FLUENCIA TRANSCULTURAL

Registros sobre la sustentación

Escrito por jesusricartmorera 20-02-2009 en General. Comentarios (0)

 

Los indicadores de progreso han dejado de ser las medias aritméticas de crecimiento anual de producciones brutas o de  rentas por cápita.Así mismo las gráficas de despachos orgullosos que ostentan un saneado proceso de cuantificación período tras período han dejado de ser  el parámetro modélico que seguir. Ha habido, ciertamente, una época en que los aumentos de los niveles de consumo indicaban sin discusión un avance en el confort y una autoestima de un modelo social. Desde el momento en que  las diagonales sobre las abscisas han indicado situaciones de peligro impugnando su sostenibilidad, voces  y análisis de alarma han puesto el punto de atención en un neo concepto:el de la sustentabibilidad de un modelo que agota salvajemente los recursos y que en tal campaña hace cómplices a todos sus miembros con poder adquisitivo que puedan permitírselo.

El objetivo de comprar o vender más en cada ejercicio de lo que ha sido realizado en el ejercicio anterior,ha actuado tradicionalmente como un concepto intrínseco del  modelo de mercado ,haciendo prevalecer la dimensión cuantitativa a las ofertas cualitativas. el slogan parecía ser: a mayor número de transacciones comerciales mayores dividendos de beneficio para  quienes las operativizaran. En términos de volúmenes absolutos se siguen manejando numerosas empresas sin  valorar su responsabilidad ética en la invasión de la realidad con iniciativas y transformaciones materiales de consecuencias nefastas.

La necesidad de una planificación racional del futuro posible -no del deseable desde una compulsión por el gasto de recursos-es ineludible para hacer realista todo futuro. Es un planteamiento que involucra a todos los sectores sociales y que compromete directamente la responsabilidad de los individuos. Tanto uno a uno,así como cada agrupación demográfica,necesita contar con unos registros fundamentales que actúen como indicadores de su estado vital y desarrollista en sus aspectos fundamentales de existencia. La construcción y seguimiento de unos registros fundamentales en los campos de la energía y del consumo y de las producciones actuan-pueden actuar-como un instrumento de autoconciencia social y  predicciones y a partir de aquí como una metodología para el reajuste de los hábitos sociales y la reconducción de los presupuestos y la orientación política de inversiones.

Un conjunto de indicadores fundamentales y precisos como un chequeo a un estado de vida social o a un estado de la cuestión en varias temáticas elegidas, puede dar la medida precisa de lo que está pasando y lo que está en juego, sin sucumbir a una avalancha de datos aportados por repetidos estudios estadísticos, con sesgos conceptuales importantes acerca de lo que es el auténtico progreso.

Cada individuo integrado en un modelo social  puede a su vez  seguir sus propios registros acerca de que imbricaciones lo categorizan como un saldo negativo para las posibilidades recursivas del medio o como una actividad equilibradora o incluso devolucionadora. Quedan exentos de este criterio quienes todavia siguen responsabilizando a las estructuras y a las mayorías las responsabilidades del destino, sucumbiendo a aquellas sin auotimpugnarse los propios hábitos que las secunden.

El seguimiento de unos registros que da una cifras determinadas no tendría  mucho sentido solo para limitarlos a correlaciones entre ellos y a comparaciones entre años, pero tendría alguno en cuanto actuaría como un concienciador público de hacía donde se encaminan los colectivos urbanos y los márgenes de existencialidad que dejan con los tipos de procesos que se siguen.En ese sentido los registros continuados de indicadores clave actuarían en el pero de los casos como instrumentos de conciencia o de autoconciencia pública. Así como tradicionalmente la comunidad científicamente viene avisando de las posibilidades de riesgo a las que se encamina el planeta por el efecto-hivernadero o la elevación del nivel de aguas, los indicadores de sostenibilidad para una ciudad actuarían como instrumento de aviso y sensibilización,como concienciadores públicos y de la administración, y así potencialmente como activadores de cambios conductuales masificados en diversos planos sociales.La última década del XX se enfrenta a un ultimátum planteado por un modelo desarrollista generado en el XIX y que generó dosis de narcisismo en el mundo occidental.Los tiempos del agotamiento incuestionado de las fuentes ha pasado.El futuro  pasa por una administración razonable del presente.

 

Las Relaciones (RCs)

Escrito por jesusricartmorera 20-02-2009 en General. Comentarios (0)

 

Rcs está en distintos marcos de registro, el económico, el de nuevos contactos y partys, el de la intimidad. Es una base fundamental para todo.

Es la dimensión de gasto generada por todas aquellas cantidades opcionales y variables presentes en los actos de relación social. Las más vulgares son las que acompañan citas de cafetería y las más complejas son las copas en pubs y discotecas, pasando por toda una fauna antropométrica de sitios a los que el motivo principal de asistencia es la relación lúdica con otros .Los gastos de restaurante están incluidos en este capítulo, aunque bien admiten un desglose  entre aquella parte dedicada a alimentación y aquella otra que está claramente costeada para nutrir unas relaciones de experiencias y decorados. Una parte de los gastos de relación son los de sostenimiento de la ubicación en la que se dan. todo el mundo sabe que la mayor parte de lo que se paga para una bebida o un consumo en un espacio de relación. es por el espacio mismo y no por el artículo de consumo en sí. No hay un baremos predefinido del tiempo de uso de tal espacio, aunque estadísticamente se sabe que raramente la gente aguanta más de una hora ubicada en el mismo asiento y mesa y que las conversaciones tampoco van más allá de ese tiempo.Excepcionalmente se pueden estar muchas horas en un mismo sitio con un solo consumo de bebida y antiguamente algunas tertulias de café sobrevivían gracias al permiso tácito de tal precariedad. Aún hoy quedan algunos vestigios de determinados locales en los que no prima el beneficio económico, tales como centros sociales, donde los encargados tienen otras fuentes de salario y permiten, por tradición y por estatutos, que la gente ocupe y use el lugar sin ni siquiera consumir si no lo desean.

La sociedad del individualismo ha hecho que la mayor parte de los contactos y  citas personales se originen y desarrollen en espacios no privados  que por un curioso eufemismo se les llama neutrales. Los guateques y los partys en tanto que encuentros en domicilios particulares no son lo más primado socialmente porqué es lo que menos gastos genera. resulta obvio que para divertirse no hace falta acudir a una discoteca o para hablar no es preciso encerrarse en un local lleno de ruido y de humo, sin embargo predominan antes las citas en este tipo de lugares que funcionan como puntos de evasión que no en espacio calmados y sosegados que permitan una buena comunicación. Si las relaciones humanas aplastantemente pasan por los locales de encuentro: desde los bares hispanos a los pubs ingleses, en los que la gente pasa diariamente en un momento u otro, y a menudo varias veces al dia:para el desayuno, el café o la cerveza de final de jornada no es solo por el argumento tópico de la tradición sino por una campaña perfectamente pensada para que eso funcione así.La gente presupone de entrada que para quedar tiene que hacerlo en un establecimiento público con una mesa por media y unas bebidas pedidas aunque no se tenga sed y el ambiente del local pueda ser incluso deplorable.Quedar con alguien con quien deseáis poneros al dia de vuestras vidas para ir a pasear resulta poco menos que inconcebible y de tomar esa iniciativa, incluso sospechoso. Intuitivamente la gente se siente más segura citándose en un local público que dando una vuelta por el parque.Lo cual es demencial.

Con la dimensión de gastos por relaciones he ido viendo su transformación de menos a más con el paso de los años. Inicialmente en los años 70 los gastos de relación, que literalmente significa pagar para hablar con alguien aunque tenga la cobertura o pretexto de ir a beber o a comer;los calificaba como gastos superfluos o incluso como gastos pequeñoburgueses. Con el paso del tiempo y el condicionante de los ritos sociales he ido comprobando como una parte importante de toda la egodomótica se iba a gastos de relación, puesto que otros varios capítulos de consumo: conciertos, espectáculos, restaurants y viajes  llevaban y llevan incorporados unos porcentajes que salen de su  motivo para pasar a costear relaciones.

Tradicionalmente el anfitrión agasaja a su invitado y el visitante o embajador trae sus presentes y regalos.  Es algo que se sigue practicando. Establecer relaciones desacondicionadas de todo esto no resulta fácil. La gente espera recibir presentes en el día de su onomástica y que la factura del restaurant sea una gentileza de quien propone la cita. Aunque más  ritualmente las chicas esperan a   que sean invitados por los chicos y los menores esperan que les paguen los mayores. El universo de las relaciones personales viene acompañado de sus decorados y entornos materiales que en realidad son alojamientos puntuales para ubicar aquellas. También es cierto que muchos negocios se cierran en medio de bebidas y de suculentas comidas y que satisfacer al otro con recorridos gastronómicos es un modo de acercarse a una mayor sintonía.

En la medida en que son necesarias las  citas y no siempre tienes lugares públicos como bibliotecas o centros sociales para establecerlas, aquellas pasan por el peaje de los consumos, que apuntan a  abusos lesivos.  Me complace clientear en determinados locales en los que me siento cómodo pero no soy un usuario diario y ni siquiera semanal.sigo prefiriendo los paseos o los bancos de las plazas para acordar un encuentro. Eso me libra de la tesitura de tener  que consumir algo que no me apetece o en una hora del dia inoportuna a la vez que no paso por la tristísima y muy repetida experiencia de tener que tomar consumos mal preparados como infusiones o tés frente a los que la cultura latina de los bares me ha demostrado su total incompetencia. También me libra de tener que invitar a quien no me apetece o de tener que pagar un ataque a mano desarmada por un poco de agua tiznada. Cuando voy con varias personas a locales de los que no me puedo escaquear, algunas veces me abstengo de pedir nada puesto que nunca jamás el objetivo de una cita en un local es las ganas de beber o de tomar sino las ganas de estar con quien haya quedado.

Me parece inaudito que a estas alturas de la vida social todavía no se haya aprendido a tener relaciones limpias y a practicar la virtud de la conversación sin tener que pasar por sus peajes. Un análisis en profundidad de las causas de eso estaría en las dificultades que experimenta el ser humano en mostrarse desnudo tal como es ante el otro y la pulsión imperiosa que tiene de poner cosas de por medio, bebidas, ruido, decrepitud, más gente, para sabotear implícitamente la comunicación a la que le aterra. Lo cierto es que baste que alguien hable unas cuantas frases seguidas y utilice un par de términos inusuales (sin llegar a los latinajos)para que el otro exclame  SOS. La ignorancia colectiva es tan elevada que las relaciones se mantienen en la frontera de una comunicación sesgada. Las personas se buscan para fines concretas:feelings, placer sensual, conquista sexual o saciación de los sentidos.  La industria del ocio conoce estos mecanismos y es así que los findes se desarrollan con enormes cantidades de bebidas y cantidades enormes de multitudes apretadas en los locales de moda o neurálgicos donde todo el mundo va. de todos modos los objetivos existenciales de los relacionarios no guardan una relación matemática con  sus inversiones de tiempo y dinero en los locales. No se puede decir con rigor matemático que a más inversión en relaciones mayores resultados personales en el encuentro ideal con el otro. La persona de éxito n oes aquella capaz de pagar las facturas de todos los locales y consumos y las tarifas que le abran todas las puertas sino de quien alcanza lo mejor de la vida sin tener que pasar por tales requisitos.Es difícil construir un teorema numérico para eso[1] . Lo que sé es  que a veces he pasado por gastos para mantener una conexión con el grupo que también pasaba por ellos sin ver que mis relaciones personales aumentaran por eso. Es un error pensar que una relación se pueda comprar a base de posicionarse en el rol fijo de pagar todas los consumos  y los espacios de encuentro. El invitador suele ser alguien de una mentalidad muy machista que paga sus déficits subjetivos y psicológicos al cubrir las  demandas ajenas para disimular su fuera de punto en ese momento concreto. Las relaciones personales y los espacios de ellas no pueden ser un objetivo en sí mismos. Alegar haber estado en tal o cual sitio para prestigiarse es una de las mayores horteradas y hacer otro tanto por conocer a tal o cual superdestacado es un indicador para tachar de tu lita a quien se jacta de eso. S hay un sentido de los interactos e interacciones es el de seguirlo todo como un proceso vivo en el que descubrir varias situaciones y descubrirse uno mismo[2] . Conviene reconocer que la industria del ocio de masas existe sobre la base de una demanda:la gente necesita sus espacios extradomésticos y extralaborales donde relacionarse con el mundo y hacer sus transacciones. Claro que hay sitios y localidades del mundo donde apenas se encuentran este tipo de espacios de bebidas para contactar con los demás (recuérdese Finlandia). cuando hay una demanda hay siempre quien ha invertido su ingenio para preparar una oferta que toma como oficio y negocio tratando de hacerse rico a corto plazo. Ofrecer productos que generen dividendos, sin importar su calidad o su precio abultado es la llamada de la selva urbana para especuladores y negociantes. Por lo   general se es más honrado pagando los precios abusivos de las consumiciones de los bares que cobrándolas[3] , pero ese es otro tema. Hoy se gasta por una sola bebida o refresco, incluso por agua embotellada, el precio de un menú entero de hace unos 30 años y compararlo con los precios de hace un siglo debe mover al menos a una reflexión de crucero[4] .

La necesidad de espacios de relación y su costeamiento depende de la coyuntura personal, de la agenda de trabajo y de si se está en un lugar estabilizado a otro de tránsito.Son distintas las necesidades de espacios cuando viajas a cuando estás en tu casa, cuando tienes una urgencia de infraestructura y de servicios públicos a cuando lo tienes todo contigo.

Por lo general  uso espacios públicos de consumos para amortizar algunas horas de espera. Un bar me da un decorado, y con suerte una mesa y una tranquilidad para escribir y leer, aunque me pueda parecer caro. Tengo dos problemas: uno, encontrar el local apropiado que satisfaga mis sentidos (en general predominan los locales feos, ruidosos, humeantes y de mal gusto)y dos, que pueda sentirme cómodo para bastante más de una hora. Ya he dicho en alguna parte que he podido pasarme varias horas en el mismo local acampando literalmente en el mismo.

Otro tipo de espacios: clubes de los que hay que ser socio, boleras o casinos privados se ajustan a este clase de consideraciones comunes a los locales que vas a usar una sola vez o muy de tarde en tarde. Así mismo los restaurantes son lugares en los que cumples las dos funciones de comer y quedar co alguien para hablar.Por lo general el metabolismo paga lo que la comunicación afectiva e intelectual necesita.

En una muestra de tipos de gastos el dedicado a  relaciones  es un indicador de lo que se busca fuera de casa:  a más gasto en relaciones, puedo decir, menor consolidación de los objetivos afectivos personales.

 

 



[1] Einstein, sostenia que los teoremas matemáticos  sólo son seguros en la medida en que no se refieran a la realidad.

[2]  Irene Papas decía que no hay un final solo un camino a recorrer. La entrega para descubrir cosas en una misma y en los demás.

[3] Parodiando lo que dijo Michael Caine con respecto a los pagos de impuestos. “soy más honrado pagando impuestos que los políticos gastándoselos”

[4] Josep Pla escribe que a principios de siglo se podia comer  las comidas de un dia por 1,5 ptas.

Pérdidas Materiales

Escrito por jesusricartmorera 20-02-2009 en General. Comentarios (0)

 

PÉRDIDAS MATERIALES (EL PARÁMETRO DE LAS PÉRDIDAS EN EL BALANCE ECONÓMICO)

 

Sin duda alguna el concepto de Pérdida  nos lleva a un marco macro de experiencias interactivas con  los entornos de vida. Es un fenómeno  multidimensionado  el hecho de que la pérdida  es inherente  al hallazgo. Si por pérdida entendemos  erosión, desgaste, destrucción, anulación, ruptura, rotura o cualquier otro dato que  suponga la desaparición de aquello (o de aquel)que se tenía, entonces la pérdida está presente en una multitud de conductas y actividades humanas. Puesto que se trata de  una circunstancia universal y extensiva  a todos los seres vivos, conviene  desglosarla por capítulos para  entender su significado y  proponer opciones para contrarrestarla.

Vamos a hablar aquí en el próximo grupo de líneas de las pérdidas de carácter material  y de su  impacto en un balance económico.

Del conjunto de  dimensiones de control de un gasto general  (dando lo mismo si  el sujeto gastador es un individuo, una empresa, un municipio o una comunidad del tipo que sea)inevitablemente una es la de pérdidas. Propiamente no es una dimensión de gasto  en el sentido estricto.No  es un intercambio de dinero por un servicio o una mercancía, pero sí tiene una traducción de  gasto de dinero y por lo tanto opera como un restador en el sumatorio general de  las entradas y las salidas.

Todo administrador de contabilidad se enfrenta diaria o periódicamente en el cierre  de caja con desajustes que tiene que explicar. Todas las transacciones son estudiadas y si no hay ningunas falla ni siquiera  debería haber error de decimales. No obstante, un proceso económico en el que  no hay pérdidas  es ilusorio. O lo es, con los conceptos  hegemónicos presentes en los planteamientos económicos y en las actividades laborales. Por qué a menudo esas pérdidas  no son fáciles de detectar a primera vista. La caja de la oficina o  la economía doméstica sufre pérdidas de muchas maneras diferentes. No solo hay una pérdida cuando  alguien se lleva ilegalmente una cantidad determinada, o cuando alguien la pierde negligentemente por no haber cosido el agujero de su bolsillo, o también-menos negligentemente-cuando se posiciona como víctima propiciatoria en el metro para ser robado.Hay también pérdidas en todos aquellos descontroles  y malas prácticas que permiten fugas irrentables  de un potencial energético: hay pérdidas pues por ventanas y puertas mal ajustadas que hacen trabajar más los mecanismos de  calefacción o de aire acondicionado;las hay  cuando se compran  productos  de mala calidad en el mercado o incluso de buena y que se dejan deteriorar en el¡frigo y luego se tiran sin ser consumidos; las hay cuando se adquiere el libro equivocado que  termina por  fosilizarse en la estantería sin ser leído;las hay-por consiguiente-en todas aquellas adquisiciones que cumplen una función acumulativa  en un almacén o en un cajón y que están condenadas al in-uso perpetuo. La gama de vías de pérdidas es múltiple.A grosso modo conviene diferenciar entre aquellas explícitas  y directas y aquellas  otras implícitas o demoradas. Las unas  son  las resultantes de  errores subjetivos o de conflictos de responsabilidad; las otras, son resultantes de planteamientos ideológicos, hábitos estructurados o conceptos  desviados. Para lo segundo hay literatura sobre gestión de recursos y dentro de estos, gestión del conocimiento que vienen a proponer medidas de eficiencia productiva y de actividades motrices, tratando de conseguir mayores  ventajas con menores esfuerzos.Para lo primero hay  técnicas de empresa, dinámicas de grupo, tratamientos psicoindustriales o  procedimientos autovalorativos para corregir las malas prácticas personales en el hacer vital y  profesional orientadas a minimizar el volumen de pérdidas.

Estas planean como una sombra en prácticamente todas las actividades humanas  ejecutables. Según como se acometa una actividad cualquiera (desde la colocación de una alcayata en la pared a la planificación de un viaje de verano al Caribe pasando por una tarea intelectual para preparar una recensión)se  puede incrementar o decrementar el factor de pérdida de acuerdo con el método que se elija. El operario que instala  un aplique en la pared pero que luego necesita gastar una cierta cantidad de tiempo para curar la herida de su mano debida a una martillazo descontrolado está incluyendo un subproducto de pérdida de tiempo y de estabilidad corporal para resolver su desaguisado. El viaje de novios a República dominica que elige el tour inadecuado o se compromete con el hotel erróneo le va a suponer unas pérdidas de tiempo en la gestión de búsqueda de otro alojamiento.El estudiante que necesita un plus de tiempo para sus lecturas porque tiene  varios cruces de intereses en el momento de su actividad   con pérdidas de atención deberá repetir partes de su proceso. Los tres ejemplos tienen el común denominador de necesitar excesos de tiempo para conseguir lo mismo.Y el tiempo es un parámetro  traducible a dinero.

En realidad el balance económico no hace más que poner cifras a los conceptos de orden materialista. Cada error comercial, cada  desvirtualización de un producto, cada duplicidad  de tarea superflua si su primera versión hubiera sido la adecuad, cada acción innecesaria tiene una proyección en un gasto. El gasto innecesario está tan naturalizado que  es asumido acríticamente. De tal manera que  es preciso un proceso de amplia sensibilización y concienciación del tema para  que nos demos cuenta que las  coas se pueden ejecutar de otra manera y-al hacerlo-otra clase de mundo es posible ir configurando.

Desde los posicionamientos de suficiencia energética basta poner contadores en los puntos de fugas y despilfarros para que  los oficiales de máquinas adviertan que basta introducir criterios de atención y cuidado para recuperar pérdidas de 10, 20, 30 ,40% incluso o más para seguir manteniendo el trabajo con  los resultados no ya iguales sino incluso más optimizados. Los hábitos de las malas prácticas los hallamos tanto en  los planos privado y doméstico como en los planos profesionales e industriales. En un campo los lavados de dientes, las descargas de cisternas de los wáteres o el lavado de la vajilla, puede llegar a ocasionar cinco o más veces de las necesarias para ejecutar esas operaciones.en el otro, el reparto de transportistas pequeños y su hábito de dejar los motores encendidos de sus camiones o camionetas, o el de los conductores atascados que no paran sus motores, para citar escenas cotidianas supone  una emisiones de CO2 a la atmosfera que son perfectamente evitables. Solo basta que el chip de que se  puede trabajar de otro modo se encienda en sus cabecitas para que las cosas sean de otro modo y se dignifique algo más la vida urbana pero si bien hay prácticas que pueden y deben ser corregidas por normativas legales más restrictivas, otras sólo depende de la toma de conciencia de los usuarios para  ser más respetuosos y benignos con sus entornos  además de más inteligentes con sus economías.

Lo que da estatus social no  es tener mucho dinero o hacer ostentación de mucho gasto (ésto simplemente es un cromo que se marca un determinado concepto de gente guapa)sino  sacar el mejor partido posible a los recursos.Es decir, objetivizar la potencialidad de partida de cada elemento o factor de uso y de cambio. De hecho, hay objetos que ya nacen bajo la concepción del despilfarro y otros bajo la de la economización.Cabrá pensar en impuestos específicos que graven los primeros y exenciones que desgraven los segundos. aunque las tendencias jurídicas están lejos de poder hacer esta discriminación con exactitud y justicia.Antes serán necesarios profundos cambios de mentalidad. Los recursos jurídicos son vías de presión  para demostrar la necesidad de castigar las conductas punibles.son,pues, opciones  coactivas. Es mejor apostar por cambios actitudinales y abogar por  innovaciones de prácticas conservadores de las cosas y reductoras de sus desarreglos o deterioros. claro que el marchamo de propiedad sobre una cosa o una situación convierte en su detentador en un déspota potencial que puede hacer con lo suyo lo que le plazca  incluida su destrucción. Por eso lo jurídico y lo ético suelen colisionar.

En el balance concreto  de  las partidas  de venta de una empresa o un negocio  y en el análisis de cada precio de salida están incorporados,obviamente, los costos de su fabricación.dentro de estos, estás cargados-sobrecargados a veces- los costos de su despilfarro añadido. En  la salida final de un producto, además de los costes de materiales y de energía indispensables cabe añadir los materiales y las energías  añadidas por negligencia en el uso de las anteriores. Una reorientación de los procesos de fabricación y un esmero en el traslado de las materias primas así como la reconducción de los productos acabados  redundaría en una minimización general de los  gastos, y con ello, en un respeto mayor a los medios, los entornos y  la propia fuerza de trabajo. Esto que se puede analizar para el caso particular de una empresa en singular se puede traspolar a todo un proceso industrial y a toda una concepción ministerial o estatal de las maneras de trabajar. Implica pues al marco cultural y a los estilos de una época. Paulatinamente la sociedad y sus agentes de administración se dan cuenta de ello y se orquestan campañas para  ser cuidadoso con las fuentes de energía y con  los consumos programados. Todo ello parte de la base de distinguir las necesidades propias de un proceso y los impropios que acarrea, generalmente por  determinantes de las costumbres y negligencias humanas. Esas que competen a cada profesional ante la tarea de la que se hace cargo, también se trasladan a los ámbitos familiares, domésticos y personales. En el hábitat de cada ciudadano se  producen más o menos pérdidas de dinero según las maneras de consumir y las elecciones de compras-o contrataciones de servicios- que se hagan. No siempre lo más caro es lo mejor ni lo más modernizado tampoco.

Muy bien ,las pérdidas pueden reducirse y tender a cero.¿Pero es pensable que alcancen el cero absoluto? ¿Es posible una economía particular o  colectiva que  haga procesos puros de mantenimiento cuya totalidad de los costes sea razonablemente justificada? Desde que vengo trabajando con la consciencia de este factor de pérdida observo mes tras mes en  los gastos de casa y personales si es posible dejar en blanco la casilla de pérdidas.Jamás lo logro.Siempre tropiezo con motivos que  me llevan a apuntar una cantidad. Esas cantidades devengan las otras, con lo cual el capítulo de perdidas evidentemente reduce el de ganancias.Y ya se ha reflexionado sobre la importancia de obtener menos conservando más que obtener más  a costa de perder más. ¿Pero ese criterio económico es de conveniencia para un sistema  general de transacciones o solo sirve para tenerlo en cuenta en cada economía doméstica? bien, tenerlo en cuenta en cada casa puede tener una traducción potencial en  miles de millones  de euros ahorrados, con lo cual con menos se puede vivir mejor.Pero esa misma razón que favorece a la economía familiar puede ser interpretado como un prejuicio para la economía de estado.Un país necesita (o al menos pivota en torno a esta necesidad como credo)una economía saneada pero lamentablemente eso lo traducen los magnates de las finanzas por una economía sobreestimulada, artificiosamente recargada y multipotenciadad en  inversiones y consumos superfluos.el efecto de ello no es una calidad de vida sino una vida cuantificada y sobreengañada. Eso lleva a comportamientos  irracionales en los que en el mismo acto de compra se está  convirtiendo al consumidor en un delincuente camuflado  para con el planeta por adquirir cosas que no podrá eliminar adecuadamente o no podrá usar  eficientemente y lo está,además,alienando por ponerlo tras las listas de compra por cosas que a parte de no necesitar las elige erróneamente al ser complicada su conservación. todo ello le puede llevar a ser un simple puente para halar anecdóticamente de las pérdidas miles que irá acumulando durante su vida. No cabe duda de que eso comienza en edades tempranas y basta recorrer los contenedores de las grandes ciudades el dia después de Reyes para advertir la monstruosa cantidad de juguetes que han sido tirados para dejar lugar a los nuevos.Lo tirados representan tb una fuga de pérdidas. se objetará que nada es eterno y todo necesita un recambio.Es cierto. todo necesita ser cambiado.¿Pero  el que se deshace voluntariamente de algo  está siempre convencido de haberle agotado su ciclo útil de vida en sus manos? conviene no olvidar que los ciudadanos vivimos en apartamentos o casas  generalmente pequeños y que la mayor parte de nuestra vida privada  se desarrollo en  su superficie limitada.Incorporar nuevas cosas a ellas implica buscarles un hueco y este pasa por  tirar lo que lo estaba ocupando.Es pues un proceso inherente a los valores actuales de vida.

Por lo que hace a pérdidas involuntaria,s a menudo vienen dadas por la  contratación de servicios o la adquisición de productos o gozo de determinados espacios. A veces basta elegir erróneamente un restaurant para  pagar más de la cuenta y encima no disfrutar nada la comida. ¿El precio de la minuta dónde lo debemos incluir en el capitulo de gastos de salida o de alimentación o en el de pérdidas?  Dependerá del desaguisado si la minuta se podrá repartir entre los dos capítulos o de gastos o solo en el  de pérdidas.  En realidad para llevar una consciencia contable del balance económico regular el sólo hecho de introducir el parámetro de pérdidas, ya obligará a revisar los gastos  distribuidos en cada uno de los oros parámetros específicos. La gasolina consumida por nuestro automóvil puede ser mayor  o menor según la manera de conducir.Los excesos de aceleraciones y frenadas darán p`por resultado un mayor consumo sin haber recorrido una mayor distancia. El automovilista con necesidad de afirmar su ego  y su presencia consumiendo así ¿cómo deberá contar su consumo de automóvil?¿como gastos de desplazamientos o como gastos por pérdidas? Sigamos con el ejemplo de ese automovilista intrépido. Cuando lleva su coche al taller de reparaciones para  corregir abolladuras en el chasis, ¿dónde incluirá los gastos  en mantenimiento o en pérdidas? Ciertamente la misma reparación podrá ser incluida como  gastos de mantenimiento o de pérdida si ha sido el resultado de una accidente del que haya sido responsable otro vehículo colisionista o si lo ha sido por negligencia propia en la conducción.

S vamos recorriendo  las distintas actividades cotidianas que hacemos desde que nos suena un despertador hasta que nos acostamos de nuevo para reposar, el  Fp(factor de pérdida) puede estar preinscrito en una mayoría de ellas. La experiencia de vida pasa  por bregar con las actividades y las personas tratado de eludir  aquellos intercambios nefastos o aquellas operaciones que produzcan  desventajas. Aún más el Fp puede  ser conscientemente previsto y eludido  si se sabe aislar y neutralizar.Por el contrario puede ser la columna vertebrante de una manera de vivir y de posicionarse en la sociedad y en el mundo. Estrictamente hablando se puede afirmar sin  que nadie se sonroje que hay conductas  impregnadas del Fp en todas sus fases. Podrían ser enumerados los comportamientos adictivos para ilustrar como no contienen ni u solo valor que no implique pérdidas, de tipo personal, relacional, psicológico y por supuesto, material y económico.

Desde otro punto de vista se puede reconocer que un agente de inversión tiene más probabilidades de éxito cuanto mayor sea su capacidad de Fp. Por el contrario si el tramo de permanencia en el mercado es ajustado o corto porqué no se puede asumir pérdidas continuas, el inversor  acabará perdiendo  con una irreversibilidad que no se dará en aquel otro.Esta es la explicación de porqué quien puede perder más y de hecho pierde más coyunturalmente a la larga va a ganar más.

Volvamos a la escala doméstica. Revisemos cada uno de los capítulos polares de nuestras economías básicas: alojamiento(o hipoteca), alimentación, vestuario, energía,agua, desplazamientos, viajes, biblioteca, música, jardinería, mobiliario,  reparaciones y -no nos olvidemos- de los impuestos.El estilo de vida y las dinámicas contratadas o habituadas de consumos van a dar unos mínimos por debajo de los cuales no se va a poder abaratar el coste de la vida. ¿es realmente así? Hagamos el  siguiente ejercicio: revisemos más de una vez cada capitulo de gastos  con la mirada detectora de las fugas o malos usos y contemos de nuevo, entonces tendremos la sorpresa de dar con sumas más reducidas. Obviamente todo eso no será necesario si el nivel de vida es suficientemente desahogado. ¿Para que mirar tan fino si me puedo permitir  todos los caprichos?  Nos diremos. Y al amparo de este elocuente razonamiento seguiremos firmando los cheques o pagando las facturas y las multas conforme vayan llegando por que  seremos unos paganos modelo y unos perfectos ciudadanos.con ello confirmaremos una ley de observación empírica fundamental: a más poder adquisitivo más negligencia en la elección de la calidad y la cantidad de las cosas que se adquieren. Y en todo caso, podernos permitir  todos los gastos no quitará  el hecho de que una parte de ellos sean gastos por pérdidas, metiendo aquí todo aquello que  no es gozado, que es roto antes de ser manejado, que es defectuoso de fabricación y no es cambiado, que  es infrautilizado porque pasa de la tienda a un armario donde se fosiliza.

Hubo un tiempo en que las personas reparaban sus objetos averiados y en que en situaciones de economías precarias o de recursos disminuidos se apreciaban en su justa medida los que se tenían.La modernidad y los consumos a gran escala han abierto el grifo de todos los depósitos creando el espejismo de que los recursos de los que nos rodeamos son ilimitados. La mentira  de ello es obvia. Lo curioso de la situación es que aunque el poder adquisitivo individual pueda pagar toda clase de pérdidas particulares por el placer del despilfarro, la situación externa no lo puede pagar. Obviamente el dinero lo puede todo.Puede comprar todos los caprichos.Pero en todo caso todos los que existan. En cuanto  sus reservas se extingan  la capacidad para ese Fp también  se habrá autoextinguido.  el deseo de una práctica sana de consumos y usos es estableciendo un correlato armónico y lógico entre Poder adquisitivo (Pa) y Satisfacciones (S) donde la variable de las pérdidas  deje de actuar como un factor de complicación y encarecimiento tanto general como particular de los procesos económicos. Eso será/sería posible con una mayor conscienciación acerca de los hábitos de vida y de trabajo y  una organización correspondiene de los intercambios de energías con el medio social.

Organización del Despacho.

Escrito por jesusricartmorera 20-02-2009 en General. Comentarios (0)

El despacho -entiéndase también el estudio- es el lugar de trabajo de planning y también de dedicación intelectual. Puede ser el lugar de creación elaborativa o el de gestión. Sirve para recibir visitas y para prepararlas, el lugar donde se hacen y reciben llamada. E él suele haber como elementos indispensables  una mesa y  una butaca, desde hace un par de décadas al menos un ordenador, unas estanterías con archivadores físicos, dosieres, libros y memorándums. El despacho puede estar ubicado en el primer piso de una nave dentro de un polígono industrial, en un edificio de espacios alquilados para menesteres administrativos, puede estar en un apartamento utilizado exclusivamente para este menester  o puede estar en una parte de la casa o de la propia vivienda. Ir al despacho es la denominación que se sigue empleando quienes su trabajo es de oficina desmarcándose de quienes ocupan los puestos de trabajo en la factoría o en el taller. Irónicamente hay quien ha llamado al bar habitual al que va a tomar copas o cervezas la oficina. He visto en alguna parte algún pub o bar de bebidas con este nombre. Quien trabaja en un despacho o se pasa al meso cinco días por semana encerrado  bastantes horas por día en un uno puede contar las ventajas y los horrores del mismo. Los trabajadores de taller que bregan con máquinas ruidosas  haciendo operaciones sucias no ocultaron algún tipo de desprecio a los empleados de cuello blanco que ocupaban las oficinas, estos tenían asientos aquellos trabajaban de pie,  Los sindicalistas tenían problemas en diferenciar a que clase social pertenecían unos y a la que pertenecían otros. Cuando los obreros manuales ganaban lo mismo o más que los de oficias las dudas quedaron despejadas. Se decía que el trabajo influye en  la conciencia  social del empleado.  Lo cierto es que en la época industrial sea cual sea el empleo que se tenga todos están concatenados dependiendo la eficacia mutua de los resultados de cada uno.

Pero el despacho es algo que también está fuera del orbe asalariado. En todos los sitios en los que he vivido siempre hubo un espacio dedicado a escritorio, a despacho o  gaviete de trabajo  donde leer, estudiar, escribir  o realizar tareas relacionadas con la creación. Tener un espacio dedicado a estas funciones es importante pero tampoco es indispensable la ubicación física concreta. Cuando he estado de paso residiendo en un domicilio que no es el mío o que su superficie no permite tener una habitación-despacho, el salón puede permitir convertir una mesa en escritorio. Si la mesa es también la de la comida no quita ubicar la función de lo otro. He comido muchas veces en la mitad de una mesa que durante la mesa y después del ágape ha servido para el ordenador, las grabaciones, las lecturas o el despliegue de papeles. Lo ideal es tener un espacio para el trabajo intelectual pero de no tenerlo sigue siendo más importante tener claro el cumplimiento con la función pudiendo reciclar cualquier lugar para todo.

Es muy importante la organización de los recursos y de la inmediatez ambiental (la doméstica y la de despacho) ya que afecta directamente a la eficacia y a la rentabilidad de la energía. Es odioso ponerse a trabajar en algo, escribir un artículo  o tratar de concentrarse en un retroelaborativo sin  tener ordenados los  papeles, el archivo o  careciendo de lo elemental. La utilidad de un espacio viene dada  por su organización. Cada detalle cuenta y en particular encontrar cada cosa en el momento en que se la necesita: desde una cita subrayada en un libro la nota de un email apuntada a la consulta de una  noticia de un periódico o revista. Es distinta la configuración de un despacho dedicado a gestión a otro dedicado a creación elaborativa. La mayoría de los despachos se vertebra e toro a las tareas digestión y planificación. De ello se desprende órdenes y directivas que se transmite a través del teléfono, el fax o las personas que desfilan por él. Un despacho en el que escribir es substancialmente distinto. La mesa se puede llenar de libros y apuntes en  lugar  de pósits de citas o que apunten números de teléfono.

Un despacho en sentido estricto es u tablero de mandos que tiene entradas y salidas y  un digestor. El digestor es el sujeto que elabora. Sus entradas pueden ser las bandejas físicas en las que depositar  imputs; una para revistas, periódicos, folletos e infos de todo tipo, otra para las pequeñas notas, apuntes, recados y avisos. El valor de esas bandejas es el de la fluidez  continua. Su totalidad debe(ría) estar vehiculada a la papelera del suelo tras revisar sus contenidos, aprovechar lo necesario, entresacar los datos concretos o leer en su extensión total o no cada cosa. Antiguamente me ocupaba mucho tiempo hacer recortes de prensa o guardar incluso la  colección entera de una revista en cajas-proyecto a las que ya no acudía casi nunca para repasar. Todavía conservo una buena parte de ellas pero tienen más valor de reliquia museística o materiales testimoniales de época que no valor informativo  o intelectivo. Actualmente mi criterio es otro, creo que el mejor destino que se le puede dar a una revista o a u periódico (la inmensa mayoría de ellos que están en circulación) es leerlos e su fecha de edición, extraerles lo útil tomando notas digitalizadas si es preciso y luego botarlo para que la materia prima del papel sea reciclada lo ates posible. Guardarlos para otros asuntos sine die que no se llegan a concretar es una forma de ocupar un volumen superfluo en las paredes. Otra cuestión son los libros pero no me extrañará que se llegue a una conclusión parecida a no muy largo plazo aunque en lugar de botarlos a la basura se puede poner en circulación o donarlos a bibliotecas que repotencien su uso de una forma más extensiva que lo que lo pueda hacer nunca una biblioteca particular.

Hay una tercera bandeja en el escritorio que puede hacer de expedición. Seria o es el lugar donde poner textos terminados, documentos ensobrados, cds grabados, que tienen el destino particularizado de entregárselos a alguien. Puesto que muchas cosas son enviadas por correo electrónico este espacio físico de envío se hace superfluo. En una época en que hacía pasar los textos originales por el soporte papel en forma de revista de divulgación eso era fundamental. Dediqué un espacio precioso de mi tiempo en detrimento del tiempo creativo a ese propagandismo. Aquello terminó pero todavía encuentro restos de ejemplares que quedaron arrinconados para cumplir ese rol. Actualmente ya no pongo  textos inéditos en soporte de papel aunque si pongo creaciones originales en cds. Al darlos o regalarlos experimento una cierta impostura al presentir que condiciono  a quien le doy el regalo para que sea oído o escuchado.  Bueno eso siempre fue así. Es lo mismo que cuando regalaba un audio de jazz o un foulard. Esperas que a quien se lo das lo escuche o se lo ponga y te comente algo.

Me paso la mayor parte de mi vida en un despacho, el que sea y donde sea (redefiniéndolo como cualquier lugar que permita el trabajo de agenda o el trabajo creativo). Todo lo que se necesita es el ensimismamiento y las condiciones para la concentración poniéndose a salvo de ruidos y de interferencias, también de socios o amistades que irrumpen con su demanda de atención. Lo ideal es tener un gabinete con un don’ t disturb colgado en la puerta y  ajustarse  más o menos a un  horario diario intocable. No es tan importante el horario dedicado como la función cumplida. Ir al despacho es solo un ritual para cumplir con lo de cada día: escribir, gestionar, planificar o preparar.  El digestor en el despacho suele ser la agenda, el ordenador o la computación cerebral del sujeto. Externamente lo que hace o deja de hacer es un misterio para el observador que no acierta a entender su pasión creativa o ejecutiva. Simplemente verá una invariabilidad en el gesto comportamental. No deja de ser una paradoja para el sujeto de escritorio viajar por el mundo o incorporar las experiencias de él desde la exigüidad de su espacio volumétrico. El despacho es al planning lo que la realidad es a la eclosión de variables que son destiladas desde el ejercicio de intelección que se haga desde aquél. Simbólicamente el despacho es la pequeña urna o el batiscafo desde el que bucear por los rincones mundanos o por aquellos que ocupan el iteres como sector de dedicación. Reactualizar los criterios clásicos de tener un espacio para cada objeto y cada objeto con su función clara y fácilmente localizable en el momento en que se necesita es la mayor garantía para la rentabilidad profesional. El despacho ideal es el que tiene una mesa diáfana sin nada encima, salvo la foto de los seres queridos y una platita que ponga el color verde y una flor, pero esa es una imagen poco representativa de un trabajo de verdad que requiere la consulta continua de textos y documentos. Inevitablemente el trabajo pasa por el trasiego de datos. Sea cual sea la intensidad productiva de un día al final la mesa ha de quedar en condiciones para poder seguir trabajado al día siguiente o incluso poderla compartir o prestar a quien la necesite sin temor a que altere su organización si todo está correctamente colocado. El caos de los objetos, en el sentido del desorden a una cuota que supera al desordenado no le facilita la vida y lo frustra cada vez que necesita algo y no puede encontrarlo. El criterio de un tipo de orden u otro termina por ser una máxima inviolable.

 

El parany de l' anàlisi conjuntural

Escrito por jesusricartmorera 18-02-2009 en General. Comentarios (0)

 El parany de l´anàlisi conjuntural.

Cineas[1]  segons una llegenda[2]  li va preguntar a Pirro[3]  sobre les seves campanyes de conquestes militars. Després d´una sèrie de preguntes les respostes de les quals eren d´èxit el militar va afegir “ara em posaré a descansar”, a lo qual el filòsof li va replicar “per què no haver-ho fet des del començament”?”

 És habitual en els espais de filosofia o de pensament obert, cercar comparances de l’actualitat en el passat llunyà per testimoniar que les actituds no han canviat tant. Tampoc  es cerca referències de tan lluny: pel que fa a les nostres contrades ens quedem 2300 anys enrere a la conca  mediterrània, oblidant-nos de sumeris o egipcis o d’altres fonts amb més dificultats de ser documentades.

El seguit d’esdeveniments; dels quals inexorablement en som partícips sigui com residents, directes o de retruc, en els conflictes; sigui com observadors, passius o actius, ens porta al parany de creure en el miratge de l’evolució política on només hi ha una alternança de rols en els diferents poders. Les conjuntures polítiques siguin d’àmbit menor o d’àmbit internacional són els productes de les correlacions de forces en cada moment.

Examinar els seus principals actors sense entendre’ls com l’expressió pública de les forces que  des del darrera i des de l’anonimat els belluguen és tan com caure en la trola de la mediàtica[4]  i la nociva presumpció de creure que són els líders els que fan i desfan la història  i no els pobles amb totes les seves variables.

El cert però és que la Historia en majúscula la coneixem classificada segons els diferents períodes dels seus magnataris i legisladors  i no tant per altres corrents en el camp del pensament , la ciència o de les arts, o per altra gent destacada en camps marginals o extra polítics.

 Però no és de política del que proposo parlar, sinó de la filosofia de la política. La política en la seva accepció simple es la siyâasa  que en àrab vol dir l’art d’ensinistrar animals[5]. Mentre deixem que els ramaders  de masses juguin el seu paper històric en tant que vocacionals de poder[6] , per alternatius que puguin ser, rumiem la reiteració de la lògica dels blocs enfrontats.

En el moment actual d’escriure aquestes pàgines,  la xarxa d’informacions ens fa conèixer l’enterrament de Yaser Arafat i la buidor carismàtica que deixa per la causa palestina, o les declaracions de Rumsfeld, sense posar-se vermell, de la mortaldat de mig miler de suposats terroristes a Faluya[7] , per senyalar dos fets de l’orient conflictiu; res fa suposar que les coses seran millors, a diferència del que creu Sharon, la setmana propera o les següents i que el món serà castigat  a continuar suportant la fal·lera d’uns en anar de dominants i la fal·lera d’altres en no renunciar a la seva llibertat. Aquesta és la contradicció principal que es dona per tot arreu i la que, al capdavall, fa marxar el carro de la història.

Tant de bo els discursos entre humans no  estiguessin enganxats encara a les beceroles de l’exercici pràctic del que contemplen totes les cartes constitucionals dels països que les tenen.  Des de les constitucions francesa i  també l’americana, que va prendre model d’aquella, han passat més de dos segles sense que el món sigui el definitiu espai  per la concòrdia de les races humanes.

Pel que fa a l’anàlisi d’Europa ha de comptar amb les notes d’un procés de creixement continental, que ve des de mitjans de segle passat i més envalentit en la darrera dècada del XX i amb un futur de superpotència, amb el doble de la població[8] , que podria -o podrà- sino apagar els fums dels Estats Units, sí al menys deixar de ser el seus socis permanents i incondicionals.

No hi ha imperi que sigui etern i els USA no seran una excepció. Mentrestant  fa pagar cara la seva presència al món i el seu nom mou, més que cap altre, a terror i inseguretat. El comú denominador dels dos dins de l’època neoliberal de mercat salvatge no pot amagar les diferències més notòries i tractar de fer un pronòstic del que està per venir.

En la nostra condició de partícips forçats a una realitat abominable, ens és donat -al menys- de fer una reflexió distant i assossegada però no immune ni gèlida, en tant que també som víctimes de rereguarda; o aquest és el sentiment en el que instal·lo aquest article/exposició en tant que és el que més reflexa l’estat del meu esperit.

L’anàlisi de l’estructura social és l´anàlisi de la seva correlació de poders  i en mig d´ella les possibilitats de poder subjectiu per canviar les coses.  De què serveix analitzar el món si no és per protegir-nos d´ell? i cóm protegir-nos sense transformar-lo per què deixi de ser perillós? Així el subjecte contra poder públic és la creuada quixotesca de tots els temps.

Tenim força més paràmetres en comú amb els USA dels que creiem. Ambdues  són societats de culte a l’automòbil i a la velocitat tal como ho va descriure Mirce Eliade.

L’alternativa al sistema capitalista a una banda o un altra de l’atlàntic jo no és el socialisme que es va començar a posar en crisi en els anys setantes. Hi ha  terceres vies[9]  que serà qüestió d’anar indagant i experimentant.



[1] Kineas.Traspassat al -277.tesali, ministre de Pirro.Famós com a diplomàtic i orador.Comparat pels seus contemporànis amb Demòstenes. Després de la batalla d´Heracles fou enviat a Roma, on va proposar infructuosament al Senat, la pau a canvi de la llibertat dels grecs a Italia. Va intentar dissaudir a Pirro de la seva expedició a Italia.

[2] citada per Simone de Beauvoir

[3] Rei d´Epiro.Va concebre l´ambiciós projecte de conquerir Sicilia, Italia  i  Africa. A  Italia va aterrotizar als legionaris romans  amb els seus elefants: fóu la Victoria d´Heraclea  (-280), decissiva però molt cruenta pel guanyador.D´aquí ve el concepte de victòria pírrica.

[4] No confondrem mediàtica amb tothom qui hi treballa dins dels mitjans ni amb telemàtica. L´ofici de periodista és el que fa d´ulls dels llocs i esdveniments on no arriba la majoria de la població i que fa de pont entre el que passa i qui ho vol saber a través de la noticia.La honorabilitat del periodista es la de qui diu  les coses fins el final. La falta d´honor de la mediàtica és de qui les manipula a conveniència de cada demanda conjuntural. La telemàtica és la  teoria i domini dels estris tecnològics per la comunicació a distancia.

[5] referència presa de José Antonio Marina y María de la Válgoma a La lucha por la dignidad. Editorial Anagrama.Barcelona  2000 p.103

[6] No exents del perill, i delicte, de traidoríes, tal com ho va assenyalar Lluis Xiniranchs en La traició dels líders.

[7] A Faluya se la considera una ciutat bastió de rebels. Allà on l´exèrcit USA veu un focus terrorista hi ha la reacció lògica d´un poble envaït que es defensa com pot contra l´invasor criminal. Allà on compta cadàvers de terroristes hi ha població civil assassinada a mans dels seus criminals que, mira per on, són soldats que encara creuen en que van de pacificadors.

[8] la UE compta amb uns 450milions de persones.

[9] Darhendorf,Ralph, Socióleg i   economista británic. Per fí algú ilustrat ha tractat de col.locar el debat en un més enllà de la divisió clàsica -i manipulada- de dretes/esquerres. En el lloc d´una tercera via proposa les 101 que poden coexistir sent aquest número una manera de descriure un paràmetre quantitatiu indeterminat.