FLUENCIA TRANSCULTURAL

La abuelidad

Escrito por jesusricartmorera 15-08-2008 en General. Comentarios (0)

 

La figura del abuelo/a pareció entrar en crisis a partir de la familia nuclear separada de la compleja familia patriarcal en la que podían coexistir 3 o más generaciones. Biológicamente sigue existiendo de una forma ineludible pero su rol social e intervencionista en el futuro del nieto es completamente distinta a la antigua. Se ha descrito el síndrome de la abuela esclava cuando la figura materna de la persona que ha tenido un hijo pasa a ser rescatada para usarla por razones instrumentales más que sentimentales. También se puede describir todo lo contrario: abuelos/as que tienen muy claro no someterse a esa manipulación ayudando en todo lo que pueden al neonato y a sus padres sin dejar de ser ellos personas o renunciar a sus actividades. Mientras la abuela utilizada (que suele ser la figura predominante) es emplazada a jugar un rol unidireccional para ocuparse de la nueva criatura sin recibir suficientes compensaciones, los abuelos independientes no renuncian a sus vidas personales por la criatura naciente que en su crecimiento va a necesitar mucha dedicación y entrega, cuya mayor parte corre del lado de los padres. Los hay, dentro de estos, que, por vicisitudes y limitaciones severas, han optado por entregar sus criaturas a los abuelos paraqué estos se ocupen totalmente de ellos, en la crianza y educación. Los hijos de padres derivados a los padres de estos son un caso particular que merece otra atención. En principio son la excepción, pero no son pocos los hijos de madres solteras o de madres todavía niñas que pasan, en la práctica, a tener dos madres, la biológica real y la abuela, más adulta y generalmente mas responsable.

Dejando de lado esta región del tema centrémonos en la abuelidad desde la condición recibida de tal. Recuerdo la escena de una película en la que una mujer estrenada como abuela acude a la casa de su hijo (o hija) a saludar a la nueva criatura y por la llamada de  aquel que anda un poco perdido sin saber qué hacer. Tras un rato de visita le da una lección magistral volviendo la abuela a sus quehaceres y dejándolo al mando de la situación quien la ha creado o se la ha buscado. Posiblemente este es el perfil del abuelo/a moderno y no el que, como antes, llenaba de babas y carantoñas al neonato sin dejarle respirar.

 La condición de abuelidad se recibe sin buscarla a diferencia de la de paternidad/maternidad en las que, en principio, hay una implicación más directa y un par de voluntades en juego. El futuro padre suele ser informado cuando menos si no consultado para asumir la procreación como una cosa de pareja. El futuro abuelo o abuela no lo son o sería sospechosa su consulta por parte de los que van a ser padres. Más bien es al revés, la persona que tiene a su hijo/a en condiciones de procreación y se demora en tener hijos le pregunta cuales son sus planes o a qué está esperando.

Cuando la abuelidad es anunciada de forma indirecta con la noticia de un nieto en espera se disparan las hipótesis que hasta este momento estaban guardadas en alguna alacena o congelador. Desde el momento en que una pareja informa sobre el nacimiento que espera se genera un montón de conversaciones al respecto. El neonato antes de nacer ocupa un considerable espacio atencional y reflexivo en los que lo esperan. No solo tiene ya un nombre elegido que le será dado sino todo un programa de previsión. No hace falta caer en los casos extremos, casi patológicos, de antiguas generaciones que buscaban y tenían hijos para asignarles roles a priori dando lugar a sagas familiares en las que todos ejercían el mismo oficio, fuera el de monarcas o el de viñeteros. Aunque no se quiera influir en la libertad del nuevo ser por lo que hace a sus elecciones de futuro cuando sea mas adulto, desde el momento en que se incide en su educación desde el primer dia de nacer, se le  esta condicionando para ese futuro. Es discutible que la influencia empiece a partir del parto. Ya desde antes, en el modo de llevarlo, se le está influyendo por lo que hace a pautas de relajamiento o de inquietud. Recomendaría a las mujeres en estado de gracia, que se llamaba antes, que desde el mismo momento en que tienen la verificación de estar embarazas piensen en términos de ser dos. Su individualidad queda enriquecida por la perspectiva de la nueva vida que están engendrando y cada uno de los días de lso que se componga ese proceso se debe contar con el feto que se está formando de tal modo que las actividades, además de la nutrición adecuado y los auto cuidados, cuenten con eso: un horario reglado y espacios de actividad relajantes que incluyan paseos por el bosque o audiciones musicales son formas de estar ya influyendo en el neonato.

Una vez que nace las distintas figuras relacionadas con el acontecimiento, pero especialmente la parentela consanguínea se reunirá en torno a la nueva figura estelar que agasajará y dirá lo bonita que es. En segundo lugar en la escala de importancia estará la madre que será tratada de heroína por haber sabido parir tan bien y en tercer lugar, casi en las sombras, estará el padre que hizo su contribución. La mayor parte del tiempo la mamá le dará el calor a la criatura y el padre hará un tanto de subalterno. Otras figuras familiares las madres de la pareja (es decir las abuelas) o las hermanas de ella se ocuparán de pañales, ropita, comentarios etc. Los hombres, generalmente, serán lso primeros que salgan al pasillo a platicar o ver el partido de futbol por algún monitor de tv accesible. El despliegue familiar se desarrollará de acuerdo a la perspectiva del guión dominante sobre este tema.

De acuerdo con la línea biológica normal, de abuelos suelen haber cuatro y últimamente hay bisabuelos, desde que la longevidad biográfica tiene al personal haciendo de extra mucho más tiempo que en generaciones anteriores, puede quedar alguno. Los panoramas más recientes dadas las separaciones entre hombres y mujeres puede proporcionar además de los abuelos biológicos los partners de estos. Un neonato puede estar de suerte: si viven todos los padres de sus padres pueden tener además de los 4 tópicos otros cuatro añadidos si todos ellos tienen pareja. El colchón de acogida es o puede ser, comparativamente, más importante.

El cromo se desluce tan pronto cuando la condición de abuelidad en tanto que atributo biológico dado no viene separada de los valores personales, las actitudes y distancias psicológicas que hay, las rencillas o viejas cuentas nunca saldadas del todo y, en definitiva, la convergencia de universos mentales completamente distintos ante el feliz acontecimiento.

Desde el puno de visto del abuelo/a, el nieto/a representa una continuidad de su ADN, de su nombre, de su sangre como suele decirse. Se vuelca, casi por decreto, a su cariño y dedicación. Forma parte del yo extensivo. Se recibe con ilusión al naciente y se actúa de acuerdo a un rol mas o menso esperable. El abuelo no hace de padre y guarda una relajación con la crianza del crio a diferencia de cuando fue padre, más inexperto y con alguna carga de ansiedad desmedida. A parte de su relación funcional como su custodio cuando los padres no pueden ocuparse va a tener o va a poder gozar de una relación distinta, más lúdica, más dedicada a la sabiduría por encima de la instrumentación. Bien es cierto que una criatura antes de pasar a la fase del entendimiento ha de pasar por la de la estimulación y por el aprendizaje de hábitos. De hecho la estimulación es una constante que se alarga en el tiempo. A mas cantidad de ella menor madurez pero sin ella no hay evolución posible, Goethe dijo que la juventud prefiérela estimulación a la instrucción. En todo caso mientras la instrucción es más propio de tutores, padres directos y responsables el abuelo puede entretenerse en contar historias y en co-descubrir cosas juntos. Eso puede llevarle a un papel no siempre aceptable por los padres. En contrapartida cosas que le tocará hacer como dar determinadas comidas a unas horas al nieto puede que no esté de acuerdo con ellas por el tipo de plan nutricional en el que lo meten. Si hay diferencias ideológicas entre los abuelos y su hoja/a o con la pareja de este, no desaparecerán por arte de magia con el nacimiento del nieto/a sino que en el trato con este/a se pondrán en evidencia de otras maneras. Hay un conocido conflicto latente entre abuelos y la parte no consanguínea de la pareja en relación al trato con el nieto. Puede afirmarse esa paradoja que el amor que éste recibe desde distintas fuentes entra en contradicción entre sí.

La figura abuela es importante para el crecimiento, educación y objetividad de una criatura, por el solo hecho de tener unas figuras constantes a su lado con una edad biológica diferente pero también con unas formas de trato muy distintas. Ir a casa del abuelo/a puede ser igual a ir a una fiesta. En todo caso, un paréntesis dentro de la cotidianeidad.  La cadencia de ese contacto puede ser de un tipo u otro según el feeling entre los padres de la criatura  con sus propios padres. También por el lado de los abuelos quienes imponen mas su presencia.

La condición de abuelidad no transforma a la persona que lo es con unos nuevos valores que no tuviera antes. Es quien es porque era ya quien era. Puede cambiar su agenda diaria y buscarle un hueco a la nueva criatura pero todo lo que piensa y sabe de la situación previa de ella no va a variar, lo más que puede hacer es encapsularlo para que no resurja en forma de informaciones tensionales.

La figura abuela puede ser más presencial o menos dependiendo de la permisividad que los padres de la criatura permitan. Los abuelos que se imponen a toda costa tratando de dirigir la cuestión y aumentando la presencia en exceso sea positivo para nadie: no lo es para el crio en primer lugar, tampoco por la relación con la nuera o el yerno. De alguna manera estos deben permitir que el afecto de sus hijos sea incrementado por otras fuentes de afectos que tal vez no le plazcan. También desde el punto de vista del abuelo/a el amor que vuelcan al nieto/a no se detiene en el eslabón del que lo ha hecho nacer yerno/nuera si la relación anterior ya no era afectuosa. El campo contradictorio está servido.

Hay algo más: la condición de abuelidad despierta un potencial de cariño que se mantenía dormido o no reactivo ante otros acontecimientos personales, incluidos otros neonatos que nacen en la vastedad de la estela familiar en otros órdenes de parentela. En resumen, la cantidad de cariño resultante que puede manar de la figura abuela y recibir el neonato depende de la gestión de las relaciones que tienen entre sí los adultos.

Mientras el rol se regula reglamentariamente  el amor depende del código ético de cada cual y de la psicología liberal o no que se tenga.

 

El rol del abuelo/a

Escrito por jesusricartmorera 15-08-2008 en General. Comentarios (0)

La abuelidad. En el futuro, segunda parte.

La condición de abuelidad viene dada por la naturaleza si la línea procreativa del propio linaje  va siguiendo su curso  ordinario. No es que una generación viva con la obligación de autogenerarse a sí misma. Cada persona y especialmente cada mujer decide, en principio libremente, adquirir su condición de procreadora y de maternidad. Sin duda la tradición y la cultura inciden en esa decisión pero también existe una pulsión psicológica, no del todo aceptada unitariamente, que lleva a esa conducta. La libertad de elección es relativa, todavía el desconocimiento excesivo de la prevención del embarazo lleva a muchas mujeres a tener hijos sin ni siquiera pensar en su prerrogativa en hacer la opción opuesta o en planificarlos.

 Una de las razones que esgrime la ideología contraria a la homosexualidad es el peligro de extinción  de la especie. Muchos de los estados modernos incentivan el crecimiento poblacional en su perímetro geográfico aunque otros han tenido que contenerlo al llegar a cuotas desbordadas. La fecundidad esta elogiada desde antiguo y las sociedades más productivas han ensalzado convenientemente la figura de la madre nutricia.

Sean las que sean las consideraciones acerca del nacimiento de nuevas criaturas, en un mundo poblacionalmente saturado y con una oferta de existencias contradictorias no exentas de dolor, la noticia de un nuevo nacimiento se espera con ansiedad y se celebra con alborozo.

 En todo el proceso previo, (alrededor de unos 7 meses, desde que queda confirmado el test de embarazo hasta el alumbramiento), desde los padres al entorno familiar, el tema pasa a ser una de las referencias continuas. El ser humano es la criatura que mas espacio referencial ocupa antes de nacer.  La perspectiva de un hijo por nacer  invita a toda una reflexión, tanto por parte de sus principales implicados en su nacimiento como por los consanguíneos y vinculados. Un escenario de abuelos, tíos, primos segundos, o hermanos, si los hay previamente, esperan el acontecimiento con anhelo y con amor dispuesto. Aunque sabemos que el amor pasa por una construcción y un proceso de intercambio sentimental, desde el momento en que la noticia del nacimiento es confirmada, empiezan a jugarse a fichas, a pensarse en planes, a repasar los roles de cada cual. La figura del abuelo/a no es precisamente la más crucial  pero está muy arraigada en la memoria popular. Su peso ha cambiado con la evolución de las tipologías familiares. Antiguamente el abuelo/a era una figura casera, presente. La responsables de les histoires du feu, las historias contadas junto a la chimenea. Una escena idílica en un tiempo campestre sin televisores donde  la escena familiar era aglutinante. Modernamente, con la familia nuclear, el abuelo vive en casa aparte y vida distinta, es posible que en una ciudad diferente de las otras en las que nacen sus nietos. El abuelo actual puede serlo con 50 o menos años de vida y con la mitad de su vida por delante con energia y planes para hacer muchas cosas. El abuelo de antes cargaba con el estigma del arrinconamiento a una edad prematura, en un tiempo biológico en que se vivía menos edad. La figura del abuelo tal vez más entrañable ponía en contacto al nieto con un mundo alejado. Actualmente hay algunas recurrencias. El medio siglo que puede ir entre un nieto y un abuelo permite a aquel entrar en contacto con cosas y experiencias diferentes de las que sus padres le proporcionarán. La suerte del pequeño se verá mejorada por tener la influencia de discursos distintos que podrá complementarlos a su conveniencia, también la de visitar otro espacio doméstico diferente, con otros objetos, con otras maneras de funcionar, con otra habla, sonidos y personas.  Para la abuela/o el pequeño ser, pletórico de energía y de novedades, reestimulará la situación, demostrará que hay una ley de vida que se va cumpliendo por encima de las voluntades.  Pero no es la continuidad genética lo más importante sino la continuidad de una historia. El nietecito es la figura, que podrá llevar más allá, la memoria de su ascendiente. Algo del orden egoico de éste puede haber en ese deseo de continuidad. Sin embargo el juego de relación se impondrá por encima de este otro aspecto más panorámico. Se ha dicho que los abuelos reconectan con su infancia a partir del trato con sus nietos, que se ocupan mas de lo lúdico que de lo educativo. Una parte de la conflictividad entre abuelos y padres de la criatura en los modos de tratarla es que aquellos, parece ser, que consienten lo que estos están obligados a reprimir. Posiblemente los abuelos, saben por tener más edad y más tiempo para la sabiduría, que la vida ya se ocupa de dar los palos correspondientes a todos los vivientes y que no es cuestión de anticipar reprimendas. Mientras el nieto va descubriendo la vida el abuelo puede ir contándole cosas de las que ha vivido, llevarlo a pasear por lugares diferentes, mimarlo de otras maneras. Está descargado del rol educativo pero será, seguramente, instruido por los padres para que no le permita según que cosas, o no se convierta en un distorsionador de su proceso.

Obviamente, la tutela y la autoridad es de ellos, las figuras abuelas pueden formar parte de la logística con la que contar y también, sin duda, del cuadro afectivo-relacional pero en la actualidad no suelen ser presencias cotidianas. Cada padre y madre con su hijo encontrará el lugar que debe ocupar el abuelo/a en la vida de la nueva criatura. Desde el punto de vista de ésta, cuanta más gente a su alrededor, mas recursos, más estimulaciones, más cariño, más variaciones de situaciones y en definitiva más oportunidades para crecer con salud y desarrollo. Siempre, evidentemente, que su entorno mantenga una entente asegurada. La primera curiosidad de la condición abuela es que una relación disminuida con su descendiente y pareja se puede ver activada por esta circunstancia. La relación con la familia nuclear, que por definición es un tipo de familia independizada de la patriarcal, no va a ser fácil cuando los nuevos padres puedan sentirse atosigados por los ofrecimientos continuos de los abuelos y, en otra medida, de la parentela. A diferencia del padre/madre que la relación con el neonato está garantizada, la del abuelo/a pasa por la admisión o no de aquellos. No todo el mundo comunica a sus padres haber tenido un/a hijo/a o lo hace con demora o no facilita el encuentro. Depende en gran medida de la comunicación previa que se haya mantenido entre unos y otros. Hay abuelos que se quedan con la demanda de que sean tenidos en cuenta como tales. Si la relación entre padres e hijos (o con las parejas de estos) se ha torcido con anterioridad eso repercutirá sin lugar a dudas a la nueva relación naciente con el nieto que, a fuerza de darse a cuenta gotas, será disminuida.

El cuadro trigeneracional puede conjuntar desde el principio tres clases de egoísmos: el del abuelo que se plantea su futuro próximo en esa condición de abuelidad pensando en su gusto por el trato (un amor consanguíneo que no deja de disfrazar  el deseo de su propio placer); el de los padres que son los posesionarios de la criatura y los primeros en disfrutarla, el del propio neonato que para su supervivencia cuantos más recursos y personas que le amen tanto mejor.

Desde del punto de vista del abuelo caben dos  posiciones, la de intentar establecer una presencia regular en la vida de su nieto o dejar el contacto a la espontaneidad (no contemplo aquí la tercera, que también se da, de renunciar o eludir todo contacto). Para la primera, si no hay un gusto por esa presencia en todas las partes implicadas probablemente, probablemente generará roces. La regularidad continuada venia dada en la familia patriarcal que en la misma casa coincidían 3 o 4 generaciones. Para las familias actuales es tanto más difícil organizarla cuanta más separación previa haya. No es extraño que los recién padres se sientan agobiados por la presencia familiar, en esa logística que se ha ido vertebrando en torno al eje de la perspectiva del neonato desde antes de nacer. Por su lado el abuelo/la abuela se puede sentir alejados del proceso de su nieto al no ser llamado/a o tan solo de muy tarde en tarde para efemérides concretas como la de los aniversarios.

Colette dijo algo muy válido: cuando eres amado no dudas de nada, cuando amas dudas de todo.  A diferencia del padre/madre, el abuelo/a se pone en la condición de amar a la nueva criatura o tener la mejor disposición para con ella pero sin tener las certezas para la relación. Tras los primeros días postparto una abuela francesa me contaba que al ofrecer instalarse con ellos para ayudarles durante una primera temporada su oferta fue rechazada alegando que la pareja y la criatura se valían por si mismos.  Ciertamente hay abuelos/as que ante la tesitura del neonato rebasan el límite de su rol y quieren hacer el de madres/padres o indicándoles excesivamente lo que deben hacer estos. No hay que descartar que se pueda dar una regresión cuando esa insistencia sobrepasa una cuota racional de disposición y ofrecimiento. Sin duda la relación con el nieto pasa por la autorización y facilitación de los padres, de los dos si es una pareja la que está. Un abuelo auto impuesto carece de sentido por mucho que alegue a sus derechos de tal. Eso era propio de familias victimas de sus abolengos y de intereses de linaje predeterminados. Las nuevas configuraciones familiares han sacado la figura del abuelo de prosternación para ser un sujeto tan activo o mas que la de los padres de la criatura. Estos también pueden confundirla como un recurso logístico y punto. Se ha diagnosticado el síndrome de la abuela esclava cuando la relación que se le permite a esta con el nieto es por razones exclusivamente utilitaristas.

Desde el punto de vista del abuelo/a, estrenarse como tal es como entrar en una segunda parte dentro de su futuro en el que ya lleva tiempo instalado. Muchos  abuelos actuales ven crecer a sus nietos y les queda tiempo biográfico suficiente para asistir al nacimiento de sus bisnietos. La vida sigue, los rasgos genéticos continúan y la posibilidad de besos y carantoñas con dos generaciones por medio alcanza un tramo importante de la historia, más de un siglo por lo corto. Depende de muchos factores que luego los hijos de los hijos, y también los hijos de éstos, se interesen por sus ancestros y averigüen qué hizo o que fue de aquella persona avejentada pero cordial que le pudo contar alguna historia y la abrazó en alguna ocasión. Pero cualesquiera que sean los factores, toda oportunidad para el contacto físico de proximidad habrá sido crucial para la base de afecto que quede para siempre.

El abuelo actual estrena ésta segunda parte de su futuro sin ser aún viejo. Algunas personas de su edad todavía tienen hijos. Saber su continuidad genética tal vez le libre de algunos fantasmas o incertidumbres con respecto al futuro de su herencia. En el fondo, sus colecciones, sus cosas, su legado verbal, le gustaría que fuera revivido en la boca de su/s descendiente/s. Conectado con la pulsión a la maternidad (un registro distinto al de la necesidad de la reproducción para la especie) puede haber una disposición a la continuidad del linaje, incluso cuando no tenga una contextualidad de clan biológico. No tiene porque tener las respuestas a esto, la cuestión es que un nuevo ser lo hace abuelo y a partir de este gran acontecimiento, el más extraordinario de todos, el de nacer, toda su percepción se afina y su teoría de la experiencia se pone a prueba  otra vez.

¿Injusticia=Violencia?

Escrito por jesusricartmorera 14-08-2008 en General. Comentarios (0)

Injusticia=Violencia

Me pregunto si la ecuación injusticia=violencia es tan categórica y universal como parece. Sé que las guerras y conflictos bélicos  de hoy, incluidos los diversos terrorismos, son la consecuencia histórica de las injusticias de ayer. Sé que  las guerras y la destrucción de bienes y de personas del futuro están ya fraguadas en las injusticias irresueltas de hoy. ¿Pero cada vez que alguien mata a alguien es porque concurre la injusticia como condición previa? ¿O hay, no pocas, veces la patología  de la mente violenta que elige una víctima propiciatoria para descargar sus desarreglos psíquicos? Las guerras son los escenarios propiciatorios para que los perfiles mas agresivos y homicidas campen a sus anchas. Uno de los  ancianos entrevistados en una película de Axel Corti sobre la Wermacht  austriaca da la siguiente relevante información: los voluntarios para los pelotones de ejecución  solían ser siempre los mismos. Si hay escenarios que catapultan a las iniquidades peores del ser humano, siempre debe haberse dado este fenómeno de sacar a flote violencias soterradas, pero me temo que el grado de perversión actual es tan elevado que mucha gente está cargada de tensiones, tal vez originadas por presiones injustas,  pero que vuelcan sus agresividades contra personas  inocentes. Basta que un país entre en conflicto armado con otro para dar la oportunidad legal a que asesinos latentes ejerzan su violencia brutal contra la población a la que atacan. Un militar, desde el soldado raso al máximo comandante, es un tipo uniformado autorizado a perpetrar crímenes por los que, generalmente, no será juzgado. En toda la historia bélica son raros los casos condenados por abusos o por etnocidios. En realidad hay un límite conceptual en los mismos procedimientos de justicia internacional para juzgar a sus reos. El hecho de que puntualmente sea castigado algún caso de sadismo como el de la chica americana humillando a prisioneros iraquíes no significa que haya un interés del sistema en atajar torturas y asesinatos.

Pero la cuestión social de fondo es la permanencia de estructuras escisionistas de la sociedad que hacen que unos soporten los ultrajes y otros se beneficien de ellos. Eso puede estar estratificado por grupos de intereses o por clases económicas lo cierto es que hay distintas posiciones ante los hechos y ante las condiciones materiales de las cosas. La sociedad dista lejos de ser el sueño de la utopía y su supuesta transformación no va necesariamente a una mayor justicia social sino antes bien a sus efectos opuestos.  La injusticia es el barril de dinamita que un día u otro estalla en forma de violencia. Sí, la violencia es en muchos casos otro barril potencial a punto de estar independientemente de la bondad de las condiciones sociales. Ambos parámetros se alimentan mutuamente. Una situación social que descanse en un funcionalismo injusto tarde o temprano explotará y puntualmente irá arrojando saldos de atrocidades concretas. La psicología social puede estudiar las previsiones de estos fenómenos y el psicoanálisis sugerir el modo con el que combatir el peso de la represión pero mientras el ser humano no se libre de las presiones que le atormentan la violencia termina por ser una escapada. Distinguiremos entre las clases de violencia que surgen y no las mediremos en función de los artefactos de destrucción empleados sino según los móviles que las hayan desencadenado.

Jean Bricmont en su libro y tesis del  Imperialismo humanitario denuncia la coartada de los derechos humanos para justificar las agresiones de los países imperalistas contra otros países que no son objetivamente sus aliados. Con la falacia de la guerra preventiva esta todo el planeta atemorizado. Nadie está a salvo. El concepto no es nuevo, ya lo utilizaron los nazis para invadir Rusia en la II  guerra mundial.

La injusticia que significa el reparto discriminatorio del poder y de los recursos sea a una escala doméstica o a una escala entre naciones es lo que predetermina reacciones violentas. La violencia sin embargo es de orden distinto si es reactiva u ofensiva, defensiva o unilateral. Siempre hemos tratado de distinguir entre las luchas de los partisanos o milicianos que se armaron desde el pueblo para acabar con las dictaduras o para defenderse de alzamientos nacionales como en la época de la república atacada por lo que sería el franquismo de las violencias perpetradas por los bandos reaccionarios. La división sigue sirviéndonos aunque toda violencia con resultados de destrucción sea deplorable. Pero sigue sirviéndonos porque no se puede evaluar el terrorismo con un patrón de medición distinto al de cualquier acto agresivo en cualquier guerra. Irak, desde la invasión del 2003, es un hervidero de atentados. ¿Cómo distinguir los actos terroristas de los ataques bélicos? Mientras haya injusticia el mundo seguirá siendo un campo de emboscadas o de minas y en los estallidos la proporción más alta de víctimas seguirá siendo la no directamente implicada en los bandos, es decir, la población civil, la más indefensa.

Solidaridad psicodependiente

Escrito por jesusricartmorera 14-08-2008 en General. Comentarios (0)

Solidaridad como  alienación y dependencia.

La solidaridad es un acto de fraternidad que puede generar dependencia[1], es uno de los slogans posibles que advierte de los peligros potenciales de la solidaridad mal gestionada. La solidaridad es en principio uno de los valores humanos  más apreciables. Es difícil que una persona sin la facultad solidaria pueda identificársela como alguien de la propia especie. Su gran virtud consiste en su capacidad de ayuda. Es así que la solidaridad puede tenerse como uno de los criterios estables en el registro de conductas que uno tenga. “Haz bien y no mires a quien” se decía antes. Sófocles dijo que la obra humana más bella es la de ser útil al prójimo. Esa utilidad bien puede concretar una manera solidaria de hacer las cosas. La solidaridad, sin embargo, no puede ser tratada como si de un solo comportamiento se tratara. Su sistematización en forma de cooperación desde las cúpulas de estados y de instituciones o desde iniciativas privadas como las ONGs vienen demostrando tras un itinerario de varias décadas, que los programas de solidaridad pueden convertirse en armas sutiles contra las mismas áreas que han recibido solidaridad generando un nuevo síntoma de dependencia. Esta dependencia no es solo económica sino sobre todo psicológica hasta tal punto que la solidaridad puede generar psicodependientes mentales por no decir esclavos de la ayuda. Si se quiere inutilizar a alguien, en la edad que sea de su crecimiento, basta dárselo todo sin que tenga que hacer ninguna contraprestación. Llegará un momento  en que tanta inyección solidaria se convertirá en idiocia.

A  Sófocles se le puede disculpar en su tesis, que sigue teniendo una vigencia en cuanto al universalizarse lleva consigo el intercambio de contribuciones, en un tiempo en que no había tanto conocimiento ni experiencia de los impactos solidarios. Los programas de solidaridad en su conjunto están consiguiendo una nueva forma de dominación en los países en los que intervienen.  Toca distinguir entre ayudas puntuales por catástrofes que envían a la indigencia a miles de personas de un dia para otro a programas sistemáticos de intervención desde afuera, con capitales extranjeros y sin la implicación co-decisoria de los interesados. No se nos escapa que ayudar no es fácil y que lso mismos protagonistas de la ayuda pueden tratar con efectos indeseables en sus inversiones. El hecho de la gratuidad de sus esfuerzos por los que no tienen que pagarlos directamente beneficiados en la ayuda los aliena en posturas de espera mas que los recluta en posturas de sinergia activas.

La revisión y autore4vision sobre la solidaridad está enunciando tesis radicales al tratarla como una nueva forma de colonización. El dominio de una persona o grupo cultural sobre otra u otras queda manifestado desde el momento en que el ayudado queda excluido desde los mismos programas de ayuda incapacitándole para valerse por si mismo para salir de su agujero.

No hace falta venir a África o ir a las zonas más depauperadas del planeta para darse cuenta de ese fenómeno de incapacitación del necesitado. En los países más ricos también hay y ha habido no pocas personas que se han acostumbrado a la ayuda permanente sin hacer contraprestaciones de ningún tipo para recibirla. Los estados del bienestar se han encontrado con los resultados de políticas sociales que solo han servido para amordazar contingentes de la población no para rescatarlos como fuentes de riqueza o creación para si mismas y para el resto de la sociedad. El estado -primer gendarme interesado en la sociedad clasista y en un cierto inmovilismo histórico para no pocos temas de su país- prefiere dedicar importantes cantidades de capital para asegurar la perpetuidad clasista aun a costa de desaprovechar valiosos contingentes humanos de su país que no aceptar iniciativas igualitaristas y cooperativistas. Otro tanto puede decirse del capitalismo rico frente al capitalismo pobre de los países con grandes bolsas de pobreza. Inyecta sumas de capital considerables para si bien modificar algunas infraestructuras no intervenir realmente en la incorporación de las masas para planes de creación que les autonomicen además de cambiar de chip.

Hay una concomitancia entre los indigentes profesionales de los países ricos con los indigentes de perfil constante de los países pobres. Sus proporciones son completamente distintas pero sus esperas de la sopa boba son las mismas. Aún asi cada pobre permite ser colonizado por la idiocia o no según el grado de miserabilidad que lo arrolla. La miseria creciente guarda una terrible conexión con la falta de dignidad. Quienes ponen la palma de la mano esperando recibir no saben qué con tal de recibirlo no son pocos pero aún así son una minoría en comparación a quienes no lo hacen. El estilo es distinto en cada país. En Senegal, más europeizado  y más rico que sus países vecinos, el comportamiento de los que piden ayuda es distinto.

Hay que distinguir entre el gesto solidario espontáneo que viene a cubrir una necesidad de quien la tiene que a su turno, con el beneficio de esa acción, podrá hacer otro tanto con otra persona siguiendo una poderosa ley de encadenamiento de un significante: ayudar a quien lo necesita realmente pero en una ayuda que le permita su evolución y formación y en definitiva su independencia de aquella carencia puntual; del gesto profesional y sistemático de la caridad o de la solidaridad como acciones que pretenden otros propósitos: la una ganarse el cielo y la otra reconducir capitales aunque los resultados tanto de un caso como de otra no sirvan para la libertad de nadie y, todo lo contrario, sí para su alienación. 



[1] La solidarité és un gest de fraternité que peut devenir en dependence. Es un texto que llevamso escrito en nuestra pizarra de la furgo por algunos países del Africa Occidental  a mediados del 2008.

ONGs=Capitalismo

Escrito por jesusricartmorera 14-08-2008 en General. Comentarios (0)

Las Ongs que están por la cooperación y el desarrollo no suelen unir a sus planes humanitarios el humanismo crítico contra las antiguas inercias nefastas de las sociedades. Consiguientemente no luchan por otros valores alternativos, es decir  por la reconstrucción mental de la especie humana. En realidad no se enfrentan a las tradiciones, a las inercias obsoletas, a las desidias y a costumbrismos estériles. Textualmente no van a ni pretenden cambiar el mundo. No van a hacerlo. Forman parte del panorama socioeconómico y hay que contar con su presencia pero no precisamente como factores de propulsión de nuevos cambios.  Sus políticas quedan en el registro de los paliativos.  Otro asunto son las ONG que intervienen contra las leyes de un país, tales como AI. Desafortunadamente la mayoría, siguiendo una larga tradición de catolicismo militante en sus países de evangelización, se plantean el desarrollo: desde más asfaltado y vías de comunicación a más pozos, más canalizaciones o más alimentos y más escuelas. Todo ello muy loable, solo que ni siquiera la escolarización es una garantía de pautas educativas de nuevo tipo sino la reproducción de las viejas basadas en esquemas de obediencia y de ejercicios memorísticos.

Toda inversión útil deja un poso consolidado. El asfalto o una vía sólida de circulación son tan necesarios en un régimen capitalista como en uno supuesto que pretendiera una economía (más) igualitarista y un desarrollo sostenible. La objeción es que las ONGs no critican directamente los planteamientos de Estado y/o las decisiones gubernamentales en sus países de intervención. Su legalidad en ellos depende de no meterse en asuntos internos como para convertirse en personas non gratas y ser expulsados. Las ONGs necesitan justificar ante sus propias bases de financiación: desde particulares a entidades bancarias y empresas en sus países de origen que trabajan en  pos de la ayuda internacional e invierten en solidaridad. Lo cierto es que un volumen alto de sus engranajes ya se lleva una buena parte por no decir la mayor parte de sus ingresos, quedando un resto final para productos de innovación. Habría que consultar las memorias publicadas una a una para ver cual es el porcentaje de una parte y de la otra. Es sospechoso sin embargo que los propios colaboradores de ellos tengan motivos para quejarse de inversiones absolutamente impensadas tan solo para justificar gastos (una nueva versión de blanquear dinero) o pagar billetes de primera clase, o los más caros, a sus colaboradores.

La equivalencia de las dos partes de la ecuación no es ni positiva ni negativa, constata un hecho. Capitalismo es uno de los nombres del desarrollo pero sabemos demasiado bien a costa de qué ha sido  su desarrollo: miserias de distintos tipos, explotación salvaje de la fuerza de trabajo, contaminación y falta de respeto con el medio ambiente; y por si fuera poco todo esto, despersonalización en masa de la gente para tenerla reclutada tras zanahorias dadivosas u objetivos ambiciosos con los que hipotecar sus vidas, es decir impugnarlas como vidas llenas de sentida para vaciarlas tras llenar sus panzas y sus álbumes de cromos.

No hay porque poner en duda el valor sincero de las Ongs en ayudar a sus sectores campos predecididos de ayuda. Tampoco hay que poner en duda el valor objetivo real de las intervenciones: un pozo es un pozo, una instalación solar es la que es, curar a  millones de enfermos de sus enfermedades son curas reales. Otro asunto es si estas intervenciones sirven para generar procesos autogestionarios de conciencia y asunción de responsabilidades, capacidad de mantenimiento de las nuevas instalaciones donadas o las curas son para evitar nuevos brotes de las mismas enfermedades. El desarrollo existe a partir de dotar medios, pero también criterios de gestión de esos medios, para sobrevivir con dignidad y con capacidad de programa y futuro. Lejos de esto una ONG es interpretada a escala de un país como una empresa que en comparación a otras tiene una serie de ventajas fiscales que va a inyectar presupuestos considerables y que va a crear puestos de trabajo a su alrededor. En este sentido el desarrollo en el sentido de  financiación de proyectos es contante y sonante en si mismo independientemente de la voluntad transformadora que haya detrás o no. No negaremos que el capitalismo no supuso una verdadera transformación en las relaciones de producción humanas y en el contacto con la naturaleza, tampoco que en los anales de sus historia económica hubo verdaderos héroes del empresariado que arriesgaron sus vidas y sus fortunas para transformar las situaciones de los países. Con esto no se trata de disculpar a nada ni nadie tampoco de culparlo. Lo cierto es que determinadas innovaciones producidas a gran escala (el televisor o el automóvil) que en principio eran inventos absolutamente revolucionarios y favorecían algunas ventajas con respecto a la velocidad de las noticias y la velocidad física de la gente, se habían convertido ambos en nefastos. Hay algo del capitalismo a revisar y esto es los costes de su desarrollo tanto en términos de agravio a la naturaleza como de agravios a las mismas personas.

Para quien no cuestiona el sistema en su perversión potencial la equivalencia no le hace mas que reconocerle su gran contribución a la expansión del capital y de sus réditos; para quien cree que el intervencionismo solidario además del desarrollo económico ayuda a cambiar la mentalidad de los ayudados a favor de un nuevo tipo de conciencia humana está emplazado a que se le caiga la venda de los ojos.

Podemos aceptar que el desarrollo de algo tiene un valor en si mismo y su evaluación hay que diferenciarla del valor de su aplicación. La historia de la ciencia está llena de curiosidades en la intervención del hombre en el conocimiento. A menudo los científicos se han valido de las estructuras de financiación para sus investigaciones sin estar de acuerdo con sus políticas. La historia del saber esta repleto de nombres que pueden más o menos gustarnos pero de los que queda su contribución a la ciencia y no el perfil biográfico de sus vidas en los que no entramos ni salimos. Wernher von Braun[1] ,Chadwivck[2] , Classius[3], A.W. Frutkin[4], Werner Heisenberg[5], McMillan Edwin[6].

Maxwell,James Clark[7]. Michelson[8] Leslie Groves[9]Paul Hermann Müller,[10] David Sarnov[11], Crhistian Huygens[12] y Peter Kapitsa[13] entre otros miles han contribuido al desarrollo del conocimiento cientifico y por tanto al dominio del saber sobre la ignorancia independientemente de dos factores: la aplicación perversa del conocimiento obtenido  -por tanto la incapacidad de usarlo con una perspectiva ética- y su concreción en momentos para los que la tecnología o la capacidad material para gestionarla no estaba a la altura de la nueva fórmula conseguida.

Al desarrollo inyectado desde y con pautas extranjeras en países que lo necesitan bien le puede estar pasando en llegar en momentos y lugares de formas irruptivas que desayuden en lugar de ayudar a los países de recibo. El desarrollo en las metrópolis ya tiene una larga tradición de haberse cargado parajes naturales y formas de vida cualitativamente mejores que las modernas. Importar ese modelo de desarrollo a los nuevos países es quitar del hambre y de las enfermedades a contingentes de la población para enviarlos a otras clases de alienación de sus individuos y de nuevas patologías urbanas todo ello aderezado con una impresionante falta de valores humanos.

 



[1] Trabajó en los proyectos espaciales de USA q culminaron con la llegada del primer hombre a la luna.

[2] de Cambridge 1932 demostró dentro de la imabastabilidad de la sencilla teoría dual de núcleo positivo+electrones negativos en los átomos, que estos estaban habitados por una creciente fauna y floras de partículas elementales, algunas de las cuales verdaderamente extrañas. Descugrió los neutrones:partículas q. tienen casi la misma masa q. un protón pero sin carga eléctrica.Anteriorme ya se habían anticipado otras partículas como los neutrinos:partículas sin masa y eléctricamente neutrales.

[3] contribuyó a la ciencia de la termodinámica.

[4] dir.de programas internacionales de la NASA 1962

[5] fue autorizado por la Alemania nazi a explicar la teoría de la relatividad pero a condición de que no mencionase a Einstein.

[6] Relacionad ocon el sincrotón.

[7] teoría cinética acerca del escapamiento de los átomos por su movimiento rápido8es el caso de la evaporaciçón).Unión permanente entre el campo eléctrico y el magnético.Lo que implicaba la existencia deondas electromagnéticas móviles y autosuficientes.estas ondas serían identificadas con la iuz.Unificó teóricamente tres fenómenos históricamentd distintos: electricidad, magnetismo y óptica.

[8] efectuó el tipo de mediciones de la luz que no consiguiera Maxwell,demostrando q se mantiene constante independientemente de si la fuente que la provoca es móvil o no. construyó el interferómetro,un instrumento sensible q aparentemente viola la experiencia nutrida por el sentido comón y que como alternativa presentan una descripción de los fenómenos con una rotundad verdades.

[9] director del Manhattan Engineer District (projct Manhattan)

[10] químico suizo. confirmó las propiedades insecticidas del DDT

[11], el padre de la radio. Supo ver inmediatamente el potencial económico y comercial del invento de Baird. Se preguntó porque no llevar un televisor a cada casa.En la feria mundial de NY (20abr de 1939)ofreció a América el primer servicio de tv comercial convirtiendo un invento individual en un servicio de comunicación.

[12] (1629-1695).estudió el comportamiento de una onda que reverbera en todo un sistema q la contiene.

[13] físico soviético de Cambidge.Nobel por sus investigaciones de la física a bajas temperaturas que dieron origen a los superconductores.