FLUENCIA TRANSCULTURAL

De lo expulso del cuerpo humano

Escrito por jesusricartmorera 27-10-2010 en General. Comentarios (0)

De lo expulso del cuerpo humano. JesRICART

El vocabulario insultante es tanto menos admisible cuanto es empleado por quienes usan el lenguaje como instrumento profesional y ocupan asientos doctos. Es por eso, porque conocen mas que nadie el valor exacto de cada palabra que deben hacer un uso inteligente del mismo. Lo repito de otra manera: el error semántico es tanto mas imperdonable cuanto mas dominio linguïstico tenga quien lo usa. A pesar de todo por bocas hispanas se siguen profiriendo palabras mal sonantes pero sobre todo inapropiadas a situaciones. Examinemos la palabra “mierda” utilizada por el leído Arturo Perez Reverte en contra de Moratinos en su acto de despedida. Pero Arturo, ¡hombre! ¿cómo se te ocurre? Seguro que fue un desliz, un lapsus lingue sin duda, imperdonable pero injustificable en un tiempo en que andamos necesitados de praxis del respeto.  Bueno, 3 cachetes y a rezar 30 padrenuestros (por aquello de “perdóname los pecados…”). En un baremo de usos palabreros posiblemente la susodicha debe estar en uno de los primeros puestos del ranking. Hay que reconocerlo: es una palabra muy agradecida, socorre cualquier situación. Todo mundo sabe a lo que se refiere porque a diario (con suerte, a los restringidos mala suerte) se trasiega con ella. A excepción de los chinos campestres que tengamos noticia, la susodicha ha sido rechazada sistemáticamente en todas partes, cuanto más lejos mejor. Los alcantarillados, gran logro inventado por culturas pretéritas que tuvimos la suerte de heredar y de los que se siguen haciendo mejoras, son las vías de distanciación entre el producto en sí que uno desecha de su cuerpo y vete a saber donde va para intoxicaciones ajenas. Ese producto de deshecho sin embargo no es cualquier cosa. La necesidad expulsativa del organismo no significa que no tenga una mejor utilidad posterior que tirarlo al fondo del mar.¿alguien ha calculado los millones de toneladas por año que suman los excrementos humanos? La de virguerias que se podrían hacer con ellos con otros usos menos despreciativos. Visto así el producto interior bruto del físico humano tiene una importancia potencial que no ha pasado de largo a la vista analítica del economismo futurista. Antes de que los conductores del mañana conduzcan, desde las tazas para culos (hasta donde se sabe todo el mundo tiene uno ¿verdad?) el detritus a plantas de biogás o de compostaje para enriquecimiento de las huertas de quienes puedan disfrutarlas hay que considerar que las exudaciones del cuerpo humano (excedentes pues) son manjares para otros paladares. La historia de la agricultura entiende de eso: el catálogo de cacas ex extenso, supera la carta de colores de la Valentine, va desde el guano a las boñigas de las reses. Hay culturas andinas que sin ellas no tendrían combustible ni, mira por donde, alimento. La tierra adobada con ellas es lo que proporciona el alimento del mañana por la gracia de la naturaleza en pasar los elementos químicos las materias fecales en estupendos frutos comestibles y apetecibles. Resumiendo, aquello que es fétido en las acuosidades intestinales después de una temporada de tratamientos varios pasa a formar parte de alimentos fundamentales para la vida. Filosofemos: lo que sale por el ano vuelve a la boca.

Visto así el producto excrementado, la kk en sí, no es algo tan negativo, forma parte del ciclo trófico. Lo que uno expulsa otro se lo come, aunque ese otro sea un microorganismo, también lo hacen perros hambrientos. Con ese deshecho organísmico todos tratamos cuando fuimos bebés, éramos exploradores.

 Al devenir adultos, cultos y adeptos a códigos de prohibiciones sabemos que hay trasiegos que no podemos hacer con las manos ni, ojo a ese punto, con la boca para ni siquiera mencionarlos.

 El lenguaje despreciativo contra otros, usado para herir,  que acude a ese tipo de palabra en realidad no consigue su cometido. Decirle a alguien que es un mierda es una gran equivocacion de táctica expresiva. Posiblemente es una palabra en la que hemos caído todos los hablantes en un momento u otros de los muchos enfados que trae la vida (es posible que Perez Reverte esté enfadado con Moratinos y en un cruce de cables el uno hizo de capital AlaTriste por considerar que el otro no estuvo a la altura de su gestión diplomática) pero ¿que significa realmente emplearla? No tener ni idea del valor heurístico de lo expulso, como una materia de valor indiscutible en si mismo. Si al substantivo no se le añade palabras indicadores de su falta de valor, decirle a alguien mierda es –girando su sentido por completo- es un gran elogio ya que significa portador de nitratos, fósforos, vitaminas, proteínas, fibra y por si fuera poco color y olor, todo ello útil y hasta potencialmente cotizable en el mercado de los valores. Eso solo lo sabe el econaturalista con lo cual quien maneja la palabra con intención insultante (con o sin uso de su razón, con o sin enajenación mental transitoria) todo lo que hace es demostrar  su ignorancia de la tabla de elementos químicos.

Si es una de las palabras mas usadas, incluso como expresión en si misma. Si a uno le van mal las cosas dice mierda, y en su entorno acústico se sabe que le ha salido mal algo. Es, en este caso, una exclamación autopunitiva. No hay que exagerar, es una palabra vulgarizada, una ordinariez sí, pero falta de toda intencionalidad destructiva porque como acabo de demostrar de las excrementicidades se hace vida y hay muchos negocios pendientes que hacer. La palabra en si misma carece, analizándola a conciencia desde un sillón de la RAE, de poder insultativo. Lo sería si llevara añadidos adverbios y adjetivos, por ejemplo: poca mierda, mierda inútil, mierda gastroenterítica,… pero decir solamente mierda, es como decir hombre, cuerpo, boca o cara…son palabras que en si mismas no tienen una connotación significativa, solo descriptiva. Si te dicen mierda en una discusión, no te alarmes, puedes contestar sí, yo la expulso ¿tú no?  Expulsarla es signo de salud, tampoco tiene que ser en mucha cuantía aunque las plantas famélicas de la huerta estén frenéticas esperándola. Valentín Fuster, cardiólogo, que nos advierte del coste para el sistema sanitario de la longevidad que apunta a los 100 da el más precioso de los consejos para las sociedades del fatura: para vivir bien y más hay que comer poco y hacer ejercicio. Eso de comer poco daría lugar a un producto en sí poco voluminoso, con lo que el insultante debería acudir a decir: mierdecita. Pero ese diminutivo en lugar de ser calificativo es un elogio a quien lo reciba ya que a menor tamaño de su expulso mas predicción de buena vida va a tener.

Como suele pasar con las palabras manejadas como piedras arrojadizas la cultura pensante y con accésit privilegiado a los medios han contestado oportuna y correctamente contra el insultador que en su tentativa insultante –fracasada tal como acabamos de ver- se le ha vuelto en contra autodesacreditándose, algo que debería notar la venta de sus libros. Puestos a expresar opiniones en público hay que hacerlas con seriedad (que no se me siga pues en mi sainete)y si se quiere presentar una critica que se presente con deferencia. Se puede describir el puerco sin mencionar la palabra. De eso se trata la cultura también de hablar sin herir. Las palabras llegan mas lejos cuanto mas razonadas y analíticas sean y se zafen de tempestividades.

Bitácoras Personales

Escrito por jesusricartmorera 21-10-2010 en General. Comentarios (0)



Acerca del despliegue de las bitácoras personales. JesRICART

La vida se pasa entre el callar y el decir.  En un orden bidireccional: hay formas de callar a priori aunque no se tengan experiencias adversas directas por haber hablado de aquello que se  calla y hay razones por las cuales callar después de intentar decir lo que es negado o no es auditado por quienes se sienten  molestos por ello. En los espacios de conversación oral por su condición escénico-representacional con correlaciones de fuerza precisas en el dominio de la palabra se puede optar por callar lo que no significa optar por negar la proyección comunicativa a todas las demás situaciones. No hablar (decidir no hablar o no poder hablar) en unos sitios suele empujar buscar otros para hacerlo. La necesidad comunicativo proyectiva es tan fuerte que llega a actuar como pulsión y lo que no se dice con la boca se dice con el cuerpo; también, lo que no se dice con la oratoria directa se puede tratar de decir de forma escrita. En lo esencial la necesidad de hablar o de dejar el manifiesto de lo personal ha sido y sigue siendo una constante humana. La eclosión de las bitácoras personales en  la era internáutica  es un fenómeno que estaba ya antes de la generalización de los  personal computer y en un tiempo en que se puede calificar de era preinternáutica (que se puede fechar hasta el 1990 momento en que empezó a generalizarse su población de users)

 Hay momentos de silencio obligados por determinantes físicas que son absolutamente razonables e inevitables y otros que vienen emplazados por determinantes sociales que son a menudo irracionales aunque así mismo inevitables. Sea cual sea el campo temático del que se trate, antes o después hay motivos de primera mano (o heredados) que recomiendan silenciar según que aspectos del discurso para que sus impactos no ocasionen problemas en campo propio o en campo ajeno.

Cada vez que alguien en alguna parte opta por callar es la verdad la que se resiente y un atentado, por menor que se antoje, a la conciencia general. Sin embargo no podemos vivir los unos con los otros sin silenciar parte de lo que conocemos y en reducir por tanto la comunicación aunque no se nos oculte que eso va en contra de la verdad.

Teorizar la verdad, lo que es y cómo se alcanza, lo que implica y como sostenerla mas allá de las reacciones agresivas que origine, es ya en sí mismo el proyecto nodriza de todos los proyectos. En el trato de los temas de la anchura de las ciencias sociales la posición crítica al objeto temático es indisociable de la denuncia o puesta en evidencia de sus autores lo cual el análisis de lo concreto propicia además de la controversia el enfrentamiento personal. Para evitarlo o porque las situaciones generadas a partir de los enfrentamientos son desagradables se opta por silenciar argumentos y eludir formas directas de trato verbal. Cuanto más aséptico (despersonalizado) y técnico (objetual-materializado) sea un tema interactivo menos conflictos interpersonales genera.

Las bitácoras personales on line son una forma particular de contarle al mundo lo que uno piensa y hace y, en la medida que sepa acertar con su confidencialidad, contar lo que es. No se ha descubierto del todo las determinantes de esa  necesidad psíquica de contarle a los demás, que en su mayor parte no conoces ni conocerás, no te conocen ni te conocerán nunca, a qué te dedicas o lo que piensas. La hipótesis mas lógica es la que afirma que si eso se hace es porque se busca una manera o un instrumento desde donde autoafirmarse. Eso no es impugnable ni grave ya que es una razón compartida con una enormidad de actividades que se hacen en la vida. ¿Por qué se compone música y se trata de grabar un primer cd o conseguir algunas actuaciones sino como actos de autoafirmación? ¿por qué se escribe poesía y se lee o se da a leer a personas de confianza sino como una manera de autoafirmarse? ¿ por qué se va a ensayar dos veces por semana a una coral o a una compañía de teatro amateur sino como una forma de manifestar el propio yo? Hay un momento biográfico en el que la necesidad autoafirmativa (traducida,según los casos,desde la impulsividad a un plan metódico) da el salto de lo tentativo o aficionado a lo sistemático y profesional. Esa línea de frontera entre un proceso tentativo y otro mas ejecutivo no está tan claro. Hay quien cree que escritor es solo quien puede vivir de sus textos o está apadrinado por una editorial o un periódico de los que cobre, y hay quien hace del escribir y de todo lo que proyecta a través de la palabra organizada su praxis vital mas constante y la actividad sin la cual no puede vivir. La cuestión es que toda opción proyectiva seria y constante de lo personal dentro de lo artístico es lo que más tiempo se lleva.

 Hay periodos de la vida en los que se escriben diarios privados (las bitácoras on line son hijas de aquellos) que luego dejan de escribirse porque la vida alcanza otra etapa de la que no se considera que ya no da mucho de lo que hablar o que no tiene nada de relevante como para contarlo. Para otras sensibilidades,escribir es distintas maneras con distintos títulos de contar la vida (la propia y la de quienes andan cerca) como una constante cuya necesidad pueda experimentarla a lo largo de periodos sucesivos o no de su vida. Las distintas manos y mentes autoras de un decir del vasto campo de lo personal se autocensuran mas o menos según si lo que se escribe es (era) en el  diario que se guarda en un cajón de escritorio que por añadidura tiene llave o es en internet donde en principio puede acceder no importa quien.

Se sabe por experiencia directa que toda información dada sobre uno mismo puede ser utilizada en su contra si cae en manos que no tengan cuidado con ella o –peor aún-  quieran usarla para fines opuestos a los motivos por los cuales es dada. Sin sonrojo hay quien trata de sacar tajada comercial de eso y en un alarde máxima estupidización del asunto se jacta de que tus secretos han sido difundidos[1], como si internet en su conjunto no supiéramos  que es un fondo para la socialización del conocimiento y de la información, y como excrecencia colateral para que abusen del sistema quienes no han entendido su valor en la historia de la comunicación humana.

La información de lo personal es la más atrevida de todas porque es la que más compromete biográficamente a quien quiere compartirla. Nos encontramos que aquella necesidad autoafirmativa choca contra un factor de escándalo que le molesta que un individuo le diga al mundo cómo vive y como siente. Molestia tanto mas creciente cuanto ese vivir y esa sentimentalidad pone en aprietos a los intereses clandestinos de sus oponentes. Si de un lado hablar de lo que te acontece es una forma de autoexploración y autoconocimiento útiles no exentas de una cierta catarsis terapéutica, de otro hacerlo pone en evidencia a quienes viven en las sombras y no se atreven a enseñarse a la luz.

Sabemos como vivieron y sintieron multitud de autores gracias a los documentos escritos de lo personal que nos legaron. Algunos dieron instrucciones de que sus publicaciones se demoraran por varias décadas. Ahora lo publicado on line puede ser de consumo instantáneo, incluso de un seguimiento día a día, por amigos, fans e interesados pero también por espías y otros agentes de control.

La eclosión de las bitácoras permite acceder a una poblada casuística de intimidades aunque seguirla requeriría de una investigación metódica, para la cual doctorandos o estudiosos de psicología social y psicología clínica, encontraría una cantera insuperable. Otro asunto es la validación de la muestra elegida en cuanto a su enorme profusión de aspectos y la exigencia de acotar las variables a las que estudiar.

Las bitácoras se pueden llenar de todo: de enlaces a videos y a artículos, de confidencias íntimas, de relatos, de publicación de trabajos académicos. No hay más límite que el autolímite que se imponga su autor y las exigencias éticas de obligado cumplimiento. La profilaxis para que nadie use la información para el sabotaje es no dar datos de localización y priorizar el estilo descriptivo, la elegancia de las explicaciones, lo conceptual a las infos rutinarias y los plagios de estilos. No me extrañaría que en el futuro haya héroes literarios conocidos a través de sus bitácoras sin ninguna clase de apoyo editorial ni difusión en soporte de papel.

Escribir para contar lo cotidiano, tal vez no alcance interés alguno hasta que eso que se cuenta sea algo muy original (induplicado, pues) y ofrezca otras vetas sensoriales y de interés creativo. La internáutica asegurará el publico que ojee (aunque tal vez no hojee demasiado) lo que se escribe. Si no se espera demasiado de la parte lectora ni se escribe pensando en ella tal vez surja algo realmente importante. Quien tiene que decirlo es cada autor/a. Si escribir y al mismo tiempo insertar el texto on line reconforta a quien lo hace, pues eso ya tiene un valor de suficiente envergadura como para hacerlo. Habrá que revisar de todos modos si en ese escribir no se sustituye a otros haceres de la vida y en qué forma los aniquila. Si lo que se escribe es bueno (tiene un valor intrínseco) tendrá su hueco en la historia de las letras aunque el autor pueda nacer y morir en el mundo de las sombras sin que se le conozca más allá de sus latitudes vecinales.

En definitiva escribir es una recomendación, hacerlo una opción para el autoconocimiento, mantenerlo como auto afirmación  es constituirse en fuente de declaración alternativa (contraria en unas cosas y complementaria en otras) a las otras fuentes informantes extendidas por el sistema. Las bitácoras junto a toda la trama de webs (a diario se están creando de nuevas)  demuestran por primera vez en la historia de la palabra circulante la existencia de unos medios de comunicación de masas y lo que es la opinión pública. Hasta ahora ambas denominaciones se les daba  a los grandes medios informativos (manejados por empresarios o grupos de poder y que seguían -.siguen haciéndolo- lineas editoriales muy marcadas). La nueva definición de opinión pública es la suma de opiniones particulares publicadas y no la opinión dominante como hasta ahora se creía. En este sentido, cuantas más personas haya opinando, pensando en público, confidenciando su prisma de visión de  la verdad, mas información y debates enriquecidos habrá. O ese es el supuesto ya que depende de la calidad de cada plataforma si se convierte en un site que revisitar o de la que pasar de largo.

Internet tiene ha incorporado nuevos aspectos de la jungla social. Hay fieras de todo tipo con las que conviene andarse con cuidado. El proyecto autoafirmativo de lo que uno es y para lo que se vive no es algo que se esté tan claro ni que se sepa a priori al principio de una vida. A más años vividos se pueden conocer mas cosas, saber más de la vida, tener mas correlaciones con mas gente y con más objetos pero lo mas probable es que las preguntas más cruciales con las que se inicia una elaboración en la adolescencia sigan repitiéndose en versiones diferentes en la cuarta edad (un amigo me contó estando en la suya que no sabe porque se llama así ya que él considera estar en la cuarta adolescencia). Si es así ¿por qué seguir con una indagación sobre el uno mismo y los asuntos de la existencia humana? ¿por que escribir o hablar? Respuesta (una respuesta): para vivir la vida y sus misterios desde el máximo de concienciación, lo que da una presunción de estabilidad y control sobre el destino de uno.

Lo importante del escribir sea en un site con acceso público o sea en soportes restringidos o a la espera de su perfeccionamiento, es que se escriba cuidando la corrección y no fallando bajo ningún pretexto a la honestidad de lo que se diga. Publicar la verdad es toda una odisea. Aunque el discurso se adapte a distintos momentos uno no puede ser mas que uno mismo por varios que sean sus pseudónimos. Se puede estar abierta a distintas influencias y oír discursos completamente diferentes pero a cada dicente le toca fraguar el suyo. Disraeli dijo que la naturaleza nos dota con dos orejas pero solo con una boca. Bueno, ya es eso, a la percepción llegan sensaciones e informaciones muy diferentes pero por la propia boca lo significativo es que se construya un discurso potente, estable que gane su mérito de ser referencial para otros que lo lean.