FLUENCIA TRANSCULTURAL

La estructura narrativa del ensayo

Escrito por jesusricartmorera 10-08-2008 en General. Comentarios (0)

 A partir de tener por común denominador la prosa se pueden sondear puntos de concomitancia entre la empleada para las distintas construcciones expresivas y géneros que existen. Me pregunto si se puede comparar la estructura narrativa de la novela con la expositiva del ensayo. Ambos campos son tan distintos que los lectores de un grupo no tienen porque coincidir con los del otro o al revés. Entiendo por grupos de lectura los que predominantemente usan un género aunque no le hagan ascos a lecturas de los otros. Sin embargo,  hay un despegue de un género hibrido en el que la novela y el ensayo se funden pudiendo encontrar disertación ensayística dentro de una estructura de novela con personajes que la transcriben. También al revés: se puede incluir la anecdotización dentro de una estructura de ensayo que acude al ejemplo. Es ya un clásico el tipo de literatura analítica de sintomatología que va haciendo desfilar una casuística extensa junto a una teoría expositiva del tema o del síntoma. Si lo que pretende un ensayo es hacer diana en la sensibilidad de quien lo recibe o lee quedaría justificada su recursividad al ejemplo. Hay un tipo de literatura estadounidense que ha abundado tanto en ésta que lleva a crear la sensación de haber hecho una gran cantidad de amigos después de la lectura de uno de sus libros. Esa novelización del ensayo, a pesar de sus indiscutibles atenuamientos y facilitaciones para la comprensión, tiene varios inconvenientes: 1/ cuantifica exageradamente el número de páginas, fácilmente lo puede triplicar o cuadruplicar. 2/no son controlables los sesgos en la transcripción de los casos comentados y 3/trata de atenuar la posible dificultad o densidad de sus conceptos buscando el auxilio de la ejemplificación.

Los ejemplos ayudan a entender los problemas. Hemos aprendido aritmética básica gracias a ejemplos y a resolución de problemas concretos. Eso proporcionó una base para aprender álgebra, algo exclusivamente conceptual. Los matématas sostienen que todo es reducible a ecuaciones, relaciones conceptuales y sígnica. En última instancia todo lo que no fuera una pizarra llena de números y letras y vinculadores sería pura filfa semántica. Para los químicos el estudio de las estructuras de la vida pasa por fórmulas y nomenclaturas con una expresion gráfica que es un absoluto sinsentido para el lego. Si un químico o un matemático no tienen porque ofenderse en que sus textos no salgan del circulo de iniciados que los pueden comprender tampoco tiene porque sentirse afectado cualquier otro científico  que investiga zonas teóricas inexploradas,  el filósofo que diserta exclusivamente desde la abstracción o el poeta que se deja llevar por la inspiración y no se preocupa de razonar sus versos.

Cada discurso, sea cual sea su aspiración a ser o actuar como crucial o, incluso, como único le toca compartir tiempo y espacio con los otros discursos. Cada teoría tiene su sector por el lado de quien la elabora y por el de quien la sigue que puede ser una zona intelectualmente inaccesible o ideológicamente prohibida para otros sectores. Las teorías tienen puntos de concomitancia pero cada una se reparte el campo de incidencia en el gran espacio del lenguaje comunicacional. Hay teorías que se van desarrollando a espaldas y en paralelo a otras sin que se interfieran mutuamente. Con o sin sentido de la competencia las que mas publico alcanzan, mas radio de acción tienen, son las que mas conectan con el lenguaje popular y el quantum de conocimiento circulante. Por el contrario, una teoría es tanto más críptica cuanta más formulación especializada usa. Una teoría se enfrenta a la tesitura –es decir, la de  su teórico, que la teoriza y representa- de sacrificar sus zonas más difíciles en aras a la divulgación o de seguir su dinámica intrínseca evolutiva que ocasionará probablemente mortandad en sus filas, reducción de su seguimiento y finalmente aislamiento. Es cierto que una teoría no es mejor ni mayor por el hecho de que sea más incomprensible pero no lo es menos que el mismo desarrollo teórico de los conceptos, y en general de la ciencia y de la tecnología, es una consecuencia natural y lógica de la complejidad, ante la que potenciales seguidores se desalentarán dejando de seguirla. Esto pasa con, absolutamente, todo y no solo con los textos escritos. El consumidor moderno se rodea de un montón de aparatos de los que solo usa un 30% de sus prestaciones porque se declara incompetente para usar el otro 70 o tiene en sus bibliotecas privadas un montón de libros de los que ha leído la menor parte y de estos ha entendido la menor parte. Así que, mientras por un lado va el desarrollo por otra toca ponerse a la altura de este si quiere aprovecharse en su totalidad. Evidentemente no todas las personas, ni siquiera las culturizadas y con un nivel alto pero no óptimo de conciencia,  está dispuesto a hacer este esfuerzo. Por su parte, la posición del teórico que prefiere el sacrificio de partes de su teoría para que no sea etiquetada de oscura a favor de su divulgación no es precisamente la honesta.

Una teoría entendible no es mejor ni mayor que aquella otra mas difícil de comprender en su trama. Su autor tampoco es necesariamente más didacta o brillante. Popper descalifica un tanto alegremente la teoría densa por el hecho de serla. Sin advertirlo, la suya también lo es para otros sectores que no lo alcanzan o lo descartan en la lista de sus lecturas. Simplemente, hay un tipo de literatura que a priori es aceptada o negada por los sucesivos públicos. Cuando de pronto alguien del campo de la filosofía se hace novelista y triunfa en este género parece olvidarse que la filosofía no se limita a su historia y a las escuelas clásicas sino a un proceso de renovación constante de la idea. Pensar es básicamente contradecir y reflexionar en torno a las afirmaciones. El propio Marx, hipervalorado en su época y sobre todo postmortem, no advirtió que la conversación de la teoría como instrumento de la acción y supeditada a ésta la negaba como tal, la convertía en otra cosa, en una especie de paje del gran rey de la historia.

La teoría, en sus distintas disciplinas, es la que es y por mucho que se auto auxilie con una semántica de la facilidad los conceptos más duros no lo van a tener fácil para ser entendidos. Los estudiantes terminan bachilleratos sin aprender del todo integrales o logaritmos, si embargo tienen títulos que les acredita ese conocimiento. También se terminan carreras universitarias sin haber dominado la técnica de comentarios de texto, sin embargo se les acredita en ese dominio. No es extraño que cuando se enfrenten a textos de calle, artículos periodísticos o, incluso, cartas que abundan en la polémica se descorazonen ante la longitud de un trabajo y ante su densidad. Decir que un texto es denso es la forma moderna y cortesa de decir que está mal explicado o mal construido sintácticamente. Cada material tiene su coeficiente de densidad y cada líquido su pH. Se trata de características inherentes. Una cosa es la que es por las propiedades que contiene. P es P si y solo si contiene las características p1, p2 y p3 a parte de otras no fundamentales y aleatorias. No puedes manifestarle a P tu incomprensión por el hecho de tener esas características. Oye, yo soy eso, te responderá. Una de las características de la ameba es que es escisípera. Tú no puedes ir y decirle, ¿por qué no te reproduces por fecundación? Te contestará tu eres un capullo ¿o qué? La teoría sigue un proceso propio no necesariamente conectado con el empirismo. De hecho, hay una praxis teórica distinta a la teoría para una praxis. El mismo empirismo que envuelve el universo de lo teórico incluye su relación con la cultura, es decir con la comprensión general de una época. Tratar de sacarla adelante buscando divulgadores corre el riesgo de desvirtuarla. La diferencia entre la postura filosófica a la política es que desde este lado se acepta una reducción de la exigencia conceptual a cambio del valor de la consigna seguida. En última instancia un político termina por convertirse en un protagonista en contra del desarrollo del pensamiento en aras a la aplicación táctico-estratégica de objetivos de consumo social.

El análisis filosófico se desarrolla ajeno a su posibilidad práctica, la propuesta política se formula desde su posibilismo, que suele llevar incluida su degradación relativa. La semantización de un teorema no quita la dificultad críptica de este cuando el receptor se niega o auto descarta a entrar en su comprensión. Si para leer es necesario el dominio de los rudimentos del alfabeto para comprender es necesario entender los conceptos que van desfilando. Se trata de una combinación encadenada. So sus eslabones no son comprendidos es imposible que el conjunto se sepa de lo que va. Es así que se tiene una sensación una tanto bochornosa  del texto sin alcanzar su espíritu.

Desde la vuelta que hizo Charles Darwin con Robert Fitz Roy,  capitán del Beagle, comisionado para explorar las costas de Patagonia, hasta la actualidad han cambiado muchas cosas pero no tantas en cuanto a mecanismos de la estructura mental y persistencia de la resistencia a la innovación, tanto por lo que hace a modificar circunstancias materiales como a modificar formas de pensar. La ley de la evolución tan controvertida en su momento y todavía tergiversada en la actualidad no es una especie de salvoconducto que asegura a todos los seres el salto al paraíso o a la mayor capacidad comprensiva sino un proceso vivo que se puede acelerar, detener e incluso retroceder según la actitud que se adopte ante las tesituras existenciales.

Lo que toca discutir en cada propuesta escrita –también, desde luego en las de vía oral- es las conexiones en sus puntos expositivos y las posibles lagunas incoherentes en las que incurre. La discusión sobre sus trampas, intencionales o inconscientes por parte del autor, es lo principal; la discusión de sus dificultades vocabulares o de su longitud de texto, sin ser algo despreciable, es totalmente secundario e irrelevante.

Es así que la estructura narrativa del ensayo cargada con todas las concesiones aconsejadas para seducir los sentidos del lector no por eso puede dejar de exponer lo principal de su propósito y tratar de aclarar la densidad de sus tesis centrales volviendo a ellas desde otros ángulos que hagan fácil su intelección aunque eso lleve a caer en el riesgo del repeticionismo.

Humillados del mundo.

Escrito por jesusricartmorera 09-08-2008 en General. Comentarios (0)

Humillados del Mundo, ¿Todavía no os habéis unido?[1]

Hubo un tiempo en el que creímos en que la conciencia de la gente iría en crecimiento, que era cuestión de tiempo para que todo el mundo se diera cuenta de lo que estaba pasando y de la urgente necesidad de tomar cartas en el asunto para cambiar el rumbo de la historia. Hubo un tiempo en que creímos en los proletarios, los esclavos modernos, decíamos,  que no tenían más que perder sus cadenas y que su conciencia de clase explotada irradiaría a toda la sociedad un camino para la liberación. Hubo un tiempo en que confiamos en que las personas alcanzarían la madurez y una capacidad de razonamiento. ¡Flipábamos!. ¡Nos equivocábamos! ¿Todavía ahora en los detalles cotidianos me pregunto cómo pudimos creer en ese potencial revolucionario?

La incultura devasta extensiones enormes de la sociedad lo mismo que los incendios descontrolados destruyen miles de hectáreas de bosque. La gente vive para adentro entrampada en sus ignorancias sin importarle en absoluto hacia donde se encamina el mundo. La gente es soberana de su autoexclusión y en su estulticia. La soberanía donde más negativamente se ejerce es en el aislamiento social.  El predominio del individualismo lleva a serias dudas sobre la pertenencia de individuos físicamente parecidos a la misma especie. Tenemos una conexión zoológica los unos con los otros lo mismo que también la tenemos con otros primates, lo que no compartimos en absoluto es una identidad social y menos aun, humanista. Por lo que hace a la camaradería colectiva a favor de ese otro mundo mejor que es posible y que nos sale en las conversaciones tiene más de quimera que de realidad práctica. La defensa comunitaria contra la humillación social sigue siendo un tema crucial que ha encontrado salidas en la poesía y el psicoanálisis pero que sigue más  huérfana de teoría alternativa que medio siglo atrás. La lucha ya no es de los humillados contra los explotadores sino de todos contra todos en una guerra sin cuartel en la que nos cuestionamos no ya la posesión de los grandes medios de producción sino el rito de los pequeños hábitos y egoísmos cotidianos.



[1] http://disc.server.com/discussion.cgi?disc=201407;article=2833;title=Hoyenelmundo

La trampa alternativa

Escrito por jesusricartmorera 09-08-2008 en General. Comentarios (0)

 

Una generación tras otra se dotan de salvoconductos para cruzar su tiempo de permanencia en la historia humana creyéndose contribuir a la evolución de ella o auto justificándose para reproducirla en sus cánones y tópicos tradicionales sin tratar de cambiarla. Excepcionalmente algunas generaciones o las partes más movientes de ellas creen encontrar la feliz alternativa para con la que no solo vivir en felicidad y paz durante su época sino para poner freno también a una deplorable línea histórica de salvajadas y atropellos de los hombres contra los hombres y contra sus entornos naturales.

Padecemos secuelas con respecto a antiguas y nuevas movidas alternativas. Lo mismo que los peceros que décadas después de los crímenes del estalinismo seguían convencidos que el PC soviético había sido la gran hazaña del siglo XX en contra del fascismo y que esto le disculpaba de todo lo demás, los que hemos vivido por y para las alternativas hemos arrastrado durante décadas una cierta simpatía por un ámbito social que mientras tanto se ha ido poblando de oportunismos múltiples. Es difícil señalar a aquellos que fueron tus camaradas, compañeros de militancia y de ideas, como impostores de lo que dijeron o aún dicen ser pasando a ser parte de la gran merienda de una sociedad que lo único que desea es perpetuarse a sí misma.

Una considerable parte de la configuración social moderna tanto por lo que hace a los estilos de democracia política como formas comerciales están repletas de personalidades que no hace tantos años eran  las más revolucionarias de todas. En el parlamento por un lado, en las sedes de no pocos partidos de una estéril aunque no efímera izquierda encontramos comportamientos que ya recuerdan demasiado los de lso profesionales de la sociedad caduca de antes contra la que se luchaba. Las formas relacionales dentro y fuera de las esferas de poder por lo que a influencias políticas se refiere no esta cambiando substantivamente la condición humana, más bien la iguala en una performance de competidores por su cuota de mando. Quizás el revolucionario mas consecuente elevado a gestor de poder solo le queda la alternativa de renunciar al cargo cuando éste le exige componendas y alianzas antiéticas además de declaraciones públicas falsas o decisiones económicas con las que n puede estar de acuerdo. Episódicamente un poeta de presidente de estado tiene el tiempo justo para darse cuenta que ese no es su lugar y regresar pitando a la sociedad base desde la que continuar con sus impugnaciones. Algo que ya le pasó a Senghor en Senegal.

La figura del revolucionario, supuestamente alternativa, se estrella en el cargo concreto del hacer o seguir opciones distintas y opuestas a las que siguiera la sociedad anterior. Los partícipes de los maremágnum protestativos cargados de buenas intenciones y experimentando luchas contra un estatu quo y una realidad de déficits no significa que su potencial radical, incuestionablemente evidenciado con coraje y decisión en unas coyunturas, se convierta en potencial de reconstrucción.  La figura del revolucionario se presenta como la del mensajero de una alternativa. Todo lo que tiene de positiva como crítica a un estatuto social inaceptable y a una realidad voluntariamente deficitaria debido a su clasismo lo puede tener de discutible como garantía de un futuro mejor aunque no pare de hacer apología de él. Automáticamente quien habla de alternativas pasa a ser de lo que habla o así se infiere. El estandarte de la alternativa se confunde con la alternativa misma, el icono con lo que desea representar, el agitador con el reconstructor social que está por constituirse y el crítico con la solución a lo criticado.

El desenlace de los acontecimientos no va así de rápido y de las canteras criticas de un sistema no paran de salir formas nuevas sociales adaptadas a este con suficiente capacidad esponjosa del engullimiento de todo aquello sin que cambien de fondo las relaciones humanas. Es así que en no pocos espacios alternativos, venidos de la mano de la nueva era, pero también de los antiguos partidos m-l (marxistas leninistas) nos encontramos ferias mercantiles para poderes adquisitivos considerables de un lado y grupos de estudios socioanalíticos por otro lado con productos teóricos en forma de revistas para circulaciones minoritarias, más preocupados en su perpetuación de núcleos que en su inserción en opciones radicales de vida. Frente a ellas una preferencia de tener a buen recaudo los puestos del trabajo en las universidades de ese sistema contra el que luchan. Podria decirse que nadie escapa a sus contradicciones personales entre el primum vivere (para no pocos, vivir muy bien antes que nada) y la vida alternativa como diseño o sueño cada vez mas alejada de los propósitos reales. Es así que antiguos protestatarios de lo más radical prefieren ocupar su puesto a media jornada y desatender sus obligaciones en su puesto de trabajo como directora o profesor de escuela que enfrentar el dia a  dia los problemas concretos. Es así que un impresionante sector de gente que llenaba manifestaciones, incluso violentas, y congresos de presupuestos muy radicalizados, pasan a montar sus negocios particulares del tipo que sea ingresando en el panorama social que todo lo mercantiliza.

La alternativa pasa a ser una trampa de considerable tamaño cuando se sigue creyendo en ella y no pasa de ser otra forma de protagonizar la participación e integración sociales  que si bien pueden ser forzadas y condicionales, para nada voluntarias y abnegadas, no dejan de perpetuar el esquema de la estructura global contra la que se oponen.

Del mismo modo que determinadas estéticas que identifican un grupo y una escala de valores (los cabellos largos y barbas  junto a las faldas hindús i las largas melenas de la década de los 60s y 70s, o las rastas de décadas posteriores) no son una marca de absoluta garantía, determinados discursos insuflados de lenguaje  anti sociedad no significa que lo sean realmente de anticapitalismo. Esto es así que puede haber grandes movimientos reivindicativos, el de la antiglobalización o el del feminismo, que no son realmente anti sistema en su conjunto sino contra unos valores muy específicos del mismo. De todos los movimientos sociales los más predominantes siempre han sido los reformistas fragmentarios no los críticos radicales a la totalidad de una manera de hacer. Estos al luchar contra el sistema les toca luchar también contra el otro inmediato, contra el mismo compañero de fábrica, de manifestación o de asociación. Los otros les basta coincidir puntualmente en un punto reivindicativo.

Un proverbio brasileño dice que la tierra no tiene sed de la sangre de los soldados sino del sudor de los hombres. Solo las contribuciones directas en un sentido por lo que hace a reconstrucción del planeta podrán generar modelos imitativos de la reconstrucción de la sociedad. Eso pasa por alternativas fundacionales materializadas más que por su defensa demagógico conceptual.

A la pretensión de Guermesildo de Azcárate ante el panorama legal diciendo  la ley debe ser ciegamente respetada y libremente discutida debería dársele la vuelta diciendo que todo debe ser libremente discutido incluidas las leyes sesgadas e inoperativas buscando instrumentos más ágiles para proteger las correctas que también las hay y cambiar las incorrectas que son excesivas.

En los cambios pendientes que tiene una, la, sociedad, pasar a repasar la lista de malos que generan dolor y rabia no tiene tanto sentido como construir una vida estupenda al margen de sus nefastas incursiones. Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia, dice un anónimo. Amar un proyecto de vida no sumisa es lo mejor a lo que puede optar una persona creativa. La etiqueta de alternativa o no es lo de menos.

Presuponer que en los espacios autodefinidos como alternativos vamos a encontrar la gente ideal del amor y el trato exquisito de la sinceridad personal es bastante idiota en los tiempos que corren. Por encima de las deferencias personales priman los intereses comerciales del beneficio sea cual sea el slogan de la pancarta del lugar de concentración. Las ferias alternativas de tipo alimenticio y cultural han caído en eso. Toda una investidura de gentes exquisitas o que de eso van con sus discursos de nueva espiritualidad o nueva persona o justicia no pasan de ser otros pupilos tolerados por el sistema para que cumplan con su función de engañabobos. Tan pronto se hace ejercicios de verdad ahí donde se va se ve aumentada la lista de enemigos o de indiferentes y neutros que para el caso es algo parecido.

Solo tras experiencias revolucionarias intensas se puede alcanzar una sensibilidad que permitir identificar lo que estaba en el lado de uno y se ha pasado al lado contrario. Y es que para sobrevivir la gente todavía sigue vendiendo su alma al mejor postor a falta de diablo que le permita la eterna juventud.

 

 

 

El boom asociacionista

Escrito por jesusricartmorera 09-08-2008 en General. Comentarios (0)

 

Una de las reivindicaciones históricas pedidas por los pueblos oprimidos ha sido y sigue siendo el del derecho de reunión y asociación. Nadie puede impedir de nadie que se reúna con quien elija, que comparta sus ideas, levantes sus empresas o promocione sus proyectos siempre y cuando todo esto no forme parte de estrategias destructivas de la tranquilidad colectiva. Los modelos democráticos o pseudo se distinguen entre otras cosas por un enorme volumen de nuevas asociaciones de todas clases. La naturaleza crea a los seres y ellos se juntan. El fenómeno del boom asociacionista es tal que implica millones de personas en distintos grados de voluntariados, cooperaciones, militancias o compromisos. Siempre hay alguna justificación o un aspecto descuidado por otros grupos que dejan las puertas abiertas para intervenir proponiendo un nuevo programa, otra sigla, otra dedicación y otra singladura de foros-congresos-actos fundacionales todo esto convenientemente apoyado por unas cuantas docenas de simpatizantes, amigos e incondicionales.

Esa fenomenología de nuevos planteamientos colectivo-organizados demuestra la salud democrática de una sociedad y el interés de unos por los problemas de todos lo cual es digno de elogio. La demostración no se queda en eso, también permite observarlos como campo de interacción humana en el que no están erradicados los personalismos y los intereses superestructurales por si mismos independientemente  del tema vertebrante con el que trasiegan.

Desde la posición de observador indirecto el solo formato del recibo de convocatorias para conferencias o actos decisorios de bastantes grupos empeñados en nacer y en consolidarse suena un poco a cuento. Curiosamente sus propuestas no añaden nada nuevo a lo que ya existen en el panorama de las ideas y análisis pero sí tienen de novedad que 10, 30 o 50 personas las subscriben unitariamente. Esos dos detalles revelan que lo verdaderamente importante del nuevo grupo no es en lo qué viene a intervenir sino quien va a hacerlo. Tras ese quien suele estar la pasión personalista o carismática de alguien que consigue vertebrar algo en nombre propio, tal vez rebotado o escindido de otros espacios organizados en los que no se le hacía demasiado caso.

Mucho asociacionismo de nuevo tipo tiene que ver más con escisiones de antiguos bastiones organizados que con la necesidad de nuevas tendencias. Algo difícil de explicar es esa necesidad tan irrefrenable de crear nuevos  y más grupos en lugar de desarrollar las potencias de grupos madre permitiendo la cancha plural en sus distintos tipos de ocupaciones. Evidentemente hay razones de incompatibilidades metodológicas  e ideológicas que explican antagonismos entre organizaciones que mantienen las fosas de agua con cocodrilos hambrientos entre las unas y las otras pero no es menos cierto que hay incompatibilidades personalistas que generan diferencias artificiales entre unos grupos y los nuevos con desiguales nóminas de cocodrilos en otras fosas para protegerse mutuamente en sus distancias.

Dejar el email a un grupo emergente con el que mostrar interés por sus actividades te hace correr el riesgo de asistir esquemáticamente a nuevos procesos que con la excusa de cambiar el mundo se reúnen una y una docena de veces para creer que las cosas son mas cambiables por el hecho de decir en voz alta en una sálalo que todos los asistentes dicen con la voz chica en sus contactos individuales

 Los espacios colectivos que en un tiempo los vi como algo crucial para los procesos de liberación mental y material de los seres humanos sojuzgados ahora tienen un valor relativo por no decir sospechoso cuando pasan a tener la categoría d autorizar tesis a partir de cuantas mas firmas se enlisten en cola mejor. Para conceptos tan vagos como el de Persona o el de Justicia no se me ocurre pensar que un lugar con cien o mil personas redefiniendo el significado de lo uno o de lo otro haga avanzar esos parámetros en la vida diaria cuando los mismos miembros se enfrentan cada dia a tesituras que le dificultan su libertad de ser o estar a la altura de la ética y de la justicia más mínima del reconocimiento del otro. Thomas Fuller organizó las relaciones en el mundo con la más absoluta de las simplezas:”la audacia en los negocios, lo primero, lo segundo y lo tercero” Da la impresión que principios tan fragmentarios como este son los que están detrás de no pocos proyectos humanitaristas que valoran más su eclosión organizativista que no el avance cualitativo en ideas y en actos en la autentificación humana.

La palabra colegiada tiene sus trampas. El individuo creativo se ve obligado a renunciar a partes de su terminología y argumentación para que el crecimiento y/o cohesión del grupo le conceda su condición gregaria. La llave del éxito de la vida es el conocimiento del valor de las cosas dijo John Boyle O’ Relly. Cuanta mas gente lo identifique mas habrá que pueda practicar una vida en consecuencia con ese reconocimiento. El espacio grupal y sobre todo la posibilidad de contraste y debate al que dé lugar, no el meeting unánime o la ceremonia capciosa, puede contribuir a catapultar a no poca gente a procesos de conciencia, los cuales paradójica e inevitablemente pasaran por saber el valor real de aquellos encuentros en lso que se despegaron: un pretexto para la discusión y la relación mas que un lugar seguro para la alternativa. Cuanta más gente haya sabiendo valorar cada cosa y cada persona del mundo, mejor será ese mundo, pero eso es una actividad ordinaria que no necesita del permiso de ningún congreso extraordinario.

Ya sea dicho antes a propósito de la gran producción de encuentros por la paz y de cumbres interminables que por muchos acuerdos a los que lleguen los estados belicistas si cada persona en cada país no asume e interioriza el valor de la paz ésta jamás se hará factible. El nacimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo dijo Dalai Lama a lo que hay que añadir la comprensión de ella como la mejor elección existencial.

Hay un nuevo asociacionismo que en su misma entrada en escena lleva a hacer dudar de la honestidad de sus propósitos. En muchas declaraciones fundacionales (la historia de la diplomacia no es mas que un continuum productivo de textos que se van firmando supuestamente vinculantes y sensiblemente transgredidos) se repiten los textos y los espíritus de las anteriores queriendo creer que su nueva tanda de firmantes serán mas energéticos y seguros que los anteriores. No importa lo que uno firme y declare, lo que va a contar de esa persona son sus gestos de correspondencia concretos. Un congresista que  apuesta por la libertad y la justicia pero que no la facilita en sus tratos personas por falta de visión y de ética no es más que un traidor a si mismo y a los demás   Un hombre vulgar que tiene valor sin rectitud no es más que un bandido dijo Confucio.

El análisis de las ONGs como empresas exentas de un tipo de impuestos para intervenir en países donde blanquear o justificar el dinero que reciben gratis que están mas interesadas en su auto perpetuación que en resolver los problemas por los cuales se organizan, se puede trasladar a todo un boom asociacionista, que quiere auto justificarse a partir de problemas que no resuelven, en el trato de tu a tú entre sus propios miembros, pero que creen poderlo resolver a escala macro social.

Ante la demanda concreta

Escrito por jesusricartmorera 09-08-2008 en General. Comentarios (0)

 

Sin demanda no hay progreso. El animal naciente la pide de su progenitor y este se debe a ella siguiendo una ancestral ley biológica basada en el principio sinérgico de facilitar la vida. Concederla es preparar al demandante para dos funciones de futuro, una próxima y otra no tanto: poderse valer por si mismo y poder transmitir la ayuda a otros en cuanto a la necesiten. Ambo parámetros son indicativos de evolución y ayuda comunitaria reciproca.

Graham Greene, cuestionando seguramente la supuesta evolución formativa de la gente, dijo que en el fondo de nosotros mismos tenemos siempre la misma edad. Ciertamente hay un tipo de demanda inveterada que deja al demandante en una posición permanente de solicitud de auxilio sin que haga nada por su parte para llegar a la adultez, caracterizada ésta por la capacidad de auto individuar las propias necesidades y satisfacerlas con los propios recursos dentro de una combinatoria de sus intercambios con los de los demás. Toda respuesta discursiva ante una demanda concreta está obligada a deducir un sí o un no que es lo que más va a ser recordado por el demandante. Pedir es la primera condición para conseguir. Desde antes de tener el lenguaje articulado hay formas que substituyen a la demanda verbalizada por una implícita pero expresiva e inequívoca. Las manifestaciones y llantos del bebé entran dentro de las pautas comunicativas.

Vivir sin demandas es inconcebible. La vida social es una gestión de ellas. Otro asunto es la forma que adquieren. Básicamente hay de dos tiempos las que son admitidas o pedidas como socorros y las que son transaccionales. El adulto reconvierte las demandas unilaterales o de socorro en transacciones. Lo cual hace que la pregunta para una obtención deje de tener la categoría de ayuda para ser una adquisición o una compra.

A menudo las demandas con las que nos vamos encontrando durante la vida son demandas específicas de ayuda material o más exactamente de dinero. Eso sucede en los entornos relacionales personales y a escala de movimientos. Una reivindicación por justa que sea no deja de ser una demanda de unas nuevas condiciones materiales o relacionales.

Cuando las demandas se vertebran en torno al dinero se habla de economicismo en el campo del sindicalismo y, en general, de materialismo en los demás campos. Quien centra su relación contigo en tu capacidad para prestarle, es decir, darle dinero ni verá satisfecha su demanda ni nunca será lo suficientemente gentil para complacerlo.

 

Un anónimo dice que hay gente tan sumamente pobre que solo tiene dinero. Habría que completarlo con otra idea: hay gente tan sumamente torpe en interpretar sus recursos que piensa que sólo el dinero se los proporcionará. Otros lo valoran mas, y en exceso, incluso W.Somerset Maugham que  lo recategorizó como un 6to sentido con el cual se podían desarrollar  los otros cinco, Me disgusta haber descubierto esa opinión suya por amarlo como uno de los primeros autores literarios que descubrí y leí, en particular dado su absoluto desconocimiento de los sentidos: algo  que ya existía antes de que existiera el dinero y que seguirá existiendo en los cuerpos humanos despues de que sus mentes superen la extrema importancia que se da a éste si alguna vez la superan.

El dinero tapa agujeros, sin duda sin él no se puede comprar el movimiento y otras funciones indispensables para la vida. En realidad el dinero no proporciona siempre lo que se espera comprar o conseguir con él, ni siquiera amigos. Noel Coward dijo que proporcionaba solo enemigos de mejor calidad.

Nunca termino de sorprenderme del todo cuando alguien  se descuelga con su discurso de pobreza y te elige como su mecenas presuponiendo que tienes más medios que esa persona. Tan pronto te tiene ubicado y queda claro que no le vas a satisfacer su demanda sea porque no puedes realmente o porque no quieres dejas de tener interés cultural, amical o relacional para ella y pasa totalmente de ti. Hay muchas maneras de argumentar la no ayuda o la no posibilidad de ella: desde acudir a una tesis filosófica clave (Voltaire puso la riqueza personal en función de la capacidad autolimitativa de los deseos) a darle la vuelta a la demanda para que el demandante cuente con sus propios recursos para salir adelante. Sea lo uno o lo otro se está consolidando el  individualismo.

Una persona son sus valores que, por otra parte, no son tantos: tener palabra, ser digna, ser clara, ser fiable o segura, tener nobleza, ser racional… Todo eso depende de uno mismo y no de las inducciones regladas que los demás pueden hacer. Mas bien los valores personales tienen luchar para prevalecer en medio de entornos sociales que los desconsideran o devalúan. No se muy bien lo que quiso decir con eso de carácter Stendhal al decir que se puede adquirir todo en sociedad menos eso, pero tal vez se refería a ese conjunto de factores-estado que caracterizan a una persona.

La demanda concreta pone a una persona en la posición de repasarse a si misma al borde o en una crisis biográfica de la que no sabe salir sin una ayuda externa. Siempre decimos que la mejor ayuda que un solidario puede dar a alguien que la necesita y que puede recibir uno que la pide no es tanto el producto como el medio para conseguir. Un medio es la nodriza de la repetición de muchos de ellos mientras que el producto calma una necesidad puntual que se vuelve a reproducir al poco tiempo. Esto es más que evidente pero la sociedad entera vive una paradójica tragedia con la unión de dos extremos: el de la abundancia y el de la escasez, un doble fenómeno que comparte territorios a veces con un poco diferencia de cuadras entre una realidad y la otra.

En los análisis de sucesos y de estructuras se suele poner el énfasis en los déficits que expresan los demás o en l falta del deber cumplido (un eufemismo de la negligencia demostrada). Oscar Wilde definió el deber como aquello que esperamos que hagan los demás no lo que debemos hacer nosotros mismos. La concatenación de procesos nos implica a todos como protagonistas sociales, incluso sin estar en primera escena.

 Cada vez que alguien que pasa o sufre la pobreza esta a un paso de su miseria anímica y mental sé que de algún modo todos somos responsables de esa pérdida humana pero ¿qué hacer ante la persona que necesita lo básico para remontarse y salir de su arroyo? ¿Asumir su caso como un tema personal propio o sugerir pautas para que se busque la vida de otras maneras? Hacer lo primero liga al solidario a un paternalismo con suficiente tradición para demostrar que los estados de dependencia se suelen perpetuar y hacer lo segundo significa derivar un problema concreta a otro campo de discurso en el que no participas.

La vida nos pone en aprietos continuos para la toma de decisiones. El dilema al respecto no es ayudar o no ayudar sino cómo. Cuando la experiencia personal lleva a alguien por el camino de la demanda de ayudas la conclusión que no se hace esperar es la de no tener que pasar por eso. La dignidad queda resentida y un sentimiento de fracaso acompaña la elaboración.

Samaniego, en  un ejemplo de conclusión simple y plana, para su modo de pensar  todo está  muy claro: si cumples con tu deber el cielo te compensará y, según su palabra, eso significa que no  te abandonará. Evidentemente no queda claro ni lo que es el deber cumplido, ni lo que es  ese cielo, ni siquiera lo que es el abandono, pero esa palabra tiene algo de convocatoria ruin a los miedos agónicos de la raza humana. Ayudar a quien lo necesita forma parte de los débitos de los individuos dentro del grupo para la prevalencia de ese grupo suponiendo que la persona ayudada reproducirá el esquema en otro. No es tan así: cuando la solidaridad se concreta en caridad ésta termina por incrementar los déficits. En el proceso produce imbéciles tanto de un lado como de otro, tanto del lado ayudado como del lado que ayuda.

Por otra parte en los diálogos interhumanos las frases relativas a la demanda forman parte de la necesaria gramática de la comunicación. Hay hablantes que no utilizan nunca ningún verbo en relación a demandas para no verse, a su turno, sableados por otras.

En realidad cada demanda concreta hay que evaluarla en sus justos términos y entender su significante para quien la hace, también para quien la recibe. Un criterio fijo de dar siempre lo que se te pide o de negarlo siempre no es razonable. Cada demanda hay que tratarla como algo concreto. Por mucho que los actos solidarios sean concebidos como una constante conductual no siempre ayudan a quienes los reciben y en cambio pueden perjudicar a quienes los dan. Hay potentados que se pueden permitir grandes donaciones despues de haberse aprovechado de las plusvalías de los trabajos de muchos explotados. Cervantes puso en evidencia los efectos colaterales de la obsesión ambiciosa al decir que  pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero. La caridad es también una forma farisea que pretende lavar culpas personales y librarse de karmas.

Un anónimo dice que  la prosperidad hace amistades y la adversidad las prueba. En realidad el dinero es solo una expresión grotesca de la necesidad. Basta una moneda para apuntarte un acto solidario en tu agenda pero en el fondo sabes que eso no ayuda. Para Gertrude Stein el dinero siempre está ahí, cambian los bolsillos.

Hay gente del llamado tercer mundo que te aborda directamente al ser blanco o del llamado primer mundo para pedirte los medios que le faltan. Su abordaje produce una doble sensación: la del utilitarismo y la de la estupidez. Diríase que muchos nativos esperan la llegada de alguien que va de paso para que les resuelva la vida por la que no han hecho tanto en todo el tiempo que la llevan viviendo. A veces las demandas toman características cómicas al esperar que asumas a toda una familia, apadrines unos hijos, crees una cuenta bancaria y repartas tus posibilidades. Si no puedes hacer todo esto careces de toda importancia. Desde el punto de vista al revés hay blancos que han decidido apadrinar familias. Tuve una amiga alemana de Oldenburg  que se ocupó de una familia de Praga a la que visitaba anualmente y que la ayudaba financieramente. Sin duda una lotería para las personas ayudadas y una satisfacción para ella de poder hacerlo. ¿Pero eso realmente resuelve las cosas? Tapar una demanda concreta no significa resolver estructuralmente los déficits sociales que no paran de generarlas en copiosas cantidades industriales.