Agregario Sentimental
El agregario sentimental.
Sepúlveda,Luis. (Ovalle,chile,1949) Un viejo que leía novelas de amor. Tusquets ed. Barcelona 1997. 137págs. Un relato que se lee de una sola tirada. Es la prodigiosa descripción del vínculo que guarda el protagonista principal con su selva querida. En su retrato: el del viejo que se acerca a la literatura tras descubrir que sabe articular sílabas y descifrar la lectura de los símbolos, transmite la pasión por la lectura. Siendo un verdadero masticador de palabras Antonio José Bolívar es un superviviente social en la Amazonia, más conocedor que nadie de sus signos y de sus gentes, amigo de los Shuar, de los cuales adquiere sabiduría por la que moverse entre aguaceros, vapores de agua y siguiendo pistas. Su saber acaba por imponerse a las interpretaciones apresuradas del alcalde lugareño, de un sitio que para mofa de personajes del texto y lectores de fuera del texto, es llamado como El Idilio. Una expedición de gringos con cámaras pero sin idea del medio que acaba en la muerte de uno por una hembra de tigrillo que había sido agredida previamente por un hombre blanco. convierte a Bolívar en el perseguidor del felino.El duelo final entre ambos eleva la lectura a un clímax tierno y la nariz pica preludiando un conato de lágrima. Su protagonista transmite la belleza y entereza del gregario sentimental, del que vive en un vecindario sin ser un vecino, del que está pero no es como los demás, del que vive dialogando continuamente con las señales del clima, de las hojas, del suelo, del cielo o de los pájaros. En algún punto la prosa de Sepúlveda en este libro me ha llevado a pensar en la literatura de Vázquez Figueroa, al menos por lo que a entorno descrito se refiere,pero no tiene nada que ver la una con la otra. Aquí hay un libro completo en unas pocas páginas, que además de entregar una personalidad al desnudo, desenmascara todo idealismo de la selva amazónica.Habla de sus rudezas y salvajadas entre humanos,siendo el feeling sentimental algo reservado a la relación entre cazador y animal finalmente acertado por la perdigonada y muerto.hecho que no es considerado por el tirador como una victoria sino como un motivo para volver a recluirse en sus novelas de amores de los que hacen sufrir.

