Cese de relaciones diplomáticas.

Escrito por jesusricartmorera 11-01-2009 en General. Comentarios (0)

 

 

Los menos que se puede hacer con un estado criminal como lo está demostrando ser un día tras otro el estado de Israel es el de ruptura de relaciones. Sin embargo hay algo mejor que eso: utilizar la representación diplomática que se tiene en este país como plataforma de crítica diaria. Cada acto bélico debe ser criticado lo antes posible, uno tras otro, un dia tras otro. La embajada también puede servir como plataforma de refugio. El mundo está muy dividido. La retirada de representaciones diplomáticas la aumenta sin duda. Por otra parte una representación en un país es solo eso, no significa estar de acuerdo con su casta gobernante. Pero qué clase de presión internacional se puede hacer contra un estado que practica sistemáticamente el genocidio. El caso judío es complejo. Fue el pueblo histórico marcado por la égida de Egipto, el pueblo elegido, el pueblo que dio un hijo crucificado, el pueblo que reconstruyó un país tras su diáspora y dispersión por el mudo. Todas esas características lo fueron configurando como el pueblo que no solo no aceptaría ser limitado en su desarrollo sino que seria el causante del holocausto de otro pueblo. Con el Israel actual cabe afirmar que el pueblo judío o aprendió de su holocausto histórico a manos de los nazis sino que le quedó un revanchismo contra un pueblo territorialmente vecino y más débil. Asistimos a la guerra contra niños. Los israelís saben que los hijos de los muertos de hoy serán sus verdugos de mañana, también los activistas de Hamás que atentaban en lugares con niños sabia que estos serian los soldados del ejercito israelí a la vuelta de pocos años que dispararían contra ellos obedeciendo órdenes. Los escenarios violentos sirven para mostrar hasta que punto alcanza el umbral de los atrevimientos agresivos en la total impunidad. El Estado israelí esta haciendo una agresión ilegal desmarcándose de las pautas de la ONU. Sus respuestas son con disparos. Lo más espectacular es que detrás de cada asesino uniformado, de cada exterminador, hay la psique de un tipo que le coherentizará su belicismo. Un despliegue bélico no es más que llevar a extremos graves lo que está contenido en otros marcos de contradicción. Las posiciones irreconciliables de palestinos e israelíes no paran de crecer. Los manifestantes con la causa palestina se extienden por todas las ciudades del mundo. Otro detalle más de que mayorías activas reivindicando la paz y el cese de hostilidades representa una fuerza escasa frente a las armas en acción. Pero además de los bombarderos y los disparos selectivos la peor de las armas es la mentira. La sociedad mundial entera es una mentira. ¿Qué hacer ante actitudes territoriales internas cuya conflictividad perjudica al mudo entero? Desde luego intervenir, pero si el tipo de intervención con la las criticas y manifestaciones no son suficientes queda/ría intervenir con las armas. ¿Un ejercito internacional interviniendo en Palestina para librarla de los ataques israelíes? Lo hubo en el cetro de Europa con el desmembramiento de Yugoslavia ¿Por qué no hacerlo ante la hostilidad intolerable de Israel? Enfrentarse a Israel significa enfrentarse a sus socios, es decir a los USA. Hasta que Europa no intervenga unitariamente a favor de un mudo recorrelacionado de manera distinta. Sin embargo no hay un panorama futurista alentador. Un nuevo correlograma internacional sin el amo imperialista actual no significa que el que lo relevara (probablemente China) fuera mejor. Mientras el ser humano vea en el ser humano su rival y enemigo la sociedad patológica seguirá imperando. Expuesta la contradicción fundamental lo que cabe interpretar es el distinto tipo de hostilidades y las zonas calientes en las que se da.

 Lo que pasa a escala internacional no está desconexo de lo que pasa a escala mas reducido y con otra clase de violencias (abandonos o insultos). El ser humano es un animal sino genéticamente enfermo sí lo es culturalmente. La estimación de los 100mil perros abandonados en España en el 2008 demuestra la existencia de una sociedad culpable aunque viva en paz, es decir si resolver sus contradicciones a bombazos.

Montserrat Nebrera, una diputada del PP e el parlamento catalán, criticando a Magadalena Álvarez por su acento andaluz, según aquella, de chiste. El PP es un partido que puede pasar camuflado jugando al juego democrático hasta que declaraciones de este tipo de sus miembros demuestran  la clase de mentalidad dañina que mueve su partido. El PP es un partido que todavía no se ha pronunciado por la cuestión palestina ni ha objetado la conducta del ejército judío.

Cuando un manifestante dice que hay que hacer algo, que hay que luchar por eventos execrables resulta que más lo que nos es dado es trasladar las conversaciones que tenemos en casa o nuestros deseos más auténticos a su expresión a nivel de calle. El grito social en contra de los imperios, las imposiciones de fuerzas por la vía hostil, el estado israelí que tiene muy clara su estrategia militar de dominio, no va a parar un tanque. Las voces de miles de personas, de millones de manifestantes no paran el proyectil lazado desde un carro de artillería accionado por tres o cuatro individuos que no discuten la orden recibida y se la creen.  En todo este tinglado la única evidencia es quela violencia genera violencia y cada nuevo ataque genera rabia y dolor que se transmitirá por generaciones.

Los jefes de estado europeos así como todos quienes tengan acceso a plataformas públicas de edición deben aprovechar esas posibilidades para criticar el comportamiento israelí, pero no van a ser millones de voces las que hagan cambiar elecciones gubernamentales sino contra fuerzas las que les paren los pies. ¿No es esto una sugerencia para extender un conflicto armado? La historia del belicismo demuestra que la falta de diálogo y de comprensión ayuda poco, antes bien complica algo más los antagonismos irreconciliables. Israel que fue motivo de consternación cuando se supo todo lo que sufrió a manos de los alemanes, viene siendo motivo de vergüenza desde que se conoce de lo que es capaz de hacer para imponer  su realidad en la principal  y mas constantes de las zonas conflictivas del planeta desde hace más de medio siglo.