FLUENCIA TRANSCULTURAL

El poema de la libertad.

Escrito por jesusricartmorera 16-11-2008 en General. Comentarios (0)

El poema de la libertad y la libertad poética.

La libertad es un poema. Es el gran grito por el que musas y escritores se aliaron en pos del espejismo de unos y el supuesto apoyo auxiliar de las otras. De la libertad se ha venido hablando de todas las maneras posibles. Ha formado parte de todas las banderas, de todos los movimientos. Ha servido tanto para morir por su noble causa como por hacer morir por otras causas no tan noble utilizando su nombre. ¡Libertad! ¿Cuántos muertos mueren en tu nombre? La libertad es un proyecto, una teoría, un discurso histórico. Tiene forma de prosa y forma poética, tono de credo y expresión exigente. Sirve tanto a la filosofía como a la política, se invoca tanto desde el silencio como desde la tribuna. La libertad es la palabra que nos acompaña en todas las fases de una biografía, el concepto con el que flirteamos, la novia que tan pronto nos parece que se deja seducir como que no admite que le metas tus asquerosas manos –dirá- bajo sus faldas. La libertad es el divino tesoro. El poeta se equivocó: mal lo tiene quien ensalza la juventud como sinónimo de ella por poder hacer lo que placa. No, no es la fuerza física lo que la concede sino la fuerza mental por un lado y las posibilidades objetivas de los lugares en los que se vive.

Como siempre para la discusión de un tema hay que contar con las condiciones objetivas y con los factores subjetivos. Eso no deja de ser un galimatías porque dos sujetos viviendo en unas mismas coordenadas vivirán no solo sus subjetividades de manera diferente sino también la supuesta objetividad única en la que se hallen inmersos. Pero como esquema de reflexión para ahora y aquí, de momento, nos vale. La libertad es fácilmente medible a escala social y política por lo que hace a su legislación en cuanto si está o no adelantada, también por los estudios de sus poblaciones reclusas. La libertad suele ser tratada generalmente como concepto político pero no hay modo de entender lo que es si no se reflexiona desde el saber filosófica y no se analiza desde sus posibilidades psicológicas.  El espectro discursivo no acaba aquí, también hay que pensar la libertad en términos de posibilidad material, la más rudimentaria, la física, la del propio cuerpo. Tenemos, en este primer intro, cuatro libertades, o mejor dicho, cuatro campos para tratarla como tema.

 Empecemos por lo primero, no por orden de aparición en el artículo sino por orden de aparición en la vida. ¿Cómo aspirar a la libertad desde cuerpos limitados y mediocres? La biología nos condiciona desde que nacemos a cuando morimos. La poesía nos hace volar en alfombras mágicas i imaginar que somos seres alados, pero sabemos que al primer paso que demos fuera de la terraza o del balcón nos caemos como fardos pesados para unos segundos despues ser picadillo en el suelo. O sea que se nace y se vive con una serie de condicionantes fisiológicos: los seres alados, tanto los de la zoología como los de la mitología, también tienen los suyos. No podemos vivir sin comer, no podemos vivir sin descansar. La libertad, sea la que sea, tiene que contar con esto. La libertad del espíritu en última instancia tiene que pedirlo permiso a  los imperativos estomacales para que la conceda. La libertad, desde la más etérea y mística a la más profana y política pasa por los permisos existenciales que de la propia escena corporal.

En cuanto a la libertad política, va siendo más o menos conseguible tan pronto los países, es decir sus clases fuertes y dominantes, se dan cuenta que la libertad debe ser un derecho general y que eso facilita el progreso económico, la circulación de las ideas, la dinámica de creatividad y, en suma, el bienestar colectivo. La libertad política es sobretodo la libertad de expresar el pensamiento. Quienes la prohíben por temor a su elaboración están poniendo frenos a los desarrollos de sus países, pero –como digo- eso, más o menos, se va alcanzando o al menos se va tentando. El tercer milenio ha estrenado de la mano de los americanos, pero tampoco era tan nuevo, la extraña combinación de la libertad para unos y el palo para otros, la protección de una multitudinaria clase media de decenas de millones de personas (en el mundo cientos de millones) en contra de la libertad de otros cuantos millones. La democracia, o su aparato de estado fundado en sus preceptos, coexiste con la violación de los derechos humanos. En el panorama internacional hay que distinguir entre las dictaduras y neodictaduras que no conceden los mínimos para la expresión ciudadana y las democracias degradadas que se lo conceden a unos y se lo quitan a otros. En la escala de cada país cada ciudadano sabe hasta donde puede llevar su discurso público o tiene que callarlo. En el planeta digital nos estamos encontrando todos quienes no podemos expresarnos libremente en nuestras realidades concretas o hemos perdido el interés para seguirlo haciendo.  

Evidentemente es mejor habitar países que permitan la libertad de opinión por los medios de lso que se dispongan sin injuriar a nadie que no estar bajo la picota de aquellos –que no son pocos- en los que todavía no se puede decir ni mú porque el tirano de turno y sus amigos se aficiona al asesinato de sus disidentes. Lo primero es vivir y el ingenio ha demostrado que lo que no se puede opinar en un determinado tiempo se puede hacer en otro, lo que no se puede presentar ante un público se puede hacer ante otro.  La libertad poética es una forma de registro de expresión que reconduce opiniones y en particular sentimientos no expresables en otros contextos. Todavía, preguntar a alguien por si lee o acepta leer poesía es estarle preguntando, sutil pero eficazmente, por si tiene habilidad de poner en la voz o piel de un discurso ajeno y tiene capacidad para interpretarlo. Tiendo a rehuir de la gente que no tiene tratos con la poesía o no la ha leído/lee nunca. Me consta que la gente que rehúye la poesía y a los poetas nos superan numéricamente con creces. La libertad política lleva directamente a la reflexión también a la libertad de los medios. La ley puede decretar lo que sea en cuanto a derechos comunitarios pero sin duda las posibilidades económicas de cada individuo social determinan el alcance de su libertad particular.

Tenemos una tercera libertad, la psicológica. Una persona puede tenerlo todo: casa, medios, familia,  poder adquisitivo, posibilidades de movimientos, goces, círculos de relación y sin embargo no poder disponer de todo en toda su extensión si su estructura psíquica está poblada de fantasmas carcelarios. Un fantasma intrapsíquico es por definición un carcelero cuando los miedos que incrusta impiden la libertad de movimiento en cualquier propósito que se pretenda. Los fantasmas vienen generados por traumas pero no necesariamente por shocks inevitables sino por una cultura que de tan represiva se haya convertido en traumática. Todo arquetipo interiorizado inhibiendo el propio desarrollo, la osadía de ser, genera un fantasma con un saldo de esterilidad en la línea de conducta del sujeto al que habita.

Tenemos por último la libertad filosófica o  la libertad tratada desde la filosofía. No es exactamente lo mismo.la libertad tratada desde la filosofía que la libertad filosófica pero tampoco puedo despejar eso todavía. La libertad en todas sus dimensiones solo se puede concebir desde la atalaya filosófica que enlaza el significa de su holismo, presente en todas los aspectos existenciales. En su intento sumativo y globalizador, lejos de integrar las distintas libertades concretas puede chocar con algunas de ellas. El filósofo cuestionará a la política las concesiones de libertad para unas cosas (derecho de asociación de reunión y de palabra) pero en cambio no el derecho de pensar para dotar  de contenido los derechos anteriores. ¿Cuántas veces los espacios de la palabra son sancionados o reprimidos porque aquello que se dice no gusta a los mandos presentes por mucho que estén obligados a aceptar la democracia representativa?

La libertad poética ocupa un marco particular de la expresión. Es la que se entrega con un formato particular, el que no busca audiencia ni la pide, por tanto no tiene el peligro de la política; el que no necesita razonar las tesis ni las analiza, por tanto no es una propuesta psicológica; el que no contempla las leyes del fisicalismo y las limitaciones de la vida corporal, por tanto es mágica y desprecia la finitud predeterminada por la biología; tampoco se debe a la comprensión aportada por la filosofía. Tiene su propia dinámica en un combinado de intuiciones y de seguridades futuras.

La libertad poética sería la síntesis de todas las libertades y la que completa los déficits de cada una. Curiosamente en la libertad poética, más que en ninguna otra, se terminan por decir las grandes verdades, eso sí con suficiente cripticismo como para que no las entiendan todas las lecturas. En la libertad poética el sujeto, reconstituyéndose como poeta, vuelca sus críticas de los límites de todas las demás libertades, también sus excesos cuando la naturaleza se lo permite, los encuentros con el otro lo aliciente, y sus propias desinhibiciones lo arrojan fuera de las mazmorras existenciales.  

 

La poesía como enganche

Escrito por jesusricartmorera 16-11-2008 en General. Comentarios (0)

 

 La literatura  conecta poderosamente con la pulsión imaginaria de cada persona. Lo que la realidad no concede puede ser hallado en la ficción.  Lo que la propia capacidad fantástica no permite inventar puede ser encontrado en las páginas fabuladoras de otra autoría atrevida. Pero si bien la literatura es una arte mayor que suma páginas a las páginas y hace de unos primeros trazos de personalidades unas historias completas, algo no tan fácil y que requiere una sistemática y una disciplina creante; a su lado conviven otras artes, no necesariamente menores, cuyos estilos permiten embarcar  a otros proyectistas originales en viajes imaginarios. La poética es uno de ellos. Y así como novelistas no hay tantos poetas hay muchos, no sé si demasiados, pero en tal cantidad que se tiene la impresión de vivir en tierra de poemas. En todo caso hay poetas que son un poema y poemas o sus formatos que no hacen a un poeta. Lo cierto es que no hay convocatoria a la que no acudan espontáneos con sus artes ni lectura que no proporcione el contacto con ideas y textos bien formados.

La literatura, en general, incluye todo lo que pasa por el arte escrito: desde la novela a la poesía y al teatro (además de otras muchas modalidades) aunque semánticamente se tienda a diferenciarlo.  Por eso, se habla de géneros o zonas de expresión. En cuanto a la prosa y la poesía hay una diferencia entre ambos campos. Mientras una novela puede ser aceptable como tal en tanto que las pautas en construirla han sido seguidas, un poema puede no ser aceptado como poesía por mucho que su forma externa lo simule. Hay libros publicados de poesía que introducen la justificación poética en sus contenidos, no exentos de la duda existencial y artística de ser o no poeta. Para nosotros, los que osamos llamarnos poetas vivos, o alguna vez lo hemos hecho, o así se nos llama, o alguna vez se nos ha llamado, nos encontramos con  duchas de palabras barruntadas de todos los signos, clases y procedencias, de varias ideologías también, de varias lenguas que,  cabalgando como jinetes aparentemente experimentados, las aceptamos en el heterograma de sensibilidades, admitiendo a unos y a otros, sean quiénes sean, digan lo que digan y sea como lo hagan,  a cambio  de sus entregas de sentimentalidades. El marchamo de poema autoriza a entrar a concurso lo que sea presuponiéndole un valor y un derecho a quien lo ha escrito. A la vez, sabemos que no todo es de recibo. No es posible admitirlo todo y la lectura hace selecciones en lo leído así como la escucha  lo hace en el campo sonoro de lo oído. Nadie escucha más allá de lo implícitamente admisible o convenido y una cierta cantidad de conversaciones orales a lo largo de la vida vienen a repetir otras hechas porque no fueron atendidas en su primera versión.

La poesía como tiene un formato corto y oscila entre la metáfora y el simbolismo, la cripticidad y la alegoría, hace de género seductivo para que la intente no pocas personas. Su evocación tiene un poder atractivo y algunos de sus versos han  alcanzado tanto eje gravitacional que han pasado a formar parte de la fraseología tópica.   Sí, la poesía lleva la charme  o es un banderín de enganche, en el que cabe todo atrevimiento, incluso  la de quien queda o debería quedar  al margen de ella. Pero ¿quien es quien para decir a otro lo que ha de escribir y cómo? El poeta en prácticas que quiera ganar un concurso de casal cultural tendrá que tener en cuenta de hacer una cosa sencilla, de fácil entendimiento, sonora y rítmicas. Los pareados y los cuartetos (o cuartetas) van a ser más apreciadas que las liras, los sonetos o el estilo libre. El oído público juzga las frases sencillas. Si cada verso es una afirmación clara que es respondido por el siguiente, no hay nada que temer, el oyente puede ocupar el lugar de entenderlo y el dicente puede darse por satisfecho con la tarea hecha. Hay otra perspectiva distinta, la del poema como cripta, o al menos como forma algorítmica en la que deducir el mensaje. Eso excluye a quien no desea poner tiempo, ratos o pensamiento para saber de qué va la cosa.

 Puesto que el poema o su semblante se hacen o suele hacerse con pocas palabras parece que siempre hay gente que se atreve a  lidiar desde el verso  y con el verso sin necesidad de concebir el libro acabado. Hay autores de poesía  que nunca han pretendido hacer o entrar en otros campos de expresión escrita, pero también hay experiencias de valoración poética o de explicación de la historia de un solo poema que va más allá del mismo en extensión explicativa. La poesía legítima da cuenta de tensiones y conflictos internos no resueltos o en stand by. Expresa un combate. Robert Browning  dijo que cuando la lucha de un hombre comienza dentro de sí, ese es un pronóstico de que vale algo. Suelo aconsejar o seguir como criterio desconfiar de quien metido en su apacibilidad  niega  y se niega todo conflicto interno.  Esa lucha está en la recta de la superación, en la pulsión artística, en el descubrimiento de las verdades, en la realización del deseo y en la recreación de la energía sentimental No es poca cosa. La elaboración poética no se limita a hacer un trabajo de aula o ha montar una conjunción estilística de palabras coleccionadas sacadas de programas que procuren sinónimos o terminaciones iguales de palabras. Hay una implicación de toda la estructura egoica. Claro que ésta no es una tesis que todo el mundo comparta. El poema bellísimo no es un certificado de garantía de la belleza, en términos éticos, de su autor/a. Pero el poema viste, enamora, da estatus, seduce. Basta un poema para centrar la atención y dar soporte a toda una conferencia.  Basta su lectura para que un público experimente la necesidad de pagarlo con su aplauso dándole el mismo trato que si fuera una canción.

Detrás de su momento puntual de performance, presentación pública y configuración formal hay toda una construcción en silencio y un tiempo de latencia o de gestación. El poema no tiene porque buscar la complacencia sino la circulación de un mensaje para quien sepa acogerlo y descifrarlo.

Lo poético y su poder de anticipación

Escrito por jesusricartmorera 16-11-2008 en General. Comentarios (0)

El acto poético es un híbrido intelecto-emocional que surge con la fuerza de la espontaneidad y con una carga intuicional (tal vez mediacional) coloca visiones anticipatorias de futuro. El acto poético precede a las secuencias racionales y por lo tanto a los episodios científicos. Antes de una conciencia de previsiones existe un panorama de versos.Antes de una demostración existe una premonición.Antes  de una constatación, una idea.Antes de un resultado, una quimera. La poesía en su locura y su desgarro, en su osadía y su baile de letras, se pone al mando de las actuaciones y da pistas por donde seguir la existencia. En tanto que producción de mentes transgresoras que escapan a los límites rígidos de cada coyuntura,generan la paradoja curiosa de ser la vanguardia de otras mentes sosegadas posicionadas en el acatamiento de los límites. El poeta se atreve con lo que el racionalista se modera. El poeta o la poetisa acometen lo que los realistas declinan. La poesía dice lo que el discurso de salón calla. El poema deconstruye lo que las tradiciones se esmeraron en venerar.El verso críptico encierra lo que solo iniciados de la metaexistencia entienden. Y las muchas versiones de la poética en su conjunto atentan incluso contra un yo único cuando reconocen la desfragmentación del ser.Blas de Otero nos recuerda lo que uno fue siendo otro[1] .  Rilke invoca la fuerza, tanto de la vida como de la muerte[2]  y Luis Cernuda[3]   nos enfrenta con crudeza a la nada desde una lucha con la crueldad. La saga poética esta poblada de seres inquietos, estupendos, deconstructores a costa incluso de sus destrucciones personales, de hombres y mujeres  que hicieron óperas con sus soledades, que revelaron luces con sus hablas, que fueron escuchados unas veces, mal interpretados, otras;de  laberínticos  infernales y de celestes efímeros.Fueron y son cantos en obeliscos, caricias de olas de mares inquietos, son la grana literaria sobre la que se levantarán otras prosas, otras canciones y así se ilustrarán otras voces:las del espectáculo.desde los palcos las aplaudirán mientras en las galeras de otros ahogos, poetas de calderas e infiernos  arrancarán estrofas únicas, palabra a palabra a sus experiencias inviolables. El poeta no es inocente. Su figura se hace emblemática.Es motivo de persecución y represión. Joseph Brodsky[4] -entre otros- abandonó su país cansado de estar prohibido. O es cantor de verdades inaguantables.Como el reconocimiento universal que hace de la mentira Ruy Cinatti al revelar la categoría de permanencia de la mentira frente a la de transitoriedad de la verdad[5] . el poeta está detrás de una infnidad de re-versiones y de puestas en escena por otros que hacen de puente para la difusión de su mensaje y su popularización. Nizar Qabanni[6]  es uno de los poetas cantados por  el mundo árabe y un caso más de como las letras al ir más allá que la propia vida consiguen la magia de lo perdurable sino de lo eterno.

La poética atrapa  las sensibilidades, antes incluso de estar formadas como fondos de cultura. Antes de saber un saber, la palabra emerge en construcciones tan inocentes como divinas para propulsar emociones y  establecer  conquistas en los paraísos  quebrados  de la ilusión. Sin ésta como columna vertebral de las esperanzas, la realidad -toda realidad- es una losa inamovible convertida en un estar de penitencias.Con la ilusión, desde la inocencia infante al romance adulto que no envejece, las espadas poéticas abren caminos y luces en las junglas de  fósiles habladurías. Y con el tono encendido de Walt Witman  concluyo ahora y aquí con este grito de guerra contra la frigidez mental:no creáis a quienes os acusen de perder el tiempo leyendo o escribiendo versos y alegorías. Vuestras odas permanecerán mientras  que sus broncas se extinguirán.

 



[1] “Del hombre aquel que fui cuando callaba”.

[2]  “ concede, señor, a cada cual su propia muerte.” Lo que significa que lnhibe a todos y cada uno de tener que pagar  por muertes ajenas.Esa precisión de a cada uno lo suyo es tanto como pedir  la libranza de las catástrofes externas.

[3] Donde habite el olvido (1932-33). ¿que queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece?

[4] ruso nacido en Leningrado en 1940. Nobel de 1987.

[5]  poeta portugués y de Timor que se negó a escoger entre oriente y occidente. “Sao de todos os tiempos as mintiras/as verdades menos”

[6] Sirio, murió a los 75a. (1998) su poesía es muy popular en todo el mundo árabe.Y es enseñada en las escuelas. “El poeta de las mujeres y del amor”fue embajador de su país .Enfrentado al integrismo., lo q. hizo que sus escritos circularan de modo clandestino en algunos países. Ha dejado 20 volúmenes de versos y de canciones interpretadas por muchos músicos árabes.

Las Formas de Hablar

Escrito por jesusricartmorera 16-11-2008 en General. Comentarios (0)

 

Uno de los espectáculos más fascinante es el de acudir  a una confrontación desbordada entre dos hablantes en el  que sus respectivos arsenales de palabras son empleados para taparse mutuamente. El observador neutral de los actos verbales encadenados no lo tiene fácil. A diferencia de la observación etológica, que por compleja que sea en medir conductas (numero de veces que se lleva algo a la boca un chimpancé para comer, o numero de veces que se aparea, o las que sube a un árbol o las que se rasca)puede irlas calculando con la ayuda de una plantilla de entradas de datos; el observador de actos de habla se encuentra antes que nada con la dificultad de elaborar esa misma plantilla para categorizarlos y diferenciarlos con agilidad sobre la marcha mientras se van produciendo.

El análisis verbalístico como parte del análisis del comportamiento no está suficientemente instrumentado o no lo está en modo alguno. Parece que la  ciencia no quiere avanzar en este campo no sea que las conclusiones a las que llegara fueran tan alarmantes que desbancaran la presunción superlativa que tiene el ser humano de sí mismo. Un análisis de productos verbales se puede aplicar a cualquier situación, momento y figura dicente con cualquiera que sea su clase de discurso: desde el más tecno al más sentimental. Cabe decir que un discurso será tanto más difícil de estudiar dependiendo de la mayor  abstracción del que se dote, siendo así que el poético, el sentimental o el filosófico presentarán más complicación que el descriptivo, el didáctico o el jurídico.

Un análisis de lo verbal puede demostrar cosas como que no por mucho hablar más se dice, algo que popular e intuitivamente sabemos, y que no por mucho citar a autores se conocen o comprenden. El analizado suele generar una ansiedad asociada a los resultados en espera de su análisis. ¿Qué dirá la analítica de sangre?  ¿qué encontraran las pruebas radiológicas? ¿qué dirá el psicoanalista al preguntarle su consultante si es normal o no? o ¿qué dirá el director del banco tras el estudio de las finanzas o avales de su cliente  para concederle o no un crédito?  Los análisis son innumerables para pedidos concretos. El mercado entero no solo pasa por las transacciones de capitales y los transportes de mercancías también cursa por las auditorias y los estudios situacionales para juzgar convenientemente la entrada en un país, en una zona o en un gremio. El análisis verbal también existe implícitamente, posiblemente es el primer análisis que existe. La fisiognomía quiso tener rango de ciencia a partir de la observación de la cara de los interlocutores. Un comerciante experto sabe el grado de interés de su cliente por la expresión de su cara además por las expresiones verbales que usa, en función de eso puede mantener el precio más alto o se vera inducido a bajarlo.

De las formas verbales lo más inmediato que se puede decir es que no son unívocas. Una misma oración, exactamente la misma, con el mismo tipo de orden de las palabras y acentos, idéntica a sí misma en otra parte, puede tener el significado completamente contrario según el contexto  en que es dicho. La ironía es el manejo de las frases inductoras de interpretaciones distintas. Así pues una afirmación completamente exagerada e inapropiada relacionada con alguien o algo en lugar de validarlo es una forma de desautorizarlo. Estos dejes verbales forman parte de las prácticas comunicativas de todo el mundo. Depende de la inteligencia de los interlocutores si se captarán más o menos los matices.

Las formas verbales suelen ser las que de inmediato marcan  la aproximación o la distancia. Tienen una carga eléctrica para la atracción o el rechazo además de lo que deseen significar. De hecho toda significación de mensaje pasa por su esencia y su formato al ser dicha. Hay juegos verbales que  se han extralimitado en los cánones ordinarios acudiendo al surrealismo[1] para expresar algo distinto a los dictados marcados por el realismo  tratando de aflorar todo un submundo psíquico que se mantiene en la subvocalidad o a sottovoce sin valor para decirlo. El arte ha podido gozar de distintos registros verbales y la literatura del futuro pasa por el neologismo y las neo expresiones  si quiere hacer otras aportaciones con otros atractivos.

En principio todas las frases se remiten a conversaciones que se remiten a contextos. Hay formas de hablar que recogen  aquellas de las que son los objetos que las redicen no para afirmarlas sino para desafirmarlas. Isabel Pantoja canta:”soy la perdición de los hombres”. A muchas autoafirmaciones se llega rescatando el artefacto verbal que se recibe como descalificativo para recalificarlo como atributo positivo Cuando la cantante dice. ” yo soy esa” en lugar de autodesacreditarse desacredita a quien ha utilizado ese pronombre  para referirla despersonalizándola.

Sin duda alguna las formas verbales son las que van a dar paso o no a conversaciones posteriores de una cierta categoría y longevidad. Con alguien que no escucha e interrumpe cada frase no se puede ir más lejos que  un hola-adiós hasta la próxima vez que hayas aprendido a hablar. Con alguien que utiliza categorías obsoletas repletas de afirmaciones absolutistas tampoco se desea demasiado escuchar por el presupuesto de tener que aguantar un texto dogmático o moralista.

Pero las formas verbales también sirven de pretexto para no entrar en un tema. Es un contrasentido que un interlocutor le diga a otro “no me gusta como hablas pero tienes razón”. Es el momento de la retirada. El otro te ha tenido durante una hora defendiendo otro punto de vista a rabiar pero te da la razón en el propio. ¿Para qué perder el tiempo con alguien que no sabe de lo que está hablando o no escucha lo que le están diciendo?

La inmensa mayoría de contactos verbales se mantienen en sus aledaños protocolarios. Cuando pasan a abordar temas de envergadura no hay modo de entenderse si se entra en ellos desde la autodefensa o el prejuicio porque se cree o sabe del otro que está en el bando contrario. He tenido citas verbales arrolladas por el desencuentro desde el principio al final porque el otro ha creído quemí posición teórica era inaceptable y peligrosa para su propia posición teórica, profesional o lo que fuera. Desde el momento en que el objetivo verbal es silenciar el discurso ajeno la posibilidad del debate es totalmente imposible.

El prejuicio ajeno es una invitación al silencio pero éste va en contra de la necesidad expresiva. Sin habla o expresión de lo personal, de las ideas por tanto, no hay crecimiento intelectual que pueda darse. Un tipo de personalidades son mas dadas a auto silenciarse que otras, pero no necesariamente quienes capitalizan el espacio sonoro dicen cosas mas interesantes que quienes no lo hacen. El espacio verbal además se extralimita a su sonoridad y a su oratoria. En principio sin habla o sin expresion comunicativa de una forma u otra no hay catarsis, con lo cual los procesos elaborativos quedan abortados y pueden destruir el equilibrio interno. Cada vez que alguien niega la expresión ajena pasa a formar parte de sus factores represivos con lo cual adopta una conducta no amiga.

. David Kissen[2] estableció un perfil de personalidad  con pruebas psicológicas caracterizado por el bloqueo de la expresión emocional, predominante en enfermos de cáncer de pulmón. En 1964a, b, relacionó cáncer de pulmón y falta de neuroticismo. Por lo tanto los individuos que daban puntuación baja en la dimensión N tenían más probabilidad de producir tumoración que otros.

En 1963 estudió de campo con enfermos de cáncer de pulmón y otros con una enfermedad menos grave. Con un cuestionario de desorden de la conducta en la infancia y el Maudsely  Personality Inventory, observando que los de cáncer habían vivido tensiones o disminuciones de sus descargas emocionales. En resumen conectó la pérdida de un motivo de amor y la represión con la patogénesis cancerosa. Aunque la inhibición no esté detrás directamente de las patologías manifiestas el hecho de que tenga fuerza protagonista contribuye a la fenomenología sociopática al impedir que la libertad de opinión siga su curso. Desde el marco constitucional la ley que autoriza a hablar de las propias ideas por cualesquiera de los medios posibles abarcaría si no la totalidad de las formas verbales, sí muchas de ellas. Ese presupuesto marco luego queda circunscrito por los códigos legales concretos con los que se administran los mensajes.

Las formas de hablar no se pueden comprender tan solo desde el análisis de la gramática cotidiana o este sin apoyarlo con el análisis psicológico. Detrás del hablante que hace de interruptor continuo hay, además de un maleducado, un problema de estrés que a su vez esta determinado por una inseguridad con las propias posiciones. Tan pronto alguien hace una afirmación absolutamente irracional en su discurso suenan las alarmas preventivas sobre su grado de fiabilidad. Si los siguientes  minutos añade otras la hipótesis de que se está con alguien que no sabe lo que dice aunque lo manifieste con una cierta contundencia (quien menos sabe más grita) cabe plantearse pronto reciclar el propio tiempo personal para otros menesteres. Kaplan y col (1983)  relacionaron depresión y estrés. Relacionaron el auto rechazo con déficit de recursos para resolver problemas. Las dos cosas se pueden relacionar con formas verbales absolutistas. El tirano (en este caso verbal) más autoritarista es posiblemente el individuo más inseguro en la historia. El modo compensatorio de su falta de autoestima es protagonizando grandes empresas que lo magnifiquen.

En los tratos verbales que van más allá de lo protocolario para  entender un tema lo más importante no es ponerse de acuerdo en él. Quien tiene prisa en llegar a acuerdos suele no seguir impecablemente un proceso de razonamiento, bastándole la empatía y afinidad que encuentra o presume, a veces, instantáneamente. Quien prioriza la verdad no aceptará cualquier clase de interlocutor, desestimando a quien no cumpla con su función crítica. En realidad no son tanto las formas verbales lo que cuentan, a pesar de que algunas puedan resultarnos terriblemente inadecuadas, como las funciones que cumplen. Seguramente el modo de decir las cosas pasándolas por el grito es un indicador subintelectual pero ¿quién no ha necesitado gritar alguna vez para sobreafirmar la seguridad de lo que estaba diciendo? Por lo general, quien te discute la forma de decir las cosas pero no lo que estás diciendo es porque no tiene argumentos en contra de ello pero no por eso deja de estar en contra.

Tener en cuenta esto es lo que convierte la comunicación verbal en una danza y en un arte de la expresión donde el decir va pasando por distintas clases de tentativas hasta hacer diana consiguiéndolo.  A menudo he comprobado que la mayor parte de los tiempos conversacionales están dedicados a aclarar lo que se está pretendiendo decir y la menor parte a sus mensajes proposicionales específicos.



[1] Los surrealistas generan enemigos y no siempre tuvieron porque serlo a pesar deformar parte de una escuela así clasificada . De Luis Buñuel, Bello dijo “ no era un surrealista sino un irracional, era un machista casi patológico” Pepín Bello.Mi ultimo suspiro  (libro de memorias).

 

[2] (1966) cirujano torácico del Brompton Hospital

Dieta y Actividad

Escrito por jesusricartmorera 16-11-2008 en General. Comentarios (0)

Condiciones para un programa dietético compatible con actividad energética.

El tipo de vida estandarizadamente intenso resulta poco beneficioso para un proyecto de conducta sana. Puesto que es un deseo  general expresado el de vivir con salud,pero al mismo tiempo sin desear renunciar a los hábitos existenciales, cargados de velocidad y de compromisos, es preciso pensar en un  programa de vida que permita conjugar los dos extremos: la  armonía proporcionada por la  tranquilidad y el poder estar en los sitios donde es esperado uno sin pérdida de energía.

 

Un ayuno radical para la depuración y la pérdida de pesos una medida muy estricta que necesita del reposo y de unas condiciones clínicas de balneario. La no ingesta total  debe ser preparada de antemano y crear unas condiciones de disposición mental para asumirla.

 

 En cambio una ingesta controlada baja en calorías y que puede admitir  una relativa cantidad ilimitada, cubre el deseo intenso de la deglución.

Puesto que en principio es dificil poderse permitir una temporada de relax extremo al servicio del cuerpo y de su reposo, este programa dietético estás pensado para hacerlo compatible con una actividad normal de desplazamientos, de relativo esfuerzo físico y el número ordinario de horas de sueño.

 

 Sigue el criterio de mantener una estructura horaria de hábitos de mesa (mañana, mediodía y noche.Desayuno, comida y cena),con lo que el programa puede ser seguido individualmente en compañía de las personas de la casa que no lo sigan. Asistir a la mesa donde los demás comen sin seguir ningún régimen especial,contribuye al aumento de conciencia de como se come, a partir de la observación de como comen los otros.Algo que no suele ser atendido cuando uno mismo es el comensal preocupado en la ingesta en sí o en la conversación que suele acompañarla cuando es así como se come. El acto de comer se ha escapado del ritual que lo acompañaba en antaño para convertirse en un acto ejecutivo de devoración de nutrientes,que tiene mas a ver con una conducta compulsiva que con una conducta nutricional.

 

Para asumir el programa tiene  que haber un intro más o menos largo en función de la dieta habitual. Para un régimen omnívoro,es recomendable 30 días previos de comida ovolactovegetariana. Las pruebas objetivas de las ventajas del programa están en la variación de las constantes peso y perímetros. Pero también en la comparativa de analíticas de sangre en  inmediatamente antes del programa e inmediatamente después.

Durante su ejecución es recomendable  el uso de irrigaciones (una por semana).

 

Los monoproductos en crudos pueden variar en función de cada circunstancia personal y de las posibilidades de  adquisición de los artículos frescos, así como de la  época del año. el período recomendable es durante la primavera avanzada cuando la tierra da muchos frutos (mayo-junio)  o durante los meses de verano. El inconveniente de verano,es que el exceso de calor puede aplacar la energía vital.

 

El programa puede doblarse de 30 a 60 días. La sensación de hambre de los primeros días para quienes estén acostumbrados a grandes cantidades de entradas de comida,puede resolverse haciendo repeticiones de la misma clase de plato. Es importante priorizar  pocos alimentos y en cantidad que no un exceso de variedad de ellos que pueden incurrir en incompatibilidades y en acidosis.Aunque la tendencia a la alcanilidad  dela sangre por carbonatos y bicarbonatos pueda compensarla.