El desamor reversionado.
Denominamos desamor a la etapa que le sucede a una historia de amor cuyo fin da paso a un periodo de duelo por su desaparición. El desamor implica la disolución de una relación de amor establecida para queen su lugar quede la extinción de su intensidad afectiva. Dicho así se diría que el desamor no empieza hasta que el amor no termina y que el desamor tiene que ser necesariamente negativo por la pérdida que representa. Ante la disolución de la alianza bipersonal que suponía un amor vigente, las transformaciones de la personalidad se van a suceder en dos proyecciones: la recolocación de cada sujeto ante el otro, que hasta ese momento había sido su objeto de amor y la reorganización de sus concepciones sobre la psicología amorosa y la energía compartida en la intimidad con los demás. El desamor zarandea una situación personal removiéndola en sus cimientos. Aparentemente, los observadores distantes tan solo veran que la figura A deja de salir con la figura B y que la una ha dejado a la otra, y que uno se ha quedado con tal parte del patrimonio y una coleccion de referencias narrativas por el estilo. Petigrew teorizó un error fundamental de la atribución(1979), mostrando la tendencia de las personas como observadoras a atribuir el comportamiento de los otros –los observados- a factores disposicionales antes que situacionales. Esta fue una contribución de capital importancia para atender conductas de un sujeto frente a otro perteneciente a un grupo que no fuera el suyo y esapoecialmentedel que fuera exmiembro. Lo disposicional puede alterar lo situacional en las contelaciones sentimentales, puede en tanto cada sujeto crea en sí mismo y en sus socios, en lafuerza de su voluntad, en el poder de sus convicciones y en la certeza de que con su pensamiento puede recrear la realidad. Cuando lo situacional puede a lo disposicional nos encontramos ante personalides débiles, permanentemene inseguras de sí mismas y por extensión insegurizantes de los demás.
Las transformaciones profundas se darán a nivel estructural del aparato psíquico. La pérdida del otro especial podrá incrementar la desconfianza ante lo ajeno, el fin de un amor con alguien, en una situación extrema, puede suponer también el fin de toda nueva perspectiva amorosa.
Las historias sentimentales no siguen las mismas pautas que la Historia de los grandes hechos sociales. La historiografía, para interpretar el pasado, nombra períodos y efemérides que marcan épocas. Algo parecido trata de hacer la Biografía. Para el psico-análisis lo detectivesco es encontrar el gérmen de las etapas siguientes en las anteriores, aparentemente idílicas, y procesos de destrucción ya engendrados en momentos de éxtasis y de máxima eclosión en que esas observaciones distantes no sopecharían ningun conflicto. Dicho de otra manera, el desamor puede haberse venido fraguando a lo largo del mismo proceso amoroso. Amor y desamor pues pueden estar compartiendo situaciones. Hay cosas que nos desenamoran de nuestros partners y son cosas que se van sumando a un balance tácito que empujará, a la larga, a conclusiones negativas. Otras, desde luego, nos enamoran y en la mejor de las suertes, nos reenamoran. Pero hay que contar con aquellas cosas de la pareja que son tácitamente lesivas para los dos (aunque no sean intencionalmente provocadas). Antes de un no concluso, definitivo e inamovible, presentado al otro al que se ama el principio de conservación tiende a agotar todas las posibilidades de continuidad, no rechazando recursos de autoengaño en dosis generosas para creer que el otro cambiará, que el otro dejaráde ser violento, adicto, molesto, desleal, incumplidor o inconvivencial.
“No vamos a seguir, hasta aquí hemos llegado, no puedo más, estoy agotado/a, prefiero la soledad a continuar contigo...” son las frases finales de un largo proceso en el que se han sopechado, incluso interiorizado y han resonando con alarma en lasprofundidades del alma. La ruptura se instala y lo hace de un modo contundente e irreversible cuando todos los plazos que un sujeto se ha ido concediendo en la intimidad le han ido fallando, cuando el otro especial de su vida, esa pareja fantástica, preciosa, exhuberante, apasionada, maravillosa, divina con la que se confidenciaron mil sueños, se compartieron mil orgasmos, se fueron por mil sitios, pasaron por mi aventuras, se juraron amor por más de mil veces, deja de ser digna para ser depositaria de toda la entrega que se le hizo. El desamor se instala cuando uno de los partners deja de ser digno de continuar recibiendo el amor de antes.
La paradoja es que esa sentimentalidad adversa puede ser bidireccional. Una parte de la pareja puede llegar simultanemanete a la misma conclusión de irse que la otra y –lo que es más llamativo- por el mismo tipo de motivaciones. El fin de muchas cosas está preinscrito desde el principio. Se sabe que todo lo que nace muere y que esa es una ley que rige tanto en el campo de los biológico, como de lo organizativo, como de lo relacional y de la misma noción de esperanza. Lo que son articulos de fe hoy, mañana serán referencias ridículas o motivos de vergüenza. Lo que han sido expectativas con determinadas ideas en el ayer han pasado a ser indicadores de ingenuidad después. Lo que son confianzas depositadas en personas cruciales en un tiempo pueden convertirse en severas frustraciones unos años después. Lo que era la persona más esquisita a la que le dimos todo nuestro amor y pasión se puede convertir después de un proceso de conociniento en una persona archivada que se convierte en una referencia del pasado mencionada de pasada.
Esto sucede continuamente y en todas partes. Los constelogramas personales se ven modificados continuamente. Según las dotes personales de cada cual y sus dones de gentes, de extroversiones y de sensualidad pueden estar continuamente iniciando y concluyendo relaciones o llevándolas a expectativas incumplibles. Las más serias, en el terreno sentimental, son las que se definen a sí mismas como amorosas, La noción amorosa lleva a establecer un pacto: (yo te amo si tú me amas. Te amo porque cuento con tu amor.) y ese pacto cuenta con los supuestos sabidos del código tradicional que marca el significado exacto de la palabra amar y de su praxis. El amor unilateral, sin esperar nada a cambio o aceptando todos los desprecios sutiles de la otra parte, lejos de ser indicador de una gran efemérdies sentimental, es indicador de un trastorno. Trastorno de personalidad no por el hecho en sí mismo de amar sino por el de esperar en alguien o en algo aquello que no se va a convertir jamás en evento. Incluso el amor por Cristo, tan en boga en sectarismos religiosos, pasa por esa clase de transación. Aguarda la vida eterna, la felicidad celestial, el premio, como contrapartidas a la abnegación y a la devoción.
El amor es una manera de construir una relación selecta intrínseca y bidireccional. Cuando una de las partes no está a la altura del código privado, explícito y tácito,que los dos enamorados han ido construyendo, la probabilidad del desamor crece, y sus primeras apariciones o signos hacen acto de presencia en las escenas íntimas. Es perfectamente posible que haya historias de amor asentadas sobre bases tan inseguras que arrastren el fantasma de la separación desde el primer día. Hay historias de amor que son historias de desencuentro y desamor no reconocidas. No es que se de una intención destructora de una parte, puede sobrevenir sin ningún planteamiento. Las pequeñas señales que desenamoran pasan por una extensa variedad de desatenciones, desmemorizaciones, detalles poco elegantes, desconfirmaciones, desprecios, pérdidas de respeto, incumplimientos de la palabra, ausencia de colaboraciones. De esa amalgama de cosas pueden surgir momentos de crisis, con escenificaciones de gritos y frases radicales, en los que se pone seriamente en duda el valor del otro en la vida de uno. El lugar que ocupa deja de ser tan seguro y a la vez tan necesario. La primera mención o visión de abandonar o ser abandonado es terrible. Hacerlo menciona la bicha. Pone nombre a algo que no se desea que ocurra pero, en definitiva, pone nombre a una hipótesis perfectamente realista y realizable. Cauntas más veces lo ponga, cuanto más se recurra a esa hipótesis más cerca se está de cumplirla.
Cada persona tiene un límite en sus tratos con los demás. Puede tener el máximo de consideracion, ser una buenaza, hacer todos los esfuerzos comprensivos, no decir una palabra más alta que otra, cumplir siempre lo que dice, amar incondicionalmente, entendiendo por esa incondicionalidad: amar de todo corazón y con toda su entrega. Puede ser consciente incluso que es más amante que amado, que dá más de lo que recibe, que es quien salva los malos momentos, que es quien empuja más la historia, que mantiene el rol más activo de la sexualidad pero sabe que todo termina por remitirse a condiciones, a pactos, a cumplimientos, a la renegociación sentimental y que en el caso de que fallen todo se va a venir abajo. Cuando la otra parte se pasa una y cien veces en cosas que se van perdonando tarde o temprano el sujeto más enamorado dejará de serlo. Cada error grave perdonado, entendiendo por error falta de respeto, es un punto negativo más queva a dejar la contundencia de todo su peso en un momento dado.
También pasa eso en otras relaciones sentimentales. La paterno-filial parte de un principio en forma de compromiso interiorizado de amar al hijo para siempre o por slaotra parte se dice que no hay amor de madre que se iguale. Esa alta categoría es a la vez excelsa y también una trampa. La obligacion de amar en la condición de progenitor convierte a muchos padres en esclavos de las ineducaciones de sus hijos. Así mismo, el amante incapaz de cuestionarle las pasadas, las faltas de respeto, las tonterias, los errores de su objeto de amor termina por convertirse en su víctima al no tomarse el derecho a la crítica y negar la opción de la rectificación conductual.
Una relación de amor puede estar siguiendo su curso, hacer sus planes de viajes, de las próximas vacaciones, de compartir tales o cuales experiencias y de pronto todo ese proceso paralelo, suberráneo de desamor irrumpe irrefrenablemente y acabar con la ilsuón o el resto de ilusión que quedabsa para aguantar la historia. Eso explica que de un día para otro las escenas puedan cambiar tanto. La persona con la que por la noche puedes haber hecho la escena de sexo más entusiasta por la mañana puede hacerte sentir víctima de una relación mezquina cuando le sale otro yo distinto absolutamente desenamorador. No hay sujeto tan puro que sea estanqueizado y libre de contradicciones y cobijo de apotegmas contrarios. Todos nos concedemos un cierto umbral para los errores bajo el amparo de la tesis de que la perfección no existe. No está claro en la letra qué errores son tolerables y cuáles no, pero tan pronto surge uno absolutamente inaceptable lo advertimos de inmediato. El amor es ciego y tiende a compensar los errores del objeto amado una y otra vez hasta que uno de ellos, de una categoría revulsiva mayor o la acumulacion de otros menores, hace imposible la continuidad amorosa.
De pronto, un dia sabes que ya no le/la quieres. Que ya no estás dispuesto a continuar levantado la situación, sosteniéndola con tu energia y con tus argumentaciones, y dejas que tu musa o tu príncipe siga su camino permitiéndote seguir tú el tuyo. Es el momento de la fatalidad. El momento en que el vocabulario adopta las formas frías de ser dicha, los saludos civilizados ocultan una gran pena, las despedidas ya no miran a los ojos. Es un momento tan lesivo que hay personas que no vuelven a levantar cabeza después de una historia de amor terminada. No es poca cosa, a la especie humana en general se la conoce, a esos miles de millones de personas, por el trato de unas pocas, y en particular por llevar este trato al terreno de los sentimientos. En realidad basta con una sola historia de amor en profundidad con alguien crucial en tu vida para inferir el potencial de la especie en su conjunto. En todo caso, las conclusiones que se sacan se transportarán al resto de la humanidad mortal.
El amante en lista de espera siempre cuenta con conocer a la persona ideal con que coinstiuir la alianza que le permita hacer lo que no ha podido hacer en otras tentativas del pasado o con otras que conoce. Ese otro elegido, es el segundo de a bordo para seguir tras los objetivos de la vida, compartir la aventura del vivir y sintonizar en los momentos de gozo.
Muchas elecciones personales empiezan tras otras fallidas y por tanto con las lecciones de frustración incorporadas. La frustración de otras pérdidas anteriores deja marcas indelebles pero no lasganratías para no tener otra nuevaremesa de ellas. Se inician nuevas relaciones sin haber curado del todo resentimientos de las anteriores. Cada persona es distinta a cualquier otra pero los procesos amorosos así como, cuando sovbrevengan, los desamorosos tienen enormes parecidos. Cada historia es distinta. Evidentemente, pero dentro de sus particulares detalles sigue una performance parecida: se va a resturants, a salas de teatro, a conciertos, se comparten paseos, se practica sexo y se tiene un confidente favorito. Es completamente distinta la vida siendo amado por alguien y teniendo a alguien a quien amar, a vivirla en solitario. Puestos a elegir entre soledad y coimpañía sigue siendo mayoritaria socialmente la segunda elección, aunque sin duda la primera tampoco significa la debacle o la infelicidad. Mucha gente vive relaciones de compañía desde la mentira permanete, no por lo que hacen tan solo sino por lo que sienten. Cuando decimos que la vida es una mentira lo es sobre todo porque los aparatos psíquicos de las personas no se aclaran con sus propios referentes y extienden su confusión íntima a las constelaciones interpersonales en las que están insertas no sabiendo muy bien quien es quien en su mundo particular ni tratando de averiguarlo. ¡Cuantas personashay quecomparten veladas sin preguntarse por la verdad de sus asuntos más intimos y por oro lada sin estar en disposicion de contestar en el caso de ser preguntadas! La intimidad confidencial es para unos pocos. Ni siuqiera para los amigos. Dentro de estos pocos ocupa un lugar fundamental la figura de la persona que amas y te ama. Perderla en lacondición amorosa es algo más que quedarse sin alguien con quien ir a la cama o con quien compartir viajes o una casa, es quedarse sin la posibilidad del discurso en la intimidad, sin la posibilidad pues de un espacio de verdades, el lugar desdedonde repasar el mundo y protegerse del mismo.
El desamor es un caso particular de perdida de relación afectiva. Es la expresión de un vacío amoroso y esto suena a negativo. Quedarse sin la persona de tus deseos e intimidades, de tus confidencias y planes, de tus atenciones y de tus horas, es un gran cambio en tu organigrama personal. Los días van a serdistintos, ya no vas a tener aquellos encuenros, tu sexualidad va a variar y sobre todo, la confianza en la palabra ajena va a tener otra vuelta de tuerca más en su contra.
Se llega al desamor cuando los ratos de palabras, amor y pasión, por significativos que sean, no compensan los otros ratos de crisis verbal, de faltas de respeto, de ataques, de disgustos. Es posible que los primeros sigan siendo, en el mejor de los casos, una mayor cantidad de los segundos, pero basta algunos de éstos para que se ponga en duda la autenticidad de aquellos. ¿Cuántas veces puede aguantar una persona a su partner que vuelve a casa bebida y la emprende a golpes contra los hijos y contra ella?¿Cuantas mentiras puede admitir sin ver resentida su confianza? ¿Cuántas agresiones verbales de descalificación puede recibir? ¿cuantos incumplmientos de la palabra dada podrá aguantar? Son preguntas que irán surgiendo y un dia, tras un cierto numero no contado de incumplimientos, sobrevendrá un basta radical dicho de una manera u otra. Lo menos importante será el acto escénico de la ruptura. A partir de un rato después si se sabe lo que se está haciendo la persona con la que se acaba de romper va a ser conjugada en pasado.
Los desamores pasan por factores revulsivos. Sea cual sea su desencadenante traen a la memoria presente antiguas situaciones que se han perdonado, afrentas recibidas que se han pasado por alto, momentos del pasado que vuelven a colación porque nunca fueron del todo olvidados. Luego, el desenlace amoroso suele poner tiempo y terreno por medio. Se dice que el tiempo lo cura todo. En realidad no cura nada. Es la no-exposición al otro que contribuye a su conversión en vaporosidad y por tanto en ayer, en pasado. Se explica que los reciclajes de relaciones amorosas en relaciones de amistad no sean fáciles porque el desamor no quiere decir la liquidacion total del amor anterior. Cursa por situaciones dolorosas en las que el amor no es posible. Las parejas concluyen su relación por muchas razones:convivencialidad imposible, desacuerdos en cuestiones capitales, interferencias de terceros (de la familia, de otros amantes,...) , decisiones de cambio de vidas no seguibles (reubicaciones geográficas, viajes,..). A cualquiera le gustaria dejar buen recuerdo en la memoria de la persona que ha querido con toda su alma. Sucede que una parte de las cosas que ha dicho y ha escuchado de su persona amada caen en el más espantoso ridículo: “te querré para siempre, siempre que me necesites acude a mi, no habrá nadie que te supere, te llevaré conmigo esté donde esté,...” Toda esa poesía, cuando es sincera forma, parte de la oratoria seductiva y de la intensidad pasional manifestada en sus indicadores verbales pero no es o no pueden ser predicados para el infinito. Cuando se trata de que lo sean el sujeto nunca supera su desamor y se quedará clavado en aquella persona que se fue de su vida y en aquella situación con lo cual va en contra de su propia evolución personal y de la misma práctica amorosa, ya que otras personas se privaran de sus energías. Tras una pérdida amorosa se desea dejar en buen lugar el propio recuerdo. Luis Rosales, de la controvertida familia Rosales que colaboró con el falangismo en la guerra civil española, dijo de García Lorca, “era un hombre con una simpatía arrolladora y triste, con una vitalidad desbordante y continuamente refrenada”. Aunque no fuera su intención, estaba escribiendo una parte de la sintomatología del desamor. El desamor da paso a nuevas posibilidades, a nuevas oportunidades. No tener el objeto de amor que absorbe tu tiempo y tu energia te permite reconducirlo a otras actividades dejadas, tambien a otras personas desatendidas. Por otra parte el sujeto desenamorado ha quemado sus manos puestas en el volcán de las pasiones que no ha apodido controlar. Posiblemente se refrenará en próximas ocasiones si tiene la oportunidad de ellas. Nadie vuelve a amar exactamente igual despues de una pérdida anterior y –tal como se ha comentado antes- a partir de una cierta cantidad de experiencias (a veces de una sola) no se desea a volver repetir nada semejante. Un desamor se lleva algo del amor, ennegrecdesu teoria, complica el resrugimiento del mecanismo del dese y, finjalmente,deja de creer en el posible otro en calidad de compañero/a ideal. Otro asunto es quelas relacionessigna a pesar de los desamores que arrastran por conveniencia mutua oporque reorganizar el futuro nuevanete en solitario es un asunto muy complicado. En la literatura de Tolstoy[1], en Guerra y Paz concretamente, se hace referencia al no tratar de entender a las parejas, de no entenderlas,dice, refiriéndose a las mujeres, que conecta con el no tratar de entender las leyes amorosas. Debió parecer una conclusión simple y básica que dio lugar al vive el ahora y olvidate del mañana, vive el momento y no preguntes por las causas.
Las cosas van y vienen, empiezan y terminan. Eso forma parte de los procesos naturales y continuos. Suceden constantemene a nuestro alrededor, en nuestros jardines entre las plantas, en los domicilios particulares del vecindario, en nuestros conocidos. En el momento de aceptar e interiorizar con un “sí, quiero” (sí quiero estar con mi persona elegida, sí a esa experiencia, sí a esa convivencia, sí a esa vida compartida, sí a ese otro tan especial) toca interiorizar al mismo tiempo la clásula paralela nunca dicha en las ceremonias: la que hace referencia a su temporalización. (Sí acepto en lascondiciones actuales, de las futuras de las que no sea responsable no puedo decir ahora cual va a ser mi comportamiento porque tampoco puedo predecir cual sera el de ese otro especial). Las parejas de redescubren con el paso de su aventura común. Dos personas pasan por muchos roles y hasta pueden dejar de ser lo que fueron convirtiéndose en odiosos nuevos retratos.
Con tal perspectiva el desamor es algo a relativizar, a reinterpretarlo como algo posible avalado por una probabilidad equis. A lo largo de su vida una persona se puede enamorar unas cuantas veces. Tendrá mayor capacidad subjetiva de hacerlo cuanto más incorporado tenga ese criterio de potencialidad y de apertura a la perspectivaamorosa pero tambien a su posible terminación. Aprenderá a amar a fuerza de amar y ser amado sucesivas veces por distintas personalidades. Hipotéticamente llegaria a ser el enamorado perfecto despues de tener una buena escuela en amor. Todos los amores en sus momentos álgidos se parecen: las parejas comparten risas, andan por la calle exhibiendo su felicidad, se besan a la primera oportunidad, pasan dias enteros de conversaciones, se indagan y escrutan, se dicen lo importantes que son el uno para el otro. En cambio todos los desamores lo hacen a su manera, con su tragedia particular. Tolstoy dijo algo parecido para los ámbitos familiares “todas las familias felices se parecen. Cada familia desgraciada lo es a su manera”. La pérdida es un momento de tragedia y reviste unas constantes comunes a cada cuadro diferencial.La agenda personal queda libre para hacer cosas por largo tiempo demoradas a causa de la dedicación amorosa, para iniciar otros contactos, para llamar a aquellas personas que hace años de las que no sabes nada, para visitar a confidentes en quien descargar la tensión. Vivir el pos-amor con sosiego es el mejor consejo. No se acabael mundo y por otra parte de la persona de la que te separas siempre queda un caudal de cosas, losrecuerdosde las fotografias enmarcadas, cientos de conversaciones compartidfas, multitud de lugares vividos, laenorme cantidadde ratos de placer. Vaa tener más itnerés el predominio de estas sensaciones que no el del fracaso, el de la pérdida de tiempo o el sentimiento de haber sido traicionado/a. Hay mucho que hacer y nuevos parámetros estimulativos que seguir para seguir pegados al pasado reciente. Si nos hemos separado del pasado lejano ¿por qué no hacerlo del contiguo cuando está establecido que tras unos meses o unos años va a ser un pasado consolidado.? El pasado empieza cinco minutos después de decir adios. Con la connotacion añadida que ya no va a haber ninguna otro ocasion para repetir episodiosde intimidad. Es posible que en las siguientes horas y días estés atrapado continuamente por la imagen de quien te dispones a dejar de querer en el sentido especial que le dabas al término querer. Pero hay estrategias psicológicas para neutralizar la aparicion de tales imagenes y sus eventos mentales vaya en disminución. Afortunadamente la vida es compleja y llena de riquezas y de invitaciones experimentales para seguir respirando y,finalmene, amando con otras posibilidades de amor, incluidas las catárticas como expansionarse artísticamemte o como escribir. Un examante de alguien a quien ha dejado o por quien es dejado sabe inmediatamente hasta donde se está vendiendo en su análisis y lo está llevando a la verdad de lo sucedido o demorando por su apariencia. Rosa Montero[2], desde el punto de vista de la persona que escribe, dice que “todos nos damos cuenta de cuándo nos vendemos” También dice que las criticas literarias le desasosiegan y no las lee. Es una interesante forma autoprotectora detratar el asunto. El que se ha ido o ha sido echado de una vida sentimental también toma precauciones para no llevar el dramatismo de la pérdida a una lesión mayor. Pegarse al teléfono o pasar por un periodo de mensajitos es un estilo demasiado adolescente e inutil para salvar nada. Sigue siendo absurdo continuar excavando en la roca que no suelta ya ninguna veta del mineral que se buscaba. La goegrafia está llena de minas abandonadas, agotadas. La topografía sentimental está llena de personas abandonas, de canteras de amor agotadas. Donde no hay no se puede buscar. El consejo más económico es un cl´´asico: vivir y dejar vivir. Tanto si tomaste la iniciativa en el rechazo o fuiste rechazado porque la tomó la otra parte, la vida sigue.
Hay personas que no pueden dar más de lo que son y otras que ya no están dispuestas a encontrarles dentro lo que una vez tuvieron pero no retuvieron. Montero sabe que determinadas versiones y visiones críticas pueden afectar a la vanidad y fragilidad del escritor. El problema no es tanto eso, a que se quede sin resuello para continuar siéndolo. Lo más creativo no es la vanidad sino el deseo de vivir roles y personajes. Por su parte Tolstoy afirma a través de uno de sus personajes que todo es vanidad. ¿Para qué ir a la guerra, para qué lucir el uniforme, para qué ser patriota si no es por la vanidad que empuja todo esto? ¿Amamos también por vanidad? ¿para no ser atrapados en la soledad? Montero cuestiona la libertad en las elecciones y dice que “ni siquiera escoges las novelas.Las novelas te escogen a ti”.Tambien hay un paralelismo en lasrelaciones personales. Ahi donde creemos que hemos escogido a alguien ese alguien se ha dejado escoger por nosotros haciéndonos creer que su presencia en nosotros fue resultado de nuestra iniciativa. Una eleccion es siempre el resultado de una suma de señales y de microinciativas que la potencian. Quien no quiere ser elegido no lo es nunca. El amor, sea quien sea el que lo empieza, es una diposición mutua desde el principio. Por su lado el desamor, sea quien sea el primero en proponerlo, es algo consecuente con la microcomunicación de una parte de y de otra que lo ha promovido. Hay personas que se pasan toda una relación por docenas de veces cuestionándola y poniendola en duda y nunca dan el paso de dejarla y en las que sus partenrs son –hartos ya- los que van a poner fin al tema. Hay noes entrecomillas que se cuentan por cientos sin generar ninguna ruptura verdadera y otros de una sola vez que convierten la discontinuidad en definitiva.
Está claro que aueda siempre una hipótesis de continuidad bajo otra titulación. Una puerta abierta para un tipo de relacion posterior cordial. Hay exparejas que se reencuentran de tarde en tarde para seguirse la vida. Hay otras que el ex sigue pagando las facturas de la otra parte sin que se vean nunca en el encuentro personal.
El desamor tiene muchas versiones póstumas. Cada fórmula es tan lícita como cualquier otra. Tiene que convencer a las partes. Repasarlo de una manera ensayística es colocarlo bajo la lupa con toda la frialdad que cabe. Nada dde aspavientos, llantos y malestar emocional. Un analisisde lacudestión es preparar la mortaja para lo muerto tratando de hacerlo bien para que no se descomponga ante nuestras narices. Cuando el muerto está muierto se le engierra, hay un periodo de duelo, hay un perido de aflicción y luego el imperio de la acualidad vence lo que sucedió. Cuando los momentos de desamor superan los de amor continuar con la comedia de éste es una injuria a los conceptos y a la sensibilidad de los partners. La extinción de una fuente de enunciados falsos por mucho que sean emitidos por la persona amada da oportunidad a la reparación de las afrentas y a resituar la calma..El desamor da paso a la pérdidade compañía y de goces. Pero cuando el precio del goce pasa por la duda permanente de la relación amorosa tras cada orgasmo pesa mas la relación material con un cuerpo que no lasentimental con una mente.
Todas las rupturas han sido enunciadas de maneras sutiles. Son hipótesis que pueden suceder. El día de su suceso no tiuenen porque ser anunciadas. Cada parte se queda con su valoracion y las observaciones neutras con las suyas. Ni la una ni la otra ayuda a la vida del examante que necesitará de la suya propia para restablecerse confiando en si mismo. Se convencerá que lo sucedido es lo más razonable después de un acopio de anécdotas desenamorizantes por parte de su partner. La vida seguirá. Para seguir habrá que tener determinación. Colocar en el lugar de lo subjetivo los conflictos eternos de especie para darle nuevas oportunidades a que el sujeto pueda creer en otros en singular si decide seguir arriesgándose. Ramón J.Sender[3] dijo algo parecido para el campo de las letras. “Para escribir hace falta tener un sentido ascético fuerte y una fuerte determinación”. Hay que tener muchas ganas para enamorarse de nuevo cuando después de haberlo hecho (una, dos o 7 veces o las que sean) se cumple el inexorable común denominador de la pérdida despues de bucear con intensidad el alma ajena y haber contado con ella para siempre.reinstaurar el desamor, la sepración es tanto más dura cuanta más edad se tiene y con menos atributos personales se cuentan para lanzarse a nuevas aventuras. Pero, de hacerlo, la tesis de Marañón vendra a cuestionar un supuesto donjuanismo cuando hay una neceisdadsupervivincial que pasa por el compartiur, u orastesis queveran en la reorganizacion sentimental de separadas el libertinaje o la falta de vitud.
Para Dante Alighieri, Beatrice fue tomada como objeto real de su amor. En La divina comèdia, su gran poema, tiene la noción de que la persona amada ha de tener la misión de ser la compañera y guía del viaje místico hacia dios, oa lmenoeso es la interpretación que hace Alberoni. Para la actualidad la compañía de amor emn la intensidad que sea no es nunca la responsable del rol existencial. Cada persona tiene el suyo antes, durante y después de su condición de partener o pareja de otro.
La literatura del mundo de lo imaginario tiene un parecido brutal con la realidad en cuanto a las pautas que sigue, no solo por los contenidos narrativos de los que se llena sino por la relacion que tienen sus autores con ella en tanto que zona mental de pasión creativa. El partner como objeto de amor es también una recreación, una manera de reescribir la biografia en la cabeza y en el cuerpo del compañero/a.
La pérdida amorosa por dolorosa que sea remite a la estructura de toda pérdida que se traduce por adversidad. Remontar el ayer significa relativizar a los protagonistas que formaron parte de él. Relativizarlos es pasar a darles un papel secundario en tu vida. El curso de este criterio es que una biografía termina por llebarse de personas con roles disminidos. Muchas son figuras o figurantes en el campo de las referencias y muy pocas o ninguna principales como aliados y amados. En todo caso el desamor tambien hace a los amantes robusteciendolos para ser mas conservadores con amores posteriores y eligiendo mejor sus proximos compañeros/as para exploraciones por la intimidad. El desamor, en todas sus versiones, se alimenta del desencanto y lleva a la soledad y distancia de la gente en todas las suyas.
Con Piaget y con su conocida ecuación Inteligencia=Capacidad de adaptación, diríamos que el sujeto que pasa por una situacion de desamor, seria tanto más inteligente cuanto menos enganchado estuviera a una situacion extinta. Su futuro dependeria de su capacidad de adaptacion al nuevo panorama sin la presencia de aquella persona tan fundamental.Lo mismo diremos o aplicaremos a otras pérdidas. Las lecciones cruciales de la vida pasan por las pérdidas.Vivir asumiéndolas es la única manera de dar paso a nuevos encuentros con nuevas experiencias, nuevas personas y nuevas verdades. No importa tanto la causa de por que falla unacontinuidad como la constatacion de su imposibilidad. Tras una catástrofe natural posiblemente los simógrafos habian estado damdo señales pero eso no evita ni lacatastrofe ni sus consecuencias de pérdidas de vidas humanas. Toca sacar los escombros, reconsruir de nuevo, volver a empezar. Tras la pérdida amorosa el hecho de la falta dde razones y la conviccion del suceso por una pérdida identitaria del amant en su rol, hay que empezar de nuevo, contar con gente más segura la próxima vez.

