FLUENCIA TRANSCULTURAL

Mi relación con la verdad

Escrito por jesusricartmorera 10-12-2008 en General. Comentarios (0)

 

Lo que he venido alegando por décadas ha sido la sinceridad como el mejor capital personal y la defensa de la verdad como la única forma con que se puede expresar la honestidad. No se limita a ser un criterio  que ostentar sino que, mucho más que eso, es el potencial revolucionario mayor, hasta tal punto que es lo mas revolucionario de cualquier programa de sedición o insurgencia La verdad es mucho más que un principio. Es el elemento indispensable que constituye o desautoriza una realidad. La verdad es la certificación de un acontecimiento que se extiende a la suma de todos los eventos de los que se tenga noticia si es con su criterio que viene dada. Pero esa verdad como teorema-marco de acuerdo con el que vivir no resulta tan practicable como su enunciado parecería indicar. Cada vez que un sujeto afirma o niega un complemento directo o algunos indirectos  lo enunciado invita a ser co-reflexionado desde el punto de vista de su versatilidad.  Eso se viene haciendo tanto más difícil por tres grupos de factores distintos:

1ro- la concurrencia en un mundo donde el conocimiento avanza en la evaluación de sus incertezas.

2do-el peso de una sociedad interesada en sus entelequias, pantallas, escaparates y en suma una realidad sobrepuesta e impuesta a la que se prioriza por encima de la realidad real de la gente.

3ro-el rechazo por distintas culturas y clases sociales y líneas de pensamiento y políticas verdades que pongan en aprietos la inconsistencia argumental de cada uno de esos niveles.

La defensa de la verdad es tanto más posible cuanta menor implicación tiene el sujeto que la dice en las complicaciones y alianzas con un mundo de mentiras. Es por eso que a edades prematuras es tanto más fácil practicarla que en edades futuras.

El principio de decir siempre la verdad, que algunas liturgias dictan explícitamente con el “no mentirás” no está tan lejos de otro principio relacionado con la obediencia. Quien está más interesado en ella son las cúpulas de poder interesadas en mandar a sus súbditos a los cuales les conviene que crean en la suma importancia de la obediencia. De los votos cristianos de los profesionales religiosos: castidad, pobreza y obediencia es el tercero y solo el tercero sobre el que descansa el entramado del emporio católico. La transgresión del primero (siempre hubo curas que se entendieron con adúlteras o el volumen de pederastas en sus filas es abominable) y del segundo (¿hay alguien más rico que el Vaticano acaso?) siempre se ha permitido, pero el tercero es el gran fundamento congregacional: la ideología, la fe, las creencias no son tan importantes como ese sagrado motor rector de toda la organización. (Dentro del catolicismo es posible que haya tantas maneras de entender la espiritualidad como fuera de sus filas). Valga citar ese criterio de la obediencia como fundamental para ver su paralelismo con otras expresion de organización humana: la más inmediata serian las estructuras militantes donde la disciplina no es más que el vocablo que maximiza aquella. Pero en otros ordenes fundamentales de la vida humana; el del clan, sea la tribu o la familia, la obediencia al dictado del adulto está por encima de todo. Esa subordinación de todo a la obediencia sacrifica la verdad. El tipo subordinado obedece órdenes, se somete a unos roles, a pesar de que eso vaya en contra de la verdad. La verdad es que –valga la redundancia- hacer apología de la verdad es sumamente contradictorio. De una parte se defiende como lo más esencial de una teoría de pensamiento, de otro vivimos permanentemente en contradicción tanto porque los mensajes recibidos del exterior están inyectados de mentiras como por las propias dificultades de vivir con nuestras verdades personales en nuestros entornos.

 El mundo ideal seria, se ha repetido hasta la saciedad, el de la justicia y el de la igualdad de oportunidades. No hay decreto político ni  toma de un estado, para reorganizar la estructura de un país, que garantice eso si la sociedad entera no cambia de registro con respecto a la verdad tomándola como dictum permanente. El problema actual –e histórico- es –y ha sido- que decir la verdad ha sido un imposible en tanto que no ha sido admitida. Los criminales mas demostrados de la historia no han tenido dudas para cometer sus crímenes pero sí les ha preocupado mucho que se demostraran sus verdaderos rostros. Tirar la piedra y esconder la mano es casi instintual. Difamar a espaldas de uno y no dar el nombre, forma parte de lo más grotesco de las culturas. Mentir ante preguntas de control es lo más generalizado. La verdad es que la verdad para que quede instalada como principio universal y práctico se la debe desvincular de toda intención para explotarla con fines especulativos e injustos.

Ha habido dos posiciones muy separadas para defenderla: la de un humanismo revolucionario que ha visto en su praxis la única vía para la liberación del género humano de sus demonios y autoengaños (sigue siendo, en teoría, ésta, la vía regente para ello) y la de una intencionalidad de poder para sojuzgar a sus súbditos. La verdad que exige la voz de mando de un subordinado es para poderlo controlar mejor. Lo cierto es que prematuramente los niños aprenden estrategias de relación para mentir (la exageración de un llanto ya lo es). Las preguntas protocolarias más elementales (¿cómo te llamas? ¿dónde vives? ¿Cuál es tu ocupación?) son ya preguntas de control reciproco que nos permiten ubicarnos mutuamente. Los africanos de la francofonía preguntan directamente en que cuadro estás enmarcado, en concepto de que viajas o visitas o  llegas a un determinado lugar. La necesidad de saber del otro para saber a que referirte es esencial en la comunicación humano lo que no quita de analizar su doble función: la del interés por el otro por si mismo y la del interés para poderlo ubicar-controlar-procesar o someter. La misma pregunta de un nombre personal y de todos los demás elementos puede responder al protocolo de una ficha policial o al protocolo de una relación de amistad. En el primer caso las preguntas son unidireccionales y en el segundo bidireccionales. No deja de ser nefato en el primer caso para el recogedor de verdades de datos  que quien responde no le interese en absoluto los del controlador.

La relación con la verdad se hace complicada como principio cuando los entornos de mentira presionan para actuar de acuerdo con esta. Las relaciones dominantes son procesos espirálicos que tienden a un mas de artificiosidad con mentiras mutuamente encadenadas. El mimetismo social pasa por sacar partido a lo que uno no es. El comportamiento de un dicente instalado en un permanente estado de decir la verdad se puede hacer tan insostenible que el mismo entorno lo recriminará silenciándolo o excluyéndolo. El mismo perfil de alguien que quiere sostenerse en la verdad permanentemente, se verá en la necesidad de refugiarse en el marco teórico de ella más que en el militante de defenderla una y otra vez. Por otra parte qué es y como se manifiesta la verdad si no con un enunciado claro aplicado a un objeto temático dudo. Muy bien, una vez entregado la cuestión tampoco pasa por repetirlo cada día. Quien tenga contacto con ese enunciado puede usarlo para revisar sus mentiras o no creérselo. Puede preferir continuar atrapado por el mundo de la entelequia o visitar el nuevo mundo de la transparencia.

La verdad tiene más cartel que representación. Es el equivalente a conocer las cosas tal como son, pero eso no se hace tan accesible como la voluntad analítica podria pensar que es. Siglos o milenios de análisis siguen teniendo al ser humano auto engañándose en no pocas de sus mentiras fundamentales sobre el mismo sentido de la vida y su futuro transcorpóreo.  Hay muchas referencias que informan sobre las dificultades de acceder al conocimiento incluso banal: un dicho popular dice que el melón y la mujer son difíciles de conocer. En las confrontaciones verbales la gente no está tan dispuesta a admitir la verdad en el otro, como tampoco lo está en admitírsela en si misma. Ante los polemistas que gritan y usan arbitrariamente datos o argumentos sin saber lo que manejan no hay que preocuparse demasiado, basta dejarles un par de ideas claras para que por su cuenta y riesgo reflexionen en su hipótesis de certeza. J Benavente dijo que solo temía a sus enemigos cuando empezaban a tener razón.

La verdad de la verdad, es decir su epistemología, es que no queda circunscrita a su producción verbal sino que sobre todo implica su metodología. La verdad de algo pasa por su registro metaconceptual. La verdad última de una página digital en una pantalla son sus 0y1 que permiten ordenar sus caracteres en el orden apropiado para la lectura. La verdad de una relación íntima con un partner es la voluptuosidad del deseo que va más allá de sus escenas sexuales. La verdad de un país es mucho mas, y a menudo muy distinta, de la publicada por las noticias de cada día.

Mi relación biográfica con la verdad ha sido peculiar: desde la defensa a ultranza en todo momento y lugar a su defensa relativa en función de las posibilidades de ser dicha. Tan pronto acepté el criterio de gestionarla en función de su receptividad objetiva fui advirtiendo que casi nadie está con tanta fuerza psicológica y seguridad personal como para aceptarla en su integridad. Eso nos convierte a todos los hablantes en sino mentirosos totales sí protagonistas de distintas clases de omisiones. El hablante, que es consciente de eso, tiene que gestionar su rol de contacto con quien sea para lo que sea teniendo en cuenta que este otro también seguirá una política de omisión. Entre dos hablantes hay al menos cuatro discursos: dos que se comunican y otros dos que se quedan por debajo del nivel oral directo. Cada vez que un escritor se pone a escribir trata de autentificar en el texto lo que ha callado o ha debido callar en la oralidad. No puede ser de otro modo: el escenario no permita siempre el desarrollo potencial al máximo de todas las escenas contenibles. Estas deberán buscar otros espacios posteriores, tanto los privados como los públicos en forma de otros escenarios.

La verdad choca contra la realidad impuesta y autogenerada en la que casi todos sus residentes son sus agentes reproductivos y no tan solo los famosos poderosos medios de comunicación manejados por los ideólogos de la información. La relación de cada sujeto con la verdad, con la suya personal y con la que estima que lo es en sus contextos, en los demás, en la ciudad en la que vive  o en el mundo que le ha tocado, es una relación inevitablemente conflictiva. Sostenerla significa ver aumentada la nómina de enemigos. Cada cual sabe, y si no lo sabe lo puede calcular fácilmente instrumentando un baremo de anotaciones, cuantas veces al dia –o si se cree mas puro, a la semana o por mes- miente –u omite- y al hacerlo se hace cómplice de un mundo global de  una superestructura de sensaciones y de parámetros que solo están ahí porque la mentira colectiva los sostiene.

La verdad permanente es insostenible. La mentira permanente también es insostenible. Los seres racionalistas les toca vivir en la administración de lo uno y de lo otro lo mas equilibradamente posible para no sufrir el exceso de su contradicción. Hay verdades que por mucho que intenten ser dichas no son comunicables y no alcanzan la diana de destino. Las hay también que tienen que partir de las mentiras existentes para irse abriendo paso hasta poder ser dichas.

Si la verdad pasa por expresar el deseo de acostarse con la mujer de tu amigo es posible que el mejor criterio sea silenciarla aunque gestualmente se vayan configurando los signos de ese tipo de deseo. Si la verdad pasa por publicar la investigación de criminales y mafias de poder y en el intento las amenazas ponen en serio peligro la vida del investigador, cada cual debe medir hasta donde implicarse en esa hazaña. En última instancia es una sociedad cómplice la que ha hecho de la mentira una constante: si la gente quiere seguir instalada en ella por algunos otros siglos ¿por qué impedírselo? La reivindicación da fantasía como profilaxis de la realidad aun complica mas este asunto. Si bien desde el imaginario es importante dedicar energia para no sucumbir al realismo y aceptarlo como represor inhibitorio, no todas las mentiras fantasiosas tienen el valor de ir a un mas allá sino todo lo contrario, lo tienen en cuanto consolidar la aceptación del más acá, la realidad inmediata.

En mi relación personal con la verdad he pasado de irla propugnando permanentemente a irla dosificando en la medida en que pueda ser manifestada. Si tu amante no acepta que te relaciones con otras personas no es cuestión de mencionárselas continuamente si eso lo convierte en un motivo de sufrimiento. Si tu hijo expresa el deseo de no continuar hablando de un tema que ha creado tensión interna con su pareja no es cuestión de seguir ahondando en ello. Si tu madre utiliza tu información personal para controlarte no se la proporciones o no dejes tus cartas a la vista de su espionaje, Si tu compañera no quiere admitir que sigues siendo un sujeto de deseo, elcual  que va más allá de su territorio corporal no la disgustes comunicándolo. Cito estas cuatro situaciones por citar tres personas muy vinculadas a un cuadro personal y que tienen el valor de aliadas íntimas o de pertenecer a una convivencia cercana. Si la verdad hay que silenciarla en esos marcos personales de los que se espera la alianza y el apoyo ¿qué decir de otras campos mucho más superficiales y distantes como el mundo de los busness, el comercial, el laboral…? Las formas de relación están tan repletos de expresiones de no verdad que lo mas natural es la omisión, es el estado dominante de la conducta de la gente entre ella. El apólogo de la verdad no se salva de ello. Acudir a la teoría tampoco le permite renovar su rol autentificándolo. Tan solo se traslada de registro: le dice a un ordenador o a una libreta lo que no le dice a un hablante. Lo cierto es que la verdad es tanto mas constante y relacional cuanto menos variables de relación haya y menos intereses creados se produzcan. Es tanto mas fácil comunicar verdades con un desconocido con el cual no está establecida una relación de futuro que con quien teniéndola, la misma relación ha negociado ya sus límites, ha definido sus zonas tabúes y ha puesto en claro de lo que se puede hablar y de lo que no. Eso no quita el valor comunicacional de quien perteneciendo al mundo próximo se puede desarrollar todo un campo de disertación siempre y cuando se ajuste a las reglas de no tocar o no nombrar lo innombrable para no generar dolorosos enfrentamientos.

 

El yo enlatado

Escrito por jesusricartmorera 10-12-2008 en General. Comentarios (0)

 

Pertenezco a una generación en la que cosas como la cocina a gas, el televisor o la grabadora eran novedades. Los aparatos eran enormes. Tenias que tener mucha pasión para cargar con ellos para hacer algún trabajo. Recuerdo haber acarreado con una enorme grabadora para llevarla hasta el lugar de una reunión, también con una máquina de escribir en otra ocasión, todo ello recorriendo la distancia a pie en un tiempo en que no tenía vehículo ni chófer. Eso podría formar parte del anecdotario de un héroe. Mi memoria es confusa sobre la primera vez que grabé mi voz en el soporte de una cinta magnética. Ni siquiera recuerdo para qué mi padre compró esa enorme grabadora con dos porta cintas y un lector, todo ello muy rudimentario y cogiendo todos los ruidos ambientales. Sé que hice algunas grabaciones. Porque entonces estaba interesado en estudiar historia. Grabé algunos textos. Supongo que hice varias pruebas. Desde el principio no identifiqué mi voz. Un primer decalage entre el hablante y el oyente. Quien habla termina por reconocer su voz grabada despues de varias veces de grabarla y confirmar que es la suya.

Fui conservando varios cassettes con mi voz por distintos motivos: pruebas, recitaciones, música de mi guitarra y conferencias. También en soporte de videocasete con pruebas de filmación, Todo aquello lleno una carpeta caja en mi archivo sin que nunca haya hecho realmente nada con ello.

Siempre pensé que haría algo con todo eso pero van pasando los años y no lo he hecho. También hice algunas pruebas con grabaciones directamente en el ordenador. En conjunto todo fueron pruebas. Nunca me satisficieron  los resultados. Sigue pasando el tiempo por todo el material sin saber si algún día haré algo con ello o servirá de algo. Vaciar las grabaciones para hacer texto transcrito suponía un enorme trabajo. En cuanto a las imágenes, prepararlas y enlazarlas para hacer videomontajes también se fueron quedando para algún día del futuro en el que me sintiera inspirado y con tiempo y con dominios para hacerlo. Por lo visto tal día todavía no ha llegado, quizás para cuando llegue los soportes se hayan cansado de guardar la imagen de voces y fotogramas y se hayan borrado.

Hoy día todo el mundo se auto-enlata lo antes que puede. Tampoco se puede elegir mucho: los niños nacen ante el flash de una cámara, su primera respiración o ay es captada por ella. Los acontecimientos se rubrican con fotos. Ahí donde hay una curiosidad hay quien hace clic a su cámara para  conservarla. Es una forma de apoderarse de ella sin que el objeto cambie de manos de propiedad o sin alterar la situación captada. Hay partes de mi vida ligadas a casas y territorios privados que me gustaría documentar antes de perder totalmente el derecho de mi acceso a ellas. Cuando estoy de viaje al hacer una presentación de mis fotos me encuentro con espacios en los que llevo mucho tiempo que no me voy. Las fotos me recuerdan la casa que he dejado o las cosas que me rodeaban, además claro está de la gente y del paisaje. Devenimos individuos en conserva por la suerte técnica que proporcionan los soportes de audio y video. Antes lo dominante era el texto. Uno podía dejar su autobiografía o sus memorias escritas (demasiado trabajo para quien funciona con el eslogan del más vale una imagen que…etc)

Actualmente todo el mundo genera imágenes y voces que quedan enlatadas. Todo empezó con los video reportajes que cubrían efemérides importantes: bodas y otras ceremonias. Se pueden hacer estimaciones de auténticos bodrios de profesionales o pseudos que hacen videomontajes. ¡A mí que no me casen pasándome por estos productos!

Gracias al software actualmente cada usuario puede hacer sus clips. Lo que antes, en la época del magnetoscopio, requería de cursos  complejos ahora se aprende en un par de horas explorando la herramientas de un programa para la edición de imágenes y de sonido. Depende de la pericia de cada cual que el producto final sea más o menos aceptable.

No creo que dejar imágenes propias o sonido de voz signifique necesariamente dejar más saber pero la circunstancia de su accesibilidad puede dar a conocer de formas más vivas y directas los mensajes que cada cual quiera dejar para sus no coetáneos.

Lo mismo que la música o el estudio de sus fundamentos ha llegado a la escuela primaria  junto a las manualidades y la iniciación a la artesanía, es lógico que el aprendizaje de lso rudimentos para hacer imágenes fotográficas y manipularlas también termine  se extienda sin necesidad d acudir a escuelas de bellas artes o de cinematografía para trabajar con ellas.  Las plateas de espectadores del futuro tendrían un perfil más riguroso si cada espectador tuviera la experiencia de ser creador, autor o actor.

No  hay que olvidar que el yo enlatado por profuso que lo sea no deja de ser una colección de latas que esperan en un estante lo mismo que cualesquiera otros documentos sonoros o de imagen. El yo real queda fuera de todo eso y su verdad diaria está por encima del rato en que ha dejado su  imagen encerrada o su mensaje oral.

La inmensa mayoría de personas van a ver guardadas sus producciones caseras en sus casas y en escasos ámbitos de circulación. Excepcionalmente quien pasa por la experiencia de  Natascha Henstridge[1] cae en la ilusión de una inmortalización por esa vía de quedar en conserva olvidando que el yo enlatado revela estadios de la personalidad que se superan posteriormente o incluso que se desean olvidar.

 



[1] elegida entre más de 800 candidatas para interpretar el papel protagonista de Species. a los 14a abandonó a su familia y se fue a París para triunfar como modelo.

 

Este soy yo

Escrito por jesusricartmorera 10-12-2008 en General. Comentarios (0)

 http://jesusricartmorera.blogdiario.com/img/jesjul07.jpg

Sigo pensando que la mejor forma de auto presentación es por el pensamiento transparente y no por los datos biográficos concretos. Nacer en tal fecha, morir en tal otra, vivir en tal país, cambiar a tal otro, tener tales estudios, tener hijo, nietos, esposas, o haber publicado tales libros o participado en tales eventos, haber hecho tales obras de arte, en realidad todo eso no son más que distorsionadores. Para decirlo escuetamente, distractores. ¿Para qué se sigue preguntando quien es quien sea que esté detrás de una posición teórica? En el fondo, indagar los antecedentes, el cv, las heroicidades o las anecdóticas de los autores no es más que formas camufladas de marujiadas. Las opiniones se sostienen por si mismas o no se sostienen. El hecho de saber  los datos personales por lo que hace a una autoría en principio es algo muy separado a la creación misma de una opinión. Claro que todo está correlacionado y las opiniones vienen decididas por un tipo de biografías y de origines, pero lo más importante de una opinión o de un análisis no es esto sino su valor intrínseco como contribución a la teoría y al saber. Si tuviéramos que saber la vida y milagros de los nombres responsables de artículos y libros jamás se leería nada. Conocerlos es posterior a leerlos.  Esa demora en el encuentro con el autor/la autora puede tener consecuencias curiosas entre otras que aquel gigantes de las letras no sea más que en enano físico de aspecto huraño y de escaso humor, o que sea un ignorante en otras muchas temáticas de la vida, o que ni siquiera sea corresponsivo y amable con sus lectores. Los autores de editoriales que se deben a estas, un dia u otra terminan por hacer el memo ante hileras de gentes que esperan su firma y su dedicatoria. (por cierto ¿no seria mejor dar un meeting in situ y convencer a sus fans que puede prescindir de ese detallito?. Ni el autor que firma libros se va a acordar de a quienes se los ha firmado por mucho que les pregunte el nombre ni estos van a dárselas de importantes diciéndole a sus invitados: “mirad, mirad, tengo la firma de mi autor preferido estampada aquí”.(claro, que dados los tiempos que corren no estoy tan seguro de que eso ultimo no suceda).Bueno si a mí me sucediera eso como invitado a casa de quien me sorprendiera con esta frase me preguntaría si acababa de dispararse el túnel del tiempo en una vuelta a la adolescencia.

Ciertamente hay autores de consumo por su nombre, publiquen lo que publiquen, digan lo que digan. Eso remite a un sesgo interpretativo: el de suponer que la calidad o genialidad en una propuesta tiene que seguir siendo sostenida en las demás propuestas que la siguen. No suele ser así, los autores son conocidos por uno o dos libros a lo máximo, los cantantes por algunas canciones, los pintores y escultores por una sola obra crucial. Tanto es así que es posible que el autor de algo sea el primero en sufrir las consecuencias por ser reconocido por aquella obra que le encumbrara o le hiciera famoso. Casi es mejor el anonimato más completo. Que se tenga en cuenta cada obra, cada texto, cada propuesta, cada forma es mas importante que se conozca a sus autores pero no a lo que hicieron. La sociedad hipócrita nos ha acostumbrado a conocer los nombres pero no los hechos, las autorías pero no los actos, la fama pero no sus porqués exactos.

Muy bien digamos lo mínimo de un autor para saber si nos interesa o no leerlo. ¿De verdad que la solapa de un libro es lo que decide entrar en su lectura? Las sinopsis biográficas pueden engañar con respecto a los biografiados, presentar lo que no son o inflacionar lo que hicieron pero no substituir la envergadura que presentan en sus trabajos. Un autor, un creante, es el primer interesado en mostrar su verdad en el cuadro del pensamiento sin pasar por la exhibición de su figura, de sus emolumentos, de sus ubicaciones, de sus lugares o de sus logros. En realidad ¿a quien importa todo esto?  De acuerdo la sociedad es voyerista y todo tiene una demanda de imagen. Lo que no pasa pro ella parece que no existe. Pero detrás de los artículos, con una cierta regularidad y profusión, debe haber alguien escribiéndolos, documentándose, pensando, discutiendo acerca de esos temas, leyendo a otros que ha hablado de ellos, construyéndolos para presentarlos con una cierta solidez. Eso y no si se recibió tal o cual o premio o si se escaló tal o cual ocho mil, es lo que liga a un interés: Personalmente no quiero ser leído en función de mis heroicidades (que por otra parte no tengo, como tampoco ostento medalla alguna al mérito de ninguna clase) sino por el valor de los textos mismos, de sus análisis, de lo que dicen y argumentan, en lo que pueden convencer y en el reconocimiento de sus evidencias limitativas.

Eso me coloca al principio de la cuestión: la de decir quien soy en lugar de seguir por el lado de no decirlo. Cuando entro en el país de Yacom y me encuentro con anunciítos, de un chico musculoso que dice que esta esperando a una chica para chatear con ella y que le gusta el surf o ligar, o una chica que dice que le gusta ir de fiesta y ser sexy, pienso que la raza va de mal en peor. Son suficientes esos eslóganes como para tomar medidas ante la gente. No, saber a priori los gustos del personal, sus títulos, sus idiomas, sus ubicaciones no es lo más importante. Estoy por decir que es lo menos importante. Creo que es preferible conocer las opiniones, los argumentos, la sensibilidad. Eso son registros de alta sintonía, lo otro son curiosidades.

En conclusión me he convencido a mí mismo para no decir quien soy o lo que hago o en que trabajo o en qué me ocupo.  Posiblemente porque tampoco tengo un gran historial que enseñar. Nadie me da premios, ni he sido seleccionado en ningún concurso de ningún tipo (en los que tampoco me presento), no hago campañas por nada, no tengo una firma renombrada en ningún periódico, no he explorado el cosmos físicamente, no tengo cátedras, ni honores académicos, no doy ruedas de prensa, ni ocupo un puesto destacado en lugar alguno. Soy conocido en mi casa y en un círculo reducido de personas. Doy alguna conferencia de tarde en tarde para recordar que tengo una voz que puedo emplear públicamente, trabajo en la cura analítica con personas que presentan disfunciones de conducta, viajo, escucho, miro, atiendo, analizo; he vivido en varios países, y puedo decir poco más de mi. Detesto los cv y los panegíricos, los honores y los elogios, casi tanto como los desprecios infundamentados. Escribo en blogs porque ningún periódico o revista me pide  que contribuya regularmente a  sus páginas (aunque lo uno tampoco sería incompatible con lo otro), escribo a fondo perdido, sin remuneración ni contraprestación alguna, salvo la de la autosatisfacción creativa, porque es lo menos, aunque poco, que puedo hacer por mi época, por mi mundo y por la cultura desde mi posicionamiento transcultural. Tengo varios blogs en la red y colaboro en otros ajenos, -con mi nombre y con otros heterónimos- con contribuciones honestas entregando cada momento de frescura de mi propia evolución intelectual. Estilo y criterio que entiendo puede ser extensible a otra mucha gente con mucho saber en bruto en si mismo y que los demás podríamos beneficiarnos si decidieran proyectarlo. No creo ni estoy de acuerdo en que se tenga tener todo claro y tras alcanzar conclusiones rotundas para escribir y para editar. Compartir el pensamiento en su fase de elaboración también es una forma de compartir y un criterio de sinérgico de cooperación con las demás contribuciones creativos y contribuyentes creantes que haya.

Termino. No creo que mi figura sea de interés público pero mis textos sí puede serlo. Lo menos relevante de mi es mi biografía en cuanto a itinerario residencial o profesional y lo más destacable son mis textos sobre distintos temas y en distintos géneros. Bien mirado es lo único que quedará de mí.

Me sentiría ridículo hablando de mis batallitas, mis hechos, mis colaboraciones aquí y allá, mis licenciaturas, mis solidaridades. Que otros abrumen a sus clacas con esos perfumes. Eso no significa que oculte mis detalles tras una disertación, solo (me) propongo dejarlo para ámbitos adecuados de lo personal.

 

 

 

ONGs i Canvi Social

Escrito por jesusricartmorera 07-12-2008 en General. Comentarios (0)

Les ONGs i la paradoxia del bloqueig pel canvi social.

S´ha aventurat  la comptabilitat d´un milió d´ONGs a escala mundial. Això suposa milions de voluntaris que treballen a favor de millores i de solidaritat i per la reducció dels models d’explotació humana. Possiblement  mai abans havia estat un contingent tan nombrós de persones a favor d’una cultura de la solidaritat. Tot i així, aquest contingent i valuós potencial no és tingut en compte com a factor per la transformació del sistema econòmic social. Cada ONG fa la seva guerra en particular amb una notòria manca de comunitat de recursos i la falta d’una xarxa de xarxes que fos la concreció d’una veritable macroètica alternativa a la societat.

S´ha dit que les ONG per la seva configuració com associacionisme civil venen a evacuar les males consciències del que no pateixen les societats a les que pertanyen, alhora que son la ma d’obra barata del que no fa oficialment els estats occidentals. S’ha relacionat les ONG també a una joventut conservadora més preocupada en el fragmentalisme i la superficialitat d’unes activitats que no en una transformació d’estructures a nivell planetari. Es podria dir que a través del voluntariat social que atreu, les ONG donen compte de les cèlebres condicions subjectives, que feien furor a les teories revolucionàries d’altres temps. El miratge es revela com a tal a l’entendre que les contradiccions interassociacionistes poden ser tan fortes com les intergovernatives. Tot i així cal rendir-se a l’evidència de les continuïtats de les organitzacions abocades a la seva tasca parcial i que deuen el seu desenvolupament a viure d’esquenes al fenomen disseminat al que pertanyen. Un indicador que la falta de crisi en les ONG es deu a una buidor ideològica on no caben els plantejaments profunds de la renovació humana, per autolimitar-se al practicisme.

El seu creixement,-malgrat orígens remots (associacions d’amics de les NU, voluntariat de la Creu Roja,..) encara que generalitzat a partir de la dècada anterior arreu de la geografia espanyola, està molt lligat al fracàs dels partits politics com models d’iniciativa per moviments unificats i per transformacions estatals. La prefigura del voluntari es la de l´exmilitant partyless(sense partit)més abocat a l’uniat i eficàcia del concret que no a les especulacions politiques. Tant es així, que el creixement d’aquest voluntariat estès ha anat conjugat a una despolitització expressa, de la qual té una part de responsabilitat el fracàs orgànic de les preteses avantguardes abans referides de canvi social. A diferència dels partits, les ONG no parlen de tàctica ni d’estratègia i van fent les respostes als temes concrets, desvinculades d’una visió general de la història dels esdeveniments.Cosa que indica una de les contradiccions mes potents, a una època en que la fórmula magistral passa pel pensar globalment i actuar local o parcialment.

S´ha vinculat el fenomen de les ONG a una joventut conservadora (Paco Fernández Buey) que no vol fer política de res i sense adonar-se’n segueix els jocs polítics dels governamentals (cal recordar que la major part de l’associacionisme depèn de les subvencions oficials)portant ajuda humanitària allà on per compromisos d’estat hi deuria arribar la intervenció oficial, econòmica i diplomàtica.

Tota la moguda de gent que treballa per estendre la solidaritat i la consciència, cal dir que no deixa de ser una reconducció d´una energia vital de sectors socials, en marcs d’aprenentatge. Possiblement el  pas de la gent de 20-25 anys d´ara pel proper quart de segle treballant amb entitats de col·laboració els portarà a entendre la necessitat d´una macroètica conjugadora de tot plegat i al seu costat una neopolítica per canviar definitivament les causes que reprodueixen el malestar a les societats humanes. Mentrestant les seves gestories i conductes pràctiques constaten els draps bruts d´un món que segueix refregant penes i fracassos. Per la seva banda els partits dits d’esquerra i portadors d´idees alternatives, no valoren encara prou la seva responsabilitat amb el fenomen dels militants ex-partit i encara menys en el disseny de nous moviment organitzats, diversos i unificats, que siguin un híbrid entre la potencia teòrica i eficaç dels que aquells plantejaven i el recolzament massiu i generalitzat de les ONG que promouen campanyes parcials però rotundament notòries.

Qualsevol nit sortirà el sol

Escrito por jesusricartmorera 07-12-2008 en General. Comentarios (0)

 Sempre que hi ha crisi econòmica, la sociologia radical la qualifica d’ estructural i de definitiva o última. (Ara sí que acabarà aquesta amb el sistema capitalista, les condicions per una contestació social potent estan donades). Bé, que la literatura entusiasta no decaigui!.  La gent de més edat no té tant optimisme, tal vegada perquè ja ha biografiat prous conjuntures com per saber que el món es repeteix massa a ell mateix i tota la llista de brutalitats i injustícies mai acaben de decidir al personal a copular la terra per gestar una nova societat.

La idea de la nova societat ja no és el paradigma del segle passat pel que es feien militàncies a fons perdut i s`esbroncaven patronals per no complir amb la legislació laboral mínima. Tampoc l’ il·lusionisme dels veïns  planetaris a Bolívia, Veneçuela o Paraguai és transportable a les contrades europees. Residim i patim les condicions de residir en un sistema econòmic basat en el lucre (sent tots els altres capítols secundaris). Les crisis econòmiques  estan preinscrites des del moment que la societat en curs, -la de veritat, la que corra i funciona cada dia, no la de les idees i les utopies-  es composa d’ un volum considerable de gent que prioritza el calé (si es fàcil i ràpid millor) al gaudi, prioritza les pors a l’ aventura existencial, prioritza la lluita per la subsistència a la lluita alternativa per modus de vida al marge dels circuits dels salaris deplorables, els treballs alienats i el consum autolesiu. Això compromet el psiquisme de quasi bé tothom. No es la condició social de pertinença a l’ esfera dels pobres o a la dels rics el que està rere les conductes sinó un particular psiquisme basat en l’ egolatria i la rivalitat permanent dels homes contra els homes, una versió de la qual és la dels explotadors contra els explotats.

Això explica que el vell partidisme esquerrà passi a formar part del mateix engranatge del sistema social i malgrat la seva vocació de fer-ho millor no passi de fer una gestió tècnica i estrictament capitalista, o que l’ oposició (Euia) es queixi per la pujada de preus dels bitllets del transport públic pel damunt de l’ IPC (gràcies de tot cor,  qui tenim el poder adquisitiu feble agraïm la queixa pública, que no reduirà cap taxa, però al menys demostra que heu complert) o que la Brigada Vallesana (interessant nom grupal que em re actualitza de la permanència d’ un terme que a mi em sona a militar i que vaig tenir que patir per una mili forçada que em va saber a condemna empresonada i que només puc reproduir des de la prudència filosòfica i la ironia literària si la sé  encertar) recordi l’ antic dilema trotsko-mendelià de socialisme o barbàrie, que des dels segle XIX ja va passant de pares a fills. A hores d’ ara, un anàlisi menys triomfal indica que a la barbàrie hi portem ja una colla de temps i que el dilema s’ ha resolt a favor de la involució. El capitalisme actual ha deixat de ser el paratge de les oportunitats per tothom. La fama que alguns dels seus països tenien al respecte en quant a terres de promissió i oportunitats s’ ha esvaït.

Ara, la solució, -com sempre- es o era, fer una societat alternativa, però el sol fet d’ anomenar socialisme ja mou a espant, sobre tot perquè la gent, la gran classe mitjana, té bastant més que les seves cadenes a perdre i tota hipòtesi de revolució per engendrar aquest món nou mou a ansietat. La qüestió no es que no hi hagi motius per  fer un gran canvi radical, el problema es que no hi ha realment ningú organitzat per capitalitzar-lo ni cap moviment social prou clarivident com per engendrar-lo. Episòdicament els moviments socials fan esclats i fins i tot pugen al poder a presidències més populistes. La gent prou cremada per la corrupció, els preus especulats o les agressions ecològiques protesta  de diverses maneres, però ni tot moviment social vol una alternativa global o la pensa, ni hi ha una teoria comuna que posi les avantguardes d’ acord. Moltes sigles porten la paraula d’ unitària i tenen la barra de continuar-la portant quan no passen de ser un minúscul grup o fracció del ventall panoràmic de la divisió permanent que no té perspectiva sense massa representativitat.

Quan a altres països hi ha avenços socials per l’ impuls de democràcies més populars i amb programes de nacionalitzacions no s’ ha de perdre de vista quin continua sent el cojunturama mundial, on els referents de la racionalitat estan del tot anul·lats. Quan un paio com Bush, nom del qual la literatura critica ha anat carregat com abans ho havia estat el de Reagan o el de Nixon o tants d’ altres, es permet dir que el pitjor error de la seva carrera política ha estat creure la paranoia de les armes de destrucció massiva iraquianes, no està dient al món que es va equivocar, sinó que sabent l’ error de la seva equivocació la va fer servir tot i així per continuar destruint el món una mica més. Al carallot en qüestió fer aquesta reconeixença publica no l’ afecta en absolut a hores d’ ara en la seva jubilació post presidencial. El detall és interessant perquè representa l’ autentica cara del poder: el cinisme més absolut, però això ja va quedar prou clar amb Cal·lígula molt abans.

El problema del neoliberalisme actual no és el del retorn a les tesis del liberalisme d un parell de segles enrere (comparativament el moviment obrer no ha evolucionat tant des d’ aquella època i l’ interès per la política ha emmagrit considerablement) sinó el de la celebració de la irracionalitat. No hi ha futur des del moment en que tota planificació és pel benefici inflacionari. La historia econòmica es la de la crisi econòmica permanent amb intervals que aconsegueixen controlar-la i no el revés. Sense planificació, (això vol dir, socialitzacions de recursos centrals e la seva versió de nacionalitzacions i politiques laborals de repartiment extensiu de les feines en relació a la força de treball i intel·lectual humana) no hi ha futur. I la planificació vol dir fer un món nou: canvi de valors, d’ hàbits, de feines. I això no hi ha poder ni oposició al poder que ho vulgui fer realment. No sé de cap colla d’ nous icarians que estiguin construint un nou model de societat a una finca de mil hectàrees a alguna banda del planeta aconseguida sota aquest propòsit.

Certament, cal confiar en que algun mecenes a la nòmina dels mecenes encara pot ser capaç de fer això, però em pensa que el millor que ha donat el socialisme en quant a idees, o al menús el mes espectacular simbòlicament, es va quedar en els socialistes utòpics del XIX i no en els pretesament científics del XX. Pel que fa als anomenats socialismes reals, el cubà ha deixat molt que desitjar per no mencionar els altres amb les seves llistes de crims.

Tot això porta a pensar que la reflexió sobre el dilema abans dit i la perspectiva anticrisi i de pas antisistema no es pot dur a terme sense a l’ hora repassar molt críticament als crítics. Els gestors governamentals esquerrans amb els que anàvem a les manis fa uns anys no ho fan millor que els no esquerrans no sé si pitjor, però no se de cap ajuntament a Europa que sigui un model de participació ciutadana, de ciutat ecològica, d’ auto i cogestió, o de proposta paradisíaca. El dia que un trenqui amb la tradició historia de la vida mentidera, m’ hi empadronaré  tot seguit (si em deixen). El socialisme hipotètic del que encara em complau una mica trobar qui en fa apologia continua alimentant la literatura del desig, ja per això val la pena encara que la utopia està en el pitjor dels seus descrèdit, mentre que el capitalisme amb totes les seves falli-les continua tenint la incondicionalitat popular. Però sí el socialisme hipotètic es podrà fer tangible qualsevol dia d`aquest el mateix que qualsevol nit cal esperar que surti el sol.

Erico Malatesta ja havia proposat que atesa la fallida continua de l’ organització humana sota l’ imperi de les velles lleis sense resoldre cap de les grans lacres socials ja era hora de donar-li torn a la nove cocepció d’ organizació social des de l’ anarquisme. Ningu li va fer cas però la proposta reactualitzada segueix en peu. Sols que posar-se d’ acord en aquest concepció engendredora ja toparia amb batants dificultats. D’ altra banda qui te el poder mai el dona gratuïtament, però això passa en totes les escales  de la vida, qui te una casa no posa al nom de l’ escriptura els seus  veïns i la gent no acostuma a regalar el cotxe que s’ ha comprat per necessitat al seu amic.