales establecerá con la mayor cantidad de la gente. Deberá no dejarse seducir por aquellas miradas de la sala más interesantes y discriminar a otras más vacilantes. No es un asunto sencillo. Hay una parte del público que estará agazapada, unas cabezas taparán a otras, y dependiendo de la cuantía asistencial podrá advertir más o menos los sucesos que desde la comunicación no verbal y del silencio se vayan presentando. Es predecible que quien no mantiene contacto visual con el ponente y pierde su mirada en cualquier otro punto de la sala o del infinito es que está encajado en el espacio a la fuerza. No hay que alarmarse, es posible que haya sido llevado ahí contra su voluntad o por que tenía que ir no porque deseara ir.
Hablar en público es un arte, como todo, y además de saber de lo que se habla toca saber como decirlo. Pedagogos estupendos fracasan didácticamente y teóricos mediocres se hacen con el público por tener habilidades empáticas y capacidad anecdótica aunque malgasten la mayor parte del tiempo en elementos colaterales al tema sin ser el tema mismo. Tengo anécdotas para los dos capítulos: como asistente a conferencias en las que se me ha hecho perder miserablemente el tiempo sin enriquecerme con lo dicho no ajustándose al tema prometido y como ponente que no he conseguido conectar expresándome suficientemente bien. Cuanto más denso es un tema y mas oraciones relativas y subordinadas emplea por no decir palabras inusuales, más puede observar el ponente una especie de complicidad fantasmática con su auditorio que actuará como un solo hombre haciéndole creer que le entiende en todo. No siempre es así tampoco: a veces alguien que superar la barrera de la vergüenza despues de aguantar durante una hora un discurso del que no ha entendido nada puede protestar alegando que tal o cual palabra de la primera frase es incomprensible ¿por que entonces no lo dijo al principio de la exposición en lugar de al final? Su espontaneidad, aunque sea demorada, ilustrará sobradamente el momento. Lo aconsejable para un público desconocido es empezar una exposición desde el principio, paso a paso, no presuponiéndole un saber que tal vez no tenga. Pero con eso se corre el riesgo de insultar una capacidad de alto nivel de los asistentes que acudan teniéndolo efectivamente. No es extraño que algunos asistentes se levanten al principio de una conferencia pública por varias razones: se pueden haber equivocado de sala, pueden haber entendido de manera distinta el título, se saben ya el tema, no entienden las construcciones verbales, les resulta incómodo el asiento o de pronto han recordado que tenían una cita. Razones para no continuar como público pueden haber muchas, algunas tan crípticas e indescifrables que no merece la pena perder el tiempo tratando de indagarlas. A diferencia de su público el ponente tiene que aguantar hasta el final aunque se den casos que el principio de una conferencia han invitado a su público a renunciar a lo que les trajo e irse a dar todos juntos un paseo, propuesta que no triunfó.
En la exposición suele haber dos partes: la ponencia propiamente dicha y el debate posterior. Otros muchos actos verbales no contemplan esta segunda parte: desde los sermones eclesiales, los solos de los presidentes gubernamentales en las NU, a los homenajes y panegíricos. La conferencia sigue teniendo el privilegio de admitir la confrontación. Es una forma de ágora revivida y reactualizada dentro de lo que cabe.
Un conferenciante espera de su público la interacción, la critica, el debate, por lo tanto el mutuo aprendizaje, y el público espera del conferenciante que le enseñe sobre aquel tema que se le presenta como profesional, o desde la posición del experto o estudioso. La relación no siempre es satisfactoria por ambas partes. Hay gente que va a conferencias como una manera gratuita de entretenimiento o para salir un rato fuera de casa y evitarse gastar luz eléctrica o calefacción. En realidad no les interesa para nada el tema. Y hay conferenciantes que proponen temas para ponerse a prueba a ellos mismos o para conseguir un rato de atención a su voz para la que no tienen demasiadas ocasiones. Tal vez algunos profesores frustrados acuden a ellas como la figura protagonista para auto valorarse a si mismos o hinchar sus curriculums. Otros porque se creen indispensables en sus dictums seguros de que no hay nadie que haga lo mismo. Sea como fuere la realidad cultural está poblada de jornadas, congresos y espacios de palabra con conferenciantes y con oyentes.
Ante la tesitura de hacer una conferencia vale la pena prepararla a conciencia y ante la de escucharla ir con los sentidos despiertos y el ojo crítico a punto para tomar la palabra para hacer aportaciones. Lo ideal para el ponente es que presente una buena base documental en la que no deje de decir lo esencial y lo ideal para el escuchante es que vaya con algún texto o articulo leído al respecto. Las clases universitarias más dinámicas y nutritivas son las que hacen comentarios de texto o puestas en común de lecturas de artículos.
El fin de una conferencia sin discusión es terrible porque da por resultado una mentira inaceptable: la de que todo el mundo está de acuerdo con lo dicho. Es imposible estarlo si la conferencia es ensayística y propone novedades. Otro asunto es el relato narrativo de sucesos no discutibles por el hecho de ser sucesos.
Pautar la forma de dar una conferencia, también la de escribir un artículo podria llevar fácilmente a escribir un docto libro sobre ello. En ambos casos no es solo de teoría de lo que se trata sino de psicología de la comunicación. A diferencia del gurú, el sacerdote, el chamán, el mago, el ángel emisario, el astrólogo o el artista escénico el conferenciante habla desde y para la intelección. Esto no quita una cierta cantidad de representación para la imagen pero viene –o debería comparecer- con una tesis principal con la que puede hacer amigos y partidarios o todo lo contrario. Posiblemente el primero que aprende de una conferencia es el conferenciante que ha tenido que prepararla y repasar textos para ello. Puede ser secundario si tiene poder divulgativo o no.
Hay nombres de intelectuales que conviene no dejar pasar de largo si dan una conferencia en el radio de acción de uno, aunque tampoco hay que dedicar muchas expectativas a nombres famosos o autores muy publicados. En cada contexto que se vaya siempre hay la cita con un texto implícito, cuando no se encuentra la escena esta rellena de parafernalia pero vacía de proposiciones.
Desde el punto de vista del que es convocado a hablar porque ha sido buscado por su curriculum o saber, no cabe duda que cuanta más experiencia se tenga en el trato con el público, y con los diversos públicos, con más naturalidad se va a desarrollar la ponencia. Lo ideal con una sala abarrotada de cientos de personas, lo mismo que para una conferencia con un pequeño publica de unas docenas, es conseguir hacer un trato diáfano, claro, solido y tranquilo lo mismo que si se estuviera hablando de un tu a tu a nivel de dos personas. El estrés y los procesos químicos internos pueden anular la prestancia y la seguridad con lo que se está diciendo. Sklar y Anisman (1981) indicaron que el estrés aumenta la utilización y síntesis de las catecolaminas. Con la disposición de respuestas de enfrentamiento situacional las tasas de su uso decrecen y por lo tanto hay cambios mínimos en la disponibilidad de aminas. Esa disposición pasa por tener una mayor seguridad con las propias tesis. Cuanto mejor este preparado un tema más se disfrutará a la hora de exponerlo y mas se hará gozar a la escucha. No hay que olvidar que el encuentro entre conferenciante y público no deja de ser una cita hedonista. Desde la posición intelectual se puede disfrutar al máximo de cada tema cuando se atan cabos y se despejan interrogantes que hasta ese momento se tenían. De hecho, toda perpetuación de interrogantes (por tanto, de no saber) crea un estado de tensión latente.
En el momento de preparar las notas o un texto completo para una conferencia se puede saber a priori en que partes se incurre en incoherencias o no se tienen suficientes elementos. De hecho cada vez que se cita a alguien se puede ser preguntado sobre ese autor secundario que sele hace desfilar. Conviene manejar con prudencia las citas y las referencias. El conferenciante no puede contar con la cobertura de la ignorancia del público que por deferencia o por negligencia no lo pondrá en un aprieto. Basta una pregunta clave para que el conferenciante que no sabe quede desenmascarado como tal. Por otra parte la conferencia mas natural es la que reconoce sus limites a priori y su presentación como material base para seguirlo completando y trabajando después. No está de más empezar una exposición con un acto de dignidad y humildad diciendo algo en este sentido.
En Faro, as crianzas en grupos ágiles, convenientemente repartidas y al mando de adultos, que suponemos son sus profesores, toman la ciudad, llevando, cada una, una o dos revistas en sus manos. Se trata de un magazine monocromo que han hecho por su cuenta. Hablan de sus temas, de su escolarización, de sus juegos. ¿Qué pasa cuando son los estudiantes, tengan la edad que tengan, los que ponen su saber, sea el que sea, de una forma ostentosa y por escrito? Pues que indirectamente ponen en evidencia un hecho crucial: que no hay un único saber, ni una sola didáctica, que no hay ningún profesorado que lo sepa todo o lo pueda cribar todo, que hay maneras distintas de exponer, sentir, vivir la vida y pensar. Eso no quita que la iniciativa haya podido partir del mismo profesorado y ahora recoja los frutos de una iniciativa concretada. Hubo un tiempo, a principios del XX, que en Barcelona y otros lugares, con las influencias de la Institución Libre de Enseñanza y la Nova Escola funcionaba una cosa que se llamaba asamblea. Todo el mundo tiene una noción de lo que es una asamblea. Incentivar que sea llevada a cabo por niños y niñas desde la primera edad escolar es poner al servició de su evolución un instrumento de tal polivalencia y magnitud que por si solo incide en muchos registros. Ayuda a gestionar el orden, la automoderación, el respeto a los turnos de palabra, a la activación de la memoria, a la síntesis y al compromiso con las conclusiones adoptadas. Esas asambleas tenían la mirada vigilante del/de la profesora pero no tenían nada que ver con las clases de aula en la que éste/ésta ejerce la voz de la autoridad, y a veces, por error, la voz autoritaria. Permitir que los años de escolarización tengan experiencias autogestionarias como la de la revista deja un anecdotario maravilloso en el recuerdo y las producciones de textos, reportajes y experiencias que son vértebras de enseñanza.
En una exageración metafísica, para Kant el hombre es sólo el resultado de su educación. Ésta, siendo fundamental en su desarrollo y diseño de sus actitudes, no es el único factor que lo configura su conducta y su personalidad. Hay algo de su realidad y futuro que se libra al margen de las influencias educativas -por pedagógicas que sean- y en contra del resto de las influencias mundanas, tanto las proteccionistas parentales como las lesivo-rivales. Hasta el siglo XIX se había creído en ese poder de la influencia educativa para hacer de los niños personas de bien. En los siglos precedentes la idealización de esta pretensión llevó a concebir el ser humano como una masa de barro maleable con la que se podía hacer cualquier cosa; bastaba la mano experta que lo modelara. El símil pedagógico con el origen creativo del primer ser humano hecho desde el barro a manos de su dios ceramista era total. En realidad el ser humano tiene un defecto o falla de fabricación. Puede pensar, tal como nos recuerda B.Brecht. Puede hacer muchas cosas como un sujeto obediente pero también puede pasar revista a todas y cada una de ellas y reflexionar sobre sus contradicciones. Esta reflexión concreta el acto del pensar. Y al pensar pueden llegar conclusiones distintas a las del rol social para el que es preparado. Pensar es a la conducta autodidacta lo que obedecer acríticamente es a la conducta del estudiante alienado; entendiendo aquí por alienación el sometimiento a un programa instructivo en el que batir un récord de notas o de superaciones. La educación reglada y normativizada se basa en programas de dominio. El estado decide lo que la sociedad necesita y la parte escolarizada o metida en los distintos segmentos de los estudios hacen y aprenden lo que aquél dictamina. Hay un concepto intrínseco en el educar que incluye el manipular. Esto es exagerado en los países bajo regímenes de dictadura feroz y más sutil o menos evidente en los democráticos con el supuesto de las libertades respetadas. El común denominador tanto de unos como de otros, es que el maestro es un servidor del libro o de las unidades didácticas que tiene que entregar y embutir a lo largo de un curso; en lugar de ser un didacta creativo que ayude a sus alumnos a crecer, valorar y pensar por cuenta propia. La educación reglada estandariza procedimientos y al hacerlo crea divisiones entre los que lo siguen, por sus condiciones subjetivas no exentas de sumisión además de inteligencia y adaptación, y los que no lo siguen: cantera del futuro fracaso escolar por sus atributos específicos, no exentos de rebeldía, inadaptación y dificultades adaptativas. Mientras la escuela no se recicle como un lugar de libertad creativa en lugar de un centro obligatorio de asistencia y reclusión los problemas educacionales persistirán y no habrá programa educativo que evite inadaptaciones sociales de adolescentes y jóvenes que de niños fueron forzados a aprender lo que no querían. La alternativa a la escuela manipulativa es facilitar los medios para pensar liberando, de paso, a los profesores de su rol justiciero que marca la separación entre lo que está bien y lo que está mal. A los estudiantes hay que acompañarlos en su proceso de descubrimiento de la vida no en el laberinto de imposiciones de una determinada concepción de lo que es la realidad desde posturas de dominio. Eso dará paso a la autodidáctica, el verdadero diseño curricular personalizado, en lugar de la educación impositiva.
La necesidad de capturar imágenes viene desde la antigüedad.Y la imagen capturada, es por definición, la que queda fijada en un soporte admirable por otros observadores distintos al uno mismo. De hecho la vida sin imágenes es imposible. La imagen forma parte del proceso perceptivo.Es parte procesada y resultado de un procesamiento. Los actos del pensamiento y los actos de significado del habla van asociados a una sucesión de eventos mentales que incluyen representaciones escénicas de lo hablado. La imaginería y la plástica está engendrada directamente por la imaginación y por las imágenes mentales. ¿que significado podían tener los bisontes pintados en las cuevas prehistóricas? ¿Eran la estrategia para la caza? ¿una invocación al espíritu de los animales? La función no queda completamente establecida.El pintor rupestre podría manejar distintos contenidos en paralelo: si su objetivo era la obtención del animal, su familiarización desde el diseño lo acercaba a aquél. De una manera o de otra esta supuesta función primigenia, se ha ido manteniendo a lo largo de los siglos y desde la diversidad de estilos. Los temores y anhelos del ser humano han sido plasmados en imágenes portadoras de sus instantes centrales y de sus pensamientos capitales.En Alegoría , Agnolo Bronzino (1546) analiza las relaciones entre la Locura y el Tiempo en la interacción de Venus y Cupido, pretextando la configuración de un bello cuadro de formas desnudas sensualizadas, junto a la tragedia de un segundo plano, y las máscaras de la vida.
¿Que cosa ver en un cuadro terminado y expuesto para su contemplación? Ya su sola condición de ser un producto exhibible lo ilustra como altamente significativo y apartado de cualquier otro producto comercial. Lo característico de la obra de arte no es su comercialización (todo queda sometido a sus leyes en una sociedad de compras y ventas)sino su perdurabilidad y su fijación en la memoria colectiva. el cuadro es el paradigma de une oeuvre maitre.es una obra para siempre.Incluso en el supuesto de su destrucción y desaparición definitiva,el lugar que ocupaba sigue siendo ocupado como vacío referencial. lo que es más su destrucción ocupa un sitio en la memoria de todos quienes pudieron contemplarlo en su momento y fueron impactados por su percepción, tanto como de quienes -no habiendolo visto- han tenido cuenta de su razón y peso.
Quien puede hablar con absoluta autoridad sobre el valor de una obra es quien la ha estudiado con sistematicidad.Estudiosos de la talla de Heinrich Wölfflin, un brillante tratadista de arte,pudo caracterizar las categogrias distincionales de las obras procedentes del Alto renacimiento (entre finales del XV y principios del XVI) y del Barroco (XVII).La enumeración de sus principios a finales de siglo ayudó a que otros observadores aceptaran las categorías propuestas como objetivas e imparciales. Pero esto no quita que desde la subjetividad extrema el gozador privado de una cuadro o una propuesta de imágenes determinada,del que no sabe su origen,autoría ni época ni tampoco valor determinado, pueda hablar de él exhaustivamente desde puntos de vista no doctos,pero igualmente interesantes en tanto dan fe de un placer artístico de facto.
La imagen tratada por la forma técnica que ella sea,desde su captura por los óleos a su captura por una pantalla digitalizada de 14 o 16 pulgadas,, atrae y fija a su vez una mirada seducible.La imagen en definitiva son pixels o granos o puntos de color.Por lo tanto un resultado técnico sobre un soporte ligero y provisional a menudo de una expresión determinada.Es algo que puede ser tan etéreo que llegue a sucumbir al reduccionismo de su simplicidad.Y sin embargo como fotograma instantáneo puede llegar a centrar la atención poblacional y a cambiar los patrones conductuales incluso de la mayoría de una generación social. Los análisis de publicidades comparadas demuestran el valor impactante de las imágenes con dobles significados y que rozan las fronteras de lo admisible.El proyecto último de toda imagen es la de que la mirada la atraviese.Lewis Carroll introduce a Alicia al otro lado del espejo y descubre un mundo fantástico y el creante de su objeto creado pretende que no quede como objeto deco acostumbrado sino que sea interiorizador de miradas y refractario a su vez de las que recibe para que el sujeto observante sea a su vez observado por si mismo a partir de las condiciones de bumerang del objeto exhibido.
La obra presentada sometida al veredicto de la mirada puede ser manifestada con distintas vías expresivas.Los análisis estilísticos comparados dan cuenta de las pertenencias a las escuelas de arte o a los trazos de autor.Indistintamente de las firmas,pueden ser peritadas y verificadas las pertenencias de ellas a sus estilos y a sus creadores. Lo artístico extracircunda las artes clásicas para alcanzar espacios móviles:después de las ofertas teatrales, y cineastas, un colorido de propuestas ha alcanzado todas las sensibilidades.Los videoclips de temas musicales son ya un nuevo género específico y las imágenes diseñadas por ordenador pueden acometer expresividades antes no imaginadas.
Tras la época de la simple posibilidad tecnográfica de la multicopia asistimos al momento estelar de la posibilidad agigantada de la originalidad múltiple. Hoy,desde la terminal informática casera, un telecreador pueden enviar imágenes instantáneas al otro lado del planeta y ser reprografiadas exprofeso y en exclusiva para una exposición particular en aquél lugar. La imagen difundida por múltiples vías puede ser recibida de maneras distintas según sus públicos expectantes.Las propuestas artísticas codician la sublimidad de lo circunstancia:la unicidad de lo irrepetible. La creación para la posteridad ya ha perdido su valor inmortalizante de otros tiempos. El creador ya no vive al ser nombrado o memorísticamente convocado por la contemplación de su objeto creado sino por la evocación de éste en alguna parte de los bastidores cerebrales, y al hacerlo cada órgano pensante lo puede evocar de un modo diferente y en esta diferenciación hay otra fase del proceso creativo. La creación dada deja de ser el objeto que se acerca al objeto imaginado del imaginante,para ser una propuesta en acción, un objeto desobjetándose y reconfigurándose según los ojos públicos que lo aprecien y lo tomen.
El fenómeno sucede y se da a partir de la concurrencia del evento mental: sin órgano de computación de lo perceptible no hay percepción posible. No es suficiente con todos los elementos presentes en la obra presentada: la puesta de sol en un atardecer extasiante o un empaquetado del Buckingham palace.Ni siquiera es suficiente con el astro rey y sus diamantinos baños de luz.todo ello no es nada,sin el sujeto computante, sin la mirada asombrada y la sensibilidad estimulada. Si no hay sujeto interpretante no hay objeto posible.Lo que marca la divinidad estética de algo es un alguien que pueda ser movilizado emocional y cognitivamente por ello. De otra parte, toda la discusión solo es posible desde el remoto punto de vista que pueda interesar a interlocutores provistos de deseos coleccionistas de considerandums sobre el fenómeno en sí del impacto perceptual.
No son necesarias las visitas a los puntos creados para la exhibición, para observar fehacientemente el valor de la mirada atrapada ante el objeto de atracción. Las conductas-instintuales y repensadas-de todas las culturas dan cuenta de las giradas de 180grados de los hombres,y en otro grado de las mujeres, ante cuerpos llamativos. Y actualmente en la era estilística de las supermodelos,toda una artística acompaña a los desfiles de modas,haciendo de los recorridos por las pasarelas los trayectos mas contemplados de todo el universo conocido. El ser humano es consciente desde sus albores de su facultad autoexhibicionista y de la consecuencia inmediata:la adhesión de una mirada ajena.Tras ella y la dilatación pupilar surgen otros nexos de comunicación más sólida. Pero la mirada ya ha lanzadO un puente invisible pero inequívoco de signos que otorgan categorías determinadas al deseo expresado. La dedicación a una imagen determinada para ofrecer a un público(las obras de exposición)o a la propia imagen para ofrecer unos rasgos de personalidad, son redes muy concretas con las que promover unos intercambios posteriores indeterminados pero totalmente previsibles.
El príncipe azul y el miedo al placer
La fábula del personaje apuesto, valeroso y digno que raya en la perfección, merecedor del amor de la heroína, es bastante conocida. De un lado la figura de ese gentilhombre era colocada y vendida como un modelo a seguir o un modo de ser a interpretar.De otro, en una época posterior la fábula, se ha convertido en un paradigma de idealismo y de escasa disposición a reconocer la realidad. Detrás del deseo de un príncipe azul hay un temor al reconocimiento del mundo real, con todas sus imperfecciones, pero también con todas sus atribuciones espontáneas y divertidas. El príncipe, rescatador de la campesina en sus agujeros existenciales, aparece como un liberador por la vía fácil de una situación insana y cargada de limitaciones.Es el puente entre la escapada y un paraíso a la medida de un sueño. Es una pasarela entre lo real sufrido y un deseo imaginario, tanto más adornado y florido, cuanto menos soportable es el contexto cercano.
La mentalidad domesticada ha sido de tal manera grabada por los mensajes en edades infantiles, que no es extraño comprobar en las edades adultas el poder de aquellos. Los personajes son arquetipos que han saltado de las páginas de los cuentos o de las veladas de la literatura oral para convertirse en los héroes internos a los que emular.Siempre se ha creído que tener un modelo interiorizado al que seguir daba pautas para un” recto camino”.Se ha comentado menos las consecuencias nefastas que supone para el goce de la vida, tratar de llevarla por vías drásticas. Una traducción de ellas es el parapeto de la expectativa en encontrar a un ser principesco e idolatrado como el único en condiciones para admitir en un futuro íntimo compartido. En la carta de los deseos uno o una habla de encontrar al/a la protagonista de sus sueños, con todos los estereotipos publicitados al respecto y por una especie de puerta falsa de las inferencias, cree ver en quien se enamora al ser más maravilloso de la capa de la tierra. Después de un tiempo de espejismos rotos y de convivencias desastrosas, no poca gente reestrena su soledad con la frustración a cuestas por la catástrofe de las vida de pareja y niega ya para siempre la posibilidad de encontrar a un otro a quien querer y a quien darse totalmente. Tenemos pues la transformación de un sujeto infantil o adolescentizado por confundir al príncipe (o princesa) con un amargo trago de la realidad, en un sujeto amargado que ya se niega toda posible evolución como individuo de goce. Ese mecanismo lleva a extremos peligrosos, cuando la imagen dejada por el/la convivente es la de un alguien utilizador y egoísta, y por no volver a caer en lo mismo es negado toda perspectiva de repetición con una propuesta distinta o con una persona distinta. Es entonces cuando la ex-partner dolido se autosentencia a una vida aislada y desconvoca para sí toda prerrogativa de otra tentativa, estableciendo superconclusiones del tipo “todos los hombres son iguales” o “todas las mujeres son iguales”. La degeneración del concepto puede ir más lejos, cuando la frustración ha sido extensible a los aspectos sexuales, y mientras uno de los dos (por lo general la parte masculina y su precocidad)ha gozado en la interacción sexual, la otra (por lo general la parte femenina y su supeditación)solo ha puesto el o los orifico/s de descarga. Si esa sensación ha instaurado una frigidez sólida en ella, posiblemente están dados todos los componentes para que devenga un ser consolidado en la incompletud que se niega avanzar en lo real, es decir, en el desbloqueo pelviano y en el goce anatómico, llegando a ver en las propuestas eróticas un capítulo de miedos y defendiéndose con acusaciones contra los demás, con generalizaciones injustas. Es así, como junto a un principio de idealización en una búsqueda que no es tal aunque lo aparezca de un norte inexistente y de un individuo único inhallable,toma más fuerza un principio de rechazo o evitación de todo lo real, como aterrizaje en las posibilidades concretas tanto de uno como de los pretendientes de juegos y de interacciones con los que se va encontrando. La idealización así enmascara una imposibilidad de vida en los parámetros más elementales: el del gusto por las caricias y por la intimidad sensual, dejando el cuerpo cerrado a las experiencias. y en lugar de ellas seguir posibilitando la farándula de una vida, que paradójicamente puede aparentar cortejos con la sensualidad y contactos en los lugares de ligue o de relación establecidos exprofeso. Ese miedo al placer encubre el miedo más específico a la entrega y a la cópula cuya representación de penetrada origina un temor a la pérdida de identidad al confundir una entrada con una invasión.
Consejos para el amante plural
El amor plural entra en contradicción con la teoría´ dominante del amor, la que defiende la exclusividad y la impone a capa y espada disfrazada de lealtad. De las dos grandes vías amorosas: la episódico-seriada y la de paralelismos, la primera se presenta como imperativa (solo tras una historia finada se establece otra en su lugar)y la segunda como flexible y aperturista (cada historia no es excluyente de otra u otras). Para el/la amante que opta por la segunda vía, -probablemente después de haber pasado por la primera y ver desmantelados sus conceptos de continuidad, exclusividad, fidelidad, plenitud y felicidad- las historias en paralelo presentan ciertas complicaciones. Los lapsus nominales es una de ellas. Milan Kundera proponía decir siempre cariño para no equivocarse con el nombre de la mujer que te tiene en sus brazos y abrazos. creo que si sabes con quien estás en cada momento no te equivocas de nombre ni tu inconsciente te traiciona. aunque a espontaneidad verbal pone a prueba el propio dominio de la situación. Basta un solo lapsus nominal una sola vez para que toda la guardia de la persona confundida se ponga en alerte y sospeche la existencia de otra relación. El amante plural lo mismo que cualquier otro sujeto plural necesita afinar muy bien sus antenas y desarrollar su capacidad de concentración para poder mantener en paralelo dos o mas historias de actividad que coinciden en un campo de valores. Si al amor y las citas sexuales que lo acompañan lo llamamos campo, la persona que se entromete en sus distintos aspectos con otras tantas distintas personas corre el riesgo de las confusiones(además de las nominales, otras mucho más graves:las informaciones recibidas), el cansancio físico, los solapamientos de citas, los conflictos de horarios. El/la amante plural le toca ser un maestro en horarios y en atenciones, y al mismo tiempo no puede construir cada relación sobre estándares( comprar la misma rosa como regalo, hacer las mismas dedicatorias o ir a los mismos sitios).sino encontrar su singularidad y vivirla al máximo. La voluptuosidad casanoviana sin disfrute, obedece a rankings y a una patología del consumo corporal de los otros, pero no al disfrute propio.Solo para el/la amante que no trata de sumar mujeres (u hombres) conquistados al haber voraz de la ocupación y penetración de los agujeros ajenos, se podrá pensar en historias induplicables, amores únicos, placeres distintos. El amante que está con dos o mas personas coincidentes en su s momentos biográficos experimenta unos haceres y enseñanzas que no consigue con una sola relación, o con ninguna. La pluralidad le introduce el discurso de la contradicción que va elaborando desde cada posición de alianza: las conversaciones sostenidas por separado con todas y cada una de las relaciones paralelas apuntan a construir una verdad única, pero que la censura pública del libertinaje y los propios corsés ideológicos de alguna de las relaciones impiden que se desarrolle. El/la amante voluptuosa acaba escondiendo para una mano lo que hace otra, y opta por no decir a un/a de sus amantes lo que hace con la/s otra/s. quien pone las reglas del juego son las disposiciones de cada personaje en ese concierto. Quien no quiere saber de todas las intimidades del ser querido las anuncia de alguna manera.Basta tomar nota para actuar en consecuencia. No hay persona más engañada que la que pide serlo. El/la amante plural debe actuar consecuentemente con este pedido. Y no hay persona más desgraciada que pidiendo toda la verdad, no s capaz de asumirla. Para la psicología voluble de quien necesita más(en tanto que conquistador y seductor nato que es incapaz de dejar pasar una forma corporal sin dedicarle sendas miradas y expresiones verbales del deseo)lo que para él/ella es un juego de aproximaciones y tanteos, de entradas y salidas en vidas ajenas, para los otros que sucumben a sus hechizos puede constituir una verdadera tragedia al advertir que no son los únicos objetos de amor en exclusiva. el/la amante plural hace de indicador cultural de valores, ya que su genialidad tácita al no prohibirse el deseo y el amor en mayúsculas y como factor existencial permanente, obliga indirectamente a que múltiples versiones de la necesidad se posiciones en su contra. Las voces represoras harán oir sus amonestaciones, y una conjura de necios, como diría Jonathan Swifft, quedará establecida, como el marcador más evidente de la presencia de una genialidad. El amante plural se habrá limitado a permitirse la vida como un teatro de goce y a no obedecer los patrones clásicos de las conductas basados en promesas de exclusividad insostenibles y en historias personales amputadas. De hecho,desde la adolescencia el deseo plural se habrá establecido, y con tendencias más o menos claras se habrá concretado. Desde la pubertad los pre-amantes explorarán bocas ajenas frente a los decir propios y estudiarán los mejores correlatos con los demás. La pluralidad será la fauna de la enseñanza particular y los no éxitos en la continuidad de relaciones,propiciará nuevos hallazgos y mayores finuras en/con otras. Pasaran por encima los riesgos de la mononucleosis y otros,por que la llamada del amor será mucho mas potente que cualquier peligro vírico. El adulto que ya conozca y se haya permitido la pluralidad antes,de acuerdo a formas sociales permisivas, podrá continuar con la pluralidad, más o menos presente en sus distintas etapas de vida.Y comprenderá que no se acogerá a ella por conflictos domésticos de pareja, sino como resultante de una estructura de pensamiento y del ser. El amante plural auténtico que ama a sus distintos objetos de amor no querrá dañar la sensibilidad de cada uno de ellos por lo que haga con los otros, por lo tanto dosificará las distintas informaciones en función de la capacidad receptora, incluso en los casos que cada persona querida manifieste su liberalismo y estar por encima del lastre de los celos. Tocará calibrar si las informaciones pueden ser naturalmente fluidas sin que lastimen cada elación informada del detallismo de las otras.Ese es el criterio magno con el que poder construir una pluralidad fluida, estable,gozosa y feliz. aunque no hay amante por referencial que sea y por potente eróticamente que pueda presentarse, que tenga una habilidad para un cupo ilimitado de otras relaciones. La bigamia y poligamia(o androgamia) se ajusta a una fórmula matemática decrecimiento que tiene en cuenta distintos factores materiales restrictivos (horario contable que :la temida agenda horaria(A), tiempo de reposición de la capacidad corporal para un nuevo acto de amor (tr), personas excitantes (E),concurso del imaginario (I) y la filosofía de vida (F),convirtiendo el sujeto(S) en el resultante de esta operación.
S(amante)= E+(I+F)/A+tr. con lo cual el sujeto libertino acaba teniendo que rendir cuentas a su materialidad:su edad, su cuerpo y a su espíritu:su ideología, su atrevimiento, por mucho que el numerador esté cargado de flores y de invitaciones estimulativas. Reconocidos sus datos reduce su pluralidad a una familiaridad, de personas más o menos estables, según coyunturas que no podrá unir o presentar o amar a la vez, según los propios restrictivos culturales. el decálogo de actuación generado por esta formula es conocido: no se puede estar defendiendo partes, mutuamente crispadas, ante cada una de ellas, sino hacer de nexo implícito de fusión,con todos los protocolos de tacto y cuidados que tal empresa piden de cada amante voluptuoso. No en vano son las prostitutas que mantienen una clara transacción económico-sexual, las que pueden permitir la pluralidad sin ningún problema, porque toman distancia emocional delos objetos-persona co n los que trabajan.También el amante plural puede participar de escenas de roles eróticos sin que nadie salga emocionalmente mal parado de ello cuando la cita de bacanal es tomada como un encuentro de placer al margen de toda territorializaicón simbólica de los demás.ambas situaciones no son las generalizadas sino las puntuales, mientras que las pluralidades difusas son las predominantes, para la que caben los consejos de la sensibilidad para no dañar sentimentalmente a nadie.
La figura donjuanista es la más literaturizada y la que representa el dandi incorregible que no para de conquistar a las mujeres, aunque sean de otros.Pero también a partir del feminismo vindicante, la mujer que emula una energía activa para construir y dirigir relaciones transitorias con hombres, aplicando la teoría del kleenex(usar y tirar)hace acto de presencia en la sociedad actual, desde hace varias décadas.
la llamada enfermedad del beso que se transmite por la saliva de los besos y produce faringitis e inflamación de ganglios.
La libido es uno de los motores existenciales. El deseo sexual con un saldo de placer mueve las vidas aún sin unos resultados completamente satisfactorios en las transacciones eróticas y juegos de seducción con los demás. Asociado a cada acto sexual y/o pretensión sensual, el volumen de conductas que asisten desde el imaginario a las insuficiencias de lo real, es tan elevado, que la importancia del sexo lo es más por el espacio virtual que ocupa que por la suma de acontecimientos sexuales contables que se hayan dado. Mientras que las cópulas contables pueden ser del orden de unos miles, para la mayoría de los mortales, y el número de parejas a lo largo de una biografía pueden ser unas pocas, a veces menos de una docena; las acciones mentales erotizantes pueden ser del orden de decenas de miles, y los espacios verbales pueden alcanzar perfectamente una contaduría de cientos de miles. En las conversaciones también se expresa la libido y el desiderátum de conquista en la maneras de opinar sobre las anatomías ajenas y del género deseado.
La capacidad erótica de una mujer a lo largo de su historial de deseos supera ampliamente los límites humanos de la capacidad verbal de discursos. Es decir, se pueden tener materialmente más contactos eróticos a lo largo de una vida que contactos cognitivos, lo cual es otra referencia más que vuelve a demostrar la superioridad del cuerpo como una lógica autónoma a la de la mente.
El impulso libidinoso puede llevar a la muerte, en países como Irán o Nigeria donde todavía es ejecutada la sentencia de la lapidación a las mujeres adúlteras. Ni siquiera sobrevivir a ella garantiza la vida de la acusada .
Los temas sexuales empañan todos los ámbitos sociales y en la televisión se va hacía un más de lo mismo . Las épocas de destape con que las transiciones a la democracia se jactan no suele corresponderse con que sean épocas del deteste de la avidez erótica. El consumo de pornografía y de materiales eróticos parece no corresponderse con una mayor libertad sexual enriquecida: las parejas más jóvenes siguen teniendo conflictos vinculados a terceros y a deseos extrabinomiales asi como las parejas mas adultas con pasados progresistas y revolucionarios vuelven a abrazar los antiguos predicados de la fidelidad conyugal y de las familias cerradas.
En términos generales la falta de una sexualidad placentera neurotiza hasta extremos increíbles a toda una sociedad que sublima la libido con frenesís a resultados productivos que proporcionen beneficios en el registro material. Hay mucha comedia y fraseología callejera al respecto. Quien se mata trabajando es porque no suele tener el espacio de placer suficientemente estable (el doméstico u otros, el de la pareja o el de la voluptuosidad plural). Conjeturas como esa son peligrosas pero es muy difícil dejar fuera de la hipótesis de que el trabajo excesivo no deja de representar una escapada del placer erótico sublimándolo a otro registro de realización. La concomitancia es evidente. El trabajo en principio representa el vínculo con una actividad creativa. El trabajo que permite a su empleado el uso del ingenio y la iniciativa le reporta –además de los beneficios materiales del salario o de la modificación de condiciones- el beneficio psíquico de la satisfacción. Evidentemente no la mayoría pero hay trabajos que producen placer. El sexo también lo produce. Cuando la libido erótica no es canalizada a través de este lo puede ser a través de aquel. Hay una cierta rivalidad territorial entre uno y otro. El placer sexual pide tiempo. La actividad sexual como una constante cotidiana se traduce en horas, muchas más si son necesarias para una dedicación al cortejo. Los ritmos de uno y los ritmos de otro pueden entrar en colisión. No es en vano que en algún tiempo se demonizara la actividad sexual como pecaminosa y solo fuera permitida la especialmente dedicada a la reproducción. En estos términos era tomada como un anexo laboral para el aumento de la fuerza de trabajo potencial con nuevos nacimientos. La reivindicación del placer por el placer mismo es un reto histórico en el que las razas humanas están todavía empeñadas. Hay lugares del mundo y padres descerebrados que siguen prestándose a terribles rituales que lo impiden. Todavía algunas mal llamadas culturas practican la ablación en las mujeres en un claro propósito de negar la vida como placer y de sujetar a la esposa bajo el dominio del marido. Aunque la libido se manifiesta de una manera directa en las expresiones sexuales explicitas e indirecta en las expresiones productivas laborales introduce una consideracion especial en el hecho de la coincidencia en el mismo campo de sexo y trabajo. El sexo laboral de las prostitutas cuando el móvil prioritario es el material o económico y no el del placer pueden relegar la libido a otros planos fuera del contexto interactivo con los clientes. Hay otras situaciones en los que lo que empuja a la actividad sexual no es el placer si no la supervivencia. Tzewtnik-Ka, pseudónimo de un polaco-judío superviviente en Auschwitz. Piepel, recoge la prostitución de los judíos internados a cambio de librarles de los trabajos forzados o de las cámaras de gas y de los crematorios.
Hay algo del sexo cotidiano que también tiene que ver con la supervivencia de una relación personal. El partner que mantiene en activo su rol erótico tiene mas probabilidades de continuar como asociado al tándem con su `pareja que el que abandona tal rol. Aunque hay otras muchas razones para mantener la longevidad convivencial de una pareja la sexual sigue siendo de las más importantes.
El ser humano está lejos, muy lejos, todavía del psicobiotipo de su especie que pueda resolver todas las aflicciones actuales e históricas a las que ha debido enfrentarse debido a su falta de desarrollo mental y a su falta de ética. La libido es la energia psíquica insuficientemente interpretada desde el consciente para hacerla valer como una fuente de creación permanente. Un acto sexual puede ser una experiencia creativa culminante o un acto rutinario y ordinario en el que salvo un orgasmo más no hay mucho más que contar. Un acto profesional de trabajo puede ser lo mas pesado del mundo o una cita creativa y dignificante si se conecta con el placer de cambiar una circunstancia determinada consiguiendo mejorar una situación para uno mismo o para alguien.
La libido cotidiana existe como un factor biopsíquico. Es una energia vitalista que está detrás de planes y conductas diversas. Contiene la perspectiva implícita de conseguir un placer con lso actos pendientes que haya por hacer. La libido erotiza la intervención en el mundo y sensualiza los panoramas de los que se forma parte.
J.Atkins en Sexo en la literatura cita un personaje, Madame de SaintAnge, de jactase de haber tenido relaciones sexuales con 12 mil hombres. De ser cierto, ¿quien puede jactarse de haber tenido en su vida la misma cifra de reuniones polémicas y discursivas?. Ese número supone tener un encuentro sexual distinto por día ininterrumpidamente durante m‡s de 30 años. Las reuniones en todo caso se pueden distanciar, pero física y sexualmente al menos sí es pensable esa cifra de vinculaciones eróticas. Dato citado por Xaviera Hollander en Penthouse 249 dici1998 pag29
Zoleykhah Kadkhoda,ciudadana iraní de 20 a,fue enterrada una parte de su cuerpo y lapidada por haber mantenido rcs sexuales fuera del matrimonio.tras ser dada por muerta, recuperó el aliento en la morgue.Información citada por Primera Línea 153
La serie lésbica Ellen de la cadena americana ABC ha levantado críticas hipócritas en e,l país donde la doble moral es más patente, aunque también ha generado opiniones de simpatía.
Se calcula que alrededorde130millones de mujeres y niñas han sufrido la ablación.
Al poner fin a una relación personal se está poniendo fin a todas las ventajas que con ella se han conseguido también a separarse de aquellas cosas que producen malestar, desazón, dudas o problemas. ¿Qué es lo que empuja a la ruptura? ¿Qué necesidad tiene el ser humano de empezar una y otra vez repetir un largo proceso de acercamiento a la intimidad? Por encima de las razones concretas de cada enfrentamiento que termina con un adiós para siempre (se diga o solo se piense) hay razones genéricas que puedan estar presentes en muchos tipos de parejas. Hay algo del coste del placer que no se está dispuesto a pagar. Esto es: el continuo juego de vacilaciones e inseguridades, tampoco la humillación o la indignidad, o la continua desavenencia, El placer no esta determinado solo por la satisfacción de las necesidades: las fisiológicas y las psicológicas, y dentro de estas las eróticas, también lo esta por la coherencia de sujeto, el acuerdo de uno consigo mismo.
El placer no significa solamente ir a bailar cada día y luego hacer el amor, o comer tus platos preferidos o tener las conversaciones mas profundas. Hay algo del placer que no está directamente expresado en la comisión del acto de placer en si mismo: el orgasmo, el habla, la deglución o la micción o la expectación de determinadas escenas ajenas. Tiene que ver con un sentido de realización propio e inseparable de lo que uno hace en la vida. Es más medible la satisfacción que el placer. Uno puede sentirse completamente satisfecho por un momento, por una fiesta, por una comida o por el éxito de un trabajo y sin embargo no erradicar una cierta cuota de displacer. El placer es el gran móvil y al mismo tiempo la gran trampa. Es el que dora la satisfacción de las necesidades. Tras una satisfacción primaria y pulsional el placer es la manera de quintaesenciarlo. El placer tiene que ver con una conexión especial entre el sujeto y aquello que realiza su deseo. Ese aquello, puede ser su partner con todos los detalles de intimidad que ambos se procuren pero también puede ser algo material: un objeto de trabajo, una actividad, la práctica de una acción.
En una relación de pareja el placer íntimo se le supone pero sabemos que con el tiempo de una convivencia el erotismo decrece y que el lugar de la entrega total de tú a tú puede intervenir la fantasía como substituto de la estimulación de las imágenes reales.
Para examinar un fin del placer hay que presuponer un placer anterior consolidado. Un estudio sobre el placer seria lo mínimo indispensable para una reinterpretación de la felicidad. Las exploraciones económetras de una realidad social no pueden trabajar con parámetros tan inasibles y no sé que la psicología social haya conseguido mejores resultados. Debe ser fácil o al menos comparativamente posible saber la cantidad de toneladas de carne u otros productos que un país consume, su escolarización/analfabetización y su renta media per cápita, pero no saber la cuota de felicidad por ciudadano o el placer. Si ha habido encuestas que arriesgan cifras de la intensidad sexual dando unos marcajes por países. Este último tipo de dato se puede acercar mas a un estudio sobre el placer contante pero no lo agota. Si bien el placer puede incluir e incluye la actividad sexual, los actos sexuales no lo exclusivizan. Hay todo un mundo de aproximaciones sensuales e insinuativas. Cerruti., desde el universo de la moda, podría aportar anécdotas sobre el placer de vestir. Yola Berrocal, un prototipo de belleza que durante una temporada de su vida vivió de ella a pesar de hacer una pésima actuación en las entrevistas en público en los programas para tontos de la televisión, podría reivindicar el placer de la exhibición. Una mujer muy atractiva a pesar de lo que diga y de lo que se le diga podría además, si quisiera, demostrar que el placer esta conectado con la hipótesis, la del deseo, sin llegar a ser algo concreto. Recuerdo que la lectura del Decamerón amplió mi universo imaginario y me proporcionó sabrosas escenas con las que nutrir mis fantasías eróticas. Bocaccio fue un autor referido de mi adolescencia. Podemos pensar que la vida como un proceso experimental se lanza tras un conjunto de pretensiones-base en las que el placer es una de ellas. Nadie quiere vivir sin placer, aunque ciertamente ha habido en la historia personalidades que se han lucido por su ascetismo, sus rigores o sus cilicios. Para Franc Capri el placer podría pasar por reír y hacer reír ¿Cuántos artistas deben sublimar el placer personal a su proyección en público? El placer de la empatía, del guiño semisecreto ante otros que los tomas del mismo lado que el tuyo. Existe también el placer intelectual, el placer secreto de la honestidad. Albert Camus, autor reconfortante cuya lectura me hizo saber no estar solo en un mundo de sinsabores en el que el recurso a la palabra pudiera ser el último refugio para preservar la dignidad personal. Hay otros registros no sensoriales y más intelectuales que mueven al placer sin pasar por el contacto físico ni por el orgasmo genital.
Toda esa re-perspectivización no impedirá que cada vez que se habla de placer se haga un conector directo con el placer más físico de las ingestas más primarias: la comida, la bebida y el otro a través del sexo. El sexo genital es una extensión de la fase oral de degustarlo todo por la boca. El partner pasa a ser la prolongación de los frutos que ofrece la naturaleza. Practicar sexo es una forma de antropofagia simbólica- pero con sabores químicos concretos- en la que se ingiere al otro en sus distintas expresiones líquidas y jugosas. El placer de comer y beber está directamente ligado a la saciación de necesidades fundamentales para la vida, el placer de amar y sexualizar ese amor está directamente ligado a la saciación de necesidades fundamentales para el psiquismo que debe soportar esa vida. La coherencia del individuo es la que hace pasar su comportamiento por el equilibrio entre necesidades, deseos y satisfacciones consiguiendo que el placer sea algo diferente y relativamente distante de ese tri-factor. Cuando las necesidades están perfectamente establecidas y son reconsideradas como deseos asumibles a los que colmar satisfactoriamente con las prácticas aportadas el placer no es algo que quede definitivamente garantizado. Hay algo del individuo y su pulsión tanatorial y autodestructiva que le puede llevar a sabotear su propio placer a pesar de tener todas las condiciones reunidas para su logro.
Es así que existen sujetos victimas de si mismos que ponen fin al placer sin obedecer a ningún dictado exterior ni a ninguna represión moral pero si obedeciendo, tal vez inconscientemente, a su deseo de muerte tanto para morir como para matar: morir como objeto de amor y matar al amante de él. La separación es la forma más civilizada con la que se expresa esta doble muerte. El acto civilizado del adiós no es menos lesivo aunque sea menos cruento que las escenas de dolor dramático.
Pero la pérdida de otro cómplice con el que se ha compartido la escena diaria o frecuente de la intimidad sexual no lleva necesariamente al fin definitivo del placer sino a su reconsideración en los términos de su coste. Si el placer significa aguantar a quien lo procura mas allá de lo permisible es hora de recuestionar tanto al quien como al qué.
El fin del placer está conectado también con el síndrome del yo saturado harto de tantos atropellos culturales, de tanto espectáculo mediocre y de tanta injuria en los acercamientos íntimos del campo de lo ajeno. El placer deja de ser plausible cuando depende de las complacencias de otro que no está a la altura de ese mismo placer. Una vez cuestionado también queda cuestionada la lógica triangular de las necesidades-deseos-satisfacciones dislocándose el peso de cada uno siendo reducidas las dos primeras y consiguientemente la tercera. Estrictamente, un ser humano es tanto mas libre de sus males cuantos menos deseos tiene, cuantas menos necesidades experimenta, cuanta menor satisfacción le valga.
Con la ruptura de una relación el ex se puede replantear no solo al otro como amante o pareja sino también la necesidad del vinculo personal y hasta del mismo amor como proyecto, Muchos fines de relaciones terminan en la conclusión de no volver a querer saber nada mas de un partner con el que confiar el propio proyecto de vida en el que darle un lugar crucial. El fin del placer es peor que eso es el fin de la confianza en el otro.
Somos una organización celular.
Partes de nuestro cuerpo dejan de funcionar si pierden la correlación armónica con el resto del organismo o este las obliga a un esfuerzo superior para lo que están programadas. Claude Bernard fisiólogo francés del s.XIX fue el primero en promulgar la teoría de la intercomunicación celular. Sostuvo que uno de los rasgos más característicos de los organismos vivos era su capacidad de mantener la constancia que él designó como miliéu interieur. Ya estableció, consiguientemente, buena salud con buena comunicación. La célula cancerosa no se comunica y no responde. La célula viva es interactiva. Intercambia energía e información con las otras. La complejidad del organismo humano por su variedad de órganos y funciones no tiene que hacer perder de vista que todo el entramado descansa en la célula como la unidad de la que depende todo el sistema. A su vez una célula es un microsistema con un proceso basado en la energía aportada por nutrientes y en la expulsión de sus deshechos. La autoconciencia corporal se queda en la superficial si sólo se expresa en términos de quejas de órganos que no funcionan sin ir a sus interiores y a la injuria recibido de sus tejidos. El futuro de la salud depende de la trama de estos y de la salud celular. Aceptarla como unidades integrativas del conjunto corporal con una inteligencia biológica innata sentimentaliza a todo el cuerpo en un sentir intuitivo de lo que tiene y de lo que carece, de lo que le sobra y lo que le falta, de lo que es y lo qué puede ser. Esa sensibilidad en saber lo que nos sucede físicamente da presunciones de unas disfunciones que los termómetros y las tecnologías médicas de medición no detectarán hasta un tiempo después. Si la persona no pierde la sensibilidad de lo que es podrá aportar más información de si misma que otras exploraciones desde el exterior. Lo uno no quita lo otro pero en todo caso el primero que hace de anfitrión de un malestar es el cuerpo enfermo o desequilibrado y a una cierta distancia, el especialista que dictaminará un diagnóstico, cuyo acierto o desmentido tendrá que dar el protagonista principal de la situación, es decir, el que tiene un daño escenificado en su anatomía.
Tomar el cuerpo como una organización celular dará más oportunidades para la cura que tomarlo como un conjunto de órganos con alguno propenso a una cierta debilidad como si los demás no tuvieran nada que ver con el asunto. El volumen celular proporciona una visión holística del conjunto y ve en cualquier parte del cuerpo células poniendo a otro plano el hecho de sus distintas versiones formales y suborganizaciones.
Nudismo versus exhibicionismo
El relatorio de argumentos a favor del nudismo es extenso y pueden ser hallados en los textos especializados de medicina natural. Los elogios y salmos al respecto no consiguen reducir las resistencias de quienes consideran el desnudo en público una autentica aberración y propio de exhibicionistas que muestran “sus vergüenzas”. O incluso de quienes no admiten su propio desnudo ni siquiera en la privacidad de sus casas, no admitiéndolo integralmente ni en los momentos de más intenso calor y apenas si aceptándoselo en la ducha y nunca en la cama o en el salón.Tanta custodia de la desnudez ha llevado a que hablar de ella ya constituya en si mismo una conversación no exenta de morbosidad, porqué -eso sí- quiénes se oponen no dejan de ser curiosos ante quienes la practican. El nudismo -resumiéndolo-es una elección de verdad. El cuerpo vestido viene históricamente determinado por enfrentar inclemencias pero socialmente determinado por marcar estatus y disfrazar formas.El cuerpo desvestido ha sido asociado, también históricamente, a la pobreza y a la primitividad no civilizada. ha sido interpretado como un indicador de retraso y de falta de sofisticación. Reivindicarlo significa retomar aquellos valores naturalistas que los lujos de la civilización han ocultado. El nudismo es un retorno a aquella parte del pasado en la que la condición humana vivía más armónicamente con sus entornos naturales. El exhibicionismo no es inherente al mismo, antes bien lo es al cuerpo vestido. Éste, se muestra con un conjunto de protectores iniciales que son convertidos en decorativos,convirtiendo la estructura física en un maniquí portador de los vestidos elegidos. Una de las actividades cotidianas más exhaustivas si tomamos cualquier ciudad de consumos es ir de tiendas y concretamente ir de tiendas de ropa. Hay sectores sociales y mentalidades concretas que no pueden vivir sin estar eligiendo continuamente nuevas prendas de vestir con las que dotar de una buena cantidad de recursos sus armarios, y así poder exhibir sus elecciones. al hacerlo se exhiben a ellas mismas. El objeto externo a uno, que cubre el cuerpo o que toma como soporte el cuerpo, es el verdadero objeto de ostentación. Unas veces para exhibir un estatus social otras para distraer la atención sobre lo que uno es realmente y reconducir las miradas a los vestidos que lleva. el sujeto nudista por su parte,se desnuda en aquellas condiciones apropiadas par tomar el sol o el agua de mar o las radiaciones de la naturaleza y tiene un comportamiento lo más sencillo posible. Su andar no es el de la pasarela y a falta de tacones no necesita contornear sus nalgas para atrapar miradas. Sin duda reconoce su verdad y sus condiciones físicas, y tendrá una estimación sobre sí mismo acerca de su belleza, sus perímetros, sus volúmenes y aquella parte de sus formas que son mas gustosas de ver y aquellas otras que no lo son tanto. Pero el/la nudista vence el reto de sentirse bien con su cuerpo desnudo,sean cuáles sean sus formas, e indistintamente de si tienen más o menos cabida en las miradas ajenas. al nudista le basta sentirse orgulloso con su naturaleza corporal para que le cambie totalmente la actitud frente a los demás, sin necesitar hacer ninguna escapada de la mirada ajena. Por el contrario,el cuerpo vestido en tanto que proyecto de insinuación está pensado para provocar continuamente la mirada ajena, y una vez conseguida, hacer el teatro de varietés de la sensibilidad ofendida por provocar la mirada continua. El cuerpo vestido especialmente vestido con aquellos estilos que remarcan las formas físicas, es un cuerpo que se avitualla para la exhibición, peor puesto que esta no es la premisa de partida, todos los elementos exhibientes los toma como si no fueran parte de su personalidad sino el resultado de una condición victimaria por las modas actuales. El sujeto vestido pretende llevar el engaño de tal asunto hasta el final, cuando en el fondo de su ser y de sus maneras expositivas, lo que anda deseando es ser desnudado por un otro que desee contemplarle en su verdad epidérmica. Eso no significa que dentro del nudismo haya un orgullo en la desnudez y por lo tanto una admisión y/o un deseo en ser mirado, pero comparativamente al cuerpo vestido, el cuerpo desnudo parte de una verdad, mientras que este se presenta como un cuadro de apariencias y mentiras.
No he conocido a nadie que vaya a la ducha sin desnudarse integralmente pero no me extrañaría que dentro de las mojigaterías recatas de moralismos inveterados haya quien se lave-si lo hace-por partes o incluso se desnude para la ducha,pero se censure la mirada sobre su propio cuerpo y ni siquiera cuente con un espejo mural que le devuelva la imagen corporal como imagen íntegra al desnudo. Una pregunta en clave terapéutica para esos casos es obligatoriamente ¿cuando fue la última vez que contempló/aste su/tu cuerpo entero completamente desnudo?
La resistencia a la huella onírica.
Muchas personas sostienen que no sueñan. Es mas sensato decir que no se acuerdan de sus sueños.En principio todo el mundo sueña. Los sueños cursan con imágenes y un indicador fisiológico de la plena actividad de estas es el movimiento ocular que se percibe debajo de los párpados cerrados. En un laboratorio de sueño para la observación de durmientes se puede observar este fenómeno. Otro asunto es el recuerdo de lo soñado. Para la mayoría de humanos, por tanto de durmientes, en la cantidad de horas que sea, hay sueños que se recuerdan con mucha vividez y otros que quedan en la más absoluta desinformación. Se puede saber que se ha soñado pero no acordarse de ningún elemento del sueño. En otras ocasiones a partir de recordar un solo elemento reconstruir el resto.
La pregunta capital del tema es ¿por qué recordamos algunos sueños y por qué no recordamos otros? Soñar es una conducta del repertorio de las conductas inconscientes del ser humano aunque parece que tampoco es exclusivo de él (hay otros animales que emiten sonidos o se despiertan sobresaltados probablemente por sus imágenes, lo cual pone en aprietos, sea dicho de paso, la teoría del inconsciente como una instancia exclusiva del aparato psíquico humano). Soñar es expresar con un atributo de expresión muy particular: la libertad no condicionada de hacerlo. El inconsciente se pasa por el forro protocolos y pautas culturales y expresa sus anhelos de formas muy distintas, a veces absolutamente contrarios, al dictum oficial, formal, consciente y correcto autor de su creación.
Lo mismo que un acto sonámbulo en la que alguien se levanta completamente dormido para hacer un determinado ritual de pasos o de acciones sobre cosas, el acto onírico es una actividad de imágenes más o menos organizadas y con clave argumental que se produce fuera de plan o petición. Si bien es cierto que hay elementos de la vigilia que pueden predeterminarlos no lo es menos que su estructura base puede venir de antiguo, generalmente vinculados a asuntos biográficos no resueltos. Es así que los temas son recurrentes y algunos personajes también.
Podemos hablar de un itinerario onírico específico por cada biografía. Interrogar acerca de ellos, indagarlos e interpretarlos da pistas sobre las cusas problematizantes de una persona con sus neurosis y patologías mentales vigentes. No todos los sueños son bonitos. Posiblemente su mayor parte se encuentran en el amplio margen que hay entre la clásica pesadilla que despierta de un sobresalto y un sueño de beatitud paradisiaca. En todo caso sea en lo que sea en lo que se base su argumento, todos arrojan información sobre el psiquismo interno, los anhelos pendientes y, tal como ha quedado dicho, los asuntos pendientes.
La curiosidad onírica es que mantiene en la nomina de las referencias personales a personas que hace tiempo han desaparecido del campo de encuentros o coincidencias presenciales. Gente totalmente desvinculada de uno en el presente y desde hace muchos años dejada en alguno de los ayeres reaparece con una fuerza inusitada como si de un contacto actual se tratara. El argumento onírico sin embargo toma las impresiones que quedaron de aquella persona instalada en el pasado no en su actualidad a no ser de que informaciones de ella que la reactualicen se incorporen en esa trama.
No es extraño que haya una resistencia natural al recordatorio del sueño cuando sus contenidos ponen en evidencia otra clase de persona que el sujeto no se reconoce en si mismo o que ni siquiera sospecha que es. El sueño coloca a todos los seres ante la verdad contundente de su esquicia. Lo que es en la diurnidad puede ser desmentido totalmente desde el inconsciente en la nocturnidad reflejando actitudes totalmente contrarias a su pensar y a su hacer. El durmiente en sueños puede ser no solo distinto a lo que es en la vigilia sino incluso su opuesto. Ahí puede matar, puede mentir, puede incurrir contra su propio código ético. No está demás decir que la ética personal no deja de ser un conjunto de criterios auto restrictivos para una conducta correcta con los demás y con la vida propia. Esas decisiones que elabora el consciente frenan o quieren frenar la animalidad o la parte de ella que aun queda latente dentro del propio cuerpo y en el psiquismo. Es conocido el análisis junguiano de la onírica y en general del psicoanálisis. Mientras el consciente puede estar empeñado en unos razonamientos y conclusiones hay que decir que estos no están completamente seguros mientras no haya una onírica consecuente con ellos. Si por una parte conscientemente se desea la continuidad de una historia de pasión pero por otra parte el inconsciente proporciona un relato onírico contraria a ella hay que estimar en mas valor la indicación de este que no la decisión voluntarista. Eso no significa que el inconsciente tenga razón sino que el inconsciente recoger la síntesis global del cuerpo y el psiquismo para la disposición o indisposición a una historia dada, un proyecto, una cita o un evento. Refleja la pugna de todo individuo consigo mismo. Desde su atalaya de control no puede vencer, aunque lo creo coyunturalmente, todos sus demonios. Por otro lado es posible que quede fijado o pegado de por vida a la reproducción de unas historias oníricas que lo evidencian en sus equivocaciones porque arrastra partes biográficas no resueltas que en su momento no se resolvieron y en el futuro tampoco se podrán resolver por la desaparición de los protagonistas que reaparecen en sueños o la supresión de sus contactos.
Los sueños están ahí en una cantera, en principio, inagotable. No recurrir a ellos para auto-comprenderse es despreciar una formidable fuente de información. Estar al corriente de lo que se sueña es tanto como estar al corriente de otras constantes corporales para la propia conciencia fisiológica y los avatares físicos. A los sueños hay que hacerles caso y para eso hay que empezar por permitirlos y además por contarlos. Una buena medida memorística es contarlos a la persona con que compartes la cama. A veces me he hecho el pesado a media noche despertando a la persona de mi lado para contarle el que acabo de soñar. Unas veces los sueños son superbonitos en los que todo es empático y coloreado de acuerdo con los gustos y placeres y otras son muy feos en los que uno puede aparecer gravemente dañado o víctima de injurias.
Cuanto más se pueda detallar mejor para su posterior interpretación. Poderlo contar a alguien es una forma de fijarlo en la memoria por unas horas hasta pasarlo a un soporte escrito donde conservarlo. Cada biografía debería estar acompañada por la biografía de los sueños de la persona biografiada. Claro que un diario de sueños seria probablemente el libro más voluminoso que alguien pudiera escribir sobre su vida, ya que a menudo se sueña más de lo que se hace. Valga esa afirmación en su doble sentido: tanto por lo que hace al sueño inconsciente como al sueño idealista en estado consciente.
La resistencia a la huella onírica hay que enmarcarla en el compendio de las resistencias contra todo aquello que uno no quiere reconocer de si mismo para seguir instalado en un yo indeterminado o en un yo falso.
Se tiende a soñar en lo que mas afecta y con las personas mas importantes dela vida de uno. Eso se puede hacer de por vida. Algo por estudiar es la permanencia de los personajes oníricos reiterados (amantes, hermanos, padres, maestros o hijos) mucho más allá del tiempo real de convivencia con ellos. La producción onírica permite el destape de algunas verdades que el consciente autor reprimido no se permite. Seria lo que es el correlato a escala de cultura con el teatro. La escena cómico-dramática permite decir cosas que en sociedad están mal vistas. Una vez alguien es investido de personaje imaginario puede representar la realidad de mejor manera que metido en la salsa de ésta. Oscar Wilde aseguro que el hombre es más parco cuando habla en nombre propio, recomendaba darle una máscara para decir la verdad. “El hombre es menos el cuando habla por cuenta propia. Dele una mascara y dirá la verdad”. De alguna forma el inconsciente habla por el sujeto callado y se enmascara con simbologías y rarezas argumentales para terminar por decirlo todo. Claro que no todos los sueños se pueden comunicar. En particular aquellos que expresan deseos sentimentales y eróticos que no son cumplibles por el partner. Es conocida la experiencia de determinados sueños eróticos inconscientes que consiguen una cuota de excitación superior al físico del partner con el que se está acompañado.
Ante el juicio definitivo de la muerte y la suprema sentencia del morir sólo cabe rendirnos al veredicto que más autentifica las leyes de la naturaleza, el que más pone la verdad a todos los procesos, sueños y existencias iniciados; el que más nos iguala a todos. Morir iguala un muerto a otro mucho más que nacer. Se nace para biografías espectaculares o para supervivencias inseguras según sean las cunas de reparto pero se muere para pasar a integrar las moléculas del espacio sea cual sea el panteón donde vayan a descansar los restos o la alcurnia del nombre. Si en algo se parece un rey a un plebeyo, un mendigo a un gran señor, un miserable a un aristócrata, un intelectual a un analfabeto, un sabio con quien no sabe nada, es en el común denominador de sus cenizas.
Ante el muerto reciente se puede hablar de sus hazañas y conquistas en la tierra mientras estuvo vivo para protagonizarlas. Por lo general se dirá lo mejor de lo que se recuerda y se callará –por protocolo del rito- lo peor. Modernamente familiares y amigos desfilan para comentar distintos aspectos de su vida. A falta de originalidad procedente de su entorno relacional el pastor, de la orden que sea, se ocupará de confortar a los que se han desplazado para darle un último adiós. Utilizará oraciones de las de rezar y frases de las de decir estándares para la ocasión que se avengan al caso. Tomará nota exacta de los deudos y de los familiares que le sobreviven y recordará por malo que sea su sermón que la cita con la muerte es algo inevitable, que si bien se puede postergar en algunas ocasiones, no se puede escapar a ella.
Morir, curiosa y paradójicamente, que es el acto que pone fin a todos los demás es lo que más humanos nos hace. En no pocos casos significa la reconciliación y la liberación de una conciencia culpabilizante y de una vida insostenible. Uno de los muchos asesinados (agarrotados la mayoría de ellos) por Lope de Aguirre que le acompañaron en su expedición por el Amazonas, cuando fue elegido para morir sin ninguna justificación, realmente como a todos los demás, no mostró ninguna sorpresa y en cierta forma se alegró para poner fin a su propia participación en las matanzas y en tanta locura humana de la que había sido testigo directo.
Hay momentos que al moribundo que se resiste al desenlace final hay que convencerlo para morir aunque otros hay que hacer justamente lo contrario. Morir no es una cuestión exclusivamente física. El aparato psíquico tiene que ponerse acuerdo con el límite anatómico. Los que van a morir y quieren hacerlo consciente o lo más conscientemente posibles son personas de una nobleza y un coraje extraordinarios. Los que prefieren la morfina o la anestesia lo mismo que las parteras que desean parir con la epidural se pierden grandes experiencias, la del morir tal vez la mayor.
¿Qué decir ante el muerto de cuerpo presente? ¿Que fue un gran atleta de la humanidad? ¿Un profesional inmejorable en su campo? ¿un soldado condecorado en no sé qué batalla? ¿un magistral padre de familia? ¿Un autor divino?.¿Que levantó instituciones? ¿que fundó y animó actividades culturales? No se si en el acto del ultimo adiós es el mejor momento para recitar el balance de los hechos positivos que hizo una persona. No creo que el panegírico sea el espacio ni sincero ni ideal para hablar de lo que hizo una persona en vida. Más bien es un espacio protocolario más pegado al rito que a la justicia de la verdad. Debe ser por eso que no me gustan los funerales con palabras de cumplido. Para hablar y no decir todo lo crucial de una persona es mejor callar. Hay grandes figuras de la historia documentada que han recibido disertaciones y referencias junto a desarrollos orales engañosos a conveniencia de quienes lo han dicho. Pero en el fondo de todo uno sabe que los ensalzamientos a figuras destacadas se hacen por razones políticas y no siguiendo verdades humanistas. Que otra cosa se podía decir de un Napoleón Bonaparte que tanto incidió en la historia de Europa que en lo personal no tenia el menor crédito desde el momento en que aconsejaba que el mejor método para cumplir con la palabra empeñada, dijo Napoleón Bonaparte, era no dándola jamás. O que un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza. A lo sumo decir lo que dijo fielmente para que cada cual tomara sus distancias oportunas de la figura histórica y no se dejara influir tanto por ella.
Un muerto cabreado sometido al discurso panegírico de sus seguidores o fans protocolarios podria resucitar por unos minutos para decir lo que circula como frase anónima: “Prefiero vivir un día en la tierra que cien años en la historia”. Un panegírico no está exento de intereses de escribas y de especuladores con la muerte que honran o celebran. El hecho de ir a entierros, algunos va gente en masa y otros son absolutamente discretos, no es garantía alguno de que quienes van estén realmente interesados en el muerto o tuvieran una amistad con el mismo. Una cierta cantidad de asistentes lo es por razones exentas de toda sentimentalidad en laque predominan razones diplomáticas y otras. Los entierros, como otras efemérides, no dejan de ser motivos para encontrarse con los vivos para cerrar algún asunto o recordar algún otro. No hay nada más absurdo que encontrarse cada equis años con antiguos familiares en los entierros de uno u de otro. Hay, evidentemente, una razón muy personal para acudir a entierros, la de asegurarse la asistencia al propio cuando suceda, Si tu vienes a mi entierro alguien de mi familia irá al tuyo, dice el protocolo tácito de las costumbres mundanas.
Los entierros han sido monopolizados por iglesias varias, lo mismo que otros rituales céntricos de una biografía (nacimientos y bodas).No hay costumbre de entierros civiles, ni siquiera están artículos los espacios para hacerlos. En cuanto a los terrenos para nichos y tumbas también están catolizados o cristianizados o islamizados. El cadáver de un ateo tiene problemas para encontrar una ubicación. Hay un conflicto entre la propiedad privada de un nicho y el boato religioso e iconográfico del recinto en el que se ubica. Oiga yo tengo mi propio nicho, puede replicar el alma del muerto, a mi déjeme en paz y no me indique a que cielo debo ir.
El discurso panegírico tiene que hablar a los presentes y no al muerto, el cual, se suele tener la seguridad, ya no se levantará para replicarle. Es posiblemente la única ponencia oral a salvo de la discusión directa del implicado. Por poca verdad que quiera decirse sobre el difunto deberá decir sus rasgos principales y, en consecuencia, sus grandes aciertos y sus grandes equivocaciones en los términos en que mencionaba Tagore: el hombre no se revela en su historia sino que lucha a través de ella. Su supuesta revelación es la síntesis que está condicionada por lo que quiere ser y por las adversidades que no le dejan ser en su combate contra ellas. El panegírico que canta las proezas y calla las rarezas hace un falco favor al muerto, lo desacredita en sus verdades y además miente injustificablemente al público concurrente.
Afortunadamente las lecciones de urbanismo dicen que ante el panegirista no se puede levantar ninguna mano para discutirle su apreciación y contraponer otra.
Ante las noticias de muerte lso vivos tienen las condiciones de sensibilidad idóneas para reflexionar sobre ellos mismos y lo que les espera. El vivo no es más que un muerto demorado. Tener noticia de que alguien se ha ido definitivamente le puede inundar puntualmente de una necesidad espiritual que le lleve a adoptar la creencia del viaje de las almas. La gente más cercana al muerto es el momento en que mas reconfortabilidad necesita. Van Gogh, el pintor, dijo que cuando sentía una terrible necesidad de religión salía de noche para pintar las estrellas. No sé si llegó a hacerlo más de una vez pero es una buena idea. Mis necesidades espirituales, que generalmente no tienen nada que ver con noticias de defunciones, las ventilo con veladas solitarias junto a una vela o a un petrolero mientras el decorado estelar va cambiando lentamente y una luna me indica que está más cerca de lo que parece. El panegirista deberá tomar criterio de una idea también de Tagore cuando dijo que es fácil de hablar cuando uno no quiere decir toda la verdad. El panegírico es por definición un lugar de elogios pero no de verdades, por eso las frases dichas suenan tan bien tanto para decir como para escuchar. En su escucha se puede aprender mas por la forma tergiversada de mencionar hechos que por la historia que se cuenta de ellos. La sabiduría viene de escuchar; de hablar, el arrepentimiento, dice un proverbio italiano.
Las frases arquetípicas que se dicen en muchos funerales: el cuerpo muere pero su espíritu vive, el se va pero su memoria queda con nosotros y una fraseología de estilística semejante puede incluso resucitar a un muerto honesto para quejarse de tanta beatería insana y para pedir que no se digan tales cosas en su nombre. Un muerto desaparece pronto de las memorias y a menudo de lo que sostuvo en vida no se recuerda, no se cita o se tergiversa al citarlo. Si un vivo tiene problemas cuando es interpretado por sus vecinos, un muerto no tiene mejor suerte.
Un modelo de panegírico no existe ni puede existir aunque no me extrañaría que en los protocolos de grandes vuelos haya quien esto también lo tenga muy controlado y previsto. Seguro que así es en casas reales y difuntos de estados. Quizás el panegírico mejor que represente al difunto sea el texto que el haya dejado sobre si mismo en forma poética o no o una rueda de comentarios breves de sus personas sinceramente querientes.
En una situación doméstica de conflicto la figura masculina tiene las de perder. La sociedad ha cerrado filas en su contra. Cualquier hombre que pasa del diálogo roto a la violencia de las manos será siempre el responsable. Se descartará que haya sido la mujer quien haya empezado los golpes, y aun, en el supuesto de que fuera así, se la disculpará en virtud a su menor fuerza muscular. Cualquier mujer con unos hematomas visibles pasará automáticamente por víctima mientras quien se lo haya producido –o no pero sea denunciado por ello- pasará por agresor.
Inmediatamente un arsenal de adjetivos caerán en su contra para aplastarlo. Personas lejanas que no lo conocen y no lo verán jamás ni pretenderán tal cosa, juzgarán lo que es condenándolo irremisiblemente. La sociedad no entiende de complejidades. A la mayoría de gente le aterran los atenuantes psicológicos que entenderán como triquiñuelas para eximirle de responsabilidad civil y penal, y aún menos entenderá de sociologías que pueden intentar explicar la violencia entre las relaciones humanas y la violencia entre parejas, sea en España o entre los unui.
Quiero proponer una perspectiva distinta para tratar de entender lo que está pasando. Y voy a enseñar mis cartas desde el principio: propongo la hipótesis del hombre sentimental, del varón que se rebela contra su doma, de la persona que ejerce su sensibilidad, de la persona que ya está harta de ser cabeza de familia y fuerza motora en una casa. Del tipo que se siente el eslabón débil, del que quiere escapar a su rol de macho y de fuerte preasignados desde el momento de nacer.
La sensibilidad ha sido tradicionalmente un parámetro que se la ha atribuido a las mujeres. Puesto que ellas lloraban -o lloran- más, han pasado ante los públicos por tener un mayor celo sentimental. Puesto que los hombres hemos llorado menos hemos pasado por ser los más duros. Estimo que un hombre es un sujeto vulnerable cuyas dificultades para encontrar su identidad le lleva a conflictos de relación. Los menos inteligentes y posiblemente los más afectados acuden a las rupturas sangrientas, los más pacíficos acaban de paganos, perdiendo casas y condenando sus empleos, es decir sus salarios, a alimentar roles decididos por sus ex mujeres y a no poder rehacer sus vidas totalmente con las nuevos correlogramas finales.
Los programas de media tarde en televisión, pensados por cierto para amas de casa, llegan a entrevistar a mujeres con el moco escénico por supuestos malos tratos y a contar en público sus trapos sucios. En una supuesta trampa catártica se condena sin piedad in absentia al denunciado. Inmediatamente las locutoras toman partido por esas confesionarias y en contra de quienes no conocen y que a veces no se enteran. Cuando alguno se entera de que ha sido trata asi impunemente, lejos de remediar su situación tensional la agrava. Ya ha habido muertes derivadas o, en todo caso, precipitadas a partir de estos vapuleos de platós al cargo de profesionales sin la menor deontología. Uno que es espectador-voyeur a la fuerza de esas escenas deplorables experimenta vergüenza ajena ante este modo de tratar la noticia o el tema, la cual es tolerada por dos razones: para ir produciendo enfrentamientos entre las personas y hacer espectáculo de eso e ir desparramando una conciencia anti varonil a partir de mujeres, generalmente torpes y cuasi analfabetas que tratan de conseguir posiciones de fuerza con esos numeritos, sea porque tienen juicios pendientes con sus ex, o porque buscan desesperadamente apoyos de quienes les den la razón. La falta de ética de este tipo de programas podria mover a que los maridos afectados con recursos violentos alguna vez derivaran su violencia del ámbito doméstico al propio plató y por alguna vez cambiaran la victima de la esposa por la locutora que le da la razón incondicional ante millones de televidentes. Eso no sucede ni va a suceder, por la misma razón que familias destrozadas por veredictos judiciales de jueces en práctica o nefastamente torpes no suelen ser ellos los que reciban la diana de las furias de sus acusados y condenados injustamente sino personas en conflicto de sus ámbitos personales. Tampoco debería extrañarnos que las páginas de sucesos de los próximos años dieran esa clase de noticias luctuosas directamente determinadas por revanchas precipitadas por la explotación pública de los conflictos privados. Las televisiones occidentales han encontrado una mina en las miserias privadas de la gente. No se comprende que gobiernos con tipos inteligentes como ministros y parlamentos de largas tradiciones en la discusión política no terminen por intervenir en esta peligrosa área. ¿por qué cada semana, de promedio, muere una mujer en manos de su pareja? ¿por qué la libertad personal está detrás de cada conflicto con saldo de muerte irreparable? Respuesta: mucha gente llega a adulta sin los problemas adolescentes, e incluso infantiles, resueltos. Pitágoras nos recomendó que se educaran a los niños y asi no ha abría que castigar a los adultos. Ninguna teoría adelantada sobre la libertad admite la libertad de hacer daño y resulta que la sociedad moderna hace del mal otro producto comercial más con el que no poca gente embolsa sus dividendos.
No es sólo el físico de la fuerza, el que maltrata y mata. Hay un discurso maltratador no exclusivo de la condición varonil. El hombre actual empieza a despegarse del hombre prototípico del pilar fundamental de la familia. En realidad ha dejado de ser necesario para constituir una. Parejas de lesbianas han adoptado hijos o se han hecho fecundar a partir de bancos de semen y mujeres solas también pueden adoptarlos. Perdida su doble condición de figura fuerte y de figura semental la mentalidad machista clásica pierde toda vigencia. El hombre que le declara a su pareja “eres mía”, está cometiendo un total acto de falta de razonamiento. Antes la posesión quedaba impuesta por el hecho del imperativo físico. El hombre traía el dinero a casa y además era el que daba manotazos sobre la mesa para rubricar sus órdenes, ahora tiene un salario igual o inferior al de su pareja, y en algunos casos ni siquiera tiene salario. Es alguien que en unas pocas décadas ha pasado de su rol tradicional de motor dentro de una familia, de cabeza de familia, al rol complementario de compañero. Sigue siendo muy distinto hablar del marido a hablar del compañero, lo mismo que hablar de la esposa o de compañera. Desafortunadamente las palabras pierden vigencia y la de compañero/a que tuvo una unisignificacion hace unas décadas hoy puede querer decir cualquier otra cosa. Hay un punto de la posesión que sigue recreándose pero no por el lado del control y de la sumisión sino por el de la entrega y la devoción. Cuando decimos es “mi mujer” o es “mi hombre” esas denominaciones adquieren unas matizaciones diferentes según el tono y según la traducción específica que se hace de la frase. Tener a alguien tuyo o pertenecerle significa tener unos accesos a su intimidad, confidencialidad, convivencialidad que no se tiene con cualquiera. Es una condición especial que se tiene con una o con muy pocas personas a lo largo de toda una vida. Tener la condición de pertenencia a alguien que te quiere especialmente es sentirte especialmente ubicado y protegido. Su proyección es de orden psicológico más que físico o material aunque eso, desde luego, también cumple una función, y ha sustentado el mayor peso entre una relación de pareja.
El hombre actual no tiene prisa en cumplir los atributos de la responsabilidad o en fundar una familia. No tiene prisa en adquirir compromisos. Tiene que aguantar la demanda femenina de tener hijos y seguridad que traducirá acusándolo de niño o de irresponsable. Se casa tarde y a veces a regañadientes. El hombre sentimental como una nueva variante de hombre postmoderno prioriza el amor y la correspondencia afectiva a la conquista constante de discoteca, otorga el justo valor a la comunicación por encima del placer puntual del si-te-he-visto-no-me-acuerdo. Desde la modernidad promiscua la gente, tanto de un sexo como de otro, ha podido practicar docenas o cientos de contactos íntimos antes de apostar por alguien como pareja más o menos estable. Además del manto y condicionantes de la tradición que se utilizan como coartada para hacer lo que se hace, la gente podria vivir sin casarse o adquirir relaciones de pareja cerrada durante bastantes décadas. No en vano las fiestas de solteros y solteras son el RIP al último encuentro en libertad tomando el matrimonio como un cerco que va a impedir las licencias anteriores.
Al hombre sentimental tal vez le vaya más pasarse cuarenta o cincuenta años de su vida de picos pardos y de experiencias múltiples antes de decidir pasar a tener un compromiso de compañía para el resto de sus años más dedicados al jardín, al sofá o a la hamaca que no a los viajes, las fiestas o las relaciones íntimas en paralelo.
El hombre fuerte antes era el que traía el dinero a casa y quien marcaba la ley ante los hijos, ahora sigue siendo el que mueve los muebles, pone tacos en las paredes para colgar cuadros, conduce el coche y raramente prepara la comida. Sigue siendo o representándose como la figura que está más ligada a la violencia, es el que pone los cuernos, el que a veces se emborracha, el que fumaba con mayor incidencia, el que esta largas jornadas en la empresa o el despacho, e incluso acorta sus vacaciones haciendo de Rodríguez para que su esposa y los hijos en una edad temprana disfruten de las suyas en un camping del litoral o en la casa del pueblo de los suegros. No es extraño que haya una rebelión contra todo eso y la primera forma de manifestarla es extendiendo su campo de sentimentalidad y de goce a otras posibilidades.
El hombre ha ido dejando la caza y la acciones aguerridas, ha ido colgado sus corazas y guardando sus espadas para irse haciendo doméstico, para irse haciendo femenino sin que se le caigan los anillos y sin tener ya que soportar los insultos de la jauría macho-ibérica como en una ocasión en la que los obreros de la construcción de un edificio próximo al mío me dijeron que era un marica porque estaba en la galería lavando ropa en el fregadero.
Una madre, por decreto emocional –y por un avatar de culpa- puede auto obligarse a querer de por vida a su hija/o, terminando por confundir esa obligación protectora y las preocupaciones que la acompañan con el amor. Puede seguir en ese registro por años, aunque la bilateralidad de la relación no procure una reciprocidad sentimental y sin advertir que un exceso protector va en contra del individuo excesivamente protegido. La protección de alguien por su vulnerabilidad o por sus crisis lo puede convertir en un perfil sin un yo fuerte o seguro bloqueándolo en su evolución. Cada vez que una mamá o un papá, haciendo de superprogenitores, cubren los déficits de sus hijos en los momento biográficos de estos en que hay tienen recursos para evolucionar por si mismos, ¿a quien están ayudando realmente? ¿A ellos por ser sus vástagos o a si mismos para pagar su karma en la procreación o sus propias personalidades deficitarias para no hacer de sus vidas algo despegado de sus familias? Un/a hijo/a no evoluciona hasta que no consigue la muerte (simbólica) del padre-madre. Eso también se puede trasladar a la relación inversa. Los adultos no vuelven a retomar las riendas de sus destinos y a vivir sus vidas completamente independientes hasta que no pasan por la muerte (simbólica) o el distanciamiento (también emocional además del físico) de sus hijos/as. Un hijo es la vida resultado de una voluntad unilateral previa que consiste en hacer nacer. No puede ser de otro modo, el hijo nace sin ser consultado. Un cierto esoterismo habla de que cósmicamente un alma elige un claustro materna a partir de la fase inicial del conglomerado molecular a partir de la unión de las dos células primigenias: espermatozó+óvulo. No entraremos en eso cuya especulación hipotética nos lleva a un terreno del debate difícil de dilucidar. Lo verdaderamente constatable es que una nueva vida se forma dentro del cuerpo de una adulta a partir de la aceptación de esta en cumplir con su rol biológico. Hay lugares del planeta en los que las mujeres tienen hijos en una proporción absolutamente exagerada tanto por la capacidad familiar en asumirlos como por la misma capacidad de los medios subsistenciales de una región en aceptarlos. La reproducción humana desplanificada es uno de los indicativos más notorios de la falta de inteligencia humana. Comparativamente otras especies animales son más capaces de auto regular su crecimiento en función de sus medios que el humano. Cuando el macho procreator encuentra en sus hijos posibles rivales a partir de un cierto desarrollo físico acaban con ellos liquidándolos. En la naturaleza hay ejemplos de destrucción y autodestrucción voluntaria que se traducen en una limitación del crecimiento, Esto es una salvajada para la sensibilidad del observador. Comparativamente no es menos salvajada hacer nacer a bebés que se sabe que son condenados a la indigencia desde los primeros años de sus vidas. El aumento de la capacidad de profilaxis en el siglo XX y la aparatología medica han venido a proporcionar longevidad a vidas que de otro modo las leyes naturales las hubieran acortado. Es así que nos encontramos con uno de los mayores problemas de la humanidad: su exceso poblacional. Las gráficas de crecimiento son tales que ni siquiera las peores catástrofes humanitarias conocidas la han reducido.
Cada vez que una pareja, en no importa que parte del mundo, hace nacer a una criatura sea por coronar su relación amorosa o sea por tener mano de obra gratuita para la economía doméstica a corto plazo está incurriendo en un tipo u otro de inconsciencia de especie. Las razones que tiene para cursar con ese deseo particular no contemplan las razones de interés general para no hacerlo. Claro que hay una discusión no terminada sobre lo que son intereses generales y particulares. Los mismos estados que se asustan ante las líneas de crecimiento mínimo de sus poblaciones autóctonas estimulaban y dan primas para la tenencia de hijos. Lo que se puede decir de cada grupo humano, de cada étnica, de cada organización, es que tienden a perpetuarse. El primum vivere se transforma en la continuidad de las señas de identidad.
Cada sujeto individuo pasa en algún momento dado de su vida por una cierta crisis acerca de la continuidad de sus genes. Hay razones de auto apego al uno mismo para hacerlo, también patrimoniales para la continuidad de la pequeña o gran acumulación de propiedades que se haya hecho y finalmente el deseo ególatra de ser recordado o continuado. En el tener hijos hay mas razones psicológicas que materiales para hacerlo en las culturas socialmente mas organizadas, y hay mas razones económicas que afectivas para hacerlo en las culturas menos organizadas. Se apela a la tradición y a la ley de vida para hacerlo. A fuerza de reproducirse el ser humano olvida que sobrecarga el planeta con consumidores para los que a la larga no van ha haber suficientes recursos.
Hay un contrasentido entre el deseo de construir un mundo mejor y repoblarlo irracionalmente tal como se viene haciendo. Hacer nacer a alguien convierte al padre o madre en un impostor de sus propias vidas al buscar un aliciente extra en la nueva vida que nace. Claro que muchos nacimientos son no queridos o son la consecuencia de actos de ignorancia al desconocer el fenómeno exacto de la fecundación. El propagandismo africano para una maternidad responsable habla de espaciar los alumbramientos pues eso va a favor tanto de las criaturas como de las madres reduciendo su mortandad. Aun asi el semen de cada hombre puede multiplicar la raza por 10 o 20. Tener hijos para tener la propia tribu es un acto de irresponsabilidad por mucho que haya un tipo de economía primaria que se base en eso.
El común denominador entre los hijos que nacen en los países mas ricos y los que nacen en los países mas pobres es que vienen a heredar un mundo que no construyeron y que difícilmente sabrán alternativizar victimas de tradiciones y miedos en un planeta cada vez mas dañado y menos recursivo. Tener un hijo cumple varias funciones para las parejas o mujeres solas que lo tienen en las que el deseo de la realización personal se sigue sin contar con el deseo del naciente, que por otra parte no puede ser consultado.
Es así que la vida humana nace con una contradicción: el neonato nace a conveniencia de quien lo hace nacer. Para cuando se pregunta que es y que quiere ser en la vida, ya es demasiado tarde. Luego se dotará de toda una filosofía supervivencial para justificar que es mejor vivir que no haber nacido, pero esa es otra cuestión. Ha nacido a conveniencia de quienes le han hecho nacer para que haga tal vez un programa de vida que no le complace.
Todos los niños africanos malnutridos y desarrapados, muchos abandonados dados al marabú para mandarlos a la calle con una lata para la indigencia podrían juntar a sus padres y juzgarlos sumariamente por su irresponsabilidad biográfica. No lo harán nunca porque una caricia de alguno de ellos puede más que la reclamación de la justicia. ¿y qué seria lo justo? ¿volver atrás, regresar al claustro, no pasar por la circunstancia vital? Esto es imposible. Lo hecho, hecho está.
La condición de nacer no es un acto voluntario para el naciente sino un acto forzado. El que nace es expulsado de un útero para enfrentar un mundo. Ha sido obligado a nacer. Esa es la cuestión. Todo puede ir bien si el naciente se encuentra con la mejor de las familias posibles, con todo asegurado o al menos lo básico, y todo puede ser la peor de las pesadillas si se encuentra con un ámbito caótico lleno de tensiones y peleas y es victima de las contradicciones paternas, mucho mas cuando se nace por penalti y la voluntad de asunción al neonato viene después. Hay gente que no aprende y que el hecho de tener cuatro o cinco décadas de edad no les da la categoría de adultos: se repiten en la maternidad –o paternidad- con varias parejas creando una ficción de liberalidad cuando en realidad inducen al desequilibrio psíquico a sus vástagos obligándolos a vivir demasiadas emociones en cortos plazos de tiempo manteniéndolos en la desubicación permanente. Tener un hijo es/debería ser uno de los actos mas pensados, el que más. La biología dota de una capacidad reproductora a los individuos antes de que sus evoluciones personales les hayan dotado de una capacidad comprensora. Los cuerpos, especialmente los de las chicas, acceden al estatus de anatomías desarrolladas antes de que sus mentes lo sean. Eso llena el planeta de chicas irresponsables luciendo sus bombos o llevando sus criaturas a cuestas cuando estas han nacido posiblemente de primeras cópulas sin haber ni siquiera gozado el tiempo suficiente en la sexualidad. El instinto de preservación por un lado y la incultura por otro convierte a las futuras mamas en victimas de sus embarazos antes de que sean mujeres y antes de que haya crecido lo suficiente psicológicamente para saber lo que les espera. Esto unido a entornos familiares donde predomina la ignorancia completa el cuadro dramático de lo que les espera. El mundo está lleno de embarazos indeseados además de partos mal llevados ocasionando la muerte y neonatos lisiados. Lo menos que podria hacer un neonato obligado a nacer en las peores condiciones higiénicas y económicas que pagara las consecuencias de por vida por eso seria juzgar a sus padres por haberlo hecho nacer. Ningún código contempla esta posibilidad aunque no me extrañaría que algún día algún tribunal sentara jurisprudencia admitiendo como querella la de algún hijo denunciando a sus padres por su indiferencia, ausencia de rol o procreatividad no consentida. Sí hay casos –y no pocos- de procesamiento de los padres por malos tratos infringidos a sus hijos a veces bebés. Hay padres tan inmaduros que bajo los efectos de las drogas y de su enanez mental como constante se lo hacen pagar a su criatura porque no saben interpretar su llanto y no tienen la menor idea de cómo tratarla. En esas situaciones los padres que pierden la custodia de sus hijos por quedar demostrada su paternidad irresponsable le va a engrandecer el volumen de hijos del estado. El fenómeno de los hijos abandonados es mas propio del tercer mundo (los niños de la rúa de Brazil, lso niños de la lata de los murabas africanos) y de las clases bajas del primero, pero también en las clases pudientes se puede detectar un encuentro huero entre padres e hijos cuando estos vienen a completar el cuadro de estatus que necesitan aquellos. Claro que la situación mas cruel y aparentemente mas juzgable tiene al menos dos caras y una vez escuchas al menos las versiones de las dos partes es posible que emitir una opinión no sea tan fácil como escuchar la de una. Por lo que hace a los abandonos infantiles más que escuchar dos partes lo que toca es hacer una observación cauta pero rigurosa de lo que sucede. Es difícil justificar a padres que abandonen a sus hijos en los cubos de la basura o que los golpeen. Sin embargo en los tribunales todo pasa por la palabra escénica y a menudo lo que se juzgan no son los hechos sino sus interpretaciones demagógicas. Alan Dershowitz, prestigioso y arrogante abogado estadounidense, tiene fama deser capaz de darle la vuelta completa a un caso con sus apelaciones. Personajes como él se han convertido en reyes de situaciones conflictivas en un país cada vez más organizado en torno a los litigios y los pleitos.
La falta de suficiencia de madurez en algo tan sagrado y protegido como es la infancia por parte de quienes tienen hijos debe llevar a los padres a que alguien les ajuste las cuentas, solo que posiblemente lo haga cuando todo es demasiado tarde. Deberían existir escuelas de padres para iniciarlos a su función antes de que lo fueran biológicamente y no dar por supuesto que toda mujer u hombre saben en lo que se van a meter. Lo que no juzga ningún tribunal es esta decisión unilateral de hacer nacer a alguien. En una novela de ficción la paternidad maternidad podria ser tomada por la ley como un privilegio provisional hasta que los hijos en edad adulta pudieran confirmar de sus padres que estuvieron a la altura de sus roles. Los que no pasaran ese veredicto serian esterilizados para no repetir su crimen. Evidentemente en la realidad eso es difícil de juzgar. Se da por supuesta la buena intención de madres, padres y el conjunto del clan familiar para ayudar a crecer y desarrollarse el nuevo componente del grupo. Su nacimiento es celebrado con jolgorio y sus cumpleaños también. Nadie discute a los padres que se estrenan que están comprometiendo la vida de un nuevo ser cuando no tienen madurez suficiente para ello o han demostrado sobradamente su fracaso como progenitores con anteriores hijos. La sociedad hipócrita, empezando por los parientes allegados, corre un tupido velo sobre esto. Se recibe al neonato y enseguida se dictamina a quien se parece más. La mamá que hasta aquel momento era la oveja negra de la familia o una inútil pasa a ser la estrella del grupo y recibe todas las atenciones al menos durante una temporada en función del estrellado que ha estrenado. La irresponsabilidad es difícil de juzgar. Y la irresponsabilidad paterno-materna tiene que ser muy flagrante para pasar a tribunales. Cuando eso se da se ejerce una presión institucional para restringir los atropellos de los individuos que por locura, inmadurez o negligencia no están a la altura de sus roles. Daniel de Alfonso Laso, a pesar de reconocer una patología en la justicia y un descrédito popular de su administración, define la figura del juez como “parte de nuestra conciencia, nos aplica la ley, nos limita en los actos”. Bueno ese sería el rol esperable en la práctica no suele estar a la altura de las tesituras y aplica un tanto arbitrariamente el dictum de los códigos, pero como todo arbitraje pone el penalti en una portería a favor de la contraria.
Hacer nacer cuando no hay condiciones subjetivas para asumir un nacimiento es sino punible sí incorrecto e irresponsable. Por otra parte tener que obtener un certificado de aptitud antes de dar a luz a un nuevo ser haría de la sociedad aun más intolerable de lo que es. El debate es este: los nacimientos en función de pulsiones e irresponsabilidades en un tiempo objetivo en que la población mundial está saturada y en que los estados apenas si han empezado a intervenir en esta cuestión. Todos los estados del mundo deberían empezar a cuestionarse el tema de la reproducción haciendo campañas al respecto y empezándose a desmarcar del principio intocable de que todo nacimiento ha de ser bien recibido y motivo de elogio. La verdad de fondo ya no es esta. Muchos nacimientos nacen marcados por los deseos contradictorios en el marco donde suceden. Toca dar un salto en ese reconocimiento y en tratar de influir sin timidez en quienes hacen de la paternidad-maternidad una excusa para cambiar de vida o un pretexto para acceder a las subvenciones de algunos estados. En Níger me han referido casos de madres que subalimentan deliberadamente uno de sus hijos para enseñarlo como muestra y así entrar en programas de ayuda específicos. En otras partes las mujeres tienen un hijo extra para darlo en adopción (un eufemismo legal que encubre su venta). Vale la pena al menos titular los actos por su nombre.
Cabe recordar que en los USA los megabufetes emplean a más de mil abogados y facturaban anualmente 200mil millones de ptas, ahora será mucho más.
La amistad Postal (d)espejada.
¿Es posible la amistad postal.? Los conceptos manejados en ella citan factores argumentales clásicos. No importa cuan atrevidas sean las osadías de los corresponsales.Lo dicho debe vencer las barreras de sus tabúes y dubitaciones que por lo general en los encuentros directos y verbales son más duras de eliminar.En esa actitud dosis de confianza cada vez mayor proponen y ofrecen una amistad o una devolución honesta d las ilusiones invertidas. Desde el momento de la palabra intercambiada, un universo ilusorio- y tan simbólico como la imaginería de las letras sígnicas para decirlo- se instala en el lugar de los hechos. Las cartas enviadas producen placer creativo y las recibidas pueden llegar a ser leídas sucesivas veces tratando de configurar quien puede decir tales cosas o que móviles hay detrás de quien las dice. Para quien se experimenta como metrista de prosas de seducción y de comunicación acaba diciendo más que la otra parte menos experimentada, colocándose así ésta a remolque de sus propuestas. Un breve período de correo personal puede mostrar los indicadores suficientes: capacidad intelectual, discurso racional, sensualidad, parapetos y disposición ante el otro. Puesto que todo el proceso tiene por soporte el papel fundamentalmente aunque con algún intercambio sonoro de voces, las dimensiones manejadas basculan entre una amistad mutuamente ofertada a una hipótesis amorosa que no deja de ser hipótesis. En algunas relaciones tanteadas por ese procedimiento e instituida-supuestamente-la amistad la otra parte exige su correspondencia o se pone a sospechar del otro y a proyectar sus anteriores miedos de no haberla. El principio asimétrico de entrega se va configurando a la medida de los coprotagonistas si aceptan el juego flexible de lo que son con todas sus diferencias y ganas de conocerlas sin dejar de ser ellos mismos. O de lo contrario, tras una breve tentativa de sinceridades, la expectativa de integrar al otro en el propio círculo de intimidad, se evapora antes de recorrer todos los eslabones. Esa perdida de la potencialidad relacional es tanto más severa y fulminante cuando la cuestión de la amistad se trata simultánea y confusamente con la cuestión del encuentro amoroso en una fase distinta negada por el pasado sentimental. Algunas amistades son vampirismos que reclaman un exceso de atención tal que la bidireccionalidad no se nota por ninguna parte. Por si fuera poco el amigo en proyecto puede ser confundido con actitudes de cualquier ex malvado que tenga como registro esa “nueva” amiga.en ese caso se encontrará envuelto en odios y energías negativas sufriendo “kármicamente” un asunto privado de un ex desconocido,pero del que se le informará reiteradamente. La cuestión es tener suficiente habilidad observacional como para calibrar en los prolegómenos de toda relación, en particular la que nos ocupa establecida desde flancos anónimos,sus probabilidades de éxito, es decir de continuidad.Sin duda, la amistad es un bien escaso y buscado o tentado con lupa.Nadie hace alardes de andar sobrada de ella.Por otro lado entre quiénes la reclaman desde posiciones solitarias y amargadas se puede encontrar perfectamente sujetos que se la han ganado a pulso.Y su aislamiento no es una disuerte sino el resultado lógico de su conducta obsesiva, molesta y ególatra. La mayor parte de las amistades postales no conducen a un éxito de consolidación´ de relaciones vivas, pero el porcentaje menor que sí lo consigue,cuenta con una base argumentativa muy poderosa que ayuda construir un futuro. El resto ha actuado como una criba de selección en la que ha n quedado descartadas las personas no dispuestas a profundizar en el discurso del afecto, la confianza y el compromiso. Aunque se trate del porcentaje de no-éxitos tiene por ventaja el hecho de aportar experiencia a la comunicación y librarse de comunicantes superfluos.
Las versiones de la amistad son múltiples pero es difícil´ admitir una basada en una desconexión directa y en su lugar el contacto postal.No obstante la época de los emilios y del correo digital lo va a permitir.Cualquier internauta del mañana-del hoy ya-así como cualquier epistolario convencido de antaño puede llegar a contactar e intimar con más personas virtuales a lo largo de su vida de la parte de estas que va a conocer directamente.
Un tipo de seres no tan evolucionados aunque no exentos de verborragia,pretenden que si llaman varias docenas de veces le corresponde al llamado hacer otro tanto, o si escribe un cierto número de veces,también contabilizar las respuestas en un número equivalente y así con los demás pasos como si de un juego de damas se tratara. Olvidan que el intercambio en la amistad exs fundamentalmente asimétrico y la correspondencia no pasa por la imitación o por la igualación en lo recibido sino por la inventiva en dar cosas distintas. Una parte puede enviar un correo de una docena de folios y la otra una misiva con una frase substantiva de tan valor comunicacional como aquellas. Una parte puede estar toda la vida haciendo el mismo tipo de regalo y la otra entregar algo completamente distinto fuera de plazo, de onomásticos y de previsión.
Puede llegar a suceder por casualidades tan banales como que el número de teléfono dado se ponga alguien del sexo que se considera rival,y a partir de aquí se haga toda clase de conjeturas en falso. En esas situaciones se comprueba que los sujetos desengañados que se creen a salvo del engaño con no querer saber nada más del proyecto de amigo o amiga, son los que se engañan mas por solo creer en sus deducciones y no atreverse a ir más allá. Son los condenados/as a su merecida ignorancia.
Falacia y Tragedia de la Soledad
Sin el concepto y el sentimiento de soledad probablemente la mayor parte de la poesía y de la historia de los poetas no habría existido jamás. Al sentimiento de soledad le debemos cuantiosos hallazgos que la naturaleza humana ha conseguido construir. Se trata de un sentimiento y de una interiorización más que de de una realidad social. Si hay gente en todas partes y comunicantes potenciales, basta dirigirse a cualquiera para que toda posible soledad sea neutralizada .
La soledad por lo tanto tiene más de elección personal que de imposición drástica, o al menos eso es así en un mundo en el que sobreabundan gentes y variaciones. La mayoría de la población humana se halla concentrada en las grandes urbes y cualquiera de ellas presenta las constantes de la masificación, el anonimato, la abundancia de desconocidos, el teléfono, la telemática, las paradas de autobús, las coincidencias en los ascensores, los anuncios de contactos, las salas de baile y las agencias matrimoniales o clubs de relación. Tener a alguien con quien estar por un rato o por una temporada o por una vida es tan fácil como buscarlo entre el inmenso repertorio de posibilidades que ofrece una ciudad. Sin embargo el tema de la soledad viene siendo más una prerrogativa de los urbanitas que de los pastores que se pasan temporadas de pastoreo en la montaña o de aldeanos en lugares remotos. Curiosamente es ahí donde hay más de todo y por lo tanto también más gente donde los/las solitarios/as hacen el discurso de la soledad. La gente no es algo estático.Es lo que mas se mueve, por sus inquietudes exploratorias, por su automovilización y por su doble parámetro: el de buscar lo que tiene y el de ofrecer lo que le sobra.Esto también rige en el campo amoroso, comunicativo y sexual. Lo que da una dote de recursos con los que intercambiar.
La compañía humana es una asociación de recursos mutuos.Lo que no tiene uno lo pone el compañero y viceversa.O esa es la idea constitución de un compromiso convivencial. A pesar de las razones que poyan las vías para estar con otros y con la vida o la agenda cargada de citas, lugares donde ir, personas a las que llamar, flirts que desenterrar y variedad personal donde elegir, la tesis de la soledad no ha dejado de prevalecer. Y es así porque indistintamente de acompañamientos puntuales o compañías estables, la condición humana se enfrenta a una individualidad de faltas, inllenables en su totalidad por no importa que episodios fantásticos de festividad compartida se puedan acometer .
En un reconocimiento sincero y privado consigo mismo el ser humano se sabe falto e incompleto y lo que es más reconocerá la idealidad de la completud aunque la quimera de perseguirla.Tal reconocimiento lo compartirá con sus seres queridos y cercanos si una conversación sin obstáculos quiere llegar hasta ese punto de trascendencia.Es decir siempre puede recurrir a alguien con quien hablar de lo que falta, de lo que no existe, deconstruyendo el tabúe de la soledad, en tanto que todo los sentimientos asociados a ella pueden ser expresados, comunicados, co-hablados y co-pensados, aunque no resueltos.
La soledad deviene en una falacia en tanto que es materialmente imposible vivir en sociedad estando solo y es la característica de la condición humana en tanto refleja su incompletud por naturaleza: es decir la conciencia de que es un ser inacabado a pesar del enriquecimiento de experiencias con que vaya llenado su biografía. Sin tal interacción con el entorno y con los demás la evolución humana tal como la interpretamos no hubiera sido posible .
Pensar que la soledad se ha instaurado en el mundo moderno es disfrazar un análisis causal por uno de sus efectos.Existe una comunicación no franqueada mayoritariamente,por lo tanto una soledad en ese aspecto,pero sigue existiendo una interacción comunicativa suficiente con lenguajes sofisticados y hegemónicos que llena de contenidos aunque aparentes, parece que suficientes para la mayoría de demandantes de lo que viene de la órbita de los demás. Interpretar la soledad como una tragedia está directamente vinculado al victimismo particular de cada sujeto que se autovive desvinculado de los demás. Y descartada la soledad como un fenómeno físico a excepción de casos muy extremos la soledad resultante es la elegida y la dramatizada a la medida de las necesidades de autocastigo de cada cual.
Se ha querido emparentar la soledad a conductas de independencia y autosuficiencia,pero esa soledad aparentemente valiente admite otra lectura: la de otro estadio de dependencias a temores y prevenciones para nuevos compromisos convivenciales. Ciertamente hay personas que no pueden aguantar a nadie bajo el mismo techo más de un par de horas y al revés:no pueden ser aguantadas por otras.
Pero esa elección de no compartir una convivencia tampoco confirma aún más la soledad como una falacia, en tanto ese espacio-santuario no dable a nadie , le puede permitir rehacerse,es decir,reequilibrarse y volver a ser un sujeto todo-sentidos para los demás en sus otras horas de interacción pública. La soledad total es un mito y ni siquiera el drama poético ha conseguido hacerlo más creíble que como visión efímera.sin embargo la soledad dramática puede ser experimentada como evento terrible para el que tomar medidas de solución. Es esa referencia a la soledad emocional -por muchas personas comunicantes que estén cerca con otros registros de emociones distintas- a la que se confiere el valor trágico de la misma.ante ella enfrentamos paliativos distintos: nos rodeamos a más o menos distancia con gente que nos quiera, con personas que nos pregunten sobre lo que hacemos y nos sigan la vida, con comodidades que nos hagan sentir confortables en el lugar que ocupamos en el mundo.
La soledad es sobornable e incluso los textos secretos en el diario personal o el lirismo trazado en las horas nostálgicas, son otras tantas formas de desdemonizarla, de no tenerle miedo, de vencerla y construir un espacio virtual de compañía, del uno solo con un lenguaje compartido y con unos sentimientos universales.
Hay soledades predeterminadas que estuvieron inscritas desde siempre: la de la ancianidad, la de la pérdida de las facultades, la de la desvalidez y la de cualquier condición no admitido por una mayoría que detenta el lujo de una normalidad, una fuerza, una prestancia.Son esas las que mantienen como noción real una verdadera soledad:la de un estado impuesto que jamás fue querido.Nada que ver con una soledad en el apartamento donde reinan las propias manías y donde no se concibe como espacio compartible por las manías de otro por mucho que se le estime. La soledad opcional es de una calidad distinta a la soledad impuesta por duelo de pérdida, cuya permanencia de ésta como marco de protección equivale a una elaboración no conclusa de la experiencia emocional terminada, generalmente con una cargas de frustración no resuelta.
Así pues hay distintos tipos de soledades: desde la poética que drena un dolor insoportable,o la forzada por exclusión social; a la elegida en unos aspectos(los convivenciales) pero no admisible en otros(amorosa, sexual,...). su falacia está en creer que es ineludible.Se le puede oponer un discurso virtuoso de una recomunicación.Su verdad está en un mundo cuyas comunicaciones dominantes se polarizan y brutalizan en torno a inmediatismos superficiales,negando el interés de otras filosofías más dúctiles y difíciles. Es ahí que existen los discursos aislados y solitarios, la intelectualidad amordazada o descreída, y las sensibilidades incorrespondidas. Hay una soledad que legitimar:la que dignifica a uno frente a sí mismo, y otra de la que escapar:la que acaba con egoísmo y enseña el aprendizaje del amor y del compartir.
Una de las primeras revistas de destape de las transición hizo un artículo-reportaje basado en alguien que hacía de cebo ofreciéndose como solitario incomunicado que pagaba un dinero por unos minutos de conversación en una boca de metro.
Cruceros por el caribe.Viajes a las Seychelles.El teléfono permanentemente sonando por multitudes interesadas por uno/a.el buzón electrónico cargado de misivas y elogios. El/la compañero/a ideal al lado, en el salón,en el jardín y en la cama.
Distintas tentativas familiares y amorosas, relaciones plurales a distintas esferas, profesiones de éxito, acaudalamientos
Aiello,Leslie., con Robin Dunbar, sugieren q la expansión de la corteza prefrontal en el cerebro pudo ser el resultado de cambios en la habilidad comunicativa en la medida que los grupos humanos se iban haciendo más numerosos.. En muchos primates el tamaño máximo del grupo está limitado pq más allá de un cierto número de miembros, resulta imposible el tipo de rc social q mantenga el grupo unido. Teóricamente con el lenguaje el grupo puede crecer.
retiros monacales, ermitaños, indigentes autistas, náufragos,...
Conozco a alguien que la puerta de su habitación la tiene cerrada con llave y nunca la enseña ni deja a entrar a nadie.Utilizando otros espacios de la casa para toda la variedad de actos comunicativos, incluidos los íntimos y sensuales.
La idea de apartamento es una noción urbana moderna que establece en arquitectura un hecho sociológico:la de la posibilidad de vivir confortablemente sin nadie, a diferencia de las casas y familias patriarcales de entonces.Cada residente se aparta a su lugar de reposo y distanciación,sin por eso calificarle de ser solitario.Lo que es mas pensar que la compañía social pasa por la pareja convivencial es un atraso cultural, aunque siga siendo la elección de vida dominante, tanto que los estados de no -convivencia son interludios entre los de parejas convivenciales, especialmente en el caso de los hombres.
Es sabido q la línea de un periódico viene marcada por su editorial tras el que hay un grupo de presión y de ideas, y de sus artículos de fondo.Estos, generalmente en manos de intelectuales y de free-lances del pensamiento no pueden librarse de la noticia concreta de actualidad y tienen que fichar -por encargo o no- haciendo referencias obligadas a los asuntos recientes, los de la semana o los de una coetaneidad inmediata.
Aparentemente presentar citas(menciones de actores situacionales del entorno sociopolítico)de la actualidad es demostrar estar al día de lo que acaece. Y por el contrario no mencionarlas es actuar omisivamente ante el mundo, dando la imagen de q se prescinde de él. De hecho es inevitable hablar de las cosas de la vida sin citar los enredos de palacios del mundo compartido.Pero a fuerza de hacerlo tanto periodistas como lectores, y pensantes como seguidores pueden acabar por agotar paciencias ante presentaciones circenses de realidades circularias que no hacen mas que reproducirse a sí mismas en una espiral sin fin de plagios.
Más de un cronista ha experimento la necesidad profesional de la escapada de su rol de estar reportando los dimes y diretes de una realidad fundamentalmente desubstanciada y poco atractiva.De otro lado en el fondo hablar de los conocidos es esencialmente parecido a hablar de las personas desconocidas tal como refiere Soledad Puértolas, por lo q habría q reconsiderar esa compulsión a citar lo conocido y lo famoso como única moneda de cambio.Claro q lo público no hace sino clarificar lo q se esconde a nivel privado.
Hay una manera de estar en la realidad sin tener q estar encarando continuamente las noticias o pensando que su dominio es una patente de corso de un saber mayestático.Del mismo modo que hay una exclusión previa y automatizada en toda lectura periodística o recepción del producto de un medio (determinados secciones que no entran dentro del espectro de interés del receptor: desde la meteorología a las secciones de deportes, ¿pq extrañarse ante una oclusión frente a los productos de las noticias políticas?)se puede vivir sólida y conscientemente instalado en el mundo sin comprometerse con los impactos de sus miserias noticiadas.Claro que esto acaba comportando unos precios de marginación en la información. lo cierto es q el rastreo de las noticias consume una parte considerable de tiempo y al hacerlo queda comprobada una ley: que toda noticia es una coartada para esconder otras ,tal vez humanamente más significativas y a su vez toda noticia es una madre mamífera de tintas de la que se extrae todo lo posible, incluso más allá de su interés. Aparentemente estamos informados de todo lo q acontece, pero los cientos de focos geopolíticos del mundo no son servidos en su mayor parte en paralelo y en cambio esperan a que noticias de impacto (de acuerdo con un índice de belicosidad) vayan ganando centimetraje en las páginas de periódicos o minutos en los telenoticias en función de la brutalidad vigente y de las puestas en escena de las atrocidades humanas.
No se puede vivir de espaldas a la noticia pero tampoco embriagado por ella perdiendo la perspectiva del mundo habitado, de sus límites y dolores y de la clase de existencia que está administrado. De acuerdo con Toni Blair el s.XX ha sido una aberración.Es difícil ante su inminente extinción q aparezcan acontecimientos q lo dignifiquen.Las perspectivas del siguiente no son tan elegantes por mucho acopio de esperanzas que se hayan reunido. La realidad de realidades no se limita a las noticias en circulación, q no dejan de ser una pequeña fracción de todo lo noticiable.
La noticia más autentificada es la que vive dentro de cada cual otorgando su escala de valores de importancias no contaminada a cada información y no permitiendo que quede empañada por la repetición de su importancionismo.
Por último abstraer los significados de cada noticia podrían sugerir el recurso a la experiencia ajena para no repetir errores, pero eso no tiene pq ser así. De hecho fotógrafos de las escenas del horror bélico como McMillun afirman que el impacto de las imágenes no cambian a la gente, puesto que se reproducen una y otra vez ante cada guerra, siendo cada una de éstas, otra más.
Las vietnamitas y ciclostiles caseras mantuvieron el hálito de una conciencia social nunca del todo extinguible, metiendo la tinta de las verdades en papeles-cuartilla para ser distribuidos a las entradas de las fábricas. Una buena parte de ellos eran recogidos por espinazos doblados de obreros que confiaban en que una consigna escrita les librara del tajo de sus mugres existenciales. Aquellas escenas de a las 5 o las 6 de la mañana bajo el sonido de las sirenas ululantes de los polígonos industriales, con unas muchachadas que mezclaban(mezclábamos) heroicidad con ingenuidad a partes iguales, se inscribirían para siempre en el recuerdo de historias no escritas. Esa función tan primordial de opinar en público y de usar octavillas para hacerlo era considerado un delito. Muchísimas personas de buen corazón pero con las piernas no demasiado rápidas serían detenidas en esas circunstancias y sometidas a terribles leyes de propagandismo ilegal. Eso daba pie, a que tras la detención, hombres grises de la secreta y de la policía política, irrumpieran en los domicilios de los detenidos sin su presencia, pusieran todo patas arriba, destrozaran objetos, se llevaran otros y requisaran todo lo que les parecía materiales clandestinos, incluido muchas veces, libros editados de curso legal. Para quiénes les tocó pasar por esa experiencia, la verdadera cara de la dictadura hizo un daño nunca del todo perdonado. Pues bien, aquellos militantes de la proclama, con escasos medios distribuían mano a mano, buzón a buzón textos de esperanza. Y aunque no constituían una odisea literaria si formaron parte de una historia épica del discurso subversivo. A menudo eran textos de urgencia para comunicar la existencia de tal o cual huelga, o tal o cual detención,para lo que se reclamaba acciones de solidaridad, paros puntuales, cajas de resistencia, presencia en las manifestaciones. Textos brevísimos en los que se informaba de un dato para terminar con vivas y vítores a la clase obrera que necesariamente haría una revolución pendiente. Ese propagandismo artesanal cumplió su función dentro de la pedagogía revolucionaria, aunque con el tiempo y el cambio de estructura de estado desapareció, tanto porque los medios comunicativos de la disidencia mejoraron,como porque aquella revolución pendiente dejó deser un objetivo claro, lo mismo que la clase q debía acometerla se iría desdibujando como clase. Organizaciones y partidos de izquierda se hicieron con sus editoriales y prepararon una nueva etapa con sus revistas de tiradas elevadas y sus inserciones en el mercado de las ideas de consumo. Y quedó bastante claro que no todo el mundo estaría dispuesto a consumir y estudiar la literatura de la subversión. Un tiempo después,el desarrollo tecnológico ponía en la casa de cada persona un a terminal informática q le permitiría el contacto internacional con quien quisiera. Qué lejos quedaban los papeles insurreccionarios y que cerca quedaba poseer una buena tajada del pastel informativo en forma de megas. Todos los servidores se harían la competencia para ofrecer parcelas virtuales en las que colgar páginas,artículos y enunciados. El nuevo sujeto subversivo había colgado hacía tiempo sus macutos de propagandista para convertirse en un difusor internauta.En realidad todo nuevo infórmata podría acabar teniendo su propio espacio ideario,.desde el que informar de sus utopías y hechos y donde recibir influencias e informaciones de otros. Obviamente,ese territorio universal instalado en las coordenadas virtuales seria el nuevo farwest asalvajado cuyas llanuras serian colonizadas a la carrera por quienes más habilidades tuvieran.El resultado es que en el mundo internáutico hay de todo,sin que su internética sea siempre lo dominante. En todo caso, un largo proceso ha quedado decretado, donde la lucha por su cualificación se verá negada por multitud de intereses mercantiles que reproducen las mezquindades de la vida presencial. En esa lucha, la captura por los megas,su substancialización y su difusión a velocidades medidas por baudios,está a la orden del día.La cuestión es que cada sujeto emisor puede ser recibido por miles o millones de personas,multiplicando el efecto difusivo de las ideas:que van desde el planteamiento de objetivos, el respaldo de datos verdaderos, a la reproductibilidad de frases de éxito. Ahora más que nunca el lenguaje es socializado, y sus pautas de vigorosidad y crecimiento,son una garantía de mayor y más fructífera comunicación entre humanos. Cuántos más megas haya al servicio de los análisis críticos de la sociedad y las relaciones q contienen, y más discursos desde la consciencia, más dividendos obtendrás los procesos de cambio social y de reconstrucción de la identidad humana sobre el planeta.
permitáseme este nuevo neologismo dentro de mi ensayística sobrecargada de propuestas para vitalizar el vocabulario.
La tesis del desencuentro como constante humana que fatiga el cuerpo y desesperanza el alma es algo en torno a la que gira no poca elaboración. Propongo dar un par de vueltas de rosca en el tema al tratar tal constante como un hecho vertebral de la vida relacional. Hasta tal punto que las relaciones estarían presididas por el desencuentro y no por la coincidencia. A diferencia de una explicación anterior que coloca el desencuentro en su expresion episódica entro de una regularidad que organiza el encuentro coordinado y estable, una nueva y radical explicación definiría el desencuentro como el tipo de relación dominante en los seres humanos pero cuya eclosión es contenida por medio de pactos, convenios, congresos, reglas escritas, cortesías y protocolos muy predefinidos que dictan el ejercicio del rol de cada cual. La llamada represión interiorizada es una constante gestión del desencuentro. Este se nota de una forma latente pero se le traba para que no se exprese. Su eclosión puede significar abortar un contacto y no dejar que evolucione la relación ni siquiera mínima. El desencuentro viene determinado por factores perisubjetivos, anteriores y posteriores, al mismo problema en si que pueda surgir en un sitio dado con alguien dado en un momento dado. Hay muchas conductas preinscritas. Las personalidades con prejuicios son candidatas apropiadas a la desconexión, a la disintonía y por tanto al desencuentro. Las personalidades que se han acorazado tras estar expuestas a experiencias con el prejuicio desarrollan algo similar al no tolerar la primera actitud discriminativa con que tropiezan.
El desencuentro no significa una aparatosidad de prosas radicalizadas o gritos. Basta la intuición del mismo para que ya se esté dando. Basta la presunción de ideas opuestas en cuestiones esenciales para que sea un hecho. Basta no estar en disposición de consentir todas las opiniones del otro, sean las que sean, para que pueda surgir en un grado u otro. Su aparatosidad alcanzará unos extremos o no según como se gestionen las palabras. Una palabra tiene el potencial de descolocar al interlocutor tan pronto lo descubre en una verdad que no quiere aceptar o bien en tanto que lo insulta injustamente. Es por eso tan difícil discernir entre dos que se discuten quien puede estar llevando la razón. La discusión es el acto escénico en si mismo, el desencuentro viene desde antes, con las posiciones tomadas y confrontadas aunque sean sutilmente. La vida en sociedad nos coloca constantemente en posiciones de riesgo de multitud de agresiones finas. El desencuentro ni siquiera predetermina una agresión. En tanto que es una forma dominante de relación la cultura se ocupa de protocolizar lo que se puede decir y lo que no y actuar de acuerdo con los guiones dominantes. Mientras nos vamos relacionando los unos con los otros vamos cargando con un largo itinerario de desencuentros, nos vamos desencontrando. Muchas reuniones son para confirmar que no han servido de nada. Muchos desencuentros son más que predecibles en primeras citas con personas a las que no has visto nunca antes. Recuerdo una entrevista con un imam que dedicó una larga respuesta sin responder a la pregunta que le hice para decirme la consabida tesis de que todo lo que sucede forma parte de los cálculos divinos. ¿De qué se puede hablar a partir de esa premisa? De nada, ya que la conversación posterior estaría dentro de la previsión de tales cálculos y no de mi voluntad ni de la voluntad del entrevistado. Un desencuentro de este tipo entra dentro de la formalidad sin tener ninguna urgencia polémica. De todas las confrontaciones intuir o constatar un desencuentro en su fase inicial y ni siquiera manifestarlo es la categoría mas baja de desencuentros. La astucia aconseja no convertirlo en una pelea. En realidad, comparando los encuentros a los desencuentros aquellos son una ínfima proporción en relación a estos. Lo que pasa con éstos es que se organizan de tal manera en que sean soportables. La mayoría de la gente llama a eso diferencias. Las diferencias son necesarias para el enriquecimiento mutuo pero los desencuentros que ponen en evidencia antagonismos no tienen porque enriquecer y además pueden ser un mal trago al experimentar hasta donde puede llegar el ser humano en su estulticia.
La mayor parte de desencuentros vienen determinados por una reiteración en unas diferencias que siguen perpetuándose tras se puestas en evidencia y no resueltas. Hay otros factores externos e internos que garantizan la continuidad del trato de las personas a pesar de su desencuentro latente. Esto se organiza con una política doméstica suficientemente efectiva. Hay algo de performance y de autoengaño en la relación humana y el interés creado en que siga adelante en su contexto tolerándose mutuamente y no expresando las verdaderas opiniones.
A fuerza de hacer acopio de desencuentros uno limita las relaciones a aquel tipo de citas y maneras que no los ocasionen. La inmensa mayoría de intercambios verbales variados que uno tiene durante toda su vida no pasan de algunos minutos, los menos son los que pasan a marcos mas dilatados de tiempos y el menso de los menos son los que dedican semanas, meses o años a compartir comunicación verbal. Se diría que el habla que todos tenemos esta reservada para unos pocos en sus contenidos mas importantes y para los menos en sus contenidos mas funcionales o superficiales. El hablante se da cuenta que vive inmerso en un mundo de comunicación restringida que tiene que administrar en función de las posibilidades personales de la sinceridad y acercamiento que le proporcionan el mundo de los demás. A fuerza de tachar gente de una posible lista imaginaria con la que tener contacto comunicativo uno se queda solo, Torrente Ballester dijo con razón que la peor soledad que hay es la de darse cuenta que la gente es idiota. Una frase arrogante que nos pone a todos los demás fuera de su alto nivelazo intelectual. Lástima que la idiocia lo alcanzara a él también al reivindicar para Salamanca los papeles apropiados por el nacionalismo español durante la postguerra alegando que eran derechos de conquista. Pero su intención expresiva es rotunda y fuera del idiota que la dijo se puede aplicar siempre que uno se sienta sin sintonía para comunicar en el mundo en que vive.
Una buena parte de las conversaciones son cortas y enmarcadas en una estructura verbal predeterminada de tipo demanda, solicitud de cosas o de información. Se concluyen con un sí o un no y la correspondiente reacción si la respuesta no es la esperada. El corolario del contacto termina con la supresión del saludo o un saludo ad hoc para recalificar el encuentro.
El vocabulario, en todos los idiomas, tiene una vastedad de recursos que se van manejando si el deseo en precisar la cuestión, lo debatido o la situación persiste. El interlocutor va queda al descubierto, palabra a palabra. La escenografía con gritos es totalmente secundaria aunque tampoco hay que desaprovechar esta oportunidad para practicar el gesto espectacular y el grito intenso en clave dramática. Lo mas duro para un interlocutor es quedar al descubierto en su mentira, entrampado en si mismo. En el desencuentro manifiesto se puede hablar de una guerra no bélica. Cada guerra es una destrucción del espíritu humano dijo Henry Miller, cada desencuentro me empuja a reconsiderar seriamente el valor del otro como compañero de sociedad o de especie. Si bien vivir para la experiencia es una de las mejores invitaciones que recibimos cuando ya existimos, vivir en el desencuentro es una de las realidades más insoportables. En particular cuando desde el momento cero de una nueva relación se puede esquematizar la zona de diferencias que son potencialmente conflictuales y que lo serán y las probabilidades de perduración y éxito de la otra zona de empatía.
Como ventaja el desencuentro nos relata y revela el tipo de existencia que nos toca, pone al desnudo a las verdades y sobre todo el fin de los aliados que nos engañaron en ese rol de impostores. En cambio, el encuentro forzado (esa necesidad que tiene la gente de tener tantos amigos y de tal intensidad) remite a una entelequia teatral insostenible y que en todo caso no responde a la realidad última de fondo. Si se quieren vivir las contradicciones en todo su significado cada acto de desencuentro puede proporcionar una interesante interpretación en sus últimas y mejores lecciones.
La sinceridad es la forma personal con la que se dicen verdades, en particular verdades que informan de otras situaciones personales. Su condición vehicular para uno de los valores supremos –la verdad- la hace inimpugnable a la vez que es mirada con reserva y a menudo eludida. A nadie le gusta que le digan todo lo que los demás sienten de él/ella. Eso incluyo al mismísimo actor de crítica y de desvelamientos. La sinceridad es un constructo del que se hace apología demagógica ya que de ser negada es tanto como afirmar su contrario. Nadie quiere pasar por insincero. Su tesitura es la de ubicar su comportamiento relacional entre dos campos: el de vivir consecuentemente con la propia conciencia y la de vivir siendo aceptable en su condición social dentro del grupo. Sociabilidad y sinceridad resultan antagonizantes. La sinceridad es potencialmente propiciadora de un enfrentamiento brutal, por eso su manera de ser practicada es atenuada o se buscan recursos artísticos para hacerla manejable. Se diplomatiza a cambio de no perjudicar los privilegios de las relaciones.
He podido recoger cuantiosas experiencias que tras el ejercicio directo de la sinceridad le sobreviene un tipo de castigo camuflado que suele traducirse por la exclusión de aquel ámbito en la que ha sido depositado. A menudo el ámbito es el recibo de uno solo: la otra persona que no tolera que la hayas descubierto. Honestamente cuando alguien ejerce lo que considera su honestidad contigo calificándote en una determinada categoría puedes propender a no aceptarla como justa y a castigarlo pasando de discutírsela por la vía de la ignorancia o contraatacándolo con una critica feroz. Además de las verdades de los datos en juego están las reacciones psicológicas de cada cual. No es suficiente con la enumeración de principios y criterios que demuestran que te has aprendido la lección, es necesario demostrar que funcionan en la práctica en medio de los negocios de palabras, ajustes y desajustes de informaciones y las maneras interpretativas mutuamente entregadas.
Los protocolos sociales no suelen permitir demasiadas oportunidades para reparar comunicativamente las cosas. A menudo basta una frase para levantar un muro. A menudo la sutilidad marca el imperio de una relación. La estructura psíquica de las personas se modela, literalmente se pasta, según se haya visto tratando sus experiencias con la sinceridad personal. Un sujeto deviene más reservado o menos según lo más o menos apreciado que haya sido en su comunicación o castigado por ello. Esa compete tanto a sus actos comunicativos ordinarios como a los excepcionalmente sentimentales. La gente termina por inhibirse y callar lo que siente para no ser castigado. La forma mas elemental de castigo es no haciéndole caso. La sinceridad es un parámetro de difícil acceso y de más complicada praxis. Es una curiosidad. De un lado las culturas y las filosofías no paran de proclamar la verdad, de escrutarla, de capturarla o de explicarla, de otro lado los hábitos interpersonales suelen no ejercerla en el ámbito de lo concreto. La gente calla lo que siente. Permítaseme decirlo en primera persona: nos callamos lo que sentimos o para hablar el sentimiento tenemos que acudir a formulas más o menos neutrales tomando distancia de lo personal. ¿Quien es el valiente que le dice a alguien con quien comparte la mesa la primera vez por una coincidencia del tipo que sea, que no le gusta su manera de estar o de comer o de hablar o de callar? La dosis solidaria pasa por estratagemas sumamente cuidadosas de tolerancia que se justifica en un falso respeto y finalmente en una aparatosa falta de franqueza.
Hablar de verdades es una enojosa conversación. Si no hay modo de eludirlo se tiende a hablar de verdades teóricas, de conceptos claves del tiempo o de la historia, de terceras cosas que pongan a salvo los actores de la conversación para no verse en la tesitura de ser juzgados. La intelectualidad ha desarrollado una cierta forma de tratar las cosas sin tratar a las personas que las han gestado. No siempre. Entre los intelectuales hay el mismo tipo de lobos que dentellean despiadadamente como en cualquier otro ámbito. Hay una cierta inhibición a tratar las verdades personales a cambio de que no traten los propios. Todo el mundo tiene trapos sucios en su haber: errores inconfesables, inconsecuencias máximas, pasados complicados, afirmaciones contradictorias. Todo ello está detrás del miedo a la sinceridad. Este miedo no deja de ser uno de los miedos con los que nos enfrentamos todos. Epicteto recomendaba no tener miedo de nada ni del destierro ni de la pobreza ni de la cárcel ni de la muerte solo tener miedo del miedo. Me gustaría invitar a Epicteto a ser coautor de este artículo tras convivir con él una semana y haber ejercitado la libertad total de opinión entre nosotros. Evidentemente la tesis de no tener miedo a nada (ni a nadie) es la que preside cualquier otra cosa. Quien esta libre de sus miedos puede empezar a hablar de libertad. La cuestión es que las sociedades que han decretado la libertad política siguen facturando los pagos por problemas derivados de una falta de libertad personal real. Los conflictos interpersonales tienen su raíz en buena parte o bien en la falta de ejercicio libertario de la sentimentalidad o bien en su práctica no tolerada. El castigo de quien habla por lo que dice se expresa de muchas maneras pero generalmente tiene el común denominador de silenciarlo. Tanto en la mención de su persona o sus trabajos, como de reprimirlo en la propia memoria personal no recordándolo.
En la praxis de la sinceridad cada relación termina para tratar las verdades personales de una manera sostenible para la misma relación. Se ha dicho que una amistad es tanto mayor cuanta mas capacidad tiene para sostener la sinceridad. A mayor cuota de franqueza más amistad o al menos esta es la ecuación teórica. Cuando determinadas franquezas son inapropiadas y basadas en la injusticia o son productos de bombardeo más que de aproximación la relación queda minada y suspendida en ese balanceo tan hipócrita como cultural del deseo latente del encuentro que nunca llega a concretarse. Hay muchas formas relacionales basadas en la superficialidad que no para de consolidarse como lo mejor que se puede conseguir del otro.
La mejor praxis de la sinceridad es adoptándola como criterio constante. Hay que prevenir a la persona sincera que puede encontrarse sin interlocutores ya que pueden optar por pasar de ella. O por el contrario generar conductas reactivas que la ejerzan implacablemente y no pueda soportar la reactividad que haya desencadenado. El problema de la praxis y la búsqueda de la verdad es que termina por encontrarse y luego toca vivir con ella.
En el Desencuentro. Mbour 15 juliio 2008
La tesis del desencuentro como constante humana que fatiga el cuerpo y desesperanza el alma es algo en torno a la que gira no poca elaboración. Propongo dar un par de vueltas de rosca en el tema al tratar tal constante como un hecho vertebral de la vida relacional. Hasta tal punto que las relaciones estarían presididas por el desencuentro y no por la coincidencia. A diferencia de una explicación anterior que coloca el desencuentro en su expresion episódica entro de una regularidad que organiza el encuentro coordinado y estable, una nueva y radical explicación definiría el desencuentro como el tipo de relación dominante en los seres humanos pero cuya eclosión es contenida por medio de pactos, convenios, congresos, reglas escritas, cortesías y protocolos muy predefinidos que dictan el ejercicio del rol de cada cual. La llamada represión interiorizada es una constante gestión del desencuentro. Este se nota de una forma latente pero se le traba para que no se exprese. Su eclosión puede significar abortar un contacto y no dejar que evolucione la relación ni siquiera mínima. El desencuentro viene determinado por factores perisubjetivos, anteriores y posteriores, al mismo problema en si que pueda surgir en un sitio dado con alguien dado en un momento dado. Hay muchas conductas preinscritas. Las personalidades con prejuicios son candidatas apropiadas a la desconexión, a la disintonía y por tanto al desencuentro. Las personalidades que se han acorazado tras estar expuestas a experiencias con el prejuicio desarrollan algo similar al no tolerar la primera actitud discriminativa con que tropiezan.
El desencuentro no significa una aparatosidad de prosas radicalizadas o gritos. Basta la intuición del mismo para que ya se esté dando. Basta la presunción de ideas opuestas en cuestiones esenciales para que sea un hecho. Basta no estar en disposición de consentir todas las opiniones del otro, sean las que sean, para que pueda surgir en un grado u otro. Su aparatosidad alcanzará unos extremos o no según como se gestionen las palabras. Una palabra tiene el potencial de descolocar al interlocutor tan pronto lo descubre en una verdad que no quiere aceptar o bien en tanto que lo insulta injustamente. Es por eso tan difícil discernir entre dos que se discuten quien puede estar llevando la razón. La discusión es el acto escénico en si mismo, el desencuentro viene desde antes, con las posiciones tomadas y confrontadas aunque sean sutilmente. La vida en sociedad nos coloca constantemente en posiciones de riesgo de multitud de agresiones finas. El desencuentro ni siquiera predetermina una agresión. En tanto que es una forma dominante de relación la cultura se ocupa de protocolizar lo que se puede decir y lo que no y actuar de acuerdo con los guiones dominantes. Mientras nos vamos relacionando los unos con los otros vamos cargando con un largo itinerario de desencuentros, nos vamos desencontrando. Muchas reuniones son para confirmar que no han servido de nada. Muchos desencuentros son más que predecibles en primeras citas con personas a las que no has visto nunca antes. Recuerdo una entrevista con un imam que dedicó una larga respuesta sin responder a la pregunta que le hice para decirme la consabida tesis de que todo lo que sucede forma parte de los cálculos divinos. ¿De qué se puede hablar a partir de esa premisa? De nada, ya que la conversación posterior estaría dentro de la previsión de tales cálculos y no de mi voluntad ni de la voluntad del entrevistado. Un desencuentro de este tipo entra dentro de la formalidad sin tener ninguna urgencia polémica. De todas las confrontaciones intuir o constatar un desencuentro en su fase inicial y ni siquiera manifestarlo es la categoría mas baja de desencuentros. La astucia aconseja no convertirlo en una pelea. En realidad, comparando los encuentros a los desencuentros aquellos son una ínfima proporción en relación a estos. Lo que pasa con éstos es que se organizan de tal manera en que sean soportables. La mayoría de la gente llama a eso diferencias. Las diferencias son necesarias para el enriquecimiento mutuo pero los desencuentros que ponen en evidencia antagonismos no tienen porque enriquecer y además pueden ser un mal trago al experimentar hasta donde puede llegar el ser humano en su estulticia.
La mayor parte de desencuentros vienen determinados por una reiteración en unas diferencias que siguen perpetuándose tras se puestas en evidencia y no resueltas. Hay otros factores externos e internos que garantizan la continuidad del trato de las personas a pesar de su desencuentro latente. Esto se organiza con una política doméstica suficientemente efectiva. Hay algo de performance y de autoengaño en la relación humana y el interés creado en que siga adelante en su contexto tolerándose mutuamente y no expresando las verdaderas opiniones.
A fuerza de hacer acopio de desencuentros uno limita las relaciones a aquel tipo de citas y maneras que no los ocasionen. La inmensa mayoría de intercambios verbales variados que uno tiene durante toda su vida no pasan de algunos minutos, los menos son los que pasan a marcos mas dilatados de tiempos y el menso de los menos son los que dedican semanas, meses o años a compartir comunicación verbal. Se diría que el habla que todos tenemos esta reservada para unos pocos en sus contenidos mas importantes y para los menos en sus contenidos mas funcionales o superficiales. El hablante se da cuenta que vive inmerso en un mundo de comunicación restringida que tiene que administrar en función de las posibilidades personales de la sinceridad y acercamiento que le proporcionan el mundo de los demás. A fuerza de tachar gente de una posible lista imaginaria con la que tener contacto comunicativo uno se queda solo, Torrente Ballester dijo con razón que la peor soledad que hay es la de darse cuenta que la gente es idiota. Una frase arrogante que nos pone a todos los demás fuera de su alto nivelazo intelectual. Lástima que la idiocia lo alcanzara a él también al reivindicar para Salamanca los papeles apropiados por el nacionalismo español durante la postguerra alegando que eran derechos de conquista. Pero su intención expresiva es rotunda y fuera del idiota que la dijo se puede aplicar siempre que uno se sienta sin sintonía para comunicar en el mundo en que vive.
Una buena parte de las conversaciones son cortas y enmarcadas en una estructura verbal predeterminada de tipo demanda, solicitud de cosas o de información. Se concluyen con un sí o un no y la correspondiente reacción si la respuesta no es la esperada. El corolario del contacto termina con la supresión del saludo o un saludo ad hoc para recalificar el encuentro.
El vocabulario, en todos los idiomas, tiene una vastedad de recursos que se van manejando si el deseo en precisar la cuestión, lo debatido o la situación persiste. El interlocutor va queda al descubierto, palabra a palabra. La escenografía con gritos es totalmente secundaria aunque tampoco hay que desaprovechar esta oportunidad para practicar el gesto espectacular y el grito intenso en clave dramática. Lo mas duro para un interlocutor es quedar al descubierto en su mentira, entrampado en si mismo. En el desencuentro manifiesto se puede hablar de una guerra no bélica. Cada guerra es una destrucción del espíritu humano dijo Henry Miller, cada desencuentro me empuja a reconsiderar seriamente el valor del otro como compañero de sociedad o de especie. Si bien vivir para la experiencia es una de las mejores invitaciones que recibimos cuando ya existimos, vivir en el desencuentro es una de las realidades más insoportables. En particular cuando desde el momento cero de una nueva relación se puede esquematizar la zona de diferencias que son potencialmente conflictuales y que lo serán y las probabilidades de perduración y éxito de la otra zona de empatía.
Como ventaja el desencuentro nos relata y revela el tipo de existencia que nos toca, pone al desnudo a las verdades y sobre todo el fin de los aliados que nos engañaron en ese rol de impostores. En cambio, el encuentro forzado (esa necesidad que tiene la gente de tener tantos amigos y de tal intensidad) remite a una entelequia teatral insostenible y que en todo caso no responde a la realidad última de fondo. Si se quieren vivir las contradicciones en todo su significado cada acto de desencuentro puede proporcionar una interesante interpretación en sus últimas y mejores lecciones.
Todo texto puede ser una plataforma de la discusión. Toda opinión puede generar otras por la vía del disenso. Una opinión aceptable por todo el mundo no es una opinión, es un piropo a todo desde la incondicionalidad ciega. Es inconcebible un discurso sin que genere discrepancias. Si no las produce es que la sala está durmiendo. Otro asunto es que alguien se atreva a tomar la palabra para decir las suyas. El blog interactivo que articula la posibilidad de recibir comentarios de todo tipo, incluidos los anónimos y agresivos, es una forma moderna de permitir que un relato o un argumento genere una cola de comentarios. No necesariamente tienen que predominar los estupendos. Mis experiencias de visitante primero y residente después del planeta digital me dicen que genero dos clases de reacciones más o menos por un igual, las que están muy de acuerdo con lo que escribo y las que están muy en contra. No se puede pensar que todo lo que digas o escribas pueda complacer a todo el mundo. Si lo hace es que no dejas de reproducir lo ya sabido y consensuado, apartarse de lo dicho y aceptado e incursionar por un discurso distinto ge era necesariamente reacciones adversas. Estas son indispensables para mover el pensamiento. El efecto colateral de la adversidad es que puede emplear tal clase de artillería insultante o descalificadora que al autor no le queden ganas de seguir opinando o escribiendo sus opiniones en plataformas públicas. Hay una clase de reacciones pretendidamente meditadas e intelectualizadas que lo que pretenden es castrar la libertad de sentimiento y la libertad de palabra. Mantenerse en una posición critica ante las cosas de la vida y no pocos de los comportamientos que se ven cada día implica a su vez ser criticado por quienes las hacen o tienen esos comportamientos. De eso va la noria existencial. Esas reacciones pueden ser perfectamente la cantera para enemistades y enemigos. Autores controvertidos como Sartre en el s XX median su proyección internacional y el impacto en la cultura de su tiempo por la cantidad de enemigos que generaban. Para él escribir era un modo de trascender ya que no creía en ninguna continuidad espiritual postmortem.
Cada tesis en la forma expresada que sea: articulo, libro de ensayo, novela, poema, escena dialogada, acto artístico u opinión oral genera reacciones de dos clases: de signo complementario y de signo opuesto. El protocolo de la oralidad es muy distinto al de los materiales escritos. Mientras aquel puede contar con maneras sutiles que van renegociando la forma expresiva en la medida en que va siendo manifestada, estos ponen en contacto personajes que no tienen porque tener o buscar un encuentro presencial común. Ante la forma escrita cabe más radicalidad que ante la forma verbal. La presencia siempre tiene una fuerza intimidatoria básica mientras que el soporte escrito en la forma que sea deja al autor entre bastidores.
En cierta ocasión una persona a la que le di a leer un numero de una revista -que yo preparaba casi en su integridad con distintos pseudónimos- ante el desarrollo temático de uno de ellos sobre sexología, que proponía el sexo anal y oral como practicas de placer, repuso algo asi como quien era tal autora para decir tales cosas poniendo en duda su autoridad científica. Suele ser una tendencia que continúa la de deslegitimizar un texto por vincularlo a un autor desconocido, sin pedigrí o marca. Traslada al mundo de lo escrito lo que ya se duda en el mundo comercial: las cosas de marca desconocida o copiadas suelen estar bajo la duda permanente de su funcionamiento. Para el punto de vista de la creación un objeto es un objeto y hay que valorarlo por si mismo por encima de su procedencia y su nombre de fabricación. Mucho más con los objetos teóricos donde es más fácil examinar su coherencia y su trama argumental, sea quien sea quien lo haya elaborado. Lo cierto es que cuando no se está de acuerdo con un texto tiende a impugnarse a la persona que lo haya hecho en lugar de limitarse a impugnarlo en si mismo.
Para el desarrollo teórico la cola de comentarios que genere una iniciativa creativa con permanentes aportaciones es casi inevitable. En todo caso, la tal cola es un indicativo concreto de que hay lecturas y aunque algunas no hayan llegado a termino estallando nitroglicerínicamente antes de ser concluidas forma parte del necesario alboroto que a lo largo de la historia siempre acompaña las innovaciones.
La construcción y el desarrollo de una mayor conciencia universal por la vía de la ciberconsciencia pasa ineludiblemente por el arsenal reactivo de la oposición al crecimiento. El poder fáctico del costumbrismo prefiere el quietismo social y de las ideas a bucear en los nuevos planteamientos que se digan. Las tradiciones siguen siendo lo intocable para muchas personas. Una nueva forma de pensar que revise incluso otras alternativas de pensamiento recientes que fracasaron al tomar modelos sociales basadas en burocracias de estado como clases dirigentes está condenada a la crucifixión si lo que sostiene no es comercializable.
Los innumerables blogs abiertos que vienen generando colas de comentarios representan una nueva técnica de medición de las distintas líneas de opinión sobre los temas. A menudo las opiniones llamadas de derecha que antes se juzgaban minoritarias y manipuladas tienen ahora una envergadura numérica consistente. Por encima de las opiniones que no comprendan y los comentarios que prefieran reenviar las posiciones criticas a las cárceles del sufrimiento o a los reductos del silencio, una dinámica renovada de pensamiento lucido y valeroso se va abriendo paso en medio de un ofertorio planetario de imaginería sensorial para devotos y creencias incondicionales para psicologías de la fe. En este sentido la opinión del otro, de cualquier otro anónimo, ante la tesis que defiendas tiene un interés pero no siempre por su contenido sino por su referente estadístico y su forma expresiva. Es lamentable, claro está, que no pocos comentarios sean para comentar que tu argumento no deberías haberlo escrito. Antes los que publicaban libros en contra del pensamiento dominante se jugaban la vida y eran quemados en la hoguera, ahora nos arriesgamos al ostracismo de un sector numéricamente no despreciable de personas que prefieren el analfabetismo de las letras o la osadía intelectual.
Los blogs están organizados para la interacción continua. Cuentan con instrumentos para facilitar comentarios y criticas sobre lo que se va insertando. Son o pueden ser procesos criticados, cuestionados y recibidos en tiempo real de su inserción. Eso tiene la enorme ventaja de recibir inmediatos acuses de recibo y opiniones y la enorme desventaja de abrir canales de influencia o de distorsión indeseables. A diferencia de un libro terminado en el que el lector puede escribir glosas marginales o en páginas aparte sus objeciones o admiraciones de las que el autor no se entera, en el blog el autor se puede enterar de inmediato y verse emplazado a reaccionar a ellas modificándole el curso ordinario de su elaboración textual. Despues de unas cuantas experiencias creativas de blogs además de la participación en fórums de otras plataformas digitales creadas por otros he llegado a la conclusión que la cola de comentarios que puede generar una forma de escribir y unas ideas expuestas más que ayudar a la elaboración pueden dañarla. A menudo los comentarios son expresiones conclusas no argumentadas sujetas al binario de me gusta/no me gusta o eres/no eres. Despues de un cierto tiempo he optado por no leerlos. En algunos blogs mantengo la opción de su discusión abierta y comentarios libres. En otros he optado por no tenerla. Aparentemente esto es estar en contra de la discusión. Nada de eso. Cualquiera puede y debe discutir a cualquiera si considera que su voracidad intelectual o su pulsión reactiva pasa por eso. Puede hacerlo a distancia y en otros lugares. Me he llevado suficientes chascos en suficientes lugares como para preocuparme más por la dinámica de una disertación en la que me meto que por exponerla de tal manera que pueda complacer a todas las lecturas. No olvido que un blog no es más que una plataforma de información y de exposición provisional de temas que no tienen porque ser definitivas. Las informaciones son reactualizables y las elaboraciones pasan por el estado de borrador antes de darlas por buenas. Insertar un texto solo necesita pasar por el visto bueno de quien lo inserta no del congreso de academias que fallen a su favor. Compete a los internautas discriminar entre los textos interesantes y actualizados de los que no lo son y no lo están.
Para la autoría de un blog su reactualización viene empujado por el campo temático del que va hablando o informando. Inevitablemente sus análisis y posiciones pueden generar reacciones de todo tipo: desde elogios incondicionales a opiniones anónimas insultantes a envidias. Detenerse en la lectura de todo ello quita bastante tiempo y además provoca una cierta necesidad de réplica autodefensiva con lo cual se quita energia al plan de elaboración inicial o la atención suficiente a los textos pendientes. No se puede escribir al gusto de todos. La idea de Bernard- Henri Lévy es interesante: todo escritor tiene enemigos. Añado que al escribir se desarrollan las opiniones mas allá de los protocolos verbales conde la microgestualística atenúa las diferencias si las exigencias coyunturales piden una entente. En el texto escrito se dan cita dos desconocidos que no tienen porque encontrarse nunca en el espacio presencial y no tienen porque guardar determinadas formas. En primer lugar el escritor se auto obliga a desarrollar un análisis hasta el final en el tema que aborda y de su lado el lector puede sentirse la diana del tema tratado y descubierto en una interpretación que no le complazca. Es más fácil para este declarar su indisposición a la lectura que no decir sus razones. Es mas habitual la descalificación e impugnación a un texto en su totalidad y a su autor aunque sea por la indisposición a alguno de sus fragmentos o partes que no a hacer un contraanálisis de estos.
La crítica y el debate son, desde luego, necesarios. Solo que las habilidades verbales para la discusión no siempre presentan una posición critica ni una participación protagonista en una metodología polémica. De la crítica se han derivado praxis no precisamente críticas. La profesión del crítico literario y artístico puede ir en contra del mismo desarrollo del arte. Rosa Montero optó por no leer las críticas a su obra. Aparentemente es una medida narcisista, en la práctica una forma útil para no convertirse en el títere de los críticos de uno. ¿Que se supone que tiene que hacer el escritor? ¿Escribir para complacer o escribir para ser? Desde que escribo con maneras distintas y vehículos distintos he aprendido que el texto escrito es un arma que no todo el mundo esta dispuesto a aceptar. De todas las artes aplicadas la de la escritura es la más incisiva, la mas explicita, la más inaceptable si lo que sostiene no es del agrado del canon dominante. Las otras: la fotografía o la pintura pueden disgustar pero no dejan de ser imágenes que personalizan de una manera más difusa.
En la blogosfera empiezan a darse cita y a concurrir los textos de las voces calladas. Es el universo paralelo de las literaturas de edición en papel cuyos marcos de selección y aceptación siempre han necesitado de otros padrinazgos y medios. En la blogosfera el silencio tradicional se hace verdad y cualquier puede escribir como una apuesta personal para formar parte de la conciencia colectiva. Pretenderla es el mayor de los crímenes para quienes prefieren dejar las situaciones en el lugar del inmovilismo.
De los blogs que he creado hasta ahora no estoy completamente satisfecho pero proporcionan la oportunidad de presentar textos aunque no estén completamente depurados, textos que forman parte de proyectos más ambiciosos como libros terminados. En el futuro otros blogs o webs mejor construidos pueden recoger los textos anteriores para dejarlos en una corrección de formas impecable. Puesto que las direcciones de los sites son, en principios, estables; lo recomendable es mantener los que ya tienen un volumen de visitas en marcha. La coexistencia de blogs de borradores con otros definitivos a partir de la evolución y mejora de los textos de los anteriores, podrá crear una cierta confusión. Nada grave si se tiene en cuenta que el universo internáutico empieza a suponer también, despues de más de quince años de popularización, un viaje por el tiempo: por las cosas del ayer y del ahora, por la actualidad y sus precedentes.